Crímenes contra las Tropas Coloniales Africanas

Cuando el Tercer Reich invadió Francia durante la campaña entre Mayo y Junio de 1940, más de 100.000 tropas coloniales serían capturadas por el Ejército Alemán en medio del vertiginoso proceso de disolución del Ejército Francés. A pesar de que en general la mayor parte de los prisioneros fueron respetados y tratados según la Convención de Ginebra, en casos puntuales algunos soldados del África Negra serían asesinados sobre el terreno como venganza por las violaciones de mujeres alemanas cometidas durante la ocupación francesa del Ruhr entre 1918 y 1925.

Terminada la Primera Guerra Mundial en 1918, el Ejército Francés ocupó provisionalmente la zona industrial del Ruhr, Renania y el Sarre para garantizar los pagos de las reparaciones económicas fijadas por el Tratado de Versalles. Curiosamente durante su estancia en territorio de la República de Weimar, muchas de las tropas acuarteladas por Francia procedieron del Cuerpo de Tiradores Senegaleses que estaba integrado por voluntarios negros del Sahel, Senegal, Costa de Marfil, Malí, Mauritania, etcétera, quienes al encontrarse lejos de su país y bastante molestos con sus duros oficiales franceses, se dispersaron por las ciudades y pueblos de la región cometiendo todo tipo de robos, pillajes e incluso en ocasiones asesinando a ciudadanos renanos. A raíz de este tipo de episodios, los habitantes de Alemania comenzaron a sentir un verdadero pavor hacia la gente de color, especialmente tras registrarse un gran número de asaltos y violaciones a mujeres alemanas que derivaron en el nacimiento de 700 niños mulatos, algo que sin duda causó una profunda indignación en el país hasta la retirada francesa en 1925.

Al producirse la invaisón de Alemania a Francia en Mayo de 1940, algunos soldados adscritos a la División Motorizada «Grossdeutschland», la 3ª División SS Panzer «Totenkopf» y las 13ª y 19ª Divisiones de Infantería, muchas de las cuales estaban compuestas por antiguos renanos que dos décadas atrás habían vivido la ocupación francesa del Ruhr, decidieron imponer un castigo ejemplar a las tropas coloniales capturadas al Ejército Francés. Así fue como el 24 de Mayo se fusiló junto al Río Somme a 50 saharianos recién apresados del 24º Regimiento de Tiradores Senegaleses; exactamente igual que se repitió con otros cautivos de la misma nacionalidad los días 26 y 27 en Aubigny.

Prisioneros africanos del campo de Clamecy, en el cual 43 de ellos serían fusilados.

La mayor matanza de todas las perpetradas contra las tropas coloniales de África tuvo lugar entre el 9 y 10 de Junio sobre Erquinvillers al sur de Amiens cuando alrededor de 500 cautivos negros fueron ejecutados sobre los muros de las granjas o en los bosques de los alrededores. A esta masacre siguieron otros fusilamientos en las jornadas del 15 al 19 en Bar-le-Duc, Feucherolles, L’Eure, Chartres, Orleans y Lyon, además de ejecutarse a 30 africanos más en Bourmont y a otros 13 en Sillé-le-Guillaume. También fueron asesinados todos los defensores negros del pueblo de Chasselay, los refugiados del Convento de Montluzin o los guardias del Ayuntamiento de Les Chères a los que soltaron y posteriormente ametrallaron mientras corrían sobre la campiña. Ni siquiera en los campos de prisioneros se detuvieron las represalias porque en el recinto de Clamecy un total de 43 senegaleses fueron sacados a la fuerza de la instalaciones y a continuación pasados por las armas cerca de la localidad de Pépinière.

Concluida la conquista de Francia con la victoria total de Alemania a finales de Junio de 1940, automáticamente las matanzas hacia los prisioneros africanos se detuvieron por orden de los mandos de Wehrmacht. Una vez se puso freno a este tipo de crímenes que siempre tuvieron un carácter aislado a espaldas del propio Tercer Reich, las autoridades germanas ofrecerían la libertad a muchos de estos veteranos a cambio de combatir contra los regímenes coloniales de los Aliados, algo que bastantes aceptaron enrolándose en la Legión Árabe y otras unidades menores que operaron en África, Grecia o Yugoslavia.

Aproximadamente durante la campaña de Francia un total de 20.000 soldados del África Negra fueron capturados por el Ejército Alemán, de los que alrededor de 1.500 fueron asesinados en diversos puntos del país. La inmensa totalidad de las víctimas masacradas a manos de soldados renanos, pagaron de manera muy injusta un crimen que su generación anterior había cometido en el Sarre, ya que curiosamente ninguno de los combatientes ejecutados por una cuestión de edad jamás participó en la ocupación del Ruhr de 1918 a 1925.

 

Bibliografía:

-Arturo Arnalte, Las Matanzas Racistas de 1940. Venganza Nazi, Revista La Aventura de la Historia Nº18 (2015), p.32-36
–http://www.lejdc.fr/nievre/actualite/pays/haut-nivernais/2015/09/27/jean-vigreux-analyse-les-massacres-racistes-de-1940-comme-a-clamecy_11596512.html