Hasta el comienzo de la Guerra del Pacífico la ciudad de China que más resistió la invasión de Japón en el contexto de la Segunda Guerra Mundial fue la de Changsha, una metrópoli que se erigía como capital local de la céntrica provincia de Hunan. A pesar de que el Imperio Japonés fracasó de manera estrepitosa a la hora de desalojar al Kuomintang durante la Primera Batalla de Changsha de 1939 y durante la Segunda Batalla de Changsha de 1941, en cuanto se desataron las hostilidades a nivel global los nipones trataron de realizar un nuevo intento que se materializó en la Tercera Batalla de Changsha de 1942.
Plan de Japón
La planificación de la Tercera Batalla de Changsha comenzó a finales de 1941, exactamente dos meses después de haber concluido la Segunda Batalla de Changsha en Octubre, ya que en un principio se ideó como una mera maniobra de distracción durante la fase inicial de expansión en la Guerra del Pacífico. La idea era golpear la provincia del Hunan y atraer al mayor número posible de efectivos del Kuomintang con la pretensión de que los chinos no enviasen refuerzos a la pequeña guarnición del Ejército Británico que por ese entonces estaba librando la Batalla de Hong Kong.
El XI Ejército Japonés del general Korechika Anami fue la agrupación escogida para liderar la ofensiva al norte de Hunan, exactamente la misma que había fracasado durante las Primera y Segunda Batallas de Changsha, aunque esta vez los objetivos fueron más limitados y realistas porque tomar Changsha no se consideró un objetivo prioritario, ya que la principal motivación era evitar que el Kuomintang desviase refuerzos a Hong Kong. Así fue como de este a oeste, concretamente entre Yueyang y el norte del Lago Dongting, se concentraron la 3ª División de Infantería del general Fusutaro Toyoshima, la 6ª División de Infantería del general Masadana Kanda, la 34ª División de Infantería del general Shigiru Oga, la 40ª División de Infantería del general Seîchi Aoki, la 9ª Brigada Independiente del general Kenkichi Ikegami y la 14ª Brigada Independiente del general Todomu Nakamaya.
Aproximadamente el Ejército Japonés reunió a 120.000 soldados, 600 cañones y 200 aviones.
Plan de China
El Kuomintang jamás se planteó la posibilidad de que Japón volviese a lanzar tan pronto una ofensiva sobre Hunan tras el reciente fracaso en la Segunda Batalla de Changhsa y atendiendo al hecho que la mayor parte de los fuerzas niponas se hallaban en pleno proceso de expansión sobre Hong Kong, Filipinas, Malasia y Borneo, donde se encontraban librando fuertes combates contra los Ejército Británicos y Estadounidenses. Sin embargo las cosas cambiaron cuando una unidad de reconocimiento china avistó a numerosas columnas acampando cerca del Río Hsichiang a fecha del 19 de Diciembre de 1941, mientras que durante las dos jornadas próximas, los días 20 y 21, localizaron a otras formaciones de tamaño brigada desplazándose en los entornos de Yueyang. Aquello tan sólo podía significar que el XI Ejército Japonés estaba a punto de desencadenar un nuevo ataque sobre Changsha, por lo que en seguida se movilizó a toda prisa a la IX Zona de Guerra bajo el mando del general Xue Yue.
La IX Zona de Guerra envió al norte de Hunan al XIX Ejército liderado por el general Chen Cheng, quién de oeste a este entre el Lago Dongting y los Montes Mufu desplegó a un número muy superior de defensores que aventajaban a los japoneses en un ratio de 3 a 1. Se trató del III Cuerpo Nuevo del general Yang Hungkuang con las 12ª y 183ª Divisiones de Infantería; del LXXII Cuerpo del general Han Chuanpu con la 34ª División del Infantería; y el LXXIV Cuerpo con las 51ª, 57ª y 58ª Divisiones de Infantería; además de algunos contingentes autónomos como la 5ª División de Reserva, la 20ª División Nueva, la Fuerza de Avance Fronteriza «Hunan-Jiangxi», la Columna de Pacificación de Jiangxi y la 2ª Columna de Avance. Mientras tanto se movilizaron a otras formaciones que justo al comenzar la batalla estarían en pleno proceso de desplazamiento en dirección al frente, como fue el caso del IV Cuerpo del general Ou Chen con las 59ª, 90ª y 102ª Divisiones de Infantería; el X Cuerpo del general Li Yutang con la 10ª División de Reserva y las 3ª y 190ª Divisiones de Infantería; el XX Cuerpo del general Yang Hanyu con las 133ª y 134ª Divisiones de Infantería; el XXVI Cuerpo del general Hsia Chinchu con las 32ª, 41ª y 44ª Divisiones de Infantería; el XXXVII Cuerpo del general Chen Pei con las 60ª, 95ª y 140ª Divisiones de Infantería; el LVIII Cuerpo del general Sun Tu con las 10ª y 11ª Divisiones Nuevas; el LXIX Cuerpo del general Hsia Chuchung con la 6ª División Provisional y las 98ª y 164ª Divisiones de Infantería; el LXXIII Cuerpo del general Peng Weijen con la 5ª División Provisional y las 15ª y 77ª Divisiones de Infantería; el LXXVIII Cuerpo del general Hsia Shouhsun con las 13ª, 15ª y 16ª Divisiones Nuevas; y el XCIX Cuerpo del general Fu Chungfang con las 92ª, 99ª y 197ª Divisiones de Infantería.
Aproximadamente el Ejército Chino reunió 300.000 soldados.
Tercera Batalla de Changsha
La Tercera Batalla de Changsha comenzó la mañana del 23 de Diciembre de 1941 cuando la 40ª División de Infantería Japonesa cruzó el pequeño caudal del Río Yukang y afianzó posiciones en la aldea de Wangkoting, aunque seguida la arremetida en el flanco oriental se vio interrumpida por los aguerridos defensores de la 133ª División de Infantería China. A la jornada siguiente del 24 los componentes de la 6ª División de Infantería Japonesa imitaron la misma maniobra sobre el sector central tras fijar una cabeza de puente en la orilla sur del Río Hsinchiang, por lo menos hasta que también se vieron frenados por las tropas de la 134ª División de Infantería China. Solamente la 34ª División de Infantería Japonesa tuvo algo más de suerte en el extremo a la derecha del frente, ya que los nipones descendieron de manera ininterrumpida y el día 25 ocuparon sin apenas retrasos las localidades de Kaoan y Wuning.
La misma jornada del 25 de Diciembre se produjo la noticia de que la colonia inglesa de Hong Kong acababa de rendirse ante el Imperio del Sol Naciente, por lo que los mandos del Kuomintang, entendiendo que ya no sería necesario enviar ayuda a la guarnición inglesa, optaron por preservar a la totalidad de las fuerzas de la IX Zona de Guerra y utilizarlas para repeler la ofensiva enemiga. Contrariamente los responsables del XI Ejército Japonés, en lugar de detener una operación que ya no tenía ningún tipo de sentido, prefirieron arriesgarse a continuar con su misión y probar suerte para comprobar si en esta ocasión lograban desalojar a los chinos de Changsha.
Al cabo de dos días de la caída de Hong Kong, el 27 de Diciembre, el XI Ejército Japonés reanudó su ofensiva con las 6ª y 40ª Divisiones de Infantería, pero ambas fueron detenidas en seco gracias a la llegada de tropas frescas del XX Cuerpo Chino que reforzaron las defensas entre las poblaciones de Kuanwangchiao y Tachingchien, donde los nacionalistas finalmente cedieron y los nipones se apoderaron de ambos enclaves y también los de Huangshachieh, Lungfengchiao y Chenchiachiao. De igual modo aquella jornada entró en acción la 3ª División de Infantería Japonesa cuando puso en fuga al XCIX Cuerpo Chino y ocupó los enclaves de Nantu y Hochiatang, por lo que acto seguido sus vanguardias cruzaron el Río Milo y establecieron una cabeza en los entornos de Kueyi; algo que permitió a las 6ª y 40ª Divisiones de Infantería superar el mismo cauce justo a su derecha y conquistar el día 29 las aldeas de Wukungshih, Wukou y Changling.
Con el desmoronamiento del frente al norte de Hunan, el Kuomintang emprendió el repliegue hacia los cinturones defensivos en torno a Changsha, mientras los invasores salían en su persecución con la 3ª División de Infantería que se apoderó del nudo ferroviario de la Estación de Paishui, así como con la 6ª División de Infantería que contribuyó a la caída de Fulinpu, Malinchiao, Shangpinshih, Chunhuashan y Fenlinkang los días 30 y 31 de Diciembre. Aquella maniobra culminó en el cruce del Río Laotao y en la desarticulación de los atrincheramientos de los XX y LVIII Cuerpos Chinos; al mismo tiempo en que la 40ª División de Infantería que cubría el flanco oriental empujó al XXXVII Cuerpo Chino y aseguró las localidades de Chinching y Kaolin. Gracias a estos movimientos el 1 de Enero de 1942, el Día de Año Nuevo, el XI Ejército Japonés comenzó el asedio de Changsha cuando la 3ª División de Infantería dejó atrás el cauce del Río Liuyang y la 6ª División de Infantería afianzó posiciones en Langlishih.
La guarnición de Changsha estuvo conformada por miles de tropas del X Cuerpo y un reducido grupo de 160 civiles bajo el mando del general Li Yutang, los cuales optaron por resistir en el extrarradio aprovechando una serie de parapetos en los escombros y una red de fortificaciones en forma de búnkers y trincheras. La determinación de los defensores ayudó a rechazar un asalto de la 6ª División de Infantería al noreste de la urbe, así como otros de la 3ª División de Infantería y la 40ª División de Infantería, esta última frenada en seco sobre un anillo defensivo a las afueras de Chunhuachan. Mientras tanto los atacantes fueron perdiendo ímpetu a causa de los continuos bombardeos de piezas pesadas de 150 milímetros que los chinos camuflaron en emplazamientos ocultos, cuyos proyectiles les ocasionaron abundantes bajas los días 2 y 3 de Enero. Tampoco la aviación japonesa fue capaz de minar la moral de los sitiados tras arrojar gases químicos que provocaron una gran mortandad; sin obviar con que los aparatos nipones fracasaron a la hora de lanzar municiones y suministros en paracaídas debido a que muchos contenedores cayeron lejos del objetivo o las municiones recogidas se agotaron con pasmosa rapidez.
Inesperadamente el 4 de Enero de 1942 la IX Zona de Guerra pasó a la contraofensiva aprovechando que el XI Ejército Japonés se encontraba atascado en Changsha, por lo que los LXXIII y XCIX Cuerpos arremetieron desde el oeste de la ciudad; los IV y XXVI Cuerpos desde el sur; y los XXXVII y LXXVIIII Cuerpos desde el este. La primera agrupación en entrar en acción fue el IV Cuerpo Chino que desbordó las posiciones enemigas por Yuhuating, Lintsechung, Chinpenling y Huangtuling, algo que permitió a las puntas de vanguardia enlazar con sus compañeros del X Ejército que se encontraban sitiados en la propia Changsha. Así fue como una vez creado un cordón umbilical con la metrópoli, los sitiadores levantaron el cerco y el día 5 huyeron a través del Río Liuyang, en cuyas aguas 1.000 soldados causaron baja a manos del letal fuego de las baterías de artillería chinas y de las continuas emboscadas de los nacionalistas, perdiendo la vida durante una escaramuza el general Shin Ishî.
La contraofensiva del Kuomintang adquirió una dinámica imparable porque los chinos no tardaron en poner en fuga a la 34ª División de infantería Japonesa y recuperar los enclaves de Kaoan y Wuning; al mismo tiempo en que LXXVIII Cuerpo desalojaba a la 3ª División de Infantería de la aldea de Langlishih. De manera simultánea la 6ª División de Infantería se vio obligada a fortificarse en Fulinpu que fue retomada por las tropas chinas de la 10ª División Nueva el 7 de Enero, aunque la jornada del 8 los japoneses volvieron a reconquistarla tras un sangriento asalto que les costó 1.000 bajas de todos los tipos. Gracias a este sacrificio y a que los nacionalistas malgastaron tres días en retomar Fulinpu cuando finalmente la localidad fue reasegurada el 11, un convoy de 500 camiones pudo evacuar con relativa comodidad al grueso del XI Ejército Japonés.
El repliegue del XI Ejército Japonés transcurrió con mucha mayor tranquilidad a partir del 12 de Enero, aunque algunas unidades continuarían encajando reveses como le sucedió a un regimiento de la 6ª División de Infantería que fue emboscado en Changling por el XXXVII Cuerpo Chino, el cual quedó prácticamente aniquilado con 1.000 bajas, incluyendo 100 prisioneros y la muerte del general Toshikatsu Tomonari. La Fuerza Aérea China también intentó dificultar la retirada con varios raids, como por ejemplo el protagonizado por nueve bombarderos de origen soviético Tupolev SB que ocasionaron algunas pérdidas a una columna enemiga, aunque los incursores fueron interceptados por cazas enemigos con un resultado de cinco bimotores chinos abatidos.
Conclusión
La jornada del 13 de Enero de 1942 las tropas del Kuomintang terminaron de limpiar los últimos núcleos de resistencia por debajo del Río Milo e incluso atravesaron su cauce por el sector de Changlochieh; mientras que al cabo de 48 horas, el 15, las divisiones de los XX y LVIII Ejércitos hicieron lo propio tras liberar todas aquellas poblaciones que se encontraban por detrás del Río Hsinchiang. Esto obligó a los últimos contingentes del XI Ejército Japonés a desandar el camino recorrido y regresar al punto de origen en la orilla septentrional del Río Hisnchiang, poniendo con ello fin el día 16 a la Tercera Batalla de Changsha.
China sufrió 29.217 bajas entre muertos y heridos, incluyendo 1.000 prisioneros.
Japón sufrió 6.142 bajas entre 1.591 muertos, 4.412 heridos y 139 prisioneros (incluyendo la muerte de cuatro generales), además de la pérdida de 1.766 caballos (1.120 equinos fallecidos y 646 inútiles a causa de heridas), 11 cañones, 20 morteros, 115 ametralladoras, 1.138 fusiles, 26 pistolas y 9 radios de campaña.
El nuevo triunfo en la Tercera Batalla de Changsha a principios de Enero de 1942, sumado a los ya cosechados en la Primera Batalla de Changsha de 1939 y la Segunda Batalla de Changsha de 1941, generó en los chinos un áurea de invencibilidad dentro de aquella ciudad que la prensa nacionalista bautizó con el apodo de «Muro de Hierro». Curiosamente el éxito del Kuomintang contrastó con las derrotas de británicos y estadounidenses en Filipinas, Hong Kong, Guam o Malasia, algo que convirtió a aquel enfrentamiento en la primera victoria de los Aliados en la Guerra del Pacífico.
Bibliografía:
-Hsu Longhsuen & Chang Mingkai, History of the Sino-Japanese War 1937-1945, «Third Battle of Changsha», Chung Wu Publishing (1972), p.363-375
-Jesús Hernández, Batallas Desconocidas de la Segunda Guerra Mundial, «Changsha 1939-1945, la Stalingrado de China», Almuzara (2026), p.40-41
-Håkan Gustavsson, Sino-Japanese Air War 1937-1945. The Longest Struggle, «1941: Global War», Fonthill, (2016), p.97

