Cine títere de Shangai

 

Shangai fue ocupada al completo por Japón el 7 de Diciembre de 1941 tras el ataque nipón a Pearl Harbor. Inmediatamente la ciudad fue puesta bajo la órbita del Estado títere de la China Nacional Reorganziada, dirigida por el Gobierno de Nankíng que encabezaba el Presidente Wang Jingwei. Justo en aquel momento el cine en Shangai era un arte en alza, de hecho a la ciudad se la conocía como el “Hollywood Oriental”. Por esta razón Japón y los colaboracionistas chinos intentaron apropiarse de la cinematografía como arma arrojadiza propagandística contra los Aliados y en especial contra la China del Kuomintang de Chiang Kai-Shek.

Kawaita Nagamasa, un experto japonés en cine que hablaba fluidamente la lengua china tras haber estudiado en la Universidad de Beiping, fue designado por Tokyo como interlocutor con los cineastas chinos. En seguida Nagamasa se apropió del Cine China (Zhongdian) y los tres más importantes estudios cinematográficos de “Nueva China (Xinhua)”, “Artes Chinas (Yihua)” y “China (Guhoa)”. También incautó a Estados Unidos la Compañía de Cine Asiática (Asian Cinema Company) que existía en las Delegaciones Internacionales de la metrópoli. Una vez concluídas las expropiaciones, todo el aparato cinematográfico fue puesto bajo el Gobierno de Nankíng y bajo la responsabilidad de Zhang Shankun. Este hombre monopolizó todo el control del cine en la ciudad con la reconversión de la Compañía de Cine China en la Compañía de Cine de la Unión China (Zhonglian) y la creación de los Estudios de Cultura Cinematográfica (Wenhua Pian) a los que dotó de 3.000.000 de dólares y una plantilla de 1.300 empleados. Por último se permitió contratar a actores de lujo como Chen Yunshang, Yuan Meiyun, Zhou Xuan, Chen Yanyan o Li Qiong, además de a los directores Bu Wancang, Maxu Weibang o Zhu Shilin.

Bu Wancang, uno de los directores que más películas filmó del cine títere durante la ocupación japonesa de Shangai.

“Asia para los asiáticos” fue el principal lema más repetido en las películas del colaboracionismo chino en 1942. El pan-asianismo centró la ideología del cine en Shangai en contra del colonialismo occidental, de hecho se hizo famosa la frase de “cine de los chinos, por los chinos y para los chinos (chugokujin no chugokujin ni yoru choguki no tame no eiga)”. Las primeras películas que se filmaron de este estilo fueron Madame Butterfly (Hudie Furen) de Li Pingqian, Bajo la Peonía (Mudanhua Xia) de Bu Wancang o El Retorno de las Golondrinas (Yan Guilai) de Zhang Shichuan. Pero lo cierto era que debido a la afición por el cine americano, muchos fueron los guiones centrados en los films estadounidenses que lograron pasar la censura, un tipo de cinematografía títere algo contradictoria que obtuvo un éxito enorme entre el público como por ejemplo hicieron Un desperdicio de los mejores tiempos (Huanghua Xuda) de Chen Yanyan basada en La Calle de Atrás (Back Street) de Robert Stevenson, La Fuerza de la Primavera (Taoli Zheng Chun) de Chen Yunshang basada en La Gran Mentira (The Great Lie) de Edmund Goulding o Dos Tallos de Loto (Bingdilian) de Gu Lanjun basada en Un Rostro de Mujer (A Woman’s Face) de George Cuckor; obras que fueron estrenadas entre 16 y 31 de Julio de 1942, durante los festivales de la Conferéncia Territorial del Cine celebrado en Shangai, Beiping y Changchun. La mayoría de las películas se emitieron en las salas Roxy (Dahua), las más prestigiosas de Shangai, incluso hubo algunos films proyectados en la Alemania Nacionalsocialista que salieron publicitados en la revista germana Siglo XX (XX Jahrhundert).

Polémico fue el año 1943 respecto al cine en Shangai, ya que la mayor parte de las películas no se preocuparon en promocionar a las potencias del Eje porque necesitaban llenar las salas y el público no acudía si la política dominaba la temática. El film con más controversia fue Arrepentirse por estar con otros antes del matrimonio (Hen bu xiangfeng wei jia shi) del director Wang Yin, una película romántica que provocó quejas entre los nacionalistas más extremistas debido a la ausencia de un mensaje pan-asianista, lo que valió ser acusada a la obra de “pro-occidental”. Otras películas elaboradas en diversos temas fueron Un Ángel Feliz (Kuaile Tianshi) de Zhang Shichuan acerca la buena virtud del confucianismo, La Segunda Generación (Di’erdai) de Zhu Shilin sobre la amistad, Reunión (Chongfeng) de He Shaozhang sobre los servicios públicos, Torrente (Jiliu) de Yue Feng que hacía una crítica al feudalismo, Robando a la Novia (Taohun) de Zheng Xiaoqiu sobre la libertad del matrimonio o Historia de una Piedra (Honglou Meng) de Bu Wancang sobre algunos temas clásicos. Existió también una producción mixta filmada por chinos y japoneses a la que titularon de Infinidad de Colores (Wanzi Quianhong) del director Fang Peilin y protagonizada por Li Lihua.

Sin duda uno de los mayores éxitos cinematográficos del cine títere con un argumento claramente pan-asianista fue Eternidad (Wanshi Liufang) de los directores Bu Wancang y Zhu Shilin, cuya trama se basaba en la novela del dramaturgo Zhou Yibai con una inmejorable banda sonora del compositor Li Xianglan titulada Ven a comprar caramelos (Maitang ge). Dicha película narraba la historia de amor del héroe chino Lin Zexu, interpretado por Gao Zhanfei, más la hermosa joven Zhang Jingxin, interpretada por Chen Yunshang. Entre estos personajes existió un triángulo amoroso dentro del contexto de las Guerras del Opio en el siglo XIX, ya que Lin Zexu era un guerrero que combatía a los invasores británicos representados como imperialistas malvados, un claro paralelismo a la contemporánea Guerra del Pacífico. Lo más sorprendente fue que Lin Zexu se inspiraba en un personaje histórico real que había luchado a favor de la dinastía manchú de los Qing, la misma familia del Emperador Pu-Yi que por aquel entonces era el jefe de Estado de unas de las naciones del Eje en Manchuria.

Desde 1944 el cine títere en Shangai entró en una nueva fase tras recibir una subvención por parte del Gobierno de Nankíng de 1.000.000 dólares, lo que permitió mantener la producción alta con películas como por ejemplo Mujer Pez (Yujia Nu) de Bu Wancang o Confusión Amorosa (Quhai Qingtao) de Chen Juanjuan. También se fundó la Compañía de las Artes Unidas Interpretativas (Lianyi Yanyi Gongsi), organización pública liderada por Shen Tianyin que se dedicaba a representar obras de teatro con temas patrióticos que posteriormente eran trasladados a la gran pantalla como hizo Wu Zuguang con Wen Tianxiang. Pero el mayor triunfo del cine aquel año fue Remordimientos en Shangai (Chunjiang Yiheng), una película mixta que dirigieron el chino Yue Feng y el japonés Hiroshi Inagaki, cuyo argumento se centraba en la leyenda de Tao Qin, es decir, la historia de un joven samurái que no dudó en ir a China en 1860 para contribuir a liberarla de los invasores británicos y de la Revolución Taiping, film que disfrutó de un excelente reparto con actores tanto chinos como japoneses de la talla de Li Lihua, Yan Jun, Lu Yukun o Banto Tsumasaburo.

Muy negativo fue el año 1945 para el séptimo arte, ya fuese por los constantes bombardeos de los aviones B-29 estadounidenses sobre Shangai, como por la radicalización del Ejército Imperial Japonés que llevó al arresto bajo sospecha del principal cineasta chino colaboracionista Zhang Shankun. En el caso de la detención este último, las críticas que llovieron sobre los japoneses por parte de los artistas chinos fueron muy duras. Por suerte la intervención de su amigo Kawaita Nagamasa permitió que le liberasen. Sin embargo Zhang Shankun quedó tan descontento por el trato recibido por Japón, que huyó de Shangai y se refugió en Chongqing, capital del Kuomintang de Chiang Kai-Shek, donde contra todo pronóstico fue también arrestado y encarcelado bajo la acusación de colaborador y de traidor a la patria. El resto de cineastas en Shangai al ver el destino que les esperaba si se rendían al Kuomintang cuando la guerra estaban a punto de perderla, cayeron en el pánico y la desesperación. Como no les quedaba otra alternativa, unos optaron por huir y otros simplemente por dejar de producir. Increíblemente aquel año 1945 el cine títere desapareció de las salas de Shangai prácticamente de un día para otro.

Terminada la Segunda Guerra Mundial, los colaboracionistas chinos filmaron apróximadamente un total de 200 películas en Shangai.

 

Bibliografía:

Poshek Fu, Collaboration with Japan, 1932-1945: The Limits of Accommodation, “Resistance in Collaboration: Chinese Cinema in Occupied Shangai”, Stanford University Press (2011)