Ejército Insurgente Ucraniano

Ucrania fue la zona más latente del Frente Oriental tanto a nivel militar como político durante la Segunda Guerra Mundial. Una de las razones de esta tensión fueron las ansias de independencia frente a enemigos naturales como la Unión Soviética y Polonia que llevaron a miles de voluntarios a colaborar con Alemania y a organizar una guerrilla que sería conocida con el nombre de Ejército Insurgente Ucraniano.

Segunda Guerra Mundial

Originalmente el Ejército Insurgente Ucraniano tuvo su nacimiento durante la “Operación Barbarroja” de 1941 en forma de una organización guerrillera de 4.000 hombres al mando del general Stefan Bandera que fue bautizada con el nombre de Ejército Insurgente del Sich Polesiano (Poliska Sich-Ukrainska Povstanka Armiya) y que distribuyó sus fuerzas del siguiente modo: la Unidad Norte en Kíev, la Unidad Centro en Kharkov y la Unidad Sur en Odessa. Desgraciadamente como estos partisanos actuaron descoordinadamente y sin un plan alternativo contra la URSS y el Tercer Reich, fueron fácilmente reducidos por el Ejército Rojo y el Ejército Alemán. A partir de entonces tendrían que esperar hasta 1942 para restablecer relaciones con Alemania y reunir otros 30.000 voluntarios dispuestos a alzarse contra el comunismo.

El 2 de Febrero de 1943 fue creado el Ejército Insurgente Ucraniano (UPA) con más de 100.000 efectivos al mando del general Roman Shujevich y del líder político Taras Borovets. Su formación tuvo el origen en diversas unidades que habían servido anteriormente en el Eje como los voluntarios de los Batallones “Nachtigall” y “Roland”, los policías de los Batallones de Defensa Ucranianos y 1.500 soldados de la 14ª División SS de Granaderos Ucraniana “Galizien”. Todos sus destacamentos fueron desplegados a lo largo de la geografía de Ucrania, con la excepción de una sección denominada Autodefensa Popular Ucraniana (UNS) que fue ubicada exclusivamente en Galitzia.

Ejército Insurgente Ucraniano en Galitzia.

Oficialmente el Ejército Insurgente Ucraniano fue pensado para combatir contra los partisanos del Ejército Rojo que deseaban volver a incorporar Ucrania dentro la URSS y también contra la Resistencia Polaca (Armia Krajowa) que aspiraba a reanexionar Galitzia y Volhynia a Polonia. Sin embargo y a pesar de que sus principales socios fueron Alemania y Hungría, la dura política represiva del general Erich Koch contra la población ucraniana en el Comisariado del Reich de Ucrania (Reichskommisariat Ukraine), también llevó al Ejército Insurgente Ucraniano a enfrentarse en ocasiones contra el Ejército Alemán y el Ejército Húngaro.

En Julio de 1943 el Ejército Insurgente Ucraniano desencadenó su primera gran ofensiva en Galitzia, eliminando a un grupo partisano entero del Ejército Rojo en el pueblo de Sidor Kovpak. Simultáneamente destacamentos ucranianos aislados atacaron y expulsaron a la Resistencia Poloca de los distritos de Kowel, Horochow y Wlodrimierz Wolynski, justo antes de masacrar a sus habitantes y quemar sus viviendas, para a continuación extender un auténtico terror de limpieza étnica que llevó a la muerte a decenas de miles de campesinos polacos. Curiosamente también el Ejército Alemán constituyó aquel verano de 1943 un objetivo del Ejército Insurgente Ucraniano como por ejemplo sucedió en la aldea de Kamin Koshyryski que durante un asalto arrebataron a las tropas germanas, así como el Ejército Húngaro que tuvo que batirse con los ucranianos en determinadas zonas de la Ucrania Subcarpática.

A medida que el Ejército Rojo se aproximaba a Ucrania Occidental, el Ejército Insurgente Ucraniano se trasladó a los Cárpatos por ser una posición mucho más fácil de defender y también suspendió sus ataques contra alemanes y húngaros, con quienes a partir de ese momento pasó a colaborar. Entre las unidades que repartidas en las 1ª y 2ª Divisiones de Partisanos Ucranianos se ocultaban en los bosques y montañas estuvieron las siguientes: el Grupo Norte con 34 batallones en Volhynia y Polesia; el Grupo Centro con 8 batallones en Bukovina, Kamenets-Podolski y Vinnitsa; el Grupo Sur con 38 batallones en Galitzia; y la Caballería Ucraniana Cosaca al mando del Atamán Voloshyn Berchak en Kremenets.

Inicialmente cuando el Ejército Rojo alcanzó Ucrania Occidental, el Ejército Insurgente Ucraniano permaneció escondido en la naturaleza dejando que las divisiones de vanguardia pasaran de largo. Una vez situados detrás de las líneas soviéticas, los ucranianos atacaron a las tropas de retaguardia y sus cuerpos auxiliares, consiguiendo grandes éxitos porque gracias a las emboscadas y al terreno favorable acabaron con la vida de numerosos soldados rusos. De hecho, el Ejército Rojo tuvo que desplegar hasta tres divisiones de caballería, 20 regimientos de la Policía Estatal (NKVD) y varios centenares de aviones.

Violenta y cruel fue la guerra aplicada por la URSS en Galitizia con tal de aplastar como fuese al Ejército Insurgente Ucraniano. Entre las medidas adoptadas por la NKVD estuvieron las ejecuciones sumarias de supuestos colaboradores y la deportación en masa de la población galitziana hacia campos de concentración y gulags de Siberia, lo que sin duda mermó el apoyo y la efectividad de la guerrilla. Precisamente para forzar a los partisanos a salir de los bosques se amenazaba a los familiares de estos que habían permanecido en los pueblos, como por ejemplo sucedió en una aldea en donde los soviéticos arrojaron vivos a las llamas de una vivienda a 10 mujeres y niños tras negarse los varones adultos a abandonar la causa.

Alemania que en 1944 había reconocido la independencia de Ucrania, se propuso a través de las SS del Reichsführer Heinrich Himmler a cooperar con el Ejército Insurgente Ucraniano desde el exterior. Básicamente la ayuda consistió en el traslada del Comando 202 y Comando 234 a bordo de aviones de la Fuerza Aérea Alemana (Luftwaffe), desde los cuales saltaron sobre Galitizia, depositando en la región a un centenar de guerrilleros ucranianos acompañados por 10 soldados alemanes.

Indudablemente uno los mayores éxitos del Ejército Insurgente Ucraniano fue la emboscada contra una columna del Ejército Rojo que tuvo lugar el 6 de Marzo de 1944 en Slavuta. Durante esta acción decenas de soldados soviéticos perdieron la vida, entre ellos el general Nikolai Vatutin, héroe de las Batallas de Stalingrado y Kursk, quién a causa de sus heridas falleció en un hospital de Kíev el 14 de Abril de 1944.

A finales de 1944 un total de 30.000 efectivos del NKVD lanzaron diversas ofensivas contra Galitzia y los Cárpatos que resultaron un fracaso porque los soviéticos se retiraron con 2.000 muertos entre sus filas. Más suerte tuvo el Ejército Rojo en los bosques de Volhynia porque el Ejército Insurgente Ucraniano se vio forzado a iniciar el repliegue tras encajar 3.588 bajas a costa de solamente 57 soldados rusos muertos. Sin embargo el clímax de la batalla por Galitzia ocurrió en la primavera de 1945 cuando el Ejército Rojo dirigido por el Secretario Nikita Jruschov dejó un saldo de 534 enfrentamientos armados que costaron 5.000 bajas a los ucranianos y varias miles a las tropas soviéticas.

Aproximadamente el Ejército Rojo mantuvo ocupados a 200.000 soldados luchando contra el Ejército Insurgente Ucraniano durante la Segunda Guerra Mundial, ya fuese en Ucrania Occidental o en diversas zonas de Checoslovaquia, Polonia y Austria. Respecto a las bajas cosechadas por ambos bandos el Ejército Insurgente Ucraniano sufrió 219.000 (89.000 muertos y 130.000 prisioneros), mientras que la URSS un total de 8.600 (2.600 muertos y 6.000 heridos).

Guerra Fría

Terminada la Segunda Guerra Mundial con la derrota del Eje en 1945, el conflicto entre la URSS y el Ejército Insurgente Ucraniano continuó igual de latente en Galitzia porque se registraron más de 1.500 combates que dejaron un saldo de 5.000 bajas soviéticas y 5.000 bajas ucranianas. Al año siguiente, en 1946, el Ejército Insurgente Ucraniano extendió sus acciones a Polonia y Rutenia en Checoslovaquia, donde las tropas ucranianas colaboraron con la Resistencia Polaca encarnada en organizaciones como Libertad, Igualdad e Independencia (WRU) y las Fuerzas Armadas Nacionales (NSZ). De hecho, el 28 de Marzo de 1947 un destacamento mixto de guerrilleros ucranianos y polacos tendieron una emboscada a una columna de tropas comunistas de la República Popular de Polonia que acabó con la muerte del Viceministro de Defensa, Karol Swierszwekski.

Fotografía tomada en un bosque de Galitzia de un grupo del Ejército Insurgente Ucraniano listo para el combate.

Partisanos del Ejército Insurgente Ucraniano en un bosque de Galitzia.

A partir de 1947 algunos soldados del Ejército Insurgente Ucraniano comenzaron emigrar a Europa Occidental para unirse a otros líderes políticos en el exilio. A pesar de que muchos serían abatidos durante el trayecto hacia Alemania, un considerable número lo logró como un grupo de 36 guerrilleros ucranianos que el 11 de Septiembre de 1947 se entregaron a las tropas de Estados Unidos en Passau. Transcurrido un año de este suceso, en 1948, las cosas se pusieron realmente mal para el Ejército Insurgente Ucraniano cuando los nuevos regímenes comunistas de la República Popular de Rumanía y la República Popular de Checoslovaquia sumaron sus esfuerzos para dar caza a los ucranianos. Ante esta gran cantidad de enemigos, muchos guerrilleros huyeron a Europa Occidental para colaborar con los Aliados; otros se unieron a los partisanos de los Hermanos del Bosque en Lituania, Letonia o Estonia; y el resto regresó a Ucrania durante una marcha a pie de 100 días y 1.000 kilómetros a través de Bukovina, Moldavia y Besarabia para ocultarse en los alrededores de Odessa.

Las tácticas del Ejército Rojo y la NKVD contra la guerrilla en Ucrania estuvieron en numerosas ocasiones acompañadas de operaciones de “falsa bandera”. Los protagonistas fueron agentes rusos disfrazados con uniformes del Ejército Insurgente Ucraniano que atacaron e incendiaron aldeas ucranianas para culpar de las acciones a los nacionalistas. Gracias a estos métodos de extrema crueldad, más de 2.000 campesinos fueron inhumanamente asesinados para cargar la responsabilidad en terceros.

Inesperadamente el 5 de Marzo de 1949, el general Roman Shujevich que dirigía el Ejército Insurgente Ucraniano, perdió la vida durante un combate contra el Ejército Rojo cerca de Lvov. A raíz de este fatal acontecimiento que nadie había esperado, la moral se vino abajo y por tanto el 3 de Septiembre de aquel mismo año el Ejército Insurgente Ucraniano se disolvió para siempre, salvo por la excepción de 252 combatientes que seguirían luchando. Únicamente sería reactivado siete años más tarde, el 20 de Mayo de 1956, cuando unos pocos miembros del Ejército Insurgente Ucraniano cortaron la línea de ferrocarril entre Lvov y Kíev aprovechando el caos desatado en Europa Oriental con motivo de la Revolución Húngara. Hasta ese momento las bajas del Ejército Insurgente Ucraniano provocadas al Ejército Rojo habían sido de 35.000 muertos entre 1943 y 1956.

Finalmente en 1991 los veteranos del Ejército Insurgente Ucraniano pudieron ver cumplido su sueño de contemplar una Ucrania independiente sin comunismo. Sin embargo todavía muchos tendrían que esperar hasta el 14 de Octubre de 2007 para que las autoridades de su patria les reconocieran oficialmente como parte del moderno Ejército Ucraniano, les entregasen medallas conmemorativas por el sacrificio prestado e incluso declarasen algunas de sus acciones como motivo de fiesta nacional.

 

Bibliografía:

-Carlos Caballero Jurado, Rompiendo las Cadenas, la División Ucraniana de las Waffen-SS, García Hispán Editor (1992), p.134-314
-Peter Abott, Ukranian Armies 1914-55, “The Ukranian Insurgen Army 1941-45”, Osprey Publishing (2004), p.42-43
-Carlos Caballero Jurado, Foreign Volunteers of the Wehrmacht 1941-1945, “The Ukranian Volunteers”, Osprey Publishing (1983), p.29-30
-Jesús Hernández, Grandes Atrocidades de la Segunda Guerra Mundial, “Resistencia Antisoviética”, Almuzara (2018), p.169-173