Cuando comenzó la Guerra de Invierno con la agresión de la Unión Soviética a Finlandia a finales de 1939, el Reino Unido se declaró abiertamente partidario del Gobierno de Heilsinki, al que prometió enviar ayuda militar en defensa de la Península Escandinava. Así fue como nació el Cuerpo Voluntario Británico compuesto por un gran número de anticomunistas ingleses que no dudarían en marchar al extremo más septentrional de Europa para batirse cara a cara contra las tropas rusas del Ejército Rojo.
El 2 de Enero de 1940 el Ministro de Asuntos Exteriores del Reino Unido, Lord Halifax, junto con el Jefe del Gabinete de Guerra, Harold Gibson, propusieron al Primer Ministro Neville Chamberlein la creación de un cuerpo voluntario de 1.000 hombres que marchara a Escandinavia para ayudar al Ejército Finlandés. A pesar de las reticencias iniciales por parte del Gobierno de Londres, la presión ejercida por el Comité de Ayuda a Finlandia (Finland’s Aid Commitre) dirigido por George Achates Gripenberg y a que el Rey Jorge VI suprimió la ley de 1870 que prohibía a los ciudadanos combatir como voluntarios en ejércitos extranjeros, el 26 de Enero de 1940 el Parlamento aprobó la creación del Cuerpo Voluntario Británico (British Volunteer Corps).
Aproximadamente un total de 400 voluntarios se presentaron en la Oficina de Ayuda Finlandesa, en donde muy pronto la cifra aumentaría hasta los 3.000, la mayoría procedentes de la nobleza, de organizaciones demócratas o del Partido Conservador. Curiosamente jamás hubo ningún candidato del Partido Laborista o del Partido Comunista Británico que intentaron boicotear el reclutamiento siguiendo las directrices de la Internacional Comunista (Kommintern) dictada por el Kremlin, pues solamente un marxista se alistó por voluntad propia). Tampoco hubo miembros de la Unión de Fascistas Británicos (British Union of Fascists) debido a que sus militantes acataron las órdenes del Tercer Reich y de su líder Oswald Mosley que prohibían el alistamiento a sus militantes como consecuencia del Pacto Ribbentrop-Molotov, aunque dos miembros las acabarían desobedeciendo y fueron expulsados. Respecto a las naciones de la Commonwealth vinieron algunos voluntarios de Australia y Canadá, además de residentes británicos en otros países como Irlanda, Francia, Italia, Portugal y Bélgica, incluso algunos rusos blancos con nacionalidad inglesa que habían sido veteranos de la Guerra Civil Rusa de 1917 a 1924 (aunque a estos últimos se les denegó el acceso por miedo a represalias de la URSS si caían capturados). Así fue como una vez finalizó la fase de enrolamiento, el Cuerpo Voluntario Británico alcanzó un total de 751 efectivos al mando del capitán Hugo Henry Chandor (nacido en Estonia pero emigrado al Reino Unido).
La instrucción del Cuerpo Voluntario Británico se realizó en el Cuartel de Middlesborough situado en el oeste de Inglaterra, llevando todos los soldados el uniforme y casco reglamentario del Ejército Británico. Una vez completado el entrenamiento y obtenidos los visados necesarios para moverse por Escandinavia, un total de 340 efectivos (los 200 restantes permanecieron a la espera en Reino Unido) navegaron en buques de la Marina Real Británica (Royal Navy) sobre el Mar del Norte hasta desembarcar en Noruega, antes de atravesar la neutral Suecia en tren y llegar en su destino final a Finlandia, asentándose entonces en la zona de Lapua el 6 de Marzo de 1940.
Curiosamente los hombres del Cuerpo Voluntario Británico no fueron los únicos compatriotas que se acomodaron en Finlandia porque otros muchos voluntarios se unieron a distintas ramas de las Fuerzas Armadas Finlandesas. Aquel fue el caso de la Fuerza Aérea Real Británica (Royal Air Force) que prestó a 16 técnicos de los 56º y 151º Escuadrones basados en North Weald sobre el condado de Kent, los cuales fueron enviados a Turku; además de mandar a otros 16 operarios de baterías antiaéreas liderados por el capitán Silverwood Cope que acabaron siendo desplegados al sur del país. Simultáneamente se enviaron a 56 médicos, sanitarios y conductores de la Unidad de Ambulancias de la Amistad (Friends Ambulance Unit) que atendieron heridos en la zona del Lago Ladoga; además de 8 bomberos encabezados por el director de cine Charles Anthony Gilkinson que fueron adscritos al Grupo Bomberos Voluntarios de Londres (London Fire Volunteers). Hubo incluso hasta 16 enfermeras británicas encargadas de conducir 10 ambulancias al mando de la señora Mary Runciman que se integraron en el Grupo de Enfermeras de Primera Ayuda (First Aid Nursing Yeomanry o F.A.N.Y.).
El Cuerpo Voluntario Británico operó durante la Guerra Ruso-Finesa en la zona de Lapua, usualmente ejerciendo labores de seguridad y controlando a las columnas de refugiados que escapaban de la ofensiva del Ejército Rojo. A lo largo de este período los voluntarios se vieron sometidos a duros bombardeos por parte de la aviación soviética, cuyas bombas provocaron la única muerte de un soldado inglés en el conflicto. De hecho cuando el 13 de Marzo de 1940 un contingente de tropas británicas se dispuso a atacar una posición enemiga ocupada por tropas soviéticas, de repente el teniente estonio Kark Nurk que iba a liderar el asalto ordenó de suspenderlo tras enterarse de que acababa de finalizar la Guerra de Invierno.
Con la firma del Tratado de Moscú que estableció la paz entre la Unión Soviética y Finlandia, los 339 soldados del Cuerpo Voluntario Británico que acababan de llevarse una gran desilusión por no haber podido batirse en combate, fueron enviados al acuartelamiento de Savolinna, en donde el 18 de Marzo de 1940 se les unió el segundo grupo procedente de Gran Bretaña. Curiosamente al mes siguiente, en Abril de 1940, los 750 efectivos del Cuerpo Voluntario Británico quedaron bloqueados en Finlandia debido a que Alemania invadió la Península de Jutlandia y Noruega, cerrando con aquella maniobra el Estrecho de Dinamarca. A partir de ese instante lo único que pudieron hacer los soldados fue esperar y participar en desfiles como el del 31 de Mayo, durante el cual el Ejército Finlandés les condecoró con la Medalla de Servicios de la Guerra de Invierno (esta condecoración sería prohibida entre el 6 de Diciembre de 1941 y el 19 de Septiembre de 1944 coincidiendo con el «estado de guerra» entre Finlandia y Reino Unido, aunque posteriormente sería rehabilitada). De este modo fue como tras varios meses de inactividad, el Cuerpo Voluntario Británico fue oficialmente disuelto el 1 de Junio de 1940, viéndose obligados todos sus miembros a regresar a las Islas Británicas atravesando la neutral Suecia, alcanzando a pie a las tropas del Ejército Británico en Noruega o bien obteniendo visados en la propia Unión Soviética.
El mariscal Carl Emil Von Mannerheim, comandante en jefe del Ejército Finlandés y uno de los comandantes más brillantes de la Segunda Guerra Mundial, agradecería al Cuerpo Voluntario Británico su presencia en la Guerra de Invierno con estas palabras: Voluntarios británicos. Ahora que vaís a abandonar nuestro país quiero daros las gracias a aquellos que con gran coraje vinieron en ayuda de Finlandia en su lucha por la libertad e independencia. Aunque el destino os impidió la oportunidad de entrar en acción, deseo expresaros mi gratitud por vuestro coraje y entusiasmo en el apoyo a nuestra causa. Nosotros en Finlandia nunca os olvidaremos a vosotros, que en una hora en que vuestro propio país estaba en peligro, os dirigisteis a nuestro Norte nevado, preparados para dejar vuestras vidas por la causa de la libertad. Quizás los recuerdos de vuestro servicio en el Ejército Finlandés sean felices, y quizás el futuro le lleve el éxito y la felicidad a vuestro país.
Bibliografía:
-Erik Norling, Sangre en la Nieve, «Capítulo VI. Voluntarios británicos en Finlandia 1940-1941», García Hispán Editor (1996), p.201-209
-http://www.axishistory.com/index.php?id=6299
