La vida en las SS

El hecho de ser miembro de la Allgemeine-SS implicaba llevar una vida muy activa como policía o soldado al servicio de la Orden Negra, ya que no todo se reducía preservar la seguridad del Estado, sino también a participar en una serie de actividades orientadas al ocio y la cultura que debían contribuir a la búsqueda del «Hombre Nuevo». Así fue como las «Schutzstaffel» otorgaron una especial importancia al deporte, la religión y la asistencia social como pilares básicos de una organización que debía aspirar a la creación de la élite guerrera del Tercer Reich.

Deportes

El deporte constituyó una de las actividades más destacadas de las SS porque en todos sus programas cotidianos se incluía la instrucción física y en un estilo del «culto al cuerpo» que la organización copió en muchos sentidos de la ya existente en la Italia Fascista. Ante esta pretensión de formar a los mejores se abrieron numerosos clubes deportivos orientados al atletismo, el esquí, deporte a motor, esgrima, boxeo, fútbol, alpinismo, etcétera; sin obviar con que se fomentó entre los jóvenes un espíritu de superación e incluso se abrió la Nacionalsocialista del Entrenamiento Físico que otorgaba a los deportistas más destacados la Medalla Nacional al Mérito Deportivo.

El Reichsführer Heinrich Himmler inspecciona a unos deportistas de las SS.

Oficialmente todos los clubes deportivos de las SS contaban con un «Landesverband» que se encargaba de analizar las aptitudes físicas de cada deportista, además de enseñar las técnicas de respiración artificial y promover cursos de socorrismo para que los miembros pudieran obtener los correspondientes certificados. A medida que esta rama deportiva fue creciendo dentro de la organización, se adoptó una vestimenta reglamentaria consistente en una camiseta de manga con tirantes que podía ser de color blanca o verde, en cuya tela se reseñó a la altura del pecho las runas de la SS.

Premios Deportivos de las SS:
-Medalla de Oro en Pruebas Ecuestres (Juegos Olímpicos de Berlín, 1936)
-Premio del Führer al Campeonato de Esquí de Rottach-Egern (Alemania, 1937)
-Premio de Motociclismo en la Prueba de los Seis Días de Donnington (Gran Bretaña, 1938)
-1er Puesto de Esgrima en la Competición Internacional de Sable de Berlín (Alemania, 1938)
-1er Puesto en la Carrera Automóvilística de Brescia (Italia, 1940)

Religión

Al asumir la Allgemeine-SS su cuota de poder dentro del Tercer Reich a partir de Febrero de 1933, la mayoría de sus miembros eran de religión católica o protestante, o simplemente se declaraban agnósticos o eran indiferentes a las cuestiones divinas, algo que contrastaba con el anticristianismo y el odio a la Iglesia manifestado por el Reichsführer Heinrich Himmler. A raíz de dicha hostilidad hacia todo la teología cristiana, la Orden Negra prohibió las creencias católicas o protestantes dentro de la organización en 1934, imponiendo en su lugar la cosmovisión neopagana basada en las antiguas culturas germánicas e indoeuropeas, hasta el punto de que se reconicieron a divinidades de Escandinavia y el norte de Europa como lo eran Odín o Thor, sin obviar con que se sustituyó la palabra «Dios» por la de «Gott».

Algunos de los ritos que las SS adoptaron para los ritos de la Orden Negra procedieron del paganismo nórdico, especialmente para las bodas o bautizos de sus miembros, aunque sin duda las ceremonias más llamativas fueron los solsticios o «Julfest». Básicamente se trató del Solsticio de Invierno «Wintersonnenwende» en el que los soldados de las SS adoraban al dios solar que resurgía de sus cenizas; así como del Solsticio de Verano «Sommersonnenwende» en el que los guardias permanecían en formación mientras un grupo de jóvenes entonaban cánticos militares hasta el amanecer para celebrar el fin de la oscuridad y el regreso de la luz.

Asistencia Social y Económica

Las actividades de bienestar social dentro de la Allgemeine-SS estaban subencionadas a partir de las donaciones privadas de sus propios miembros y administradas a través del Departamento «Rasse und Siedlungshauptamt», el cual evolucionó desde 1935 a la Sección de Asistencia Económica. Esta oficina se encargaba de proveer ayudas para todos aquellos miembros que hubiesen sufrido pérdidas materiales o económicas durante la lucha por el poder, así como para todos aquellos afiliados que en sus comienzos no tuviesen dinero suficiente para costear el material o su formación, por lo que no tardó en crearse un fondo solidario con las aportaciones voluntarias de oficiales y soldados, quienes aportando en la medida de sus posibilidades, contribuyeron al tejido de una caja común y una seguridad social fuerte y sólida.

La Oficina de la Familia fue otra de las agencias de la Allgemeine-SS que cooperó en la entrega de dinero para las viudas o huérfanos que hubiesen perdido a un marido o padre, además de proporcionar otros servicios como con un asistente social para las familias que se encargaba del asesoramiento personal y se hacía responsable de la educación de los niños. Hubo incluso un departamento orientado a los miembros de las SS que se hubiesen jubilado o alcanzado la tercera edad, cuya función era la de organizar actividades de entretenimiento para los mayores como ir a conciertos, ver películas, escuchar la radio y proporcionarles todo tipo de libros y revistas para su tiempo libre.

 

Bibliografía:

-Robin Lumsden, Historia Secreta de las SS, la Esfera de los Libros (2005), p.130-248
-Editores de Time-Folio-Books, Hitler y el III Reich, las SS, «Capítulo 1 ¡El futuro nos pertenece!», Time-Folio-Books (2008) p.38-49