Invasión de Malasia

La invasión de Japón a Malasia entre 1941 y 1942 marcó uno de los momentos más decisivos de la Segunda Guerra Mundial dentro del expansionismo de las potencias del Eje sobre el Sudeste Asiático. La ofensiva que tuvo lugar tanto desde tierra como desde el mar, llevaría al Ejército Imperial Japonés a protagonizar su avance más fugaz porque en tiempo récord ocuparía la Península Malaya y situaría al Reino Unido ante la mayor crisis militar nunca vivida por el Ejército Británico que posteriormente se materializaría en la catastrófica caída de Singapur.

Plan de los Aliados

Malasia despertó el interés de Occidente en 1511 cuando Portugal estableció enclaves comerciales debido a su posición privilegiada por conectar el Océano Índico con el Océano Pacífico a través del Estrecho de Malaca, así como las rutas marítimas que enlazaban Europa y África con China y otros países del Sudeste Asiático y Oceanía. A raíz de aquellas ventajas estratégicas que proporcionaba el lugar, el Reino Unido no tardó en interesarse por dicho enclave que colonizó en 1786 sometiéndolo durante más de 150 años a la tutela de la Compañía de las Indias Orientales hasta bien entrado el siglo XX.

El Reino Unido se preocupó ante la posibilidad de una agresión de Japón a Malasia en 1941, coincidiendo con la invasión de Manchuria y sus choques contra China, aunque hasta 1937 el Gobierno de Londres no invertiría las primeras 60.000 libras esterlinas para modernizar las defensas y erigir nuevas fuertes. Al cabo de dos años, después de que el Imperio Japonés ocupase la Isla de Hainan en 1939, muy cerca del Sudeste Asiático, se levantaron más búnkers e infraestructuras destinadas a rechazar un eventual ataque nipón que en parte se hubieron de paralizar con el inesperado estallido de la Segunda Guerra Mundial contra Alemania en Europa. A partir de entonces y con el incremento de la tensión en Asia, los mandos de la Commonwealth cometerían una serie de errores imperdonables porque fruto de la improvisación y del carácter impredecible del general Robert Brooke-Popham que era el responsable de la defensa, modificarían los planes sobre la marcha como fortificar Sengora para luego abandonar los trabajos, retirar de Singapur varios cañones de 60 milímetros o apostar por la “Operación Matador” consistente en disuadir a los japoneses de un ataque creando una poderosa fuerza aérea de 566 aviones (que nunca se llegó a completar porque en 1941 solo había unos 200 aparatos de modelos antiguos).

La Comandancia Malaya (Malaya Command) al mando del general Sir Arthur Percival era la responsable de proteger la colonia del Imperio Británico con un conglomerado de tropas multinacionales procedentes del Reino Unido, India, Malasia, Australia, Nepal, Singapur, Hong Kong, Nueza Zelanda y Holanda. Al norte de la Península Malaya, muy cerca de la frontera con Tailandia, fue estacionado el III Cuerpo Indio con la 9ª División de Infantería India del general Arthur Edward Barstow, la 11ª División de Infantería India del general David Murray-Lyon, la 28ª Brigada de Infantería Nepalí “Gurkha” y el Regimiento de Infantería Malayo del general Robert Gifford Moir; permaneciendo en el centro y sur la 8ª División de Infantería Australiana del general Gordon Bennet, la 18ª División de Infantería Británica del general Merton Beckwith-Smith, la 12ª Brigada de Infantería India del general Archibald Paris y el Regimiento Real de Costa Hongkonés-Singapurés. Como soporte desde el aire se creó la Fuerza Aérea del Lejano Oriente “Far East Air Force” del vicemariscal Conway Pulford compuesta por los 27º, 34º, 36º, 60º, 62º, 100º, 205º y 243º Escuadrones Reales Británicos, los 1º, 21º, 8º y 453º Escuadrones Reales Australianos, y el 488º Escuadrón Real Neozelandés, más de forma independiente el Escuadrón Real Holandés de Indias Orientales del oficial Ludolph Van Oyen. Hubo incluso partisanos que operaron a la retaguardia entre los que estuvieron 445 guerrilleros del Partido Comunista Malayo del oficial Lai Teck y unos centenares nacionalistas del Kuomintang del Ejército Voluntario Chino Anti-Japonés de Ultramar del oficial John Dalley.

Aproximadamente los Aliados reunieron a 100.000 efectivos y un material consistente en 250 tanques o coches blindados, 208 cañones, 15.400 vehículos y 253 aviones.

Comandancia Malaya:
·III Cuerpo Indio
-9ª División de Infantería India
-11ª División de Infantería India
-28ª Brigada de Infantería Nepalí “Gurkha”
-Regimiento de Infantería Malayo
·Sector Centro-Sur
-8ª División de Infantería Australiana
-18ª División de Infantería Británica
-12ª Brigada de Infantería India
-Regimiento Real de Costa Hongkonés-Singapurés
-Guerrilla del Partido Comunista Malayo
-Ejército Voluntario Chino Anti-Japonés de Ultramar
·Fuerza Aérea del Lejano Oriente
-27º, 34º, 36º, 60º, 62º, 100º, 205º y 243º Escuadrones Reales Británicos
-1º, 21º, 8º y 453º Escuadrones Reales Australianos
-488º Escuadrón Real Neozelandés
-Escuadrón Real Holandés de Indias Orientales

Plan del Eje

El Imperio Japonés se interesó en Malasia por los grandes recursos de caucho y estaño que explotaba el Reino Unido, pero también porque era el único camino posible para conquistar la estratégica plaza de Singapur que se conectaba con la franja continental a través del Estrecho de Johore, ya que un desembarco marítimo contra aquel enclave se aventajaba imposible, incluso para la todopoderosa Marina Imperial Japonesa. Aunque en un principio surgieron dudas sobre cómo afrontar la invasión, finalmente se tomó la determinación de efectuar una operación anfibia al noreste de la Península de Malaya sobre las playas de Kota Bharu; al mismo tiempo en que desde la vecina Tailandia, que supuestamente se habría adherido a las potencias del Eje como prometía el régimen filofascista del Mariscal Phibun Songkhram, se desencadenaría una segunda ofensiva por tierra que discurriría paralela al Océano Índico.

El XXV Ejército Japonés al mando del general Tomoyuki Yamashita cruzaría la frontera de Tailandia con Malasia con la 5ª División de Infantería del general Takuro Matsui y con la 18ª División de Infantería del general Renya Mataguchi, ambas compuestas por mineros de la Isla de Kyûshû y veteranos de la Segunda Guerra Sino-Japonesa, además de con la División de Guardias Imperiales integrada por las tropas de élite del propio Emperador Hiro-Hito lideradas por el general Takuma Nishimura. A estas unidades las apoyarían los carros de la 3ª Brigada Blindada del coronel Tadao Komoto y los aviones de la 3ª División Aérea del general Sosako Suzuki, así como el Ejército Thailandés del Sureste Peninsular al frente del general Luang Senanarong con la División de Infantería “Nakhon Sri Thammarat” y la División de Infantería “Songkhla”, más elementos de la Gendarmería Real Tailandesa del comisario Prayoon Rattanakit. Incluso como “quinta columna” los hombres de la Agencia F (F-Kikan) del capitán Iwaichi Fujiwara causarían estragos a la retaguardia con el diminuto Ejército Nacional Indio dirigido por el capitán Pritam Singh, a los que pronto se unieron a los nacionalistas malayos de la Liga Joven Malaya del Ibrahum Yaacob y hasta un independentista irlandés llamado Patrick Heenan. Simultáneamente a estos movimientos en tierra, desde el Golfo de Siam la Flota Naval Meridional del vicealmirante Jisaburô Ozawa conformada por once buques entre los que estaban el crucero Sendai, los cuatro destructores Ayanami, Isonami, Shikinami y Uranami, los dos dragaminas W-Nº2 y W-Nº3, el cazasubmarino CH-Nº9 y los tres transportes Awizasan Maru, Ayatosan Maru y Sakura Maru, desembarcarían en las playas de Kota Bharu a la Fuerza “Takumi” del general Hiroshi Takumi.

Aproximadamente el Eje reunió 70.500 tropas entre 60.000 soldados japoneses, 10.000 thailandeses, 229 indios libres, 124 nacionalistas malayos y 1 independentista irlandés, más un material de 179 tanques (79 medios y 100 ligeros), 440 cañones, 3.000 camiones, 238 vehículos ligeros, 18.000 bicicletas, 618 aviones y 11 navíos (1 crucero, 4 destructores, 2 dragaminas, 1 cazasubmarinos y 3 transportes).

XXV Ejército Japonés:
·Ala Terrestre
-División de Guardia Imperiales
-5ª División de Infantería
-18ª División de Infantería
-3ª Brigada Blindada
·Ala Naval
-Fuerza “Takumi”
Ejército Thailandés del Sureste Peninsular
-División de Infantería “Nakhon Sri Thammarat”
-División de Infantería “Songkhla”
·3ª División Aérea
·Fuerza Naval Meridional
·Agencia F
-Ejército Nacional Indio
-Liga Joven Malaya

Campaña de Malasia

Tres días antes del comienzo de la Guerra del Pacífico, a las 12:00 horas del mediodía del 5 de Diciembre de 1941, la Flota Naval Meridional del vicealmirante Jisaburô Ozawa zarpó con elementos del XXV Ejército Japonés y la Fuerza “Takumi” del puerto chino de Samah en la Isla de Hainan, así como otras embarcaciones menores desde Saigón en Vietnam, poniendo rumbo a la Península de Malaya aprovechando los vientos moderados (y de que no se produciría un monzón marítimo hasta más allá de la fecha del 8). Hasta transcurridas 48 horas, a las 12:00 del 6 de Diciembre, el convoy no fue avistado por un bombardero Hudson de la Fuerza Aérea del Lejano Oriente, aunque los ingleses no sabían muy bien su destino porque en seguida los barcos se adentraron en una tormenta. Al día siguiente, el 7 de Diciembre de 1941, coincidiendo con el ataque de Japón contra Estados Unidos en Pearl Harbor, la escuadra fue nuevamente localizada cerca de Sengora con un crucero y cuatro destructores de escolta. Nada más conocerse esta nueva ubicación y de que el Reino Unido estaba en guerra contra el Imperio Japonés, se movilizaron a todas las unidades aéreas con tal mala suerte que ya no volverían a divisar a los nipones hasta la jornada del 8 frente a las playas de Kota Bharu.

Desembarco de soldados japoneses en Kota Bharu.

En la medianoche del 8 de Diciembre, la Fuerza Naval Meridional echó el ancla a 2 kilómetros al sur de Kota Bharu debido a que la escuadra se desvió por culpa de la corriente y las olas de dos metros que golpeaban contra las costas de Malasia. A pesar de las dificultades, las lanchas de desembarco partieron con puntualidad a la 1:30 depositando sobre la orilla a los soldados de la Fuerza “Takumi”, no sin que antes un grupo de bombarderos Hudson de la Fuerza Aérea del Lejano Oriente bombardearan a los buques e incendiaran al carguero Awizasan Maru que se hundió con 50 muertos a bordo frente a las playas de Pantai Sabak. Afortunadamente la primera oleada descendió en el litoral con éxito, lo mismo que la segunda oleada a las 2:05 horas y las restantes tercera y cuarta al amanecer. Una vez consolidada uns cabeza sobre la línea costera, los japoneses avanzaron hacia el interior superando una simple alambrada y chocando contra los fusileros anglo-indios de la Fuerza Fronteriza (Frontier Force), a quienes fueron rodeando en sus posiciones fijas en la jungla mientras la aviación japonesa dejaba fuera de combate el Aeródromo de Kota Bharu después de destruir a todos los aparatos sobre la pista, algo que propició que los soldados hindús se amotinasen contra los oficiales ingleses, a los cuales asesinaron para acto seguido entregar intacta la instalación a los invasores nipones. Obtenido este premio de forma tan inesperada, ya nada pudo evitar que los japoneses conquistaran la población de Kota Bharu y también la vecina localidad de Kuala Krai.

La mañana del 8 de Diciembre en que se produjo el exitoso desembarco sobre Kota Bharu, los bombarderos de la 3ª División Aérea Japonesa con base en el Aeródromo de Songkhla en Thailandia, atacaron diversos aeropuertos en Malasia destruyendo instalaciones y pulverizando a 60 aviones británicos en tierra, la mayoría cazas del modelo Hurricane. De igual manera la aviación nipona bombardeó la ciudad de Singapur, concretamente el Barrio Chino y el Palacio Raffles, donde perdieron la vida 61 civiles y otros 700 singapureses resultaron heridos entre los escombros; mientras otra formación de aparatos soltaba su mortífera carga sobre la ciudad malaya de Penang matando a 126 de los 700 pacientes que eran atendidos en el Hospital Municipal, además de abrasar a 60 bomberos de los 200 que miembros que componían el Cuerpo de Bomberos.

Junto a la frontera con Tailandia, que por aquel entonces se acababa de adherir a las potencias del Eje sin que lo supiera el Reino Unido, las fuerzas siamesas de las Divisiones de Infantería “Nakhon Sri Thammarat” y “Songkhla” cruzaron la demarcación a través del Estrecho de Khra. Como los ingleses todavía eran desconocedores acerca de la traición del Gobierno de Bangkok, un soldado británico llamado Bill Bangs que en aquellos instantes se encontraba patrullando la zona, fue detenido por los soldados thailandeses y llevado a la retaguardia, aunque por suerte para él, aprovechó un imperdonable despiste de sus captores para escapar robando un sampán y descendiendo por un riachuelo hasta regresar a sus líneas en Betong e informar a sus mandos de que estaban siendo invadidos por el Ejército Thailandés. Lamentablemente no hubo tiempo para más porque en seguida surgieron de entre las arboledas los combatientes y agentes de la Gendarmería Real Thailandesa contra los que los británicos y algunos voluntarios chinos del Kuomintang iniciaron una cruento tiroteo primero a las afueras y luego en medio de las calles de Betong.

A las veinticuatro horas de la invasión del Ejército Thailandés del Sureste Peninsular, el 10 de Diciembre, el grueso del XXV Ejército Japonés también atravesó la frontera de Thailandia con Malasia, haciéndolo las 5ª y 18ª División de Infantería por el distrito de Kedah. Rápidamente y apenas sin oposición, los japoneses ocuparon la ciudad de Changlun y los thailandeses a su izquierda la de Kargar. Como represalia por la actitud hostil del régimen del Mariscal Phibun Songkhram en Bangkok, aviones de la Fuerza Aérea del Lejano Oriente bombardearon el Aeródromo de Songkhla, en cuya pista destruyeron unos pocos aparatos de la Fuerza Aérea Real Thailandesa. Sin embargo ya era demasiado tarde para organizar una defensa eficaz ante una situación que nadie había previsto entre los mandos de la Commonwealth, pues de manera improvisada se desplegó parcialmente sobre un arco de 24 kilómetros a la 11ª División de Infantería India para recibir la siguiente embestida entre Alor Star y Jitra.

Soldados y artilleros indios en la selva de Malasia.

La Batalla de Jitra comenzó a las 9:00 horas de la mañana del 11 de Diciembre cuando diez tanques japoneses del modelo Ha-Go tuvieron la inmensa suerte de encontrarse con una trinchera defendida por diez cañones pesados, los cuales se hallaban sin operarios debido a que los artilleros se habían separado unos metros de sus piezas para cubrirse bajo los árboles de la lluvia monzónica. Gracias a esta negligencia los nipones capturaron las diez bocas artilleras y ahuyentaron a sus servidores que no pudieron reaccionar ante la sorpresa. Una vez desbaratada la línea del frente, los tanques Ha-Go que iban acompañados en sus flancos por soldados japoneses y algunos guerrilleros malayos de la Agencia-F, cayeron sobre una columna anglo-india a la que destruyeron por completo, antes de conquistar el enclave de Jitra a un coste relativamente bajo de tan sólo 50 bajas a cambio de haber provocado a los Aliados un total de 700 entre 276 muertos y 424 heridos o prisioneros, además de capturarles todos los almacenes intactos con abundante comida y tabaco.

Simultáneamente a la Batalla de Jitra aquel 11 de Diciembre, los agentes de la Gendarmería Real Thailandesa liderados por el comisario Prayoon Tatanakiit, terminaron aplastando a las fuerzas inglesas y milicianos chinos al apoderarse de la ciudad de Betong, para acto seguido protagonizar los soldados thailandeses un avance de 8 kilómetros y asegurar la comarca de Perlis. Al día siguiente, el 12, las 5ª y 18ª Divisiones de Infantería Japonesas se encaminaron hacia la ciudad de Alor Star que en aquellos momentos era presa del caos porque el 14º Regimiento de Infantería “Punjab” de la 11ª División de Infantería India se amotinó contra los británicos, recibiendo el apoyo de la población civil de origen malayo e hindú que atacó a los occidentales y también linchó los inmigrantes chinos por apoyar a los Aliados. Así fue como después de entrar en la urbe un contingente del Ejército Nacional Indio que colaboraba con la Agencia-F del capitán Iwaichi Fujiwara, un total de 700 tropas indias lideradas por el capitán Mohan Singh se pasaron al bando del Eje y entregaron intacta la plaza de Alor Star al Japón.

La Agencia-F y “F-Kikan” del capitán Iwaichi Fujiwara fue esencial durante la campaña de Malasia para mantener constantemente desordenada la retaguardia de los Aliados. Por ejemplo algunos colaboracionistas de la Liga Joven Malaya causaron el caos en el puerto de Sungei, minaron algunos muelles y una docena de sus voluntarios se infiltraron en cargueros chinos para generar confusión. Sin embargo una de sus acciones más espectaculares fue la llevada a cabo por un grupo mixto de nacionalistas malayos y thailandeses liderados por el oficial Yani Yutaka que tras sortear la vigilancia de los guardias ingleses hicieron saltar con explosivos la Presa del Río Perak. Huno incluso un independentista irlandés llamado Patrick Heena, quién siendo simpatizante del Ejército Republicano Irlandés (Irish Republican Army o IRA), persiguió la estela de las tropas anglo-indias a través de la selva para guiar mediante una radio los bombardeos de la aviación sobre sus columnas (una misión en la que perdería la vida tras contraer una enfermedad tropical).

A mediados de Diciembre de 1941, las fuerzas del Eje avanzaron prácticamente sin oposición sobre el norte de Malasia porque después de cruzar el Río Telang y descender paralelos a la costa del Océano Índico, los japoneses tomaron Kroh el 14, Gürün el 15 y Butterwoth el 16, desembarcando en el Islote de Georgetown aquella misma jornada y conquistando el importante puerto militar de Penang. Durante el progreso la aviación japonesa no dejó de bombardear objetivos del enemigo como Port Swettenham el 20 y las ciudades de Klang y Kuala Lumpur el 26, siendo en esta última demolidos sus edificios gubernamentales y reducida a cenizas la estación ferroviaria que conectaba con Singapur; aunque también los ingleses respondieron con raids mucho más tímidos, como el que tuvo lugar por parte de seis cazas Buffalo que no causaron efecto alguno tras ametrallar la localidad thailandesa de Prachuap Khiri Khan.

El avance del XXV Ejército Japonés fue bautizado por muchos como la “Blitzkrieg” o la “Guerra Relámpago de Oriente” porque tras dejar atrás el Río Krian un grupo de comandos thailandeses desembarcaron en la orilla meridional del Río Perak y las fuerzas de élite de la División de Guardias Imperiales tomaron la propia plaza de Perak. Inmediatamente a estos logros, las 5ª y 18ª Divisiones de Infantería ocuparon en efecto dominó las ciudades de Taiping, Port Weld e Ipoh el 28 de Diciembre, así como Telok Anson el 1 de Enero de 1942. Al mismo tiempo, los soldados del Ejército Thailandés del Sureste Peninsular que seguían la estela de los nipones eliminaron a los últimos núcleos de resistencia de los anglo-indios y aseguraron sin muchas complicaciones las provincias malayas de Kedah, Kelantan y Trengganu, además de apoderarse de la ciudad de Gong Kedah y diversos puertos del Golfo de Siam como Gong Kedah, Kuala Trengganu, Kuala Dungun y Kuala Krai. Algo más complicado para los japoneses fue el asalto a Kampar, pues después de pelear con ferocidad durante dos días contra los soldados británicos e indios, conquistaron el enclave a costa de sufrir 500 bajas por tan sólo 150 muertos o heridos de sus oponentes.

Con el frente desmoronándose en el corazón de Malasia, el general Sir Arthur Percivial movilizó a la 8ª División de Infantería Australiana en Sungai y a otros elementos de la 18ª División de Infantería Británica, la 12ª Brigada de Infantería India, el Regimiento de Infantería Malayo y el Regimiento Real de Costa Hongkonés-Singapurés para proteger el sur de la Península de Malaya y el estratégico Estrecho de Johore, tal y como indicaban las instrucciones dadas por el Primer Ministro Winston Churchill de resistir a cualquier precio a las fuerzas del Eje. Lamentablemente el general Archivald Wavell que tenía el mando de las divisiones de la Commonwealth sobre todo el Sudeste Asiático, sabía que la invasión era ya incontenible y por tanto decretó la evacuación gradual y ordenada hacia la plaza de Singapur.

Tropas británicas e indias resistiendo con morteros en el Río Slim.

La evacuación a Singapur comenzó con las tropas de la Commmonwealth siguiendo un cierto orden hasta que de repente el pánico cundió entre la población civil blanca que se echó a los caminos y carreteras en un intento por salvar sus vidas, llevando consigo equipajes muy pesados, coches, carros, animales de carga y numerosos niños que seguían de la mano a sus padres. A esta marea humana de europeos que descendía hacia el sur, pronto se le unió una nueva masa de asiáticos que ascendía hacia el norte para ponerse a salvo de los bombardeos. A raíz de tantos refugiados huyendo en dos direcciones distintas, los atascos de tráfico y el colapso de los nudos de comunicación fueron frecuentes, lo que obligó a muchos a escapar a través de la selva, como por ejemplo hizo un grupo de 40 europeos escoltados por dos policías malayos. De hecho en ocasiones la histeria colectiva alcanzó niveles tan exagerados como cuando unos británicos mataron a disparos a sus propios chóferes malayos temiendo que trabajasen para los japoneses, sin obviar con que se practicó la táctica de “tierra quemada” porque en Kuala Lumpur se incendiaron 51 millones de cigarros, 800 toneladas de carne y 50.000 dólares en toneladas de wisky dentro de los Almacenes Cold Storage.

A inicios de Enero de 1942 el XXV Ejército Japonés redobló su ofensiva desembarcando una unidad de infantes navales en Kuantan sobre el Golfo de Siam, a la vez que en el sector del Océano Índico el día 7 los soldados de la 5ª y 18ª Divisiones de Infantería cruzaban el Río Slim y tomaban la ciudad de Serandah mientras la División de Guardias Imperiales efectuaba una maniobra envolvente sobre los restos de la 11ª División de Infantería India ocupando Kuala Selangor. A pesar de que los nipones encontraron cierta oposición por parte de las tropas anglo-indias y de que sufrieron alguna emboscada de los partisanos del Partido Comunista Malayo, la jornada del 9 un destacamento de la Guardia Imperial desembarcó y conquistó el puerto militar de Port Swettenham, lo que supuso el embolsamiento y total aniquilación de la 11ª División de Infantería India en la provincia de Selangor con 3.700 bajas entre 500 muertos y 3.200 prisioneros a costa de tan sólo 77 bajas niponas con 17 fallecidos y 60 heridos. Gracias a estos desplazamientos rápidos que magistralmente dirigió el general Tomoyuki Yamashita, al que muy pronto le empezaron a apodar como “Tigre de Malasia”, el 11 de Enero las tropas japonesas entraron triunfales en la capital de Kuala Lumpur.

La última provincia de Malasia que colindaba con el Estrecho de Malaca y Singapur constituía la región de Johore, donde el XXV Ejército Japonés avanzó fugazamente a mitad de Enero de 1942 ocupando Port Dickson, Malacca, Tampin y Batu Pahat. El único contratiempo lo sufrieron a manos de la 8ª División de Infantería Australiana el día 14 cuando durante unas horas estos combatientes frenaron el progreso enemigo ocasionando a los nipones casi 1.000 bajas, por lo menos hasta que estos se recuperaron con los refuerzos que seguían afluyendo de la retaguardia y se impusieron a las tropas australianas, a las que causaron 81 muertos para arrebatarles la localidad de Gemas y cruzar el Río Muar el 15. A la jornada siguiente, el 16, unos infantes navales desembarcaron y conquistaron el puerto de Endau, por aquel entonces el último enclave en el Golfo de Siam; mientras que el 18, la aviación japonesa cosechó un fracaso a la hora de bombardear Singapur porque seis aparatos fueron derribados por los pilotos holandeses del Escuadrón Real Holandés de Indias Orientales.

Artilleros australianos resistiendo un asalto de tanques japoneses en Muar.

Imparable el XXV Ejército Japonés ocupó la localidad de Batu Anam el 19 de Enero, la ciudad de Segamat el 20 y la población de Bakri el 21. A las veinticuatro horas, la jornada del 22, justo al entrar la División de Guardias Imperiales en la aldea de Parit Sulong, los 201 prisioneros de la Commonwealth entre los que había 161 soldados de la 8ª División de Infantería Australiana y 40 tropas coloniales de la 12ª Brigada de Infantería India, fueron tristemente asesinados a tiros y golpes de fusil o bayoneta en un acontecimiento que se conoció como la Masacre de Parit Sulong (curiosamente el general Takuma Nishimura responsable de esta matanza sería juzgado y ahorcado como criminal al término de la Segunda Guerra Mundial).

La conquista de Muar el 22 de Enero de 1942 supuso el golpe definitivo a las fuerzas de la Commonwealth porque después de una virulenta batalla en la que 700 soldados japoneses causaron baja y fueron destruidos 15 de sus tanques Ha-Go y Te-Ke, los invasores provocaron el triple de pérdidas a los anglo-indios con 3.245 bajas entre muertos y prisioneros. A partir de entonces el proceso de evacuación se aceleró ese día sacando a 7.000 tropas británicas, indias y malayas a través del Estrecho de Malaca hacia Singapur, así como a 1.900 australianos la jornada del 24. Al día siguiente, el 25, de nuevo volvió a cundir el pánico entre los Aliados cuando se supo que los japoneses acababan de tomar la cercana guarnición de Kluang y se aproximaban de manera irremediable a Johore. De hecho tal fue el caos, que veinticuatro horas más tarde, el 26, el destructor HMS Thanet que recientemente había zarpado transportando refugiados desde Malasia, fue de repente interceptado por el crucero japonés Sendai que le disparó algunas andanadas hasta hundirle de varios impactos con 28 marineros ingleses muertos y otros 57 que cayeron prisioneros.

Tropas japonesas siendo recibidas jubilosamente por la población al liberar de los británicos una de las ciudades de Malasia.

El 30 de Enero de 1941, las tropas de la 8ª División de Infantería Australiana que durante cinco días lograron de forma milagrosa frenar al grueso del XXV Ejército Japonés sobre el Mojón Nº23, al final no tuvieron más remedio que replegarse junto a los restos del III Cuerpo Indio y la 18ª División de Infantería Británica sobre el puente que conectaba Singapur con Johore, llevándose muchos soldados todos los objetos que pudieron consigo desde carpetas o utensilios militares, hasta sillas, palos de golf, raquetas y canarios enjaulados. Curiosamente los últimos en abandonar el continente fueron los escoceses, quienes orgullosos de su procedencia se despidieron de Malasia tocando con las gaitas marchas como Hieland Lady y Jenny’s Black E’en.

Conclusión

En la jornada del 31 de Enero de 1941, las fuerzas de la Commonwealth volaron con dinamita el puente que conectaba el continente con la Isla de Singapur mediante una gigantesca explosión que se escuchó e hizo temblar el suelo a decenas de kilómetros a la redonda. Al cabo de unos minutos, las tropas del XXV Ejército Japonés entraron triunfales en el diminuto Sultanato de Johore, poniendo fin a la campaña de Malasia después de 58 días de combates, unos avances diarios de 25 kilómetros, el cruce de 250 puentes y un total de 95 choques armados durante los que humillaron al Imperio Británico.

Los Aliados sufrieron 60.500 bajas entre 5.500 eran muertos, 5.000 heridos y 40.000 prisioneros, así como la destrucción de 200 tanques y 200 aviones, más el hundimiento de 1 destructor.

El Eje sufrió la 5.173 bajas entre 1.795 muertos (1.793 japoneses, 1 malayo y 1 irlandés) y 3.378 heridos, más la destrucción de 15 tanques y el hundimiento de 1 carguero.

La victoria decisiva del Imperio Japonés durante la conquista de Malasia tuvo unas implicaciones geoestratégicas tremendas, no solamente porque el Eje se apoderó de las mayores de reservas de caucho y goma del mundo o de los importantes yacimientos de estaño y las minas de oro de Raub, sino porque también pasó a controlar el Estrecho de Malaca, cerrando de este modo el tráfico marítimo de los Aliados entre el Océano Pacífico y Océano Índico. Sin embargo el mayor logro de este campaña del Sudeste Asiático fueron las consecuencias posteriores que derivarían en la inmediata invasión y caída de la colonia de Singapur, donde el Imperio Británico encajaría la mayor derrota de su Historia Militar.

 

Bibliografía:

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