Invasión de Malasia

 

Antes de entrar en la Segunda Guerra Mundial, Japón ambicionaba Malasia por su destacado poder estratégico entre el Océano Indico y el Golfo de Siam, además de por sus elevados recursos de caucho y estaño que tanto necesitaban los nipones. Coincidiendo con el ataque a los Estados Unidos en Pearl Harbor, la colonia británica de Malasia fue asaltada por sorpresa.

Aliados

Portugal fue la primera nación que colonizó Malasia en 1511 por ser un territorio que controlaba el acceso del Océano Índico al Océano Pacífico a través del Estrecho de Malaca, y por tanto las rutas comerciales que enlazaban África y Europa con China y otros países del Sudeste Asiático y Oceanía. Cuando los británicos dominaron la India y empezaron a tener intereses económico-militares hacia el Imperio Chino, Gran Bretaña invadió Malasia y la convirtió en colonia en el año 1786, poniéndola bajo tutela de la Compañía de las Indias Orientales durante los tres siglos siguientes. Así fue hasta la Segunda Guerra Mundial, momento en que Japón se convirtió en la candidata en arrebatar a los ingleses su preciada colonia.

Apenas Malasia contaba con efectivos militares locales de cierta importancia, ya que las únicas tropas nativas que tenía Inglaterra en esa colonia eran milicianos locales malayos mal armados y dispersos por la selva en el llamado Regimiento Malayo. De este modo y sin apenas haber tomado medidas defensivas para proteger Malasia desde que comenzó el siglo XX, únicamente cuando Japón en 1940 se asentó en Indochina y amenazó su flanco norte, Inglaterra empezó a incrementar sus defensas. Lo primero que se hizo fue aumentar las tropas de tierra, aunque no lo suficiente al ser necesarias en África; aunque también se enviaron desde Reino Unido a 566 aviones de la Real Fuerza Aérea Británica (Royal Air Force) y desde Singapur a numerosos cañones de 60 milímetros y 200 tanques que se repartieron en diferentes puntos tácticos de la jungla malaya.

Reino Unido y la Commonwealth tenían en el Mando de Malasia al III Cuerpo Indio del general David Murray Lyon formado por las 9ª y 11ª Divisiones de Infantería Indias, además de la 53ª Brigada de Infantería Británica del general Merton Beckwith-Smith. Numerosos Gurkhas de Nepal les acompañaban, además de expertos Sikhs de Mysore y Haiderabad.

Australia tenía en el mando militar de Malasia la Fuerza Imperial Australiana del general Gordon Bennet compuesta por la 8ª División de Infantería. El Primer Ministro de Australia, John Bennet, llegó a solicitar al Imperio Británico que se implicara más en Malasia y que no destinara tantos recursos a Europa, petición que erróneamente Londres no atendió.

Holanda que también se encontraba en guerra con el Eje desde 1940, envió desde su colonia cercana de lndonesia al Escuadrón Real Holandés de las Indias Orientales formado por pilotos voluntarios holandeses al mando del general Ludolph Van Oyen.

Sorprendentemente los británicos decidieron pactar con un antiguo enemigo, el Partido Comunista Malayo del general Lai Teck, con quién llevaban combatiendo en una guerrilla en la jungla desde hacía años. Como Iósif Stalin era ahora aliado de Gran Bretaña, los comunistas malayos recibieron órdendes desde Moscú de combatir junto a los británicos. Así pues, 445 partisanos malayos se sumaron a la lucha contra Japón.

Mando de Malasia:
·III Cuerpo Indio
-9ª División de Infantería India
-11ª División de Infantería India
-53ª Brigada de Infantería Británica
·Fuerza Imperial Australiana
-8ª División de Infantería Australiana
·Regimiento de Infantería Malayo
·Fuerza Aérea Británica de Singapur y Malasia Septentrional
·Escuadrón Real Holandés de las Indias Orientales
·Partisanos del Partido Comunista Malayo

Un dia antes de Pearl Harbor, el 6 de Diciembre de 1941, los observadores británicos en Malasia localizaron un convoy japonés de 22 barcos. Eso hizo saltar la sospecha pero no se tomó ninguna iniciativa al respecto. Al dia siguiente, 7 de Diciembre, se avistaron 6 barcos más, entre ellos un crucero de batalla. A pesar de que por la radio ya se escuchaba la noticia del bombardeo japonés de Hawaii, Londres ordenó no movilizar a sus hombres en Malasia por si Japón decidía no entrar en guerra con el Imperio Británico. Pero finalmente, a medianoche del 7 al 8 de Diciembre, lanchas de desembarco japonesas amarraron en Malasia, bajando por sus rampas soldados nipones. La declaración de guerra de Japón a Gran Bretaña se había formalizado.

Eje

Tomoyuki Yamashita fue designado general en jefe para la operación destinada a la invasión de Malasia. El plan japonés consistía en penetrar a través de Thailandia, por aquel entonces miembro del Eje y aliada de Japón, para desde sus fronteras y en colaboración con las fuerzas armadas thailandesas invadir Malasia al mismo tiempo que una serie de desembarcos distraían los flancos británicos. Los japoneses sabían que si se tomaba Malasia y caía la colonia inglesa de Singapur, Gran Bretaña recibiría un mortal golpe del que le sería muy difícil recuperarse. La fecha fijada para el ataque sería el 7 de Diciembre de 1941, el mismo día del bombardeo a Pearl Harbor.

El XXV Ejército Japonés sería la punta de lanza para la invasión de Malasia. Lo componían las 5ª y 18ª Divisiones de Infantería, esta última integrada por mineros de Kyûshû; además de fuerzas de élite como la División de Guardias Imperiales y unidades acorazadas como el 3º Grupo Blindado. La aviación desplegaría la 3ª División Aérea del aviador Sosako Suzuki, mientras que en el agua la Flota Naval Meridional del vicealmirante Jisaburo Ozawa realizaría desembarcos tácticos. Toda la fuerza junta sumaba 60.000 tropas, 179 tanques (79 medios y 100 ligeros), 238 vehículos, 18.000 bicicletas y 618 aviones.

Thailandia a lo largo de su frontera con Malasia atacaría con el Ejército Sureste Peninsular compuesto por las dos Divisiones de Infantería “Nakhon Sri Thammarat” y “Songkhla”.

Otras fuerzas del Eje existentes como “quinta columna” en la colonia fueron los nacionalistas asiáticos que deseaban librarse del imperialismo británico. Uno de ellos fue el Ejército Nacional Indio del capitán Pritam Singh, quién había contactado con los japoneses mediante la Agencia F (F-Kikan) del capitán Iwaichi Fujiwara para sublevarse con 229 hombres a cambio de la promesa de Tokyo de reconocer la independencia de la India. Precisamente la F-Kikan tenía comandos indios que intervendrían en la campaña y también 124 nacionalistas malayos simpatizantes de la Liga Joven Malaya dirigidos por Ibrahim Yaacob, incluso con estos hubo un nacionalista antibritánico de Irlanda llamado Parick Heenan.

XXV Ejército Japonés:
-División de Guardia Imperiales
-5ª División de Infantería
-18ª División de Infantería
-3º Grupo Blindado
-3ª División Aérea
-Fuerza Naval Meridional

Ejército del Sureste Peninsular Thailandés:
-División de Infantería “Nakhon Sri Thammarat”
-División de Infantería “Songkhla”

F-Kikan:
-Ejército Nacional Indio
-Liga Joven Malaya

Invasión de Malasia

A medianoche del 7 de Diciembre de 1941, soldados japoneses a bordo de los buques de la Fuerza Naval Meridional del vicealmirante Jisaburo Ozawa que navegaba por el Golfo de Siam, desembarcaron en las costas de Malasia. No obstante y a pesar de que las playas de Kota Bharu eran el punto exacto en donde las primeras tropas niponas debían poner el pie a la 1:35 horas de la madrugada; se equivocaron de lugar por culpa del fuerte oleaje, por lo que desembarcaron 2 kilómetros más lejos del punto de encuentro original. Tras el desembarco las lanchas volvieron para depositar la segunda oleada a las 2:00 horas; desembocando la tercera y última oleada al amanecer. Durante el proceso varios aviones británicos que aparecieron sobre las playas soltaron una bomba sobre el carguero Awajisan Maru, al que hundieron matando 50 personas a bordo, siendo éste el primer barco japonés no militar hundido de la Segunda Guerra Mundial.

Barcazas aliadas de suministros evacuando material y tropas a los subcinturones defensivos en Malasia.

Amanecido ya el 8 de Diciembre, la 11ª División de Infantería India contraatacó contra la costa donde habían desembarcado los japoneses. El ataque tuvo éxito al principio porque provocaron numerosas bajas a los nipones, aunque pasado el mediodía los japoneses presentaron una organizada resistencia consiguiendo hacer retroceder al enemigo en el punto central de su avance por Kuala Krai. Los indios entonces utilizaron a los fusileros de la Fuerza Fronteriza (Frontier Force) para recuperar las posiciones perdidas, pero fracasaron en su intento encajando severas pérdidas. Mientras los indios se retiraban, bombarderos japoneses despegados del aeródromo thailandés de Sengora respondieron deprisa atacando las bases aéreas de la RAF en Malasia con bombas y ametralladoras en vuelo rasante, llegando a destruir en las pistas la elevada cifra de 60 aviones británicos, la mayoría Hurricanes. También se bombardeó la base de Singapur matando en la ciudad a 61 civiles y dejando 700 heridos en el Barrio Chino y el Palacio Raffles. Neutralizada la aviación inglesa por unas horas, los japoneses aprovecharon y desembarcaron varios contingentes más en Kota Bharu. Mientras tanto más al norte el Hospital de Penang ya albergaba a 700 personas heridas, de las que 126 fallecieron en las primeras 24 horas, además de contabilizar dicha ciudad 60 bomberos muertos de los 200 operativos en el cuerpo durante los intentos por apagar los incendios dejados por los bombardeos. Pero las cosas todavía se complicaron más cuando las tropas indias del aeródromo de Kota Bharu se amotinaron y asesinaron a todos los oficiales británicos, entregando a continuación la instalación intacta a los japoneses. Sin embargo la peor noticia llegó a última hora de la tarde cuando Thailandia entró en la contienda al lado de Alemania y Japón, cambiando la posición de sus cañones hacia los británicos a los que declaró la guerra abriendo fuego contra la frontera malaya.

Guerrilleros malayos ocultándose en una ciénaga de la selva de la Península de Malasia.

Pasadas 24 horas desde la invasión, el día 9, la 5ª División de Infantería Japonesa se dividió en dos alas para capturar la ciudad de Jitra y el aeródromo de Alor Star. El general Murray Lyon para prevenir el ataque envió a Jitra a la 11ª División de Infantería India, mientras que en las carreteras de Alor Star situó tres fuerzas indo-británicas del III Cuerpo Indio, las dos muy separadas una de la otra, cosa que supuso un error. Sobre Jitra el ataque comenzó la mañana del 11 de Diciembre a las 11:00 horas. La ofensiva japonesa junto con algunos voluntarios malayos de la F-Kikan fue demoledora porque pusieron rápidamente a los indios en retirada con el primer choque durante el día; aunque lo peor no ocurrió hasta por la noche cuando una columna militar india fue completamente aniquilada por los tanques japoneses que iniciaron su persecución. Con la fuga de la 11ª División de Infantería India los japoneses conquistaron Jitra fácilmente. El balance de la batalla por Jitra costó 1.000 bajas a los anglo-indios y solamente 50 a los japoneses. Por si fuera poco los británicos dejaron abandonado gran cantidad de material y suministros que los japoneses disfrutaron lujosamente. Gracias a las capturas de material en Jitra, el XXV Ejército Japonés pudo abastecerse de alimentos, gasolina y tabaco en abundancia para los necesitados soldados.

Simultáneamente a Jitra tuvo lugar otra batalla hasta el 11 de Diciembre en la cercana Betong. La lucha la protagonizaron los gendarmes thailandeses al mando del comandante Prayoon Tatanakiit, quienes mantuvieron un tiroteo contra los británicos en Betong que se prolongó excesivamente hasta que lograron expulsarlos y asegurar la localidad. Al día siguiente, el 12, el Ejército Nacional Indio logró capturar sin pegar un sólo tiro la ciudad de Alor Star después de convencer a los 700 defensores indios del Ejército Británico para que se cambiasen al bando de Japón ante las promesas de independencia. Mientras tanto un grupo de nacionalistas malayos de la F-Kikan sortearon la vigilancia inglesa e hicieron saltar con explosivo la Presa del Río Perak. Otro nacionalista, en este caso el irlandés Patrick Heena, contribuyó notablemente a la causa del Eje comunicando por una radio a la aviación japonesa todos los movimientos de las tropas inglesas, acción que le costó la vida tras enfermar siguiendo a pie por la jungla la estela del Ejército Británico.

Durante las días posteriores a las victorias de Jitra y Betong, los japoneses y thailandeses avanzaron como rayos por Malasia. En la costa del Océano Índico conquistaron Kroh el 14 de Diciembre, Gurum el 15 y la Isla de Georgetown el 16. Para el día 20 Port Swettenham fue bombardeada por la aviación y el 26 les tocó el turno a Klang y Kuala Lumpur, esta última con la consiguiente demolición de sus edificios gubernamentales y la destrucción de la estación ferroviaria. Aquel mismo 26 los japoneses tomaron Taiping, Ipoh el 28 y Telok Anson el 1 de Enero del Nuevo Año 1942. Menos suerte tuvieron en Kampar, donde a pesar de que la conquistaron, un contraataque los expulsó y tuvieron que repetir la operación de nuevo, esta vez con éxito el 2 de Enero, aunque costó a los japoneses 500 bajas por sólo 150 británicas. Por otra parte en la costa del Golfo de Siam, el Eje se hizo con Kuala Krai, Gong Kedah, Kuala Trengganu, Kuala Dungun y Kuantan.

Como la situación era crítica en Malasia, el general británico Arthur Percival en Singapur ordenó levantar a toda prisa una línea defensiva en Sungai, donde entraría por primera vez en combate la 8ª División de Infantería Australiana. Al mismo tiempo en la India, el general Archibald Wavell tomaba el mando del Frente del Lejano Oriente, ordenando a las tropas aliadas en Malasia resistir a toda costa. Sin embargo el Primer Ministro Winston Churchill ya había ordenado desde Londres ir retirando algunas tropas hacia Singapur para proseguir la lucha en esa colonia a la que también muchos ya daban por perdida.

Justo en el instante en que los primeros soldados comenzaron a ser evacuados a Singapur, el pánico cundió entre la población civil que rápidamente se echó a los caminos y carreteras en un intento por salvar sus vidas, llevando consigo un pesado equipaje, coches, carros, animales y numerosos niños que seguían a sus padres. A esta marea humana de europeos que descendía hacia el sur, se unió una nueva masa de personas, esta vez asiáticos, que ascendía al norte para ponerse a salvo de los bombardeos. Tal caos de refugiados dificultó el tráfico militar hacia el frente debido a los colapsos en la circulación, motivo por el cual los más valientes decidieron cruzar la jungla como hicieron 40 europeos de Trengganu escoltados por 2 policías malayos a lo largo de 120 millas. Algunos británicos en Perak, influidos por la histeria colectiva antes de escapar, mataron a disparos a sus propios chóferes malayos temiendo que pudiesen trabajar para los japoneses. También se practicó la tierra quemada, por ejemplo en Kuala Lumpur se incendiaron adredemente 51 millones de cigarros, 800 toneladas de carne y 50.000 dólares en toneladas de wisky de los Almacenes Cold Storage.

A principios de Enero de 1942 se desarrolló una gran ofensiva en la cual los japoneses arrollaron el frente, expulsando a los británicos a la otra orilla del Río Slim. Pero tampoco ahí se detuvieron, pues el 7 de Enero los japoneses cruzaron el Río Slim con éxito, destruyendo en una maniobra envolvente a la 11ª División de Infantería India. Fue una gran victoria, ya que murieron 500 anglo-indios y fueron capturados 3.200 más; todo eso por sólo 17 japoneses muertos y 60 heridos.

Soldados británicos siendo capturados por las tropas japonesas en Malasia tras la ocupación del país.

Tal y como se había temido, la División de Guardias Imperiales de los japoneses se desplegó en el frente la segunda semana de Enero. Aquella era precisamente la fuerza más poderosa del Ejército Imperial Japonés que lógicamente causaba miedo a los Aliados. De hecho, nada más presionar hacia el interior, las tropas indo-australianas corrieron en retirada a través de la selva. De manera muy sencilla los nipones se hicieron con Kuala Selangor y Port Swettenham, no sin antes ser incordiados por partisanos del Partido Comunista Malayo a los que pusieron en retirada con facilidad. La capital de Malasia, Kuala Lumpur, fue conquistada el 11 de Enero.

Johore fue la provincia en donde se registraron la mayor parte de los combates a mitad de Enero, llegando a conquistar los nipones localidades como Port Dickson, Malacca, Tampin, Batu Anam o Batu Pahat. Los australianos fueron los que más resistieron, provocando en Gemas 1.000 bajas a los japoneses por 81 propias el 14 de Enero. Sin embargo, al día siguiente, el 15, la 8ª División de Infantería Australiana fue expulsada del Río Muar. El 16 de Enero los japoneses tomaban Endau, la última ciudad portuaria del Golfo de Siam. Para el día 18, numerosos aviones japoneses bombardearon Singapur matando algunos civiles, pero cazas holandeses del Escuadrón Real Neerlandés de las Indias Orientales intervinieron y derribaron 6 aparatos japoneses sobre la Península de Malaya. Dos días más tarde, el 20, cayó la ciudad de Semagat.

Un hecho triste ocurrió el 22 de Enero cuando la División de Guardias Imperiales capturó y ejecutó de forma inhumana a 161 tropas de la 8ª División de Infantería Australiana y 40 soldados indios que se acababan de rendir en Parit Sulong. Los japoneses tras robar la gasolina de los vehículos enemigos eliminaron a los australianos a golpe de fusil y bayoneta, o bien a tiros. Al final de la Segunda Guerra Mundial sería juzgado por el crimen de Parit Sulong el general Takuma Nishimura, el cual fue declarado culpable y ahorcado.

Muy cerca de acabar la campaña, la ofensiva japonesa lanzó su empuje final con la toma de Muar el 22 de Enero, donde murieron 3.100 soldados aliados y 145 cayeron prisioneros; a costa de 700 muertos japoneses y 15 de sus tanques destruidos. También la guarnición de Kluang se rindió el 25 de Enero, llegando la ofensiva a Johore Bahru justo a finales de mes, desde donde los nipones pudieron ver en el horizonte la colonia inglesa de Singapur.

Tropas japonesas siendo recibidas jubilosamente por la población malaya al liberar de los británicos una ciudad.

Ante la catástrofe que se avecinaba, el 30 de Enero las tropas australianas abandonaron las posiciones en Malasia por mar, mientras el III Cuerpo Británico lo hizo por la carretera hacia Singapur bajo los ataques aéreos de la aviación japonesa. Curiosamente los soldados se llevaron todo consigo, desde carpetas o utensilios militares, a sillas, palos de golf, raquetas y canarios enjaulados. Los escoceses más orgullosos de su procedencia se despidieron de Malasia tocando con las gaitas marchas como Hieland Lady y Jenny’s Black E’en. Durante la evacuación fue hundido por un ataque naval enemigo el destructor británico HMS Thanet con 28 muertos a bordo y 57 marineros que cayeron prisioneros.

El último día de Enero, el 31, los Aliados abandonaron, bien a través de puentes, bien a través del mar, la colonia de Malasia. Justo en ese momento fue volada con explosivo la carretera que conducía a la isla, explosión que se escuchó en todo Singapur. Los japoneses conquistaron de ese modo el país entero con una velocidad increíble después de avanzar 25 kilómetros diarios, batallar en 95 encuentros armados y cruzar 250 puentes que tuvieron que ser reparados. Así fue como humillaron a unos sorprendidos soldados aliados que todavía no sabían que les había ocurrido.

Resultado

La conclusión de la Batalla de Malasia resultó para Gran Bretaña una gran derrota y la sentenciaba para un próximo desastre en Singapur. Otro inconveniente fue la pérdida de la importancia estratégica en la Península Malaya, además de todas las reservas de caucho, estaño y goma necesarias para Inglaterra en un momento en que necesitaba abastecer urgentemente a las Islas Británicas. Pero lo peor no era haber perdido una importante colonia de la que se vanagloriaba desde 1786, sino sus pocas muestras de eficacia a la hora de defenderla.

Los Aliados habían tendido más de 60.500 bajas, de las cuales 5.500 eran muertos, 5.000 heridos y 40.000 prisioneros. La mayor parte de las víctimas eran indios, seguidos por un  buen número de británicos, malayos y australianos. Las pérdidas materiales sumaron unos 300 aviones derribados y 200 tanques destruidos. En el mar fue hundido el destructor HMS Thanet.

Japón conquistó Malasia teniendo 5.000 bajas, entre las que había 1.793 muertos y 3.378 heridos. Los voluntarios nacionalistas de la F-Kikan tuvieron 2 muertos entre los cuales había 1 malayo y 1 irlandés. Respecto al material perdido hubo 15 tanques y un buque de carga.

Malasia aportó a Japón un enclave estratégico fundamental para la guerra que estaba librando. Por si fuera poco Tokyo se hizo con una de las mayores reservas de caucho y goma del mundo, además de importantes yacimientos de estaño y las minas de oro de Raub. Con Malasia el Imperio Japonés era más grande que nunca.

 

Bibliografía:

Editores de S.A.R.P.E., Crónica Política y Militar de la Segunda Guerra Mundial. “Australia se defiende en Malasia”, S.A.R.P.E. (1978), p.697-698

Christopher Bayly y Tim Harper, Forgotten Armies, Britain’s Asian Empire & the War with Japan, “The Battle of Malaya”, Penguin Books (2005), p.126-131

David Solar, El Imperio del Sol Naciente. “Desastre británico en Singapur”, Ediciones Iberoamericanas Quorum (1986), p.44-52

Winston Churchill, La II Guerra Mundial Volumen 2. El triunfo y la tragedia. “V Un viaje en plena guerra mundial”, Planeta Deagostini (1959), p.53-54

Derrick Wright, Pacific Victory. “A great disaster for British arms”, Sutton (2005), p.8-10
http://www.panzertruppen.org/ww2p/1941p/malasia.html
http://en.wikipedia.org/wiki/Battle_of_Malaya