Guerra Eslovaco-Húngara

La existencia de Checoslovaquia al término de la Primera Guerra Mundial supuso un foco de tensión con la mayor parte de las naciones vecinas del Centro de Europa. Dentro de este contexto y a raíz de la Crisis de los Sudetes que generó el Tercer Reich con el Gobierno de Praga, Hungría se vio envuelta en una serie de disputas fronterizas que desembocaron en el conflicto con Checoslovaquia de 1938 y en la Guerra Eslovaco-Húngara de 1939.

Conflicto con Checoslovaquia

Según el Tratado del Trianon que Hungría firmó con los Aliados tras su derrota en la Primera Guerra Mundial en 1919, el Gobierno de Budapest tuvo que entregar forzosamente a Checoslovaquia las tres provincias de Ruthenia, Ungvar y Münacks que entonces estaban pobladas por más de 1 millón de habitantes húngaros. Esta cesión que en su momento supuso una humillación para el pueblo magiar, pudo verse revertida cuando el 1 de Octubre de 1938 fue suscrito el Pacto de Munich mediante el cual Gran Bretaña, Francia e Italia obligaron a Checoslovaquia a devolver la región de los Sudetes a Alemania que en aquellos instantes estaba habitada por 2.800.000 alemanes. A pesar de que la comunidad internacional se declaró neutral en el caso de Hungría, la actitud benevolente con el Tercer Reich llevó al Gobierno de Budapest liderado por el Almirante Miklós Horthy a esperar la ocasión propicia para recuperar los territorios perdidos en el Tratado del Trianon.

Inesperadamente el 25 de Octubre de 1938, un caza Fiat CR-32 pilotado por el aviador Lászo Pongrácz de la Fuerza Aérea Húngara, interceptó volando dentro de la frontera con Hungría a un aparato de observación S-328 de la Fuerza Aérea Checa que al mando del cabo Ján Kello, había violado el espacio aéreo magiar. Acto seguido y sin dudarlo un instante, el caza húngaro se situó detrás de su oponente y disparó sus ametralladoras hasta derribarlo y hacerlo caer contra el suelo, falleciendo en el incidente el propio cabo Ján Kello. Este suceso que inmediatamente fue denunciado por parte del Gobierno del Almirante Miklós Horthy, comprendió el pretexto perfecto que Hungría estaba buscando para intervenir militarmente en Checoslovaquia.

A inicios de Noviembre de 1938, el Ejército Húngaro cruzó la frontera con Checoslovaquia superando con absoluta facilidad los más de 2.000 emplazamientos defensivos debido a que las tropas del Ejército Checoslovaco apenas opusieron resistencia. Salvo por un total de 22 tiroteos registrados entre finales de 1938 y Marzo de 1939 sobre distintos puntos de la demarcación fronteriza como por ejemplo sucedió durante la toma de la ciudad de Orhegyalja, las guarniciones del Ejército Checoslovaco se disolvieron sin combatir como consecuencia de las presiones políticas recibidas de la Sociedad de Naciones, siendo hechos 311 prisioneros checos que durante el ritmo de avance cayeron en manos del Ejército Húngaro.

Tras el desmembramiento de Checoslovaquia en Marzo de 1939, el conflicto checo-magiar concluyó con una rotunda victoria del Ejército Húngaro que sin sufrir pérdidas había causado 312 bajas al Ejército Checo entre 1 muerto y 311 prisioneros, incluyendo el derribo de uno de sus aviones. Como recompensa a este triunfo político y militar, Hungría pudo anexionarse a costa de Checoslovaquia las provincias de Ungvar y Münacks junto a las importantes ciudades de Kosice, Roznava, Uzhgorod, Mukachevo, Berehovo, Rimaszombat, Érsekújvár, Komarno, Levice y Losonc.

Guerra Eslovaco-Húngara

Al producirse la independencia de Eslovaquia el 14 de Marzo de 1939 tras la disolución de Checoslovaquia y la ocupación de Praga por porta de Alemania a la que convirtió en el Protectorado de Bohemia-Moravia, el territorio de Ruthenia que Hungría había perdido en el Tratado del Trianon pasó a depender del recién nombrado Gobierno de Bratislava al frente del Mónseñor Jozef Tiso. Esta nueva situación internacional que el 22 de Marzo llevó a la República Eslovaca a firmar con el Tercer Reich el Tratado de Protección de Berlín mediante el cual se pactaba una alianza entre ambos países, no incluía las regiones habitadas por las minorías magiares, lo que otorgó a Hungría el pretexto necesario para reclamar sus zonas de influencia sin esperar ninguna reacción internacional.

Inicialmente las tropas del Ejército Húngaro habían aprovechado el vacío de poder dejado durante los momentos posteriores a la independencia de Eslovaquia para ocupar la ciudad fronteriza de Chust que mayoritariamente estaba poblada por campesinos magiares. Sin embargo el verdadero detonante del conflicto tendría lugar el 23 de Marzo de 1939 cuando un grupo de aviones Letov S-328 de la Fuerza Aérea Eslovaca bombardearon a un destacamento de soldados húngaros en los Cárpatos, lo que desencadenó de manera definitiva la Guerra Eslovaco-Húngara.

El Ejército Húngaro del general András Littay reunió a 30.000 soldados, 75 tanques, 3 vehículos blindados y 63 aviones entre 45 cazas y 18 bombarderos. Agrupado en torno al VIII Cuerpo del general Ferenc Szombathely, el despliegue se efectuó del siguiente modo: los 1st y 3rd Batallones de Infantería, los 7th, 9th y 24th Batallones Independientes, el 2nd Batallón Motorizado, el 5th Batallón Mecanizado, el 24th Batallón de Artillería, el 1st Batallón de Artillería Montada, los 12nd y 24th Batallones Ciclistas, los 25th y 26th Batallones de Cazadores de Frontera, los 1st, 2nd y 8th Batallones de Caballería, las 12ª, 21ª y 24ª Compañías de Zapadores, la Gendarmería Magiar y la Guardia Nacional, más el 1º Grupo Aéreo de Cazas y el 2º Grupo Aéreo de Bombarderos.

El Ejército Eslovaco al mando del general Agustín Malár reunió a 15.000 soldados, 3 tanques, 9 vehículos blindados y 40 aviones entre 20 cazas y 20 aparatos de reconocimiento. Según el organigrama, el despliegue se realizó de la siguiente manera: los 16º, 20º y 37º Regimientos de Infantería, los 12º y 112º Regimientos de Artillería, la Compañía Blindada, la Compañía de Automóviles Blindados, la Guardia “Hlinka” y los 12º, 13º, 45º y 49º Escuadrones Aéreos.

Soldado húngaro en Eslovaquia durante la Guerra Eslovaco-Húngara de 1939.

Al amanecer del 24 de Marzo de 1939, el Ejército Húngaro cruzó la frontera con Eslovaquia a través del Paso de Uzsoki para irrumpir en el Valle de Ung, así como por el Paso Verecki y el distrito de Beregszász sobre los que penetró más de 30 kilómetros; mientras la Fuerza Aérea Húngara bombardeaba la ciudad de Spisská Nová Ves causando desperfectos en el centro urbano. Apenas el Ejército Eslovaco tardó en responder porque organizó un contraataque en Michalovce que terminó en fracaso, aunque triunfó durante el asalto a Závadka debido a que rechazó a las tropas magiares sobre un perímetro conformado entre el Río Akna y la localidad de Nizná Rybnica. No obstante y a pesar de este éxito local, en cuanto los soldados eslovacos presionaron en un frente de 4 kilómetros hacia la demarcación enemiga, fueron víctimas de un nutrido fuego de la artillería húngara situada entre los pueblos de Úbrež and Vysné Revist, cuyos cañones no sólo les obligaron a retroceder, sino que permitió a los magiares reanudar la marcha y ocupar la aldea de Ubrez.

Simultáneamente a las 15:00 horas del 24 de Marzo de 1939, un escuadrón de la Fuerza Aérea Eslovaca conformado por seis aviones entre tres cazas Avia B-534 y tres Letov S-328 que sobrevolaban Ruthenia; fueron interceptados por una escuadrilla de la Fuerza Aérea Húngara compuesta por biplanos Fiat CR-32. El intenso enfrentamiento que se desarrolló a continuación abarcó un amplio espacio aéreo sobre las ciudades de Bánovce, Ondavou y Senné que inicialmente se decantó del lado de los eslovacos porque uno de los cazas húngaros se vio obligado a realizar un aterrizaje de emergencia en el suelo, muriendo durante el incidente el piloto Ján Svetlík. Sin embargo tras varias horas de duelo, la Fuerza Aérea Húngara recibió el refuerzo de otros cuatro cazas que equilibraron la lucha a su favor después de provocar tres bajas a los eslovacos y forzar al resto a retirarse. Así fue como el combate al que se sumaron varios aparatos a lo largo de la jornada, acabó con una rotunda victoria magiar porque a costa de tan sólo perder dos cazas Fiat CR-32, los húngaros derribaron cinco aviones eslovacos entre tres Avia B-534 y dos Letov S-328.

La mañana del 25 de Marzo de 1939 prosiguió con diversos enfrentamientos entre el Ejército Eslovaco y el Ejército Húngaro sobre la línea desde Michalovce hasta Vysné Revistia, donde una pieza de artillería magiar destruyó a uno de los coches blindados eslovacos. Al día siguiente, el 26, el Tercer Reich exigió a los Gobiernos de Bratislava y Budapest para alcanzasen un acuerdo resolutorio al conflicto; aunque por el momento la Fuerza Aérea Húngara respondió la jornada del 27 con un bombardeo a la ciudad de Spisská Nová Ves en el que murieron 13 civiles. Solamente las presiones de Berlín y la incapacidad del Ejército Eslovaco por defender su patria, llevaron a Eslovaquia a aceptar la derrota y firmar la paz con Hungría el 31 de Marzo de 1939.

Conclusión

La Guerra Eslovaco-Húngara terminó con una victoria decisiva de Hungría. Con este conflicto y anteriormente tras el triunfo en la Guerra Húngaro-Checoslovaca, el pueblo magiar pudo llevar a cabo su venganza contra Checoslovaquia por la humillación del Tratado del Trianon, gracias a que el país fue recompensado con las regiones de Ruthenia, Ungvar y Münacks que incluyeron 1 millón de habitantes y un territorio de 12.171 kilómetros cuadrados.

Eslovaquia sufrió 418 bajas entre 58 muertos (22 soldados y 36 civiles) y 360 prisioneros, además de ser 9 aviones derribados y 1 coche blindado destruido.

Hungría sufrió 78 bajas entre 23 muertos (8 soldados y 15 civiles) y 55 heridos, además de ser 2 aviones derribados.

La victoria de Hungría frente a Eslovaquia sólo fue el primer paso del Gobierno de Budapest para recuperar todos los territorios perdidos en el Tratado del Trianon como sucedió con Transilvania a costa de Rumanía en 1940 o Bács-Bodrog a costa de Yugoslavia en 1941. De hecho, la Guerra Eslovaco-Húngara fue decisiva en la reordenación de Europa Central justo antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial, durante la cual Hungría y Eslovaquia serían aliadas bajo el paraguas de la coalición conformada por las potencias del Eje.

 

Bibliografía:

-Ismael García, Checoslovaquia 1938 Un ejército frente al Führer. La corta guerra aérea con Hungría, Revista Serga Nº49 (2007), p.34-36
-http://en.wikipedia.org/wiki/Slovak-Hungarian_War