Afrika Korps

El Afrika Korps fue uno de los ejércitos más temidos de las Fuerzas Armadas Alemanas durante la Segunda Guerra Mundial. Al mando del mítico general Erwin Rommel, más conocido como el “Zorro del Desierto”, sus columnas acorazadas se convertirían en la peor pesadilla de los Aliados sobre las arenas del Norte de África.

Nacimiento del DAK

Al producirse la debacle del Ejército Italiano sobre el Norte de África cuando entre finales de 1940 e inicios de 1941 el Ejército Británico puso en marcha la “Operación Compass”, la mayoría de estadistas apostaron a que en cuestión de semanas todo el continente africano iba a quedar bajo control de los Aliados. Y curiosamente no les faltaba razón porque los “30.000 de Wavell”, en honor a las tropas del general Archibald Wavell, habían expulsado a los italianos de Egipto a través de Sidi Barrani, habían irrumpido en Libia bordeando el Fuerte Capuzzo, habían ocupado los puertos de Tobruk, Derna y Bengasi, y finalmente habían aniquilado a la mayor parte de las fuerzas italianas en la Batalla de Beda Fomm, dejando a la Italia Fascista al borde de una derrota sin precedentes.

Logo del Afrika Korps.

Inicialmente Alemania se había declarado como una potencia ajena al desarrollo de la Segunda Guerra Mundial en África, por lo menos hasta que Adolf Hitler evaluó el riesgo que supondría la más que probable pérdida de Libia en manos de los Aliados. Si tal cosa llegaba a ocurrir, toda la costa del Norte de África se convertiría en una gigantesca base británica desde la que dar el salto hacia el sur de Europa y más aún de poner en peligro la “Operación Barbarroja” con la que el Tercer Reich pretendía invadir la Unión Soviética. Fue entonces, como ante estos dos grandes inconvenientes estratégicos que implicaría la caída de la colonia italiana de Libia, el Führer finalmente se decidió por intervenir en África y dar un giro a la situación.

Erwin Rommel, general del Ejército Alemán (Wehrmacht) que había liderado a la 7ª División Panzer, también conocida como “División Fantasma”, durante la invasión de Francia de 1940 y al frente de la cual había protagonizado el mayor avance de la campaña desde la frontera germana hasta el puerto de Cherburgo; fue interrumpido de su descanso en su casa de Ulm después de descolgar el teléfono y de que un oficial le informara de que debía presentarse en menos de 24 en Berlín. Así lo hizo porque al día siguiente tomó un avión a la capital y se entrevistó con Hitler en persona, quién le comunicó de que había sido elegido para ostentar el mando de una fuerza expedicionaria destinada a socorrer al Ejército Italiano en África. Inmediatamente después de la reunión, Rommel voló a Roma para tener audiencia con Benito Mussolini en calidad de Duce, que para sorpresa de todos los presentes, le concedió también el liderazgo de las tropas italianas desplegadas en la región. Con esta última decisión, el 11 de Enero de 1941 fue dado de alta el Afrika Korps, también conocido como Cuerpo Alemán de África (Deutsches Afrika Korps o DAK).

“Girasoles en África”

El 12 de Febrero de 1941, el general Erwin Rommel que volaba a bordo de un bombardero Heinkel He 111, pisó por primera vez las arenas de África tras tomar tierra en la capital de Trípoli. Sobre el asfalto de la pista le esperaba el general Italo Gariboldi, responsable del Ejército Italiano en Libia, con quién mantuvo una charla acerca de la situación. A pesar de que las órdenes de Berlín y Roma eran las de mantenerse a la defensiva a la espera de que el Ejército Británico avanzase, Rommel que era un gran admirador de Napoleón Bonaparte, sabía que permanecer inmóvil era un completo error y que la mejor defensa era el ataque, por lo que sin consultar absolutamente a nadie, comenzó a gestar una ofensiva.

Sabiendo que el Afrika Korps era muy inferior en efectivos al Ejército Británcio, Rommel fue retrasando la ofensiva enemiga mediante el uso de la guerra psicológica. Así fue como introdujo cañones de 88 milímetros dentro de camiones que hicieron creer a los ingleses que los italianos poseían fuerzas acorazadas mucho más poderosas de las previstas, por lo que el general Archibald Wavell fue poco a poco posponiendo el ataque. Mientras eso sucedía, las tropas ítalo-germanas se fueron reforzando con el desembarco en Trípoli de la 5ª División Ligera y el 5º Regimiento Panzer que incluyeron 120 tanques entre los que había 60 Panzer III y Panzer IV, además de 60 carros para la División Blindada “Ariete” y soldados de refresco para las 17ª, 25ª y 27ª Divisiones de Infantería “Pavia”, “Bologna” y “Brescia”; sin obviar los 600 aviones que reunieron sobre el Desierto del Sáhara la Fuerza Aérea Alemana (Luftwaffe) y la Fuerza Aérea Real Italiana (Regia Aeronautica).

Resuelto el problema del número de efectivos en el Afrika Korps, todavía quedaba solucionar la calidad de los soldados italianos que eran famosos por su actitud dejada y pesimista. Sin embargo y contra todo lo esperado, Rommel realizó un trabajo laborioso porque en cuestión de semanas los italianos dejaron de ser combatientes mediocres gracias a que suprimieron las fiestas y la diversión, se superó el miedo al enemigo y sobretodo se igualó el trato entre oficiales y soldados (pese a las protestas de los primeros). Así pues, las tropas italianas pronto aprendieron a pensar y actuar como las alemanas, convirtiéndose en unos efectivos de excelente calidad de cara a la campaña que estaba por venir. De hecho y para motivar tanto a alemanes como a italianos, el Afrika Korps contó con su propio periódico para narrar las hazañas de los soldados al que titularon El Oasis.

A nivel uniformológico, el Afrika Korps tuvo que modificar su vestimenta inicial compuesta por las guerreras verde oscuro “feldgrau” características de Europa y sustituirla por una puramente tropical. De este modo se introdujo un nuevo uniforme consistente en guerrera de cuatro botones y cuello cubierto, pantalones beix, camisa, corbata, correaje de cuero y hebilla metálica, lo que constituía un conjunto fresco y adaptado al desierto, además de poseer cualidades miméticas gracias a su color arena. Respecto el casco se mantuvo el mismo del tipo M-42, pero pintado de todos desérticos; aunque también muchos soldados escogieron los “salacot” estilo colonial que también llevaban tanto británicos como italianos.

Organizado el Afrika Korps y unificado al Ejército Italiano presente en el Norte de África, el general Erwin Rommel desplegó a sus fuerzas de la siguiente manera: las 17ª, 25ª y 27ª Divisiones de Infantería “Pavia”, “Bologna” y “Brescia” entre el Golfo de Sirte y Buerat para proteger la Tripolitania; mientras que en la reserva la 5ª División Ligera y el 5º Regimiento Panzer, a los que muy pronto se uniría la 5ª División Panzer procedente de los Balcanes. A partir de dicha colocación, el general Archibal Wavell quedó totalmente amedrentado porque ordenó a sus unidades pasar a la defensiva sin saber que Rommel estaba preparando devolverle el golpe mediante la “Operación Girasol (Sonnentag)”.

Conquista de Libia

El 31 de Marzo de 1941 el Afrika Korps inició la ofensiva en Libia para sorpresa de toda la Fuerza del Desierto Occidental (Western Desert Force). Tan inesperada fue la contundencia de la arremetida ítalo-germana, que la mayor parte de las tropas británicas iniciaron la retirada tras ser machacadas por el fuego coordinado de artillería y tanques rodando sobre el desierto, además de verse obligadas a abandonar la plaza de Bengasi a las 10:00 horas. A pesar de que los planes del Alto Mando Alemán (OKW) eran solamente los de atacar la Tripolitania, el general Erwin Rommel decidió excederse en su cometido y por ello cargó contra la ciudad de Mersa El Brega, la cual fue bombardeada por oleadas de bombarderos en picado Stukas y cañones de 88 milímetros, logrando los alemanes embolsar y destruir el 1 de Abril a dos brigadas enteras de la 2ª División Blindada Británica, y también capturar un gran cantidad de vehículos. Solamente tres días más tarde, el 4 de Abril, las tropas germanas conquistaban Agedabaia y las italianas el puerto de Bengasi, haciéndose en ambos casos unos 800 prisioneros.

Uniformes del Deutsches Afrika Korps.

La Batalla de Mechili comenzó el 6 de Agosto de 1941 con la toma del Afrika Korps del camino que iba de Msus a Ben Gania, cuando la 5ª División Ligera y a la División Blindada “Ariete”, descubrieron que la 2ª División Blindada Británica, la 9ª División de Infantería Australiana y la 3ª Brigada de Infantería India les bloqueaban al paso. Como justo en aquellos instantes el 5º Regimiento Panzer al mando de Friedrich Olbritch acababa de quedarse sin gasolina, Rommel tuvo que evaluar personalmente la situación y volar a bordo de su avioneta Fisieseler Fi 156 Storch para comprobar las posiciones del enemigo. Una vez estudió el despliegue de su oponente, lanzó dos alas de avance, unas de las cuales retomó la ciudad de Derna en la costa y otra compuesta por la 5ª División Ligera y la División Blindada “Ariete” que se abalanzó directamente contra Mechili bajo fuertes descargas de artillería, lo que permitió a las tropas del Eje hacerse con el control de la ciudad y provocar a los británicos más de 3.000 bajas entre 300 muertos y 2.700 prisioneros.

Rápidamente la Fuerza Británica del Desierto Occidental comenzó el repliegue de Cirenaica en la primavera de 1941 para evitar su total destrucción a manos del Afrika Korps. Así fue como las columnas ítalo-germanas se apoderaron de las localidades de Tmimi, Bardia y Sollum, recuperaron el Fuerte Capuzzo el 13 de Abril, dejaron atrás la plaza de Tobruk a la que sometieron bajo asedio y entraron en Egipto forzando el Paso de Halfaya, lo que devolvió nuevamente el control de Libia al Imperio Italiano. Pero por si esto fuera poco, el Afrika Korps incrementó notablemente sus fuerzas con la llegada de refuerzos alemanes en forma de la 15ª y 21ª Divisiones Panzer; y refuerzos italianos con las 55ª y 60ª Divisiones de Infantería “Savona” y “Sabratha”, la División de Milicias “Jóvenes Fascistas” y las 101ª y 102ª Divisiones Motorizadas “Trieste” y “Trento”.

Asedio de Tobruk

Tobruk se convirtió en la “espina clavada” del Afrika Korps tal y como la definió el general Erwin Rommel como consecuencia de la heroica resistencia presentada por la 9ª División de Infantería Australiana en el interior de sus muros. Mientras el asedio consumía a las fuerzas alemanas e italianas, el general Archibal Wavell inició una contraofensiva hacia el Paso de Halfaya bautizada como “Operación Battleaxe” que comenzó a las 4:00 horas del 15 de Junio de 1941 con un total de 25.000 soldados, 250 tanques y 43 aviones de la 7ª División Blindada Británica y a la 4ª División de Infantería India. Sin embargo y pese a las esperanzas depositadas en la misión, el avance resultó lento en la mayor parte de los sectores y nulo en otros porque los alemanes previamente habían enterrado una serie de líneas de cañones de 88 milímetros que pulverizaron los carros enemigos uno a uno, tal y como le sucedió a la 7ª División Blindada Británica entre el Fuerte Capuzzo y la Cota 208, o la 4ª División de Infantería India a manos de la artillería italiana a las afueras de Tobruk, donde los australianos sitiados fracasaron en su cometido de efectuar una maniobra de ruptura del cerco. Finalmente el 17 de Junio de 1941, el general Archibald Wavell ordenó la retirada hacia el interior de Egipto, perdiendo durante la huida el enclave de Sidi Suleiman que fue conquistado por las vanguardias del Afrika Korps. Hasta ese momento las bajas anglo-indias fueron de 900 muertos o heridos y 91 tanques destruidos, por tan sólo 100 ítalo-germanos muertos o heridos y 12 tanques destruidos.

El asedio de Tobruk se convirtió en un problema logístico de primer orden para el Afrika Korps porque la fuerza sitiadora en torno a la plaza concentró un gran número de efectivos y además cosechó grandes bajas en todos los asaltos efectuados contra la guarnición de la 9ª División de Infantería Australiana. Ante este prolongamiento en el tiempo del asedio que se extendió a lo largo de Julio, Agosto y Septiembre de 1941, al Afrika Korps se le fueron agotando los suministros y también la gasolina como consecuencia de los ataques aéreos procedentes de la Isla de Malta que hundieron a numerosos a buques italianos cargados de carburante. A estos problemas se añadieron la negativa del Alto Mando Alemán (OKW) a destinar más recursos a África debido a que otorgaban prioridad a la Unión Soviética, además de la cada vez más acentuada ausencia de comida y agua, la sed y unas temperaturas muy elevadas de calor, que junto a las plagas de las moscas, hicieron insoportable la vida a los sitiadores de Tobruk.

Soldados alemanes en una ventana de una ciudad libia observando el puerto y el Mar Mediterráneo.

Bajo el nombre de “Operación Crusader”, el 18 de Noviembre de 1941 más de 130.000 tropas y 700 tanques del Reino Unido y la Commonwealth que habían sido reorganizadas en el VIII Ejército Británico del general Clause Auchinleck, atravesaron de improviso la frontera de Egipto con Libia con el XIII Cuerpo Británico en dirección sur y el XXX Cuerpo en dirección norte. Aprovechándose de la debilidad del Afrika Korps como consecuencia del asedio a Tobruk, cuya guarnición acababa de ser reforzada por la 70ª División de Infantería Británica y la Brigada de Fusileros Polaca “Cárpatos”, el avance fue fructífero a través de la Vía Balbia a pesar de que durante el trayecto se perdieron un inmenso lote de material bélico como consecuencia de la férrea resistencia ítalo-germana en enclaves como Gabr Saleh, Sidi Omar y especialmente sobre Sidi Rezegh, esta última tomada al asalto por la 2ª División de Infantería Neozelandesa después de una cruenta batalla que implicó a un millar de carros sumando ambos bandos. Solamente el anuncio de la entrada de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial con el ataque de Japón a Pearl Harbor el 7 de Diciembre de 1941 y las elevadas bajas del Eje consistentes en 24.500 soldados ítalo-alemanes y 340 tanques a costa también de serias pérdidas los Aliados que incluyeron 17.700 bajas y 800 tanques; el Afrika Korps optó por levantar el cerco de Tobruk y retirarse sobre la “Carretera de la Costa” abandonando Derna y Bengasi hasta establecerse nuevamente sobre Tripolitania, concretamente en una serie de fortificaciones en El-Agheila a la espera de otra oportunidad.

Heia Safari!

A comienzos de 1942, la situación bélica del Norte de África se hallaba casi en la misma situación que a inicios de 1941 tras el repliegue táctico del Afrika Korps durante la “Operación Crusader”. Gozando de una relativa superioridad numérica y con unas reservas de petróleo ilimitadas, el VIII Ejército Británico podría haber asestado un golpe final al Afrika Korps de no ser porque el intrépido general Erwin Rommel pasó a la contraofensiva en unas condiciones tan inesperadas como de auténtico factor sorpresa con la firme pretensión de retomar Cirenaica.

Al grito de “Heia Safari!”, el 21 de Enero de 1942 el Afrika Korps dejó atrás la Tripolitania y partiendo de Mersa El Brega avanzó durante las primeras 24 horas tomando Agedabia y cortando las carreteras entre Antelat y Saunu. A los tres días del ataque, el 24 de Enero, la 21ª División Panzer que avanzaba en cabeza se separó del grueso principal compuesto por el XX Cuerpo Italiano, la 15ª División Panzer y la 90ª División Ligera para dar un rodeo y embolsar a la 1ª División Blindada Británica en Msus, la cual escapó milagrosamente, aunque perdiendo todo su material pesado que fue capturado por los alemanes la jornada del 25 con un total de 96 tanques, 20 aviones, 38 cañones y 190 camiones. Transcurrida una semana de este desastre, el 29 de Enero, la 90ª División Ligera hizo prisioneros a 1.000 soldados de la 4ª División Indias tras la reconquista del puerto de Bengasi; un acontecimiento similar que se repitió en Mechili cuando se produjo su capitulación el 6 de Febrero.

La derrota del VIII Ejército Británico al suroeste de la Cirenaica, obligó al general Claude Auchinleck a volver sus pasos sobre la vertiente septentrional de Libia y el viejo campo de batalla de la “Operación Crusader” para aguardar la siguiente arremetida del Afrika Korps. Así fue como los británicos reunieron a sus maltrechas fuerzas en un cuadrilátero en 3.000 kilómetros cuadrados sobre el Desierto del Sáhara entre Ain-el-Gazala, Bir Hacheim, Bir el Gubi y Tobruk, cuyo perímetro se encontraba defendido por 100.000 hombres, 700 tanques, 600 aviones y un campo de 500.000 minas. Sorprendentemente, aquello no fue motivo para amedrentar al general Erwin Rommel, quién con 90.000 hombres, 500 tanques y 500 aviones, decidió aceptar el reto y lanzarse a la ofensiva.

Batalla de Gazala

Repentinamente el 26 de Mayo de 1942 comenzó la Batalla de Gazala cuando el Afrika Korps inició un potente bombardeo de artillería que sepultó las líneas del VIII Ejército Británico. A la mañana siguiente, el 27, la División Blindada “Ariete” arrolló a la 3ª Brigada Motorizada India, la 90ª División Ligera a la 7ª Brigada de Infantería Británica y la 15ª División Panzer a la 4ª Brigada Blindada Británica. Durante estos combates, los Panzer III y IV del Afrika Korps se enfrentarían por primera vez a los blindados estadounidenses Grant M-3, contra los cuales a pesar de ser más vulnerables en fuego y blindaje, consiguieron encontrar la manera de vencerlos como sucedió en El Adem después de pulverizar a 16 de estos carros. Transcurridas 48 horas de la ofensiva, el 28 de Mayo la mayor parte de las fuerzas del Afrika Korps se quedaron sin combustible, por lo que la jornada del 29, el general Erwin Rommel interrumpió la penetración sobre la Vía Balbia a la espera de recibir el petróleo necesario mientras la 60ª División de Infantería “Sabratha” contenía un contraataque de la 1ª División de Infantería Sudafricana. Una vez el Afrika Korps fue reabastecido de carburante, Rommel reanudó la marcha el 30 de Mayo intentando despejar el camino entre El Adem y Bir Hacheim mediante un asalto de la 21ª División Panzer, la 90ª División Ligera y la 101ª División Motorizada “Trieste” que acabó con la conquista del enclave de Sidi Muftah y la captura de 3.000 prisioneros anglo-sudafricanos y 124 cañones.

El Batalla de Bir Hacheim comenzó el 2 de Junio de 1942 después de que la 1ª Brigada de Infantería Francesa Libre se negara a aceptar el ofrecimiento de rendición tras resultar cercada por una fuerza sitiadora consistente en las 15ª y 21ª Divisiones Panzer, la División Blindada “Ariete” y la Legión Árabe (unidad compuesta por voluntarios musulmanes de Egipto, Palestina, Irak, Arabia Saudí, Siria, Líbano y Transjordania). A partir de entonces comenzó un cruento asedio en que los franceses libres resistieron los asaltos del Afrika Korps, aunque este último desbarató los planes británicos para liberarles como sucedió en la “Operación Aberdeen” que terminó con la captura de 3.000 soldados ingleses o el puente aéreo que acabó con el derribo de 76 aviones de los Aliados por 58 del Eje. Ante esta superioridad manifiesta del Afrika Korps y después de una semana de privaciones, finalmente el 10 de Junio de 1942 la 1ª Brigada de Infantería Francesa Libre capituló en Bir Hacheim y se rindió con 1.000 prisioneros.

Aeródromo del Afrika Korps en África con soldados y transportes Junkes Ju 52 y cazas Messerschmitt Bf 110.

Superado el obstáculo de Bir Hacheim, el Afrika Korps arremetió contra la Cordillera de Gazala el 11 de Junio de 1942, haciéndolo la 21ª División Panzer por el sur y la 15ª División Panzer por el norte, lo que dejó embolsada y virtualmente aniquilada a la 2ª Brigada Blindada Británica que sufrió la destrucción de 120 tanques. A la jornada siguiente, el 12, las tropas ítalo-germanas ocuparon la Cota Rigel tras aplastar a la 201ª Brigada de Guardias Británica; lo que forzó la definitiva retirada del VIII Ejérctio Británico que hasta la fecha había perdido 600 carros, muchos de ellos abandonados en medio del desierto. Aprovechando aquella huida caótica hacia Egipto, el general Erwin Rommel varió el rumbo y tomó la ruta del Paso de Gazala que le llevaba directamente hacia el puerto Tobruk, el cual volvió a someter a asedio el 18 de Junio, aunque esta vez en unas condiciones mucho mejores porque sus defensas fueron disueltas a manos de los bombarderos en picado Stukas, arrolladas por los tanques y neutralizadas por el salto de paracaidistas.

A las 6:00 horas del 21 de Junio de 1942, el Afrika Korps conquistó Tobruk destruyendo a la 2ª División de Infantería Sudafricana que se rindió con 32.000 prisioneros. Hasta esa fecha la Batalla de Gazala había costado a los Aliados más de 50.000 bajas y la pérdida material de 1.188 tanques, 2.000 cañones, 100 aviones, 2.000 toneladas de gasolina y 5.000 de suministros, por tan sólo 4.000 bajas, 102 tanques y 70 aviones del Eje; algo que sin duda constituyó la mayor victoria militar en la Historia del Afrika Korps.

Invasión de Egipto

Obtenido el triunfo en la Batalla de Gazala, el Afrika Korps dejó atrás la frontera de Libia y penetró en Egipto con la intención de alcanzar el Canal de Suez, cerrar el Mar Mediterráneo y forzar al Imperio Británico a pedir la paz. Al frente de la campaña nuevamente fue puesto Erwin Rommel, quién tras haber ascendido al rango de mariscal de campo, reorganizó sus fuerzas en un contingente de unos 50.000 efectivos, 104 tanques y 330 cañones repartidos en las 15ª y 21ª Divisiones Panzer, la 90ª División Ligera, la División Blindada “Littorio”, las 101ª y 102ª Divisiones Motorizadas “Trieste” y “Trento”, las 17ª, 25ª y 27ª y 60ª Divisiones de Infantería “Pavia”, “Bologna”, “Brescia”, “Sabratha”, y la Legión Árabe.

El 26 de Junio de 1942 el Afrika Korps entró en Egipto mediante un ataque en dos alas que se efectuó con los X, XX y XXI Cuerpos Italianos cargando contra la Línea Mersa Matruh; y con la 90ª División Ligera y la 21ª División Panzer envolviendo al VIII Ejército Británico por Sidi Hamza. Gracias a esta maniobra, en cuanto las tropas italianas desbarataron el día 27 las posiciones defensivas de la 2ª División de Infantería Neozelandesa en Minqar Quaim, la táctica de Rommel surtió efecto porque quedaron embolsados un gran número de soldados británicos y neozelandeses. Ante esta nueva situación que amenazaba con un desastre similar al de Gazala, el general Claude Auchinleck ordenó la retirada de todo el VIII Ejército Británico hacia Alejandría, lo que facilitó al Afrika Korps aniquilar la bolsa el 28 de Junio provocando 8.000 bajas a los anglo-neozelandeses entre 1.000 muertos y 7.000 prisioneros, además de destruirles 40 tanques.

Batallas de El-Alamein

El 30 de Junio de 1942 las tropas italianas del Afrika Korps alcanzaron la carretera que iba hacia Alejandría y algo más adelante una línea de ferrocarril con un cartel que rezaba “El-Alamein”. Frente a ellos el VIII Ejército Británico del general Claude Auchinleck se había propuesto defender la ciudad fundada por Alejandro Magno en el siglo III a.C. con unas fuerzas de 40.000 soldados, 800 cañones y 150 tanques. A pesar de que por aquel entonces el mariscal Erwin Rommel contaba con unos efectivos muy por debajo de los de su oponente, decidió con sabiduría aceptar el reto y situar a sus 20.000 hombres, 70 tanques y 520 cañones dispuesto a lanzarse contra aquel paraje desértico llamado El-Alamein.

La Primera Batalla de El-Alamein comenzó el 1 de Julio de 1942 cuando la División Blindada “Ariete” y la 101ª División Motorizada “Trieste” desmoronaron las posiciones del VIII Ejército Británico en El Halmiriya; al mismo tiempo en que la División Blindada “Littorio”, la 90ª División Ligera y los XX y XXI Cuerpos Italianos cargaron contra la posición central enemiga. Siguiendo este mismo movimiento el día 2 la 1ª División de Infantería Sudafricana y la 2ª División de Infantería Neozelandesas fueron expulsadas de la carretera de Alejandría, el 3 el XIII Cuerpo Británico fue empujado hacia el desierto y finalmente el 4 todo el resto de las fuerzas de la Commonwealth fueron puestas en retirada hacia la seguridad de la Sierra de Alam Halfa. Una vez concluida esta primera fase de la campaña por el El-Alamein, el Afrika Korps se erigió con una importante victoria tras haber provocado 15.500 bajas al VIII Ejército Británico entre 13.000 ingleses y 2.500 australianos, por tan sólo 3.200 propias entre 2.300 alemanes y 1.000 italianos.

Nada parecía poder detener al Afrika Korps porque tras la victoria en la Primera Batalla de El-Alamein, comenzaron a producirse las primeras evacuaciones de El Cairo y Alejandría, además de quemarse todos los documentos secretos ante lo que ya se consideraba una inminente caída de Egipto. De hecho el propio Primer Ministro Winston Churchill que se había trasladado al Norte de África para dirigir las operaciones, llegó a dar paseos en solitario alrededor de las Pirámides pronunciando obsesivamente en voz baja “Rommel, Rommel…”. Tal era el riesgo que había supuesto la existencia del Afrika Korps, que incluso los Gobiernos de los Aliados Occidentales representados por Estados Unidos, Gran Bretaña y la Commonwealth, catalogaron a dicha unidad como la más peligrosa del Eje y por ello se priorizó su destrucción antes que cualquier otra. Fue entonces cuando se recurrió al general Bernard Montgomery, que a diferencia de sus antecesores Archibald Wavell y Claude Auchinleck, propuso una estrategia basada exclusivamente en la defensa de las posiciones existentes y vencer al Afrika Korps mediante una serie de emboscadas en la Cordillera de Alam Halfa que serían precedidas por una serie de trampas consistentes en densos campos de minas, agrupaciones falsas de tanques de cartón y zonas camufladas batidas por el fuego de la artillería y la aviación.

Solamente dos mes después de la Primera Batalla de El-Alamein, la noche del 30 de Agosto de 1942, dio comienzo la Batalla de Alam Halfa cuando el Afrika Korps inició el avance con el XX Cuerpo Italiano, la 90ª División Ligera y la División Paracaidista “Folgore”. Sin embargo y nada más progresar unos pocos kilómetros a través del desierto, el general Bernard Montgomery puso en marcha su plan y ordenó lanzar bengalas para iluminar a sus enemigos, contra los cuales descargó una lluvia de fuego de artillería y al amanecer un nutrido bombardeo de la aviación. A pesar de todas estas dificultades, el Afrika Korps se repuso y el 1 de Septiembre arrolló a las tropas británicas sobre Deir el Munassib y Ruweissat hasta situarse a tan sólo 25 kilómetros de la ciudad de Alejandría. No obstante y a partir de este punto que constituyó la máxima penetración del Eje en el Norte de África, la 9ª División de Infantería Australiana desencadenó un contraataque contra el flanco al desguarnecido XXI Cuerpo Italiano, lo que impidió al Afrika Korps proseguir con la campaña y verse obligado a replegarse a las trincheras de El-Alamein.

Interrumpido el avance del Afrika Korps en la Batalla de Alam Halfa, el VIII Ejército Británico liderado por el general Bernard Montgomery preparó una contraofensiva bajo el nombre de “Operación Bertram” que reunió a unos efectivos de 195.000 hombres, 1.029 tanques, 2.311 piezas de artillería y 750 aviones. De igual forma, el mariscal Erwin Rommel que se imaginaba un movimiento de este tipo por parte de su oponente, organizó una estrategia defensiva en El-Alamein con la que distribuyó a sus fuerzas de norte a sur entre la costa del Mar Mediterráneo y la Depresión del Qatara tras un gigantesco campo de 500.000 minas. Básicamente se trató de 104.000 soldados, 500 tanques, 1.209 cañones y 675 aviones que el Afrika Korps repartió en las 15ª y 21ª Divisiones Panzer, las División Blindadas “Ariete” y “Littorio”, la 90ª División Ligera, la División Motorizada “Trento”, la División Paracaidista Alemana “Ramcke”, la División Paracaidista Italiana “Folgore”, la 164ª División de Infantería Alemana y las 17ª, 25ª y 27ª Divisiones de Infantería Italianas “Pavia”, “Bologna” y “Brescia”, más la Legión Árabe.

Camión del Afrika Korps con soldados y la bandera de la cruz gamada sobre el motor.

A las 21:40 horas de la noche 23 de Octubre de 1942, dio comienzo la Segunda Batalla de El-Alamein cuando más de 1.000 cañones del VIII Ejército Británico pulverizaron las líneas de vanguardia del Afrika Korps, enterrando a decenas de soldados y matando al general George Stumme (que había ostentando el mando provisionalmente porque el mariscal Erwin Rommel se hallaba en Alemania). Al amanecer siguiente, el 24 de Octubre, un conglomerado de tropas británicas, australianas, neozelandesas, indias, sudafricanas francesas libres y griegas, asaltaron las posiciones del Eje y entablaron combate, capturando durante la lucha al general Ritter Von Thoma (que sustituía al difunto George Stumee), aunque en seguida las 1ª y 10ª Divisiones Blindadas Británica quedaron detenidas por la 15ª División Panzer, lo mismo que el XXX Cuerpo Británico frente a la 90ª División Ligera. Transcurridas 24 horas de la ofensiva, finalmente el mariscal Rommel regresó a Egipto el 25 de Octubre y lanzó 370 tanques con los que frenó la penetración de la 2ª División de Infantería Neozelandesa. Soprendentemente y pesar de encontrarse apenas sin combustible porque la aviación británica de la Isla de Malta había hundido un gran número de buques cisterna italianos y encima atacaba las carreteras de suministros, Rommel decidió malgastar sus últimos recursos de carburante y arremetió sin éxito contra la posición “Snipe” con la 21ª División Panzer y la 90ª División Ligera que el enemigo rechazó, algo que sumado a la retirada de la 164ª División de Infantería Alemana tras un asalto de la 1ª División de Infantería Sudafricana y la 9ª División de Infantería Australiana, complicó mucho más la situación. Inesperadamente a las 2:30 del 2 de Noviembre de 1942, el VIII Ejército Británico desarrolló una segunda ofensiva en el sur y paralela a la Depresión del Qatara bautizada como “Operación Supercharge” que llevaron a cabo el XIII Cuerpo Británico y la 1ª Brigada de Infantería Francesa Libre contra unas débiles tropas italianas que fueron fácilmente superadas. Así fue como la 9ª División de Infantería Australiana deshizo las posiciones del Afrika Korps en el norte, la 50ª División de Infantería Británica en el centro y el XIII Cuerpo Británico en el sur, lo que llevó a Rommel a solicitar una retirada táctica que fue desestimada desde Berlín por Hitler. Esta decisión resultó fatal para el Afrika Korps porque todo el XX Cuerpo Italiano y la División Blindada “Ariete” fueron rodeados y aniquilados, un desastre que obligó a Rommel a desobedecer la orden del Führer y a comenzar un repliegue hacia Libia que se haría efectivo el 6 de Noviembre sin que increíblemente el VIII Ejército Británico ordenase ninguna persecución. Una vez concluido el enfrentamiento, la Segunda Batalla de El-Alamein costó al Eje un total de 35.000 bajas, 491 tanques, 254 cañones y 84 aviones, y al VIII Ejército Británico una cifra de 13.560 bajas, 800 tanques y 97 aviones, lo que constituyó la mayor derrota del Afrika Korps hasta la fecha.

Huida de Libia

Sólo dos días después de la Batalla de El-Alemain, el 8 de Noviembre de 1942, las tropas de Estados Unidos desembarcaron en Marruecos y Argelia durante “Operación Antorcha (Torch)”. La campaña que se prolongó una semana hasta el 16 de Noviembre, terminó con la derrota de la Francia de Vichy y la ocupación de todo el África Occidental Francesa que pasó a quedar en manos de los Aliados. Ante este radical cambio de la situación estratégica, el Afrika Korps que por aquel entonces se hallaba en Libia, se encontró absolutamente rodeado por el VIII Ejército Británico en Egipto y por el Ejército Estadounidense en Argelia. El mariscal Erwin Rommel, dispuesto a evitar lo que se vislumbraba como una derrota segura, ordenó al XC Cuerpo (XC Amerkorps) del general Walther Nehring desplegado en Tripolitania que se moviera hacia el oeste y que penetrase en Túnez, la única colonia todavía leal a la Francia de Vichy, con la misión de ocupar el país y aprovecharse de los puertos con los que poder llevar suministros desde Sicilia y el sur de Italia.

Solados italianos del Afrika Korps al cargo de una ametralladora antiaérea.

Gracias a las lluvias torrenciales que en Noviembre de 1942 cubrieron la costa del Norte de África, el Afrika Korps abandonó sin problemas Egipto y se fue retirando de Libia mientras el VIII Ejército Británico del general Bernard Montgomery recuperaba sin combatir las posiciones del Paso de Halfaya, Sollum, Tobruk, Gazala, Mechili, Bengasi y Mersa El Brega. Únicamente se peleó en un breve episodio conocido como la Batalla de El-Agheila, en donde la 2ª División de Infantería Neozelandesa capturó 450 prisioneros el 17 de Diciembre de 1942. A partir de entonces el Afrika Korps huyó sin demora sobre la Tripolitania bajo los ataques aéreos de los cuatrimotores estadounidenses B-17 y B-24, hasta que finalmente las últimas columnas abandonaron la capital de Trípoli el 23 de Enero de 1943, la cual fue conquistada durante aquella misma jornada por las vanguardias del VIII Ejército Británico.

A finales de Enero de 1943, el Afrika Korps completó la total conquista de Túnez y abrió el puerto de Bizerta por el que comenzaron a llegar gran cantidad de suministros y refuerzos procedentes de Europa. Así fue como se incorporaron a las columnas acorazados los nuevos modelos de tanques Tiger equipados con robustos cañones de 88 milímetros en sus torretas, además de venir por vía marítima el I Ejército Italiano, la 10ª División Panzer, la División Paracaidista “Hermann Goering” y la 334ª División de Infantería Alemana. De igual forma se organizaron algunas unidades voluntarias de nativos como por ejemplo el KODAT (Kommando Deustch-Arabischer Trupper) conformado por 3.000 voluntarios tunecinos, argelinos y marroquís; así como al Falange Africana compuesta por 450 vichystas franceses.

Paso de Kasserine

Contra todo pronóstico, el Afrika Korps se adelantó a los Aliados y el 1 de Febrero de 1943 el mariscal Erwin Rommel pasó a la ofensiva sobre Túnez. Al frente de la operación estuvo el I Ejército Italiano del general Giovanni Messe que con facilidad expulsó al Ejército Estadounidense del Paso de Faid; antes de que las tropas alemanas infligiesen en Sidi Bou Said una derrota a los norteamericanos que les costó la pérdida de 44 tanques, 26 cañones, 100 vehículos y la captura de 2.000 prisioneros. Sin embargo lo peor ocurrió en Gafsa cuando el 15 de Febrero la 1ª División de Infantería “Big Red One” y la 2ª División Blindada fueron puestas en retirada tras dejar atrás 98 tanques destruidos, 57 vehículos y 23 cañones; un suceso que puso en desbanda al Ejército Estadounidense y que el 16 de Febrero acabó con la toma del Afrika Korps de Feriana, en donde los alemanes se apoderaron de 34 aviones aparcados en tierra y 22.000 litros de combustible.

El Paso de Kasserine fue el siguiente objetivo del Afrika Korps después de que el I Ejército Italiano y la 10ª División Panzer asaltaran aquella cadena montañosa en pleno desierto y aniquilaran a la escasa guarnición del Ejército Estadounidense al que hicieron 571 prisioneros y provocaron la destrucción de 38 tanques y 28 camiones. No obstante y a pesar de tener el mariscal Erwin Rommel la victoria al acance de la mano tras penetrar sus primeras vanguardias en la frontera con Argelia, un hecho fortuito modificó la situación cuando un grupo de tanques Panzer se encontró sobre la carretera de Thala con cinco carros norteamericanos Sherman a los que pulverizaron con facilidad. Este suceso no tendría que haber tenido más consecuencias de no ser porque los alemanes creyeron que se trataba de una avanzadilla de un contingente mucho mayor (algo que no era cierto porque simplemente los tanques se habían extraviado como causa del desconocimiento del terreno), lo que llevó al Alto Mando Alemán a suspender la marcha y abandonar el Paso de Kasserine para tomar posiciones en el punto de partida a la espera de una ofensiva enemiga que jamás tendría lugar. Así fue como el Afrika Korps dejó de pasar una oportunidad única para acabar con el Ejército Estadounidense, al cual había provocado unas bajas enormes de 10.000 soldados, 315 tanques, 704 vehículos y 208 cañones.

Campaña de Túnez

A inicios de Marzo de 1943 el Afrika Korps consolidó posiciones a la defensiva en Túnez mientras el Ejército Estadounidense lo rodeaba por el oeste y el VIII Ejército Británico por el este. Salvo por un intento de ruptura sobre la “Línea Mareth” en la Batalla de Sidi Nsir y la “Operación Capri” que concluyeron en fracaso tras unas 4.000 bajas por ambos bandos, el Afrika Korps no se movería de sus fortificaciones. Desde entonces y como consecuencia de una estrategia centrada en la defensa en lugar del ataque, el mariscal Erwin Rommel fue sustituido del mando del Afrika Korps para recaer en el general Hans-Jürgen Von Arnim.

La ofensiva del VIII Ejército Británico desde la “Línea Mareth” comenzó el 19 de Marzo de 1943 tras una preparación de artillería contra el Afrika Korps que facilitó a la 50ª División de Infantería Británica romper el frente sobre Zarat hasta que un contraataque de la 15ª División Panzer milagrosamente taponó la brecha el 22 de Abril. Fue entonces cuando el general Bernard Montgomery ordenó avanzar a la 2ª División de Infantería Neozelandesa que tras abrir un segundo boquete, rápidamente hizo enviar a la XX Cuerpo Británico para maniobrar sobre Tebaga y estar a punto de embolsar a gran parte del Afrika Korps que de nuevo escapó por los pelos de la trampa tendida por sus oponentes.

Mientras tanto en el oeste de Túnez, el Afrika Korps intentó aliviar la presión realizando una limitada ofensiva el 23 de Marzo de 1943 contra el II Cuerpo Estadounidense dirigido por el general George Patton. Este episodio que sería conocido como la Batalla del Guettara, inicialmente comenzó con una ligera ventaja de la 10ª División Panzer y el I Ejército Italiano porque desalojaron a la 1ª División de Infantería “Big Red One” de sus posiciones, antes de que el general George Patton acudiera con toda su fuerza acorazada. Gracias a su carisma como militar, así como a la inestimable ayuda de la 9ª División de Infantería, los norteamericanos modificaran el curso de la lucha y obtuvieron una gran victoria sobre el Afrika Korps (el primer triunfo militar de Estados Unidos sobre el Tercer Reich en la Segunda Guerra Mundial). A raíz de este estrepitoso fracaso, todo el frente al sur de Túnez se hundió y por ello el 7 de Abril de 1943 el VIII Ejército Británico que venía por el este y el II Cuerpo Estadoundiense que lo hacía por el oeste, unieron sus fuerzas y embolsaron a todo el Afrika Korps.

Campaña de Túnez en donde el Afrika Korps emplea tanques Tiger. Arte digital.

El 19 de Abril de 1943 el VIII Ejército Británico, el II Cuerpo Estadounidense y el XIX Cuerpo Francés Libre iniciaron la última gran ofensiva contra el Afrika Korps rodeado en Túnez. Con la 7ª División Blindada Británica y la 4ª División de Infantería India en cabeza, la División Paracaidista Alemana “Hermann Goering” rechazó el asalto inicial, hasta que al día siguiente, el 20, la 2ª División de Infantería Neozalandesa rompió el frente sobre el sector de la División Paracaidista Italiana “Folgore”. Desde entonces las fuerzas del Eje se vinieron abajo como la 334ª División de Infantería Alemana en la Batalla de “Longston Hill” que fue aniquilada por un ataque coordinado del 2nd Batallón de Guardias Británico “Coldstream Guards” y el 18º Regimiento de Infantería Estadounidense, aunque estos últimos sufrieron 600 bajas en el intento; o la Falange Africana de los vichystas franceses que fue desarticulada en Medjez-el-Bab. De nada sirvió el puente aéreo de suministro procedente de Sicilia y Cerdeña porque los Aliados pusieron en marcha la “Operación Flax” con la que derribaron 200 aviones ítalo-alemanes; ni tampoco los escondites en los riscos y cordilleras porque las tropas marroquís especializadas en la lucha de montaña, fueron neutralizando bastión por bastión.

Tras la caída del puerto de Bizerta en manos de los Aliados el 6 de Mayo de 1942, los últimos restos del Afrika Korps se replegaron a una línea comprendida entre Túnez capital y el Cabo Bon junto a la costa del Mar Mediterráneo. A pesar de que algunos contingentes del I Ejército Italiano y los voluntarios árabes del KODAT ofrecieron una breve resistencia en la ciudad de Túnez que facilitó la evacuación vía naval de la División Paracaidista Alemana “Hermann Goering” hacia Sicilia, la capital terminó siendo ocupada por las vanguardias del XIX Cuerpo Francés Libre. Finalmente la última gran resistencia la sostuvieron la 10ª División Panzer y la 90ª División Ligera en el Cabo Bon hasta que tras provocar un considerable número de bajas a norteamericanos y británicos, después de una semana terminaron siendo aniquiladas.

Conclusión

Oficialmente el 13 de Mayo de 1943 los últimos restos del Afrika Korps se rindieron en el Cabo Bon y otras zonas aisladas de Túnez tras la capitulación firmada por el general alemán Hans-Jürgen Von Arnim y el mariscal italiano Giovanni Messe. Aproximadamente se rindieron un total de 275.000 prisioneros entre 175.000 italianos y 100.000 alemanes, lo que constituyó la disolución del Afrika Korps para siempre.

El Afrika Korps estuvo operativo sobre el Norte de África desde el 11 de Enero de 1941 al 13 de Mayo de 1943. Durante estos más dos de años, lo que tenía que haber sido una fuerza expedicionaria destinada a proteger la región de Tripolitania, se extendió sobre una inmensa área geográfica que incluyó toda Libia, Túnez y Egipto, lo que obligó a los Aliados Occidentales a concentrarse sobre el continente africano largo tiempo y por tanto descuidar el mucho más importante teatro de operaciones en Europa. Con este historial y de manera incuestionable, el Afrika Korps del mariscal Erwin Rommel se convirtió en una de las formaciones del Eje que más problemas estratégicos causó a sus oponentes durante la Segunda Guerra Mundial.

Afrika Korps (1941-1943):
·Ejército Alemán
-10ª División Panzer
-15ª División Panzer
-21ª División Panzer
-90ª División Ligera
-334ª División de Infantería
-División Paracaidista “Ramcke”
-División Paracaidista “Hermann Goering”
·Ejército Italiano
-División Blindada “Ariete”
-División Blindada “Littorio”
-101ª División Motorizada “Trieste”
-102ª División Motorizada “Trento”
-17ª División de Infantería “Pavia”
-25ª División de Infantería “Bologna”
-27ª División de Infantería “Brescia”
-55ª División de Infantería “Savona”
-60ª División de Infantería “Sabratha”
-División Paracaidista “Folgore”
-División de Milicias “Jóvenes Fascistas”
·Otros
-Legión Árabe
-KODAT
-Falange Africana

 

Bibliografía:

-David Fraser, Rommel el Zorro del Desierto, la Esfera de los Libros (2004), p. 247-482
Erwin Rommel, Memórias, Altaya (2008), p.192-439
-Rodrigo de la Quadra-Salcedo, Rommel, auge y caída del Afrika Korps, Revista Serga Nº48 (2007), p.48-66
-David Solar, Misión Imposible, Revista La Aventura de la Historia Nº105 (2007), p.26-35
-Manuel Florentín, Rommel el Zorro del Desierto, Revista Historia y Vida Nº440 (2004), p.84-93
-Jon Latimer, El-Alamein, Inédita Editores (2004), p.69-463
-Carlos Caballero Jurado, ¿Hitler o Napoleón?. “La Legión de Voluntarios Franceses en Túnez”, García Hispán Editor (2000), p.293-327
-Carlos Caballero Jurado, La Espada del Islam. “La Legión Arabe en Túnez”, García Hispán Editor (1999), p.171-182
-Rodrigo de la Quadra-Salcedo, Túnez 1943: El fin del Afrika Korps, Revista Serga Nº51 (2008), p.41-52