Ofensiva en Bielorrúsia “Operación Bragation”

La “Operación Bragation” fue la mayor ofensiva desencadenada por el Ejército Rojo durante la Segunda Guerra Mundial y también la más devastadora porque hundió al Grupo de Ejércitos Centro del Tercer Reich, provocándole un revés todavía más grave que el sufrido durante la Batalla de Stalingrado. Con esta mortal arremetida de millones de soldados y miles de tanques que facilitó a la Unión Soviética reconquistar Bielorrusia y avanzar hacia el sur de Ucrania y las provincias orientales de Polonia, se aceleró de manera decisiva la derrota de Alemania y el final de la contienda en Europa.

Plan de la URSS

La estrategia para la expulsión definitiva de las potencias del Eje de la Unión Soviética, se fraguó durante la Conferencia de Teherán celebrada en Irán a finales de 1943 entre Iósif Stalin con sus homólogos de Estados Unidos y Gran Bretaña, el Presidente Franklin Delano Roosevelt y el Primer Ministro Winston Churchill. Según prometieron los dos mandatarios anglosajones al líder soviético, se abriría el tan ansiado “segundo frente” reclamado por el Kremlin mediante un desembarco en Francia previsto para la primavera de 1944 que distraería a un buen puñado de divisiones del Frente Oriental, lo que a su vez permitiría al Ejército Rojo aprovechar los huecos dejados por el Ejército Alemán en Rusia para de forma coordinada lanzar una ofensiva que tendría lugar poco después del “Día-D”, preferiblemente para mediados de Junio de 1944.

Escoger el lugar para la ofensiva del Ejército Rojo no estuvo exento de polémica porque muchas fueron las opciones que se barajaron en el Estado Mayor Soviético (STAVKA) cuando se elaboró el primer boceto el 30 de Abril de 1944. Las posibilidades más lógicas fueron dos: la primera hacia el suroeste de Ucrania para romper el Frente Oriental por la Cordillera de los Cárpatos e invadir Rumanía con la pretensión de arrebatar a los alemanes los pozos petrolíferos de Ploiesti y de paso extender la influencia rusa a Hungría y los Balcanes: o hacia el norte contra los Países Bálticos para alcanzar el Mar Báltico y aislar al Grupo de Ejércitos Norte cortando en dos a las fuerzas del Eje en la Europa del Este. Sin embargo y después de mucho ambas alternativas fueron descartadas, pues al final los soviéticos se decantaron por una ofensiva contra Bielorrusia, el lugar menos sospechado por los alemanes debido a que sobre la región se hallaba el poderoso Grupo de Ejércitos Centro. La idea de Iósif Stalin con esta elección no solamente era sorprender a los invasores en términos militares, sino también por sus implicaciones políticas debido a que en caso de destruirse a un gran número de divisiones germanas, con la llanura bielorrusa se le abrirían las puertas de Polonia y por tanto tendría grandes probabilidades de adelantarse a sus socios anglo-sajones para entrar en Alemania y quizá llegar a Berlín (antes de que lo hiciesen los occidentales, sobretodo desde que el 6 de Junio de 1944 hubiese tenido lugar el desembarco de Normandía y la apertura del Frente Occidental). Así fue como definitivamente el 15 de Mayo de 1944, el general Aléksei Antonov que ostentaba el liderazgo de la Jefatura de Operaciones del Estado Mayor General, aprobó el ataque contra Bielorrusia bajo el nombre de “Operación Bagration”.

La “Operación Bagration”, bautizada así en honor al general Piotr Ivanovich Bagration que había combatido contra la Francia Napoleónica en la Batalla de Borodinó de 1812 (curiosamente era georgiano como Iósif Stalin), constó de varias fases operativas diseñadas por el mariscal Georgi Zhukov. Inicialmente en una fecha prevista para entre el 15 y 24 de Junio, comenzaría la ofensiva contra Bielorrusia del siguiente modo: desde el norte el I Frente Báltico del general Iván Bagramian y el III Frente Bielorruso del general Iván Chernyakovski avanzarían unos 250 kilómetros sobre Vitebsk, al mismo tiempo en que desde el sur el I Frente Bielorruso del general Konstantin Rokossovsky efectuaba una maniobra envolvente de 600 kilómetros hacia Bobruisk y Slonim. Una vez cerrada la trampa con el embolsamiento del Grupo de Ejércitos Norte, el II Frente Bielorruso del general Georgi Sakharov situado al centro del dispositivo presionaría a través de Orsha y Mogilev para reconquistar la capital de Minsk. Completadas estas dos fases de la operación y destruidas un gran número de divisiones enemigas, los I y III Frentes Bielorrusos seguirían presionando en dirección a Lituania y su capital de Vilna (ayudados por dos divisiones de la Resistencia Polaca del “Armia Krajowa”), a los que muy pronto en una fecha fijada para entre los días 10 y 15 de Julio, se unirían desde el sur de Ucrania el I Frente Ucraniano del mariscal Iván Koniev que rodearía las Marismas del Prípiat con la intención de alcanzar el Río Vístula pasando por Kovel, Lvov, Sandomierz y Lublin, así como en la frontera con Letonia el II Frente Báltico del general Andrei Yeremenko para arrollar la “Línea Panther” entre Pskov y Newel, facilitando posteriormente la invasión de Prusia Oriental y Polonia.

A nivel de logística la “Operación Bagration” fue una de las campañas más complejas del Frente Oriental por la gran cantidad de material necesario para el éxito, algo de lo que se encargó de manera magistral el Comisariado Logístico de Defensa al mando del general Andrei Krulev. Por ejemplo en el caso del transporte ferroviario, fueron movilizados 75.000 vagones (el 65% de todos los disponibles en la URSS) que con 90 o 100 trenes al día descargaban 275 toneladas de vituallas en la línea del frente hasta sumar antes de la batalla un total de 1.200.000 toneladas entre 500.000 de comida y forrajes, 400.000 de municiones y 300.000 de petróleo. En lo referente al transporte rodado se reunieron 7.650 camiones que llevaron miles de tropas de soviéticas hasta sus atrincheramientos, así como 1.240 toneladas de proyectiles, 1.182 toneladas de gasolina y 1.000 toneladas de equipo. A esta labor tampoco faltó el tendido de 300 kilómetros de vías de ferrocarril, la construcción o reparación de 200 puentes y el establecimiento de numerosos hospitales de campaña con 294.000 plazas para pacientes (el equivalente al 18% de la sanidad militar del país).

El ocultamiento de la “Operación Bagration” fue uno de los mayores logros del Ejército Rojo dentro de las tácticas soviéticas conocidas como “Maskirovka” o “Enmascaramiento”. Gracias a técnicas como desplazar a todas las unidades siempre bajo la oscuridad de la noche, a descargar a las divisiones a 100 kilómetros del frente (y situarlas a tan solo entre 10 y 12 kilómetros de “tierra de nadie” la semana antes del ataque), a vestir a las tripulaciones de los tanques con uniformes de infantería, a sustituir el canal radiofónico militar por la red telefónica civil o vigilar las estaciones ferroviarias con personal exclusivo de la Policía Estatal Soviética (NKVD), confundieron a los alemanes, aunque sin duda el mayor éxito fue hacerles pensar que la ofensiva procedería del III Frente Báltico en Estonia y del III Frente Ucraniano en las costas del Mar Negro porque se movieron hacia esas áreas a cinco de los seis ejércitos blindados de la URSS y se exhibió a doce divisiones que se desplegaron adredemente en la zona para ser localizadas por el reconocimiento aéreo de la Fuerza Aérea Alemana.

El Ejército Rojo desplegó a un total de 2.343.000 soldados (2.331.000 soviéticos y 12.000 polacos), 5.818 tanques, 32.738 cañones o morteros y 8.799 aviones (el equivalente respecto a sus enemigos de una superioridad consistente en 3’7/1 en soldados, 2’3/1 en tanques, 9’4/1 en artillería y 10’5/1 en aviación).

Ejército Rojo:
II Frente Báltico
-III Ejército de Choque
-X Ejército de Guardias
-XXII Ejército
-XLII Ejército
-XV Ejército del Aire
I Frente Báltico
-IV Ejército de Choque
-VI Ejército de Guardias
-XLIII Ejército
-VI Ejército del Aire
III Frente Bielorruso
-XI Ejército de Guardias
-V Ejército
-XXXIX Ejército
-XI Ejército
-V Ejército Blindado de Guardias
-III Cuerpo de Caballería
-I Ejército del Aire
-Resistencia Polaca “Armia Krajowa”
II Frente Bielorruso
-XXXIII Ejército
-XLIX Ejército
-L Ejercito
-IV Ejército del Aire
I Frente Bielorruso
-III Ejército
-VIII Ejército de Guardias
-XXVIII Ejército
-XLVIII Ejército
-LXV Ejército
-I Cuerpo Mecanizado
-IV Cuerpo de Caballería
I Frente Ucraniano
-III Ejército de Guardias
-XIII Ejército
-LX Ejército
-XXXVIII Ejército
-I Ejército de Guardias
-XVIII Ejército
-I Ejército Blindado de Guardias
-III Ejército Blindado de Guardias
-IV Ejército Blindadi
-V Ejército Blindado de Guardias
-I Grupo Mecanizado de Caballería
-II Grupo Mecanizado de Caballería

Plan de Alemania

La situación de las fuerzas del Eje en Bielorrusia antes de la “Operación Bagration” podía calificarse de absoluta negligencia porque el Estado Mayor Alemán (OKW) no hizo otra cosa durante las semanas previas que debilitar al Grupo de Ejércitos Centro. Como Adolf Hitler y la mayor parte de los altos mandos del Ejército Alemán (Wehrmacht) se convencieron gracias a las tácticas de “maskirovka” del Ejército Rojo que la ofensiva tendría lugar al noroeste de Ucrania, más o menos en torno a Kovel y Lvov, la mayor parte de las reservas fueron enviadas a dicho sector, ya fuesen refuerzos mandados desde la propia Alemania y nada menos que siete divisiones Panzer sacadas del territorio bielorruso para proteger el territorio ucraniano. De hecho como tras el desembarco de Normandía en Francia el 6 de Junio de 1944 también se precisaban nuevos efectivos en el Frente Occidental, de nuevo el área que iba a ser víctima de la ofensiva soviética fue el sitio elegido para echar mano de reservas que todavía hicieron más vulnerable el Frente Oriental.

El Grupo de Ejércitos Centro del mariscal Ersnst Busch cubría un área de 1.000 kilómetros contando 700 kilómetros en Bielorrusia y 300 kilómetros al norte de Ucrania, el equivalente a casi la mitad del Frente Oriental, pero solo defendido por el 30% de los efectivos del Eje (aproximadamente cada división germana protegía 30 kilómetros mientras que cada división soviética atacaría 1’3 kilómetros). Básicamente esta agrupación se dividía en las tres siguientes fuerzas: el III Ejército Panzer del general Hoepner Reinhart entre Vitebsk y Mozyr, el IV Ejército del general Gotthard Heinrici en Mogilev y el IX Ejército del general Hans Jordan entre Bobruisk y las Marismas del Prípiat, además de permanecer como apoyo desde el aire la VI Flota Aérea del general Robert Ritter Von Greim. A estas formaciones había que sumar sobre la frontera ucraniano-polaca al Grupo de Ejércitos Ucrania Norte del mariscal Walther Model con el I Ejército Panzer del general Erhard Raus, el IV Ejército Panzer del general Walther Nehring y el I Ejército Húngaro del general Károly Beregfy, sin obviar que en Polonia se estacionó como reserva móvil al Grupo Germano-Húngaro “Harteneck” del general Gustav.

Según la distribución del Grupo de Ejércitos Centro, el despliegue de norta a sur fue el siguiente: el III Ejército Panzer con la 21ª, 24ª, 41ª, 61ª, 197ª, 205ª, 209ª, 246ª y 252ª Divisiones de Infantería, más la 4ª División Antiaérea y la 391ª División de Seguridad; el IV Ejército con las 14ª, 31ª, 57ª, 78ª, 110ª, 260ª, 267ª y 337ª Divisiones de Infantería, la 18ª División Motorizada, la 25ª División Panzergrandier y la División de Élite “Feldherrhalle”, la Guardia Interior Bielorrusa y las Milicias Rusas “Hiwis”; el IX Ejército con las 6ª, 15ª, 35ª, 102ª, 129ª, 134ª, 207ª, 292ª, 296ª y 383ª Divisiones de Infantería, la 4ª División SS de Policía “Polizei” y la Legión de Voluntarios Franceses. Respecto al Grupo de Ejércitos Ucrania Norte las unidades de la vertiente septentrional a la meridional fueron el IV Ejército Panzer con las 16ª y 17ª Divisiones Panzer, las 26ª, 72ª, 88ª, 211ª, 291ª y 342ª Divisiones de Infantería, las 1ª y 5ª Divisiones de Cazadores, las 213ª y 214ª Divisiones de Seguridad, y la 12ª División de Reserva Húngara; el I Ejército Panzer con las 1ª y 8ª Divisiones Panzer, la 1ª, 75ª, 96ª, 208ª, 254ª, 349ª, 357ª, 359ª, 361ª y 371ª Divisiones de Infantería, la 454ª División de Seguridad, la 100ª División de Cazadores Austríaca, la 20ª División de Infantería Húngara y la 20ª División Panzergrenadier; y el I Ejército Húngaro con las 16ª, 24ª y 25ª Divisiones de Infantería Húngara, la 27ª División Ligera Húngara, la 101ª División de Cazadores Austríaca, las 68ª y 168ª Divisiones de Infantería, 18ª División de Reserva Húngara y la 1ª Brigada de Montaña Húngara. Finalmente y como reserva al este de Polonia permaneció el Grupo “Harteneck” con las 3ª y 5ª Divisiones SS Panzer “Totenkopf” y “Wiking”, las 4ª, 12ª, 17ª y 19ª Divisiones Panzer, la División Panzer “Hermann Goering”, la 28ª División de Cazadores, la 1ª División de Caballería Húngara, la 1ª División de Infantería Húngara, la 14ª División SS de Granaderos Ucraniana “Galitzia” y la 340ª División Volksgrenadier.

El Eje reunió a 1.095.000 soldados entre los que había 724.000 alemanes, 255.000 húngaros, 103.000 rusos blancos o bielorrusos, 11.000 ucranianos y 2.000 vichystas franceses, así como un material de 3.236 cañones, 553 tanques, 60.000 caballos y 839 aviones.

Fuerzas del Eje:
Grupo de Ejércitos Centro
·III Ejército Panzer
-21ª, 24ª, 41ª, 61ª, 197ª, 205ª, 209ª, 246ª y 252ª Divisiones de Infantería
-4ª División Antiaérea
-391ª División de Seguridad
·IV Ejército
-18ª División Motorizada
-25ª División Panzergrenadier
-División de Élite “Feldherrhalle”
-14ª, 31ª, 57ª, 78ª, 110ª, 260ª, 267ª y 337ª Divisiones de Infantería
-Guardia Interior Bielorrusa
-Milicias Rusas “Hiwis”
·IX Ejército
-4ª División SS de Policía “Polizei”
-6ª, 15ª, 35ª, 102ª, 129ª, 134ª, 207ª, 292ª, 296ª y 383ª Divisiones de Infantería
-Legión de Voluntarios Franceses
Grupo de Ejércitos Ucrania Norte
·IV Ejército Panzer
-16ª y 17ª Divisiones Panzer
-26ª, 72ª, 88ª, 211ª, 291ª y 342ª Divisiones de Infantería
-1ª y 5ª Divisiones de Cazadores
-213ª y 214ª Divisiones de Seguridad
-12ª División de Reserva Húngara
·I Ejército Panzer
-1ª y 8ª Divisiones Panzer
-1ª, 75ª, 96ª, 208ª, 254ª, 349ª, 357ª, 359ª, 361ª y 371ª Divisiones de Infantería
-454ª División de Seguridad
-100ª División de Cazadores Austríaca
-20ª División de Infantería Húngara
-20ª División Panzergrenadier
·I Ejército Húngaro
-16ª, 24ª y 25ª Divisiones de Infantería Húngara
-27ª División Ligera Húngara
-101ª División de Cazadores Austríaca
-68ª y 168ª Divisiones de Infantería
-18ª División de Reserva Húngara
-1ª Brigada de Montaña Húngara.
Grupo Germano-Húngaro “Hartenek”
-3ª y 5ª Divisiones SS Panzer “Totenkopf” y “Wiking”
-4ª, 12ª, 17ª y 19ª Divisiones Panzer
-División “Hermann Goering”
-1ª División de Infantería Húngara
-1ª División de Caballería Húngara
-14ª División SS de Granaderos Ucraniana “Galitzia”
-28ª División de Cazadores
-340ª División Volksgrenadier
-4ª Brigada de Caballería Húngara

Ofensiva hacia Minsk

A las 4:00 horas de la madrugada del 22 de Junio de 1944, tres años después del inicio de la “Operación Barbarroja”, un total de 5.000 cañones del Ejército Rojo abrieron fuego sobre los 700 kilómetros de frontera entre Rusia y Bielorrusia, sepultando las trincheras de primera línea del Grupo de Ejércitos Centro y rociando los alrededores con proyectiles de fósforo y fumígenos, al mismo tiempo en que el III Ejército del Aire efectuaba un despiadado bombardeo con su aviación que a lo largo de 6.450 salidas pulverizó posiciones fijas enemigas, destruyó nudos de comunicaciones y derribó a 11 aviones de la Fuerza Aérea Alemana. Acto seguido, nada más amanecer, el I Frente Báltico puso en marcha la “Operación Bagration” cuando los soldados rusos del VI Ejército de Guardias pasaron por encima de los tres cinturones defensivos al norte de Vitebsk, superando las alambradas y campos de minas a través de un corredor de 7 kilómetros de profundidad. Bastaron un par de horas para que a las 8:00 de la mañana las avanzadillas soviéticas cruzaran en botes neumáticos el Río Obol y el grueso de tanques T-34 pusieran en fuga a la 252ª División de Infantería, aunque por el momento los germanos resistieron bien la embestida en los principales ejes de Sirotino y Shumilino. Simultáneamente en el corazón de Bielorrusia, a las 9:30 horas el II Frente Bielorruso se lanzó al asalto atravesando sus hombres el Río Ponya a bordo de canoas para establecer una cabeza de 10 kilómetros, tendiendo 4 puentes artificiales de 60 toneladas por los que pasaron 256 tanques SU-76 y SU-122, y 78 pasarelas para los infantes. Milagrosamente y pese a la contundencia de las ofensivas, los alemanes aguantaron todo el día y también la noche en la mayor parte de sus atrincheramientos, soportando los ataques de los cazabombarderos Shturmovil Il-2, el fuego de los lanzacohetes Katyusha, la luz de los focos reflectores que les cegaron la visión y las bombas de 50 kilogramos de los biplanos nocturnos Polikarpov Po-2.

Los partisanos jugaron un papel clave durante los días previos e iniciales a la “Operación Bagration” porque unos 270.000 guerrilleros agrupados en 157 brigadas y 83 destacamentos menores operaban en el interior de Bielorrusia, sobretodo en las Marismas del Prípiat, el Bosque de Nobiloki y el noreste de Minsk entre los Río Prut y Berezina. Aunque se produjeron infinidad de sabotajes y boicots en vías ferroviarias, redes de carreteras y voladuras de puentes, el único éxito de cierta relevancia fue el establecimiento de una cabeza boscosa de 27 kilómetros por parte de la Brigada “Zelezniak” que posteriormente emplearía el Ejército Rojo. Los daños en las líneas de trenes en cambio no fueron tan graves como los soviéticos imaginaron, pues la mayor parte de los partisanos fueron eliminados o ahuyentados por los guardias alemanes y los colaboracionistas armados de la Guardia Interior Bielorrusa, estos últimos leales al “estado títere” local de la Rada Central de Bielorrusia al frente del Presidente Radaslau Astrouski, por lo que la mayor parte del tendido principal fue reparado en 8 horas y el secundario en menos de 24 horas.

La segunda fase escalonada de la “Operación Bagration” comenzó en torno a las 6:00 horas del 23 de Junio de 1944 con la ofensiva del XLIII Ejército y elementos del VI Ejército de Guardias que bajo el apoyo de 2.000 piezas de artillería durante un fuego preliminar de 15 minutos sobre un sector concentrado de 15 kilómetros, a las 6:15 horas arrasaron las trincheras alemanas de vanguardia y las superaron utilizando una acometida frontal con 500 tanques T-34. Tal fue la contundencia del ataque y la valiosa cobertura proporcionada por las 1.127 salidas de la aviación soviética, que las plazas de Sirotino y Shumilino que resistían desde el día anterior, fueron conquistadas tras ser aniquilados dos batallones alemanes al completo. Gracias a estos fugaces éxitos, los soviéticos abrieron en el frente un enorme brecha de 20 kilómetros de ancho y 18 kilómetros de profundidad, lo que les permitió cruzar el Río Dvina a bordo de pequeñas embarcaciones y botes de goma, amenazando cada vez más la ciudad de Vitebsk.

Tropas soviéticas cargando en Bielorrusia.

Simultáneamente al sur de Bielorrusia, aquel 23 de Junio también se inició la tercera fase de la “Operación Bagration” con la ofensiva del III Frente Bielorruso, cuyas divisiones contaron con un devastador apoyo de 2.000 piezas de artillería que sepultaron las tres primeras líneas de trincheras enemigas, las cuales quedaron completamente removidas con decenas de cadáveres enterrados en su interior tras recibir nada menos que 1.800.000 proyectiles. Como no era difícil de imaginar, las tropas soviéticas cruzaron con facilidad el Río Suchodrovka por seis puntos y expulsaron a la 197ª División de Infantería de la carretera entre Vitebsk y Orsha, apoderándose posteriormente de la localidad de Schilki y abriendo una brecha muy peligrosa de 7 kilómetros en el dispositivo sur del III Ejército Panzer. Al día siguiente de este descalabro, el 24, las fuerzas del III Frente Bielorruso aniquilaron a la mitad de los efectivos 4ª División Antiaérea tras la conquista de Ostronovo y lo que fue peor, rompieron las fortificaciones de la “Línea Tiger” porque después de un bombardeo masivo con 300 bombas arrojadas por 120 cazabombarderos Shturmovil Il-2, los soldados rusos ocuparon el estratégico enclave de Boguchevsk, lo que supuso la muerte o captura de 30.000 defensores germanos.

Aquel 24 de Junio, se puso en marcha la cuarta y última fase de la “Operación Bagration” porque el I Frente Bielorruso que aguardaba en las Marismas del Prípiat se movió de sus posiciones cubierto por un bombardeo preliminar de 200 aviones y posteriormente con más formaciones de aparatos que efectuaron un total de 2.465 salidas. Los soldados rusos de los XXVIII y LXV Ejércitos se desplazaron sobre las zonas pantanosas con los cascos cubiertos de paja, gorros de mimbre y zapatos con las suelas más grandes, tendiendo pasarelas flotantes sobre el barro y calzadas de 400 metros construidas mediante troncos con los que se obtuvo el factor sorpresa porque los infiltrados cayeron disparando sus armas cortas y lanzallamas sobre los alemanes de las 35ª y 36ª Divisiones de Infantería a las que arrebataron Paritchi. Menos suerte tuvieron sin embargo los III y XLVIII Ejércitos porque tras fijar una cabeza de 10 kilómetros entre Zlobin y el Río Drut, los soviéticos fueron frenados por los campos de minas, los emplazamientos anticarro y un breve contraataque de tanques Stugs.

La noche del 24 al 25 de Junio de 1944, las vanguardias del I Frente Báltico y el III Frente Bielorruso se unieron cerca de Senno, dejando embolsado al grueso del III Ejército Panzer en Vitebsk con 40.000 hombres sitiados del LIII Cuerpo y las 95ª y 179ª Divisiones de Infantería al mando del general Friedrich Gollwitzer. De aquel desastre solo escapó la 252ª División de Infantería que encima fue rebasada a la altura de Bacekjava por las columnas del Ejército Rojo en la mañana de 25, resultando la mayor parte de sus soldados aniquilados mientras a la desesperada intentaban cruzar a nado o en embarcaciones improvisadas las aguas del Río Ulla.

El III Frente Bielorruso continuó siendo una de las agrupaciones que más avanzó en la “Operación Bagration” porque después de haber dejado atrás las Marismas de Kliukevna y haberse apropiado de los muelles de Babinovitchi con los que cruzó al otro lado del Río Lutchesa, el 25 de Junio tomó Orekhovsk y abrió una nueva brecha por Tolotchine con la que pudo rodar sobre la Autorruta Minsk-Smolensko (conocida por los alemanes como “Rollbahn”) y asegurar la zona rural de Nokhamovo. Durante este vertiginoso avance por la que la 78ª División de Infantería huyó por un estrecho pasillo de 15 kilómetros paralelo al Río Dniéper, dos de los trenes que habían logrado escapar de Tolotchine fueron destruidos a manos de un mortífero bombardeo de la aviación protagonizado por cien bimotores Petliakov Pe-2.

Los objetivos del Ejército Rojo siguieron cumpliéndose el día 26, como por ejemplo en el norte cuando el I Frente Báltico ocupó la ciudad de Obol. Algo más el sur, en el sector del II Frente Bielorruso, un escuadrón de cazabombarderos Shturmovik Il-2 volaron a los vehículos en cabeza de la División de Élite “Feldherrhalle”, provocando un repentino atasco de tráfico en uno de los puentes del Río Resta, lo que permitió a las piezas de artillería y tanques del L Ejército Soviético bombardear aquella concentración de unidades motorizadas con la consiguiente destrucción de 500 camiones, coches y motocicletas. Incluso a no mucha distancia, la 42ª División de Fusileros se bastó en solitario para forzar la rendición de un grupo de ingenieros alemanes en el Paso de Basya. A raíz de tales éxitos, los soldados del del II Frente Bielorruso cruzaron el Río Dniéper y tendieron un puente de 60 toneladas sobre el Río Dobreika para dirigirse a Mogilev.

Retirada del Ejército Alemán de Bielorrusia.

El asedio a Orsha por parte del III Frente Bielorruso comenzó el 27 de Junio tras haber rodeado el XI Ejército de Guardias el enclave tras la caída de la localidad exterior de Dubrovno. A dentro quedaron atrapadas la 25ª División Panzergrenadier y la 78ª División de Infantería al mando del general Kurt Von Tippelskirch, las cuales recibieron ayuda en forma de contenedores de suministros en paracaídas arrojados por la Fuerza Aérea Alemana (Luftwaffe) y órdenes directas de Adolf Hitler de no ceder la plaza al Ejército Rojo. Lamentablemente la situación era tan crítica que a media jornada los alemanes organizaron una “bolsa móvil” con la que romper el cerco, logrando la mitad de los efectivos fugarse por los canales y bosques de alrededor, aunque al final los soviéticos destrozaron a ambas divisiones y ocuparon Orsha.

Más al sur el I Frente Bielorruso en las Marismas del Prípiat asedió la ciudad de Bobruisk después de ocupar el nudo de Rogachev y aniquilar los cazabombarderos Shturmovik Il-2 a una columna de 100 vehículos que dejaron ardiendo sobre el sendero que bordeaba el Río Berezina. Desesperados los germanos, la 20ª División Panzer del general Ernst Mortimer Von Kessel lanzó un contraataque con 40 tanques Panzer IV contra nada menos que 900 tanques rusos que les repelieron con relativa facilidad y destruyeron a numerosos blindados germanos, muchos de estos a manos de la aviación soviética que protagonizó 2.737 salidas. Pero por si todo esto no fuera suficiente, antes de concluir la arremetida rusa un grupo de carros T-34 se apoderó de la Estación de Ossipovitchi, capturando un almacén de municiones de artillería, un depósito de suministros y doce trenes cargados con tanques.

Curiosamente una de las unidades del Eje que protagonizaron una hazaña aquel 27 de Junio fueron los 600 soldados de la Legión de Voluntarios Franceses que equipados con cañones de 37 milímetros y apoyados por un par de tanques alemanes Tiger defendieron un puente sobre el Río Bobr, masacrando a oleadas de infantería soviética y destruyendo a infinidad de tanques T-34. Las masas de soldados enviadas por el enemigo fueron tantas que las tropas francesas tuvieron que pelear al cuerpo a cuerpo empleando cuchillos y bayonetas hasta repeler a los rusos y obligarles a desistir en sus intentos por cruzar el Río Bobr. Después de aquella victoria de carácter local, los franceses provocaron a los soviéticos 1.000 muertos y la destrucción de 57 tanques, a cambio de encajar los galos 265 bajas entre 40 muertos y 225 heridos, precisamente en el mismo lugar donde 150 años atrás el Ejército Francés del Emperador Napoleón Bonaparte había emprendido la retirada de Rusia.

Aprovechando la oscuridad de la madrugada del 27 de Junio, los sitiados del III Ejército Panzer en la ciudad de Vitebsk protagonizaron una intentona suicida de romper el anillo (a sabiendas de que la línea de frente se hallaba a 80 kilómetros). Así fue como tras internarse por entre las discretas arboledas consiguieron salir de la urbe y alejarse 13 kilómetros, por lo menos hasta que salieron a campo abierto y fueron localizados por la aviación soviética que primero bombardeó a los intrusos y luego advirtió a las tropas soviéticas que se presentaron en la zona masacrando a todos los alemanes, a pesar de que en ocasiones tuvieron dificultades como a la hora de exterminar a la 206ª División de Infantería, cuyos combatientes cargaron a la bayoneta librándose un violento combate cuerpo a cuerpo con pérdidas en ambos bandos. El resultado de aquella operación fue la conquista definitiva de Vitebsk por el Ejército Rojo y las bajas de 38.000 efectivos germanos, entre estos 20.000 muertos y 10.000 prisioneros, incluyendo el general Friedrich Gollwitzer.

Inmediatamente a la caída de Vietbsk, en la vertiente meridional sobre la que avanzaba el II Frente Bielorruso, el L Ejército Soviético sitió la importante ciudad de Mogilev, quedando embolsada en su interior la 12ª División de Infantería. Sorprendentemente y como la mayor parte de los edificios estaban construidos en madera, la artillería del Ejército Rojo arrasó la urbe incendiando todas las viviendas y abrasando a los defensores. Afortunadamente la noche del 27 al 28, un gran número de tropas alemanas lograron romper el cerco y ponerse a salvo tras alcanzar las líneas del Grupo de Ejércitos Centro al otro lado de la barrera natural del Río Berezina (entre los fallecidos durante esta misión estuvo el general Robert Martinek). Sin embargo no todos pudieron huir porque al amanecer los últimos combatientes germanos se rindieron, entre ellos el general Gottfried Von Ermannsdorff.

El descalabro ya era generalizado en toda Bielorrusia la jornada del 28, como por ejemplo en el sector del I Frente Báltico, cuyos tanques cayeron por sorpresa sobre una de las columnas del Eje en retirada, haciendo 800 prisioneros y ocupando las ciudades Ustachy y Lepel, esta última capital de uno de los “gobiernos títeres” de la Rusia Blanca. Bastante más al sur, en el Río Berezina, el I Frente Bielorruso estableció una cabeza en la orilla contraria tras hacerse con el importante nudo de comunicaciones de Begoml. Como medida de urgencia a tantos desastres encadenados, se movilizó desde la retaguardia a la 170ª División de Infantería, a 2.500 agentes de la 4ª División SS de Policía “Polizei” y a 154 tanques de la 5ª División Panzer, entre estos 29 Tiger y 125 Panzar IV o Panther, además de sustituirse al mariscal Ersnst Busch por el mariscal Walther Model como nuevo jefe del Grupo de Ejércitos Norte.

El 28 de Junio se inició el asalto contra la última plaza sitiada en Bobruisk por parte del I Frente Bielorruso. Al igual que en Vitebsk, Orsha o Mogilev se vivió un auténtico infierno para los 70.000 hombres cercados porque la ciudad fue destruida por los cohetes y bombas de fragmentación arrojadas por un total de 527 aviones (127 cazas y 400 bombarderos) y a continuación los soldados soviéticos les arrebataron su única salida de escape ubicada en el Puente Titovka. Por suerte para los alemanes, como aviones de transporte trimotores Junkers Ju 52 les lanzaron municiones y armas anticarro Panzerfaust en paracaídas, por la tarde pudieron desencadenar un contraataque con el que recuperaron el Puente Titovka y por tanto huir a través del Río Berezina, logrando a las 23:00 horas las columnas de la 20ª Divisón Panzer y la 36ª División de Infantería ponerse a salvo tras alcanzar las líneas del Grupo de Ejércitos Centro en Sytchkava y Svistolch. A la mañana siguiente del 29, una vez fueron aniquilados los últimos defensores germanos que no habían podido ser evacuados, Bobruisk fue conquistada por el I Frente Bielorruso, siendo ascendido el general Konstantin Rokossovsky al rango de mariscal por orden de Iósif Stalin.

A la caída de Mogilev y Bobruisk, el 29 de Junio el Ejército Rojo emprendió la persecución contra las unidades del Grupo de Ejércitos Centro como el II Frente Bielorruso a la hora intentar a cortar a los alemanes la retirada por el Río Borisov contra los que enviaron la increíble cifra de 1.810 tanques, los cuales contra todo lo imaginado fueron rechazados por tan solo 125 tanques de la 5ª División Panzer tras una batalla acorazada que se saldó con la destrucción de 295 carros soviéticos y 100 germanos (aunque la mayoría de estos últimos pudieron ser reparados, incluyendo los Tiger que volvieron al combate). También más abajo el 30 de Junio, el I Frente Bielorruso probó impedir la huida de la 20ª Divisiones Panzer y la 36ª División de Infantería entre Sytchkava y Svistolch, tomando estas dos localidades y cruzando el Río Berezina por Cherven, aunque solo pudieron hacer prisionera a la mitad de la columna, aproximadamente 30.000 hombres (entre ellos varios miles de rusos blancos “hiwis”), ya que los restantes 30.000 alemanes escaparon gracias a un contraataque de 3.000 granaderos y 44 tanques entre 9 Panzer III y 35 Panzer IV.

Soldados del Ejército Rojo entrando en Mogilev.

El 1 de Julio de 1944, las vanguardias del V Ejército Blindado de Guardias al mando del general Pavel Rotmistrov que avanzaban por el corazón de Bielorrusia se situaron a tan solo 10 kilómetros de la capital de Minsk después de haber asegurado las localidades de Bobovnia, Niesviec, Horodyei y Stolpche. Al cabo de veinticuatro horas, el 2, los II y III Frentes Bielorrusos rodearon la capital por el norte y el este, librando un duro enfrentamiento con tanques Tiger que ralentizaron a los soviéticos volándoles decenas de tanques T-34 y permitieron escapar a casi toda la guarnición germana en dirección hacia Lituania. Gracias a aquella distracción, cuando finalmente las formaciones acorazadas conquistaron Minsk el 3 de Julio, los carros recorrieron las avenidas completamente vacías y con el trazado urbano reducido a escombros en un 80%, sin obviar con que las trampas de dinamita de acción retardada comenzaron a explosionar al paso de los rusos, provocándoles algunas bajas y la destrucción de 313 fábricas (solo 19 quedaron intactas de las 332 iniciales).

Lejos de Minsk los reveses se fueron acumulando para el Grupo de Ejércitos Norte porque el I Frente Báltico cruzó el Río Dvina apoderándose de Ustachi y Dijna mientras enviaba a oleadas de aviones por delante de los nudos ferroviarios que destruyeron varios trenes de municiones, antes de conquistar Polotks y provocar otras 10.000 bajas a los alemanes el día 3 que huyeron más allá del Río Horyn. También en las Marismas del Prípiat la marcha continuaba a pasos a agigantados porque el I Frente Bielorruso conquistó Marina Gorka y la ciudad de Slutsk, aunque por lo menos los refuerzos traídos desde la retaguardia con los jinetes de la 1ª División de Caballería Húngara provocaron bajas a los rusos y frenaron en seco al XXVIII Ejército Soviético.

Ocupada Minsk, a los restos del IV Ejército Alemán que se dirigían hacia el oeste de nada les serviría escapar de la capital porque las formaciones acorazadas del Ejército Rojo envolvieron a los germanos hasta encerrarles en una bolsa de 40 kilómetros en medio de la estepa, sin contar con que las formaciones mecanizadas cruzaron los Ríos Ilija y Vilja, alcanzando el V Ejército Blindado de Guardias del general Pavel Rotmistrov enclaves tan alejados como Volojine y Smorgon. Lo que sucedió a continuación fue una matanza sin precedentes porque los tanques penetraron entre las concentraciones enemigas, separando la bolsa en otras más pequeñas, al tiempo en que los soldados, fuerzas montadas y partisanos eliminaban a las unidades menores. En cuestión de horas la 18ª División Motorizada, la 25ª División Panzergrenadier, la 110ª División de Infantería y la División de Élite “Feldherrhalle” dejaron de existir tras ser volatilizadas por las masas de tropas y carros rusos que les pisaron desde todas direcciones sin un frente definido. Bastaron 48 horas para que entre los días 4 y 5 de Julio, fuesen aniquilados o capturados los 70.000 hombres del IV Ejército, ya que solo algo más de un millar consiguieron alcanzar las fortificaciones al oeste de Bielorrusia después de una marcha a pie de 450 kilómetros.

Ofensiva hacia Vilna

Hasta el 5 de Julio de 1944 la “Operación Bagration” había costado un total de 264.444 bajas para el Eje y 440.879 para la Unión Soviética (el 30% de todos los recursos humanos empleados), con la diferencia de que el Ejército Rojo podía reponer las pérdidas y encima había reconquistado la mayor parte de Bielorrusia, recuperado la ciudad de Minsk y destruido completamente al IV Ejército Alemán. Ante este enorme descalabro que era imposible de solucionar, el mariscal Walther Model pudo edificar una nueva línea fortificada de 60 kilómetros entre Molodetchno y Baranovicve, apoyándose para ello de norte a sur en las arboledas del Bosque de Naliboki, donde desde la reserva apuntaló el frente trayendo al Grupo Germano-Húngaro “Harteneck” al mando del general Gustav Harteneck con las 5ª y 12ª Divisiones Panzer, la 28ª División de Cazadores, la 1ª División de Caballería Húngara y la 4ª Brigada de Caballería Húngara.

Desgraciadamente la línea construida por el mariscal Walther Model sirvió de poco porque la jornada del 5 de Julio fue rota en varios puntos fuertes, incluyendo la plaza de Molodetchno que fue abandonada sin presentar oposición para caer en manos del V Ejército Blindado Soviético del veterano general Pavel Romtmistrov. Más al sur, en el área de las Marismas del Prípiat, el I Frente Bielorruso atravesó el Río Usa, limpió de enemigos Turets, tomó la ciudad de Stolbtsy y expulsó a la 12ª División Panzer al otro lado del Río Niemen, la cual cruzó por el único puente intacto a través de Eremetchi (gracias a que aviones de transporte Junkers Ju 52 les arrojaron depósitos de gasolina en paracaídas para mover los vehículos). De hecho al día siguiente, el 6 de Junio, las mismas unidades del I Frente Bielorruso forzaron el Río Niemen y pusieron en fuga a la 1ª División de Caballería Húngara que se refugió tras la orilla occidental del Río Michanka, exactamente igual que hicieron con la 12ª División Panzer que se estableció tras una nueva línea defensiva de 50 kilómetros sobre el Río Stchara. Roto el frente en aquel sector, bastaron 48 horas para que el 8 de Junio las fuerzas mecanizadas del I Frente Bielorruso entrasen triunfales en Baranovicve.

El 8 de Julio de 1944 el III Frente Bielorruso del general Iván Chernyakovski cruzó la frontera de Bielorrusia con Lituania y en cuestión de horas alcanzó los arrabales de la capital de Vilna, por aquel entonces defendida al norte por los restos del III Ejército Panzer y al sur por las 5ª y 7ª Divisiones Panzer, más la Legión de Voluntarios Franceses. Se trataba de un contingente de 5.000 soldados alemanes al mando del general Rainer Stahel con un material de 100 cañones y 18 tanques, más 200 paracaidistas enviados desde el aire por aviones Junkers Ju 52. Lamentablemente aquella guarnición no tenía nada que hacer porque antes de refugiarse en la ciudad, la 391ª División de Seguridad fue cazada a las afueras y destruida por los tanques del III Cuerpo de Caballería, al mismo tiempo en que el V Ejército Blindado de Guardias cerraba posibles rutas de escape con la toma de Lida o el XI Ejército de Guardias cortando la carretera hacia Grodno.

Partisanos de la Resistencia Polaca y tropas del Ejército Rojo entrando en Vilna.

Repentinamente al mismo tiempo en que se iniciaba el asedio a Vilna, la Resistencia Polaca del “Armika Krajowa” puso en marcha la “Operación Burza” sublevando a sus minorías en la capital contra los alemanes y también contra el resto de la población de origen lituano. Los protagonistas de la acción fueron los 12.000 guerrilleros polacos de la 27ª División Partisana del coronel Jan Wojciech y la Brigada Partisana “Wilno” del teniente coronel Aleksander Kryzanowski que atacaron los edificios gubernamentales de la administración títere y acuartelamientos del III Ejército Panzer, izando sobre algunos tejados la bandera con las franjas roja y blanca de Polonia. No obstante, la reacción de los soldados alemanes y colaboracionistas de la Policía Auxiliar Lituana fue contundente porque aplastaron a los partisanos polacos provocándoles 500 muertos y se hicieron con el control de la situación, forzando a los guerrilleros a salir de la metrópoli para unirse a los sitiadores del III Frente Bielorruso, aunque posteriormente la mayoría serían ejecutados o deportados a los gulags por la Policía Estatal Soviética del NKVD siguiendo órdenes de Iósif Stalin.

Junto con el asedio a Vilna, las vanguardias del III Frente Bielorruso también embolsaron el 10 de Julio la ciudad de Lentvaris dejando atrapados a otros 3.000 soldados alemanes, e incluso los carros del V Ejército Blindado de Guardias profundizaron mucho más al interior de Lituania ocupando Alytus. Sin embargo y pese a que venía siendo muy poco habitual, Adolf Hitler autorizó un repliegue tanto de Vilna como de Lentvaris mediante un intento de ruptura en ambas ciudades que tuvo lugar la noche del 12 al 13 de Julio. Milagrosamente y contra todo lo previsto, las fuerzas del Eje escaparon casi intactas cuando Vilna y Lentvaris cayeron bajo el dominio del Ejército Rojo en la mañana del 13, logrando más de 6.000 soldados germanos y colaboracionistas cruzar el Río Neris, cruzar 75 kilómetros a pie y refugiarse en la plaza fortificada de Kaunas.

La retirada hacia Lituania abrió el camino del II Frente Bielorruso del general Georgi Sakharov hacia Polonia que avanzó más de un centenar de kilómetros hacia el oeste prácticamente sin encontrar oposición del Eje. Bastaron un par de días para que a mediados de Julio las vanguardias cruzaran por varios puentes el cauce del Río Niemen las tropas de L Ejército Soviético conquistaran la estratégica ciudad de Grodno, poco antes de detener su avance ante las fortificaciones germanas del Río Narew.

Con la pérdida de la capital de Vilna y Grodno, la línea que separaba los dominos del Eje y la Unión Soviética sufrió una corrección después de la retirada de lo poco que quedaba el Grupo de Ejércitos Centro. En la vertiente meridional, concretamente en las últimas áreas de Bielorrusia, eI Frente Bielorruso se apoderó de la importante ciudad de Pinsk y el II Frente Bielorrruso de Masty. Más al norte, en la vertiente septentrional que acabó con el repliegue germano de las fortificaciones de la “Línea Marienburg” en Lituania, el III Frente Bielorruso y los I y II Bálticos ocuparon Drissa, Opocka, Pskov, Druja, Ukmerge, Utena y Pasvalys.

Ofensivas de Lvov, Lublin y Kaunas

Galitzia que desde tiempos históricos era una provincia de Ucrania Occidental disputada entre Polonia, Alemania y Rusia situada al sur de las Marismas del Prípiat, constituyó la siguiente fase de la “Operación Bagration” porque el I Frente Ucraniano del mariscal Iván Koniev reunió más 1 millón de hombres, 2.036 tanques y 3.246 aviones entre 1.419 cazas, 679 bombarderos y 1.406 cazabombarderos. Según la intención de Iósif Stalin con dichas fuerzas era la de entrar en Polonia desde sus regiones más meridionales con la finalidad de tomar las principales ciudades de Lvov, Przemysl, Sandomierz y Lublin, además de apoderarse de las refinerías petrolíferas de Drohobych y de las minas carboníferas de Sokal y Rava Ruska, sin obviar con que se adelantarían a la Resistencia Polaca del “Armia Krajowa” apoyada por los Aliados Occidentales para reconocer a un gobierno alternativo pro-soviético al frente del Comité Patriótico de Liberación (KRN) encabezado por el Presidente Boleslaw Bierut. Sin embargo en esta ocasión la tarea no aventuraba tan sencilla como en Bielorrusia porque el Grupo de Ejércitos Ucrania Norte que era mucho más poderoso que el Grupo de Ejércitos Centro disponía de 805.000 soldados entre 550.000 alemanes y 255.000 húngaros, 900 tanques, 1.550 cañones y 1.000 aviones protegidos por detrás de un kilómetro de 360.000 minas (200.000 anticarro y 160.000 antipersona) que de norte a sur se desplegaban del siguiente modo: el IV Ejército Panzer entre Sandomierz y Rava Ruska, el I Ejército Panzer entre Lvov y Brody, y el I Ejército Húngaro entre Stanislav y la frontera con Hungría.

La ofensiva contra Galitzia cómenzó el 15 de Julio de 1944 mediante un devastador fuego de la artillería del Ejército Rojo sobre las posiciones fuertes de la “Línea Prinz Eugen” y 3.288 salidas de la Fuerza Aérea Soviética con 600 aviones Shturmovik Il-2 y Petliakov Pe-2 que destrozaron la retaguardia del Grupo de Ejércitos Ucrania Norte, aunque los rusos también sufrieron bajas en sus columnas mecanizadas a manos de los cazabombarderos Stukas y Henschel Hs 129. Bastaron un par horas para que las tropas de los XXXVIII y LX Ejércitos Soviéticos cruzaran el Río San y estableciesen una cabeza de 8 kilómetros en Torchin, además de abrir una segunda brecha de 7 kilómetros en la Línea “Prinz Eugen”. Al día siguiente, el 16, se unió a la acción el III Ejército Blindado de Guardias del general Pavel Rybalko que tuvo que avanzar sobre las Marísmas del Prípiat de una forma lenta y torpe mientras sus zapadores tendían pasarelas artificiales en los pantanos y los tanques Stalin IS-2 derribaban con su frontal los molestos troncos de los árboles. Afortunadamente al cabo de veinticuatro horas, el 17, se sumaron al progreso el I Ejército Blindado de Guardias del general Mihail Katukov y el IV Ejército Blindado del general Dimitry Lelyushenko que terminaron por dislocar todo el perímetro defensivo del enemigo, ya que el 18, nada más salir el III Ejército Blindado de Guardias de su atasco, aquellas tres grandes formaciones cruzaron por varios puntos el Río Bug y tomaron los enclaves de Sokal, Krasnoe y Kamianka Strumilova, dejando embolsadas en la ciudad de Brody a una considerable cantidad de efectivos del Eje.

La madrugada del 18 de Julio de 1944 comenzó la última ofensiva de la “Operación Bagration” cuando el I Frente Bielorruso del mariscal Konstanton Rokossovsky atacó el este de Polonia con 400.000 soldados y 1.700 tanques. El ataque estuvo precedido por 200 focos reflectores que cegaron a los alemanes y a continuación por un masivo bombardeo con 8.000 piezas de artillería y 500 cazabombarderos Shturmovik Il-2 que sepultaron las líneas de trincheras de vanguardia. Acto seguido el VIII Ejército de Guardias liderado por el general Vassily Chuikov, flanqueado por los XLVII y LXVII Ejércitos, salieron de sus posiciones a las 5:30 horas del amanecer y arrollaron a las tropas germanas, además de aniquilar por completo a la 12ª División de Reserva Húngara. Ni siquiera se detuvieron en el Río Lyska porque los soldados rusos lo cruzaron cubiertos por una cortina de humo, desbarataron un contraataque de 20 tanques alemanes que se replegaron y conquistaron la ciudad de Kovel.

Soldados soviéticos y dotación de ametralladora Maksim cruzando un río durante la ofensiva hacia Lvov.

Al mismo tiempo en Galitzia todavía proseguía la invasión del I Frente Ucraniano porque el 20 de Julio las columnas acorazadas del I Ejército Blindado de Guardias conquistaron la localidad de Krystunopol y las valiosas minas de carbón de Rava Ruska después de un avance de 100 kilómetros, aunque fueron detenidas en Kniace por los voluntarios de la 14ª División SS de Granaderos Ucraniana “Galitzia” que volaron numerosos carros T-34. Algo más abajo, a la jornada siguiente del 21, el I Ejército de Guardias y el XIII Ejército se abalanzaron sobre el I Ejército Húngaro, donde los soldados magiares se defendieron desesperados hasta que no tuvieron más remedio que emprender ceder a los soviéticos el enclave de Stanislav y emprender la retirada hacia su patria huyendo a través de la Cordillera de los Cárpatos (a raíz de esta precipitada fuga el Estado Mayor de Budapest cesó por incompetencia al general Károly Beregfly para sustituirle por el general Miklós Dalkoni).

Lo peor en Galitzia sucedería el 22 de Julio cuando los 65.000 soldados del Eje sitiados en la ciudad Brody probaron a realizar un intento de ruptura desde el sur de la urbe que solo tuvo un éxito muy parcial porque escaparon 15.000 soldados (11.000 alemanes y 4.000 ucranianos) ayudados desde el exterior del anillo por una pequeña brecha abierta por la 1ª División Panzer. Desgraciadamente los restantes 50.000 permanecieron encerrados para acabar muriendo en medio de los bombardeos de artillería y la aviación, arrollados por las masas de infantería que entraron en tropel o suicidándose (incluso el comandante de la guarnición, Arthur Hauffe, perdió la vida tras pisar una mina). Una vez los soviéticos conquistaron Brody, un gran número de divisiones quedaron liberadas para continuar con el avance, ya que por ejemplo en la jornada del 23 durante sería tomada la ciudad Jaroslav, aunque durante la marcha las bajas fueron altísimas porque fueron destruidos 464 carros rusos.

A partir del 24 de Julio empezó la ofensiva sobre Lublin en Polonia con 35.000 soldados y 768 tanques (390 T-34, 195 Sherman, 162 SU-76 y 21 Stalin IS-2) del I Frente Bielorruso que cruzaron en varios tramos el Río Bug y el Río Wieprz, estando en vanguardia el II Ejército Blindado y en el flanco el LXIX Ejército que rodeó la ciudad, dejando embolsados miles de soldados del Eje que solo disponía de 40 cañones para defenderse. Como proteger dicho enclave era imposible, se intentó una ruptura con un contraataque de la 17ª División Panzer golpeando fuera del sitio, pero que resultó un completo fracaso porque solo escaparon 170 hombres, siendo el resto aniquilados cuando por fin los soviéticos se apoderaron de Lublin el 26, pese a que el precio fue altísimo porque 270 tanques rusos fueron destruidos.

No muy lejos de Lublin, el I Frente Bielorruso intentó arañar el máximo de territorio posible en Polonia porque el 26 de Julio el LXIX Ejército Soviético tomó Pulawy y el II Ejército Blindado atravesó el Río Deblin, liberando durante la marcha el campo de exterminio de Madjanek, donde hallaron solo 575 supervivientes del Holocausto, la mayoría eslavos y judíos. Acto seguido, la jornada del 27, el LXX Ejército Soviético alcanzó las afueras de Brest-Litovsk por el suroeste, aunque contra lo que venía siendo habitual Adolf Hitler autorizó la evacuación de la plaza. Así fue como tras un rápido contraataque en el extrarradio de las 3ª y 5ª Divisiones SS Panzer “Totenkopf” y “Wiking”, más un soporte desde el aire de 300 salidas de la Fuerza Aérea Alemana, la mayor parte de la guarnición logró salir y refugiarse en las fortificaciones de Siedlce, poco antes de que las tropas soviéticas entrasen triunfales en Brest-Litovsk, curiosamente la misma frontera que las fuerzas del Eje habían invadido el día de la “Operación Barbarroja”, el 22 de Junio de 1941.

El 27 de Julio de 1944 se produjo el colapso del sistema defensivo en Galitzia porque el I Frente Ucraniano ocupó las importantes ciudades de Lvov y Przemysl que fueron evacuadas previamente por el Eje. Gracias a estos triunfos, en cuestión de horas el III Ejército Blindado de Guardias cruzó por primera vez el Río Vístula y estableció una cabeza de puente que fue ampliada con 5 kilómetros de ancho y 3 kilómetros de profundidad cerca de Magnuszew. Lógicamente las unidades del IV Ejército Panzer intentaron recuperar la orilla occidental con numerosos contraataques, pero el I Frente Ucraniano desplazó a la zona al XIII Ejército Soviético y emplazó cientos de piezas de artillería con las que no solo repelió a los alemanes, sino que además agrandó la cabeza a 20 kilómetros, exactamente a una distancia de tan solo 65 kilómetros de la capital de Varsovia.

La progresión sobre Polonia Oriental transcurrió lenta en las últimas etapas de Julio de 1944 porque el II Frente Bielorruso vio interrumpido su avance un tiempo en el Bosque de Augustow, en parte debido a la resistencia ofrecida por los restos del IV Ejército Alemán, cuyos soldados recuperaron Lipsk un tiempo hasta que fue reocupada por los rusos e incluso destruyeron en otro enfrentamiento a 180 tanques soviéticos. Lamentablemente poco más pudieron hacer los defensores germanos porque después de que las tropas rusas deshicieran las fortificaciones de la 50ª División de Infantería por Nemans y Svisloch, el 27 de Julio las fuerzas blindadas entraron triunfales en la ciudad de Byalistock.

A finales de Julio de 1944, el Ejército Rojo impulsó la ofensiva final sobre el sur de Letonia cuando el II Frente Báltico rebasó las fortificaciones de la “Línea Panther” y el I Frente Báltico conquistó la ciudad Daugavpilis, aunque durante la operación un grupo de carros Tiger emboscó sin sufrir bajas y destruyó en Krîvâni a 23 tanques soviéticos entre seis Stalin IS-2 y 17 T-34, más seis cañones anticarro. A los pocos días de este triunfo en el que las vanguardias mecanizadas del III Frente Bielorruso rebasaron varias columnas alemanas a las que hicieron prisioneras, el día 28 ocuparon el nudo de comunicaciones de Siaulai y el 29 alcanzaron una aldea de pescadores llamada Klapkalis en las orillas del Mar Báltico, separando de este modo al Grupo de Ejércitos Norte con el Grupo de Ejércitos Centro. De nada sirvieron los contraataques del Eje en el sector porque entre el 30 y el 31 los soviéticos ampliaron el corredor tomando las ciudades de Birzai, Bauska, Joniskis y Jelgava, así como el puerto de Tukums en el Golfo de Riga. Ante la imposibilidad de revertir la situación y después de haber sido invadidas unas 900 poblaciones durante un vertiginoso progreso de 230 kilómetros, el 1 de Agosto se evacuó del noreste de Lituania a los 10.000 últimos soldados alemanes que al final de la jornada cedieron la ciudad de Kaunas al Ejército Rojo.

Grupos de tanques T-34 y soldados del Ejército Rojo en la ofensiva de Lvov-Sandomierz.

El 1 de Agosto de 1944 el I Frente Bielorruso del mariscal Konstantin Rokossovsky inició una fase no prevista de la “Operación Bagration” (y que fue añadida por Iósif Stalin) para alcanzar la capital de Polonia coincidiendo con el Levantamiento de Varsovia puesto en marcha por la Resistencia Polaca del “Armia Krajowa”. La aproximación a la ciudad se efectuó con el VIII Ejército de Guardias del general Vassily Chuikov que cruzó el Río Vístula a bordo de 83 vehículos anfibios DUKW y con el II Ejército Blindado del general Alexei Radzievski que reunió a 540 taques entre 313 T-34 24 Stalin IS-2, 93 Sherman, 50 SU-85, 49 SU-76 y 11 SU-57. Una vez depositadas tales fuerzas en la orilla contraria, las columnas acorazadas primero se apoderaron de Siedlice destruyendo a un tren blindado germano y luego de la ciudad de Radyzmin y el Puente de Zegrze a tan solo 12 kilómetros de Varsovia.

Todo parecía a que el Ejército Rojo iba a llegar a Varsovia hasta que el II Ejército Blindado cometió el error de avanzar paralelo al Río Vístula entre los Ríos Liwiec y Czarna, una posición muy vulnerable para recibir una contraofensiva debido a que por culpa de los cursos fluviales no podría gozar de protección en sus flancos. El mariscal Walther Model que descubrió en seguida la debilidad de su oponente, rápidamente conformó una fuerza de combate acorazada compuesta por la 3ª División SS Panzer “Wiking”, la División Panzer “Hermann Goering” y las 4ª y 19ª Divisiones Panzer que incluyó 279 tanques entre 114 Panther, 109 Panzer IV, 25 Panzerjager IV, 18 Marder III y 13 Stug III. Repentinamente el 2 de Agosto de 1944, los carros alemanes cayeron sobre el II Ejército Blindado destrozando en primer lugar a sus camiones de suministro a los lados y posteriormente a las unidades acorazadas una a una que ni siquiera pudieron replegarse por culpa de que habían agotado casi todas sus reservas de gasolina. Bastaron solo 24 horas para que el II Ejército Blindado Soviético fuera embolsado el 3 de Agosto y el día 5 terminase siendo aniquilado en su totalidad, perdiendo los rusos más de 500 tanques a costa de unos 100 alemanes.

La destrucción del II Ejército Blindado Soviético permitió a las fuerzas del Eje pasar a la contraofensiva a nivel local y reconquistar la ciudad de Radyzmin, obligando al I Frente Bielorruso a retirarse al enclave de Wolomin y a renunciar en su intento por alcanzar Varosvia (la Resistencia Polaca sería aplastada por el Ejército Alemán y el capital no sería conquistada por los rusos hasta el año 1945). De hecho en aquellos inicios de Agosto, el Ejército Rojo estaba completamente exhausto, con los suministros agotados y encima sin recambios para sustituir las gigantescas pérdidas en soldados o tanques, mientras que por el contrario el Grupo de Ejércitos Centro ya se había recuperado de los mazazos anteriores y asentado en una nueva línea impenetrable que iba desde Memel en Lituania a Pulawy en Polonia a lo largo de 625 kilómetros de trincheras y fortificaciones. Como consecuencia de la imposibilidad de avanzar en el sector durante al menos medio año, Iósif Stalin dio por finalizada la “Operación Bagration”.

Conclusión

El 5 de Agosto de 1944 concluyó la “Operación Bragation” ante las mismas puertas de la capital de Varsovia, concretamente en la localidad de Wolomin. Hasta entonces y desde que se había puesto en marcha la campaña el 22 de Junio, el Ejército Rojo había avanzado nada menos que 600 kilómetros entre su punto de partida a las afueras Orsha en Bielorrusia y el Río Vístula en Polonia. Durante este trayecto cubierto en tiempo récord se había materializado la destrucción del Grupo de Ejércitos de Centro, se había aislado al Grupo de Ejércitos Norte en las costas del Mar Báltico y se había provocado daños graves al Grupo de Ejércitos Ucrania Norte, además de haberse destruido a 28 divisiones enemigas; aunque lógicamente el precio a pagar por la Unión Soviética también fue altísimo porque los I, II y III Frente Bielorrusos, junto con los I y II Frentes Bálticos, ya no tendrían capacidad para lanzar nuevos ataques hasta el año 1945.

La Unión Soviética sufrió 1.058.603 bajas entre 243.460 muertos y 815.143 heridos, además de perderse 4.226 tanques, 3.829 cañones y 822 aviones.

El Eje sufrió 417.000 bajas (409.000 alemanes, 7.000 ucranianos y 1.105 vichystas franceses) entre 360.000 muertos o heridos y 57.000 prisioneros, además de perderse 200 tanques, 1.300 cañones y 57.000 vehículos

Incuestionablemente la “Operación Bagration” fue la mayor catástrofe militar sufrida por el Tercer Reich durante la Segunda Guerra Mundial, muy superior a la encajada en la Batalla de Stalingrado de 1942-1943. La aniquilación del Grupo de Ejércitos Centro, algo insólito en el Frente del Este, implicó que el Ejército Rojo recuperarse Bielorrusia y la provincia ucraniana de Galitzia, así como todo el este de Polonia, el sur de Letonia y la mitad de Lituania. A raíz de esta debacle, el Eje solo pudo salvar la situación hasta inicios de 1945, pues una vez la Unión Soviética se recuperó de las pérdidas sufridas durante la victoriosa campaña del verano de 1944, con la siguiente ofensiva sobre el Río Vístula las tropas de Iósif Stalin ocuparían fugazmente Polonia, Prusia Oriental y se harían con Berlín, poniendo fin a la existencia del Tercer Reich y acelerando el final de la Segunda Guerra Mundial.

 

Bibliografía:

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