Muchas fueron las nacionalidades eslavas que sirvieron en las Waffen-SS durante la Segunda Guerra Mundial, incluyendo miles de voluntarios de Bielorrusia que entre los años 1941 y 1944 estuvo bajo la ocupación militar del Tercer Reich. La formación que representó a esta parte invadida de la Unión Soviética fue la 30ª División SS de Granaderos Bielorrusa, cuyos integrantes a diferencia de los rusos blancos o ucranianos que pelearon contra el régimen comunista, fueron destinados en contra de su voluntad a luchar contra los Aliados Occidentales en Francia.
Al desencadenarse la «Operación Bragation» en el verano de 1944 que terminó con la ocupación de Bielorrusia por parte del Ejército Rojo, muchos ciudadanos bielorrusos marcharon al exilio acompañando al Ejército Alemán en retirada ante el temor más que probable de represalias por parte de la Unión Soviética. Entre los refugiados un buen puñado pertenecían a las fuerzas de seguridad que habían cooperado con los alemanes, mayoritariamente de la Guardia Nacional Bielorrusa y en menor medida de la Policía Auxiliar Bielorrusa y la Milicia de los «Gatos Negros», quienes se reubicaron en Alemania para fusionarse en una sola agrupación dentro del ejército internacional de las Waffen-SS que sería conocida con el nombre de 30ª División SS de Granaderos Bielorrusa “Weissruthenische”.
La 30ª División SS de Granaderos Bielorrusa “Weissruthenische” fue dada de alta el 1 de Agosto de 1944 con un total de 11.600 efectivos, entre los que había un 80% de bielorrusos, un 10% de ucranianos y un 10% de rusos, georgianos, armenios, tártaros y alemanes. Al mando del general germano Hans Siegling, las diferentes unidades de la agrupación se compusieron de los 75º, 76º y 77º Regimientos SS de Granaderos, el 30º SS Regimiento de Artillería, el Regimiento SS de Instrucción y Reemplazo, los 30º Batallones SS de Reconocimiento y Campaña, y las Compañías SS de Ingenieros y Transmisiones; siendo el emblema del contingente una doble cruz característica del territorio bielorruso que en el siglo XIV había pertenecido al Gran Ducado de Lituania.
30ª División SS de Granaderos Bielorrusa (30-Waffen-SS-Grenadier-Division der SS «Weissruthenische»):
-75º Regimiento SS de Granaderos (Waffen-Grenadier-Regiment der SS 75)
-76º Regimiento SS de Granaderos (Waffen-Grenadier-Regiment der SS 76)
-77º Regimiento SS de Granaderos (Waffen-Grenadier-Regiment der SS 77)
-30º Regimiento SS de Artillería (Waffen-Artillerie-Regiment der SS 30)
-30th Batallón SS de Reconocimiento (SS-Aufklaärungs-Abteilung 30)
-Compañía SS de Ingenieros (SS-Pionier-Kompanie)
-Compañía SS de Transmisiones (SS-Nachrichten-Kompanie)
-Batallón SS de Campaña (SS-Feldersatz-Bataillon)
-Regimiento SS de Reemplazo e Instrucción (SS-Divisions-Versorgungs-Regiment)
Al principio la 30ª División SS de Granaderos Bielorrusa fue enviada al Frente Occidental de Francia y desplegada el 20 de Agosto de 1944 en torno a un área de 30 kilómetros sobre el Franco Condado que abarcaba las ciudades de Vesoul, Belfort y Camp du Valdahon. Una vez en la región gala, los soldados bielorrusos se distinguieron luchando contra los guerrilleros de las Fuerzas Francesas del Interior (FFI), a quienes infligieron serias bajas y capturaron numerosos prisioneros a lo largo de la línea de ferrocarril que se extendía en dirección a Estrasburgo.
Repentinamente el 27 de Agosto de 1944, un total de 1.200 ucranianos de la 30ª División SS de Granaderos Bielorrusa que lideraba el oficial León Hloba se amotinaron contra los germanos primero en los acuartelamientos Noidans-le-Ferroux y posteriormente en los Camp du Valdahon. La rebelión se sucedió cuando el cabecilla de la traición disparó una bengala y las fuerzas ucranianas se abalanzaron sobre sus protectores, matando a 95 militares alemanes entre los que hubo 25 oficiales y 70 suboficiales, además de robarles 4 cañones de 45 milímetros, 38 morteros, 29 ametralladoras y numerosos fusiles, subfusiles, cajas de munición y caballos de transporte. Acto seguido los amotinados no dudaron en unirse a las Fuerzas Francesas del Interior bajo la nueva denominación de Batallón Ucraniano «Iván Bohun», aceptando ponerse al mando de los dos oficiales estadounidenses Walter Booth y Walter Kuzmuk que recientemente habían saltado en paracaídas sobre Francia.
Consumada la traición del Batallón Ucraniano «Iván Bohun», los alemanes y demás eslavos de la 30ª División SS de Granaderos Bielorrusa tuvieron que combatir a estos sediciosos sobre el Franco Condado, destacando especialmente en las operaciones sobre Confracourt y la Cota 736. Gracias a la ayuda prestada por los ucranianos a los Aliados, el Gobierno de Francia se negó a extraditarlos a la Unión Soviética cuando acabó la contienda, a sabiendas de que serían ejecutados por las autoridades estalinistas durante la conocida como «Operación Keelhaul», por lo que como solución los voluntarios fueron encuadrados con identidades falsas dentro de la Legión Extranjera Francesa, llegando algunos de ellos a luchar en la Guerra de Indochina.
La rebelión de la minoría ucraniana presente en la 30ª División SS de Granaderos Bielorrusa llevó al general Walther Model, comandante del Frente Occidental, a afirmar lo siguiente: «Bandas de soldados de la 30. SS-Panzer Grenadier Division han asesinado a oficiales alemanes, la unidad no merece confianza alguna; debe ser desarmada y sus hombres enviados de inmediato al Tercer Reich para ser reasignados a grupos de trabajo». A causa de tales advertencias los mandos germanos expulsaron a 2.300 soldados sospechosos de poder amotinarse en el futuro, por lo que a partir de entonces las filas de la unidad quedaron reducidas a 5.500 efectivos cuando de nuevo el contingente fue enviado al oeste europeo como parte del Grupo de Ejércitos G.
El nuevo destino de la 30ª División SS de Granaderos Bielorrusa fue un área cargada de bosques, pantanos y una estrecha carretera situada en el corazón de Alsacia, justo por detrás del Río Largue y en el flanco de la 198ª División de Infantería Alemana. De manera inesperada al atardecer del 19 de Noviembre los bielorrusos lanzaron una ofensiva contra el I Ejército Francés, arrollando en dos alas a los defensores galos por el sector más meridional cuando de repente les arrebataron los pueblos de Brebotte, Vellescot y Suarce en la mañana del día 20; sin obviar con que en el sector más oriental penetraron 2 kilómetros y ocuparon la población de Seppois-le-Bas la jornada del 21. A pesar de que al final las tropas francesas contraatacaron y el 23 recuperaron los enclaves perdidos, las fuerzas bielorrusas se atrincheraron en un pueblo muy cerca de la frontera con Suiza llamado llamado Huningue, en donde resistieron casi un mes hasta Diciembre de 1944. Una vez la unidad se vio obligada a retroceder hacia el interior del Tercer Reich, las bajas sufridas hasta ese momento ascendían a 1.100 muertos, heridos y desaparecidos, aunque de igual manera habían causado bajas muy serias a los franceses, incluyendo la destrucción de 6 tanques enemigos.
A inicios de 1945, la 30ª División SS de Granaderos Bielorrusa fue traslada a Alemania y ubicada en el Polígono de Instrucción de Granfenwörh hasta que el 10 de Enero fue disuelta y la mayor parte de los voluntarios bielorrusos integrados en el Ejército de Liberación Ruso al mando del general Andrei Vlasov. Afortunadamente para los independentistas más fanáticos el 9 de Marzo se constituyó de forma paralela la Brigada SS de Granaderos Bielorrusa, la cual apenas llegó a entrar en combate debido a que casi todos sus efectivos se rindieron en Regensburg al III Ejército Estadounidense. Curiosamente al terminar la Segunda Guerra Mundial, muchos de los cautivos viajaron a Estados Unidos y obtuvieron la nacionalidad norteamericana, aunque tendrían que esperar casi cuatro décadas, hasta 1991, para ser testigos de la disolución de la URSS y la independencia de Bielorrusia.
Bibliografía:
-Redacción de Serga, 30.Waffen-Grenadier-Division der SS [Russische Nr.2], Revista Serga Nº98 (2015), p.36-40
-Chris Bishop, Divisiones Waffen-SS, «30ª División SS Waffen Grenadier», Libsa (2009), p.178
