Hermanos del Bosque Letones

Los Hermanos del Bosque fue una organización guerrillera anticomunista que surgió durante la Segunda Guerra Mundial en los Países Bálticos conformados por Estonia, Letonia y Lituania después su repentina anexión por parte de la Unión Soviética en 1940. De las tres nacionalidades que se lanzaron a la insurrección contra los invasores rusos, la más popular fue la que tuvo lugar sobre suelo letón al aglutinar 40.000 combatientes que conformaron una organización partisana conocida como los Hermanos del Bosque Letones.

Cuando se produjo la ocupación de la Unión Soviética a Letonia en otoño de 1939, numerosos letones marcharon a los bosques para ocultarse de la represión comunista, siendo la mayoría militares del Ejército Letón, funcionarios, políticos de derechas, socialistas moderados, campesinos o religiosos. A la espera de que surgiese un movimiento anti-soviético, en las ciudades comenzaron a movilizarse los obreros que organizaron la primera manifestación contra los rusos con una huelga en la Fábrica Tosmare de Liepâja, la cual pronto se extendió a Tukums, Cêsis y Bauska, así como a círculos estudiantes después de que un grupo de universitarios fundaran los Guardias Jóvenes “Jaunsargi” y posteriormente en Octubre de 1940 naciese una célula conocida como los Defensores de la Patria “Têvijas Sargi” que lideró Vladimirs Klavis apodado como “Falco”.

Pronto el descontento fue calando en la población y las simpatías hacia los Defensores de la Patria creciendo, sobretodo a través de la difusión de noticias en periódicos clandestinos como El Mensajero o Zintojas que editado por el teniente Laimonis Sala publicó seis números con 80 ejemplares que captaron numerosos adeptos. Gracias a estas iniciativas los grupos resistentes se fueron multiplicando, siendo los más destacados los siguientes: la Legión Nacional Letona “Latvijas Nacionàlais Legions” con miles de miembros liderados por un cuadriunviro formado por el oficial de vuelo Jänis Tamanis, el coronel Roberts Briesma, el francotirador Jânis Dâvis y el germano-letón Alfons Kans; los Nuevos Letones “Jaunlatviesi” con 600 partisanos dirigidos por el historiador Juris Ciganovs; la Organización Armada de Liberación Letona “Kaujas Organizâcija Latvijas Atbrîvosanai” con 200 voluntarios al mando del estudiante Teodors Gulbis; y en menor medida la Guardia de Hierro “Dzels Gvarde” y la Joven Letonia “Juanâ Latvija”.

Malviviendo en plena naturaleza de los bosques de Letonia, los guerrilleros letones atacaron a las tropas soviéticas, mataron colaboracionistas o robaron en los depósitos de armas del Ejército Rojo. Mientras tanto se organizaron en comunidades rurales con las que se asentaron campamentos disimulados entre la tupida vegetación, construyeron búnkers, erigieron escondites con forma de matorrales e incluso levantaron viviendas y escuelas camufladas para sus mujeres y niños. Al igual que habían hecho sus antepasados cuando el país formaba parte de la Rusia Zarista en la Guerra Ruso-Japonesa de 1905 contra Japón y muchos jóvenes se escondieron en las arboledas para evitar el reclutamiento en el Ejército Imperio Ruso, los partisanos bautizaron a su movimiento como Hermanos del Bosque Letones (Meza Bräli).

La guerrilla de los Hermanos del Bosque comenzó a acosar al Ejército Rojo al sureste de Jelgava con un contingente liderado por el oficial Zânis Butkis que eliminó algunos soldados rusos en el área de Têrvete, sin obviar con que uno de sus partidas asaltó con éxito e incendió la Fábrica Vulkans que proporcionaba fósforo a la Unión Soviética. Lamentablemente a otras unidades como la Legión Nacional Letona, la Organización Armada de Liberación Letona y la Joven Letonia sufrieron un golpe mortal tras una serie de delaciones y chivatazos, ya que las tres fueron parcialmente desmanteladas y sus líderes arrestados y posteriormente ejecutados por la Policía Estatal Soviética (NKVD).

Hermanos del Bosque Letones

Al iniciarse la invasión de Alemania a la Unión Soviética en Junio de 1941 durante la “Operación Barbarroja”, los Hermanos del Bosque Letones salieron de sus escondites y junto con las tropas alemanas del Grupo de Ejércitos Norte contribuyeron a expulsar de Letonia a los soviéticos, a veces coordinándose con los germanos como hizo el agente letón Arvîds Strunke con el agente alemán Hans Shinke. Así fue como los partisanos hostigaron al Ejército Rojo a las afueras de Ventspils, Dundaga y Ragana, lo mismo que un grupúsculo de guerrilleros liderado por el teniente coronel Viktors Hasmanis sobre la comarca de Mezâparks a la hora de incordiar a las tropas soviéticas en el Lago Kisezers, u otra partida al mando del teniente Jânis Vilips que en el distrito de Bolderâja hizo lo propio con una columna rusa en el Río Daugava. De igual forma los Hermanos del Bosque Letones fueron decisivos para propiciar la disolución del XXIV Cuerpo Letón que servía en el Ejército Rojo porque una célula dirigida por el teniente coronel Kârlis Aperâts consiguió que desertasen 2.000 soldados en los centros de instrucción de Ostrovieshi y Litene, así como varios cientos en las localidades de Gulbene y Madona. De hecho los partisanos tuvieron capacidad para liberar tras violentos combates contra los rusos un total de tres ciudades, concretamente Limbazi el 4 de Julio, Olaine el 5 y Alûksune el 9.

Una vez liberada Letonia por el Ejército Alemán, lamentablemente las potencias del Eje no restauraron la soberanía del país porque la nación fue integrada junto a Estonia y Lituania en el Comisariado de las Tierras del Este (Reichkommissariat Ostland), aunque se le permitió cierta autonomía al frente del Directorio Letón dirigido por el Presidente Oskar Dankers. Los Hermanos del Bosque que acogieron gustosamente a los alemanes se llevaron una decepción, pero comprendiendo que el comunismo era un enemigo mucho más peligroso para su patria decidieron colaborar con Alemania y encuadrarse en la policía local, en diversas unidades auxiliares de las Fuerzas Armadas Alemanas (Heer) o en las 15ª y 19ª Divisiones SS de Granaderos Letonas de las Waffen-SS que lucharon en el Frente Oriental. A pesar de todo algunos pocos letones decidieron combatir a los germanos como ya habían hecho contra los soviéticos, tal y como sucedió con un destacamento de 400 hombres que después de varias acciones armadas serían fácilmente capturados y su líder, el teniente Robert Rubenis, fusilado por las SS.

Con la llegada otra vez del Ejército Rojo a Letonia tras la “Operación Bragation” en el verano de 1944, los Hermanos del Bosque volvieron a organizarse en la retaguardia enemiga con ayuda del Ejército Alemán y las Waffen-SS. Las primeras células se crearon en Skrîveri, Skola y Dole al mando del general Jänis Kurelis y el capitán Kristaps Utelnieks, cuyos 500 combatientes fueron armados por la policía germana al frente del comisario Friedrich Jeckeln. Bautizados estos guerrilleros como “kureliesi”, pronto ascendieron a 3.000 efectivos que hostigaron a los soviéticos en Latgale, Talsi y el Lago Usma. Lamentablemente paracaidistas rusos de la Flecha Roja “Krasnaya Strelka” saltaron de aviones sobre Curlandia y vestidos con uniformes letones se dedicaron a cometer una serie de pillajes contra aldeas desprotegidas, por lo que los alemanes, confundiéndoles con sus propios socios, disolvieron por error a los “kureliesi” y arrestaron a 450 voluntarios que deportaron al campo de concentración de Stuttfof, además de fusilar al capitán Kristaps Utelnieks.

Durante la invasión del Ejército Rojo a Letonia los partisanos letones que sumaron 20.000 efectivos repartidos en 700 bandas mataron a numerosos soldados soviéticos en distritos como Abrene, Ilûske, Dundaga, Taurkalne, Lubâna, Aloja, Smiltene, Rauna o Lîvâni; mientras que otros 4.500 combatieron como fuerza de choque de primera línea sobre Curlandia hasta 1945; sin contar los 450 que en el mismo lugar pelearon como parte del Grupo “Laima” y otros tanto en los denominados “Gatos del Bosque” o “Waldkatzen” que acosaron a los invasores en las comarcas de Kabile, Zemgale y Didzeme. También algunos guerrilleros con base en Prusia Oriental fueron transportados en aviones Junkers Ju 52 y saltaron en paracaídas en las inmediaciones de Riga, causando estragos y sabotajes a lo largo de varias acciones como la “Operación Latvia”, la “Operación Mercurio”, la “Operación Venus”, la “Operación Marte” y la “Operación Júpiter”.

Justo en los últimos días de la Segunda Guerra Mundial sobre Europa en Mayo de 1945, muchas de las tropas letonas que habían combatido en las filas del Ejército Alemán y las Waffen-SS, especialmente en la 19ª División SS de Granaderos Letona “Lettische II”, se fueron dislocando de sus unidades sitiadas en la “Bolsa de Curlandia” para continuar la lucha contra el comunismo en forma de guerrilla. Así fue como mientras los alemanes negociaban la capitulación de la Península de Curlandia con el Ejército Rojo, infinidad de grupúsculos articulados con entre diez y doce combatientes letones fueron escapando entre las arboledas hasta sumar un total de 8.000 efectivos que conformaron el núcleo de los Hermanos del Bosque Letones.

Terminada la Segunda Guerra Mundial en Europa, los 6.000 Hermanos del Bosque Letones supervivientes, posteriormente 14.000 con los evadidos de la “Bolsa de Curlandia”, se agruparon el 24 de Agosto de 1945 en la Unión Nacional de Partisanos de Letonia (Latvijas Nacionalo Partizanu Apvieniva o LNPA). Desde entonces estos guerrilleros letones combatieron al Ejército Rojo y obtuvieron algunos triunfos iniciales como la breve liberación durante un par de días de la ciudad de Rezekne, aunque la NKVD y los colaboracionistas de la República Socialista Soviética de Letonia les acosaron y combatieron hasta su completa desaparición en el año 1948. A pesar de todo, todavía algunos partisanos lucharían hasta bien entrada la Guerra Fría en 1957, e incluso uno de ellos, el soldado Jânis Pînipus, se ocultaría en su casa durante cincuenta años de su vida hasta nada menos que 1994.

Aproximadamente entre 1944 y 1945 los Hermanos del Bosque Letones protagonizaron más de 3.000 ataques y provocaron 2.122 bajas a las tropas soviéticas entre 1.562 muertos y 560 heridos. A fecha posterior a la Segunda Guerra Mundial, los guerrilleros incrementaron las pérdidas del enemigo porque hacia 1953 causaron a los soviéticos 3.242, a costa de un número de fallecidos propios similar que rondó los 3.000.

Derrotado el comunismo con la caída de la Unión Soviética en 1991, la labor desempeñada por los Hermanos del Bosque Letones fue reconocida por la recién independizada República de Letonia. A partir de esa fecha todos los veteranos volvieron a ser simbólicamente admitidos en el Ejército Letón y su honor completamente restaurado como verdaderos combatientes por la libertad de los Estados Bálticos.

 

Bibliografía:

-Antonio García Palacios, Cruces en la Nieve. La Resistencia Alemana y Letona en Curlandia 1944-45, “Resistencia en la Sombra: El Movimiento Partisano en Letonia”, HRM Ediciones (2020), p.43-48
-Fernando Sánchez Redondo, Los Hermanos del Bosque y la Ocupación Soviética (1940/1941-1944/1953), Revista Ares Enyalius Nº45 (2015), p.24-31
-Carlos Caballero Jurado, David contra Goliat. Voluntarios Letones en la Campaña de Rusia 1941-45, “Los Últimos Combatientes: La Guerrilla”, García Hispán Editor (1989), p.59-60
-Donny Gluckstein, La otra Historia de la Segunda Guerra Mundial. Resistencia contra Imperio, “Letonia, Poniendo la Historia Patas Arriba”, Ariel (2012), p.96
-https://en.wikipedia.org/wiki/Latvian_partisans