LT vz 35

Nombre: LT vz 35 / Panzer PzKpfw 35
Nacionalidad: Alemania / Chequia / Eslovaquia
Compañía: CKD / Skoda
Motor: Skoda T11/0 de 6 cilindros a 120 CV
Longitud: 4′ 90 m
Anchura: 2′ 6 m
Altura: 2′ 37 m
Blindaje: 16-25 mm
Autonomía: 190 km
Velocidad: 40 km/h
Peso: 11 toneladas
Tripulación: 4
Armamento: Un cañón de 37 mm y dos ametralladoras de 7′ 92 mm
Historia:

El tanque medio LT vz 35 fue diseñado con la única finalidad de dotar al Ejército Checoslovaco de un arma acorazada ante un más que probable conflicto con el Tercer Reich por la cuestión de los Sudetes. Las cosas sin embargo se desarrollaron de manera muy diferente con la posterior ocupación de Checoslovaquia en 1939, ya a partir de entonces sería Alemania y otros países del Eje los que emplearían a este carro rebautizado como Panzer 35 durante muchas de las campañas de la Segunda Guerra Mundial.

A partir de la década de 1930 el Ejército Checoslovaco se vio ante la necesidad de contar con tanques de tamaño medio para hacer frente a una eventual guerra con Alemania, Polonia o Hungría, por lo que el Ministerio de Guerra en Praga solicitó tanto a la Compañía CKD (Českomoravská Kolben Daněk) como la Compañía Skoda la construcción de un carro con dichas características que en 1934 se materializó en LT vz 35 o LT-35. Así fue como los ingenieros checos presentaron un tanque de estructura remachada que poseía unas dimensiones de 4’90 metros de largo, 2’6 metros de largo y 2’37 de alto, un blindaje de 25 milímetros en el frontal y 16 milímetros en los laterales, un peso de 11 toneladas y una velocidad de 40 kilómetros por hora gracias a un motor Skoda T11/0 de 6 cilindros a 120 caballos de vapor que se situaba en la parte trasera y estaba conectado mediante un árbol de transmisión a ocho ruedas amortiguadas por ballestas montadas en dos bojes. El armamento principal del vehículo se hallaba acoplado dentro de la torreta en forma de un cañón de 37 milímetros (su reducido tamaño obligaba al jefe carrista a ejercer de artillero), mientras que el arsenal secundario consistía en una ametralladora ZB-37 de 7’92 milímetros.

Tanque LT vz 35 checo o Panzer 35 alemán.

Cuando en Marzo de 1939 el Tercer Reich ocupó Chequia y de manera simultánea se proclamó la independencia de Eslovaquia, los 252 tanques LT vz 35 que habían salido de fábrica pasaron a engrosar las filas del Eje, exactamente 200 que fueron a parar al Ejército Alemán y 52 al Ejército Eslovaco. Respecto a las factorías de montaje de las Compañías CKD y Skoda fueron absorbidas por la Fábrica de Motores de Bohemia y Moravia (Böhmish-Märische Morotenfabrik), cuyos equipos continuaron con el diseño del LT vz 35 bajo la nueva designación de Panzer 35, el cual también nutrió los arsenales de otros países próximos al Tercer Reich como Bulgaria que adquirió 26 unidades, Rumanía que compró 126 con la denominación de R-2 y Hungría que capturó un ejemplar tras la breve Guerra Eslovaco-Húngara por la provincia de Ruthenia.

Al estallar la Segunda Guerra Mundial en Septiembre de 1939 un total de 164 blindados LT vz 35 del Ejército Alemán operaron durante la conquista de Polonia formando parte del 11º Regimiento Panzer y la 1ª División Ligera, exactamente igual que hicieron tres ejemplares del Ejército Eslovaco sobre la región de Teschen. Al producirse la invasión de Francia al año siguiente de 1940, una agrupación de 132 LT vz 35 asignados al XLI Cuerpo Motorizado cruzaron el Bosque de las Ardenas y contribuyeron a aniquilar a las fuerzas del Ejército Francés, aunque 62 de los carros resultaron destruidos o dañados durante la campaña. Algo más de suerte tuvieron los ex-tanques checos durante la invasión de Yugoslavia en Abril de 1941, tanto los que estaban al servicio de la Wehrmacht, como los que desplegó el Ejército Búlgaro a la hora de ocupar Kosovo y Macedonia.

Columna del Ejército Alemán durante la campaña de Francia en 1940. Un Panzer 35 abre la formación seguido por Panzer IV.

Cuando se produjo la invasión del Eje a la Unión Soviética durante la «Operación Barbarroja», un total de 306 tanques LT vz 35 cruzaron las fronteras de Ucrania, Bielorrusia y los Países Bálticos, entre estos 155 de la 6ª División Panzer Alemana, 121 de la 1ª División Blindada Rumana y 30 de la División Rápida Eslovaca. Las acciones más destacadas durante las fases iniciales de la campaña fueron el asedio a Leningrado, donde 47 carros alemanes LT vz 35 resultaron destruidos; así como aquellos de procedencia rumana que participaron en la Batalla de Odessa; o los de origen eslovaco que descendieron sobre las estribaciones de los Cárpatos, siendo pulverizados cuatro de estos últimos, concretamente dos ante una línea de búnkers en Zaluz y dos durante una emboscada en la Cordillera de Lypovec.

A partir del invierno de 1941 los LT vz 35 comenzaron a fallar por culpa del sistema hidroneumático de los frenos, ya que como la máquina no estaba preparada para soportar las bajas temperaturas de Rusia, muchos de los tanques quedaron inmovilizados y tuvieron que ser retirados para siempre de servir en el Ejército Alemán. Solamente los LT vz 35 del Ejército Rumano continuaron operando en 1942 en la defensa del Río Don, la Batalla de Stalingrado y los combates en Ucrania Occidental; exactamente igual que los del Ejército Eslovaco en el Cáucaso y en la cabeza de puente del Kubán a partir de 1943 (uno sería evacuado en barco desde la Península de Tamán).

Formación de LT vz 35 durante la «Operación Barbarroja».

Con el estallido del Levantamiento Nacional Eslovaco al frente de la mitad del Ejército Eslovacó que trató de derrocar al gobierno pro-Eje y reconducir la política exterior del país hacia el bando de los Aliados, los rebeldes emplearon algunos tanques LT vz 35 durante los choques al este de Eslovaquia, aunque con poco éxito debido a que cinco ejemplares fueron destruidos por los alemanes en el asalto a Kuprina. Simultáneamente los LT vz 35 supervivientes que seguían en servicio en Rumanía y Bulgaria cuando traicionaron al Tercer Reich y se unieron a la Unión Soviética, a partir de ese instante se enfrentaron al Ejército Alemán como hicieron los R-2 del Ejército Rumano durante la ocupación de Bratislava o los del Ejército Búlgaro en la Batalla de Viena.

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial sobre Europa en Mayo de 1945, los carros LT vz 35 que sobrevivieron al conflicto dejaron de servir en los países comunistas que todavía lo mantenían en propiedad como fue el caso de Rumanía, Bulgaria o Checoslovaquia. Hasta la fecha se fabricaron un total de 434 ejemplares, los cuales tuvieron un papel aceptable durante las primeras fases del conflicto, pero quedaron completamente desfasados por otros blindados desplegados tanto por los Aliados como por el Eje.

 

Bibliografía:

-Thomas Anderson, Tschechenpanzer. Carros Checos al servicio de los alemanes. CKD y el LT VZ 35, Revista Desperta Ferro Especiales Nº12 (2017), p.76-78
-https://es.wikipedia.org/wiki/Panzer_38(t)