Entre los años 1944 y 1945 existió una gran unidad báltica del Ejército Alemán que se articuló en la 300ª División de Guardias Fronterizas Estonia «z.b.V.», a imitación de la 20ª División de Granaderos Estonia «Estnische» que pertenecía a las Waffen-SS. Los voluntarios de esta formación no sólo defendieron su patria durante el repliegue de las Colinas Azules, la Batalla de Porkuni o en los combates por la Isla de Saaremaa, sino que también marcharon a Letonia para tomar parte en la lucha por la «Bolsa de Curlandia».
Cuando el Ejército Alemán se apropió de Estonia en el verano de 1941, miles de ciudadanos se presentaron como voluntarios para combatir contra la Unión Soviética, pues durante la ocupación rusa al inicio de la Segunda Guerra Mundial los comunistas masacraron a miles de personas y deportado a otras tantas a los gulags de Siberia. Así fue como nació la Policía Auxiliar Estonia para combatir a los partisanos marxistas en la retaguardia, pero más tarde también la 20ª División de Granaderos Estonia «Estnische» que formó parte de las Waffen-SS, por lo que la Wehrmacht no quisó quedarse atrás en este proyecto colaboracionista y creó su propia unidad que se materializaría en la 300ª División de Guardias Fronterizas Estonia «z.b.V.».
La 300ª División de Guardias Fronterizas Estonia «z.b.V.» fue activada el 1 de Mayo de 1944, siendo catalogada como «zur besonderen Verwendung», el equivalente a «división de uso especial» o «división de propósito», pues la mayor parte de sus componentes iban a ser destinados a tareas de seguridad por pertenecer a los agentes de los Batallones de Policía Estonios o «Estnische Polizei Bataillon, o en todo caso a los Regimentos de Guardias Fronterizos, los denominados «Estnische Greenschutz Regiment Polizei». El tamaño de la unidad alcanzó 10.268 efectivos, de los que 6.017 eran policías estonios y 4.251 soldados o auxiliares alemanes, bajo el mando primero del general Rudolf Höfer y más tarde del general Anton Eberth, los cuales se distribuyeron del siguiente modo: los 2º, 4º, 5º y 6º Regimientos de Guardias Fronterizos Estonios, así como otros contingentes más pequeños formados por alemanes que incluyeron el 1.081 Regimiento de Artillería, el Batallón de Cazadores, la Compañía de Reconocimiento Ciclista y la 285ª Compañía de Cazacarros, esta última equipada con dos tanques Panzer IV, algunos viejos carros franceses Hotchkiss H-39 y unos pocos blindados T-34/76 capturados al Ejército Rojo.
El bautismo de fuego de la 300ª División de Guardias Fronterizos Estonia «z.b.V.» tuvo lugar en la fase final de la Batalla de las Colinas Azules al norte de Estonia, en este caso por parte de la Brigada Norte o «Nord» bajo el mando del teniente coronel Carl Engelhardt, cuando el 19 de Septiembre cubrió la retirada del III Cuerpo SS Panzer y repelió un par de asaltos del II Ejército de Choque dentro del marco de la «Operación Aster». Al mismo tiempo los estonios de la Brigada Sur o «Süd» desplegados junto al Lago Vörtsjärv, también rechazaron varios ataques soviéticos sobre una área pantanosa, quienes lograron aguantar gracias a la llegada «in extremis» de la 258ª Compañía de Cazacarros, que con un puñado de tanques T-34 capturados, pulverizaron a numerosos camiones y vehículos rusos hasta hacerles retroceder.
Al más al norte durante jornada del 21 de Septiembre, la Brigada Norte alcanzó las cercanías del Lago Porkuni y desplegó en zanjas improvisadas a los soldados estonios de los 2º y 4º Regimientos de Guardias Fronterizos bajo el mando respectivo del coronel Juhan Vermet y del general Valter Pedak. Allí les atacaron los comunistas el VIII Cuerpo de Fusileros Estonio que combatían para el Ejército Rojo, por lo que se desató una especie de «guerra civil estonia» conocida como la Batalla de Porkuni, en la que también intervinieron los veteranos de la 20ª División SS de Granaderos Estonia, los cuales llevaron casi todo el peso de la lucha y permitieron escapar a sus compatriotas de la Wehrmacht.
Cuando cayó en manos del Ejército Rojo la capital de Tallin el 22 de Septiembre, los restos de las Brigadas Norte y Sur se dividieron en tres grupos tácticos más pequeños y escaparon hacia los márgenes meridionales del país, alcanzando tan sólo 2.000 supervivientes la seguridad de la frontera con Letonia. La mitad de estos combatientes pertenecían a los 5º y 6º Regimientos de Guardias Fronterizos que fueron enviados a la Isla de Saaremaa, la cual defendieron de los soviéticos primero en la Batalla de Tehumardi y luego en el sitio a la Península de Sörve, donde muchos murieron o se rindieron, aunque otros fueron evacuados a través del Mar Báltico por buques de la Marina de Guerra Alemana, la Kriegsmarine.
La última gesta de la 300ª División de Guardias Fronterizos Estonia «z.b.V.» fue durante el asedio de la «Bolsa de Curlandia» entre finales de 1944 y Mayo de 1945, en donde con éxito resistieron sobre bosques, riachuelos y pantanos los continuos asaltos del Ejército Rojo. Una vez finalizada la Segunda Guerra Mundial, algunos de los supervivientes de la unidad se unieron a las guerrillas de los Hermanos del Bosque en los Países Bálticos, en cuyas filas pelearon como partisanos hacia bien entrada la década de 1950, por lo menos hasta que tuvieron que pasar a la clandestinidad y en algunos escasos esperar a la caída del comunismo en 1990.
Bibliografía:
-Juan Campos Ferreira, De Estonia a la rendición de Curlandia, el Final del Grupo de Ejércitos Norte Volumen 2, «La Caída del Festung Narwa», HRM Ediciones (2025), p.186-188
-https://forum.axishistory.com/viewtopic.php?f=50&t=309
-https://www.feldgrau.net/forum/viewtopic.php?t=1372

