Levantamiento Nacional Eslovaco

 

Eslovaquia era el primer país del Eje que había entrado en la Segunda Guerra Mundial al lado de Alemania desde que invadió Polonia en 1939. Pero a medida que avanzaba el conflicto y en 1944 cuando la contienda ya claramente se había decantado a favor de los Aliados en todos los frentes, muchas personalidades en Eslovaquia vieron que estaban en el bando equivocado y era necesario cambiar al otro lado. Eso daría lugar al Levantamiento Nacional Eslovaco “Slovenské Národné Povstanie”, una pequeña guerra dentro de Eslovaquia que enfrentaría a sus ciudadanos entre sí con un comienzo trágico y un final peor.

Preludio

Muchos eslovacos a principios de 1944 estaban preocupados por la suerte de su país. Si seguían en el Eje la Unión Soviética probablemente invadiría el país, pero lo peor de todo es que Eslovaquia quedaría incluída como parte de Chequia, pues los Aliados no reconocían a esta como nación independentiente prefiriendo al Gobierno de Checoslovaquia en el exilio de Londres para que una vez finalizara el conflicto se unificase de nuevo, algo que no querían de ninguna manera los eslovacos. Por miedo al retorno a la antigua Checoslovaquia, a los eslovacos empezó a urgirles un plan militar que diese un golpe de Estado contra el Presidente Jozef Tiso, a favor de continuar en el Eje al lado de Alemania, y sustituirle con alguien que negociase la paz con los Aliados e impidiese una más que probable invasión alemana para restituir la administración tisista anterior.

Uno de los primeros movimientos en ese sentido conspirador fue el del Ministro del Interior, Alexander Mach, el cual comprendió que para dar un golpe de Estado era necesario contar con los grupos guerrilleros y de partisanos comunistas que hasta entonces habían sido sus enemigos. Por esa razón Mach se reunió en secreto con uno de los comunistas eslovacos llamado Laco Novomesky, el cual pudo convencer al líder del Partido Comunista Eslovaco, Gustáv Husák, para un levantamiento armado contra el Gobierno y Tiso. Así fue como nació la Junta Nacional Eslovaca (Slovenská Národná Ráda o SNR).

Junta Nacional Eslovaca

Algunas ramas del Ejército Eslovaco no tardaron el colaborar con la Junta Nacional Eslovaca. Uno de los más destacados generales fue Ján Golian que se convirtió en comandante en Jefe de las fuerzas armadas en el levantamiento. Siendo ya nombrado jefe, Golian encuadró a los miembros del Partido Comunista Eslovaco en el Mando Militar (Vojenské Ústredie) el 27 de Abril de 1944. Con esa decisión ya no había vuelta atrás, algo que corroboraron con su apoyo los coroneles Ján Imro y Viliam Talsky con los generales comunistas guerrilleros Mikulás Ferjencík, Jozef Marko, Július Nosko y Anton Cyprich. Pero la adquisición más valiosa fue la del general Ferdinand Catlos, uno de los militares más valorados y héroe veterano en la campaña de Polonia de 1939.

En el plan inicial se constataba un levantamiento en tres zonas de Eslovaquia: Oriental, Central y Occidental, esta última la más peligrosa al estar junto a la frontera con el Tercer Reich. La defensa que definió Golian fue la establecida en el triángulo Banská Bystrica-Brezno-Zvolen, lugar en el que debían resistir hasta la llegada de los soviéticos. La estrategia se presentó a los Aliados el 28 de Junio de 1944 a cambio de que no bombardeasen las plantas petrolíferas de Dubová y Podbrezová, necesarias para estar abastecidos en el golpe de Estado. Al mismo tiempo el propio general Catlos presentó el esquema del plan a los soviéticos para que le garantizasen en seguida la ocupación de Eslovaquia nada más producirse la rebelión, algo que a los mandos del Ejército Rojo les pareció imposible por el momento dada las numerosas fuerzas enemigas germano-eslovacas. El Gobierno Checoslovaquio Exiliado en Londres recibió también un boceto porque se ofreció a ayudar aunque no estuviese a favor de la independencia eslovaca, aún así reconoció a la Junta Nacional Eslovaca, aunque lo hicieron de manera simbólica y en su ausencia al general procheco Ján Golian, líder del futuro levantamiento.

Para el levantamiento militar los eslovacos no podían contar más que con algunas fuerzas del Ejército Eslovaco, sin saber en muchos casos cuales serían, ya que muchos más preferían la continuidad con Tiso que a los soviéticos. El Mando Militar de Banská Bystrica liderado por el comandante Jozef Turanec era la única rama de las fuerzas armadas con la que se tenía asegurada la rebelión. Por otro lado estaban los 53 grupos guerrilleros en distintas regiones del centro del país y la Eslovaquia Oriental, armados todos ellos con 282 ametralladoras, 1.650 fusiles, 100 pistolas y 7.000 granadas. Tres trenes blindados con dos vagones-tanques Lt-35 y Lt-38, otro de ametralladoras y otro de artillería, se pondrían a disposición de los insurrectos, el nombre de ellos eran Stefánik, Hurban y Masaryk.

Se levantó también una organización de inteligencia para espiar todos los movimientos del Gobierno de Tiso: la de Michalovce contaba con 26 gendarmes destinados a cubrir las regiones de Humenné, Medzialaborce, Stropkov, Trebisov y Vranov; la de Nizná-Sebastova con 32 gendarmes se encargaba de Presov, Bardejov, Giraltovce, Sabinov y Svidník; por último la de Spisská Nová Ves controlaba Spis y los Montes Tatras.

Desde el extranjero tanto los Aliados como la Unión Soviética se prestaron a colaborar. Entre la ayuda checa habría dos expediciones: 53 paracaidistas que se encuadraron en el cuartel de Prasivá, entre ellos había 19 voluntarios eslovacos, y otros 11 paracaidistas, de los cuales dos eran también eslovacos, integrados en la célula guerrillera de Liptovská Osada. Más tarde el Gobierno Checoslovaco reconocido en la Unión Soviética enviaría la 2ª Brigada Paracidista Checoslovaca con 2.860 hombres vía aérea. La URSS de modo similar envió desde aviones paracaidistas guerrilleros soviéticos que organizaron el Grupo Púckov y el Grupo Rokosovskij-Litvinov en Eslovaquia Oriental. De Francia llegaron por último algunos comunistas franceses que se unieron a los rebeldes eslovacos. Aviación de diversos países volaron también en socorro de los eslovacos como la 1ª Fuerza Aérea Checoslovaca, algunos aviones del Ejército Rojo en la 4ª División de Bombardeo Soviética y la 15ª Escuadrilla USAF (United States Air Force) de Estados Unidos con base en Bari, Italia.

Fuerzas Eslovacas Rebeldes:
-Mando Militar de Banská Bystrika
-Guarniciones de Nitra, Zilina, Zvolen, Prasivá, Hlohovec, Sered, Nové Mestonad, Váhom, Trencín, Nemsová y Levoca
-Grupos guerrilleros de Vinné, Capajev, Humenné, Prasivá, Vrútky, Tatras, Liptovská Osada …

Voluntarios Extranjeros:
-2ª Brigada Paracidista Checoslovaca
-Grupo Púckov Soviético
-Grupo Rokosovskij-Litvinov Soviético
-15ª Escuadrilla USAF Estadounidense
-4ª División de Bombardeo Soviética
-1ª Fuerza Aérea Checoslovaca

Operación Kartoffelnernte mit Prämie

“Operación Kartoffelnernte mit Prämie” fue el nombre que dieron los alemanes a una posible intervención en ayuda de su aliado Eslovaquia si se producía un levantamiento en contra de que dicha nación siguiera en el Eje. Las experiencias de Italia, Rumanía, Bulgaria, Finlandia y Polonia les habían hecho aprender a la hora de producirse rebeliones para ser aplastadas con dureza.

El Ejército Eslovaco (Vychodoslovenská Armáda) seguía siendo leal en su mayoría al Presidente Jozef Tiso. Un total de 35.000 soldados eslovacos defendían el área en torno al levantamiento con las 1ª y 2ª Divisiones de Infantería, armadas por 50 tanques, 219 cañones, 91 morteros, 1.540 ametralladoras, 15.870 fusiles, 130 metralletas y 6.558 pistolas, a las cuales se sumaban los 42 aviones de la Fuerza Aérea Eslovaca (Slovenské Vzdusné Zbrana).

Alemania ya estaba muy bien preparada para aplastar un posiblemente levantamiento en Eslovaquia contra su amigo Tiso. Aunque se había previsto la utilización de 15.000 soldados para la operación, el Tercer Reich puso sobre el papel un total de 40.000 tropas comandadas por el general Gottlob Berger. Las fuerzas más importnates eran el Grupo Ohlen de 4.000 soldados con 15 tanques Panzer IV que se constituía por el 82º Regimiento de Granaderos Blindados más los 1st y 2nd Batallones de Entrenamiento Volksturm; el Grupo Junck tenía 1.000 hombres y lo distiguía el 85º Regimiento Blindado, el 13th Batallón de Reserva de Granaderos Blindados y la 8ª Compañía Antitanque.

Existían también un gran número de alemanes étnicos de Eslovaquia con colaboracionistas locales eslovacos que conjuntamente con fuerzas venidas del Tercer Reich formaron unidades provisionales como la Bratislava, Hannover, Hamburgo, Viena o Kassel. Por último como elemento de control y policial las SS aportarían 2.000 hombres y 20 tanques Hetzer, aunque actuando de un modo independiente con el recién creado Regimiento Panzer de Granaderos Schill, más las 271ª y 708ª Divisiones de Granaderos. Las Waffen-SS prestarían la 14ª División SS Ucraniana “Galitzia” formada por voluntarios nacionalistas de Ucrania, la 18ª División SS “Horst Wessel” y la 36ª Divisón SS “Dirlewanger” famosa por su brutalidad al estar integrada por delincuentes, presos, bandidos y violadores, además se destacó el Batallón SS Turco Oriental compuesto por voluntarios turcomanos de Turquía y Asia Central. Hungría como miembro del Eje sumaría a la causa los milicianos de las Cruces Flechadas en la frontera de Kosice.

Todas esas fuerzas en su punto más álgido totalizarían un potente ejército de infantería con 50.000 hombres y blindado con 76 tanques de los cuales había 2 Tiger, 28 Panzer IV, 16 Hetzer, 20 Panzer III y 20 Panzer I y II.

Fuerzas del Eje:
·Ejército Eslovaco “Vychodoslovenská Armáda”
-1ª División de Infantería
-2ª División de Infantería
-Fuerza Aérea Eslovaca
·Grupo Ohlen Alemán “Ohlen Kampfgruppe”
-82º Regimiento de Granaderos Blindados
-1st Batallón de Entrenamiento Volksturm
-2nd Batallón de Entrenamiento Volksturm
·Grupo Junck “Junck Kampfgruppe”
-85º Regimiento Blindado
-13th Batallón de Reserva de Granaderos Blindados
-8ª Compañía Antitanque
·Waffen-SS
-14ª División SS Ucraniana
-18ª División SS Horst Wessel
-36ª Divisón SS Dirlewanger
-Batallón SS Turco Oriental
·Fuerzas Independientes del Eje
-Cruces Flechadas Húngaras
-271ª División de Granaderos
-708ª División de Granaderos
-Regimiento Panzer de Granaderos Schill
-7ª Unidad Bratislava
-9ª Unidad Hannover
-10ª Unidad Hamburgo
-11ª Unidad Kassel
-12ª Unidad Viena

Movimientos en Banská Bystrica

El 9 de Agosto de 1944 el general Ferdinand Catlos hizo salir a las tropas del cuartel de Banská Bystrica al mando del comandante Turanec con la excusa de combatir a los partisanos comunistas en la región de Bajos Tatras. Sin embargo era un truco, pues previamente Catlos había informado a los guerrilleros para que se retirasen. Como ya no había partisanos las tareas de los hombres del Mando de Banská Bystrica fue la de preparar las defensas ante la inminente batalla.

Se produjo una ventaja más para los sublevados el 22 de Agosto cuando dos compañías, una en el cuartel de Hiadel y otra en el de Mostenica, desertaron y se unieron a los partisanos en Prasivá. En esos instantes el mando de Banská Bystrica y otras unidades del ejército que se sumaron secretamente a los rebeldes como las de Nitra y Zvolen, comenzaron a donar armas a los grupos guerrilleros comunistas en Vinné, Capajev, Humenné, Prasivá, Vrútky, Tatras, etcétera. Nadie en el Gobierno de Tiso sospechaba mínimamente lo que se estaba cociendo.

Unos días antes del levantamiento se produjeron tres importantes hechos. El primero fue el asesinato el día 27 de Agosto de un miembro del Parlamento y tres personas más por accidente a manos de los conspiradores. El segundo ocurrió al día siguiente, 28 de Agosto, cuando un convoy con oficiales del Eje que visitaban Eslovaquia fue asaltado en Surkov por partisanos en el que asesinaron a sus 32 ocupantes, de los cuales había 31 alemanes y un húngaro, muchos de ellos fueron muertos en el hospital de Sklabiña posteriormente al tomar la decisión los captores de no hacer prisioneros. El último hecho el mismo día 28 fue el ataque de más partisanos, en el que participaron 5 tanques LT-38, a Vrútky junto a la frontera con el Tercer Reich, sitio en el que mataron 40 alemanes más y destruyeron 3 camiones. Aquellos acontecimientos provocaron el efecto deseado: que el embajador alemán Hans Ludin solicitara a Tiso la entrada de tropas alemanas en el país, algo que erróneamente creían los partisanos que apresuraría al Ejército Rojo a liberarles.

Levantamiento Nacional Eslovaco

A las 9:00 horas de la mañana del 29 de Agosto de 1944 el jefe del Estado Mayor del Ejército Eslovaco leal al Gobierno, fue detenido por los rebeldes liderados por Ján Golian. Nadie se imaginaba en el Palacio Presidencial, ni siquiera Tiso lo que estaba a punto de suceder.

A media mañana sin previo aviso una guarnición militar eslovaca en Zilina al mando del comandante Jozef Dobrovodsky, se levantó antes de comenzar la rebelión con 1.000 soldados y 4 tanques, entre los que había 3 LT-38 y un Marder III, a los cuales se unieron algunos guerrilleros y voluntarios franceses comunistas. Todavía en Bratislava nadie sabía que eso formaba parte de un golpe de Estado de mayor magnitud que se produciría más tarde, aún así el Presidente Tiso entendiendo el riesgo que eso suponía consintió que los alemanes desde Moravia cruzasen la frontera para ayudar a aplastar a la guarnición de Zilina. Los germanos entraron en Eslovaquia ese día sin toparse con resistencia hasta que llegaron al objetivo designado en Zilina, allí los eslovacos al verse en inferioridad numérica abandonaron la guarnición que fue otra vez puesta bajo mando gubernamental por los alemanes, en su lugar los rebeldes huyeron a través de la carretera de Strecno y el Río Váh donde se ocultaron en la zona montañosa entre Turiec y Bajo Fatra.

Unidad militar eslovaca rebelde contra el Gobierno de Tiso nada más producirse el Levantamiento Nacional Eslovaco.

Sólo el general Ferdinand Catlos que conocía el plan rebelde, comprendió que el levantamiento no podía prosperar y en el último momento se echó atrás, por lo que a las 19:00 horas de la tarde comunicó por radio en un discurso elaborado por su colaborador, Tido Gaspar, un mensaje de apoyo a la causa por la que Eslovaquia luchaba al lado de Alemania contra el bolchevismo. Aquella traición de Catlos a los golpistas precipitó los acontecimientos, por lo que Golian una hora más tarde, a las 20:00 de la noche, se autonombró coronel y vía telefónica ordenó a todas las guarniciones que se adelantaran e iniciaran la rebelión armada.

El levantamiento militar se inició instantáneamente durante la noche del 29 de Agosto. Las guarniciones militares de Hlohovec, Sered, Nové Mestonad, Váhom, Trencín, Nemsová, Levoca y Neushol se rebelaron contra Tiso y controlaron sus respetivas áreas sacando los oficiales a sus 29.000 soldados a las calles y campos a los que en seguida se unieron los grupos de guerrilleros y partisanos. Por otro lado la guarnición de Nitra con 2.000 soldados hizo un intento se sumarse a la rebelión, pero como sus mandos sentían lealtad al Gobierno permanecieron al lado de Tiso. El objetivo más importante y clave de la operación que era Bratislava, la capital, acabó en un fracaso rotundo porque sélo 900 soldados se levantaron, mientras que los 9.000 restantes, incluyendo los guardias del Palacio Presidencial, permanecieron leales a Tiso al cual juraron fidelidad.

Los rebeldes mantenían un total de 20.000 kilómetros cuadrados con 1.700.000 habitantes. El territorio bajo control insurrecto se dividió en dos áreas defensivas: una de ellas era la VOO-1 al mando del coronel Pavol Kuna que incluía Banská Bystrica, Turiec, Zvolen y el Río Hron; la otra era VOO-2 dirigida por el coronel Ladislav Bodicky que defendía Spis y Orava.

Con el resultado del levantamiento militar al terminar el día 29 la situación terminó de la siguiente manera: por un lado 29.000 soldados sublevados y por otro unos 11.000 fieles a Tiso. Mientras tanto quedaban decenas de miles de indecisos que no sabían a quién apoyar. Jugadas las cartas, el pueblo eslovaco quedaba dividido en dos bandos y daba comienzo en medio de la invasión alemana la guerra civil.

Guerrilla en Eslovaquia

Justo a las 7:00 horas de la mañana del 30 de Agosto de 1944 la radio BBC de Londres comunicó al mundo que una parte del pueblo eslovaco se había levantado en armas contra las fuerzas del Eje. Dos horas más tarde Golian a través de la emisora local Radio Eslovaquia Libre difundió con las siguientas palabras la falsa noticia: “Eslovaquia está en guerra contra Alemania”, a la vez que llamó a una insurrección general en todo el país. La región de Banská Bystrica, uno de los principales objetivos, fue a parar a manos de los rebeldes que rápidamente la reforzaron con tres brigadas partisanas llamadas Stalin, Jásonik y Nálekpa, además de unidades de artillería antiaéreas venidas del cuartel recién sublevado de la cercana Dubová. A muchos kilómetros de allí la localidad de Poprad fue controlada también por los eslovacos. Juntas revolucionarias nacionales se constituyeron por todo el país y en seguida muchos radicales eslovacos comenzaron a represaliar a las minorías de inmigrantes alemanes y a eslovacos profascistas. La localidad de Poprad fue controlada también por los eslovacos. Pero no todo fueron victorias ese día para los insurrectos, pues a las 18:00 horas de la tarde aviones alemanes bombardearon y destruyeron el edificio de Radio Eslovaquia Libre, mientras que la guarnición de Kezmarok fracasó en su intento de pasarse al bando rebelde siendo aislada por tropas gubernamentales. Al final del día el Presidente Tiso llamó por radio a la nación para que los sublevados depusieran las armas y a cambio serían perdonados, de lo contrario caería la ira sobre ellos.

Nada más empezar el 31 de Agosto el Tercer Reich comenzó a invadir masivamente Eslovaquia desde Kosice y la frontera con Polonia. El Grupo Ohler avanzó a través del valle del Váh que fue tomado casi sin lucha gracias a que los caza-bombarderos Stukas barrieron a los rebeldes. Durante el primer avance alemán un tanque Marder III eslovaco que se ocultaba en los raíles de un túnel destruyó tres tanques Panzer IV, dos de ellos por disparos y otro haciendo que se cayese por una zanja. Con el empuje inicial germano también se rindieron las guarniciones sublevadas de Poprad y Levoca. El miedo causado por la rápida e inesperada intervención alemana hizo que 36 aviones eslovacos huyeran a la Unión Soviética. Únicamente se logró parar a los alemanes en Strecno, los protagonistas de hacerlo fueron un conjunto de partisanos eslovacos, checos y franceses.

El 1 de Septiembre de 1944, justo cinco años después de que Eslovaquia comenzara al lado de Alemania la Segunda Guerra Mundial con la invasión de Polonia, la Junta Nacional Eslovaca se autoproclamó único órgano legal del país, algo que corroboraron Londres, Washington, Moscú y París.

Desde el primer momento en que se quedó formalizado el Levantamiento Nacional Eslovaco terribles crímenes fueron cometidos por los sublevados. Las venganzas contra los eslovacos leales a Tiso llegaron a los 2.000 muertos. Pero todavía peor fueron los pogromos contra los ciudadanos o inmigrantes alemanes a los que por xenofobia persiguieron, llegando a exterminar alrededor de 2.000. En la masacre de Sklené por ejemplo, 187 varones alemanes fueron obligados por los insurrectos a cavar una fosa común, a introducirse dentro y después ser fusilados de un tiro en la cabeza.

Sobre las 9:00 horas de la mañana del 2 de Septiembre, el general Ferdinand Catlos voló en avión a Banská Bystrica porque deseaba volver a querer cambiar de bando, pero esta vez Golian no le perdonó y fue arrestado acusado de traidor. Sin embargo la situación no era nada favorable a los rebeldes porque los alemanes avanzaban como gacelas haciendo cumbre en las colinas de Altos Tatras, destruyendo 3 tanques eslovacos LT-38 y un Marder III, y conquistando el depósito de Vetnica en el que capturaron a los rebeldes un importante botín de 813 ametralladoras, 40 millones de cartuchos, 62.000 proyectiles de artillería y 112.000 granadas. Un hecho triste fue la conquista alemana de la guarnición de Kezmarok, en la cual ejecutaron como represalia a 23 personas entre las que había 7 soldados rendidos y 16 civiles. También hubo éxitos de los sublevados, como la defensa del Monte Králova Hola de 1.946 metros y el aprovisionarse de un depósito que encontraron cerca de Dubová con 5.000 litros de gasolina. Algo curioso que sucedió ese día fue el último derribo de un avión por un biplano en la Segunda Guerra Mundial, en este caso el aparato triunfador fue un caza Avia B-534 eslovaco a manos del rebelde Frantisek Cyprich que abatió a un transporte húngaro Junkers Ju 52, ya que Hungría no había recibido la noticia de la sublevación y los vuelos continuaban normalmente, pero lo asombroso de esto es que el aviador que ganó el duelo se hizo amigo del copiloto superviviente húngaro llamado Nándor Vermes, los cuales se reunirían en 1991 para recordar el momento.

El bombardero húngaro Junkers Ju 52 que derribó el piloto insurrecto eslovaco Frantisek Cyprich. Fue el último avión abatido por un biplano en la Historia.

Spisská Nová Vis, importante región militar y política, cayó en manos alemanas el 3 de Septiembre, eso daría lugar a una nueva oleada de represalias por parte de las SS en las que resultarían asesinadas 275 personas, 110 serían deportadas a campos de concentración y 44 pueblos serían incendidados. Ese mismo día en Telgárt ocurrió lo mismo cuando tropas germanas se hicieron con el pueblo, pues mataron 35 personas, de las cuales 14 eran prisioneros militares y 21 civiles, además de quemar 260 viviendas. Topolcany tuvo más suerte al rendirse a tropas germano-eslovacas que no tomaron más acciones de castigo. A partir de estos sucesos las SS implantaría un total de 5 Grupos de Acción (Einsatzkommando) destinados a ejecutar sistemáticamente en Eslovaquia a todo aquel sospechoso de disidencia.

Al día siguiente de los crímenes, el 4 de Septiembre, un destino similar sufriría Vrútky cuando fue tomado por los alemanes. Sin éxito los rebeldes eslovacos lanzaron un contraataque contra la misma Vrútky el día 5 en el que retrocederían derrotados perdiendo 2 tanques Panzer II. Como venganza por el contraataque sobre Vrútky bombarderos en picado Stukas alemanes bombardearon los cuarteles en San Martin destruyendo otros 3 tanques del modelo LT-40. La única noticia buena para los sublevados fue la reconquista de Télgart. Lo que no sabían es que lejos del frente el Estado de Eslovaquia se estaba reconstruyendo otra vez en manos del Presidente Tiso, de hecho hubo una concentración de poderes a manos del nuevo Vicepresidente Otamar Kubala que llamó a una reacción nacional contra los traidores del levantamiento, palabras que tuvieron eco dado los resultados del improvisado golpe de Estado.

Los alemanes se hicieron con Batovany y Ruzomberok el 6 de Septiembre, exactamente cuando el piloto rebelde Frantisek Cyprich, derribaba un avión alemán Focke Wulf 180 manejando en esta ocasión un monoplano de ala baja Messerschmitt Bf 109. Con la caída de Ruzomberok, Golian presionado desde Londres ordenó una retirada estratégica de todos los militares rebeldes y partisanos al área defensiva Ostro-Biely Potok-Vlkolinec. La retirada se hizo con éxito a excepción de que quedaron cercados 5.000 soldados en la guarnición de Dolny Kubín, la cual fue asediada rápidamente por tropas alemanas y gubernamentales. La ayuda que solicitaron los sublevados apenas fue escuchada, únicamente Estados Unidos los reconoció como ejército de las Fuerzas Aliadas el 7 de Septiembre como medida simbólica.

Para el 10 de Septiembre los sublevados hicieron una nueva reorganización en el frente para combatir al Eje en toda Eslovaquia: En Banská Bystrica se situaron 4.000 hombres, en Brezno 16.000, en Zvolen 10.000, en Kremnica 5.000, en Turiec 4.000, en Liptovská Osada 6.500 y los 2.860 voluntarios checos en Badín.

Los refuerzos aéreos extranjeros no tardaron en llegar desde el día 10 de Septiembre para los eslovacos como los 21 cazas checos La-5 de la 1ª Fuerza Aérea Checoslovaca. El mismo día de su llegada los cazas checos La-5 destruyeron 10 aviones alemanes en tierra mientras yacían aparcados en el aeródromo de Piestany y dañaron a otros 10 más. Uno de los cazas sublevados pilotado otra vez por Cyprich derribó el día 12 un bombardero alemán Junkers Ju 88. Mientras el duelo aéreo continuaba los alemanes en tierra el 13 de Septiembre se hicieron con Nováky y Kralovany, y para el 15 aseguraron todo el valle de Váh. El 17 de ese mes 2 bombarderos B-17 norteamericanos escoltados por 42 cazas P-51 Mustang aterrizaron en Tri Duby llevando 8 toneladas de suministros a los rebeldes y evacuando de paso a otros 20 pilotos estadounidenses atrapados en el país. El 20 la 15ª Escuadrilla de Estados Unidos regresó con 150 bombarderos B-17 estadounidenses que bombardearon el aeropuerto de Novy Dvor acabando con 12 aviones alemanes en la pista y dañando un total de 29 aparatos más. El turno de la 4ª División de Bombardeo Soviética víno el 22 de Septiembre al trasladar a los paracaidistas checos desde la frontera con Polonia a Krosno en Eslovaquia con 385 toneladas de suministros y 1.928 soldados repartidos en transportes aéreros, sin embargo la misión acabó en desastre porque 14 aviones fueron derribados, de los cuales 6 eran del modelo C-47 Dakota y 8 del tipo Li-2.

Para el último cuarto de Septiembre todo parecía ir bien para los sublevados, ya que a pesar de haber perdido Sucany y Bajos Tatras, se hicieron con el valle de Hornád y escalaron al Monte Javorina al tiempo que tomaban Podlesok el 24 de ese mes. Aprovechando esa ventaja se hizo una última movilización general que incluía a los eslovacos de entre 17 y 60 años para llevar a cabo las tareas de retaguardia en el transporte y excavación de trincheras, algo que no alcanzó las expectativas esperadas de 60.000 soldados, ya que en total sumaron 37.000 entre 25.000 soldados profesionales, 5.000 voluntarios civiles desarmados y 7.000 partisanos, además de un material de 61 cañones, 20 tanques más otros 20 blindados en reparación y 20 aviones operativos de los cuales había 18 La-5, un Avia B-534 y un Letov 328.

La decadencia de los sublevados comenzó el 25 de Septiembre cuando los alemanes con un potente ataque conquistaron el estratégico nudo de San Miguel de Turiec causando inumerables bajas a los eslovacos. Los checos al ver la debilidad eslovaca retiraron a los 21 cazas restantes de la 1ª Fuerza Aérea Checoslovaca que se marchó a la URSS. Al empezar Octubre la situación era desesperada para los insurrectos que se veían rodeados por fuerzas eslovacas gubernamentales, alemanas, húngaras y ucranianas nacionalistas desde todos los frentes con una presión asombrosa. Gracias al tren blindado de los rebeldes, el Stefánik, se detuvo el 3 de Octubre el avance alemán en Jalná, lo mismo sucedió el día 4 con el otro tren, el Hurban, que frenó a los alemanes en el puerto montañoso de Maly Sturec y Cremosné. Pero el 5 el Eje reanudó sus conquistas haciéndose con Sklené y Dolny Turcek, mientras que para el 6 los alemanes ya estaban en Kremnika.

Como medida de urgencia el día 10 un total de 6 bombarderos B-17 y 32 cazas Mustang P-51 estadounidenses llevaron 16 toneladas de suministros y 20 agentes aliados de la Oficina de Servicios Estratégicos (OSS), recogiendo en el vuelo de regreso a una misión militar eslovaca hacia Londres. También la URSS envió algún que otro refuerzo desde bombarderos B-25 Mitchell con 253 toneladas de suministros, aunque uno de los aviones fue derribado. Gran Bretaña y la URSS reconocieron oficialmente como un ejército aliado a los insurrectos el 11 de ese mes. El 12 de Octubre tuvieron lugar dos hechos distintos: primeramente la 2ª Brigada Paracaidista Checoslovaca recuperó Jalná; segundamente los rebeldes tuvieron menos suerte al perder la localidad de Myjava a manos del Batallón SS Turco Oriental comandado por el líder musulmán Harun Al-Rashid, unidad que sufrió unas 200 bajas.

Cansados los alemanes del frente en Eslovaquia, Adolf Hitler en Octubre colocó como líder de todas las operaciones en el país al general Hermann Höfle y le instó para una ofensiva final que aplastara la rebelión. Dicha decisión víno al saberse que el Ejército Rojo había sido derrotado en la Batalla de Dukla y que por el momento no podría invadir Eslovaquia hasta el año siguiente. Libres de una invasión soviética, Alemania junto con Hungría y la Eslovaquia leal a Tiso, fijaron la ofensiva final para el 18 de Octubre, un asalto que incluiría a 50.000 soldados de diversas nacionalidades contra unos insurrectos eslovacos ya de por sí condenados a morir.

Un militar eslovaco echa mano como última medida a jóvenes partisanos inexpertos que alista para participar en una rebelión, ya de por sí condenada al fracaso.

La ofensiva definitiva del Eje comenzó el 18 de Octubre de 1944 de manera devastadora en toda la Eslovaquia que se había sublevado con 48.000 tropas germanas y 8.000 eslovacas tisistas. La embestida germana conquistó Kuprina y destruyó 39 tanques eslovacos entre los que había 27 LT-38, 5 LT-35, 4 Marder III y 3 Panzer III. El día 19 los atacantes tomaron Chyzné y Rimavská Baña, cerca allí granaderos alemanes se hicieron con Babiná. La 18ª División SS “Horst Wessel” realizó avances espectaculares durante la jornada: el día 20 capturó Revúca y Muráñ; el 21 Cervená Skala, Telgárt y Tivosec; y el 22 Pliesovce y Sása. Los hombres de la 36ª División SS “Dierlewanger” limpiaron de rebeldes el valle de Becpal e hicieron cima en el Monte Ploská de 1.532 metros de altura, cayendo por el camino los pueblos de Biely Potok y Brezno. Para el 26 todas las fuerzas eslovacas rebeldes y la 2ª Brigada Paracaidista Checoslovaca quedaban asediadas por alemanes y húngaros desde todas partes en cuando se ocupó el paso de Kordíky que los dejó sin salida.

Muy poco duraría el asedio al núcleo sublevado principial de Banská Bystrica. Comenzó la noche del 27 de Octubre por unas fuerzas del Eje abrumadoramente mayores contra unos eslovacos desmoralizados y prácticamente desarmados. A las 4:00 horas del 28 todos los soldados sublevados del ejército regular abandonaron sus puestos y se retiraron a los montes con los partisanos, los cuales ya de por sí eran inexistentes. Al hacerse de día los alemanes entraron victoriosos en Banská Bystrica poniendo fin al Levantamiento Nacional Eslovaco.

Conclusión

Oficialmente la resistencia de los insurrectos en Eslovaquia terminó el 3 de Noviembre con la entrega de miles de prisioneros y los generales conspiradores. Los Aliados abandonaron por completo a los eslovacos olvidando el fracaso y se centraron en otros frentes como los norteamericanos en Bélgica y los soviéticos en los Balcanes. Mientras tanto reconocieron como único Estado viable a Checoslovaquia, es decir, que no aprobarían nunca una independencia exclusiva de Eslovaquia como tal. Aquel desastre militar y político fue un golpe moral para los últimos resistentes que abandonaron cualquier esperanza.

Los sublevados de la Junta Nacional Eslovaca sufrieron 50.000 bajas entre muertos, heridos y desaparecidos, entre los que había 12.000 prisioneros (10.000 en manos alemanas, 1.300 en húngaras y el resto en eslovacas tisistas), más la completa desaparición de dicha organización. Las pérdidas materiales fueron la destrucción de 48 tanques, 2 trenes blindados y 15 aviones, estos últimos todos soviéticos; por otro lado el equipo capturado fue de 80 cañones, 600 vehículos, un tren blindado y 2.800.000.000 coronas de oro del tesoro bancario de Eslovaquia.

El Eje sufrió pérdidas significativas con un total de 10.000 bajas entre muertos y heridos para los alemanes, eslovacos tisistas, húngaros y voluntarios ucranianos y turcos. De material perdido hubo solo 3 tanques y una alta cifra de 24 aviones, de los cuales todos fueron alemanes y uno húngaro.

Una de las más tristes consecuencias del Levantamiento Nacional Eslovaco fueron los posteriores crímenes que el Eje cometió contra los eslovacos capturados. Como los sublevados no constaban oficialmente como un ejército legal en las Leyes Internacionales no pudo aplicarse la protección de la Cruz Roja ni por tanto la Convención de Ginebra. Los líderes fueron ejecutados sin perdón como el jefe Ján Golian, el cabecilla en Bratislava Stefan Jurech o el antiguo Primer Ministro Alexander Mach. El destino de los prisioneros fue mucho más trágico, pues 5.304 fueron asesinados en 211 fosas comunes por los alemanes y eslovacos leales a Tiso, mientras que a otros 15.000 se los deportó a campos de concentración en el Tercer Reich, la mayoría a Mauthausen. Los soldados húngaros que habían capturado un buen número de prisioneros eslovacos ejecutaron a 530 de ellos y a 800 más los deportaron a campos de internamiento en la província húngara de Kosice. Como una última represalia el Eje incendió 93 aldeas acusadas de colaboracionismo.

El Levantamiento Nacional Eslovaco terminó con el completo aniquilamiento de la Junta Nacional Eslovaca y la permanencia de Eslovaquia en las potencias del Eje durante el resto de la Segunda Guerra Mundial en Europa, continuando la Presidencia de Józef Tiso.

 

Bibliografía:

Santiago Mata, El Ejército Eslovaco durante la Segunda Guerra Mundial (II). “La guerra en Eslovaquia”, Revista Serga Nº18 (2002), p.45-55

Editores de S.A.R.P.E., Crónica Política y Militar de la Segunda Guerra Mundial. “Revuelta en Eslovaquia”, S.A.R.P.E. (1978), p.1.754
http://en.wikipedia.org/wiki/Slovak_National_Uprising