Los Países Bálticos nutrieron a las Waffen-SS de millares de voluntarios durante la Segunda Guerra Mundial con la única finalidad de combatir al comunismo y vengar las atrocidades cometidas por la Unión Soviética durante el período ocupacional de 1939 a 1941. Aquel fue el caso de Estonia bajo dominio del Tercer Reich, en donde más de 15.000 ciudadanos se unieron a los alemanes a cambio una futura independencia, pero especialmente para defender su patria del Ejército Rojo como parte de la 20ª División SS de Granaderos Estonia “Estnische».
Cuando la Unión Soviética invadió Estonia en 1939 e impuso un régimen comunista sometido a los dictámenes del Kremlin, más de 70.000 estonios fueron asesinados o deportados a los gulags de Siberia, aproximadamente el 6% de la población; por lo que al ocupar las tropas del Ejército Alemán el país en 1941, muchos recibieron a los germanos como sus libertadores e incluso organizaron milicias y unidades policiales que colaboraron con el Tercer Reich durante los estadios iniciales de la «Operación Barbarroja». Aquella cooperación todavía se estrechó más al cumplirse un año de la liberación de Tallin en 1942, ya que las Waffen-SS anunciaron la creación de la Legión SS Estonia compuesta por 800 voluntarios, quienes más tarde aumentaron a 1.280, los cuales recibieron su adiestramiento en el Centro de Instrucción de Debica en Polonia, antes ser asignados en Febrero de 1943 a la 5ª División SS Panzer «Wiking» bajo la denominación de Batallón SS de Granaderos Panzer Estonio «Narva».
Originalmente el Batallón SS de Granaderos Panzer Estonio «Narva», más simplemente conocido como Batallón SS «Narva», fue destinado a la retaguardia para combatir a los partisanos comunistas en los bosques de Estonia, por lo menos hasta que en Julio de 1943 fue trasladado a la frontera entre Ucrania y Rusia, concretamente a la localidad de Andrejewka al sur de Kharkov. A partir de entonces la unidad protagonizó acciones defensivas muy sangrientas contra fuerzas abrumadoramente muy superiores del Ejército Rojo que costaron a los estonios un total de 643 bajas, aunque a cambio los voluntarios bálticos provocaron más de 7.000 muertos y prisioneros a los soviéticos, algo que les valió el elogio de los germanos y ser premiados con nada menos que 40 Cruces de Hierro.
A inicios de 1944 el Batallón SS «Narva» fue una de las varias formaciones del Eje que al oeste de Ucrania quedó sitiada por el Ejército Rojo dentro de la «Bolsa de Korsun-Cherkassy», en donde tras repeler un asalto enemigo a las afueras de Yablonovka, a punto estuvo de resultar diezmado de no ser porque sus 800 combatientes rompieron el anillo por Olshana y se refugiaron en la seguridad de Polonia. Una vez los voluntarios se pusieron a salvo y regresaron a Estonia, allí multiplicaron sus efectivos gracias a un reclutamiento masivo que les permitió incrementar la plantilla a 15.000 hombres y reconvertir a la unidad en la 20ª División SS de Granaderos Estonia “Estnische”.
La 20ª División SS de Granaderos Estonia bajo el mando del general Paul Vent se estructuró en los 45º, 46º y 47º Regimientos SS de Granaderos, el 20º Regimiento SS de Artillería y los 20º Batallones SS de Fusileros, Cazacarros, Artillería Antiaérea, Ingenieros y Reconocimiento, siendo su emblema la letra «E» en honor al nombre del país y su escudo las franjas azul, negro y blanco que conformaban la bandera nacional. El armamento de los voluntarios varió de fusiles Mauser a subfusiles MP-40, pasando por ametralladoras francesas FM 24/29 y antitanques Panzerschreck o Panzerfaust, además de automáticas MG-34 y MG-44; mientras que los vehículos se organizaron en un parque automóvil de veinticuatro tanques Hetzer y numerosos coches anfibios Schwimmwagen.
20ª División SS de Granaderos Estonia (20. Waffen-Grenadier-Division der SS Estnische Nr.1):
-45º Regimiento SS de Granaderos (SS-Freiwilligen-Grenadier-Regiment 45)
-46º Regimiento SS de Granaderos (SS-Freiwilligen-Grenadier-Regiment 46)
-47º Regimiento SS de Granaderos (SS-Freiwilligen-Grenadier-Regiment 47)
-20º Regimiento SS de Artillería SS-Freiwilligen-Artillerie-Regiment 20
-20th Batallón SS de Fusileros (SS-Freiwilligen-Division-Füsilier-Bataillon 20)
-20th Batallón SS de Cazacarros (SS-Panzerjäger-Abteilung 20)
-20th Batallón SS de Artillería Antiaérea (SS-Freiwilligen-Flak-Abteilung 20)
-20th Batallón SS de Ingenieros (SS-Freiwilligen-Pioner-Bataillon 20)
-20th Batallón SS de Reconocimiento (SS-Nachrichten-Abteilung 20)
El 8 de Febrero de 1944 la 20ª División SS de Granaderos Estonia fue adscrita al III Cuerpo SS Panzer y desplegada en la orilla occidental del Río Narva que se extendía desde la costa del Mar Báltico hasta Lago Peipus, cuyas orillas los voluntarios estonios defendieron con éxito entre Meerepaul y Jöepara durante las jornadas del 14 al 18 de Febrero, pues dejaron incomunicadas a las 90ª y 128ª Divisiones de Fusileras Soviéticas, a las que castigaron sobre Parapalu y Mahikoorma hasta que los rusos se retiraron y muchos murieron ahogados en la superficie lacustre tras romperse la fina capa de hielo a causa de una incursión aérea de bombarderos en picado Stukas. Al cabo de dos días, el 20, el Ejército Rojo arremetió contra los pueblos de Vaasa, Siiversti y Vepsküla custodiados por el 45º Regimiento SS de Granaderos, pero entonces el 46º Regimiento SS de Granaderos efectuó una maniobra de flanqueo sorpresa a través de un campo de minas, provocando miles de bajas a los soviéticos y dejando fuera de combate a la la 378ª División de Fusileros.
A mediados de Febrero de 1944 la 20ª División SS de Granaderos Estonia «Estnische» bajo el mando del nuevo general Franz Augsberger se situó en el margen noroeste del Río Narva, una zona que los soldados conocían muy bien por haber sido un campo de maniobras del Ejército Estonio antes de la ocupación de la URSS en 1940. Aquel conocimiento del terreno permitió a los veteranos rastrear a una partida de infantes navales soviéticos que se había infiltrado en la retaguardia tras un fallido desembarco en el puerto báltico de Mereküla, los cuales fueron cazados por los estonios que en los diferentes tiroteos encajaron una decena de muertos. Al cabo de una semana, el 24 de Febrero, justo el día que coincidía con el Aniversario de la Independencia de Estonia, un batallón liderado por el capitán Rudolf Bruus desarrolló un contraataque para eliminar la cabeza de puente enemiga de Riigiküla, por ese entonces custodiada por un regimiento soviético conformado por 1.100 efectivos, veinte tanques y catorce cañones. Gracias a que minutos antes del asalto un grupo de 52 voluntarios estonios comandados por el sargento primero Oskar Mäanik llevaron a cabo una maniobra de flanco que confundió a los rusos, éstos últimos no tuvieron más remedio que replegarse para evitar quedar cercados y refugiarse en la orilla oriental del Río Narva.

Unas chicas estonias regalan comida a los soldados de la 20ª División SS de Granaderos Estonia antes de partir hacia el frente.
Los voluntarios de la 20ª División SS de Granaderos Estonia protagonizaron un contraataque a gran escala el 29 de Febrero con la finalidad de desalojar a 1.100 soldados y 20 cañones de la 378ª División de Fusileros atrincherada entre Siiversti y Vepsküla. El batallón escogido estuvo al frente del coronel Paul Vent, quién cometió el error de meterse en un campo de minas, por lo que sus hombres sufrieron numerosas bajas a manos de los artefactos enterrados y los francotiradores enemigos, por lo menos hasta que una patrulla encabezada por el subteniente Harald Nugiseks consiguió sortear la zona arrastrando trineos cargados de granadas, antes de lanzar el asalto y reconquistar con éxito el enclave de Ssiversti. Acto seguido también las tropas estonias liberaron Vepsküla, salvo por la excepción de un parque público cuando un grupo de rusos se parapetó en la carcasa abandonada de un tanque Tiger y en los muros del Monumento a los Caídos en la Guerra de Independencia Estonia, algo que obligó a los atacantes a erradicar a los defensores con equipos de lanzallamas y con el fuego de un cañón Pak 40 de 75 milímetros liderado por el teniente Ago Loopard. A pesar de que tan sólo un puñado de soviéticos escapó de la aniquilación cruzando las aguas congeladas del Río Narva, más de un millar perdieron la vida o en todo caso fueron hechos prisioneros por los autóctonos de las SS.
El Ejército Rojo trató de recuperar la cabeza de puente de Siiversti el 17 de Marzo de 1944 mediante el cruce el Río Narva con el XVI Cuerpo Soviético, en cuyas filas había un gran número de voluntarios locales adscritos al Partido Comunista Estonio. Después de establecer una pequeña franja a poco más de 8 kilómetros al norte de Narva, los soldados de la 20ª División SS de Granaderos Estonia llevaron a cabo un vigoroso contraataque precedido por el fuego de cuatro baterías de lanzacohetes Nebelwerfer, cuyo poder explosivo precipitó la derrota y retirada de los soviéticos, incluyendo la muerte de 500 de sus soldados y la pérdida definitiva de un punto de apoyo en Siiversti.
Al cumplirse cuatro meses de sostenidos combates en las inmediaciones de Narva, el 25 de Julio de 1944 la 20ª División SS de Granaderos Estonia recibió la acometida del II Ejército de Choque con miles de tropas soviéticas que cargaron mientras unos altavoces a todo volumen entonaban el himno de la Unión Soviética. Aquello no impidió que los voluntarios estonios infligiesen una carnicería a los rusos a campo abierto, en ocasiones con el soporte de bombarderos en picado Stukas, aunque al final tantas fueron las balsas y esquifes que cruzaron el Río Narva que finalmente los defensores tuvieron que ceder una pequeña cabeza en la orilla contraria a las 131ª y 191ª Divisiones de Fusileros.
A partir de Agosto la 20ª División SS de Granaderos Estonia se replegó 15 kilómetros para atrincherarse en las Colinas Azules, en cuyas estribaciones un grupo liderado por el teniente coronel Oskar Ruut rechazó a los rusos sobre la denominada Colina del Granadero. El resto de batallones por el contrario fueron transferidos a la «Línea Tannenberg» en el corazón de Estonia, en donde cosecharon grandes éxitos a la hora de expulsar a dos divisiones soviéticas de una cabeza de puente en el Río Emjogi; además de rechazar un contraataque enemigo sobre el Cementerio de Tornimägi, algo que se consiguió movilizando a los heridos del hospital de campaña. De hecho los veteranos de la unidad protagonizaron una fallida contraofensiva para reconquistar la ciudad de Tartu los días del 4 al 6 de Septiembre, ya que las tropas estonias se retiraron del lugar no sin antes haber infligido unas 16.000 bajas al Ejército Rojo.

Grupo de soldados estonios de la 20ª División SS de Granaderos Estonia juegan cariñosamente con un gatito que duda en si divertirse con la granada o con la flor.
Cuando se completó la evacuación de las Colinas Azules el 20 de Septiembre de 1944 dentro del marco de la «Operación Aster», la 20ª División SS de Granaderos Estonia tuvo la mala suerte de chocar contra el VIII Cuerpo de Fusileros Estonio, este último un contingente formado por comunistas estonios del Ejército Rojo, dándose a continuación una lucha fratricida por Rakvere que culminó en la caída de la ciudad de Avinurme. Al día siguiente, el 21, tuvo lugar una «mini-guerra civil estonia» entre las mismas unidades de ambos bandos que fue conocida como la Batalla de Porkun, ya que los estonios pro-soviéticos cayeron desde un campo de maíz sobre una columna de vehículos de los estonios pro-alemanes, quienes tras encajar numerosas pérdidas, respondieron con armas anticarro Panzerfaust y un cañón PaK 40, logrando entonces destruir a cuatro de los siete carros T-34 adscritos al VIII Cuerpo de Fusileros. A pesar de que las tropas estonias de las Waffen-SS sufrieron 950 bajas entre 350 muertos y 600 prisioneros, la división al completo consiguió escapar a cambio de provocar a sus compatriotas marxistas unas 1.000 bajas entre 250 muertos y 750 heridos.
Ocupada la capital de Tallin por el Ejército Rojo, la 20ª División SS de Granaderos Estonia tuvo que tomar la amarga decisión de abandonar su país, aunque numerosos combatientes optaron por permanecer en su patria para organizar la Guerrilla de los Hermanos del Bosque Estonios que estaría operativa hasta bien entrada la Guerra Fría. Los restantes 11.000 componentes estonios emprendieron la marcha hacia el sur junto a 2.500 soldados alemanes y 2.500 prisioneros soviéticos y judíos del campo de concentración de Klooga, quienes al cabo de varias semanas dejaron atrás Letonia y Lituania para alcanzar las fronteras de Alemania.
Al comenzar el año 1945 la 20ª División SS de Granaderos Estonia se reubicó en los acuartelamientos de Neuhammer para recuperarse de las pérdidas sufridas durante la huida por los Países Bálticos, Prusia Oriental y Polonia, aunque apenas tuvo tiempo para disfrutar de un merecido descanso porque inmediatamente fue enviada a defender la línea entre el Río Oder y el Río Neisse. De hecho sobre este perímetro los estonios se enfrentaron al Ejército Rojo en un área que abarcaba los pueblos de Oberglogau, Falkenberg y Friedberg, en donde el 17 de Marzo sufrieron cuantiosas bajas durante un infructuoso contraataque en Silesia; aunque el 19 salieron victoriosos tras la ruptura de un cerco en torno a la localidad de Goldberg.
Checoslovaquia fue el último destino de la 20ª División SS de Granaderos Estonia cuando en Mayo de 1945 se produjo la Insurrección de Praga por parte de la Resistencia Checa, justo en el instante en que la capital se encontraba amenazada desde el exterior por el Ejército Rojo. A pesar de que la mayor parte de los estonios combatió a las afueras de la ciudad y se retiró sin problemas hacia el oeste, un grupo de 500 voluntarios cayeron prisioneros de los partisanos checos, quienes tras confundirles con alemanes, les humillaron, torturaron y quemaron vivos en un macabro espectáculo público de hogueras humanas conocido como «Infierno Checo».
Oficialmente el 8 de Mayo de 1945 la 20ª División SS de Granaderos Estonia se rindió a las tropas del Ejército Estadounidense en Austria, algo que se llevó a cabo con cordialidad gracias a que la Casa Blanca no reconocía a la República Socialista Soviética de Estonia y sí al gobierno exiliado en 1940. Así fue como Estados Unidos concedió visados a sus veteranos para residir en Norteamérica; e incluso un grupo de 300 estonios al mando del capitán Vaido Viitre fueron readmitidos como militares formando parte de la 4.221ª Compañía de Guardias que se encargó de vigilar a los criminales de guerra alemanes durante los Juicios de Nuremberg entre 1945 y 1946.
La mayor parte de los ex-miembros de la 20ª División SS de Granaderos Estonia vivieron cuatro décadas en el exilio hasta que con el fin de la Guerra Fría y la inmediata independencia de Estonia en 1990, muchos volvieron a su país para ser considerados los nuevos “héroes nacionales”. De hecho en el Museo de la Lucha por la Libertad de Tallin se erigió un monumento a los veteranos que estuvo precedido por la siguiente frase: “A los voluntarios estonios que lucharon contra el bolchevismo y por la restauración de la independencia de Estonia entre 1940 y 1945”.
Bibliografía:
-Redacción de Serga, 20. Waffen-Grenadier-Division der SS (Estonische Nr,1), Revista Serga Nº79 (2012), p.36-37
-Chris Bishop, Divisiones Waffen-SS, «20ª División SS Waffen Grenadier», Libsa (2009), p.160-161
-Juan Campos Ferreira, De Leningrado a la Batalla de Estonia, el Final del Grupo de Ejércitos Norte Volumen 1, «Schlacht um dem Brückenkopf Von Narva», HRM Ediciones (2025), p.249-356
-Juan Campos Ferreira, De Estonia a la rendición de Curlandia, el Final del Grupo de Ejércitos Norte Volumen 2, «La Retirada de Estonia», HRM Ediciones (2025), p.203-236
-http://en.wikipedia.org/wiki/20th_Waffen_Grenadier_Division_of_the_SS_(1st_Estonian)


