Cuando fue fundado el Tercer Reich el Reichsführer Heinrich Himmler de las SS entendió que debía crear una organización paralela en la que estuviesen representados los hombres más selectos de la Orden Negra. Así fue como puso en marcha un proyecto con vistas a largo plazo que debía formar a una nueva generación de arios puros a través de los niños, los cuales serían educados y adiestrados mediante una serie de escuelas de adoctrinamiento político e instrucción física que recibieron el nombre de «Nápolas».
Las «Nápolas» o «Nationalpolitische Erziehungsanstalte» (NPEA) fueron fundadas en 1933 como centros educativos orientados a militarizar a los niños e inculcarles los valores nacionalsocialistas con la finalidad de prepararlos hacia todo tipo de actividades enfocadas al servicio público dentro del Reich. Este tipo de instalaciones solían asentarse en lugares rodeados de naturaleza como castillos antiguos o monasterios para que los alumnos pudiesen respirar aire puro, siendo inauguradas un total de diecinueve escuelas de las cuales diecisiete se ubicaron en Alemania, una Holanda y otra sobre la provincia de Flandes en Bélgica.
Normalmente los requisitos para acceder a las «Nápolas» era poseer una edad entre diez y dieciocho años, demostrar buenas condiciones físicas y presentar un árbol genealógico puro, aunque como las condiciones de admisión eran muy estrictas, tan sólo uno de cada cuatro niños obtenían la matrícula de ingreso. Curiosamente los miembros podían ser de todas las condiciones sociales porque en caso de que una familia no tuviese dinero para pagar los costes, la estancia les salía completamente gratis debido a que el Estado corría con los gastos de estancia y manutención (precisamente una de las formas de autofinanciación eran las que procedían de donaciones voluntarias). De hecho uno de los principales valores defendidos por las «Nápolas» era la humildad entre la juventud alemana, tal y como toda la red de colegios adoptó con el siguiente lema: «Sé modesto, pero destaca siempre».
Los cursos de las «Nápolas» estaban dirigidos por profesores y expertos docentes que proporcionaban a los estudiantes una enseñanza académica muy completa abarcando historia, geografía, arte, música, política, matemáticas, biología, física, química e idiomas extranjeros. Al mismo tiempo se otorgaba mucha importancia a las condiciones físicas del alumno y el «culto al cuerpo» porque se practicaban una amplia gama de deportes que incluían el remo, el boxeo, la equitación, la esgrima, el esquí, el vuelo sin motor, la vela y el fútbol, entre otros. Sin embargo una de las características más destacables era el trabajo que debían realizar los niños para comprobar la dureza de la vida laboral, por lo que aquellos que tenían entre seis y ocho años eran convertidos en campesinos durante algunas semanas y destinados como tal a granjas rurales; mientras que los más mayores solían ser trasladados durante un tiempo a minas o fábricas como obreros. Gracias a todas estas experiencias que incluían la organización de campamentos en la montaña y la celebración de ritos neopaganos durante los solsticios de verano e invierno, así como algunos talleres orientados a los valores personales y charlas sobre la identidad racial, los futuros adultos surgidos de las escuelas solían salir muy preparados para afrontar los retos de la vida.
Otra de las novedades de las «Nápolas» fueron los centros femeninos orientados a la formación académica y paramilitar de niñas y chicas adolescentes, siendo la primera en inaugurarse la «Nápola» de Achern que se situó en la zona de Baden. A este centro educativo le siguieron otros en Alemania y Austria, de donde se licenciaron jóvenes que posteriormente pasarían a engrosar las filas de la Sección Femenina de las SS o en algunos casos colaborarían como auxiliares de enfermería en otras ramas de las Fuerzas Armadas Alemanas (Wehrmacht).
Al concluir los cursos de las «Nápolas» a los 18 años de edad, el futuro de los alumnos recién graduados podía ser muy diferente dependiendo del joven, aunque la mayoría solía tener una salida laboral garantizada gracias a su alto nivel de preparación física e intelectual. De hecho un alto porcentaje continuaba sirviendo en las SS a raíz de las excelentes posibilidades económicas que ofrecía el funcionariado de la Orden Negra, aunque también muchos optaban por estudiar una carrera universitaria pagada por el Estado o eran captados directamente por el Ejército Alemán (Heer), especialmente aquellos que prometían buenos requisitos para formar parte de los cuadros de mando.
«Nápolas»:
-Alemania: Plön, Ballenstedt, Postdam, Backnang, Köslin, Rottweil, Spandau, Klotzsche, Naumburgo, Neuzelle, Ilfeld, Schulpforte, Stuhm, Wahlstatt, Oranienstein, Achern y Bensburg.
-Holanda: Limburgo.
-Bélgica: Kwatrech.
Grados de los Profesores de las «Nápolas»:
-NPEA – Untersturmführer—————Profesor de pruebas
-NPEA – Obersturmführer—————-Profesor
-NPEA – Hauptsturmführer————–Profesor superior
-NPEA – Sturmbannführer—————Subjefe de departamento
-NPEA – Obersturmbannführer——–Jefe de departamento
-NPEA – Standartenführer—————Vicedirector
-NPEA – Oberführer———————–Director
-NPEA – Brigadeführer——————-Inspector de escuelas municipales
-NPEA – Gruppenführer——————Inspector de escuelas nacionales
Bibliografía:
Robin Lumsden, Historia Secreta de las SS, «La generación siguiente», la Esfera de los Libros (2005), p.249-255
Editores de Time-Folio-Books, Hitler y el III Reich, las SS, «Capítulo 3 Planes de subversión y conquista», Time-Folio-Books (2008) p.136-137

