Resistencia Francesa

 

Tras la Caída en Francia en 1940 y quedar esta bajo ocupación provisional de Alemania, no surgió ninguna resistencia hasta la el inicio de la “Operación Barbarroja” que puso inicio a la invasión de la Unión Soviética. La mayoría de aquellos resistentes no irían ni con Charles De Gaulle, ni con la Francia Libre, sino con Iósif Stalin que había declarado la “Gran Guerra Patriótica”.

Los alemanes después de la ocupación de 1940 habían tendio muy buenas relaciones con los franceses y también con los comunistas. Los tropas de ocupación alemanas pusieron en libertad y sacaron de las prisiones a 300 miembros del Partido Comunista Francés (PCF), que anteriormente habían sido encarcelados por la democracia gala. Los comunistas franceses llegaron a reunirse con los alemanes en París para que legalizaran la prensa comunista, cosa que los germanos aceptaron con la condición de que quitasen la hoz y el martillo en los periódicos, lo curioso es que después de irse los comunistas fueron detenidos por la policía francesa, entonces los alemanes intervinieron y obligaron a los franceses a ponerlos en libertad, cosa que hicieron. Con este comportamiento en general en Francia podía decirse que había muy buen trato.

Tras la “Operación Barbarroja” y el ataque de Europa a la Unión Soviética, Iósif Stalin en un anuncio radiofónico comunicó a todos los países de Europa (exactamente a los partidos comunistas) que iniciaran la Guerra Patriótica, es decir, que hicieran una resistencia para combatir al Tercer Reich. Los mismos comunistas franceses, que poco antes habían sido liberados de las cárceles por los alemanes y les habían colaborado con ellos, se decantarían a favor de la orden de Stalin para llevar a cabo una guerra terrorista y con una pizca de deshonor. La táctica que usarían sería la de asesinar por la espalda a militares alemanes, vichystas franceses o colaboradores. Actos de esa índole pondrían nervioso al Ejército Alemán (Wehrmacht), que tomaría represalias contra presos, de esa manera la población quedaría horrorizada y supuestamente se posicionarían en contra de los ocupantes, por lo tanto Alemania distrairía tropas que podrían estar en otros escenarios bélicos. Lo que no sabían los comunistas es que en Francia después de una ocupación pacífica, se pasaría a convertir en una guerra de terrorismo y contraterrorismo, conflicto que pagaría en su mayor parte los civiles franceses que nada tendrían que ver con aquello. El propio Charles De Gaulle condenaría los actos innobles de la llamada Resistencia Francesa, y es que los resistentes galos, a diferencia de la Resistencia Polaca o los partisanos soviéticos que tuvieron un gran papel en la caída del Tercer Reich, no aportaron prácticamente nada a la victoria de los Aliados, sólo una matanza innecsaria que podría haberse evitado.

El 21 de Agosto de 1941, unos comunistas franceses asesinaron por la espalda a un joven cadete de la Marina de Guerra Alemana (Kriegsmarine) en Francia. Los alemanes sorprendidos por este acto decidieron no sacar las cosas de lugar, así que el 23 de Agosto simplemente, el comandante germano en París, Ernst Schaumbur, lanzó un aviso para que no se volviera a cometer este tipo de atrocidades. Pero no sirvió de nada, pues un día después, el 24 de Agosto, los comunistas asesinaron a dos oficiales alemanes en Lille y el día 25 a dos soldados cerca de la frontera con Bélgica. Como respuesta a estos asesinatos, el comandante de las fuerzas militares en Francia, Otto Von Stülpnagel, ordenó una represalia como castigo. Pero no dió tiempo a efectuar el castigo, cuando una bomba estalló el día 27 en un cuartel de la Legión de Voluntarios Franceses (LVF) que se preparaba para partir al Frente del Este y que hirió al político Pierre Laval y a Marcel Deat del partido filofascista francés Unión Nacional Popular (Rassemblement National Populaire o RNP). La sentencia represiva fue realizada el día 29 de Agosto, al ser ejecutadas 8 personas, de las cuales 5 eran comunistas y 3 agentes franceses al servicio de los Aliados.

Pero la cadena de atentados de la Resistencia Francesa no sólo iría dirigida contra los alemanes, pues también contra franceses. El 4 de Septiembre de 1941 los comunistas asesinaron al primer francés, se trataba del dirigente político Marcel Gitton, que había sido número tres del Partido Comunista Francés años atrás, y que en aquel momento dirigía el Partido Obrero y Campesino (POP), algo que demostró que los atentados también recaían sobre los disidentes políticos.

Brazalete de un resistente francés expuesto en el Imperial War Museum de Londres. Fotografía de 2007.

La Resistencia Francesa tuvo muchos grupos de distintos colores políticos e ideologías. El Frente Nacional del líder Pierre Villon, que fue creado por orden de Stalin, se formó con la intención de que todas las fuerzas se sumaran a la Guerra Patriótica, sin embargo los otros grupos no se fiaron del líder soviético, por lo que sólo se le unieron los comunistas del Partido Comunista Francés PCF, aunque seiguió siendo la organización más numerosa. El segundo grupo más importante fueron los resistentes derechistas de Carte, una organización muy controlada por el Servicio Secreto Británico y que estaba al mando de Andre Girard. Los sindicalistas de la fuerza Liberation de Leon Jouhaux tuvieron gran importancia en el sur de Francia y especialmente en Marsella. También llegó a constituirse un grupo de francotiradores comunistas llamado Franco Partisanos Tiradores Franceses (Francs-Tireurs Partisans Français o FTPF). Otros grupos fueron Combat situado entre París y Lyon; Cofrèrie Notre-Dame de sacerdotes; o Défense de la France de universitarios. Los minoritarios eran Comité de Acción Socialsita (CAS), Interallié, Organización Civil y Militar o Réseau Brutus.

Desde ese momento la Resistencia Francesa iniciaría una cadena de atentados terroristas contra las tropas de ocupación, aunque en una media muy pobre y desorganizada comparada con otras resistencias europeas o asiáticas contra el Eje. Las acitividades de los resistentes no pasaron a ser más que simples sabotajes, un casi nulo espionaje y las voladuras de trenes. En el caso de locomotaras y vagones para matar a los pocos alemanes que iban a bordo tenían que acabar con la vida de muchos más franceses inocentes.

Uno de los mayores problemas de la Resistencia Francesa, es que los grupos muy reducidos actuaban aislados sin tener constituida una digna organización. Además entre resistentes comunistas, izquierdistas o derechistas existía una gran rivalidad, por lo que ellos mismos delataban a los de otra “resistencia” a los alemanes para así acaparar más poder.

Desde Gran Bretaña se creó el Ejecutivo de Operaciones Especiales (SOE), que tenía como objetivo aprovisionar de armas a la Resistencia Francesa y enviar agentes británicos para apoyarles en las operaciones, pero al igual que el resto de las fuerzas clandestinas francesas, siempre las acciones terminaron en fracaso porque el contraterrorismo alemán las desarticuló. Además el órgano SOE en Francia no estaba dirigido por Charles De Gaulle desde Londres, ya que los ingleses deseaban tener a los franceses bajo su propio control, así que el Primer Ministro inglés, Winston Churchill, sería el que tomaría las decisiones usando a la Francia Libre como su títere.

Entre el primer atentado en Agosto de 1941, y un año después, en el mismo mes de 1942, la Resistencia Francesa asesinó a 54 militares alemanes e hirió a otros 70. El Tercer Reich respondió como represalia asesinando a 48 rehenes brutalmente.

Definitivamente lo que selló que la Resistencia Francesa no se apagara, fue la orden que elaboró el jefe del Partido Nacionalsocialista, Fritz Sauckel, dictaminando que había que reclutar civiles franceses para que trabajaran en Alemania obligatoriamente. Al saber de eso, muchos franceses se unirían a la Resistencia Francesa con tal de no querer ser esclavos de los alemanes, aunque al final una notable mayoría de los que marcharon al Tercer Reich fueron voluntarios ante los buenos salarios ofrecidos por los alemanes.

La Francia de Vichy tampoco se quedó quieta al participar en la lucha contra la Resistencia Francesa. Philippe Pétain fundó en verano de 1942 el Servicio de Represión de Actividades Antinacionales para luchar contra los comunistas y colaborar así junto a los alemanes y la Gendarmería Francesa. El resultado fue un éxito, pues los vichystas franceses llegaron a detener a 5.560 miembros de la Resistencia Francesa y a capturar 40 toneladas de armas ilegales.

La ciudadanía gala, aunque deseaba ver cuanto antes a los alemanes fuera de su país, estaban hartos de la Resistencia Francesa, ya que veían a los grupos guerrilleros como un auténtico peligro que sólo mataba franceses en lugar de germanos. Un ejemplo de ello ocurrió en la Estación de Montparnasse en París, el 13 de Octubre de 1942, cuando estalló una maleta bomba que mató a 4 franceses e hirió a otros 11, a cambio sólamente de dejar 4 alemanes heridos. La situación de los ataques contra franceses derivó en la creación de la Milicia Francesa (Milice Françoise), una organización del Estado Francés como fuerza de seguridad en el país.

Al llegar 1943 la resistencia había crecido notablemente, por lo que Alemania instaló la Policía de Seguridad (SD), más conocida como la Sipo. En Abril se desarticuló parte del grupo resistente Combat en Marsella tras ser detenido uno de sus líderes más carismáticos, Jean Multon. Pero la táctica de acoso no terminó ahí, pues el detenido colaboró con los alemanes para que no le condenaran a muerte, lo que permitió a la Sipo capturar a otros 125 resistentes más en Marsella dando un duro golpe a la Resistencia Francesa. El 24 de ese mismo mes, también se dió otra lección a los guerrilleros cuando la Milicia Francesa eliminó a tiros a Paul de Gassovsky, el jefe de la resistencia en Bocas del Ródano.

Tan fácil era infiltrarse en las resistencias que Francia estaba plagada de dobles agentes, siendo el paraíso de cualquier espía o delator. Alemania para vaciar Francia de tropas que eran más útiles en el Frente del Este, se pudo permitir intercambiar soldados alemanes con tropas de distintas nacionalidades como rusos, ucranianos, árabes, croatas, armenios, georgianos, azerís, tártaros, kirguises, uzbekestanís, los cuales se mostraron más duros que los alemanes respecto a la Resistencia Francesa. Muy sencillo era hacer frente a los grupos resistentes, por eso los alemanes no necesitaron desplegar ninguna división en Francia, de hecho las únicas que había estaban en la costa para hacer frente a una posible invasión aliada.

Para empeorar aún más las cosas con la Resistencia Francesa, el Comité de Liberación Nacional encabezado por Charles De Gaulle y Henri Giraud, declararon legítimos todos los atentados que se cometieran o se hubiesen cometido en Francia desde el 10 de Junio de 1940 hasta que fuera en un futuro liberada. Desde el exilio, además se formaron dos grupos nuevos que fueron integrados en Francia por expertos militares bonapartistas y de derechas, uno llamado Armada Secreta (Armée Secret o AS) de carácter gaullista y otro llamado Organización de Resistencia del Ejército (Organisation de Resistance de l’Armée o ORA) de carácter giraudista.

Un miembro de la Resistencia Francesa apuñala a un soldado alemán. Arte digital.

Más que los alemanes, quién tenía problemas con la Resistencia Francesa era el Gobierno de Vichy. La resistencia atacaba casi más a los franceses que a los propios alemanes. Por ejemplo entre Abril y Mayo se registraron 15 atentados contra alemanes y 13 contra franceses. Los miembros de la Legión de Voluntarios Franceses que combatían en la Unión Soviética se convirtieron en blancos de los resistentes también, pues el 7 de Agosto, dos soldados de la LVF fueron asesinados en Francia, junto a un político de Verdun-sur-le Doubs y un suboficial alemán. Las cosechas y los campos también empezaron a ser objetivos de los resistentes, su finalidad era provocar el hambre y generar el descontento entre la población, sin embargo hizo el efecto contrario porque la gente se empezó a fiar cada vez menos de la Resistencia Francesa. Para contrarrestar el asalto a los cultivos, los campesinos y policías crearon los Guards Messiers, un cuerpo de choque para defender las cosechas.

Curiosamente aquel 1943 sucedió algo insólito en la Historia del fascismo francés, ya que François de La Rocque, líder del Progreso Social Francés, que era hermano de las extinguidas Cruces de Fuego (Croix de Feu), se pasó con todo su movimiento a la Resistencia Francesa. A partir de entonces muchos fascistas franceses lucharon en la resistenca con el fuerte antigermanismo que los caracterizaba. Sin embargo, La Rocque fue descubierto por los alemanes y enviado a un campo de concentración.

Sobre Septiembre se dió otro castigo duro a los guerrilleros, ya que el líder de la resistencia en los Pirineos, Claude de Baissac, fue detenido y aceptó colaborar con los alemanes. El chivatazo que aportó permitió detener a 3.000 resistentes, desmantelar 132 depósitos de armas, capturar 2.000 ametralladoras Sten británicas y recoger 605 paquetes de municiones lanzados en paracaídas por los aviones aliados. Ese mes la Resistencia Francesa se enemistó también con el independientismo de Bretaña, ya que asesinaron al abad Jean Marie Perrot, el líder nacionalista bretón, por lo que en esa región perdieron todo el apoyo de la población y fueron prácticamente desalojados.

Pero a pesar de los duros golpes, en el otoño de 1943, la Resistencia Francesa había matado a 281 alemanes y 253 franceses, de los cuales, 79 eran policías, 73 pertenecían a la Milicia Francesa y otros 101 eran civiles. A partir de entonces, se permitió a los miembros de partidos políticos llevar pistolas en la cintura para defenderse en caso de agresión.

A finales de 1943, las cifras que había dejado la Resistencia Francesa fueron mucho más alarmantes. Los resistentes asesinaron a 709 franceses, de los cuales 559 eran miembros de las fuerzas de seguridad francesas distribuidos en 230 gendarmes, 152 agentes de policía, 147 guardias y 30 miembros de la Milicia Francesa, además de los 150 que fueron civiles. Hicieron descarrilar 600 trenes, destruyeron 686 granjas, quemaron 3.714 almiares e hicieron explotar unas 9.000 bombas contra fábricas.

Los crímenes de la Resistencia Francesa llegaron a su punto álgido en 1944. El caso más famoso fue la Matanza de Voiron cuando un jefe de la Milicia fue asesinado en su casa por los resistentes junto al resto de su familia, no sólo le mataron a él, sino a su esposa, a la abulea y a los hijos, incluídos bebés. Gente inocente empezó a ser asesinada por la resistencia, ese año se mataron cinco niños a tiro de pistola, entre estos cuatro tenían 8, 6, 3 y 1 años, y el otro fue un bebé de 3 meses. Otro crimen muy famoso fue el caso de Marcel Petiot, hombre que aprovechaba el ambiente de guerra para cometer los crímenes más macabros, su forma de matar consistía en secuestrar a personas, asesinarlas y descuartizarlas en su casa, llegando la policía a encontrar 14 cadáveres en su hogar mientras los estaba quemando, aunque él alegó que su número de víctimas mortales fue de 63 personas, motivo por el cual fue ejecutado en la guillotina.

La novedad al llegar el año 1944, fue la creación de la Comisión de Acción (COMAC). Este organismo fue fundado para unir a los tres principales grupos resistentes que eran la Organización de la Resistencia Armada (Organisation de Resistance de l’Armée), el Ejército Secreto (Armée Secret) y los Francos Partisanos Tiradores Franceses (François-Tireurs Partisans Français). La idea fue evitar que los distintos grupos se masacraran entre sí y sobretodo dejaran en paz a la población, pero no sirvió para nada, pues todos continuaron actuando y tomando la justicia por su cuenta.

Una vez más, el Armée Secret, fue protagonista de otro golpe contundente contra su propia estructura. Ocurrió el 26 de Marzo de 1944 cuando los ocupantes alemanes y la Milicia Francesa redujeron a los guerrilleros a un número casi nulo sobre las zonas montañosas de los Alpes, el Macizo Central, Borgoña, Limousin y Les Glieres, en este último la resistencia desapareció del todo.

Durante los meses previos al Desembarco de Normandía, la resistencia efectuó un total de 1.751 atentados, de los cuales 1.472 fueron dirigidos contra franceses y sólo 307 contra los alemanes. La estadística que elaboró el Gobierno francés, es que la llamada “resistencia francesa”, mataba a un 83% de franceses frente a un 17% de alemanes.

Al llegar Junio, la Wehrmacht realizó por primera vez desde que estaba en Francia una ofensiva contra la Resistencia Francesa. Este operativo se realizó el 2 de Junio en Mount-Mounchet con ayuda de la Milicia Francesa. El resultado fue otra victoria para el Eje en su lucha contra los guerrilleros.

Por fin el Día D lse produjo el 6 de Junio de 1944 y con éste la invasión tan esperada. Durante las horas previas al Desembarco de Normandía los actos de la resistencia se concentraron exclusivamente en molestar a los alemanes. El mensaje desde Inglaterra fue “Hieren mi corazón con monótona languidez”. Las acciones aquella jornada fueron el sabotaje de vías férreas, el corte de las líneas teléfonicas, marcar señalizaciones para ayudar a los aviones angloamericanos o provocar el caos entre el interior y las playas donde se mantenía una sangrienta batalla. Ese día, muchos de los paracaidistas americanos que quedaron desperdigados por los bosques de Normandía, salvaron la vida gracias a los resistentes, ya que muchos los oculturon en sus hogares o escondites para que no les encontrasen los alemanes. Después del Día D, los primeros resistentes dejaron de serlo, pues ya estaban en zona aliada.

Entre Junio y Julio de 1944, la Resistencia Francesa efectuó 8.000 atentados aprovechando la llegada de las tropas aliadas, entre estos actos 7.000 fueron dirigidos contra franceses y sólo 1.000 contra alemanes. El éxito más notable que tuvo la resistencia en su corta historia de la “Liberación” fue el asesinato el 28 de Junio del secretario general de inforamción y propaganda en Vichy, Philippe Henriot.

Indudablemente el momento de la Resistencia Francesa llegó el 21 de Agosto de 1944, con el Levantamiento de París ante la proximidad de los ejércitos aliados. Los resistentes parisinos se lanzaron a las calles contra los alemanes y ocuparon algunos edificios con francotiradores. Aunque el objetivo era hacer una revolución que se extendiera por toda la ciudad, no lo lograron, pues los alemanes supieron defenderse bien y la sofocaron en la mayoría de los casos. El 25 de Agosto de 1944 los Aliados liberaban París y la Resistencia Francesa los recibió con una gran ovación y alegría, la lucha armada en la clandestinidad había terminado.

Después de la guerra se intentó mitificar a la Resistencia Francesa con la definición de héroes, pero la verdad es que no se parecieron en nada a las otras resistencias de Europa, como la polaca que luchaba por su patria, ya que estuvieron más preocupados en matar franceses que alemanes, y en sustituir la ocupación alemana por la soviética en lugar de liberar el país.

Grupos de la Resistencia Francesa:
Frente Nacional
Carte
Liberation
François-Tireurs Partisans Français (FTPF)
Combat
Cofrèrie Notre Dame
Défense de la France
Comité de Acción Socialista (CAS)
Interallié
Organización Civil y Militar
Réseau Brutus
Progreso Social Francés (PSF)
Armée Secret (AS)
Organisation de Resistance de l’Armée (ORA)

 

Bibliografía:

Carlos Caballero Jurado, ¿Hitler o Napoleón?. “Los mitos de la Resistencia: Francia 1940-1941”, García Hispán Editor (2000), p.213-254

Carlos Caballero Jurado, Contra Stalin y De Gaulle. “Guerra Civil e Invasión: Francia 1943-1944”, García Hispán Editor (2001), p.281-356

Sergi Vich Sáez, La Francia de Vichy, una zona entre dos fuegos, Revista Historia y Vida Nº461 (2006), p.84-92
http://en.wikipedia.org/wiki/French_Resistance