George Beurling

Usualmente a lo largo de la Segunda Guerra Mundial, los “ases” de la aviación de caza fueron pilotos del Eje, bastante por encima en derribos respecto a los pilotos del bando de los Aliados. No fue el caso George Frederick Beurling, un joven nacido un 6 de Diciembre de 1921 en Verdún, por aquel entonces una ciudad situada en la región francófona de Quebec en Canadá, quién lograría abatir 31 aviones enemigos, 27 de los cuales en tan sólo 14 días.

Como desde muy joven Beurling había sentido auténtica fascinación por la aviación, a la breve edad de 17 años pudo encontrar un puesto de empleo para trabajar en una compañía aeronáutica de Gravenhurst, Ontairo. Allí se volvió un sabio conocedor de todo lo relacionado con el mundo de la aviación y las líneas comerciales nacionales e internacionales.

Al estallar la Segunda Guerra Sino-Japonesa, Beurling se sintió atraído por la aviación militar, mucho más que por la civil. Por dicha razón solicitó a Estados Unidos formar parte del Escuadrón Tigres Voladores (Flying Tigers) del oficial Claire Chennault, una unidad norteamericana que se había formado para ayudar a China en su lucha contra Japón, y cuyas autoridades rechazaron a Beurling debido a su nacionalidad canadiense. Lejos de rendirse Beurling probó suerte durante la Guerra Ruso-Finesa de 1939-1940, presentándose como voluntario en la embajada de Finlandia en Canadá, donde ofreció sus servicios a la Fuerza Aérea Finlandesa con la intención de combatir a la Unión Soviética. Desgraciadamente volvió a ser rechazado porque Finlandia obligaba el consentimiento paternal del voluntario, algo que los padres de Beurling le negaron. Su siguiente parada fue Reino Unido, concretamente Glasgow, ciudad en la que visitó las oficinas de la Real Fuerza Aérea Británica (Royal Air Force o RAF) que en aquellos instantes hacía la guerra a Alemania. Pero para su mala fortuna olvidó su partida de nacimiento, por lo que una vez más le negaron el acceso, viéndose obligado a regresar a Canadá atravesando en el Océano Atlántico en barco, un viaje que casi le costó la vida cuando un submarino alemán torpedeó el carguero en el que iba a bordo.

Por fin la suerte de Beurling cambió cuando Canadá decidió ayudar con aviones a Reino Unido durante la Batalla de Inglaterra en Septiembre de 1940. Así fue como Beurling, a pesar de ser rechazado inicialmente por su escasa profesionalidad académica, fue admitido en la Real Fuerza Aérea Canadiense (Royal Canadian Air Force o RCAF). Inmediatamente el futuro aviador fue trasladado a Inglaterra para ingresar en la Unidad de Capacitación Operativa de Hawarden, donde los instructores quedaron maravillados con Beurling al ver sus excelentes cualidades en habilidades como el cálculo instantáneo de blancos en movimiento, su pericia en el desvío y descenso del disparo o su matemático tiro por deflexión. Aquellas inmejorables calificaciones permitieron que Beurling fuese aceptado en Marzo de 1941 dentro del 403º Escuadrón estacionado en North Weald, a escasa distancia de Londres.

George Beurling planificando una misión.

Oficialmente la primera misión de Beurling al mando de un caza Spitfire tuvo lugar el 25 de Diciembre de 1941, Día de Navidad, en un vuelo sobre el Canal de la Mancha. A partir de entonces se dedicaría a la escolta y patrulla de los bombarderos británicos que atacaban casi diariamente la costa de Francia. Durante estas operaciones Beurling pudo enfrentarse en diversas ocasiones a cazas alemanes, aunque no derribó ninguno ni tampoco él fue alcanzado.

A mediados de 1942 Beurling fue traslado al 41º Escuadrón ubicado en Sussex para continuar con sus habituales misiones sobre el Canal de la Mancha. El 1 de Mayo de 1942 mientras sobrevolaba la costa de Calais, un grupo de cinco cazas alemanes Focke Wulf Fw 190 emboscaron a los aviones canadienses y alcanzaron el Spitfire de Beurling, dañando uno de sus cañones y dos ametralladoras. Sin embargo y a pesar de contar apenas con armamento, Beurling maniobró y se situó en la cola de uno de los Focke Wulf Fw 190 alemanes, al cual acertó e hizo explosionar en el aire. Aquel fue el primer derribo de Beurling, aunque todavía tendrían que venir muchos más como el sucedido dos días después, el 3 de Mayo, cuando abatió nuevamente a otro Focke Wulf Fw 190.

Con motivo del recrudecimiento de la guerra en el Mar Mediterráneo, el 9 de Junio de 1942 Beurling despegó junto a otros 32 Spitfires del portaaviones HMS Eagle procedente de Gibraltar para aterrizar horas después sobre la Isla de Malta, que en aquellos momentos se había convertido en un foco de intenso bombardeo por parte de la Italia Fascista. Solamente tres días después de su incorporación al 249º Escuadrón, el 12 de Junio, inició su primer combate en el Mediterráneo contra ocho cazas del Eje que transcurrió sin incidentes para sendos bandos.

Probablemente Beurling jamás imaginó cuando se levantó la mañana del 6 de Julio de 1942 que dicha jornada iba a convertirse en una de las más gloriosas de su vida. Ese día el piloto canadiense junto a ocho Spitfires interceptó sobre Malta a un grupo de bombarderos italianos CANT Z.1007 Alcione escoltados por cazas Macchi MC.202 Folgore y Reggiane Re.2001 Falco II. En un principio Beurling disparó una ráfaga contra uno de los bombarderos CANT Z.1007 Alcione al que abatió tras provocarle un incendio y a continuación se centró en uno de los Macchi MC.202 Folgore pilotado por el sargento Francesco Pecchiari, al cual persiguió desde 3.500 metros hasta situarse a sólo 300 metros, momento en que abrió fuego durante dos segundos y lo derribó. Instantes después se colocó detrás del Reggiane Re.2001 Falco II del subteniente Romano Pagliani al que también pudo abatir mediante ráfagas cerca de Zetjun. Sin embargo aquella no sería la última victoria del día porque al caer la tarde Beurling volvió a despegar su Spitfire para derribar a un cuarto aparato, en este caso a un caza alemán Messerschmitt Bf 109.

Spitfire de Beurling derribando a un caza italiano Macchi MC.202 Folgore sobre las aguas del Mar Mediterráneo en Malta. Sobre este escenario Beurling se haría mundialmente famoso con el temido apodo del “Halcón de Malta”.

Del 8 al 10 de Julio de 1942, Beurling derribó sobre Malta un caza Messerschmitt Bf 109 alemán y dos italianos Macchi MC.202 Folgore. Para el 12 de Julio, mientras realizaba la búsqueda de un avión desaparecido junto al oficial de vuelo Erik Hetherington, se topó con un grupo de cazas italianos Reggiane Re.2001, hacia los que se aproximó eliminando primero al pilotado por el teniente Fransesco Vichi y luego al del teniente coronel Aldo Quarantotti, a quién explotó la cabeza tras recibir los proyectiles a tan sólo 30 metros de distancia. Dos semanas más tarde, el 23 de Julio, destruyó a otro caza italiano Reggiane MC.202 Folgore y dañó a un bombardero alemán Junkers Ju 88.

Poco a poco fue forjándose una leyenda en torno Beurling, por aquel entonces uno de los mayores “ases” de caza dentro del bando de los Aliados que pronto fue conocido como “Screwall (Excéntrico)” o “Halcón de Malta”. Sus éxitos no sólo se resumieron en el elevado número de aviones abatidos, sino en el estudio de la puntería, un ámbito al que aportó grandes conocimientos académicos. También se convirtió en todo un experto en sobrevivir cada vez que su avión fue alcanzado, ya que hasta en cuatro ocasiones fue derribado o tuvo que practicar un aterrizaje forzoso, recibiendo en una ocasión más de 20 impactos en los planos y en el fuselaje. Sin embargo Beurling tuvo una parte oscura en su personalidad, porque le preocupaba mucho más acabar con la vida del piloto enemigo disparando a su cabina, que no en derribar su avión, algo muy poco común entre los aviadores de la época y muy mal visto dentro de las fuerzas aéreas del mundo.

Una de las mejoras jornadas protagonizadas por Beurling fue la del 27 de Julio de 1942 cuando derribó a dos cazas italianos Macchi MC.202 Folgore, uno de ellos pilotado por el sargento Faliero Gelli y otro por el famoso “as” Furio Niclot Doglio. Dos días después, el 29 de Julio, acabó con un caza germano Messerschmitt Bf 109 y su piloto Heinz Witschke, mientras que el 8 de Agosto eliminó a un aparato del mismo tipo justo antes de realizar un aterrizaje forzoso que provocó a Beurling un pequeño corte en el brazo. Recuperado de su herida, cinco días más tarde, el 13, destruyó un bombardero alemán Junkers Ju 88 matando a dos miembros de su tripulación.

Por culpa de las escasas raciones en Malta debido al bloqueo en la isla, Beurling enfermó de disentería, lo que le obligó a pasar gran parte de Agosto y Septiembre de 1942 ingresado en un hospital de campaña. Una vez se curó de su enfermedad, el 25 de Septiembre regresó al combate, logrando derribar dos cazas Messerschmitt Bf 109 alemanes y dañar a un tercero, el cual pudo volver a la base, aunque tras morir de sus heridas el piloto germano Kurt Görbing. Para el 10 de Octubre Beurling pulverizó sobre Filfla un Messerschmitt Bf 109 tras alcanzarle el depósito externo de combustible, mientras que el 13 abatió a otros dos cazas del mismo modelo y un bombardero Junkers Ju-88. Al día siguiente, el 14, Beurling protagonizó sus tres últimos derribos sobre Malta en forma de dos Messerschmitt Bf 109 y un Junkers Ju 88.

Grupo de admiradoras pidiendo autógrafos a Beurling. A pesar de que Beurling fue todo un “as” de caza en la Segunda Guerra Mundial, su desprecio por el enemigo y falta de humanidad le llevaron a truncar su carrera como piloto de combate.

Tras casi medio año de combates en Malta, Beurling abandonó la isla el 31 de Octubre de 1942. Curiosamente durante el vuelo hacia Gibraltar, el bombardero B-24 Liberator en el que viajaba realizó un aterrizaje de emergencia en el mar, siendo Beurling uno de los tres únicos supervivientes. Aquella proeza junto a todas las anteriores le llevaron a ser condecorado con la Medalla del Vuelo Distinguido (Distinguished Flying Medal) y la Cruz del Vuelo Distinguido (Distinguished Flying Cross). Poco después regresó a Canadá para participar en la campaña de venta de bonos de guerra y ofrecer numerosos discursos de carácter oficial. No obstante pronto su imagen pública quedó manchada cuando afirmó que disfrutaba mucho matando pilotos enemigos, declaraciones contrarias al espíritu de la aviación que para su desgracia truncaron su carrera como “as”.

Sancionado por las polémicas declaraciones, Beurling fue enviado al Reino Unido como instructor para pilotos de caza en la Escuela Central de Puntería (Central Gunnery School) de Sutton Bridge, Lincolnshire. Curiosamente el 8 de Septiembre de 1943 casi perdió la vida a manos de sus alumnos tras ser alcanzado su Spitfire por error. Pero su suerte volvió a cambiar aquel mismo Septiembre cuando de nuevo Beurling fue enviado al frente dentro de la Real Fuerza Aérea Canadiense estacionada frente al Canal de la Mancha. Precisamente el día 24 logró derribar a un caza alemán Focke Wulf Fw 190 mientras volaba sobre Francia entre Poix y Beauvais. Tres meses después, el 30 de Diciembre, Beurling anotó el último derribo de su vida al abatir en Compiègne a otro Focke Wulf Fw 190.

Debido a los constantes incumplimientos en la disciplina militar y a su afición por alardear de los enemigos a los que mataba, Beurling fue obligado a retirarse de la Real Fuerza Aérea Canadiense y a regresar a Canadá en Abril de 1944. Frustrado por no poder combatir, probó suerte marchando a Estados Unidos para ingresar en la Fuerza Aérea Estadounidense (USAF), de donde fue rechazado. Así fue, como sólo e inquieto, Beurling vio terminar la Segunda Guerra Mundial en 1945.

Decepcionado por su incierto destino en un mundo en paz, la Guerra Árabe-Israelí de 1948 volvió a dar una nueva oportunidad a Beurling cuando la naciente fuerza aérea de Israel contrató sus servicios para ponerse a los mandos de los cazas P-51 Mustang. Feliz por la noticia, Beurling tomó un avión desde Canadá hacia Israel, haciendo para ello escala en Roma. Sin embargo y de manera inesperada el 20 de Mayo de 1948, el avión de transporte Noorduyn Norseman que pilotaba, se estrelló al tomar tierra en el Aeropuerto de’ll Urbe de Roma, perdiendo de este modo la vida Beurling.

Con la muerte de Beurling se fue uno de los mejores “ases” de caza de los Aliados de la Segunda Guerra Mundial con 31 victorias en su haber.

 

Bibliografía:

Alfonso Casado, Beurling, el Halcón de Malta, Revista Serga Nº90, (2014), p.54-64
http://en.wikipedia.org/wiki/George_Beurling