Muchos contingentes de voluntarios europeos se unieron a la «Cruzada Anticomunista» al poco de que Alemania invadiera la Unión Soviética en 1941 durante la «Operación Barbarroja». Aunque la mayor parte de las unidades extranjeras que marcharon a Rusia lo hicieron formando parte del Ejército Alemán o en todo caso de las Waffen-SS, se dio el caso de una excepción dentro del organigrama de la Marina de Guerra Alemana, la Kriegsmarine, cuando el Estado Independiente de Croacia envío a los marineros de la Legión Naval Croata.
La Legión Naval Croata empezó a levantarse a toda prisa finales de Junio de 1941, justo a los pocos días de iniciarse la «Operación Barbarroja», cuando el Ministro de Defensa de Croacia, el mariscal Slavko Kvaternik, prometió al Tercer Reich sumarse a la «Cruzada Anticomunista» y enviar tres fuerzas expedicionarias que incluían a esta formación marítima, a la Legión Croata de tierra y a la Legión Aérea Croata como contingente del aire. Bastaron tan sólo unas pocas semanas para se reclutasen un total de 1.000 marineros, la mayoría ex-miembros de la disuelta Marina Real Yugoslava, quienes fueron puestos al mando del capitán de fragata Andro Vrkljan, un veterano de la Marina Imperial Austro-Húngara en la Primera Guerra Mundial.
El primer contingente de la Legión Naval Croata formado por 130 marineros fue enviado a la Unión Soviética en una fecha tan temprana como Julio de 1941, siendo desplegados en el puerto de Nikolayev, concretamente en la Desembocadura del Río Bug al sur de Ucrania. Allí esperaron al resto del millar de efectivos que a lo largo de Agosto y Septiembre fueron llegando al Mar Negro, mientras poco a poco creaban una especie de «Flotilla Croata» formada por 48 embarcaciones confiscadas o abandonadas por los rusos entre las que se incluían 47 pequeños pesqueros armados de 10 a 30 toneladas y el buque escuela Tovarich que dos décadas atrás había pertenecido a la Marina Zarista.
La entrada en acción de la Legión Naval Croata tuvo lugar a partir del otoño de 1941 sobre el litoral septentrional del Mar Azov, en donde aseguraron varias bases avanzadas sobre grandes puertos como Jersón o Tanganrog, pero también en otros más pequeños como Krivaya-Kosa, Berdyansk, Ossipenko, Nogaisk y Genitschak. Una vez fijadas estas posiciones los legionarios cubrieron la ofensiva del Eje hacia Rostov, primero transfiriendo a una unidad a Yalta en Crimea y luego forzando varias veces el peligroso Estrecho de Kerch, siempre bajo el fuego de la artillería costera soviética emplazada en ambas orillas.
Al pasar el Ejército Rojo a la contraofensiva sobre Rostov en Diciembre de 1941, las embarcaciones de la Legión Naval Croata se vieron obligadas a evacuar a sus fuerzas del Mar de Azov, atravesando los 4 kilómetros de anchura del Estrecho de Kerch que encima estaban repletos de bancos de hielo y azotados por una ventisca de -40ºC, aunque contra todo lo esperado los barcos que lo intentaron finalmente escaparon ilesos sin sufrir una sóla baja. Mientras tanto los croatas que se quedaron a defender el puerto de Ossipenko, fueron atacados desde la rada por una cañonera soviética artillada a la que tuvieron que hacer frente con un simple pesquero armado con una ametralladora, el cual sorprendentemente puso en fuga a su rival al activar la alarma de las instalaciones y hacer creer a los rusos que se enfrentaban a una fuerza mucho mayor.
Con el deshielo a principios de la primavera de 1942, la Legión Naval Croata al mando del capitán Stjepan Rumenovic volvió a operar sobre el Mar de Azov y a sostener algunos choques contra las embarcaciones soviéticas procedentes de Crimea y el Cáucaso, sufriendo el hundimiento de dos pesqueros armados y la muerte de 25 marineros. Después de participar en la segunda ofensiva hacia Rostov y la desembocadura del Río Don, la unidad recibió la visita del Primer Ministro o «Poglavnik» Ante Pavelic, quién felicitó a los veteranos y repartió condecoraciones, antes de ser enviados todos los voluntarios a descansar y reorganizarse en el puerto de Varna sobre Bulgaria.
El regreso de la Legión Naval Croata al Frente del Este se produjo a inicios de 1943, dotándose en esta ocasión a la unidad de catorce patrulleras que se integraron en la denominada 23ª Flotilla de Patrullaje Croata al mando del capitán Edgar Angeli, siendo las embarcaciones clasificadas de la siguiente manera: UJ-2301, UJ-2302, UJ-2303, UJ-2304, UJ-2305, UJ-2306, UJ-2307, UJ-2308, UJ-2310, UJ-2311, UJ-2312, UJ-2313, UJ-2314 y UJ-2315. Estos pequeños patrulleros combatieron en la Cabeza de Puente del Kubán, tanto vigilando las costas como evacuando a personal del Eje desde el norte del Cáucaso hasta la seguridad de Crimea.
Al cambiarse Italia en bando en Septiembre de 1943 las flotas de Estados Unidos y Gran Bretaña se acercaron a la boca del Mar Adriático, por lo que la Legión Naval Croata fue sacada de Rusia y enviada de vuelta a su patria para proteger las costas de Trieste ante un eventual desembarco de los Aliados Occidentales. Una vez en Croacia los legionarios combatieron como infantes de marina contra los partisanos yugoslavos sobre Dalmacia y otros sirvieron como artilleros de los cañones costeros emplazados en el puerto de Split. También algunos acabaron como trabajando como marineros de los buques de la Marina Croata e incluso pilotando las embarcaciones de asalto de la 11ª Flotilla de Lanchas Torpederas Croata, al menos hasta la disolución definitiva de la unidad con el final de la Segunda Guerra Mundial en Mayo de 1945.
Bibliografía:
-Carlos Caballero Jurado, Legionari Croati Nell’ Esercito Tedesco, «Legioni Croati in Russia», Novantico Editrice (2015), p.55-58
-Nigel Thomas, Axis Forces in Yugoslavia 1941-45, «Croatia», Osprey Publishing (2003), p.18
-https://en.wikipedia.org/wiki/Croatian_Naval_Legion
