Invasión de Manchuria

La “Operación de Tormenta de Agosto” que implicó la invasión de la Unión Soviética a Manchuria en el verano de 1945, constituyó junto a las bombas atómicas arrojadas por Estados Unidos sobre Hiroshima y Nagasaki el golpe definitivo que propició la capitulación de Japón. Aquella ofensiva de proporciones gigantescas organizada por el Ejército Rojo en tres frentes desde Siberia, embolsaría y aniquilaría de forma magistral al Ejército del Kwantung y contribuiría decisivamente a poner el punto final a la Segunda Guerra Mundial.

Plan de la URSS

Históricamente la rivalidad de Rusia y Japón por el control del Lejano Oriente databa de la Guerra Ruso-Japonesa de 1904 a 1905, cuando tras la derrota del Imperio Zarista y la firma del Tratado de Portsmouth, el Imperio Ruso tuvo que abandonar sus pretensiones expansionistas en Manchuria, ceder a los nipones los derechos del Ferrocarril Trans-Manchuriano y entregarles la Península de Liaodong con el puerto de Port Arthur y la franja meridional del llamado “Territorio Arrendatario del Kwantung”. Sin embargo y a pesar de la paz posterior, la tensión no dejó de crecer entre ambas potencias primero con la invasión del Imperio Japonés a Manchuria en 1931 que confrontó a los nipones contra la China Nacionalista del Kuomintang, y posteriormente con la creación del “estado títere de Manchukuo” en 1932. A partir de entonces la hostilidad aumentó a límites nunca vistos con diversos choques armados, como por ejemplo sucedió con el Incidente del Lago Khasan cerca de Corea en 1938, o con la Guerra del Khalkhin-Gol junto a la frontera con Mongolia Exterior que en el verano de 1939 terminó en una derrota del Ejército Imperial Japonés frente a las unidades blindadas del Ejército Rojo, aunque las fronteras volvieron a sus posiciones originales debido a que aquella contienda coincidió con el estallido de la Segunda Guerra Mundial en Europa.

Manchuria dejó de ser un foco de disputa tras la firma del Pacto de Neutralidad Soviético-Japonés de 1941 que permitió a la URSS concentrarse en contener la expansión de Alemania en Europa, mientras que a Japón le facilitó atender la Guerra del Pacífico contra Estados Unidos. No obstante y a medida que la derrota del Eje era cada vez más inevitable, en la Conferencia de Yalta de 1945 el mandatario soviético Iósif Stalin pactó con el Primer Ministro Winston Churchill de Gran Bretaña y con el Presidente Frnaklin Delano Roosevelt de Estados Unidos que la URSS declararía la guerra al Imperio Japonés en cuanto se hubiese materializado la victoria contra el nacionalsocialismo (en un plazo aproximado de tres meses después de la caída de Berlín). Así pues, nada más producirse la capitulación del Tercer Reich en Mayo, el Kremlin denunció el Tratado de Neutralidad Soviético-Japonés y ratificó su compromiso de unirse a la Guerra del Pacífico en la Conferencia de Postdam.

Jinete mongol de la República Popular de Mongolia (Mongolia Exterior) en unos ejercicios militares antes de la campaña de Manchuria.

Los Aliados Occidentales siempre habían estado a favor de que la Unión Soviética se sumase a la Guerra del Pacífico con al esperanza de que Japón distrajese efectivos de otros escenarios del Asia Oriental, por lo menos hasta que se celebraron las últimas fases de la Conferencia de Postdam en Junio de 1945 y sobretodo hasta que Harry Truman fue nombrado Presidente de Estados Unidos (quién se declaraba ferviente anticomunista). A partir de ese instante la opinión cambió radicalmente porque después de que la URSS se hubiese expandido sobre Europa Central y Oriental absorbiendo Polonia, Checoslovaquia, Rumanía, Hungría, Bulgaria, Yugoslavia, Albania, Alemania Oriental, Lituania, Letonia, Estonia y la región de Carelia a costa de Finlandia, las democracias temían que los comunistas también extendieran su esfera de influencia a Asia conquistando Manchuria, Mongolia Interior, el norte de China e incluso la Isla de Hokkaido en el propio Japón. Lógicamente Iósif Stalin sabía del temor de sus socios anglosajones y le preocupaba no poder repartirse el “pastel del Lejano Oriente”, especialmente cuando sus espías le informaron de que los norteamericanos acababan de explosionar una bomba atómica de pruebas en Alamogordo. A raíz de este giro inesperado de la situación, fue entonces cuando al Kremlin le entraron las prisas por hacer la guerra a Japón y por tanto comenzaron a preparar la invasión del Manchukuo y todos los dominios del Imperio del Sol Naciente cercanos a Siberia.

Bajo el nombre de “Operación Tormenta de Agosto”, la Unión Soviética elaboró la invasión de Manchuria por orden directa de Iósif Stalin. Al mando del mariscal Aleksandr Vasilevsky (un antiguo zarista), cientos de miles de efectivos del Ejército Rojo, la mayoría veteranos tras haber combatido al Ejército Alemán en Europa, fueron siendo trasladados al Lejano Oriente. El viaje se efectuó a bordo de más de 3.000 locomotoras del Ferrocarril Transiberiano a lo largo de más de 10.000 kilómetros que día y noche fueron llevando sobre la estepa de Siberia a millares de soldados, tanques, cañones, vehículos, municiones, etcétera. Una vez estas fuerzas desembarcaban en sus los puntos de encuentro sobre Irkutsk, Chita, Kubyshevka, Blagoveshchenk o Khabarovsk cumpliendo sus respectivas tácticas de “maskirovka” o “enmascaramiento”, como por ejemplo que los condecorados no luciesen medallas obtenidas en Europa o que los carristas borrasen de sus tanques letreros como “¡A Berlín!”, acto seguido marchaban a ocultarse en atrincheramientos previamente excavados y camuflados sobre los bosques de los Ríos Amur, Ussuri y Sungari. Algo más complicado fue la aventura de las tropas que descendieron de sus trenes en la Mongolia Exterior (“estado títere” de la URSS que participaría en el ataque) porque tuvieron que atravesar el Desierto del Gobi y la Meseta de Barga soportando temperaturas de 40 grados y un equipo consistente por hombre en una sola botella de agua, 300 balas, 8 granadas y un cuchillo (lo que provocó varios fallecidos por sed o golpes de calor).

A nivel de despliegue el Ejército Rojo reunió a 47 divisiones (1 división blindada, 39 divisiones de fusileros y 7 divisiones de artillería) y 15 brigadas blindadas del siguiente modo: en el oeste de Manchuria al Frente del Trans-Baikal al mando del mariscal Rodión Malinovski con los XXXVI y XXXIX Ejércitos; en el sureste al I Frente del Extremo Oriental del general Kiril Meretskov con el I Ejército “Bandera Roja” y los V, XXV y XXXV Ejércitos, y en el norte al II Frente del Extremo Oriental del general Maksim Purkayev con los XV y XVI Ejércitos. También la Mongolia Exterior que formaba parte de la coalición con la URSS liderada por el “Mariscal” Khorloogiin Choibalsan como Jefe del Estado y líder del Partido Comunista Mongol, estacionó en el Desierto del Gobi al Ejército Popular Mongol del general Lkhagvasuren Jamiyan con el Grupo de Caballería Mecanizada Popular Mongola que incluía cuatro divisiones de caballería y una brigada blindada.

El Komintern sumaron los 1.701.000 soldados (1.685.500 soviéticos y 16.000 comunistas mongoles), 5.556 tanques, 27.989 cañones y 5.368 aviones; y municiones de 410.000.000 millones de balas y 3.200.000 proyectiles.

Ejército Rojo:
Frente del Trans-Baikal
·XXXVI Ejército Soviético
-94ª División de Fusileros Soviética
-103ª División de Fusileros Soviética
-210ª División de Fusileros Soviética
-275ª División de Fusileros Soviética
-292ª División de Fusileros Soviética
-293ª División de Fusileros Soviética
-298ª División de Fusileros Soviética
-7ª División de Artillería Antiaérea Soviética
-205ª Brigada Blindada Soviética
·XXXIX Ejército Soviético
-17ª División de Fusileros Soviética
-19ª División de Fusileros Soviética
-26ª División de Fusileros Soviética
-91ª División de Fusileros Soviética
-124ª División de Fusileros Soviética
-162ª División de Fusileros Soviética
-192ª División de Fusileros Soviética
-221ª División de Fusileros Soviética
-358ª División de Fusileros Soviética
-61ª División Blindada Soviética
-3ª División de Artillería de Guardias Soviética
-6ª División de Artillería de Guardias Soviética
-14ª División de Artillería Antiaérea Soviética
-44ª Brigada Blindada Soviética
-206ª Brigada Blindada Soviética
I Frente del Extremo Oriental
·I Ejército Soviético “Bandera Roja”
-22ª División de Fusileros Soviética
-39ª División de Fusileros Soviética
-59ª División de Fusileros Soviética
-231ª División de Fusileros Soviética
-300ª División de Fusileros Soviética
-365ª División de Fusileros Soviética
-33ª División de Artillería Antiaérea Soviética
-75ª Brigada Blindada Soviética
-77ª Brigada Blindada Soviética
-257ª Brigada Blindada Soviética
·V Ejército Soviético
-144ª División de Fusileros Soviética
-157ª División de Fusileros Soviética
-159ª División de Fusileros Soviética
-184ª División de Fusileros Soviética
-187ª División de Fusileros Soviética
-190ª División de Fusileros Soviética
-215ª División de Fusileros Soviética
-277ª División de Fusileros Soviética
-366ª División de Fusileros Soviética
-371ª División de Fusileros Soviética
-48ª División de Artillería Antiaérea Soviética
-208ª Brigada Blindada Soviética
-210ª Brigada Blindada Soviética
-218ª Brigada Blindada Soviética
·XXXV Ejército Soviético
-66ª División de Fusileros Soviética
-264ª División de Fusileros Soviética
-363ª División de Fusileros Soviética
-125ª Brigada Blindada Soviética
-209ª Brigada Blindada Soviética
II Frente del Extremo Oriental
·XV Ejército Soviético
-34ª División de Fusileros Soviética
-361ª División de Fusileros Soviética
-388ª División de Fusileros Soviética
-73ª División de Artillería Antiaérea Soviética
-165ª Brigada Blindada Soviética
-171ª Brigada Blindada Soviética
-203ª Brigada Blindada Soviética
·XVI Ejército Soviético
-79ª División de Fusileros Soviética
-214ª Brigada Blindada Soviética
Ejército Popular Mongol
·Grupo de Caballería Mecanizada Popular Mongola
-5ª División de Caballería Popular Mongola
-6ª División de Caballería Popular Mongola
-7ª División de Caballería Popular Mongola
-8ª División de Caballería Popular Mongola
-7ª Brigada Blindada Popular Mongola

Plan del Eje

La situación de Japón era crítica justo antes de la “Operación Tormenta de Agosto” porque el país se encontraba acosado desde todas sus fronteras tanto en Asia como en el Océano Pacífico. Por ejemplo en el Sudeste Asiático la línea del frente de había derrumbado con la pérdida de Birmania en manos de la Commonwealth y en China una contraofensiva del Kuomintang sobre la provincia de Guangxi había hecho colapsar todo el frente meridional, aislando los dominios de Indochina y Malasia. Mucho peor fue lo ocurrido en el territorio metropolitano, ya devastado por los raids de la Fuerza Aérea Estadounidense, porque tras la Batalla de Okinawa los Estados Unidos se habían apoderado de las Islas Ryûkyû y se preparaban para invadir las principales islas del archipiélago de Japón mediante la denominada “Operación Downfall”. Sin embargo antes de llevarse a cabo esta ambiciosa campaña de conquista, un avión B-29 bautizado como “Enola Gay” arrojó una bomba atómica sobre la ciudad de Hiroshima el 6 de Agosto de 1945, matando a 180.000 personas, algo que sin duda hizo saltar las alarmas en Moscú con la inmediata puesta en marcha de la invasión a Manchuria.

El Ejército del Kwantung desplegado en Manchuria se encontraba en una situación penosa y lamentable en el verano de 1945. Al mando del general Otozô Yamada, un veterano de la Guerra Ruso-Japonesa, esta antaño formidable agrupación que llevaba combatiendo contra el Ejército Chino desde 1931, había sido privada de un buen puñado de sus mejores divisiones que fueron enviadas hacia el propio Japón para defender el archipiélago ante un eventual desembarco del Ejército Estadounidense o en su lugar a contener las ofensivas del Kuomintang en las provincias centrales de China. A esta reducción del número de efectivos, se añadía una inferioridad cualitativa en artillería y tanques frente a los poderosos cañones y carros rusos, muy superiores en calibre y blindaje, sin contar con que no había suficientes tropas ni material con los que defender una inmensa frontera natural a lo largo del Desierto del Gobi, Mongolia y Siberia. De hecho el frágil despliegue con las 25 divisiones de infantería y 2 brigadas blindadas presentes se efectuó del siguiente modo: la vertiente oriental del territorio manchú estuvo bajo responsabilidad la I Zona del general Kita Seishii con los III y V Ejércitos; y la vertiente occidental quedó bajo control de la II Zona del general Jun Ushiroku con los IV, XXX, XXXIV y XLIV Ejércitos.

Mapa de la “Operación Tormenta de Agosto”.

Manchukuo que era el “estado títere”de Japón dentro de la propia Manchuria al frente del Emperador Pu-Yi, aportaría sus propias fuerzas armadas a la defensa compuesta en su mayoría por la minoría étnica manchú, en concreto el Ejército Imperial Manchú del general Xi Qia que poseía a los Ejércitos de Guardia “Harbin”, “Fengtien”, “Heilongjang”, “Jirin”, “Rehe” y “Hingganling”, así como algunas fuerzas de caballería y cuerpos motorizados. A estas unidades hubo que añadir el Ejército Independiente Mongol, una formación de caballería prestada por la Mongolia Interior que era otro de los socios de Japón como parte del Eje; además de la Brigada de Caballería Rusa Blanca “Asano” compuesta por rusos blancos y otros eslavos anticomunistas como ucranianos, bielorrusos, bálticos o caucásicos al mando del coronel armenio Gurgen Nagolen.

El Eje reunió 1.501.000 soldados (1.217.000 japoneses, 220.000 manchús, 60.000 mongoles y 4.000 rusos blancos), 1.155 tanques, 5.360 cañones, 1.215 vehículos y 1.800 aviones.

Ejército del Eje:
Ejército del Kwantung
-63ª División de Infantería Japonesa
-107ª División de Infantería Japonesa
-108ª División de Infantería Japonesa
-117ª División de Infantería Japonesa
-123ª División de Infantería Japonesa
-1ª Brigada Blindada Japonesa
-9ª Brigada Blindada Japonesa
I Zona
·III Ejército Japonés
-79ª División de Infantería Japonesa
-112ª División de Infantería Japonesa
-127ª División de Infantería Japonesa
-128ª División de Infantería Japonesa
·V Ejército Japonés
-124ª División de Infantería Japonesa
-126ª División de Infantería Japonesa
-135ª División de Infantería Japonesa
·Independientes
-132ª División de Infantería Japonesa
-134ª División de Infantería Japonesa
III Zona
·IV Ejército Japonés
-119ª División de Infantería Japonesa
-123ª División de Infantería Japonesa
-149ª División de Infantería Japonesa
·XXX Ejército Japonés
-39ª División de Infantería Japonesa
-125ª División de Infantería Japonesa
-138ª División de Infantería Japonesa
-148ª División de Infantería Japonesa
·XXXIV Ejército Japonés
-59ª División de Infantería Japonesa
-137ª División de Infantería Japonesa
·XLIV Ejército Japonés
-131ª División de Infantería Japonesa
-136ª División de Infantería Japonesa
Ejército Imperial Manchú
-Ejército de Guardia “Harbin”
-Ejército de Guardia “Fengtien”
-Ejército de Guardia “Heilongjang”
-Ejército de Guardia “Jirin”
-Ejército de Guardia “Rehe”
-Ejército de Guardia “Hingganling”
-Cuerpo Automóvil Manchú
-División de Pacificación Manchú
-1ª Brigada de Caballería Manchú
Ejército Independiente Mongol
Brigada Rusa Blanca “Asano”

Ofensiva de Manchuria

En la medianoche del 8 al 9 de Agosto de 1945, un cielo oscuro y grisáceo cubrió con su manto la inmensidad de Manchuria descargando lluvias que inundaron los campos y anegaron de barro las praderas. Gracias a aquel temporal que restó visibilidad a las patrullas de caballería del Ejército Imperial Manchú en la frontera de Manchukuo con Siberia, los soldados soviéticos de las 97ª, 144ª y 190ª Divisiones de Fusileros se aprovecharon de la niebla para adentrarse algunos kilómetros dentro del territorio enemigo cruzando el Río Shunlienchuan y desarmando unas pocas guarniciones sorprendidas del Ejército del Kwantung. Algo similar sucedió en el Río Volynka con las 63ª y 215ª Divisiones de Fusileros en vanguardia, así como en el Río Songacha porque los ingenieros tendieron un camino artificial con grava y troncos de madera sobre el que circularon las 66ª y 363ª Divisiones de Fusileros. Al mismo tiempo, otro contingente de tropas rusas atravesó a la señal de bengalas el Río Amur a bordo de barcazas, botes de remo y barcos de vapor, eliminando a un grupo de guardias manchús y tendiendo tres pontones artificiales, por cuya superficie pasó la 187ª División de Fusileros que emprendió un ataque a la bayoneta con el que se apoderó de la ciudad de Suifenho y despejó el túnel bajo la montaña utilizando los incursores lanzallamas, dinamita y bidones de gasolina hasta liquidar al último defensor japonés.

Al amanecer del 9 de Agosto de 1945, coincidiendo con el lanzamiento de la segunda bomba atómica que Estados Unidos arrojó sobre la ciudad de Nagasaki matando a 70.000 civiles, el Ejército Rojo inició finalmente la gran ofensiva con una intensa preparación de artillera consistente un bombardeo con 20.000 cañones y lanzacohetes Katyusha que sepultaron las primeras líneas de defensa enemigas, cortaron las comunicaciones y provocaron el caos en todo el frente sostenido por el Ejército del Kwantung. Simultáneamente oleadas de aviones descargaron sus bombas sobre la retaguardia y ametrallaron cualquier tipo de locomotora o vehículo de camino a los campos de de batalla, además de acuartelamientos, búnkers y puestos de defensa, los cuales poco a poco fueron siendo volatilizados por los cohetes de los cazabombarderos Shturmovik Il-2. Ni siquiera se salvaron las instalaciones de la Fuerza Aérea Imperial Japonesa y la Fuerza Aérea Imperial Manchú porque formaciones de aparatos de la Fuerza Aérea Soviética arrasaron los Aeródromos de Hailar, Solun y Wangyemiao, destrozando a un buen puñado de aviones nipones en las pistas y en los hangares. Incluso fue bombardeada desde el aire el casco urbano de la capital de Hsinking, donde el Emperador Pu-Yi tuvo que acudir con su séquito al refugio bajo el subsuelo del Palacio Real.

Inicio de la “Operación Tormenta de Agosto” con un cañón anticarro apoyando el avance de un tanque soviético T-34.

La mañana del 9 de Agosto, el Ejército Soviético “Bandera Roja” cruzó el Río Muling en dos columnas por el norte y por el sur tomando el puerto de montaña de Jumonji y asegurando varias crestas en la Cordillera de Taipingling, al tiempo en que forzaba al V Ejército Japonés a iniciar el repliegue cediendo las plazas de Lumintai y Kuanyuehtai, y obligando a los nipones a parapetarse en una nueva línea defensiva de 150 kilómetros entre las localidades de Pamientung y el Lago Khanka que se encontraba situada a 1.000 metros de altura sobre la Cordillera de Proganichnaia. La primera embestida de los soviéticos estuvo protagonizada por la 300ª División de Fusileros acompañada por 402 tanques T-34 que en seguida fueron repelidos por los soldados nipones de la 126ª División de Infantería, cuyas piezas anticarro destruyeron numerosos blindados rusos sobre los fangosos arroyos que serpenteaban el camino hacia Pamientung. Una vez paralizado el avance, los japoneses contraatacaron adosándose bombas de entre 5 y 7 kilogramos de explosivo al cuerpo para efectuar kamikazes humanos (“smertniks” como los denominaron los soviéticos) para ser acribillados a escasa distancia por las fuerzas rusas y sufrir más de 700 bajas, ya que solo dos suicidas se inmolaron junto a los carros, pulverizando dos blindados T-34. A raíz de este fracaso que mermó la capacidad defensiva de los nipones, el I Ejército Soviético “Bandera Roja” pudo reanudar la marcha y ocupar el estratégico enclave de Pamientung.

Simultáneamente al avance del I Ejército Soviético “Bandera Roja”, el XXXV Ejército Soviético más al norte desencadenó una ofensiva contra el perímetro defensivo de Tachiao, Maly Huankang, Maly Nangang y Taiyankang. Rebasadas con facilidad estas cuatro posiciones, un ataque aéreo de 99 aviones entre los que había 49 bombarderos en picado Shturmovik Il-2 y 50 cazas Yak-3, neutralizaron la artillería de gran calibre de la poderosa Fortaleza de Hutou, la cual fue puesta bajo asedio por las unidades de reserva del Ejército Rojo. Hecho esto y después de haber consumido los tanques la mayor parte de su gasolina, los contingentes de vanguardia del XXXV Ejército Soviético tuvieron que suspender el avance y reabastecer sus unidades haciendo marchar a los soldados casi 10 kilómetros hacia atrás para recoger las latas de gasolina guardadas en la base del Río Songacha (lo que retrasaría en varios días la ofensiva).

Al otro extremo de Manchuria, el XXXIX Ejército Soviético y el Ejército Popular Mongol agrupados en l Frente del Trans-Baikal, desarrollaron su propia ofensiva contra la Cordillera del Gran Khingan, una barrera natural de 1.300 metros de altura protegida por el XLIV Ejército Japonés del general Yoshio Hongo con la 9ª Brigada Blindada y las 63ª, 107ª y 117ª Divisiones de Infantería. Bajo la palabra clave de “molniia”, el Ejército Rojo abrió un nutrido fuego de artillería con 2.708 cañones y morteros, seguido por un asalto de masas de soldados acompañados por 502 tanques T-34 y Sherman (estos últimos comprados a los Estados Unidos mediante la Ley de Préstamos y Arriendos). Ante aquella increíble superioridad numérica y cualitativa, los destacamentos de caballería del Ejército Imperial Manchú fueron masacrados en la misma frontera con la Mongolia Exterior y las fuerzas japonesas empujadas unos 100 kilómetros, cediendo a los soviéticos el control de la ciudad de Nomonhan y el Río Khalkhin-Gol (precisamente el mismo territorio que habían tardado cinco meses en conquistar durante la Guerra del Khalkhin-Gol de 1939).

Tropas soviéticas y mongolas en Siberia esperando a cruzar el Río Amur para invadir Manchuria.

Justo al norte de Manchuria, el II Frente del Extremo Oriental al mando del mariscal Rodión Malinovsky que se desplegaba sobre una línea de 2.500 kilómetros entre Khabarovsk y Blagoveshchenk, invadió el Manchukuo cruzando el Río Amur mediante todo tipo de embarcaciones fluviales y lanchas de desembarco cedidas por la Flotilla Roja del Amur que trasladaron a la orilla sur 91.000 soldados, 150 tanques, 413 camiones, 3.000 caballos y 28.000 toneladas de suministros, gracias en parte al apoyo artillero prestado por 1.433 cañones y 18 lanzacohetes Katyusha que devastaron todo el perímetro defensivo enemigo custodiado por la 134ª División de Infantería Japonesa liderada por el general Jin Izeki. Lógicamente poco pudieron hacer los nipones frente a tanta superiodad porque en cuanto la avalancha posterior se les vino encima con oleadas de tanques T-26 y T-34 que arrollaron las trincheras de vanguardia y superaron las alambradas, los japoneses se retiraron a la Fortaleza de Fuchin, dejando abandonada la ciudad de Tungchiang que sin necesidad de pegarse un solo tiro cayó en manos de la 361ª División de Fusileros.

Hailar o “Perla de las Praderas” (según se conocía en lengua china a la región) fue el sector escogido por el XXXVI Ejércitos Soviético para una nueva ofensiva de la Unión Soviética que estuvo precedida por un raid preliminar de bombarderos Tupolev Tu-2 sobre las ciudades de Duroy, Staro y Tsurukhaitui. Mientras se producía el ataque desde el aire, rápidamente los ingenieros soviéticos construyeron cinco puentes sobre el Río Argun y a lo largo de 25 kilómetros tendieron varias pasarelas de troncos de madera talados por las cuales los tanques pudieron sortear el suelo pantanoso. Gracias a esta táctica y al trabajo de los zapadores, en cuestión de 13 horas los soldados soviéticos y sus carros se apoderaron al atardecer del Valle de Burkhata y por la noche cruzaron el Río Hailar, obligando al IV Ejército Japonés, a elementos del Ejército Imperial Manchú y a los voluntarios de la Brigada de Caballería Rusa Blanca “Asano” a huir hacia el corazón de Manchuria.

Campañas del Gran Kinghan y el Río Amur

A las veinticuatro horas de la “Operación Tormenta de Agosto”, el día 10, el XXXIX Ejército Soviético y el Ejército Popular Mongol que ya se habían adentrado 100 kilómetros a través de las crestas de la Cordillera del Gran Khingan y acababan de cruzar el Río Hui, quedaron completamente detenidos tanto sobre el Paso de Halung-Arshaan como también sobre el Paso de Wuchakou, en ambos porque casos porque las carreteras serpenteantes y los peligrosos desfiladeros verticales ralentizaron el tráfico de los camiones encargados de avituallar a las fuerzas en vanguardia, cuyas tropas vieron reducidas sus escasas reservas de agua potable a un mísero 40%. De manera similar en el Valle de Hailar, los soldados del XXXVI Ejército Soviético que también habían recorrido 100 kilómetros, fueron frenados por la artillería de largo alcance emplazada a 12 kilómetros de distancia sobre el Monto Oboto, cuyos proyectiles provocaron numerosos muertos y heridos a los efectivos de la 205ª Blindada Brigada.

La Fortaleza de Fuchin, sitiada por el II Frente del Extremo Oriental desde el inicio de la “Operación Tormenta de Agosto”, fue asaltada al amanecer del 11 de Agosto por la 171ª Brigada Blindada y las 361ª y 388ª Divisiones de Fusileros que cruzaron el Río Sungari a bordo de las tres cañoneros fluviales Sun Yat-Sen, Lenin y Krasni Vostok. Los defensores que contaban con 1.356 efectivos entre 1.200 soldados japoneses y 156 auxiliares manchús de la 134ª División de Infantería al mando del general Jin Izeki, se hallaban convenientemente protegidos por detrás de búnkers de hormigón y galerías subterráneas camufladas con techos de troncos de madera, por lo que con relativa facilidad acribillaron con sus ametralladoras ocultas a decenas de infantes y marineros soviéticos, los cuales tuvieron que abrirse paso eliminando a sus oponentes nido a nido y también silenciando las torres de 20 metros de altura. No obstante y a pesar de que los invasores limpiaron de defensores el primer cinturón y neutralizaron la vecina guarnición del pueblo de Fuyuan, por el momento la Fortaleza de Fuchin resistió y permaneció bajo firme control del Eje.

Ametralladora soviética en acción emplazada sobre la taiga de Manchuria.

Lejos de la Fortaleza de Fuchi, en el resto de escenarios de Manchuria, las columnas del XXXIX Ejército Soviético consiguieron atravesar la última carretera transitable entre el Paso de Halung-Arshaan y el Paso de Wuchakou, descendiendo de la Cordillera del Gran Khingan y accediendo a continuación al Río Urgen Gol que fue superado gracias a los seis puentes tendidos por los ingenieros del Ejército Rojo. Simultáneamente el XXXVI Ejército Soviético que la jornada anterior había dejado atrás el Valle de Hailar, siguió anotándose éxitos porque la 94ª División de Fusileros ocupó la región de Sanho y el I Ejército Soviético “Bandera Roja” aseguró la localidad de Lishuchen. De hecho esta misma agrupación fue la que más avances protagonizó la jornada del 12 de Agosto porque a las 11:00 de la mañana la 94ª División de Fusileros se apoderó de la ciudad de Hailar y a las pocas horas el grueso principal de los enclaves de Manchouli y Chalainor.

Básicamente el día 12 todo fueron progresos y retrocesos para el Ejército Rojo. Por ejemplo en el caso del XXXIX Ejército Soviético, sus fuerzas mecanizadas destrozaron y aniquilaron a una brigada de caballería del Ejército Imperial Manchú, para inmediatamente conquistar la ciudad de Solun, en donde los rusos capturaron a los manchús un almacén repleto de barrilles de gasolina en el Barrio de Tepossi. A la caída de la tarde, en el sector del V Ejército Soviético que se enfrentaba al V Ejército Japonés sobre los Montes Laoyeh Ling, la situación transcurrió de una manera bastante distinta porque la 135ª División de Infantería repelió a los rusos en Tungan, la 126ª División de Infantería en Tzuhsingtun y la 124ª División de Infantería Japonesa en el Monte Shozu, en parte gracias al fuego de gran calibre disparado por un tren blindado nipón en la cercana Estación de Plivuchi.

Ofensivas hacia Hailar y Mutanchiang

El fracaso del V Ejército Soviético en los Montes Laoyeh Ling, condujo a que el 13 de Agosto sus unidades intentasen atacar solamente uno de sus puntos fuertes, en concreto el perímetro de Mutanchiang, lanzando hacia delante a las 63ª, 97ª y 144ª Divisiones de Fusileros que tras recibir un nuevo castigo de las piezas de artillería japonesas, al menos pudieron coronar la cima del Monte Shozu. Simultáneamente en otros sectores de Manchuria, el Ejército Rojo también hizo nuevos avances porque el I Ejército Soviético “Bandera Roja” se apoderó de Linkou y el XXXV Ejército Soviético despejó de enemigos la Fortaleza de Mischan, mientras que en la cara occidental del país el XXXVI Ejército Soviético aplastó a la 119ª División de Infantería Japonesa en Yakoshih y rápidamente se apropió de la plaza de Wunoehr. Incluso en la zona de operaciones del II Frente del Extremo Oriental, los sitiados de la 134ª División de Infantería Japonesa en la Fortaleza de Fuchin abandonaron discretamente la fortificación para refugiarse en la vecina población de Chiamussu, por lo que al comprobar los rusos que estaba vacía, izaron a lo alto del muro de hormigón la bandera de la URSS.

Con la posesión del Monte Shozu cerca de Mutanchiang, el 14 de Agosto el V Ejército Soviético irrumpió peligrosamente en el área defendida por las 126ª y 135ª Divisiones de Infantería que se equipaban con 30 cañones sobre su nuevo baluarte en el Monte Ssutaoling. Al ataque pronto se sumaron las 63ª y 144ª Divisiones de Fusileros, cuyos soldados efectuaron una carga a la bayoneta acompañada de tanques T-34 y Stalin IS-2 que con absoluta facilidad destrozaron a los cañones del enemigo y volaron una a una a las débiles tanquetas japonesas. Gracias a aquella superioridad decisiva en carros, los soviéticos se hicieron con la cima del Monte Ssutaoling y descendieron por la ladera opuesta para también ocupar Tzuhsingtun, considerado el último enclave antes de Mutanchiang.

Al otro lado de Manchuria, el victorioso II Frente del Extremo Oriental que ya estaba en posesión de la considerada inexpugnable Fortaleza de Fuchin, se adentró en la región de Blagoslovennoe que tuvo que limpiar concienzudamente de enemigos rezagados durante la huida, además de arrebatar a los japoneses la importante localidad de Lopei y asegurar las plazas fuertes de Mingshanchen y Hsingshanchen. Al paso de estas fuerzas rusas salieron 3.500 soldados del Ejército Imperial Manchú que pobremente armados hicieron frente a los soviéticos, hasta que tras verse superados por los eslavos emprendieron la retirada con numerosas bajas cruzando a la orilla contraria del Río Sungari y estableciendo una nueva posición con trincheras en Fangcheng.

Las otras fuerzas del Eje más pequeñas que combatieron en la campaña de Manchuria acabaron igual de mal que sus socios del Ejército Imperial Japonés o el Ejército Imperial Manchú. Por ejemplo en el caso del Ejército Independiente Mongol, sus jinetes y monturas fueron cazados a campo abierto por las columnas mecanizadas del Ejército Rojo sobre las llanuras desérticas de Rehe, siendo miles de mongoles masacrados junto a sus caballos, además de ser hechos cautivos otros 3.600. Respecto a la Brigada de Caballería Rusa Blanca “Asano” fue alcanzada por vanguardias motorizadas soviéticas a la salida del Valle de Hailar y prácticamente la mayor parte de los rusos blancos aniquilados en medio de la confusión, salvo por un buen puñado de prisioneros que por su pasado zarista fueron enviados como esclavos a los gulags de Siberia.

Cuando el 15 de Agosto de 1945 el Emperador Hiro-Hito anunció por radio que aceptaba la capitulación ofrecida por los Aliados en la Conferencia de Postdam, la contienda continuó en toda su crudeza sobre Manchuria porque Iósif Stalin deseaba poder conquistar el máximo territorio posible antes de que se materializase la paz con Estados Unidos o Gran Bretaña. De hecho tampoco de nada sirvió que el Emperador Pu-Yi comunicase aquella jornada su renuncia al trono de Manchukuo, ya que las unidades del Ejército Imperial Manchú siguieron resistiendo heroicamente, como por ejemplo la guarnición de Fangcheng que rechazó varios desembarcos soviéticos en la en la orilla del Río Sungari, hasta que superados en número por la inagotable cantidad de efectivos del II Frente del Extremo Oriental, cedieron la ciudad a los rusos y se replegaron a sus nuevas fortificaciones en Myngali. Hubo incluso hasta episodios navales épicos por parte de la Marina Imperial Manchú, pues los cañoneros His Chung y Yang Chun arremetieron contra unas embarcaciones artilladas de la Flotilla Roja Fluvial hasta que ambas naves fueron averiadas y quedaron a la deriva en medio del Río Amur.

A primera hora de la mañana del 16 de Agosto, el V Ejército Japonés que defendía Mutanchiang estaba en una situación tan desesperada que en cuanto emprendió la retirada hacia el suroeste, los oficiales seleccionaron a varios centenares de sus soldados para se adhirieran bombas de 15 kilogramos de explosivos al cuerpo y se arrojaran en una carga suicida contra los carros pesados T-34 y Stalin IS-2 que en aquellos instantes atravesaban torpemente el cauce del Río Mutan. A pesar de que numerosos tanques soviéticos fueron destruidos, las tácticas kamikaze no impidieron que a la caída de la tarde el Ejército Rojo entrase triunfal en las ruinas humeantes de Mutanchiang después de haber sufrido los japoneses unas 20.000 bajas y haber perdido 180 kilómetros de terreno al este de Manchuria.

El II Frente Oriental también obtuvo grandes éxitos aquel 16 de Agosto al noreste de Manchuria porque después de un desembarco de tropas de refuerzo en el Río Sungari, los soldados rusos asaltaron el enclave de Myngali abriéndose paso a tiros entre las casas hasta asegurar la localidad y hacer prisioneros a 3.000 soldados manchús que depusieron las armas a los invasores. Al mismo tiempo, otro grupo de embarcaciones depositaron a más combatientes soviéticos a las afueras de la ciudad de Chiamussu, los cuales entraron en la urbe combatiendo entre los edificios y calcinando almacenes enteros, por lo que después de una enorme devastación, al final consiguieron apropiarse de la metrópoli tras haber reducido a los pocos resistentes manchús y haber puesto en fuga de nuevo a la 134ª División de Infantería Japonesa.

Caída de Mukden y Hsinking

A las 11:00 horas de la mañana del 17 de Agosto de 1945, la ciudad de Mukden que había sido el lugar del Incidente de 1931 con el que se inició de “manera no oficial” la Segunda Guerra Sino-Japonesa, se convirtió en un objetivo estratégico fundamental para el Ejército Rojo. Repentinamente aquella mañana, justo cuando el Emperador Pu-Yi se encontraba en el Aeropuerto de Mukden a la espera de tomar un avión para huir a Japón, del cielo comenzaron a descender decenas de paracaidistas rusos que nada más tomar tierra se deshicieron de sus campanas de tela y empuñaron las armas para disparar contra las fuerzas japonesas y manchús. En cuestión de minutos los soviéticos redujeron a los guardias y se apoderaron de las instalaciones, la terminal y toda la ciudad de Mukden, capturando al mismo Emperador Pu-Yi al que apresaron dentro de un avión japonés cuando trataba de escapar, quién además fue detenido junto a numerosas autoridades del disuelto Gobierno Manchú.

Paralelamente en otros lugares de Manchuria esa jornada del 17, el XXXIX Ejército Soviético al este del país atravesó el Río Wulan y conquistó la ciudad de Wangyemiao, mientras que en el norte el XXXVI Ejército Soviético ocupaba la Pokotu haciendo 4.900 prisioneros y apoderándose en sus almacenes de 9 tanques, 5 cañones, 20 ametralladoras y 4.000 fusiles. Esta misma formación al día siguiente, el 18 de Agosto, recibió una carga “Banzai” por parte de oleadas de soldados japoneses que terminó en masacre porque los asaltantes fueron acribillados por los tiradores de las 94ª y 293ª Divisiones de Fusileros, muriendo muchos de ellos posteriormente porque se suicidaron de un tiro en la cabeza o se inmolaron con una granada ante la sorprendida mirada de los rusos.

En el sureste de Manchuria, el 18 de Agosto, las vanguardias del I Frente del Extremo Oriental que habían progresado imparables a lo largo de cientos de kilómetros sobre la provincia de Heilongjiang entraron triunfales en la ciudad de Harbin, una de las más grandes de Manchukuo, siendo recibidos como héroes por la población china. Al mismo tiempo el XXV Ejército Soviético que estaba adscrito también al I Frente del Extremo Oriental con base en Vladivostok, cruzó la frontera de Rusia con Corea a través del Río Tumen y descendió por la Península Coreana durante un recorrido que llevaría a los rusos a tomar Najin, Pujongang, Kaechon y la histórica capital de Pyôngyang, deteniéndose en el Paralelo 38º según se pactó con Estados Unidos.

Infantes navales de la Marina Soviética son recibidos jubilosamente por la población china en la ciudad de Harbin.

Hsinking, capital de Manchukuo, centró la atención de los combates el 19 de Agosto de 1945 cuando el Frente del Trans-Baikal penetró en la ciudad entablando una sangrienta batalla entre las avenidas que costó numerosas vidas tanto a los soviéticos como a los defensores japoneses y manchús. Finalmente y después de una lucha calle por calle y edificio por edificio que concluyó con la aniquilación total de la guarnición manchú y la retirada de los escasos supervivientes nipones de la 107ª División de Infantería al mando del general Koichi Abe, las tropas soviéticas aseguraron la urbe y declararon por conquistada Hsinking.

Aquel 19 de Agosto el descalabro del Ejército del Kwantung también se materializó en el norte de Manchuria porque el II Frente del Extremo Oriental ocupó la estratégica ciudad de Qiqihaer. De hecho la situación era desesperada en todos los sentidos porque ante la falta de materiales los japoneses tuvieron tuvieron que usar chatarra de metal para diseñar bayonetas y construir rudimentarios morteros de fabricación casera. Incluso los aviones tanto de la Fuerza Aérea Imperial Japonesa como de la Fuerza Aérea Imperial Manchú fueron utilizados por los pilotos como aparatos suicida kamikazes para impactar contra los tanques soviéticos T-34 y Stalin IS-2 (la única manera de pulverizarlos seguro). A pesar de todo, los periódicos siguieron intentando mantener alta la moral y el espíritu de fanatismo con las siguientes proclamas: “Seguiremos luchando incluso si tenemos que alimentarnos de hierba, acabar comiendo mierda y durmiendo en los campos”.

Avance hacia el Norte de China

A partir del 20 de Agosto de 1945 la mayor parte de Manchuria había sido ocupada por el Ejército Rojo. Una vez superada aquella fase de la “Operación Tormenta de Agosto”, los soldados soviéticos pusieron sus miras en la Península de Liaodong y el Territotio Arrendatario del Kwantung, aunque sobre en el norte de China y la provincia fronteriza de Rehe para enlazar cuando antes con las fuerzas del VIII Ejército Chino del Kuomintang que subían en dirección a la “Gran Muralla”.

La ofensiva final del Ejército Rojo que comenzó el 20 de Agosto por parte del II Frente del Extremo Oriental se saldó con la conquista de la plaza de Chiamussu y la destrucción en su interior de la escasa guarnición manchú y la 134ª División de Infantería Japonesa. Algo más al sur, la Fuerza Aérea Soviética lanzó desde aviones a miles de paracaidistas que al tomar tierra conquistaron las ciudades de Kirin y Dairen; mientras que el día 23, tuvo lugar un asalto aerotransportado en coordinación con un desembarco anfibio de infantes navales de la Flota Roja del Pacífico sobre el simbólico puerto de Port Arthur que fue fácilmente ocupado, vengándose de este modo la derrota del Imperio Ruso en la Guerra Ruso-Japonesa de 1905.

Infantería de marina soviética iza la bandera de la Flota Roja del Pacífico sobre Port Arthur.

La Fortaleza de Hutou fue uno de los últimos bastiones fortificados del Eje en resistir durante varias jornadas a las fuerzas del XXXV Ejército Soviético. Se trataba de un complejo defensivo situado en los Montes Wanda que contaba con un sistema interconectado de 19 búnkers subterráneos y una guarnición de 1.500 soldados japoneses al mando del capitán Masao Oki con numerosos cañones Krupp de 240 milímetros. Gracias a la artillería pesada y a los gruesos muros de hormigón, los nipones pudieron rechazar varios asaltos enemigos, lo que obligó a los rusos a someter aquella fortificación a un intenso bombardeo de artillería que sepultó a muchos de los defensores bajo los túneles y asfixió a otros tantos por culpa de las nubes de monóxido de carbono que se formaron en el aire. No obstante y a pesar de la dureza del ataque, los japoneses continuaron resistiendo las cargas de los soviéticos que no pudieron penetrar de ninguna de las maneras en el interior. A raíz del castigo recibido, los rusos recurrieron a un grupo de prisioneros nipones capturados en otros lugares de Manchuria que desde el lado de los sitiadores anunciaron por megáfonos que Japón había capitulado por orden del Emperador Hiro-Hito. Aunque al principio los miembros de la guarnición dudaron sobre la veracidad de la noticia, al final descubrieron la triste realidad, por lo que la jornada del 26 de Agosto, los 50 supervivientes se rindieron y entregaron a los soviéticos la Fortaleza de Hutou (en cuyo interior se hallaron los cadáveres de 1.450 soldados).

El 30 de Agosto se produjo uno de los últimos combates sobre Manchuria después de que la 107ª División de Infantería Japonesa al mando del general Koichi Abe capitulase tras un breve enfrentamiento con la 221ª División de Fusileros Soviética en la ciudad de Chalai. También los días 31 de Agosto y 1 de Septiembre tuvieron lugar algunos choques entre los soviéticos y soldados japoneses o manchús que no se habían enterado del fin de las hostilidades, hasta que con toda Manchuria bajo control de la URSS, el 2 de Septiembre de 1945 se materializó la rendición de Japón ante los Aliados con la firma de la paz en la Bahía de Tokyo que concluyó definitivamente con la Segunda Guerra Mundial.

Conclusión

La invasión de la Unión Soviética a Manchuria constituyó y una de las más brillantes victorias militares del Ejército Rojo durante la Segunda Guerra Mundial. Bastaron sólo tres semanas para que las tropas soviéticas aniquilasen por completo al Ejército del Kwantung, considerado la fuerza terrestre más poderosa del Japón, provocando a sus enemigos cientos de miles de bajas y arrebatándoles gigantescas extensiones de territorio como todo el Manchukuo, el norte de Corea y el noreste de China por encima de la Gran Muralla, curiosamente a costa de muy pocas pérdidas humanas y material (de forma sorprendente el Ejército Rojo había calculado que sufriría unas 540.000 bajas con 160.000 muertos cuando realmente encajó unas 35.000).

El Eje sufrió un total de 724.013 bajas entre 83.737 muertos y 640.276 heridos.

El Komintern encajó unas 35.000 bajas entre 10.000 muertos (9.726 soviéticos y 300 mongoles comunistas) y 24.425 heridos.

Pintura acerca de la rendición del Ejército Imperial del Kwantung ante el Ejército Rojo.

La conquista de Manchuria por el Ejército Rojo no solo tuvo unas implicaciones importantísimas en las últimas fases de la Segunda Guerra Mundial, sino también a nivel geoestratégico para la expansión del comunismo en Asia. De hecho y a pesar de que la URSS no obtuvo ninguna ganancia territorial, salvo su “estado títere” de la Mongolia Exterior que se anexionó algunas zonas en torno al Río Khalkhin-Gol, la presencia de decenas de divisiones soviéticas permitió suministrar armas y pertrechos a los partisanos del Ejército Rojo Chino de Mao Tse-Tung, además de entregarles todas las ricas industrias de la región, con las que hacer frente al Kuomintang del Presidente Chiang Kai-Shek. Gracias a esta base y fuente inagotable de recursos, el territorio manchú fue decisivo para la victoria maoísta en la Guerra Civil China y para la proclamación de la República Popular de China en 1949. De igual forma la irrupción de las tropas soviéticas en la Península Coreana hasta el Paralelo 38º, también sirvió para impulsar la creación de otro estado comunista clientelar bajo la forma de la República Democrática de Corea, más conocida como Corea del Norte.

Con la impresionante victoria del Ejército Rojo en Manchuria, se cerró uno de los últimos episodios de lo que había sido la mayor conflagración humana de la Historia con más de 80 millones de muertos. Así fue como la “Operación Tormenta de Agosto” lanzada por la Unión Soviética en el Lejano Oriente tuvo un papel determinante en conjunción con las bombas atómicas arrojadas por Estados Unidos sobre las ciudades de Hiroshima y Nagasaki para acelerar la definitiva capitulación de Japón y sobretodo el final de la Segunda Guerra Mundial.

 

Bibliografía:

-Antonio García Palacios, La Guerra Oculta. El Conflicto Soviético-Japonés (1939-1945), “Y los cañones volvieron a rugir en Manchuria. Operación Tormenta de Agosto”, HRM Ediciones, (2014), p.73-123
-http://en.wikipedia.org/wiki/Soviet-Japanese_War_(1945)