Invasión de Manchuria

 

La “Operación de Tormenta de Agosto” que se tradujo en la invasión soviética de Manchuria en el verano de 1945, fue el golpe definitivo que puso fin a la Guerra del Pacífico. Sin duda esta devastadora ofensiva a gran escala, que tuvo el honor de ser la última del conflicto, representó junto al lanzamiento por Estados Unidos de las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki, el principal motivo que escribió la terminación de la Segunda Guerra Mundial.

Plan de la URSS

Rusia y Japón siempre mantuvieron una rivalidad histórica por el control de Manchuria y Siberia desde la primera mitad del siglo XIX y principios del XX. De hecho fue durante la Guerra Ruso-Japonesa de 1904-1905, cuando el Imperio Ruso derrotado a manos de los japoneses, tuvo que soportar la humillación patriótica de firmar el Tratado de Portsmouth y ceder a Tokyo territorios como Port Arthur, el territorio de Kwantung y el sur de la Isla de Sajalín. Desde ese momento Rusia buscó vengar el honor nacional y por eso los choques entre una potencia y otra fueron constantes. Un ejemplo de ello fue durante la Guerra Civil Rusa de 1917-1924 cuando el Ejército Imperial Japonés envió una expedición de 60.000 hombres a Siberia para luchar contra el Ejército Rojo o cuando en 1937 los nipones se anexionaron en el Río Amur la Isla de Kanchatzu a costa de la Unión Soviética. Como era lógico este tipo de abusos cansaron al líder soviético, Iósif Stalin, quién en 1938 mandó responder contra los japoneses y obligarles a atender sus exigencias tras una breve batalla fronteriza conocida como el Incidente del Lago Khasan. Sin embargo no contentos con eso, los soviéticos llegaron todavía más lejos en la Guerra del Khalkhin-Gol, una contienda entre Japón y su nación satélite Manchukuo contra la Mongolia Exterior, otro país títere de la URSS y miembro de la Internacional Comunista (Komintern), que derivó en una victoria aplastante de las armas ruso-mongolas contra el Imperio Japonés. Así fue como los japoneses abandonaron la idea de expandirse hacia Siberia firmando el Pacto de Neutralidad Soviético-Japonés en Abril 1941, cuyo vigor sería válido por cinco años. Este tratado permitió a Japón concentrarse en su guerra contra Estados Unidos, el Imperio Británico y China sobre el Oceáno Pacífico; mientras que a la URSS centrarse en la lucha contra Alemania en el Frente del Este.

Tanto el Presidente estadounidense Franklin Delano Roosevelt, como el Primer Ministro británico Winston Churchill, habían intentado convencer a Stalin de entrar en guerra contra Japón y sumarse de esa manera a los Aliados en el Frente del Pacífico. Sin embargo Stalin, tal y como hizo saber en la Conferencia de Teherán de 1943, negó esa posibilidad al afirmar que su prioridad era liberar su patria invadida por el Tercer Reich. Así pues, los Aliados hubieron de esperar hasta la Conferencia de Yalta en Febrero de 1945, una fecha que coincidía con la retirada alemana en todos los frentes, para que Stalin anunciase a las otras potencias aliadas su intención de atacar al Imperio Japonés por la espalda en Manchukuo en un plazo aproximado de tres meses (empezando a contar desde la caída de Berlín).

Jinete mongol de la República Popular de Mongolia (Mongolia Exterior) en unos ejercicios. El marsical Khorloogiin Choibalsan adhirió a su patria a la “Operación Tormenta de Agosto que se gestaba contra Manchuria.

Hasta la rendición de Alemania el 8 de Mayo de 1945, a los Aliados les había gustado la idea de que la URSS se sumase a la Guerra del Pacífico. No obstante, el nuevo Presidente estadounidense, Harry Truman, cambió de opinión al ver el creciente imperio que el comunismo estalinista había conquistado a costa de los vencidos (Polonia, Checoslovaquia, Rumanía, Hungría, Bulgaria, Yugoslavia, Albania, Alemania Oriental, Lituania, Letonia, Estonia y la Carelia Finesa) y que ahora además amenazaba con extenderse a Manchuria, Mongolia Interior, el norte de China e incluso la isla japonesa de Hokkaido. Ése temor fue el que condujo al Presidente Truman a tomar la decisión de emplear las bombas atómicas contra Japón para forzarlo a la rendición lo más deprisa posible antes de que la URSS interviniese en el Lejano Oriente. Desgraciadamente para los norteamericanos, los espías rusos informaron a Stalin de la existencia de la bomba atómica, lo que forzó al líder soviético a adelantar la ofensiva contra Japón antes de que la nueva amenaza nuclear pusiese fin a la Guerra del Pacífico. De ese modo fue como Stalin ordenó atacar a Japón y sus aliados con la finalidad de arrebatarles todo el máximo territorio posible ante la posibilidad de una eventual capitulación prematura del Eje.

Bajo el nombre de “Operación Tormenta de Agosto”, el Ejército Rojo elaboró minuciosamente un plan para aniquilar completamente al Imperio Japonés sobre Manchukuo. Para ello las fuerzas soviéticas del Lejano Oriente al mando del viejo mariscal zarista Aleksandr Vasilevsky, fueron desplazando las divisiones que acababan de batirse en Europa contra los alemanes hacia el Lejano Oriente a través del Ferrocarril Transiberiano, una distancia por nieve, estepas y bosques de casi 10.000 kilómetros que realizaron día y noche más de 3.000 locomotoras llevando grandes masas de tropas, tanques, cañones, vehículos, municiones, etcétera. Acto seguido estos efectivos debían continuar a pie, a veces por el Desierto del Gobi o la Meseta de Barga con elevadas temperaturas de 40 grados y con una sola botella de agua por soldado, hasta que exhaustos alcanzaban la frontera con Manchuria al cabo de una semana de marcha y tras haber cargado con un equipo de 300 balas, 8 granadas y un cuchillo. Esa movilidad, a pesar de la dureza física para los hombres, ayudó a que los japoneses no sospechasen nada sobre el ataque. De hecho los rusos fueron tan cuidadosos, que se obligó a los veteranos no lucir las medallas obtenidas en Europa y borrar en tanques y cañones los letreros escritos hacía unos meses que decían “¡A Berlín!”.

Estructuralmente el Ejército Rojo quedó distribuido de la siguiente manera: en el oeste el Frente del Trans-Baikal del mariscal Rodión Malinovski con los XXXVI y XXXIX Ejércitos; en el este el I Frente del Extremo Oriental del general Kiril Meretskov con el I Ejército “Bandera Roja” y los V, XXV y XXXV Ejércitos; y en el norte el II Frente del Extremo Oriental del general Maksim Purkayev con los XV y XVI Ejércitos.

Mongolia Exterior, estado satélite comunista dependiente de la URSS y liderado por el Mariscal Khorloogiin Choibalsan, optó por sumarse a la campaña a cambio de ciertas ganancias territoriales en el Río Khalkhin-Gol. Entre las fuerzas que desplegó el Ejército Popular Mongol estuvieron cuatro divisiones de caballería con jinetes expertos sobre la estepa y algunas unidades mecanizadas.

Las fuerzas del Komintern sumaron los 1.701.000 soldados (1.685.500 soviéticos y 16.000 comunistas mongoles), 5.556 tanques, 27.989 cañones y 5.368 aviones; y municiones de 410.000.000 millones de balas y 3.200.000 obuses.

Ejército Rojo:
Frente del Trans-Baikal
·XXXVI Ejército Soviético
-94ª División de Fusileros Soviética
-103ª División de Fusileros Soviética
-210ª División de Fusileros Soviética
-275ª División de Fusileros Soviética
-292ª División de Fusileros Soviética
-293ª División de Fusileros Soviética
-298ª División de Fusileros Soviética
-7ª División de Artillería Antiaérea Soviética
-205ª Brigada Blindada Soviética
·XXXIX Ejército Soviético
-17ª División de Fusileros Soviética
-19ª División de Fusileros Soviética
-26ª División de Fusileros Soviética
-91ª División de Fusileros Soviética
-124ª División de Fusileros Soviética
-162ª División de Fusileros Soviética
-192ª División de Fusileros Soviética
-221ª División de Fusileros Soviética
-358ª División de Fusileros Soviética
-61ª División Blindada Soviética
-3ª División de Artillería de la Guardia Soviética
-6ª División de Artillería de la Guardia Soviética
-14ª División de Artillería Antiaérea Soviética
-44ª Brigada Blindada Soviética
-206ª Brigada Blindada Soviética
I Frente del Extremo Oriental
·I Ejército Soviético “Bandera Roja”
-22ª División de Fusileros Soviética
-39ª División de Fusileros Soviética
-59ª División de Fusileros Soviética
-231ª División de Fusileros Soviética
-300ª División de Fusileros Soviética
-365ª División de Fusileros Soviética
-33ª División de Artillería Antiaérea Soviética
-75ª Brigada Blindada Soviética
-77ª Brigada Blindada Soviética
-257ª Brigada Blindada Soviética
·V Ejército Soviético
-144ª División de Fusileros Soviética
-157ª División de Fusileros Soviética
-159ª División de Fusileros Soviética
-184ª División de Fusileros Soviética
-187ª División de Fusileros Soviética
-190ª División de Fusileros Soviética
-215ª División de Fusileros Soviética
-277ª División de Fusileros Soviética
-366ª División de Fusileros Soviética
-371ª División de Fusileros Soviética
-48ª División de Artillería Antiaérea Soviética
-208ª Brigada Blindada Soviética
-210ª Brigada Blindada Soviética
-218ª Brigada Blindada Soviética
·XXXV Ejército Soviético
-66ª División de Fusileros Soviética
-264ª División de Fusileros Soviética
-363ª División de Fusileros Soviética
-125ª Brigada Blindada Soviética
-209ª Brigada Blindada Soviética
II Frente del Extremo Oriental
·XV Ejército Soviético
-34ª División de Fusileros Soviética
-361ª División de Fusileros Soviética
-388ª División de Fusileros Soviética
-73ª División de Artillería Antiaérea Soviética
-165ª Brigada Blindada Soviética
-171ª Brigada Blindada Soviética
-203ª Brigada Blindada Soviética
·XVI Ejército Soviético
-79ª División de Fusileros Soviética
-214ª Brigada Blindada Soviética
·Independientes
-300ª División de Fusileros Soviética
Ejército Popular Mongol
·Grupo de Caballería Mecanizada Popular Mongola
-5ª División de Caballería Popular Mongola
-6ª División de Caballería Popular Mongola
-7ª División de Caballería Popular Mongola
-8ª División de Caballería Popular Mongola
-7ª Brigada Blindada Popular Mongola

Plan del Eje

Japón era un imperio agotado en Agosto de 1945. Tantos años de guerra desde que aspiró a convertirse en la primera potencia mundial habían puesto a Tokyo al borde del precipicio. Todo había empezado en 1931 con la anexión de Manchuria tras el Incidente de Mukden y una guerra de guerrillas en la frontera sino-mongol-coreana que se había prolongado contra el Kuomintang de Chiang Kai-Shek y los comunistas de Mao Tse-Tung hasta 1937, fecha en que se produjo el Incidente del Puente del Puente Marco. Aquel suceso marcó el estallido de la Segunda Guerra Sino-Japonesa entre China y Japón, que acabó con la conquista de grandes extensiones del gigante asiático y de su propia capital, Nankíng. No obstante, pronto la inmensidad del territorio chino consumió los recursos de Japón y se vio obligado a buscarlos fuera, lo que le llevó a sumarse al Eje en 1940 alineándose con Alemania e Italia, a ocupar la Indochina Francesa ese mismo año y atacar a Estados Unidos en Pearl Harbor en 1941. Ese acontecimiento que marcó el inicio de la Guerra del Pacífico permitió a Japón abastecer sus necesidades invadiendo Filipinas, Malasia, Singapur, Birmania, Indonesia, Nueva Guinea, las Islas Salomón y Hong Kong, entre otros territorios, en donde venció a norteamericanos, británicos y holandeses. Sin embargo pronto la superioridad industrial del enemigo y la suerte en la Batalla de Midway (1941) y la Batalla de Guadalcanal (1942), señalaron la debacle japonesa dentro de un imperio gigantesco que era incapaz de mantener. Desde ese momento los recursos de Japón fueron agotándose hasta la extenuación por culpa de la sobreexplotación económica, los bombardeos aéreos contra su metrópoli y por el acoso a los mercantes que navegaban sobre el Océano Pacífico; además de por sus constantes derrotas militares como le sucedió a la Marina Imperial en la Batalla del Golfo de Leyte (1944) o al Ejército Imperial en las Batallas de Iwo Jima y Okinawa (1945); una serie de reveses que costaron al Imperio Japonés la pérdida de importantes territorios como las Filipinas, Birmania, Borneo, las Islas Marshall o las Islas Salomón. Así pues, para cuando la Unión Soviética se aprestó a invadir Manchuria a costa de los japoneses (tres días antes había sido lanzada la bomba atómica sobre Hiroshima el 6 de Agosto de 1945), Japón era ya una potencia agonizante y derrotada, incapaz de oponer ningún tipo de resistencia.

El Ejército del Kwantung desplegado en Manchuria y encargado de su protección se encontraba en una situación lamentable en el verano de 1945. Su nuevo líder, Otozô Yamada, un veterano de la Guerra Ruso-Japonesa, ya había denunciado la falta de hombres y material que Tokyo había desviado con urgencia a otros frentes. Pero ése no era el único problema porque a la falta de material bélico se sumaba la inferioridad cualitativa en artillería y blindados frente a los poderosos cañones y tanques rusos, muy superiores en calibre y blindaje. Tampoco la calidad del soldado japonés estacionado en Manchuria era buena, ya que los veteranos a principios de año habían sido enviados a distintas islas del Pacífico, mientras que los bisoños sin ninguna experiencia de combate fueron destinados como fuerzas de guarnición en la frontera ruso-manchú, algo que sin duda influiría a la hora de enfrentarse contra las curtidas tropas soviéticas en los campos de batalla europeos. De hecho, Japón únicamente contaba con una sola ventaja positiva en su favor consistente en la geografía de Manchuria formada por montañas, desiertos, bosques, selvas y lagunas, donde el Ejército del Kwantung se distribuía al este en la I Zona al mando del general Kita Seishii con los III y V Ejércitos; y al oeste en la II Zona al mando del general Jun Ushiroku con los IV, XXX, XXXIV y XLIV Ejércitos; además de numerosas divisiones independientes ubicadas al norte.

Mapa de operaciones en la invasión de Manchuria. Sobre el área se representa el despliegue de los ejércitos del Komintern (Unión Soviética y Mongolia Exterior) y los del Eje (Japón, Manchukuo, Mongolia Interior y Rusia Blanca).

Manchukuo, estado satélite de Japón desde el año 1931 y liderado por el Emperador Pu-Yi, iba a ser el principal protagonista en la “Operación Tormenta de Agosto”, ya que al fin y al cabo era el país que pronto sería invadido por la URSS. No obstante y a pesar del sincero sentimiento patriótico de la etnia manchú, el resto de razas que componían el país entre chinos y coreanos tenían la moral por los suelos y eran escasamente proclives a combatir. Aún así el Ejército Imperial Manchú al mando del general Xi Qia efectuó un importante despliegue con los Ejércitos de Guardia de Harbin, Fengtien, Heilongjang, Jirin, Rehe y Hingganling, además de con algunas fuerzas de caballería y cuerpos motorizados.

Otros agentes que tomarían parte en la campaña de Manchuria junto al Eje fueron la Mongolia Interior y los representantes exiliados de la Rusia Blanca. En el caso de la Mongolia Interior, un país aliado de Japón que al frente del Príncipe Demchugdongrob actuaba como estado tapón frente a la comunista Mongolia Exterior, ofreció a 60.000 jinetes del Ejército Independiente Mongol de Manchukuo. Por otro lado 4.000 voluntarios rusos que habían combatido al lado del Eje conformaron la Brigada Rusa Blanca “Asano” al mando del general Gurgen Nagolen, cuyas filas se componía mayoritariamente de rusos blancos, aunque también algunos de sus hombres procedían de Ucrania, Bielorrúsia, el Cáucaso, Letonia, Estonia, Lituania e incluso hubo algún alemán.

Las fuerzas del Eje sumaron los 1.501.000 soldados (1.217.000 japoneses, 220.000 manchús, 60.000 mongoles y 4.000 rusos blancos), 1.155 tanques, 5.360 cañones, 1.215 vehículos y 1.800 aviones.

Ejército del Eje:
Ejército del Kwantung
-63ª División de Infantería Japonesa
-107ª División de Infantería Japonesa
-108ª División de Infantería Japonesa
-117ª División de Infantería Japonesa
-123ª División de Infantería Japonesa
-1ª Brigada Blindada Japonesa
-9ª Brigada Blindada Japonesa
I Zona
·III Ejército Japonés
-79ª División de Infantería Japonesa
-112ª División de Infantería Japonesa
-127ª División de Infantería Japonesa
-128ª División de Infantería Japonesa
·V Ejército Japonés
-124ª División de Infantería Japonesa
-126ª División de Infantería Japonesa
-135ª División de Infantería Japonesa
·Independientes
-132ª División de Infantería Japonesa
-134ª División de Infantería Japonesa
III Zona
·IV Ejército Japonés
-119ª División de Infantería Japonesa
-123ª División de Infantería Japonesa
-149ª División de Infantería Japonesa
·XXX Ejército Japonés
-39ª División de Infantería Japonesa
-125ª División de Infantería Japonesa
-138ª División de Infantería Japonesa
-148ª División de Infantería Japonesa
·XXXIV Ejército Japonés
-59ª División de Infantería Japonesa
-137ª División de Infantería Japonesa
·XLIV Ejército Japonés
-131ª División de Infantería Japonesa
-136ª División de Infantería Japonesa
Ejército Imperial Manchú
-Ejército de Guardia “Harbin”
-Ejército de Guardia “Fengtien”
-Ejército de Guardia “Heilongjang”
-Ejército de Guardia “Jirin”
-Ejército de Guardia “Rehe”
-Ejército de Guardia “Hingganling”
-Cuerpo Automóvil Manchú
-División de Pacificación Manchú
-1ª Brigada de Caballería Manchú
Ejército Independiente Mongol
Brigada Rusa Blanca “Asano”

Ofensiva de Manchuria

Pasada la medianoche del 8 al 9 de Agosto de 1945, un cielo oscuro y grisáceo cubrió con su manto la inmensidad del territorio manchú. Seguidamente las lluvias inundaron los campos y el lodo invadió las praderas y los bosques. Aquellas condiciones y no otras eran las que iban a encontrarse tanto el atacante como el defensor en lo que iba a ser la última batalla de la Segunda Guerra Mundial.

Sin percatarse las patrullas fronterizas manchús, las primeras avanzadillas del V Ejército Soviético acompañadas por algunos tanques cruzaron la frontera de Manchukuo a través de los densos bosques siberianos. Gracias a la niebla causada por el mal tiempo y las fuertes lluvias que caían sobre el bosque, los soldados de las 97ª, 144ª y 190ª Divisiones de Fusileros se adentraron algunos kilómetros dentro del territorio enemigo por el Río Shunlienchuan, consiguiendo tomar por sorpresa a las primeras guarniciones de tropas manchús y japonesas que se rindieron sin apenas resistencia. Exactamente igual sucedió en el Río Volynka con las 63ª y 215ª Divisiones de Fusileros en vanguardia; y en el Río Songacha por las 66ª y 363ª Divisiones de Fusileros después de que los ingenieros abriesen un camino artificial con grava y troncos de madera. Al mismo tiempo, otro gran contingente de tropas cruzó el Río Amur a la señal de las bengalas y a bordo de barcazas, botes a remo y barcos de vapor; cuyos efectivos pudo desembarcar en la orilla opuesta, donde aprovechando el factor sorpresa eliminaron a las patrullas manchús y tendieron tres puentes de pontones artificiales. Acto seguido las tropas de la 187ª División de Fusileros se infiltraron en la ciudad de Suifenho y despejaron el túnel bajo la montaña mediante un asalto a la bayoneta en el que utilizaron lanzallamas, dinamita y bidones de gasolina hasta eliminar al último japonés.

Inicio de la “Operación Tormenta de Agosto”. Un tanque soviético T-34 con tropas a bordo es cubierto por un cañón durante su avance por Manchuria.

Al amanecer del 9 de Agosto de 1945 y coincidiendo con el lanzamiento de la segunda bomba atómica de Estados Unidos sobre la ciudad de Nagasaki, el Ejército Rojo inició finalmente la gran ofensiva con una intensa preparación artillera. Este bombardeo efectuado por más de 20.000 cañones y lanzacohetes Katyusha sepultó las primeras líneas de defensa japonesas, cortó las comunicaciones y provocó el caos en todo el frente. Simultáneamente oleadas de aviones descargaron sus bombas sobre la retaguardia y ametrallaron cualquier tipo de locomotora o vehículo de camino a la zona de batalla, así como cuarteles, búnkers y puestos de defensa, los cuales poco a poco fueron siendo eliminados por los cohetes de los cazabombarderos Shturmovik Il-2. Tampoco se salvaron los aeródromos enemigos que como los de Hailar, Solun y Wangyemiao resultaron neutralizados y gran parte de sus aviones destruidos en tierra. Ni siquiera se salvó de las bombas la capital de Hsinking, donde el mismo Emperador Pu-Yi tuvo que acudir al refugio de su propio Palacio Real cuando sonaron las alarmas.

Cogidos totalmente por sorpresa, las tropas del V Ejército Japonés iniciaron el repliegue hacia el Río Muling demoliendo con explosivo los puentes de Suifenho, Lumintai y Kuanyuehtai. Pisándole los talones el I Ejército Soviético “Bandera Roja” cruzó el Río Muling en dos columnas por el norte y por el sur tomando el puerto de montaña de Jumonji y asegurando varias montañas en la Cordillera de Taipingling. Aquel avance tan rápido e inesperado para el V Ejército, obligó a los nipones a retirarse una vez más hacia una nueva línea defensiva de 150 kilómetros situada a 1.000 metros de altura sobre la Cordillera de Proganichnaia entre Pamientung y el Lago Khanka que incluía búnkers y trincheras fortificadas protegidas por la 126ª División de Infantería Japonesa. La primera embestida rusa la efectuó el I Ejército Soviético “Bandera Roja” y la independiente 300ª División de Fusileros acompañada por 402 tanques T-34, muchos de los cuales se perdieron hundidos en el barro al intentar atravesar los fangosos arroyos que serpenteaban el camino hacia Pamientung. De esta forma, mientras los carros se estancaban en el barro, los japoneses aprovecharon la ocasión para adherirse bombas al cuerpo de entre 3 y 7 kilogramos y abalanzarse contra los indefensos blindados que rápidamente respondieron disparando sus ametralladoras hacia los kamikazes humanos (smertniks en idioma ruso). A pesar de la situación de vulnerabilidad, los carros rusos y los infantes que les cubrían aniquilaron un total de 700 soldados japoneses, siendo únicamente destruidos por los hombres bomba 2 tanques T-34. Aquella masacre favoreció que el I Ejército Soviético “Bandera Roja” pudiese reanudar la marcha y tomar el estratégico enclave de Pamientung.

Simultáneamente al avance del I Ejército Soviético “Bandera Roja”, el XXXV Ejército Soviético más al norte desencadenó una ofensiva contra el perímetro defensivo de Tachiao, Maly Huankang, Maly Nangang y Taiyankang, el cual pudo rebasar fácilmente y amenazar las guarniciones del interior. Casi inmediatamente un ataque aéreo de 99 aviones, entre los que había 49 bombarderos en picado Shturmovil Il-2 y 50 cazas Yak-3, neutralizaron la poderosa Fortaleza de Hutou, dejándola incapacitada para lanzar ataques, aunque no para defenderse, lo que obligó al Ejército Rojo a dejar un importante número de efectivos atrás como fuerza de asedio. Aquel imprevisto consumió la gasolina de los tanques antes de lo previsto, por lo que el XXXV Ejército Soviético tuvo que suspender el avance y reabastecer sus unidades haciendo marchar a los soldados de vanguardia casi 10 kilómetros hacia atrás para recoger las latas de gasolina guardadas en la base del Río Songacha y volver cargados la misma distancia hasta los carros que esperaban ansiosos reanudar la ofensiva, un ataque que irremediablemente se retrasaría algunos días.

Justo al otro extremo de Manchuria, el XXXIX Ejército Soviético y el Ejército Popular Mongol pertenecientes al Frente del Trans-Baikal, desarrollaron su propia ofensiva contra la Cordillera del Gran Khingan, una barrera natural de los 1.300 metros de altura que protegía al XLIV Ejército Japonés del general Yoshio Hongo compuesto por las 63ª, 107ª y 117ª Divisiones de Infantería y la 9ª Brigada Blindada. Bajo la palabra clave de “molniia”, el Ejército Rojo abrió un nutrido fuego de artillería con 2.708 cañones y morteros, seguido por un asalto de la infantería que en todo momento estuvo acompañada de 502 tanques T-34 y Sherman (estos últimos comprados a los norteamericanos mediante la Ley de Préstamo y Arriendo). Tal superioridad desbordó a los destacamentos de caballería manchú que fueron masacrados en la frontera e hicieron retroceder a las divisiones japonesas casi 100 kilómetros. Curiosamente esa zona abandonada por los nipones a toda prisa fue el antiguo escenario de batalla de la Guerra del Khalkhin-Gol de 1939, que a diferencia de seis años atrás, en esta ocasión bastaron 24 horas para que las tropas del Ejército Rojo pudiesen sortearlo frente a los cinco meses de la vez anterior.

Justo en la frontera más al norte de Manchuria, el II Frente del Extremo Oriental al mando del mariscal Rodión Malinovsky y desplegado a lo largo de 2.500 kilómetros entre Khabarovsk y Blagoveshchenk, invadió Manchukuo cruzando el Río Amur mediante todo tipo de embarcaciones fluviales y lanchas de desembarco cedidas por la Flota Roja que le permitieron estacionar en la orilla sur a 91.000 hombres, 150 tanques, 413 camiones, 3.000 caballos y 28.000 toneladas de suministros, gracias en parte al apoyo artillero de 1.433 cañones y 18 lanzacohetes Katyusha que devastaron el perímetro defensivo enemigo custodiado por la 134ª División de Infantería Japonesa liderada por el general Jin Izeki. Poco pudieron hacer los defensores frente a la avalancha de los soviéticos que con los tanques T-26 y T-34 superaron las alambradas y conquistaron las trincheras enemigas. Los japoneses incapaces de oponer ningún tipo de oposición se retiraron hacia la protección de la Fortaleza de Fuchin, dejando abandonada durante el repliegue la ciudad de Tungchiang, urbe que fue capturada por la 361ª División de Fusileros sin pegar un sólo tiro.

Cruce de un afluente del Río Amur. En la fotografía soldados soviéticos viajan a bordo de embarcaciones hacia la orilla bajo control de las tropas del Eje.

Hailar, una zona conocida localmente como “la perla de las praderas” debido a los grandes llanos que caracterizaban su orografía, fue el sector elegido por el XXXVI Ejército Soviético para protagonizar una nueva ofensiva. De esta manera, al amanecer del 9 de Agosto, un escuadrón de aviones bimotores Tupolev Tu-2 bombardearon el perímetro defensivo que entre Duroy, Staro y Tsurukhaitui protegían el IV Ejército Japonés, varios destacamentos del Ejército Imperial Manchú y los voluntarios de la Brigada Rusa Blanca “Asano”. Al mismo tiempo en que se producía el ataque aéreo y artillero, los ingenieros soviéticos construyeron cinco puentes en el Río Argun y desplegaron a lo largo de 25 kilómetros pasarelas de troncos de madera talados para que los tanques pudiesen circular sobre el suelo pantanoso. Con facilidad los soviéticos se impusieron a las tropas manchús en la orilla opuesta y pasadas las 13 horas ya habían asegurado el Valle de Burkhata y cruzado el Río Hailar Go al anochecer. La campaña de Manchuria iba viento en popa para el Ejército Rojo.

Campañas del Gran Kinghan y el Río Amur

10 de Agosto de 1945:

Tras avanzar casi 100 kilómetros en las primeras 24 horas y cruzar el Río Hui Gol, el XXXIX Ejército Soviético y el Ejército Popular Mongol se adentraron en las complicadas crestas de la Cordillera del Gran Khingan. Precisamente en estas cumbres los soviéticos sufrieron grandes retrasos por culpa de los pasos montañosos de Halung-Arshaan y Wuchakou, un trayecto compuesto por elevadas carreteras sobre desfiladeros verticales que ralentizó el tráfico de camiones notablemente, lo que dejó apenas sin reservas de agua potable al 40% de las tropas que marchaban en cabeza.

Igualmente lento fue la progresión del XXXVI Ejército Soviético en los valles de Hailar cuando tras avanzar casi 100 kilómetros quedó frenado frente a la estación ferroviaria de la misma ciudad. La razón de su detención fue la artillería emplazada a 12 kilómetros de distancia sobre el Monto Oboto, desde donde los japoneses provocaron numerosas bajas a la 205ª Blindada Brigada Soviética que hubo irremediablemente de cavar trincheras a la espera de que la situación mejorase.

11 de Agosto de 1945:

Una de las zonas más calientes de la “Operación Tormenta de Agosto” al amanecer de 11 de Agosto fue el Río Amur reservado al II Frente del Extremo Oriental cuando el general Jin Izeki, responsable de la 134ª División de Infantería Japonesa, decidió presentar resistencia a los soviéticos en la Fortaleza de Fuchin, un complejo de búnkers de hormigón y galerías subterráneas que contaba con una guarnición de 1.200 soldados japoneses y 156 auxiliares manchús. Para enfrentarse a tal formidable defensa, los rusos remontaron uno de los afluentes de la zona, el Río Sungari, llevando a la orilla coronada por el fuerte las 361ª y 388ª Divisiones de Fusileros y la 171ª Brigada Blindada que se aproximaron gracias a la cobertura que ofrecieron las baterías de 130 milímetros de los tres cañoneros fluviales Sun Yat-Sen, Lenin y Krasni Vostok. Una vez las tropas y marineros soviéticos pusieron pie en la orilla puesta, sufrieron numerosas bajas a manos de las ametralladoras ocultas entre escondites de hormigón y troncos de madera, que tuvieron que ser eliminadas una a una, exactamente igual que las torres de 20 metros de altura desde donde los nipones disparaban sus armas. No obstante y a pesar de superar la primera línea, los atacantes no pudieron penetrar dentro de la propia Fortaleza de Fuchin, teniéndose que conformar con la toma de la cercana guarnición japonesa de Fuyuan.

Mientras tanto en otros frentes, el XXXIX Ejército Soviético terminó de atravesar la única carretera transitable entre los pasos montañosos de Halung-Arshaan y Wuchakou, cruzando a continuación el Río Urgen Gol sobre los seis puentes tendidos por los ingenieros. También el XXXVI Ejército Soviético con la 94ª División de Fusileros ocupó la región de Sanho y el I Ejército Soviético “Bandera Roja” tomó Lishuchen.

12 de Agosto de 1945:

Despejado el camino en la Cordillera del Gran Khingan, el XXXIX Ejército Soviético descendió por la llanura manchú a un ritmo vertiginoso con las tropas y tanques avanzando en cabeza. Eso permitió a los soviéticos aniquilar a una brigada de caballería manchú que infructuosamente marchaba en retirada y poco después ocupar la ciudad de Solun, donde capturaron numerosos barriles de combustible japoneses en un almacén del distrito de Tepossi.

Ametralladora soviética en acción sobre el espeso bosque siberiano de Manchuria.

Sobre las 11:00 horas de la mañana, el XXXVI Ejército Soviético con la 94ª División de Fusileros volvió a realizar un nuevo intento de asalto contra la ciudad de Hailar que otra vez más fue desarticulado por los defensores japoneses y manchús. No obstante y a pesar de todo, las avanzadillas de dicho ejército lograron hacerse en los alrededores de la región con las guarniciones japonesas de Manchouli y Chalainor.

Mutanchiang fue el nuevo enclave en el que se centraron los combates la tarde del 12 de Agosto cuando el V Ejército Soviético lanzó una ofensiva contra el V Ejército Japonés distribuido sobre los Montes Laoyeh Ling de la siguiente manera: la 135ª División de Infantería Japonesa en Tungan al norte, la 126ª División de Infantería Japonesa en Tzuhsingtun al centro y la 124ª División de Infantería Japonesa en el Monte Shozu al sur. A diferencia de en anteriores ocasiones, los soviéticos progresaron lentamente por culpa de la resistencia enemiga y al cabo de unas horas tuvieron que retirarse después de que las piezas de artillería japonesas provocasen elevadas bajas a los rusos, incluyendo los obuses de gran calibre disparados por un tren blindado nipón en la cercana Estación de Plivuchi.

Ofensivas hacia Hailar y Mutanchiang

13 de Agosto de 1945:

De nuevo el 13 de Agosto el V Ejército Soviético reanudó su ofensiva sobre Mutanchiang que el día anterior había sido frenada en seco por la artillería enemiga. En esta ocasión las 63ª, 97ª y 144ª Divisiones de Fusileros tomaron parte en el ataque contra el V Ejército Japonés, el cual fue expulsado del Monte Shozu tras sufrir la montaña un duro castigo por parte de los cañones soviéticos.

A varios kilómetros lejos de la zona de actuación del V Ejército Soviético, el resto de fuerzas rusas fueron cosechando éxitos. Aquel fue el caso del I Ejército Soviético “Bandera Roja” con la ocupación de Linkou y del XXXV Ejército Soviético con la conquista de la Fortaleza de Mischan. Simultáneamente sobre el sector occidental de Manchuria, el XXXVI Ejército Soviético venció a la 119ª División de Infantería Japonesa en Yakoshih y poco después aseguró la plaza de Wunoehr.

Tres días después de haberse iniciado el asedio sobre la Fortaleza de Fuchin por parte del II Frente del Extremo Oriental, los defensores de la 134ª División de Infantería Japonesa abandonaron la estructura huyendo hacia retaguardia para refugiarse en Chiamussu. Apenas pasadas unas horas el Ejército Rojo izó en lo alto del fuerte la bandera de la URSS haciéndose de ese modo con el control de uno de los complejos defensivos más importantes de Manchukuo.

14 de Agosto de 1945:

Con la ruptura del frente cerca de Mutanchiang el día anterior, el 14 de Agosto el Ejército Rojo irrumpió peligrosamente en el área defendida por las 126ª y 135ª Divisiones de Infantería Japonesas equipadas con 30 cañones en el nuevo baluarte sobre el Monte Ssutaoling. Bastaron únicamente 4 horas de la mañana para que el V Ejército Soviético con las 63ª y 144ª Divisiones de Fusileros, desalojase a los japoneses del Monte Ssutaoling mediante una carga a bayoneta y descendiese por los valles circundantes destruyendo todas las piezas de artillería japonesas emplazadas y a numerosos tanques nipones, los cuales eran incapaces de hacer frente a los poderosos blindados rusos T-34 y Stalin IS-2. Al mismo tiempo el I Ejército Soviético “Bandera Roja” que cubría el flanco meridional del V Ejército Soviético, se adentró también en la zona y conquistó Tzuhsingtun, la última guarnición nipona antes de Mutanchiang.

Tomada la Fortaleza de Fuchin en el sector del II Frente del Extremo Oriental, los soviéticos limpiaron de enemigos la región de Blagoslovennoe, aseguraron la localidad de Lopei y tomaron las plazas japonesas de Mingshanchen y Hsingshanchen. Ese impresionante progreso puso en retirada a 3.500 soldados manchús que tuvieron que refugiarse tras el Río Sungari en la nueva posición de Fangcheng.

Respecto a las fuerzas aliadas menores del Imperio Japonés su destino en Manchuria fue igual de dramático. Así le sucedió al Ejército Independiente Mongol cerca de la frontera entre Manchukuo y la Mongolia Interior, donde tras haber combatido heroicamente sus jinetes contra un muy superior tecnológicamente Ejército Rojo, fue aniquilado durante la retirada, siendo la mayoría de sus integrantes eliminados y 3.600 de sus efectivos prisioneros. También trágica fue la destrucción de la Brigada Rusa Blanca “Asano” en las praderas de Hailar, resultando la mayor parte de los rusos blancos hechos prisioneros deportados a los gulags de Siberia debido a su pasado zarista.

15 de Agosto de 1945:

Ante la atónita mirada de todo el Imperio Japonés, el Emperador del Sol Naciente, Hiro-Hito, comunicó por radio al mundo entero la intención de proceder a la capitulación de su patria antes de la extinción total del pueblo japonés. A partir de entonces comenzaron las negociaciones entre Japón y los Aliados, básicamente con Estados Unidos y Gran Bretaña, pero no con la URSS contra la que por el momento se siguió combatiendo en distintos puntos del Lejano Oriente.

Ejército del Kwantung. Soldados japoneses en Manchuria agitando banderas patrióticas que decidieron combatir a los rusos hasta el final.

Curiosamente, sólo unas pocas horas después del anuncio de la capitulación del Japón, el Emperador Pu-Yi de Mancukuo comunicó ese mismo día en Talitzokou su renuncia al trono de Manchuria y la disolución del Gobierno. Lo más lógico hubiese sido que los efectivos del Ejército Imperial Manchú depusieran las armas tras conocer el comunicado del Emperador Pu-Yi. Sin embargo el anticomunismo de las unidades manchús prevaleció y la mayoría continuaron ofreciendo resistencia como la guarnición de Fangcheng, que resistió todo el día a los continuos desembarcos soviéticos en la orilla del Río Sungari, hasta que superados sus integrantes, entregaron la plaza a las tropas del II Frente del Extremo Oriental y se replegaron hacia una nueva posición defensiva en Myngali. Tampoco le falto valor a la Marina Imperial Manchú que en un intento por romper el bloqueo en el Río Amur lanzó sus cañoneros His Chung y Yang Chun contra los navíos soviéticos, una cabalgata por agua que terminó con la retirada de los dos barcos, los cuales quedaron fuera de combate.

16 de Agosto de 1945:

A primera hora de la madrugada del 16 de Agosto, el V Ejército Japonés en Mutanchiang ordenó la retirada general en toda el área geográfica. Acto seguido, las divisiones japonesas presentes en la zona iniciaron el repliegue mientras varios kamikazes con bombas de 15 kilogramos adheridas al cuerpo se lanzaron contra los blindados rusos que cruzaban el Río Mutan para ralentizar su avance, consiguiendo destruir algunos pocos carros pesados T-34 y Stalin IS-2. Sin embargo aquellas tácticas suicidas no frenaron el avance del Ejército Rojo que al caer la tarde entró victorioso en una Mutanchiang convertida en ruinas pulverizantes. Aquella victoria soviética en Mutanchiang costó a los japoneses casi 20.000 bajas y la pérdida de 180 kilómetros del territorio oriental manchú.

Después de haber perseguido a la guarnición manchú de Fangcheng hasta la plaza Myngali y a la 134ª División de Infantería Japonesa hasta Chiamussu, el II Frente del Extremo Oriental desencadenó su último ataque contra los defensores con la esperanza de romper el anillo defensivo de una vez por todas. Así pues, tras efectuar un nuevo desembarco en el Río Sungari, los soviéticos conquistaron la plaza de Myngali abriéndose a tiros y haciendo prisioneros a un total de 3.000 soldados manchús. Simultáneamente embarcaciones soviéticas depositaron tropas en las afueras de Chiamussu, quienes rápidamente se infiltraron en las calles de la ciudad, encontrando una fuerte resistencia por parte de japoneses y manchús que disparaban desde los edificios y almacenes calcinados, lo que dejó una vez más al Ejército Rojo estancado en el sector.

Caída de Mukden y Hsinking

17 de Agosto de 1945:

Mukden, la ciudad que fue marcó el inicio de la Segunda Guerra Sino-Japonesa en 1931, fue asaltada por los soviéticos desde el aire mediante un lanzamiento paracaidista desde aviones efectuado a las 11:00 horas de la mañana del 17 de Agosto de 1945. Increíblemente en aquel instante el Emperador Pu-Yi se encontraba en el Aeropuerto de Mukden esperando despegar en un avión que debía llevarle a la seguridad del territorio japonés. Sin embargo y de manera repentina, del cielo empezaron a descender paracaidistas rusos por todas partes que al tomar tierra se deshicieron de sus paracaídas y rápidamente empuñaron las armas hacia todas las fuerzas de protección niponas y manchús que custodiaban el aeropuerto y los puntos claves de la ciudad. Casi nadie opuso resistencia y Pu-Yi, con tiempo siquiera para escapar en su avión, fue irremediablemente capturado y arrestado por los paracaidistas soviéticos. De ese modo, prisioneros Pu-Yi y vencida toda resistencia enemiga, Mukden pasó a ser ocupada por la Unión Soviética (posteriormente sería devuelta a China).

Otros acontecimientos importantes durante aquella jornada los protagonizó el XXXIX Ejército Soviético cuando atravesó el Río Wulan y conquistó la ciudad de Wangyemiao; o el XXXVI Ejército Soviético tras ocupar Pokotu haciendo 4.900 prisioneros y capturando en los almacenes enemigos 9 tanques, 5 cañones, 20 ametralladoras y 4.000 fusiles.

18 de Agosto de 1945:

Por fin y tras ocho días de sitio, al comienzo del 18 de Agosto, el XXXVI Ejército Soviético con las 94ª y 293ª Divisiones de Fusileros logró abrirse paso entre el perímetro manchú-japonés de Hailar y tomar de una vez por todas la ciudad aniquilando a todos los defensores del Eje. Lejos de rendirse, los japoneses lanzaron pocas horas después una mortal carga “Banzai” que terminó en masacre tras ser exterminados todos los asaltantes, muchos de ellos suicidándose posteriormente de un tiro en la cabeza o explosionando una granada ante la sorprendida mirada de los rusos.

Caída de Harbin. Marineros soviéticos a bordo de camiones son recibidos como héroes por la población china.

Seguidamente a la toma de Hailar, el I Frente del Extremo Oriental ganó decenas de kilómetros dentro del territorio manchú. Durante su cabalgadura los soviéticos se hicieron con la ciudad de Harbin, siendo recibidos como héroes por parte de la población china que desde hacía más de una década ansiaba deshacerse del control manchú.

Transcurrida la jornada de aquel 18 de Agosto, las primeras vanguardias soviéticas procedentes del puerto ruso de Vladivostock, cruzaron por primera vez la frontera norte de Corea y a grandes velocidades penetraron en territorio coreano derrotando a una guarnición japonesa tras otra. Este avance que se mantuvo fugaz e incluyó la toma de la plaza de Gensan, finalizaría en el Paralelo 38º con la conquista de la mitad norte de la Península Coreana.

19 de Agosto de 1945:

Hsinking, capital de Manchukuo, centró la atención de los combates el 19 de Agosto de 1945 con una sangrienta batalla entre las avenidas que costó numerosas vidas tanto a los atacantes soviéticos como a los defensores japoneses y manchús. Durante horas se luchó calle por calle y edificio por edificio hasta que la fuerza que protegía la urbe, la 107ª División de Infantería Japonesa al mando del general Koichi Abe, fue reducida al mínimo después de abandonar la ciudad y la guarnición manchú que custodiaba la metrópoli fuese exterminada al completo. Una vez limpiada la capital de tropas enemigas, las columnas soviéticas entraron en victoriosas en Hsinking.

Paralelamente al desastre en Hsinking, el Ejército del Kwantung perdió también ese día su último baluarte en el norte cuando el II Frente del Extremo Oriental ocupó Tsitsihar. Pero lo peor de todo era que por aquel entonces los nipones sufrían tal escasez de material que apenas tenían armas para combatir. Precisamente muchos soldados tuvieron que hacer uso de chatarra de metal como bayonetas y diseñar morteros de fabricación casera. Incluso se llegó al extremo de emplear a los aviones de la Fuerza Aérea Imperial Japonesa y de la Fuerza Aérea Imperial Manchú como kamikazes contra los tanques soviéticos. Estos ejemplos dejaron claro que de ninguna manera los japoneses iban a rendirse a pesar del apocalipsis que se les venía encima en Manchuria; de hecho, los periódicos locales continuaban amaneciendo con las siguientes proclamas: “Seguiremos luchando incluso si tenemos que alimentarnos de hierba, acabar comiendo mierda y durmiendo en los campos”.

Avance hacia el Norte de China

A partir del 20 de Agosto de 1945 una gran parte de Manchuria había sido ocupada por el Ejército Rojo. Desde ese momento el objetivo de los soviéticos sería el de limpiar las últimas plazas fuertes e iniciar el avance hacia el sur para ocupar cuanto antes Corea y entrar en la China Septentrional para enlazar con el VIIIl Ejército del Kuomintang que el Generalísimo Chaing Kai-Shak había movilizado en sentido contrario para alcanzar Manchuria lo más rápidamente posible.

Durante la ofensiva final Chiamussu fue una de las primeras plazas en caer en manos del II Frente del Extremo Oriental el 20 de Agosto tras ser aniquilada la 134ª División de Infantería Japonesa y la guarnición manchú de la ciudad, ambas al completo. Más hacia el sur, los paracaidistas soviéticos tomaron los enclaves de Kirin y Dairen mediante un asalto aerotransportado; mientras que el 23 de Agosto, una nueva operación paracaidista permitió al Ejército Rojo recuperar la simbólica ciudad costera de Port Arthur que los rusos habían perdido contra Japón en la Guerra Ruso-Japonesa de 1905.

La Fortaleza de Hutou fue el último bastión en resistir durante algunos días debido al asedio perpetrado por el XXXV Ejército Soviético. Este complejo defensivo, situado en los Montes Wanda y al mando del capitán Masao Oki, constaba con un sistema de protección de 19 búnkers subterráneos y una guarnición de 1.500 soldados japoneses equipados con numerosos cañones Krupp de 240 milímetros. Con este arsenal, los defensores nipones aguantaron las embestidas soviéticas en innumerables ocasiones, lo que obligó al Ejército Rojo a someter el fuerte a un intenso bombardeo de artillería que sepultó a muchos japoneses bajo los túneles y asfixió a otros tanto por culpa de las nubes de monóxido de carbono que se formaron en el aire. Sin embargo y a pesar de la dureza del ataque, los japoneses continuaron resistiendo los asaltos rusos fanáticamente y rechazando oleada tras oleada. Tuvieron que ser precisamente prisioneros japoneses capturados en otros sectores de Manchuria, los que a gritos desde el lado ruso convencieron a los defensores del fuerte que Japón se había rendido y debían entregarse. Así pues, el 26 de Agosto, el Fuerte de Hutou se rindió después de haber muerto 1.450 soldados japoneses y haberse hecho cautivos solamente 50 supervivientes.

Infantería de marina soviética iza la bandera de la Flota Roja sobre Port Arthur. La humillación de la Guerra Ruso-Japonesa de 1905 había sido vengada.

Uno de los últimos combates registrados en Manchukuo fue la toma de la ciudad de Chalai, donde tras pelear los nipones hasta el 30 de Agosto, finalmente la 107ª División de Infantería Japonesa al mando del general Koichi Abe se rindió a la 221ª División de Fusileros Soviética. También se produjeron algunos tiroteos en varios lugares del país los días 31 de Agosto y 1 de Septiembre, la mayoría por culpa de unidades japonesas y manchús que desconocían la noticia acerca de la capitulación de Japón. Al día siguiente, el 2 de Septiembre de 1945, Manchuria fue conquistada al completo por el Ejército Rojo y la Segunda Guerra Mundial acabó para siempre tras la ceremonia de capitulación celebrada ante representantes de todas las potencias Aliadas en la Bahía de Tokyo.

Conclusión

La invasión soviética de Manchuria constituyó la más brillante operación y una de las mayores victorias militares del Ejército Rojo durante la Segunda Guerra Mundial. Bastaron sólo tres semanas, para que las tropas soviéticas eliminasen por completo al Ejército del Kwantung, la fuerza más poderosa del Japón, provocando a sus enemigos cientos de miles de bajas y arrebatándoles gigantescas extensiones de territorio, incluyendo Manchuria, el norte de Corea y parte de la China Nororiental, todo ello a costa de muy escasas bajas propias (curiosamente el Ejército Rojo había calculado que sufríría unas 540.000 bajas con 160.000 muertos, cuando realmente encajó unas 35.000).

El Eje sufrió un total de 724.013 bajas, de estas 83.737 muertos y 640.276 heridos entre japoneses, manchús, mongoles y rusos blancos.

El Komintern encajó unas 35.000 bajas, entre estas 10.000 muertos (9.726 soviéticos y 300 mongoles comunistas) y 24.425 heridos.

Numerosos cambios políticos y territoriales siguieron al triunfo soviético sobre Manchuria. Los chinos fueron los más beneficiados porque el Ejército Rojo devolvió todas las zonas ocupadas, incluyendo Manchuria, el norte de China y Port Arthur; un reparto mediante el cual el Partido Comunista Chino de Mao Tse-Tung salió más compensado frente al Kuomintang de Chiang Kai-Shek, lo que sería clave para el desarrollo de la posterior Guerra Civil China (1945-1949) y que culminaría con el triunfo comunista tras la proclamación de la República Popular de China. No obstante y a pesar de ayudar a sus colegas chinos, la URSS se anexionó unos pequeños territorios al norte del extinto Manchukuo y la Mongolia Exterior otros tanto junto al Río Khalkin-Gol en la frontera este. Respecto a la zona septentrional de Corea, la URSS instauró el estado satélite de Corea del Norte, que por encima del Paralelo 38º, se convirtió en la nueva competencia frente a Corea del Sur, otra nación clientelar, en este caso de Estados Unidos y que sólo cinco años más tarde se enzarzaría en un conflicto conocido como la Guerra de Corea (1950-1953) que sentaría las bases de la mucho más global Guerra Fría.

Pintura que muestra la rendición del Ejército Imperial Japonés ante el Ejército Rojo.

Con la victoria del Ejército Rojo en Manchuria, se cerraba el último capítulo de lo que había sido la mayor conflagración humana de la Historia que hasta ese momento había dejado más de 80 millones de seres humanos muertos a lo largo y ancho del Planeta Tierra. Sin duda alguna, la “Operación Tormenta de Agosto” fue junto a las bombas atómicas de Hiroshima y Nagasaki, el ingrediente fundamental que puso punto y final a la Segunda Guerra Mundial.

 

Bibliografía:

Antonio García Palacios, La Guerra Oculta. El Conflicto Soviético-Japonés (1939-1945), “Y los cañones volvieron a rugir en Manchuria. Operación Tormenta de Agosto”, HRM Ediciones, (2014), p.73-123
http://en.wikipedia.org/wiki/Soviet-Japanese_War_(1945)