Operación Compass

A finales de 1941 el Imperio Italiano alcanzó su máximo cénit en África y el Mar Mediterráneo después de haberse anexionado Niza y Saboya a costa de Francia, ocupado la Somalia Británica y expandido sobre algunas porciones dentro de Egipto como Sidi Barrani. Sin embargo y pese a estos éxitos limitados que la propaganda exageró entre la población de la Italia Fascista, lo cierto fue que la situación real era de extrema vulnerabilidad porque repentinamente el Ejército Británico pasó a la contraofensiva con sus miras puestas en Libia durante la conocida como “Operación Compass”.

Plan de Inglaterra

Desde la entrada de Italia en la Segunda Guerra Mundial el Imperio Británico se había temido una invasión de Egipto que se materializó de manera muy limitada en Septiembre de 1940 con la conquista por parte de los italianos de 120 kilómetros en la región desértica de Sidi Barrani. Una vez pasado el peligro y entendiendo en Londres que habían supravalorado al débil Ejército Italiano, el general Archibald Wavell, responsable de la defensa de África y Oriente Medio, manifestó al general Richard O’Connor que lideraba a la Fuerza del Desierto Occidental (Western Desert Force), la siguiente verdad: “En todo menos en número somos superiores al enemigo”. Así fue como surgió la “Operación Compass” consistente en recuperar el territorio egipcio perdido y penetrar en la provincia de Cirenaica sobre Libia con unas fuerzas que incluyeron a las formaciones ya presentes en suelo africano como la 7ª División Blindada Británica del general Michael O’ Moore Creagh, el 11º Regimiento de Húsares del coronel John Combe, el 3º Regimiento de Infantería “Coldstream Guards” del coronel Edward Matthew, a las que también se añadieron procedentes de otros dominios de la Commonwealth la 4ª Brigada Mecanizada del Barón Michael Carver, la 6ª División de Infanteria Australiana del general Iven Mackay, la 4ª División de Infantería India del general Noel Berseford-Peirse y el Regimiento de Fusileros “Royal Northumberland Fusiliers” del capitán James Joseph Bernard Jackman, así como la Unidad de Infantería Naval Francesa Libre bajo responsabilidad del general Charles De Gaulle.

Aproximadamente los Aliados reunieron a 36.000 soldados, 120 tanques (45 Matilda y 75 Cruiser A9), 150 cañones, 200 vehículos armados Rolls-Royce, 188 aviones (32 cazas Hurricane, 16 biplanos Gladiator y 140 bombarderos Wellington y Blenheim) y 2 navíos entre los que había 1 monitor (HMS Terror) y 2 cañoneros (HMS Aphis y HMS Ladybird).

Fuerza del Desierto Occidental:
-7ª División Blindada Británica
-4ª División de Infantería India
-6ª División de Infantería Australiana
-4ª Brigada Mecanizada Británica
-11º Regimiento de Húsares
-3º Regimiento Mecanizado “Coldestream Guard”
-Regimiento de Fusileros “Royal Northumberland Fusiliers”
-Unidad de Infantería Naval Francesa Libre

Plan de Italia

La Italia Fascista vaciló respecto a sus planes sobre Egipto porque durante todo el verano de 1940 los mandos del Estado Mayor en Libia, primero liderados por el mariscal Italo Balbo y tras su muerte en un accidente aéreo por el mariscal Rodolfo Graziani, fueron modificando sobre la marcha la invasión del país para finalmente contentarse con la conquista de la provincia occidental de Sidi Barrani en Septiembre de 1940. Desgraciadamente después de aquella fecha el X Ejército Italiano que custodiaba la frontera líbico-egipcia al mando del general Mario Berti (posteriormente sustituido por el mariscal del aire Italo Gariboldi), pasó a una posición defensiva a la espera de acontecimientos y con sus fuerzas debilitándose día a día por culpa de la dificultad de trasladar suministros y por la escasez de agua en medio del tórrido Desierto del Sáhara. A estas deficiencias en el avituallamiento se añadía que los camiones de carga que rodaban sobre la única carretera asfaltada de la Vía Balbia utilizaban tres tipos de gasolina (con el caos logístico en las redes que tal cosa suponía) y que para mantener abastecidos a los soldados se hubo de tender un tubo de 120 kilómetros de largo desde los territorios agrícolas a la retaguardia. De hecho para gestionar mejor los recursos, las tropas italianas cometieron el imperdonable error de abandonar los reductos entre Sofafi y Nibeiwa, justo uno de los puntos de penetración de la futura ofensiva (creyendo que los británicos jamás atacarían por esa zona).

El despliegue escogido por el X Ejército Italiano fue muy disperso y peligroso porque el conjunto principal conformado por el XIII Cuerpo del general Annibale Bergonzoli se hallaba demasiado expuesto en Egipto con la 1ª División de Infantería Libia “Sibelle”, la 4ª División de Camisas Negras “3 de Enero” y la 64ª División de Infantería “Catanzaro” entre Sidi Barrani y Maktila, permaneciendo algo más al sur el Grupo “Maletti” del general Pietro Maletti con la 2ª División de Infantería Libia “Pescatori” y en la reserva la 1ª División Motorizada de Camisas Negras “23 de Marzo” y la 2ª División de Camisas Negras “28 de Octubre”. Respecto a las formaciones destacadas en Libia estaba sobre Cirenaica el XXI Cuerpo del general Patessi Manella con las 61ª, 62ª y 63ª Divisiones de Infantería “Sirte”, “Marmarica” y “Cirene” entre el Paso de Halfaya y el puerto de Tobruk, además de la 60ª División de Infantería “Sabratha” y el 10th Regimiento de Élite “Bersaglieri” en Derna.

Las fuerzas italianas eran inmensamente superiores a las británicas con un total de 250.000 soldados, aunque estaban peor equipados, con escasez de agua y mal alimentados. La artillería era muy superior en número con 400 cañones, pero todos de menor calibre que los del enemigo. Los 600 tanques no sólo eran menos que los ingleses, sino que muy obsoletos, pues los más modernos eran 240 anticuados carros L3 y 60 tanquetas M11, los únicos capaces de enfrentarse con los carros británicos Matilda y A9. La aviación italiana (Regia Aeronautica) contaba con 330 aparatos, repartidos en 140 bombarderos Caproni Ca.135 y 190 cazas Fiat CR 32. La motorización disponía de 3.200 camiones.

Aproximadamente Italia reunió a 250.000 soldados, 240 tanquetas, 400 cañones, 360 vehículos blindados, 330 aviones (190 cazas Fiat CR.32 y 140 bombarderos Caproni Ca.135) y 1 crucero (San Giorgio).

X Ejército Italiano:
·XIII Cuerpo de Ejército Italiano
-1ª División de Infantería Libia “Sibelle”
-4ª División de Camisas Negras “3 de Enero”
-64ª División de Infantería “Catanzaro”
-1ª División Motorizada de Camisas Negras “23 de Marzo”
-2ª División de Camisas Negras “28 de Octubre”
·Grupo Maletti (General Pietro Maletti)
-2ª División de Infantería Libia “Pescatori”
·XXI Cuerpo de Ejército Italiano
-60ª División de Infantería “Sabratha”
-61ª División Infantería “Sirte”
-62ª División de Infantería “Marmarica”
-63ª División de Infantería “Cirene”
-10th Regimiento de Élite “Bersaglieri”

Maniobra de Sidi Barrani

El 7 de Diciembre de 1940 un total de 11 bombarderos Wellington de la Fuerza Aérea Real Británica (Royal Air Force) arrojaron centenares de bombas sobre el Aeródromo de Castel Benito, destruyendo o dañando a 29 aviones italianos sobre la pista. La misma acción se repitió a la caída de la noche sobre el Aeródromo de Benina por parte de 29 bimotores Wellington y Blenheim que en esta ocasión destrozaron 10 aparatos latinos en las instalaciones, perdiéndose en el lado británico un total de 10 bombarderos. Sorprendentemente y pese a estos a estos mortíferos raids, así como la captura de un prisionero inglés que les avisó que se estaba gestando una ofensiva, los italianos no tomaron ninguna medida preventiva para frenar la “Operación Compass”.

Al mediodía del 8 de Diciembre de 1941, un avión de la Fuerza Aérea Real Italiana (Regia Aeronautica) divisió una polvareda en medio del Desierto del Sáhara que 400 camiones y vehículos de la 4ª Brigada Blindada levantaron en las proximidades del Campamento de Nibeiwa. Nuevamente los miembros del Estado Mayor en Libia ignoraron el informe del vuelo de reconocimiento y no alertaron a las guarniciones fronterizas, por lo que al anochecer las patrullas británicas pudieron infiltrarse sin ser vistas en la primera línea enemiga para desconectar minas y cortar alambradas. De igual manera en medio de la oscuridad, el cañonero HMS Ladybird se aproximó la costa de Egipto para bombardear y provocar daños en la ciudad de Sidi Barrani, a la vez en que el monitor HMS Terror y el cañonero HMS Aphis hacían lo propio con el puerto de Maktila.

Carro de combate británico Matilda inicia la “Operación Compass”.

La noche del 8 al 9 de Diciembre los tanques de la 7ª División Blindada Británica se internaron en el Egipto ocupado por la Italia Fascista, pasando a través de un sector sin vigilancia conocido como la “Brecha de Enba”. A esta unidad la siguieron el 11º Regimiento Mecanizado de Húsares y la 4ª División de Infantería India que se desviaron varios kilómetros y se perdieron en medio del desierto, por lo menos hasta que a las 9:00 de la mañana se percataron del error y alcanzaron la carretera asfaltada de la Vía Balbia, donde primero aislaron a la guarnición de Maktila y luego emboscaron y destruyeron a un convoy de camiones italianos a 13 kilómetros de Sidi Barrani. Transcurridas tres horas y media del choque, a las 11:40, se produjo un contraataque de la 64ª División de Infantería “Catanzaro” que fue fácilmente desbaratado, haciéndose numerosos prisioneros. Lamentablemente uno de los cautivos, muy fanatizado por la ideología fascista, arrebató un fusil a sus captores y mató a un comandante inglés, antes de que el italiano fuese abatido a tiros por el artillero de un tanque (aquel oficial británico fue la víctima mortal de mayor graduación dentro de la Commonwealth durante la “Operación Compass”).

El Campamento de Nibeiwa albergaba una guarnición del Grupo “Maletti” por detrás de un perímetro de 1.600 a 2.200 metros, donde cada 25 metros existía un foso protegido por alambradas, trincheras y nidos de ametralladoras. Como durante la noche las patrullas de la 7ª División Blindada Británica habían simulado dos falsos ataques disparando artillería que propiciaron el lanzamiento de bengalas por parte de los defensores, después de varios intentos, a las 7:00 horas de la mañana del 10 de Diciembre, los italianos bajaron la guardia para tomar el desayuno. Sin embargo en cuanto empezaron a comer el rancho los tanques Matilda atacaron en masa, superando las alambradas y destruyendo en 10 minutos a 23 tanquetas italianas M11/39. A continuación los carros entraron en el recinto, aplastando a algunos soldados con sus cadenas y masacrando a otros tanto a tiros, incluyendo al general Pietro Maletti que perdió la vida junto a otros 800 de sus compatriotas. El resultado de aquel desastre concluyó en la conquista del Campamento de Nibeiwa, en la captura de 2.000 prisioneros y en la huida de otros 1.300 por el desierto; a costa de unas 56 bajas inglesas entre 7 carristas fallecidos y 49 heridos.

A tan sólo 8 kilómetros del Campamento de Nibeiwa, los tanques de la 7ª División Blindada Británica atacaron la misma mañana del 10 de Diciembre el enclave de Tummar Occidental protegido por la 2ª División de Infantería Libia “Pescatori”. Aunque 7 tanques Matilda resultaron destruidos por las minas plantadas por los libios, a las 13:35 del mediodía el resto de carros penetraron en los campamentos y los soldados ingleses chocaron al cuerpo a cuerpo contra las tropas libias empleando bayonetas y granadas de mano. Después de más de dos horas de combate con bajas en ambos bandos, las fuerzas británicas se apoderaron de Tummar Occidental haciendo 2.000 prisioneros libios e incluso rechazaron un contraataque de los restos del Grupo “Maletti” procedente del exterior con la eliminación de otros 400 soldados italianos.

Mientras en el sur se materializaba la caída del Campamento de Nibeiwa y Tumar Occidental, en la vertiente norte del Desierto del Sáhara los guardias reales del 3º Regimiento de Infantería “Coldstream Guard” se lanzaron al asalto contra la ciudad de Sidi Barrani que custodiaba la 4ª División de Camisas Negras “3 de Enero”. Durante el ataque inicial las piezas de artillería italiana de los combatientes fascistas destruyeron con sus proyectiles a varios camiones británicos, por lo menos hasta que los tanques Matilda se adelantaron y pulverizaron todos los cañones latinos uno a uno. Una vez silenciado el poder artillero del enemigo, al caer la noche los soldados ingleses y los carros que rodaban sobre la Vía Balbia embolsaron y sitiaron a la 4ª División de Camisas Negras “3 de Enero” en Sidi Barrani, así como a la 1ª División de Infantería Libia “Sibelle” en Maktila.

Rodeado una parte del X Ejército Italiano en Egipto, el 11 de Diciembre las tropas británicas entraron en la ciudad de Sidi Barrani capturando a 2.000 soldados italianos que rindieron sin combatir a la 4ª División de Camisas Negras “3 de Enero, exactamente igual que hicieron la totalidad de los efectivos de la 2ª División de Infantería Libia “Pescatori” que se entregó cediendo el control de la localidad de Tummar Oriental. Al día siguiente de tal debacle, el 12, también capituló la 1ª División de Infantería Libia “Sibelle” tras devolver gratuitamente el puerto egipcio de Maktila a las fuerzas de la Commonwealth. Hasta aquellos instantes, el desastre sobre Egipto era monumental porque a costa de encajar los ingleses 600 bajas y la destrucción tanto de 7 tanques como de 10 aviones; capturaron 20.000 soldados ítalo-libios, 160 cañones y 60 tanques, además de derribarles 39 aviones.

Cruce de la Frontera Líbico-Egipcia

El grave revés de Sidi Barrani permitió a la Fuerza del Desierto Occidental amenazar directamente la frontera de Libia con Egipto cuando el general Richard O’Connor recibió órdenes de seguir adelante, aunque para ello tuvo que prescindir de la 4ª División de Infantería India que fue trasladada al Sudán para tomar partido en la campaña contra el África Oriental Italiana. Por aquel entonces el despliegue del X Ejército Italiano sobre los 32 kilómetros de la demarcación líbico-egipcia era de 45.000 solados, 37 tanques y 430 cañones repartidos en la 1ª División Motorizada de Camisas Negras “23 de Marzo” sobre el Paso de Halfaya, la 2ª División de Camisas Negras “28 de Octubre” sobre Sidi Omar, la 64ª División de Infantería “Cantazaro” sobre de Buqbuq, y las 62ª y 63ª Divisiones de Infantería “Marmarica” y “Cirene” a la reserva en Bardia.

La Fuerza del Desierto Occidental compuesta por tanques Cruiser A9 y soldados ingleses invade Libia.

Aprovechando la oscuridad de la noche del 12 de Diciembre, la 64ª División de Infantería “Cantazaro” emprendió la retirada sin ser vista de la plaza de Buqbuq que por la mañana fue ocupada por el 11º Regimiento Mecanizado de Húsares. A las pocas horas, dicha unidad retomó la marcha para ser emboscada en un área pantanosa por cañones italianos ocultos en la arena que destruyeron a un buen puñado de tanques Curiser A9, aunque milagrosamente uno de los carros voló a los latinos un camión de municiones que propició el repliegue de todos los combatientes sobre la carretera costera que unía Sollum con Bardia, siendo muchos alcanzados por la artillería naval del monitor HMS Terror y los cañoneros HMS Aphis y HMS Ladybird que desde el Mar Mediterráneo se aproximaron a la costa con Egipto.

La jornada del 13 de Diciembre el 11º Regimiento Mecanizado de Húsares y la 4ª Brigada Blindada superaron el Paso de Halfaya, entrando por primera vez en la colonia de Libia. Al día siguiente, el 14, cercaron a la 62ª División de Infantería “Marmarica” sobre la última plaza egipcia de Sollum, aunque durante el anochecer los soldados italianos escaparon a través de un sendero montañoso sin vigilar y se refugiaron en Bardia, para una vez evacuada la ciudad, entrar la mañana del 15 los carros de la 4ª Brigada Blindada. Simultáneamente el 11º Regimiento Mecanizado de Húsares al que la aviación italiana acababa de destruir ametrallando a ras de suelo a 4 vehículos armados Rolls-Royce, avanzó imparablemente porque durante la tarde conquistó dentro de territorio libio el Campamento de Sidi Azeiz y el Fuerte Capuzzo.

Sitio de Bardia

La tarde del 14 de Diciembre el monitor HMS Terror cañoneó desde el Mar Mediterráneo las instalaciones portuarias de Bardia como paso previo a un ataque terrestre de la 7ª División Blindada Británica que durante el asalto fue puesta en fuga por la artillería italiana, resultando destruido un tanque Matilda. Gracias a que por el momento los ingleses fueron repelidos, un total de 40.000 hombres adscritos a las 61ª, 62ª, 63ª, 64ª Divisiones de infantería “Sirte”, “Marmarica”, “Cirene” y “Cantazaro”, así como los voluntarios fascistas de la 1ª División Motorizada de Camisas Negras “23 de Marzo” y la 2ª División de Camisas Negras “28 de Octubre”, se refugiaron como parte de la guarnición de Bardia.

Antes de volver a atacar Bardia que mientras tanto fue bombardeada por aviones Wellington y Blenheim de la Fuerza Aérea Real Británica el 15 de Diciembre, se volvió necesario reducir el reducto de Sidi Omar que después de veinticuatro horas de lucha fue ocupado el día 16 por el 11º Regimiento Mecanizado de Húsares cuando un tanque Matilda embistió el muro y propició la rendición de los defensores italianos. Neutralizado el enclave de Sidi Omar, se procedió a debilitar Bardia mediante un segundo bombardeo a manos de las baterías del cañonero HMS Aphis que desde un punto cercano a la costa hundió a tres pequeños mercantes italianos la jornada del 17.

A partir del 18 de Diciembre se paralizó la ofensiva sobre Bardia porque la Fuerza del Desierto Occidental necesitó reponerse con las provisiones de gasolina, agua y alimentos que le llegaban a cuentagotas desde Egipto, exactamente igual que el X Ejército Italiano que en secreto recibió pertrechos con embarcaciones que entraron discretamente en el puerto procedentes de Sicilia. De hecho la tensa calma se prolongaría casi tres semanas en la que ambos bandos celebraron la Navidad, pues los italianos organizaron una fiesta con la típica comida mediterránea, mientras que los Aliados hicieron una cena muy especial como por ejemplo los australianos con pudin de ciruelas y los británicos con carne de buey y galletas. Así de tranquila transcurrió la situación sobre el siempre hostil Desierto del Sáhara hasta que comenzó el año 1941.

Prisioneros italianos capturados en Bardia.

A las 5:03 horas de la madrugada del 3 de Enero de 1941, la ciudad de Bardia recibió un fortísimo bombardeo de la Fuerza Aérea Real Británica que distrajo a los defensores porque las tropas de la 6ª División de Infantería Australiana aprovecharon la incursión para pasar por debajo del alambre, cruzar la zanja anticarro y hacer prisioneros a algunos miembros de los Camisas Negras. Una vez despejados los obstáculos más pesados con una voladura a las 6:30 del amanecer, un grupo de 23 tanques Matilda se colaron por la brecha disparando sus armas y haciendo unos 500 prisioneros, incluso un solitario soldado australiano capturó una tanqueta al subirse a la chapa y disparar su pistola por el interior de la torreta. De nada sirvió un contraataque lanzado por cinco carros latinos M11/39 porque cuatro de éstos resultaron destruidos, aunque el último esquivó a la artillería enemiga y pulverizó dos cañones australianos.

La Batalla de Bardia se alargó hasta la mañana del 4 de Enero atacando por el norte el grueso de la 6ª División de Infantería Australiana y la Unidad Naval Francesa Libre, al tiempo en que por el sur lo hacían elementos australianos y carros de la 7ª División Blindada Británica. Milagrosamente ambos asaltos fueron contenidos por la poderosa artillería italiana, lo que permitió a la 61ª División de Infantería “Sirte” romper el cerco en medio de la confusión y escapar para refugiarse en el puerto de Tobruk la jornada del 5. Sin embargo al día siguiente, el 6, finalmente las fuerzas de la Commonwealth quebraron las defensas y con los tanques en vanguardia penetraron a tiros en las calles hasta que los italianos mostraron banderas blancas y rindieron definitivamente Bardia. Hasta entonces el resultado fue catastrófico porque a un saldo de 456 bajas australianas entre 130 muertos y 326 heridos, fueron capturados 40.000 prisioneros latinos y un material de 129 tanques, 462 cañones y 708 vehículos.

Caída de Tobruk

Tobruk era la mayor plaza fortificada de la Italia Fascista en Libia por su muralla interna y un perímetro exterior de 50 kilómetros de alambre de espino, zanjas anticarro y búnkers que custodiaba la 61ª División de Infantería “Sirte” y elementos menores del XXI Cuerpo con 25.000 efectivos, 200 cañones y 87 tanquetas, además de los 199 aviones presentes en el cercano Aeródromo de El Adem. Durante casi dos semanas, los italianos se prepararon a conciencia para recibir el ataque de la Commonwealth, cuyas fuerzas se detuvieron largo tiempo para reponer gasolina, municiones y otras vituallas traídas desde Egipto, concentrando frente al dispositivo a toda 6ª División de Infantería Australiana al completo y algunas unidades acorazadas de la 7ª División Blindada Británica.

Crucero de guerra San Giorgio hundiéndose en el puerto de Tobruk.

El 21 de Enero de 1941 se inició la ofensiva contra Tobruk cuando los tanques de la 7ª División Blindada Británica asaltaron y tomaron sin dificultades el Aeródromo de El Adem; a la vez en que las tropas de la 6ª División Australiana superaban las alambradas y la zanja anticarro sin apenas sufrir bajas (solo les fue destruida la radio de campaña), logrando abrir una brecha por Bir El Azaxi y acceder al recinto. Una vez en el interior, los soldados australianos se encontraron con 22 tanquetas semienterradas en la arena que rindieron una a una subiendo encima de la chapa y amenazando con sus armas a los tripulantes (solamente una optó por resistir hasta que fue silenciada arrojando una granada de mano en su interior). Despachados los carros, las tropas australianas cargaron contra el Fuerte Pilastrino que ocuparon a las 14:00 horas haciendo 1.000 prisioneros y desarticulando posteriormente un contraataque italiano protagonizado por un centenar de soldados y 9 tanquetas M11/39.

Al día siguiente de comenzar el ataque a Tobruk, el 22 de Enero, un grupo de vehículos armados Rolls-Royce y carros Matilda atravesaron las murallas y alcanzaron el puerto, provocando un incendio en los depósitos de municiones y en la central térmica. Como en ese momento junto al muelle se hallaba el crucero San Giorgio, los tanques anglo-australianos dispararon sus torretas contra la nave hasta que los marineros volaron el buque con sus propias cargas y lo hundieron en medio de la rada para evitar que fuese apresado, afortunadamente sin registrarse víctimas mortales porque la tripulación descendió a tierra desde botes y se entregó a los invasores, incluyendo el capitán Stefano Pugliese. Después de der ocupadas las instalaciones portuarias, el general Patessi Manella del XXI Cuerpo y el almirante Massimiliano Vietina negociaron la rendición de la plaza con un oficial australiano y en cuestión de horas entregaron pacíficamente el Fuerte Solaro, cayendo con este último enclave toda la ciudad de Tobruk, lo que supuso un nuevo desastre para los italianos que sufrieron 25.000 bajas y la captura de 87 tanques, 236 cañones, 200 vehículos, 4.000 toneladas de carbón y 10.000 toneladas de agua.

Caída de Derna

Solamente un día después de la caída de Tobruk, el 23 de Enero de 1941, las fuerzas de la Commonwealth se expandieron por los alrededores de la plaza y se internaron en el corazón de Cirenaica, asegurando la 6ª División de Infantería Australiana el área de Jebel Akhdar, una zona de tierras fértiles y verdes bañadas por sistemas de regadíos y rodeadas de fincas abandonadas que habían sido un símbolo de progreso en la época dorada de la llamada “Era Fascista”. A las veinticuatro horas de este éxito, el 24 de Enero, el 11º Regimiento Mecanizado de Húsares abandonó la carretera de la costa en Vía Balbia y se adentró hacia el interior del Desierto del Sáhara hasta darse de bruces cerca de Mechili con 12 tanquetas italianas M11/39 que destruyeron a algunos de sus Cruiser A9, por lo menos hasta que de repente aparecieron los tanques Matilda de la 4ª Brigada Mecanizada. Gracias a aquellos inesperados refuerzos que con facilidad pulverizaron a 7 carros latinos, el resto de unidades italianas emprendió la retirada mientras los británicos reanudaban la marcha para entrar a las 11:30 horas en la ciudad de Mechili.

La maniobra hacia Derna, siguiente objetivo de la Fuerza del Desierto Occidental por ser una plaza en donde se encontraban atrincherados 40.000 soldados de la 60ª División de Infantería “Sabratha”, empezó el 25 de Enero con un avance de 5 kilómetros de la 6ª División de Infantería Australiana, cuyos soldados se enzarzaron en un combate contra los italianos en el que tuvieron que atravesar campos barridos por la artillería hasta que finalmente pusieron en fuga a los latinos y tomaron el Aeródromo de Siret el Chreiba. Al mismo tiempo más al sur, la 4ª Brigada Blindada Británica y el 11º Regimiento Mecanizad de Húsares fueron rodeando en abanico Derna, un desplazamiento que se aceleró en cuanto al general Richard O’Connor le llegaron informes preocupantes acerca de que muy pronto Alemania enviaría a sus tropas al Norte de África para ayudar a Italia.

Todo parecía apuntar a que en Derna se produciría una nueva debacle como en Bardia o Tobruk hasta que el 26 de Enero intervino el 10th Regimiento de Élite “Bersaglieri” que cargó contra el 11º Regimiento Mecanizado de Húsares a la altura de Wadi-Derna. A pesar de que aquellas tropas, famosas por sus cascos con plumajes de urogallo, encajaron un centenar de bajas en la arremetida contra los ingleses, frenaron en secó a las columnas motorizadas del enemigo, lo que causó cierta confusión entre las filas de la Commonwealth porque también la 6ª División de Infantería Australiana, creyendo que se trataba de una contraofensiva a gran escala, detuvo igualmente el avance sobre Derna. Gracias a esta acción heroica de los “Bersaglieri”, entre los días 27 y 28 toda la 60ª División de Infantería “Sabratha” al completo pudo ser evacuada sin ser molestada, antes de que el general Annibale Bergonzoli catalogase a la plaza con el estatus de “ciudad abierta”. Acto seguido, poco después de que el 11º Regimiento Mecanizado de Húsares ocupase la vecina aldea de Chaulan el 29, los soldados de la 6ª División de Infantería Australiana entraron triunfales en Derna el 30.

El 1 de Febrero de 1941 todo el X Ejército Italiano se encontraba en retirada sobre Cirenaica con unos efectivos de 20.000 hombres, 130 tanques, 300 cañones y centenares de camiones y furgones. Aunque ese mismo día las patrullas de la 6ª División de Infantería Australiana tomaron la población abandonada de Giovanni Berta, pronto la persecución se ralentizó primero porque la 7ª División Blindada Británica tuvo que ser retirada de Libia a causa de la escasez de recambios para los tanques y la carencia de gasolina, además de que un buen puñado de tropas australianas lideradas por el general Ive Mackay tuvieron que permanecer en Derna para reprimir una insurrección de árabes y beduinos que saquearon los almacenes de la ciudad. Menos suerte cosechó una unidad motorizada que pese a que se internó 250 kilómetros a través del Desierto del Sáhara hasta apoderarse de la localidad de Msus, el 3 de Febrero quedó incomunicada en aquella zona árida y tórrida, donde los soldados permanecerían aislados varias semanas apenas sin comida ni agua, hasta que milagrosamente justo después de dibujar sobre la arena la palabra “HELP” (AYUDA) fueron localizados por un avión británico que les envió ayuda y pudo evacuarles a Egipto.

Bolsa de Beda Fomm

Casualmente el 4 de Febrero de 1940, un caza británico Hurricane que volaba al sur de Bengasi, localizó al XXI Cuerpo Italiano en retirada hacia Tripolitania. Nada más enterarse el general Richard O’Connor acerca del descubrimiento, decidió interceptar el enemigo y adelantarlo para facilitar su embolsamiento con las fuerzas que descendían desde Derna siguiendo la Vía Balbia. Así fue como se organizó a partir del 11º Regimiento Motorizado de Húsares una expedición de 2.000 fusileros a bordo de camiones que al mando del coronel John Combe fue bautizada como “Comberforce”. A pesar de que el viaje se efectuó bajo un sol abrasador y molestas polvaredas de arena, al cabo de veinticuatro horas, a las 11:30 de la mañana del 5, los ingleses cumplieron sus objetivos porque se situaron por delante de los italianos en un punto de la carretera con un cartel que rezaba “Beda Fomm”.

A las 14:30 horas apareció en el horizonte arenoso de Beda Fomm el grueso del XXI Cuerpo con miles de tropas italianas y civiles en retirada que huían del norte de la Cirenaica, quienes por aquel entonces no podían sospechar que los británicos se les hubiesen adelantado porque les creían más o menos a la altura de Barce, todavía a unos 160 kilómetros de distancia. Sin embargo en cuanto los ingleses dispararon sus fusiles y abrieron fuego con sus morteros, en seguida los italianos entraron en pánico mientras eran alcanzados por las balas y algunos de sus vehículos eran devorados por las llamas. Muchos civiles aterrados se ocultaron detrás de la cuneta de la carretera y otros tantos soldados huyeron a través del desierto para morir de sed o ser despedazados por las minas plantadas alrededor. Solamente el 10º Regimiento de Élite “Bersaglieri” logró abrir una brecha a la”Comberforce” muy cerca del sector la costa y escapar con numerosos de sus hombres en dirección a Tripolitania.

Al mismo tiempo en que se peleaba en Beda Fomm, la 4ª Brigada Blindada Británica y elementos menores del 11º Regimiento Mecanizado de Húsares que descendían por una carretera secundaria procedentes de Msus, tomaron a las 16:00 de la tarde la población de Antelat, antes de dividir sus fuerzas en dos para ir rodeando progresivamente al XXI Cuerpo Italiano, una de las cuales ocupó Sceleidima y la otra Soluch. De hecho al anochecer, los carros ligeros del 11º Regimiento Mecanizado de Húsares que ya estaban a punto de alcanzar Beda Fomm, interceptaron a un convoy enemigo contra el que dispararon sus torretas volando un camión cisterna que estalló por los aires, lo que propició que los italianos se acobardaran y se rindieran nada menos que 800 prisioneros con todos sus vehículos cargados de gasolina. Simultáneamente, la 6ª División de Infantería Australiana que se había sumado a la carrera se apropió Barce en la costa; sin obviar con que la 4ª Brigada Blindada Británica conquistó el Aeródromo de Benina tras destruir a una batería antiaérea y numerosos camiones, además de capturar un solitario soldado inglés a dos tanquetas italianas a simple punta de pistola.

Tanquetas italianas capturadas por los británicos en Beda Fomm.

El contraataque del XXI Cuerpo no se materializó contra la “Comberforce” hasta las 8:30 del 6 de Febrero, aunque sin resultado porque justo después de atacar 70 tanquetas M11/39 contra una mezquita que los soldados ingleses habían fortificado, de repente a 500 metros de distancia aparecieron desde el norte un grupo de 70 tanques Matilda y Cruiser A9 adscritos a la 4ª Brigada Blindada Británica. En seguida los latinos emprendieron la retirada perdiendo 23 carros a manos de las torretas de los muy superiores tanques británicos, los cuales encima hicieron 360 prisioneros entre la infantería italiana. No obstante y lejos de amedrentarse, a las 11:25 horas en una actitud completamente suicida, los italianos volvieron a cargar contra la mezquita a sabiendas de que traspasarla era su única oportunidad para ponerse a salvo en Tripolitania. Milagrosamente un buen puñado de camiones latinos consiguió superar el dispositivo y escapar porque contra todo lo imaginado las fuerzas italianas y treparon a los carros enemigos y destruyeron a todos los tanques tanto de la “Comberforce” como de la 4ª Brigada Blindada (excepto uno al que solo rompieron la cadena). A este inesperado revés por parte de los británicos, se añadió que una columna de tanquetas latinas más al norte repelió al 11º Regimiento de Húsares y lo obligó a retrocecer sobre la carretera hacia Msus, por lo que de nuevo quedó abierta la ruta de Beda Fomm. Aquellos descalabros de la Commonwealth, solo fueron compensados porque en otro sector del frente de Cirenaica la 6ª División de Infantería Australiana conquistó el vital y estratégico puerto de Bengasi.

Nuevamente el 7 de Febrero de 1941, el XXI Cuerpo Italiano efectuó la carga final contra la mezquita con 30 tanquetas M11/39 que sobrepasaron la primera línea matando matando a tres soldados ingleses e hiriendo a otros siete, además de destruir con sus torretas a todas las piezas de artillería británicas. Cuando ya todo parecía perdido, los miembros de la única dotación superviviente con el último cañón operativo, subieron su arma sobre la cima de un montículo de arena y dispararon un proyectil contra los italianos justo en el instante en que irrumpían en la tienda de campaña del comedor, eliminando a varios de los intrusos y haciendo que el resto huyeran despavoridos. Acto seguido las tropas británicas contraatacaron a la bayoneta, al tiempo en que la misma pieza volaba por los aires nada menos que a 5 tanquetas italianas. Así fue como tras una sangrienta pelea a tiro de pistola y cuchillo, al final los italianos se retiraron para ser rodeados repentinamente desde la retaguardia por las unidades de la 6ª División de Infantería Australiana y el 11º Regimiento Mecanizado de Húsares que descendían desde Msus y la Vía Balbia. De este modo y ante la imposibilidad de escapar, en la mañana del 8 los latinos mostraron banderas blancas y rindieron Beda Fomm, entregándose sin combatir un total de 25.000 hombres, 100 tanques, 216 cañones y 1.500 vehículos, estando entre los prisioneros el general Annibale Bergonzoli.

Conclusión

Con la caída de Beda Fomm en Febrero de 1941, las fuerzas de la Commonwealth interrumpieron la “Operación Compass” debido a que se encontraban agotadas y sin gasolina para continuar avanzando dentro de Libia y menos aún para arriesgarse a adentrarse en Tripolitania. A pesar de que los anglo-australianos se tuvieron que conformar con mantener bajo su control la región de Cirenaica, hasta la fecha habían obtenido una victoria sin precedentes porque los “30.000 de Wavell”, tal y como se conoció a los pocos hombres del general Archibald Wavell que tuvieron que hacer frente a casi diez veces más de efectivos del Ejército Italiano, lograron una de las más increíbles hazañas de la Historia Militar.

Los Aliados sufrieron 1.928 bajas entre 555 muertos (351 británicos y 204 australianos), 1.373 heridos (741 británicos y 632 australianos), más un material perdido de 100 tanques, 2 cañones pesados, 4 vehículos blindados y 26 aviones.

Italia sufrió 148.798 bajas entre 5.500 muertos, 10.000 heridos y 133.298 prisioneros, más un material perdido de 400 tanques, 1.292 cañones, 330 aviones y 1 crucero (San Giorgio).

La catástrofe cosechada por la Italia Fascista en Libia y Egipto, obligó a Benito Mussolini a solicitar ayuda urgente a Adolf Hitler, por lo que desde entonces el Tercer Reich ejercería su influencia en el Norte de África como nación dominante del Eje, enviando al mítico Afrika Korps del general Erwin Rommel que se convertiría en la pesadilla del Imperio Británico porque reconquistaría todo el territorio perdido en la “Operación Compass” e incluso invadiría la mitad de Egipto entre los años 1941 y 1942. A pesar de todo, la campaña ejecutada por las fuerzas de la Commonwealth sobre el Desierto del Sáhara en 1940, llevaron al Secretario de Estado del Reino Unido, Anthony Eden, a cambiar de orden la mítica frase del Primer Ministro Winston Churchill en la Batalla de Inglaterra cuando dijo “jamás en la Historia de los Conflictos tantos debieron tanto a tan pocos”, para decir en su lugar “Nunca en la Historia de los Conflictos ha ocurrido que tanto fuese abandonado por tantos a tan pocos”.

 

Bibliografía:

-Kenneth Macksey, Beda Fomm la victoria clásica, San Martin Historia del Siglo de la Violencia (1971) p.48-151
-Jon Latimer, El-Alamein, “Capítulo 1 Rivales Coloniales”, Inédita Editores (2004) p. 55-68
-David Solar, La II Guerra Mundial como nunca se la habían contado Volumen 4, “Fracaso militar fascista”, la Aventura de la Historia (2009) p.45-46
-Editores de S.A.R.P.E., Crónica Política y Militar de la Segunda Guerra Mundial, “Rommel restablece el equilibrio en el frente de África del Norte”, S.A.R.P.E. (1978), p.434-459