Incidente del Lago Khasan

Muchos fueron los focos de tensión en el Lejano Oriente durante la “Era de Entreguerras” en la década de 1930. Entre los choques más famosos, estuvo el Incidente del Lago Khasan muy cerca de la frontera con Corea, que en 1938 a punto estuvo de desatar una escalada bélica entre la Unión Soviética y el Imperio Japonés.

Causas

Las rivalidades entre Rusia y Japón habían sido frecuentes en el Lejano Oriente desde la Guerra Ruso-Japonesa de 1904 y 1905 que según el Tratado de Portsmouth significó la pérdida para el Imperio Ruso de Port Arthur y la mitad sur de Sajalín. A partir de entonces, la tensión entre ambas potencias fue aumentando, sobretodo tras la Revolución Bolchevique de 1917 y la Expedición Japonesa a Siberia dentro del marco de la Guerra Civil Rusa entre 1918 y 1922, sin obviar la fricciones con la Unión Soviético de Iósif Stalin a raíz de la invasión del Imperio Japonés a Manchuria en 1931 y la agresión a China tras el Incidente del Puente Marco Polo que en 1937 implicó el estallido de la Segunda Guerra Sino-Japonesa.

Oficial y dos soldados soviéticos izan la bandera del Ejército Rojo sobre la Colina de Zaozernaya durante el Incidente del Lago Khasan de 1938.

Oficialmente el Incidente de la Isla de Kanchatzu en Junio de 1937 constituyó el primer choque armado reconocido entre la URSS y Japón. Todo ocurrió cuando un grupo de 40 infantes navales soviéticos cruzaron en botes el Río Amur y se apoderaron de la Isla de Kanchatzu, lo que propició una intervención de soldados del 49º Regimiento de Infantería Japonés y auxiliares del “estado títere” del Manchukuo que cubiertos por un fuego de artillería con piezas de 37 milímetros, retomaron el control del islote, expulsaron a los rusos causándoles 37 muertos y hundieron una cañonera de la Flotilla Roja del Amur.

Como consecuencia del Incidente de la Isla de Kanchatzu y otros 33 choques de baja intensidad, incluyendo una revuelta en Mongolia, la Unión Soviética tuvo que aceptar la soberanía japonesa del islote porque según el Tratado Ruso-Chino anterior a la invasión de Manchuria en 1931 que revisaba las fronteras del Río Amur, las cláusulas habían quedado fuera de vigor tras la proclamación del Estado de Manchukuo en 1932, por lo que Iósif Stalin tuvo que asistir con preocupación a como sus enemigos instalaban una base a tan sólo 10 kilómetros de su frontera del Océano Pacífico y a 160 kilómetros del estratégico puerto de Vladivostok. Ante esta nueva situación estratégica, el 16 de Junio de 1938, el Kremlin tuvo que erigir de urgencia en los distritos asiáticos de Siberia el Frente del Lejano Oriente con 25.000 soldados del Ejército Rojo.

Inesperadamente a mediados de 1938, coincidiendo con la “Gran Purga” de Iósif Stalin contra los mandos del Ejército Rojo, uno de los comisarios de la Policía Estatal Soviética (NKVD) en el Lejano Oriente, el oficial Genrikh Lyushkov, temiendo ser ejecutado por sus mandatarios de Moscú, desertó hacia el Imperio Japonés y a modo de venganza reveló una serie de secretos militares al Ejército del Kwantung en el Manchukuo. Así pues, en cuanto Iósif Stalin se enteró de la traición de Genrikh Lyushkov, fue víctima de un ataque de pánico tras pensar que muy pronto Japón atacaría la URSS, por lo que inmediatamente ordenó gestar una “ofensiva preventiva” contra la colonia nipona de Corea.

Incidente del Lago Khasan

El 15 de Julio de 1938, soldados soviéticos del Ejército Rojo procedentes del puerto de Poyset, una guarnición de submarinos situada a 10 kilómetros de distancia de la frontera con Corea, ocuparon las Colinas de Zaozernaya y Bezynyannaya, así como la cercana localidad de Shachaofeng ubicada a 2’5 kilómetros de dicha posición. Estas dos formaciones naturales que estaban protegidas por el Monte Changkufeng de 1.150 metros de altura, dominaban una posición estratégica que amenazaba toda la confluencia de navegación fluvial del Río Tumen con el Lago Kasan, al mismo tiempo que facilitaba el dispositivo defensivo de Vladivostok.

Japón no descubrió la presencia enemiga sobre las Colinas de Zaozernaya y Bezynyannaya hasta veinticuatro horas después, el 16 de Julio, cuando el Ejército del Kwantung con base en Manchuria movilizó a la 19ª División de Infantería al mando del general Kamezo Suetaka, así como a un pequeño contingente auxiliar del Ejército Imperial Manchú. Simultáneamente el Ejército Rojo desplazó a la 40ª División de Fusileros del mariscal Vassily Blücher, cuyos soldados comenzaron a cavar trincheras en torno al Monte Changkufeng. Lógicamente como aquella actitud ofendió a los japoneses, el 20 de Julio, el embajador en Moscú, Mamoru Shigemitsu, exigió al Ministro de Asuntos Exteriores, Maksim Litvinov, que las fuerzas militares rusas abandonasen las Colinas de Zaozernaya y Bezynyannaya, obteniendo una respuesta negativa por parte del Kremlin.

Tropas japonesas en las inmediaciones del Monte Changkufeng durante el Incidente del Lago Khasan.

El 29 de Julio de 1938, la 19ª División de Infantería Japonesa y un escuadrón de la Caballería Imperial Manchú al mando del coronel Kotoku Sato, atravesaron el territorio fronterizo de Manchuria con la Unión Soviética junto a las inmediaciones del Lago Khasan, en donde derrotaron a un contingente ruso al frente del teniente Aleksey Makhalin y recuperaron el control de la localidad de Shachaofeng, además de rechazar un contraataque fallido del 119º Regimiento de Infantería Soviético. Al cabo de dos días de este triunfo, a las 2:31 horas del 31 de Julio, el 75º Regimiento de Infantería Japonés cruzó las aguas del Río Tumen y tras un duro combate cuerpo a cuerpo, arrebató y conquistó el Monte Changkufeng después de izar sobre la cima la bandera del Imperio del Sol Naciente.

La reconquista del Monte Changkufeng costó a los japoneses un total de 178 bajas entre 45 muertos y 133 heridos, a costa de 68 bajas los soviéticos entre 13 muertos y 55 heridos, aunque fueron estos últimos los grandes perdedores tras quedar completamente aislados en las Colinas de Zaozernaya y Bezynyannaya. Ante esta grave crisis, el general Grigori Shtern que comandaba el Estado Mayor del Frente del Lejano Oriente, este último al mando del mariscal Vassily Blücher, decidió llevar a cabo una contraofensiva de urgencia con un total 22.950 hombres y 367 tanques agrupados en el XXXIX Cuerpo con las 32ª, 39ª y 40ª Divisiones de Fusileros y la 2ª Brigada Mecanizada. Contrariamente los japoneses, completamente ajenos a los planes de Moscú, solo recurrieron a la 104ª División de Infantería traída desde China hacia el Lago Khasan y desplegada en el área de Hunchun con un total de 7.300 efectivos (tres veces menos que sus oponentes).

XXXIX Cuerpo Soviético:
-32ª División de Fusileros
-39ª División de Fusileros
-40ª División de Fusileros
-2ª Brigada Mecanizada
-119º Regimiento de Fusileros

Ejército del Kwantung Japonés:
-19ª División de Infantería Japonesa
-104ª División de Infantería Japonesa
-75º Regimiento de Infantería Japonesa
-Escuadrón de Caballería Manchú

Batalla de Zaozernaya y Bezynyannaya

La noche del 2 al 3 de Agosto de 1938, el Ejército Rojo inició la ofensiva con un potente bombardeo preliminar de 237 piezas artillería y 250 aviones contra todo el sector del Lago Khasan. A partir de entonces y durante unos cuatro días, un buen número de proyectiles machacó las posiciones de la 19ª División de Infantería Japonesa y la Caballería Imperial Manchú, aunque como los nipones también desplazaron a la zona una serie de cañones de 75 milímetros desplegados en contrabatería, los daños fueron igualmente considerables en las filas del Ejército Rojo.

Batería de artillería soviética en el Incidente del Lago Khasan.

El 6 de Agosto de 1938, comenzó el avance de la 40ª División de Fusileros Soviética sobre el Lago Khasan que pese a sufrir elevadas bajas, sobretodo porque decenas de tanques fueron destruidos por cañones ocultos, los japoneses y manchús acabaron por retirarse algunos kilómetros hacia la retaguardia mientras los rusos reforzaban con reservas sus posiciones sobre las Colinas de Zaozernaya y Bezynyannaya. Al cabo de poco tiempo, los defensores nipones contraatacaron con tanques para ser fácilmente desbaratados por los mucho más robustos y poderosos blindados soviéticos T-26 y BT-7. Gracias a esta superioridad numérica y en calidad acorazada, el Ejército Rojo derrumbó el frente el 9 de Agosto, forzando a la 19ª División de Infantería Japonesa a emprender la huida más allá del Lago Khasan.

Conclusión

Ante la gravedad del Incidente del Lago Khasan, el Emperador Hiro-Hito presionó a los militares del Ejército del Kwantung para poner fin a las operaciones debido al riesgo real de entrar en una escalada bélica con la Unión Soviética. Así fue como el 10 de Agosto, el embajador en Moscú, Mamoru Shigemitsu, ofreció un cese de las hostilidades a Iósif Stalin, quién encantado aceptó a sabiendas de que el Ejército Rojo no eran tan poderoso porque todavía estaba siendo víctima de la “Gran Purga” (el mismo mariscal Vassily Blücher que había obtenido la victoria en la campaña sería poco después ejecutado). De este modo, al cabo veinticuatro horas del pacto, el 11 de Agosto de 1938 el conflicto soviético-japonés quedó “en tablas” porque ambos bandos retiraron sus fuerzas a las fronteras originales del 15 de Julio de 1938.

La Unión Soviética sufrió 3.996 bajas entre 717 muertos y 3.279 heridos, más unas pérdidas materiales de 46 tanques destruidos y otros 39 dañados, así como 30 cañones que resultaron pulverizados.

Japón y Manchukuo sufrieron 1.438 bajas entre 525 muertos y 913 heridos.

El Incidente del Lago Khasan de 1938 no aportó beneficios ni a Japón ni a la Unión Soviética porque ambos bandos sufrieron bajas considerables y las ganancias territoriales fueron nulas para las aspiraciones tanto de Tokyo como Moscú. Sin embargo, la tensión continuaría latente porque finalmente en 1939 estallaría un conflicto entre las dos potencias que sería conocido como la Guerra del Khalkin-Gol y que al mismo tiempo sería clave para el posterior desarrollo de la Segunda Guerra Mundial en Asia.

 

Bibliografía:

-Antonio García Palacios, La Guerra Oculta. El Conflicto Soviético-Japonés (1939-1945), “Los Convulsos Años 30: Del Incidente de Mukden al Changkufeng”, HRM Ediciones, (2014), p.25-34
-Otto Preston Chaney Jr., 1939 La URSS frente a Japón, Revista Historia y Vida Nº84 (1975), p.39-41
-Rafael Rodrigo, Khalkhin Gol / Nomonhan 1939, Revista Serga Nº62 (2009), p.2-3