Operación León Marino, la invasión de Inglaterra

La “Operación León Marino” fue una de las campañas más famosas planificadas por el Tercer Reich que jamás se llevó a término como consecuencia del fracaso de la Fuerza Aérea Alemana durante la Batalla de Inglaterra a la hora de doblegar al Reino Unido. Curiosamente de haber sido otro el resultado de los alemanes en el aire y éstos hubieran podido eliminar de los cielos a la Fuerza Aérea Real Británica, el desembarco en las costas al sur de Inglaterra habría sido una posibilidad muy factible y por tanto la victoria definitiva de Alemania en la Segunda Guerra Mundial.

La Directiva Nº16 fue la codificación con que se aprobó la “Operación León Marino” o “Unternehmen Seelöwe” para invadir Inglaterra justo después de estancarse las negociaciones de paz en Suiza entre los representantes ingleses y alemanes al término de la caída de Francia y de todo el Frente Occidental. Como obviamente una campaña de este tipo no podía efectuarse sin cruzar el Canal de la Mancha dominado por la Marina Real Británica (Royal Navy), se tendrían que tender estrechos pasillos de minas acuáticas para impedir su movilidad al tiempo en que la Fuerza Aérea Alemana bombardearía sus puertos y aeródromos más al interior de la Fuerza Aérea Real Británica (Royal Air Force o RAF).

Aproximadamente para la “Operación León Marino” se seleccionaron a un total de 96.100 soldados y 650 tanques para la primera oleada del Ejército Alemán, la mayoría de las fuerzas de ocupación desplegadas en Francia y Bélgica, en concreto tres ejércitos divididos en 27 divisiones (17 de infantería, 4 blindadas, 2 de montaña, 2 motorizadas, 1 aerotransportada y 1 de paracaidistas) y 5 regimientos (2 antiaéreos, 1 motorizado, 1 especial y 1 de las SS). A estas unidades acompañarían otras de una segunda y terceras oleadas una vez consolidadas las cabezas de playa hasta sumar los 260.400 efectivos con 61.983 caballos y 32.400 vehículos, las cuales serían transportadas a bordo de 3.560 navíos de todos los tipos entre 155 cargueros o vapores, 471 remolcadores, 1.772 barcazas y 1.162 embarcaciones a motor.

Según el Estado Mayor Alemán (OKW) los expertos calcularon que la guarnición de las Islas Británicas rondaría los 500.000 soldados del Ejército Británico, entre estos 150.000 hombres de reciente recluta y 350.000 veteranos de los evacuados en el puerto belga de Dunkerque, así como algunas tropas procedentes del Canadá y unos pocos militares de la Francia Libre; sin obviar a los 750.000 civiles de entre los 17 y 65 años que conformaban los Voluntarios de Defensa Local (Local Defence Volunteers o LVD). Evidentemente esta fuerza era insuficiente para hacer frente al imbatible Ejército Alemán y mucho menos a la táctica de la “Guerra Relámpago” o “Blitzkrieg”, por lo que se pensaba batir al núcleo principal al sur de Inglaterra y posteriormente librar la batalla final en las afueras de la capital o dentro del propio Londres. Sin embargo y antes de que todo eso sucediera, primero los alemanes debían sortear el principal escollo que era atravesar las peligrosas aguas del Canal de la Mancha.

Mapa de la “Operación León Marino” según el plan alemán.

Como la Marina de Guerra Alemana (Kriegsmarine) no era rival para enfrentarse a la poderosa Marina Real Británica, los buques germanos no tendrían más remedio que abrir el denominado “Pasillo Norte-Oeste” desde el Estuario del Támesis en el extremo más septentrional hasta Portland en el extremo más occidental, donde se plantarían decenas de miles de minas marinas y se establecerían patrullas de submarinos, destructores, lanchas torpederas y aviones que impedirían a los ingleses acercarse y por tanto amenazar a las fuerzas de invasión o a las cabezas de playa. Así fue como para proteger el “Pasillo Norte-Oeste” se creó la Flota A compuesta por 27 submarinos, dos flotillas de destructores en El Havre, cuatro flotillas de lanchas torpederas en Cherburgo, tres flotillas de lanchas rápidas en Holanda y nueve flotillas independientes de patrulleras y dragaminas; mientras que para cruzarlo en viajes de ida y vuelta a Inglaterra se desplegaron un buen puñado de unidades de transporte contando a cargueros, buques cisterna, gabarras, botes de remo, naves de vela y pesqueros repartidos en la Flota B sobre los puertos de Rotterdam, Dunkerque y Ostende, la Flota C sobre Amberes y Calais, la Flota D sobre Boulogne, y la Flota E sobre los Países Bajos. Paralelamente se conformarían una serie de escuadras de combate con los dos acorazados pesados Scharnhorst y Gneisenau, los dos acorazados de bolsillo Deustchland y Admiral Scheer y los ocho cruceros Hipper, Prinz Eugen, Seydlitz, Emden, Köln, Leipzig, Karlsruhe y Nürnberg, más decenas de destructores de escolta y torpederos, los cuales efectuarían bombardeos de distracción en Aberdeen, Newcastle, las Islas Faroe e Islandia (recientemente ocupada por Reino Unido), e incluso una maniobra de cebo cerca de Escocia con los transatlánticos Bremen y Europa zarpados de Noruega.

Curiosamente para navegar sobre el Canal de la Mancha la industria y los ingenieros navales del Tercer Reich tuvieron que diseñar algunas embarcaciones adaptadas en exclusiva para la “Operación León Marino” contra Inglaterra. A pesar de que las lanchas de desembarco por excelencia fueron las 800 unidades de Marinefährprahm (MFP) capaces de acomodar en su interior a 200 soldados alemanes o seis tanques medios, pronto se inventaron otros vehículos anfibios como los Landwaserschlepper (LWS) que podían sumergirse a 15 metros de profundidad con 20 hombres en su interior, pero también carros del modelo Panzer III flotantes a los que bautizaron con el nombre de Tauchpanzer III.

El desembarco en el sur de Inglaterra estaría protagonizado por el Grupo de Ejércitos A al mando del mariscal Gerd Von Rundest entre Bélgica y el noroeste de Francia con el XVI Ejército del general Ernst Buch y el IX Ejército del general Adolf Strauss respectivamente, más el Grupo de Ejércitos C del mariscal Wilhelm Ritter Von Leeb en la Península de Contentín con el VI Ejército del general Walther Von Reichenau. En el caso del XIV Ejército la estructura estuvo repartida en el VII Cuerpo del general Eugen Ritter Von Schoben con la 1ª División de Montaña, la 7ª División de Infantería y el 26º Regimiento Antiaéreo; en el XIII Cuerpo del general Heinrich-Gottfried Von Vietinghoff con las 17ª y 35ª Divisiones de Infantería y el 14º Regimiento Antiaéreo; en el V Cuerpo del general Richard Ruoff con las 12ª y 30ª Divisiones de Infantería; en el XXI Cuerpo del general Georg-Hans Reinhardt con las 8ª y 10ª Divisiones Panzer, la 29ª División Motorizada, el Regimiento SS Motorizado “Leibstandarte Adolf Hitler” y el Regimiento Motorizado “Gross Deutschland”; en el VI Cuerpo del general Viktor Von Schwedler con las 24ª y 58ª Divisiones de Infantería; y en el XXXII Cuerpo del general Walter Kunze con las 45ª y 164ª Divisiones de Infantería. Respecto al IX Ejército su distribución se efectuó en el VII Cuerpo del general Erich Von Manstein con las 26ª y 34ª Divisiones de Infantería; en el XXVIII Cuerpo del general Walter Heitz con la 6ª División de Montaña y las 8ª y 28ª Divisiones de Infantería; en el XV Cuerpo del general Hermann Hoth con las 4ª y 7ª Divisiones Panzer y la 20ª División Motorizada; y en el XXIV Cuerpo del general Leo Freiherr Geyr Von Schweppenburg con las 15ª y 78ª Divisiones de Infantería. Finalmente el VI Ejército estuvo compuesto por el II Cuerpo del general Walter Graf Von Brockdorff-Ahlefeldt dividido en las 6ª y 256ª Divisiones de Infantería, más el Regimiento Especial “Brandenburgo”.

La idea de la “Operación León Marino” era desembarcar de este a oeste con los Grupos de Ejércitos A y C del siguiente modo: el XVI Ejército en Ramsgate, Dover, Folkestone y Bexhill para dirigirse hacia Rochester; el IX Ejército en Brighton, Portsmouth, Portland y Ventnor sobre la Isla de Wight para avanzar hacia Southampton, Chislehurst y Reading; y el VI Ejército en Lime Regis para subir hacia Bristol; además de llevarse a cabo ataques de distracción empleando al Cuerpo Aerotransportado del general Kurt Student que efectuaría saltos a la retaguardia con la 7ª División Paracaidista y la 22ª División Aerotransportada; e incluso en ocasiones se podría disponer una especie de “quinta columna” con los miles de simpatizantes de la Unión de Fascistas Británicos “British Union of Fascists”. Una vez consolidadas las cabezas de playa en el Canal de la Mancha, las fuerzas germanas arremeterían sobre la campiña inglesa y conquistarían la capital de Londres, para acto seguido establecer una línea de contención entre Maldon, Oxford y Gloucester.

Con la ocupación del sur de Inglaterra por parte del Ejército Alemán se establecería una política de seguridad policial que llevarían a cabo las SS al mando del general Franz Alfred Siz, las cuales establecerían tres grandes campos de concentración con capacidad para 10.000 personas, además de traer consigo seis Grupos de Acción o “Einsatzkommando” que se distribuirían por Londres, Bristol, Birmingham, Liverpool, Manchester y Edimburgo. Obviamente también estaría presente la Policía Secreta de la Gestapo que estableció una lista de 2.700 hombres titulada Die Sonderfahndungliste Gross Britain entre la que se encontraban los nombres de los miembros del Gobierno Británico (el Primer Ministro Winston Churchill figuraba como el Nº49), pero también de personalidades de izquierda, religiosos de la Iglesia Anglicana, militares de las Fuerzas Armadas, judíos y refugiados de los países ocupados con anterioridad, sin obviar a intelectuales como Noël Coward, Herbert Wells, Aldous Huxley o Virginia Woolf, periodistas como John Gunther y Douglas Ree, estudiosos como Bertrand Russell y Harold Lasky, el fundador de los Boy-Scouts llamado Robert Baden-Powell, los fugados checos Jan Masaryk y Edvard Benes; los exiliados alemanes Hermann Rausching y Putzi Hanfstängl, el hebreo sionista Chaim Weizmann, y el cantante estadounidense Paul Robeson.

La fecha máxima para el comienzo de la “Operación León Marino” se fijó para el 15 de Septiembre de 1940, aunque con motivo de las dificultades que encontró la Fuerza Aérea Alemana en la Batalla de Inglaterra el Alto Mando Alemán hubo de posponerla para el otoño de ese mismo año. Lamentablemente para el Tercer Reich fue imposible doblegar a la Fuerza Aérea Real Británica debido al error de bombardear la capital de Londres y no los aeródromos de la RAF, por lo que Adolf Hitler se vio obligado de retrasar la invasión de Gran Bretaña varias veces hasta cancelar definitivamente la campaña a principios de 1941.

 

Bibliografía:

-Francisco Martínez Canales, ¡Los alemanes están aquí! La temida invasión de Inglaterra 1940, Revista Serga Nº57 (2009), p.50-64
-Francisco Martínez Canales, Unternehmen Seelöw, El Plan Alemán de invasión a Inglaterra, 1940, Revista Serga Nº58 (2009), p.51-64
-Editores de S.A.R.P.E., Crónica Política y Militar de la Segunda Guerra Mundial, “Operación León Marino”, S.A.R.P.E. (1978), p.193-207