Ejército Real Rumano

Rumanía fue la cuarta nación más poderosa de las potencias del Eje y también una de las más participativas en la Segunda Guerra Mundial. Durante el período comprendido entre 1941 y 1944, el Ejército Real Rumano se batió con bravura y determinación a lo largo de la contienda, erigiéndose las divisiones rumanas como una de las fuerzas armadas más combativas de Europa y en especial del Frente Oriental.

Oficialmente el nacimiento del Ejército Real Rumano tuvo lugar en 1848 durante la Revolución de Valaquia que el general Gheorghe Magheru encabezó contra el Imperio Otomano, por aquel entonces propietario de Rumanía a la que dominaba como una especie de “reino vasallo”. Este grupo armado que desde la clandestinidad fue creciendo a partir de las décadas siguientes y operando exitósamente contra los turcos, alcanzó su cénit durante la Guerra de Independencia Rumana de 1877 a 1878 cuando reunió a un contingente de 66.000 efectivos que aplastó decisivamente al Ejército Turco en la Batalla de Plevna. Gracias a esta victoria que puso fin a la contienda tras un saldo de 27.522 bajas para el Ejército Real Rumano entre 4.302 muertos, 3.316 heridos y 19.904 enfermos, a costa de haber generado a los otomanos más de 100.000, concluyó con el Tratado de San Stefano que reconoció la unificación de Valaquia, Moldavia, Dobrudja Septentrional y la capital de Bucarest en la moderna Rumanía.

Asedio de Plevna que significó la independencia de Rumanía frente al Imperio Otomano en 1878.

El Reino de Rumanía apostó desde finales del siglo XIX por una fuerte militarización debido a su vulnerable posición geográfica que implicaba estar rodeado por el Imperio Ruso al norte, el Imperio Austro-Húngaro al oeste y el Imperio Otomano al sur. Ante este peligro real en todas sus fronteras, el generalato del Ejército Real Rumano recurrió a ayuda exterior para modernizar sus fuerzas armadas, contratando primero a oficiales y asesores del Ejército Francés (Francia todavía mantenía el prestigio de las Guerras Napoleónicas) y posteriormente a técnicos del Ejército Alemán (muy bien valorados tras la victoria en la Guerra Franco-Prusiana de 1870 a 1871), lo que sin duda contribuyó a crear uno de los contingentes mejor preparados a nivel militar de Europa Oriental.

Hasta el siglo XX el Ejército Real Rumano no se vio envuelto en ningún conflicto bélico cuando inesperadamente estalló la Segunda Guerra Balcánica de 1913 que confrontó a una coalición conformada por Rumanía, Grecia, Turquía, Serbia y Montenegro contra el Reino de Bulgaria. Lógicamente, la inferioridad de las tropas búlgaras al enfrentarse a tantos enemigos, supuso su debacle frente al Ejército Real Rumano tras diversos choques sobre el Río Danubio y la localidad de Corabia. Aquella campaña que costó a las tropas rumanas más de 6.000 bajas antes de firmarse el Tratado de Bucarest en 1914, no supuso ninguna ganancia territorial significativa para Rumanía salvo algunos pueblos de la Dobrudja Meridional.

Piezas de artillería del Ejército Real Rumano en el Valle de Casin durante la Primera Guerra Mundial en 1917.

El 27 de Agosto de 1916, Rumanía entró en la Primera Guerra Mundial del bando de los Aliados junto con Gran Bretaña, Francia y Rusia, declarando hostilidades a los Imperios Centrales encarnados por Alemania, Austria-Hungría, Turquía y Bulgaria (que precisamente rodeaban al país en todas sus fronteras). A pesar de que inicialmente el Ejército Real Rumano cosechó ciertos éxitos contra las tropas húngaras que defendían Transilvania hasta situarse en las proximidades de Sibiu, el 18 de Septiembre el Ejército Austro-Húngaro, apoyado por destacamentos del Ejército Alemán, pasaron a la contraofensiva; al mismo tiempo en que el Ejército Búlgaro y el Ejército Turco hacían lo propio cruzando el Río Danubio desde el sur y aplastaban a los rumanos en la Batalla de Turtucaia. Fue de este modo, como completamente embolsado y volatilizado, los restos del Ejército Real Rumano huyeron hacia el norte; mientras el 6 de Diciembre las vanguardias de los Imperios Centrales entraban victoriosas en la capital de Bucarest. Al año siguiente, en 1918, las divisiones supervivientes del Ejército Real Rumano se refugiaron en Besarabia y Bukovina, estando completamente aisladas tras la Revolución Bolchevique que sacó a Rusia de la contienda, por lo en solitario tuvieron que aguantar la posición de forma milagrosa rechazando a alemanes y austro-húngaros primero en la Batalla de Mârâsti y luego en la Batalla de Mârâsesti; además de resistir también al Ejército Rojo de la Rusia Soviética que les atacó por la espalda en la Batalla de Galati. Gracias a estos breves triunfos locales, cuando se produjo el derrumbe de los Imperios Centrales en los Balcanes en el otoño de 1918, el Ejército Real Rumano comenzó la persecución de las tropas austro-húngaras en retirada sobre los Cárpatos, liberando la capital Bucarest y retomando el control de Rumanía.

Finalizada la Primera Guerra Mundial con la victoria de Rumanía y un altísimo saldo de 800.000 bajas en el Ejército Real Rumano, los Aliados como recompensa otorgaron a la nación los territorios Transilvania y Bukovina a costa de Hungría, y Dobrudja a costa de Bulgaria. Simultáneamente en 1919, el Ejército Real Rumano tomó partido en la Guerra Civil Rusa apoyando al Ejército Blanco, por lo que tras una serie de enfrentamientos contra el Ejército Rojo y también contra la República Popular de Ucrania, donde las tropas rumanas masacraron a 15.000 ucranianos durante el Levantamiento de Kothyn, el Reino de Rumanía fue premiado con la anexión de la provincia de Besarabia que integró en Moldavia. También durante la Guerra Rumano-Húngara de 1919 que confrontó a la nación con la República Soviética de Hungría al frente del Presidente Béla Kun, el Ejército Real Rumano obtuvo una impresionante victoria entrando triunfal en Bucarest después de haber provocado a los húngaros 41.000 bajas y haber sufrido 15.336 propias con 3.670 muertos y 11.666 heridos. Incluso durante el Levantamiento de Tatarbunar que tuvo lugar en 1924 junto a la frontera de Moldavia con la Unión Soviética, el Ejército Real Rumano volvió a salir indemne tras vencer al Ejército Rojo y causarle 4.600 bajas, lo que supuso una humillación para el nuevo líder soviético Iósif Stalin.

Parada militar del Ejército Real Rumano en Chisinau.

Durante la “Época de Entreguerras”, el Ejército Real Rumano estuvo perfeccionándose con técnicos procedentes del Ejército Francés y en menor medida del Ejército Británico que a través de su experiencia conformaron uno de los cuerpos de oficiales más profesionales de Europa (por encima de España e Italia) e introdujeron numerosos cambios como la creación de las divisiones de montaña inspiradas en los Cazadores de los Alpes “Chasseurs Alpins”. Desgraciadamente a nivel táctico, el Ejército Real Rumano quedó bastante atrasado porque copió el modelo francés consistente en lanzar oleadas de infantería apoyadas por bombardeos de artillería que más bien se parecían a las cargas suicidas de la Gran Guerra que no a las nuevas innovaciones móviles. De hecho, también el armamento era bastante obsoleto como los viejos fusiles austríacos Mannlicher de 6’5 milímetros o las piezas de artillería de origen checo Skoda que variaban de los 37 a 47 milímetros, sólo superadas por obuses franceses de 75 a 100 milímetros y ametralladoras checoslovacas ZB-30. Mucho mejor era el parque acorazado porque aunque inicialmente el Ejército Real Rumano únicamente dispuso de frágiles tanquetas Skoda LT vz 35 y CKD adquiridas a Checoslovaquia, sin contar con los carros R-2 de producción rumana, finalmente compró al Tercer Reich poderosos modelos como los LT vz 38, Panzer III y Panzer IV, así como camiones con capacidad para 60 toneladas de peso que aliviaron la movilidad hipomóvil de las fuerzas armadas.

Toda la situación militar del Ejército Real Rumano cambió en 1940 cuando sus vecinos se repartieron amplias zonas de Rumanía tras producirse la caída del Rey Carol II que hasta ese momento había sido partidario “no beligerante” de los Aliados en la Segunda Guerra Mundial. Aunque las tropas rumanas ofrecieron alguna ínfima resistencia contra el Ejército Húngaro y el Ejército Rojo, el Ejército Real Rumano se replegó sin combatir y entregó casi de manera gratuita la provincia de Transilvania a Hungría, Dobrudja a Bulgaria y Besarabia y Bukovina a la Unión Soviética. Acto seguido y presionado por los acontecimientos, se instauró un gobierno militarista liderado por el Mariscal Ion Antonescu y el Rey Miguel I, con ciertos tintes filofascistas al tener que admitir en la administración a la Guardia de Hierro dirigida por Horia Sima. Una vez consolidado el Estado Nacional Legionario que adhirió Rumanía a las potencias del Eje y declaró la guerra a los Aliados, el Ejército Alemán comenzó a suministrar abundante ayuda militar al Ejército Real Rumano. De hecho, la mejora de las fuerzas armadas quedó demostrada durante la Revolución Legionaria entre el 20 y 24 de Enero de 1941, después de que el Ejército Real Rumano aplastase una insurrección de la Guardia de Hierro en Bucarest y otras ciudades del país sufriendo tan sólo 130 bajas entre 30 muertos y 100 heridos; además de tomar partido posteriormente en la ocupación parcial del Banato Serbio sobre Yugoslavia sin encajar una sóla pérdida.

Sesión de fotografía a soldados rumanos en tiempos de paz.

A nivel estructural, el Ejército Real Rumano se organizó básicamente en divisiones de infantería, montaña y caballería. Las 1ª, 2ª, 3ª, 4ª, 5ª, 6ª, 7ª, 8ª, 9ª, 10ª, 11ª, 13ª, 14ª, 15ª, 18ª, 19ª, 20ª y 21ª Divisiones de Infantería “Dorobanti” se crearon con tres regimientos de infantes o uno de fusileros denominados “vanatori”, un regimiento de artillería y un escuadrón de caballería con un total de 17.500 hombres y 80 piezas, entre estas cincuenta y dos cañones de 100 a 75 milímetros, doce contracarro de 47 milímetros y seis de 37 milímetros. Las 1ª, 5ª, 6ª, 7ª, 8ª y 9ª Divisiones de Caballería se erigieron como unidades que variaron desde jinetes reclutados “rosiori” a voluntarios terratenientes que ponían sus propias monturas “calarasi”, sumando los 6.000 efectivos por división acompañados de veinticinco cañones, entre estos últimos dieciséis de 75 milímetros y nueve anticarros de 37 milímetros. Las 1ª, 2ª, 3ª y 4ª Divisiones de Montaña se construyeron con dos regimientos de alpinistas y uno de artillería, estando cada división formada por 12.000 montañeses y treinta y seis cañones, cuyo calibre variaba en veinticuatro obuses de 100 a 75 milímetros y doce antitanques de 37 milímetros. Respecto a la 1ª División Blindada “Gran Rumanía”, estuvo considerada como la unidad más valorada al disponer de varios regimientos acorazados y motorizados, así como la vanguardia principal del Ejército Real Rumano. Por último, también se desplegaron unidades independientes para tareas destinadas a la retaguardia como la Guardia de Fronteras y la Guardia Nacional compuesta por fuerzas especiales, entre estas el Regimiento de Granaderos “Mihai Viteazul”.

Ejército Real Rumano:
Guardias
-Regimiento de Granaderos “Mihai Viteazul”
-1º Regimiento de Fusileros
-2º Regimiento de Fusileros
-Escuadrón de Granaderos Montados Reales
1ª División de Infantería
-85º Regimiento de Infantería
-93º Regimiento de Infantería
-5º Regimiento de Fusileros
-1º Regimiento de Artillería
-3º Regimiento de Artillería
-10º Escuadrón de Caballería Voluntaria “Calarasi”
2ª División de Infantería
-1º Regimiento de Infantería
-26º Regimiento de Infantería
-31º Regimiento de Infantería
-9º Regimiento de Artillería
-14º Regimiento de Artillería
-1º Escuadrón de Caballería
3ª División de Infantería
-4º Regimiento de Infantería
-30º Regimiento de Infantería
-1º Regimiento de Fusileros
-6º Regimiento de Artillería
-15º Regimiento de Artillería
-1º Escuadrón de Caballería
4ª División de Infantería
-5º Regimiento de Infantería
-20º Regimiento de Infantería
-21º Regimiento de Infantería
-2º Regimiento de Artillería
-10º Regimiento de Artillería
-4º Escuadrón de Caballería
5ª División de Infantería
-8º Regimiento de Infantería
-9º Regimiento de Infantería
-32º Regimiento de Infantería
-7º Regimiento de Artillería
-28º Regimiento de Artillería
-6º Escuadrón de Caballería
6ª División de Infantería
-10º Regimiento de Infantería
-15º Regimiento de Infantería
-27º Regimiento de Infantería
-11º Regimiento de Artillería
-16º Regimiento de Artillería
-6º Escuadrón de Caballería
7ª División de Infantería
-14º Regimiento de Infantería
-16º Regimiento de Infantería
-37º Regimiento de Infantería
-4º Regimiento de Artillería
-8º Regimiento de Artillería
-12º Escuadrón de Caballería
8ª División de Infantería
-29º Regimiento de Infantería
-7º Regimiento de Fusileros
-8º Regimiento de Fusileros
-12º Regimiento de Artillería
-17º Regimiento de Artillería
-12º Escuadrón de Caballería
9ª División de Infantería
-34º Regimiento de Infantería
-36º Regimiento de Infantería
-40º Regimiento de Infantería
-13º Regimiento de Artillería
-18º Regimiento de Artillería
-4º Escuadrón de Caballería
10ª División de Infantería
-23º Regimiento de Infantería
-33º Regimiento de Infantería
-38º Regimiento de Infantería
-3º Regimiento de Artillería
-20º Regimiento de Artillería
-4º Escuadrón de Caballería
11ª División de Infantería
-2º Regimiento de Infantería
-3º Regimiento de Infantería
-19º Regimiento de Infantería
-21º Regimiento de Artillería
-26º Regimiento de Artillería
-1º Escuadrón de Caballería
13ª División de Infantería
-7º Regimiento de Infantería
-22º Regimiento de Infantería
-89º Regimiento de Infantería
-19º Regimiento de Artillería
-41º Regimiento de Artillería
-6º Escuadrón de Caballería
14ª División de Infantería
-13º Regimiento de Infantería
-39º Regimiento de Infantería
-6º Regimiento de Fusileros
-24º Regimiento de Artillería
-29º Regimiento de Artillería
-12º Escuadrón de Caballería
15ª División de Infantería
-25º Regimiento de Infantería
-35º Regimiento de Infantería
-10º Regimiento de Fusileros
-23º Regimiento de Artillería
-25º Regimiento de Artillería
-8º Escuadrón de Caballería
18ª División de Infantería
-18º Regimiento de Infantería
-90º Regimiento de Infantería
-92º Regimiento de Infantería
-35º Regimiento de Artillería
-36º Regimiento de Artillería
-10º Escuadrón de Caballería
19ª División de Infantería
-94º Regimiento de Infantería
-95º Regimiento de Infantería
-96º Regimiento de Infantería
-37º Regimiento de Artillería
-42º Regimiento de Artillería
-10º Escuadrón de Caballería
20ª División de Infantería
-82º Regimiento de Infantería
-83º Regimiento de Infantería
-91º Regimiento de Infantería
-39º Regimiento de Artillería
-40º Regimiento de Artillería
-7º Escuadrón de Caballería
21ª División de Infantería
-11º Regimiento de Infantería
-12º Regimiento de Infantería
-24º Regimiento de Infantería
-5º Regimiento de Artillería
-30º Regimiento de Artillería
-8º Escuadrón de Caballería
1ª División de Montaña
-1º Regimiento de Fusileros de Montaña
-2º Regimiento de Fusileros de Montaña
-1º Regimiento de Artillería de Montaña
-Escuadrón de Fusileros Montados
2ª División de Montaña
-4º Regimiento de Fusileros de Montaña
-5º Regimiento de Fusileros de Montaña
-2º Regimiento de Artillería de Montaña
-Escuadrón de Fusileros Montados
3ª División de Montaña
-3º Regimiento de Fusileros de Montaña
-6º Regimiento de Fusileros de Montaña
-3º Regimiento de Artillería de Montaña
-Escuadrón de Fusileros Montados
4ª División de Montaña
-8º Regimiento de Fusileros de Montaña
-9º Regimiento de Fusileros de Montaña
-4º Regimiento de Artillería de Montaña
-Escuadrón de Fusileros Montados
Guardia de Fronteras
-1º Regimiento de Granaderos de Fronteras
-5º Regimiento de Granaderos de Fronteras
-Regimiento de Artillería de Granaderos de Fronteras
-4º Escuadrón de Caballería
1ª División de Caballería
-1º Regimiento “Rosiori”
-2º Regimiento “Rosiori”
-13º Regimiento de Caballería
-1º Regimiento de Artillería Montada
5ª División de Caballería
-6º Regimiento Motorizado
-7º Regimiento “Rosiori”
-8º Regimiento “Rosiori”
-1º Regimiento de Artillería Montada
6ª División de Caballería
-9º Regimiento Motorizado “Rosiori”
-10º Regimiento Motorizado “Rosiori”
-5º Regimiento de Caballería
-4º Regimiento de Artillería Montada
7ª División de Caballería
-11º Regimiento Motorizado “Rosiori”
-12º Regimiento Motorizado “Rosiori”
-9º Regimiento de Caballería
-5º Regimiento de Artillería Montada
8ª División de Caballería
-4º Regimiento “Rosiori”
-2º Regimiento Motorizado de Caballería
-3º Regimiento Motorizado de Caballería
-3º Regimiento de Artillería Montada
-4º Regimiento Blindado “Rosiori”
-3º Regimiento de Infantería Motorizada
-12º Regimiento de Infantería Motorizada “Rosiori”
-2º Regimiento de Caballería de Reconocimiento
9ª División de Caballería
-3º Regimiento “Rosiori”
-5º Regimiento “Rosiori”
-11º Regimiento de Caballería
-6º Regimiento de Artillería Montada
1ª División Blindada “Gran Rumanía”
-1º Regimiento Blindado
-3º Regimiento Motorizado de Fusileros
-4º Regimiento Motorizado de Fusileros
-1º Regimiento Motorizado de Artillería

Al amanecer del 22 de Junio de 1941, Rumanía invadió la Unión Soviética dentro del marco de la “Operación Barbarroja” mediante un ataque del Grupo “Antonescu” conformado por los III y IV Ejércitos Rumanos con 17 divisiones (doce de infantería, dos de fortaleza, una blindada, una de guardias y una de reserva) que incluían a 250.000 soldados. Apenas sin encontrar oposición por parte de un Ejército Rojo que se desmoronó a los primeros envites, las tropas rumanas superaron la Cordillera de los Cárpatos con rapidez y penetraron hacia el interior de Transnistria hasta cruzar el cauce del Río Dniéper. Acto seguido, los soldados rumanos contribuyeron al cierre de la “Bolsa de Umán” que se rindió con 100.000 prisioneros soviéticos y el 18 de Septiembre de 1941 conquistaron la importante ciudad de Nikolayev. Sin embargo el mayor encuentro tendría lugar durante la Batalla de Odessa que supuso la captura de este puerto sobre el Mar Negro después de una escalofriante cifra de 90.000 bajas los rumanos por unas 60.000 de los soviéticos, lo que no impidió al Ejército Real Rumano proseguir su avance sobre el Frente Oriental asegurando las costas del Mar de Azov e interviniendo en la ocupación de Rostov.

Soldados rumanos en Crimea durante la campaña de 1942. Todos llevan el casco holandés M1939, excepto el del primer plano que viste el Adrián de origen francés.

Con el inicio del año 1942, el Ejército Real Rumano se sumó a la campaña de Crimea prestando al Eje una fuerza de seis divisiones y dos brigadas adscritas al III Ejército Rumano que atravesaron el Istmo de Parpach con la Península de Krech y tomaron el puerto de Feodosia tras un desembarco sobre los muelles que efectuaron a bordo de botes a remo. Acto seguido, las tropas rumanas superaron la “Muralla Tártara” que unía la línea fortificada entre Nasyr y Sultanovka, lo que supuso el embolsamiento y posterior destrucción sobre la Península de Kerch de 170.000 tropas soviéticas, 1.397 vehículos, 1.133 cañones y 258 tanques. Una vez obtenida esta victoria, el III Ejército Rumano centró su atención en el puerto militar de Sevastopol al que asedió con la 18ª División de Infantería y las 1ª y 4ª Divisiones de Montaña. Sobre esta posición, las tropas rumanas coordinadas con el fuego de artillería, consiguieron el 3 de Junio avanzar por el Valle de Belbeck después de sufrir bajas muy elevadas a manos de las casamatas con ametralladoras y búnkers enterrados. Como asaltar frontalmente la ciudad de Sevastopol se convirtió en una tarea imposible, los soldados rumanos tuvieron que bordear las murallas a la altura de la Bahía de Severnaya, un movimiento con el que se permitieron atacar por sorpresa y conquistar a costa de numerosas bajas tanto el Bastión II como el vecino pueblo de Gaytani. No obstante, la operación más espectacular fue un desembarco anfibio efectuado desde 120 barcazas sobre la Carretera de Ínkermen que dejó completamente aislada a Sevastopol entre el Mar Negro y los Montes Jajla. A partir de entonces, ya todo resultó fácil para el Ejército Real Rumano que el 1 de Julio de 1942 entró triunfal en el puerto de Sevastapol tras unas pérdidas de 8.454 bajas entre 1.597 muertos, 6.571 heridos y 277 desaparecidos.

Bajo el nombre de “Operación Edelweiss”, el Ejército Real Rumano comenzó la campaña del Cáucaso cuando las 1ª y 4ª Divisiones de Montaña, más las 5ª, 6ª y 9ª Divisiones de Caballería, dejaron atrás el Río Don y accedieron a la Ciscaucasia por el Kubán penetrando en la Eurasia. Sobre esta placa continental, los rumanos pelearían en un exótico paisaje compuesto de altas cumbres, llanuras de nieve, verdes bosques y calurosos desiertos, batiéndose con bravura en diversos enfrentamientos como por ejemplo sucedió durante la toma del puerto de Anapa en el que destruyeron a dos regimientos del Ejército Rojo. Apenas sin toparse con oposición salvo en el pueblo de Gundelem de donde los rumanos hubieron de replegarse hasta encontrar refugio en Novo-Georgievsk, las tropas del Ejército Real Rumano se apoderaron de Aleksandrevsskaja tras una carga de la 4ª División de Caballería, además de adentrarse en la Transcaucasia en Osetia, lo que supuso la mayor distancia recorrida en la Historia Militar de Rumanía.

Tanque R-2 del Ejército Real Rumano camuflado en un bosque del Frente del Don.

La Batalla de Stalingrado fue el enfrentamiento más decisivo del Ejército Real Rumano durante la Segunda Guerra Mundial porque mientras el VI Ejército Alemán del general Friedrich Von Paulus peleaba por hacerse con el control de la ciudad, el III Ejército Rumano del general Petre Dumitrescu cubría la campaña desde el sur junto a orillas del Río Volga y el IV Ejército del general Constantin Constantinescu desde el norte junto al margen del Río Don, teniendo como fuerza de apoyo en la retaguardia al IV Ejército Panzer del general Hermann Hoth y más arriba al VIII Ejército Italiano del general Italo Balbo y al II Ejército Húngaro del general Gustav Jany (los italianos hacían de tapón entre húngaros y rumanos debido a la enemistad de estos dos últimos). Hasta aquellos instantes del verano de 1942, el Ejército Real Rumano desplegaba a un total de 380.000 efectivos, el equivalente al 12% de las fuerzas del Eje en Rusia, que combatieron y rechazaron con valentía todas las incursiones del Ejército Rojo, distinguiéndose sobretodo la 20ª División de Infantería que detuvo todos los ataques del LVII Ejército Soviético. Inesperadamente a las 7:20 horas del 19 de Noviembre de 1942, el Ejército Rojo desencadenó una gigantesca contraofensiva con 54 divisiones bautizada como “Operación Urano”, que precedida por un bombardeo de 1.500 cañones, morteros y lanzacohetes Katyusha, barrió las posiciones de vanguardia del III Ejército Rumano que a pesar del terrible castigo, algunas unidades como la 13ª División de Infantería resistieron la embestida rusa hasta replegarse ordenadamente hacia Gromki, lo mismo que un grupo de soldados dirigidos por el capitán Mikhail Lascar que aguantaron hasta el final, o la 1ª División Blindada que escapó por los pelos después de perder a la mayor parte de sus tanques Skoda LT vz 35. Al día siguiente, el 20 de Noviembre, el IV Ejército Rumano sufrió la misma suerte porque fue arrollado por las masas acorazadas y de infantería soviética; hasta que la jornada del 21, se produjo el derrumbe definitivo porque las dos agrupaciones del Ejército Real Rumano resultaron virtualmente destruidas, siendo además el VI Ejército Alemán embolsado en las ruinas de Stalingrado y con éste 12.600 soldados rumanos que conformaban la totalidad de la 1ª División de Caballería y la 20ª División de Infantería. De nada sirvieron los intentos por salvar a los sitiados como la “Operación Tormenta de Invierno” que obligó a las tropas germano-rumanas a volver sobre sus pasos después de que el Ejército Rojo eliminase el flanco septentrional con la “Operación Saturno” que aniquiló al VIII Ejército Italiano y al II Ejército Húngaro. A partir de entonces, los restos supervivientes del Ejército Real Rumano huyeron precipitadamente en desbandada, dejando atrás material, armas e incluso a los heridos moribundos; al mismo tiempo en que algunos rezagados combatían con uñas y dientes al enemigo (llegaron a morir tres generales tras una serie de cargas frontales a bayoneta calada). Finalmente,los últimos soldados rumanos atrapados en la ciudad de Stalingrado, después de haber estado peleando más de dos meses sin comida y con una gélida temperatura de -40º bajo cero, se rindieron al Ejército Rojo el 2 de Febrero de 1943. Hasta la fecha, la Batalla de Stalingrado había costado 200.000 bajas a los rumanos y la destrucción total de los III y IV Ejércitos, lo que significó el mayor desastre militar de la Historia de Rumanía.

Soldados rumanos en el Frente del Don durante el invierno de 1942 en plena Batalla de Stalingrado.

Como consecuencia de la debacle del Ejército Real Rumano en la Batalla de Stalingrado, los restos de los III y IV Ejércitos permitieron levantar a toda prisa una agrupación de 105.000 efectivos que abandonaron el margen del Río Don para refugiarse en Ucrania Oriental. Mientras tanto, el Cuerpo de Caballería Rumano que se hallaba en el Cáucaso, inició un rápido repliegue a Krasnodar para defender la llamada “Cabeza de Puente del Kubán”, durante la cual librarían intensos combates defensivos contra el Ejército Rojo, destacando especialmente la 10ª División de Infantería tras expulsar a los infantes navales soviéticos del puerto de Novorossisysk. Solamente la derrota de las fuerzas del Eje en otros sectores del Frente Oriental, precipitó la huida del Cuerpo de Caballería Rumano que tras una serie de cruentas luchas sobre la “Posición Bucarest” situada en la Península de Tamán que separaba el Mar Negro del Mar de Azov, a comienzos de Octubre de 1943 un total de 50.139 soldados rumanos fueron evacuados hacia Crimea, habiendo sufrido estos últimos 9.668 bajas entre 1.598 muertos, 7.264 heridos y 806 prisioneros o desaparecidos.

A finales de 1943 el Ejército Real Rumano volvió a tomar partido con todos sus efectivos en el Frente Oriental combatiendo en la Batalla del Río Dniéper y también en la retaguardia de Ucrania intentando limpiar los bosques de los partisanos comunistas. De hecho, sería en la línea situada entre los Cárpatos y el Río Dniéper, donde las tropas rumanas cosecharon en Abril de 1944 un elevada cifra de 37.480 bajas entre 26.800 muertos y 10.680 prisioneros. Al mes siguiente, en Mayo de 1944, la guarnición del Ejército Real Rumano dedicada a la defensa costera de la Península de Crimea, también resultó embolsada con la consiguiente pérdida de 31.600 hombres entre 25.800 muertos y 5.800 heridos (incluyendo la total destrucción total de la 6ª División de Caballería y la 10ª División de Infantería), aunque en última instancia fueron evacuados de Sevastopol un total de 42.000 soldados rumanos que embarcados a bordo de buques de la Marina Real Rumana pudieron ser trasladados al puerto de Constanza.

Marcha de la infantería rumana por Ucrania en 1943.

La Batalla de Rumanía constituyó la gran ofensiva que el Ejército Rojo desencadenó en la primavera de 1944 contra los Cárpatos mediante un asalto protagonizado por 830.000 hombres que chocaron con 200.000 soldados del Ejército Real Rumano al mando del general Petre Dumitrescu. Esta primera acción conocida como Primera Batalla de Jassy-Kishinev que se libró sobre Târgu Frumos y Podu Iloaiei, terminó en una completa derrota para los soviéticos que fueron rechazados con más de 150.000 bajas por 45.000 pérdidas rumanas. Desgraciadamente menos suerte tuvieron los III y IV Ejércitos Rumanos durante la gigantesca invasión lanzada por 1.300.000 soldados del Ejército Rojo en la Segunda Batalla de Jassy-Kishinev que tuvo lugar en el verano de 1944 porque las posiciones rumanas fueron arrolladas y la mayor parte de sus divisiones embolsadas. Mientras esto sucedía, el Rey Miguel I propinó un golpe de Estado en Bucarest que el 23 de Agosto de 1944 derrocó al Gobierno del Mariscal Ion Antonescu (sería detenido y ejecutado), firmó la paz con la URSS y se adhirió a Rumanía al bando de los Aliados, justo antes de declarar la guerra al Eje y permitir que el Ejército Rojo entrase en el país haciendo un total de 305.000 prisioneros rumanos que serían deportados a los gulags de Siberia.

Con la traición del Rumanía al Eje y su nueva alianza con la Unión Soviética, el Ejército Real Rumano volvió las armas contra Alemania y Hungría que por aquel entonces disponían de fuerzas en el curso del Río Danubio, Arad y Transilvania. Sería precisamente en esta última provincia donde los rumanos libraron intensos combates contra el Ejército Húngaro al que vencieron en la Batalla de Pâulis y en la Batalla de Turda, al mismo tiempo en que expulsaban al Ejército Alemán de Rumanía forzándole a replegarse sobre el Banato en dirección Yugoslavia y haciendo más de 50.000 prisioneros al Eje. Inmediatamente a estas acciones, el Ejército Real Rumano reconstruyó mediante un reclutamiento masivo al I Ejército del general Ioan Mihail y al III Ejército del general Petre Dumitrescu, junto a la ya existente División de Voluntarios “Tudor Vladimirescu” formada por miembros del Partido Comunista Rumano; mientras algunas unidades como la 4ª División de Infantería del general Platón Chirnoaga continuaban siendo leales al Eje tras unirse al Ejército Alemán y formar la División SS de Granaderos Rumana (que combatiría hasta su disolución en el Banato y Austria). Una vez consolidada la nueva línea del Frente Oriental a finales de 1944 sobre Centroeuropa, el Ejército Real Rumano que invadió Hungría fue derrotado en la Batalla de Debrecen con un elevado coste de 33.500 bajas; un fracaso del que pudo resarcirse durante el asedio a Budapest después de entrar en la capital húngara tras encajar un total de 2.495 bajas entre 414 muertos, 1.881 heridos y 200 desaparecidos. A partir de entonces y desde 1945, el Ejército Real Rumano se enfrentaría a diversas fuerzas del Eje sobre Yugoslavia, en la Batalla de Viena por Austria, en la toma de Bratislava tras la invasión de Eslovaquia y en la Batalla de Brno sobre Checoslovaquia, antes de participar en el Levantamiento de Praga que implicó para las tropas rumanas las últimas 1.730 bajas del conflicto.

Tropas rumanas en una calle durante el asedio de Budapest a punto de abrir fuego con un mortero sobre el Ejército Húngaro.

Finalizada la Segunda Guerra Mundial sobre Europa en Mayo de 1945, el Ejército Real Rumano había encajado una terrible cifra de 525.000 muertos (350.000 contra los soviéticos, 125.000 contra los alemanes y 50.000 contra los húngaros), de los cuales 300.000 cayeron en combate y otros 200.000 perecieron en los campos de concentración y gulags de la URSS, sin contar los 332.769 heridos o mutilados. Respecto a los prisioneros de guerra, un total de 200.000 soldados rumanos permanecieron cautivos en la Unión Soviética hasta su liberación en 1953.

El Ejército Real Rumano no sólo obtuvo el cuarto puesto en ser el más numeroso del Eje (por detrás de Alemania, Japón e Italia), sino que al cambiarse al bando de los Aliados también ostentó el rango de ser el cuarto sobre Europa (por detrás de Estados Unidos, la URSS y Gran Bretaña). A este importante papel, las tropas del Ejército Real Rumano destacaron por sus victorias a pesar de unos medios técnicos muy inferiores a sus oponentes, e incluso por hazañas bélicas mucho más espectaculares que las protagonizadas por ejemplo por potencias como Francia o Italia. De hecho, los soldados alemanes se refirieron a sus compañeros rumanos con estas palabras: “frugales en sus necesidades, ingeniosos y capaces de luchar duramente”.

 

Bibliografía:

-Peter Abbott y Nigel Thomas, Aliados de Alemania en el Frente del Este, “Rumanía”, Osprey Publishing (2010), p.20-35
-Carlos Caballero Jurado, Ejército Nacional Rumano. “El Ejército Rumano en la Campaña de Rusia”, García Hispán Editor (1997), p.71-94
http://en.wikipedia.org/wiki/Romanian_Land_Forces