Desmembración de Checoslovaquia

Checoslovaquia había sido una foco de conflicto en el centro de Europa desde su nacimiento al término de la Gran Guerra. El Pacto de Munich que cedió los Sudetes a Alemania en 1938 y el levantamiento de sus minorías étnicas contra el poder de Praga en 1939, terminaron con la independencia de Eslovaquia y la intervención de otras potencias de la zona que propiciaron la ocupación de Bohemia-Moravia por parte del Tercer Reich, abrieron de manera definitiva la antesala directa a la Segunda Guerra Mundial.

Situación de Checoslovaquia

La situación étnica de Checoslovaquia en 1938 y sobretodo el riesgo a una contienda sobre Europa a raíz de la Crisis de los Sudetes desatada entre Praga y Berlín por las minorías alemanas de dicha región, llevaron a las grandes potencias a convocar una reunión de urgencia que sería conocida como la Conferencia de Munich. Esta celebración que presidió el “Führer” Adolf Hitler en nombre Alemania, el Primer Ministro Neville Chamberlain en representación Gran Bretaña, el “Duce” Benito Mussolini por parte de Italia y el Presidente Édouard Daladier encabezando a Francia, finalizó con el Pacto de Munich el 30 de Septiembre de 1938 que autorizó al Tercer Reich anexionarse los Sudetes.

El 1 de Octubre de 1938 las tropas del Ejército Alemán (Wehrmacht) dejaron atrás las fronteras con Austria y se internaron en Checoslovaquia penetrando en los Sudetes. La ocupación de la provincia se realizó en poco menos de veinticuatro horas y sin respuesta por parte del Ejército Checo que siguiendo órdenes de la Sociedad de Naciones se retiró ordenadamente hacia Praga. Gracias a este suceso que puso fin al injusto Tratado de Versalles tras la derrota de Alemania en la Primera Guerra Mundial, el Tercer Reich se anexionó un territorio de 16.000 kilómetros cuadrados y 3.500.000 habitantes entre los que había 2.800.000 alemanes y 700.000 checoslovacos.

Aparentemente la Crisis de los Sudetes parecía haberse resuelto porque los mandatarios llegaron a Londres, París y Roma como auténticos héroes de la paz que acababan de evitar una nueva guerra en Europa. Sin embargo la euforia del momento quedó pronto ensombrecida porque el resto de países vecinos en torno a Checoslovaquia comenzaron a exigir los territorios de sus respectivas minorías tal y como el Tercer Reich acababa de hacer en los Sudetes. Así fue como la Hungría del Regente Miklós Horthy reclamó las provincias de Ruthenia, Ungvar y Munkács arrebatadas tras el Tratado del Trianon en la Gran Guerra; exactamente lo mismo que pidió Polonia con la zona de Teschen perdida en la Guerra Checo-Polaca de 1919. Incluso otras minorías que aspiraban a crear una nación propia empezaron a desobedecer a las autoridades de Praga como por ejemplo sucedió en Eslovaquia con el Partido del Pueblo Eslovaco liderado por el Mónseñor Jozef Tiso y su brazo armado de la Guardia Hlinka que llamaron a la rebelión; o en la región más oriental de la Ucrania Subcarpática con ciertos grupos de nacionalistas ucranianos armados que se hicieron con el control de algunas aldeas en la Cordillera Transcarpática.

Eslovacos de la Guardia Hlinka en Bratislava.

Sólo dos días después de la pérdida de los Sudetes, el 3 de Octubre de 1938, el Presidente Eduard Benes dimitió abrumado por los acontecimientos para depositar la nueva responsabilidad del Gobierno Checo en el Presidente Emil Hacha. Este mandatario que era mejor interlocutor con Hitler que su antecesor, se reunió con el Führer en Berlín para escuchar asombrado como el líder alemán le aconsejaba ceder a las presiones de Hungría y Polonia, le recomendaba conceder la independencia a Eslovaquia y además le proponía que el Ejército Alemán entrase en Praga para organizar un protectorado sobre Bohemia y Moravia. Lógicamente Emil Hacha no pudo acceder a tales peticiones por suponer la destrucción del Estado Checoslovaco, por lo que regresó a Praga completamente abatido al comprender que Alemania no iba a detenerse en los Sudetes, sino que el objetivo real de Hitler era toda Chequia.

A finales de 1938 el Tercer Reich comenzó a concentrar numerosas divisiones del Ejército Alemán en los Sudetes ante lo que se vislumbraba como una futura operación militar contra Checoslovaquia. Simultáneamente países vecinos como Hungría desplazaron sus fuerzas hacia el sur de la demarcación; mientras que Polonia hizo lo mismo desplegando unidades en el norte. Incluso dentro de la propia Checoslovaquia surgieron movimientos armados que boicotear a las autoridades como por ejemplo ocurrió con la milicia de la Guardia Hlinka que desde hacía tiempo luchaba en las calles por la independencia de Eslovaquia. A raíz de estos sucesos y después de ser todas sus fronteras rodeadas de naciones enemigas, grandes potencias como Gran Bretaña, Francia o Italia decidieron abandonar al Gobierno Checo a su suerte, por lo que Checoslovaquia quedó irremediablemente condenada a su desintegración.

Ejército Checoslovaco

El Ejército Republicano Checoslovaco (Republika Ceskoslovenska Armáda) era la única medida de protección que poseía Checoslovaquia para defenderse de la agresión que iban a efectuar conjuntamente el Ejército Alemán, el Ejército Húngaro y el Ejército Polaco. Curiosamente a inicios de 1939, estas fuerzas armadas eran consideradas una de las mejores del centro de Europa porque contaban con 1.500.000 hombres distribuidos en tres ejércitos y cincuenta y tres divisiones, cuyas tropas estaban equipadas con armas de última generación como fusiles Mauser o ametralladoras Cvvz.24, cañones que variaban de los 47 a los 150 milímetros y tanques Skoda como los LT vz 35 o LT vz 38, además de disponer la Fuerza Aérea Checoslovaca (Ceskoslovenského Vojenského Letectva) de un total de 634 aparatos entre cazas y bombarderos.

Ejército Checoslovaco “Republika Ceskoslovenska Armáda”:
I Ejército
·II Cuerpo
-3 Divisiones de Infantería
·IV Cuerpo de Ejército
-3 Divisiones de infantería
·VI Cuerpo de Ejército
-3 Divisiones de Infantería
-2 Brigadas de Artillería
-1 Brigada Antiaérea
·IX Cuerpo de Ejército
-3 Divisiones de Infantería
·XII Cuerpo de Ejército
-2 Divisiones de Milicias
·Reserva
-3 Divisiones de Infantería
-1 División de Montaña
-1 Brigada Antiaérea
-1 Brigada de Ingenieros
II Ejército
·III Cuerpo de Ejército
-3 Divisiones de Infantería
·VII Cuerpo de Ejército
-3 Divisiones de Milicias
10 Cuerpo de Ejército
-2 Divisiones de Milicias
·XI Cuerpo de Ejército
-2 Divisiones de Milicias
·I Cuerpo Blindado
-2 Divisiones Blindadas
-1 División Motorizada
·Reserva
-4 Divisiones de Infantería
-2 Brigadas de Artillería
-1 Brigada Antiaérea
-1 Brigada de Ingenieros
III Ejército
·I Cuerpo
-3 Divisiones de Infantería
·5 Cuerpo de Ejército
-3 Divisiones de Infantería
-2 Brigadas de Ingenieros
-1 Brigada Antiaérea
·VII Cuerpo de Ejército
-3 Divisiones de Milicias
·II Cuerpo Blindado
-2 Divisiones Blindadas
-1 División Motorizada
·III Cuerpo Blindado
-2 Divisiones Blindadas
-1 División Motorizada
·Reserva
·3 Divisiones de Infantería
·Total:
-Soldados = 1.500.000
-Vehículos = 26.000
-Caballos = 217.000
-Tanques = 536

Fuerza Aérea Checoslovaca “Ceskoslovenského Vojenského Letectva”:
·Escuadrones
-Escuadrilla Pluk 1————-Praga
-Escuadrilla Pluk 2————-Olomuue
-Escuadrilla Pluk 3————-Piestany
-Escuadrilla Pluk 4————-Hradec Králové
-Escuadrilla Pluk 5————-Brno
-Escuadrilla Pluk 6————-Milovice
·Total Aviones:
-Cazas = 370
-Bombarderos = 94
-Aviones de reconocimiento = 160
-Cazas nocturnos = 10
-Total de aviones = 634

Desmembración de Checoslovaquia

El 2 de Noviembre de 1938 el Ejército Húngaro cruzó la frontera con Checoslovaquia sin apenas encontrar oposición por parte del Ejército Checoslovaco que tras unos breves tiroteos e intercambios de disparos de artillería, se retiró hacia el norte después de recibir órdenes de Praga de no intervenir debido a que cualquier resistencia iba a ser una causa inútil. Simultáneamente en la región oriental de Uzhorod las minorías que buscaban la independencia de la Ucrania Subcarpática declararon la secesión unilateral creando el Gobierno Autónomo Cárpato-Ucraniano dirigido por el político nacionalista Andrej Body, quién inmediatamente obtuvo el apoyo internacional de Alemania. A continuación y transcurridas dos semanas de estos sucesos, el 13 de Noviembre de 1938, el Ejército Polaco al mando del mariscal Edward Rydz-Smigly también agredió a Checoslovaquia traspasando la demarcación territorial de su patria sobre el Río Olza y anexionándose la provincia de Teschen junto a la vital ciudad minera de Zaolzie.

Tropas del Ejército Polaco se anexionan Teschen.

Mientras tanto en los Sudetes recién ocupados por el Tercer Reich, el Ejército Alemán aceleraba los preparativos para invadir Bohemia y Moravia mediante la construcción de carreteras, caminos, puentes e incluso instalaciones civiles y militares. Al mismo tiempo desde Berlín no dejaron de emitirse ofertas al Gobierno Checo que el Presidente Emil Hacha siempre rechazó con rotundidad, a pesar de las duras declaraciones de los mandatarios germanos y de las intimidaciones en los periódicos de la prensa alemana que amanecían con los siguientes titulares: “El régimen terrorista de Praga”.

A inicios de 1939 los milicianos de la Guardia Hlinka se sublevaron en Eslovaquia tomando algunos pueblos y distritos urbanos de la capital de Bratislava. Inmediatamente a estos acontecimientos que Praga consideró como un motín, el Gobierno Checo envió a un contingente del Ejército Checoslovaco al mando del general Leo Prchala con la finalidad de acallar la rebelión. No obstante y en cuanto las tropas checas se presentaron a las afueras de Bratislava, los nacionalistas eslovacos ya habían expulsado a los escasos soldados checos de gran parte de la capital tras una serie de enfrentamientos callejeros y amenazaban con que la situación derivase en un baño de sangre innecesario. Ante este incierto panorama, el Presidente Emil Hacha vaciló durante unas horas hasta que Alemania y Hungría le advirtieron de que no fuese responsable de una matanza de ciudadanos eslovacos, ya que en caso de producirse daños contra estos últimos, tanto Berlín como Budapest responderían con una contundente represalia militar. A raíz de esta grave amenaza, el Gobierno de Praga tuvo que recular y a continuación retirar al Ejército Checoslovaco de Eslovaquia.

Soldados del Ejército Húngaro cruzan la frontera con Checoslovaquia.

Oficialmente el 14 de Marzo de 1939 estalló lo que se conoció como la “Revolución Eslovaca” que concluyó al final de la jornada con la declaración de independencia de Eslovaquia. Así fue como nació un nuevo país en el centro de Europa que se constituyó en forma de una república fascista al frente del Partido del Pueblo Eslovaco dirigido por el Monseñor Jozef Tiso y que estuvo tutelado militarmente por la Guardia Hlinka, cuyos mandatarios en seguida forjaron una alianza con Alemania y Hungría.

Justo un día después de haberse producido la secesión de Eslovaquia, el Presidente Emil Hacha viajó en tren a Alemania para entrevistarse urgentemente con Adolf Hitler. Ambos mandatarios se reunieron a las 20:40 horas en el Hotel Adlon, sin saber Hacha que en aquellos instantes las tropas del Ejército Alemán acababan de violar la frontera de su país y ocupar la ciudad checa de Moravská-Ostrava, lo mismo que el Ejército Húngaro después de adentrarse en la zona de Ungvar. Fue entonces cuando el Führer le reveló la verdad y tras descartar la oferta de Hacha de convertir a Chequia en un aliado de Alemania, sólo le dejó dos opciones: que el Ejército Checo combatiese hasta la segura aniquilación o que evitase una guerra sin ofrecer resistencia a las fuerzas germano-húngaras. Inmediatamente Hacha se desmayó al escuchar aquellas palabras, teniendo que ser atendido por el médico personal de Hitler. Una vez recuperó el conocimiento y asumió la tragedia que estaba viviendo, no tuvo más remedio que firmar el documento de convertir a Chequia en un protectorado clientelar del Tercer Reich y Hungría.

El Ejército Alemán entrando en Praga el 15 de Marzo de 1935.

El 15 de Marzo de 1939 las tropas del Ejército Alemán entraron en la capital de Praga y los soldados del Ejército Húngaro se apoderaron de la región Munkácks. El Ejército Checo (dejó de ser el Ejército Checolovaco tras la secesión de Eslovaquia) que supuestamente debía haber defendido Chequia, se rindió sin combatir y se disolvió ante el paso de las columnas germano-húngaras. Aquella misma tarde, un destacamento motorizado alemán al mando del general Erwin Rommel, escoltó a un exultante Adolf Hitler por las calles de Praga hasta conducirle al Castillo de Hradcany, desde donde proclamó la creación del Protectorado de Bohemia y Moravia.

Consecuencias

La desaparición de Checoslovaquia el 15 de Marzo de 1939 modificó todo el mapa político y geoestratégico de Europa Central. Alemania fue la nación más beneficiada porque amplió sus dominios territoriales apropiándose de los Sudetes, Bohemia y Moravia, así como de toda la industria de estas regiones y más de 10 millones de habitantes, sin contar con los restos del disuelto Ejército Checo que incluyó un lote de 469 tanques, 2.676 cañones, 1.582 aviones y 43.876 ametralladoras. Hungría obtuvo las tres ricas provincias rurales de Ruthenia, Ungvar y Munkács con más de 1 millón de ciudadanos húngaros; mientras que Polonia se anexionó el distrito minero de Teschen. También se independizó Eslovaquia que muy pronto se alinearía a las potencias del Eje de cara a la Segunda Guerra Mundial; además de la Ucrania Subcarpática que gozó de una amplia autonomía bajo tutela compartida de los Gobiernos de Berlín y Budapest.

Cambios Territoriales:
-Alemania = Anexión de los Sudetes / Protectorado de Bohemia-Moravia
-Hungría = Anexión de Ruthenia, Ungvar y Munkács
-Polonia = Anexión de Teschen
-Eslovaquia = Independencia
-Ucrania Subcarpática = Autonomía tutelada por Alemania y Hungría

El desmembramiento de Checoslovaquia en la primavera de 1939 trastocó todo el orden internacional vigente en Europa. Con este suceso Alemania se convirtió en una superpotencia sobre el continente, mientras que Gran Bretaña y Francia rompieron lazos de amistad con el Tercer Reich tras considerar que Adolf Hitler había incumplido el Pacto de Munich, lo que llevó a Londres y París a advertir seriamente a Berlín de que la siguiente agresión sería respondida con contundencia. A partir de entonces, un conflicto ya se vislumbraba como posible y toda apuntaba a que la Segunda Guerra Mundial iba a ser inevitable.

 

Bibliografía:

-Ismael García, Checoslovaquia 1938 Un ejército frente al Führer, Revista Serga Nº49 (2007), p.34-46
-Editores de S.A.R.P.E., Crónica Política y Militar de la Segunda Guerra Mundial, “Polonia es fulminada por la Wehrmacht”, S.A.R.P.E. (1978), p.21-23
-Winston Churchill, La II Guerra Mundial Volumen 1, El Camino hacia el Desastre. “XIII Checoslovaquia”, Planeta Deagostini (1959) p.153-160
-Joaquín Bochaca, Los Crímenes de los Buenos, “El fin de Checoslovaquia y el salto a Praga”, Ediciones Sieghels (2009), p.80-84