Invasión de Irán

 

La Invasión Anglo-Soviética de Irán constituyó uno de los episodios más polémicos de agresión a un país neutral por parte de los Aliados en la Segunda Guerra Mundial. Durante esta campaña en la cual el Ejército Iraní resistió heroicamente hasta la su derrota, la ocupación de Persia aportó al Reino Unido y a la Unión Soviética un corredor de operaciones desde donde comunicar los diversos escenarios bélicos de Oriente Medio, Rusia, África y el Sudeste Asiático.

Plan Anglo-Soviético

Al estallar la Segunda Guerra Mundial en 1939, Irán decretó una estricta neutralidad al conflicto que se avecinó entre los Aliados y el Eje, optando por mantener buenas relaciones con los dos bandos, aunque con unas simpatías que de forma discreta fueron mucho más favorables al Tercer Reich. Teherán por un lado continuó su política de venta de crudo con el Reino Unido a través de la Compañía Petrolífera Anglo-Persa (Anglo-Persian Oil Company); y por otro siguió con su habitual comercio con Alemania, cuyos empresarios y agentes adquirieron puestos de relevancia en los ferrocarriles, correos y telégrafos. Esto último, sumado a la presencia de oficiales y técnicos alemanes en el Ejército Iraní, preocupó tanto a Londres que estudió la posibilidad de intervenir militarmente en el país. Por eso mismo cuando el Ejército Alemán invadió la Unión Soviética en el verano de 1941, Gran Bretaña adquirió un nuevo socio en la contienda con el que iba a ser necesario enlazar territorialmente para abastecerle de suministros y materias primas. Fue así como el Primer Ministro Winston Churchill y el líder soviético Iósif Stalin acordaron abrir un corredor a través de Persia invadiendo conjuntamente el país neutral de Irán.

Geográficamente Irán era un espacio muy difícil de invadir por culpa del accidentado terreno conformado exclusivamente por afiladas montañas y desiertos, aunque los agresores en este caso, contaban con una ventaja decisiva porque rodeaban todas sus fronteras en el norte, este y oeste del país. Rápidamente se fueron concentrando fuerzas en todas las demarcaciones iranís y el Golfo Pérsico procedentes de la URSS, Reino Unido, India, Australia, Nepal y Turkmenistán. Primeramente entre el Mar Caspio y Azerbayán se concentraron los XLIV, XLVII y LIII Ejércitos Soviéticos (dos divisiones blindadas, cinco de montaña, cuatro de caballería y dos de fusileros, entre otras fuerzas) agrupados en torno al Frente Transcaucásico del general Dmitry Kozlov para avanzar hacia la región septentrional del reino. Al mismo tiempo desde Irak el ataque se fijó en dos alas con Fuerza Anglo-India “Paiforce” del general Edward Quinan de la siguiente manera: la 8ª División de Infantería India y la 9ª Brigada Blindada Británica arremeterían desde Bassora hacia el sur de Khuzestán; mientras que la 10ª División de Infantería India lo haría hacia el centro del país desde Khanakin. Simultáneamente tanto la Marina Real Británica (Royal Navy) como la Marina Real Australiana (Royal Australian Navy) apoyarían las operaciones terrestres desplegando a varios navíos en el Golfo Pérsico entre los que estaban los tres cañoneros HMAS Yarra, HMS Falmouth y HMS Shoreham, y el transporte HMAS Kanimbla; así como otras doce embarcaciones soviéticas de la Flotilla Roja destinada en el Mar Caspio.

Invasión Anglo-Soviética de Irán en 1941.

Mapa de la Invasión Anglo-Soviética de Irán en 1941.

Los Aliados-Komintern desplegaron a un total de 200.000 tropas (150.000 soviéticos y 50.000 anglo-indios), 1.000 tanques y 16 navíos (12 soviéticos, 2 australianos y 2 británicos) entre los que había 3 cañoneros (2 británicos y 1 australiano) y 13 transportes (12 soviéticos y 1 australiano).

Ejército Aliado:
Frente Transcaucásico Soviético
·XLIV Ejército Soviético
-20ª División de Montaña Soviética
-77ª División de Montaña Soviética
-17ª División de Caballería Soviética
-24º Regimiento Blindado Soviético
·XLVII Ejército Soviético
-6ª División Blindada Soviética
-54ª División Blindada Soviética
-236ª División de Fusileros Soviética
-63ª División de Montaña Soviética
-76ª División de Montaña Soviética
-116º Regimiento de Artillería Soviético
-456º Regimiento de Artillería Soviético
-61st Batallón Motorizado Soviético
-75th Batallón de Ingenieros Soviético
-6th Batallón de Pontoneros Soviético
-54th Batallón de Pontoneros Soviético
·LIII Ejército Soviético
-238ª División de Fusileros Soviética
-18ª División de Caballería Soviética
-20ª División de Caballería Soviética
-39ª División de Caballería Soviética
-83ª División de Montaña Soviética
-72º Regimiento de Montaña Soviético
-9th Batallón Lanzacohetes Soviético
Fuerza Anglo-India “Paiforce”
-8ª División de Infantería India
-10ª División de Infantería India
-2ª Brigada Blindada India
-9ª Brigada Blindada Británica
-21ª Brigada de Infantería India
-2nd Batallón de Fusileros Nepalí “Gurkha”

Plan del Eje

Shah de Irán, Rezâ Pahlavi.

Shah de Irán, Rezâ Pahlavi.

Persia había sido una gran civilización desde la Antigüedad que con el paso de los siglos había ido decayendo a manos de invasores extranjeros como la Macedonia de Alejandro Magno, el Imperio Árabe de los Omeyas o la Mongolia de Ogodei Khan. Sin embargo no sería hasta el siglo XIX y principios del siglo XX cuando el país encontró a dos agresores muy belicosos en forma del Imperio Ruso y el Imperio Británico que se disputaron su inflencia en Persia en lo que se conoció como el “Gran Juego”. Precisamente, tanto ingleses como rusos invadieron el país durante la Primera Guerra Mundial entre 1914 y 1918, causando una enorme devastación y una trágica hambruna que dejó 1 millón de muertos, así como la imposición de una administración satélite de Londres. Ante tales precedentes no fue extraño que en 1921 tuviese lugar un golpe de Estado en Persia que derrocó a la colaboracionista Dinastía Cagiari y arrebato la soberanía nacional a los británicos, antes de que su impulsor, Rezâ Kan de la Dinastía Pahlavi, fuese nombrado Shah y en 1925 refundase el país con el nombre de Irán.

Irán con el Shah Rezâ Pahlavi experimentó unos cambios profundos de modernidad y progreso que no vivió ninguna nación de Oriente Medio en la primera mitad del siglo XX. De hecho Irán, junto con Turquía y Arabia Saudí, fueron los únicos países musulmanes en el mundo que mantuvieron una completa independencia sin recibir presiones por parte del extranjero. Pero por desgracia todo aquello cambió en la Segunda Guerra Mundial cuando la Unión Soviética y Gran Bretaña buscaron en el verano de 1941 un pretexto con el que aprovecharse de la ventaja estratégica de Irán e invadir el país. La excusa de Londres y Moscú fue presionar a través de sus embajadores respectivos, Reader Bullard y Andreyevich Smirnov, a que Irán expulsase a los 690 ciudadanos alemanes que residían allí, algo a lo que el Shah se negó alegando que era ilegal según la Constitución. Así fue como ante dicha negativa Gran Bretaña y la URSS declararon la guerra a Irán, y por tanto ésta última se tuvo que adherir a las potencias del Eje junto a Alemania e Italia.

El Ejército Iraní al mando del general Mohammad Shahbakhti, tal y como afirmó el Primer Ministro Alí Mansur, únicamente podía presentar una resistencia simbólica frente a los dos gigantes colosos contra los que iba a batirse, cuyas fuerzas además rodeaban la nación de la siguiente manera: al norte la URSS entre el Cáucaso y el Mar Caspio, al este la India Británica, al oeste el Irak recién ocupado por el Reino Unido y al sur el Golfo Pérsico controlado por la Marina Real Británica. Si esta frontera imposible de cubrir por únicamente nueve divisiones (todas de infantería y tres regimientos motorizados) se añadía que el material empleado por el Ejército Iraní era completamente inferior en calidad (salvo los tanques Panzer 38 suministrados por Alemania), el Reino de Irán iba directo a la catástrofe y por desgracia no tenía más opción.

Irán desplegó a un total de 200.000 tropas, 100 tanques, 60 aviones y 17 navíos entre los que había 9 cañoneros y 8 cargueros armados (5 alemanes y 3 italianos).

Ejército Iraní:
-1ª División de Infantería Iraní
-2ª División de Infantería Iraní
-3ª División de Infantería Iraní
-5ª División de Infantería Iraní
-6ª División de Infantería Iraní
-9ª División de Infantería Iraní
-12ª División de Infantería Iraní
-15ª División de Infantería Iraní
-16ª División de Infantería Iraní

Invasión Anglo-Soviética de Irán

Al amanecer del 25 de Agosto de 1941, un gran número de piezas de artillería en torno a las fronteras de Irak, Azerbayán y Turkmenistán, iniciaron un potente bombardero contra el hasta ahora país neutral de Irán. Acto seguido centenares de aviones británicos y soviéticos violaron el espacio aéreo iraní y bombardearon numerosos objetivos militares y aeródromos en donde destruyeron numerosos aviones en tierra, además de provocar la devastación contra objetivos civiles tras arrojar varias toneladas de bombas sobre la capital de Teherán y en las ciudades de Täbriz, Qazvin, Ardabil, Rasht o Mashhad, a cuya destrucción con decenas de muertos siguió el lanzamiento de panfletos informativos para instar a la rendición. Finalizado los bombarderos preliminares de la artillería y la aviación, los Ejércitos Británico y Soviético comenzaron la invasión de Irán.

Tropas indias tras la batalla por la refinería de Abadán.

Tropas indias tras la batalla por la refinería de Abadán al sur de Irán.

Khuzestán al sur de Irán fue el primer objetivo de los Aliados cuando la 8ª División de Infantería India y la 9ª Brigada Blindada Británica atravesaron la frontera defendida por 27.000 efectivos de las 1ª, 2ª, 6ª y 16ª Divisiones de Infantería Iranís. Avanzando casi sin encontrar oposición, los anglo-indios tomaron el enclave de Qasr Sheikh, el Paso de Shatt-Al-Arab y los campos de petróleo de Häft Kel y Masjid-i-Sulaiman, antes de ser frenados en el Río Karun debido a la resistencia que presentaron francotiradores iranís en la orilla opuesta. Toda esta penetración se realizó con el apoyo de una operación anfibia en los muelles de Bändar Abass y con un salto de paracaidistas británicos sobre el distrito de Abadán que terminó con la ocupación de las refinerías petrolíferas intactas, aunque a costa de algunos muertos a manos de los defensores iranís que finalmente se rindieron.

Simultáneamente al sur del Khuzestán y en las aguas del Golfo Pérsico partió una fuerza naval anfibia procedente del puerto irakí de Bassora que tras una navegación de 80 kilómetros, echó anclas frente a la costas de Irán, donde por culpa de los inesperados bancos de arena varias de las embarcaciones encallaron y se hundieron. Por suerte y una vez superados los primeros problemas con el tránsito marítimo, los cañoneros HMAS Yarra y HMS Falmouth entraron el puerto de Khorrämshähr y hundieron a los dos cañoneros iranís Babr y Palang (causando la muerte al almirante Gholamali Bayandor), antes de desembarcar al 2nd Batallón de Fusileros Nepalí “Gurkha” que se hizo con el control del puerto. Casi al mismo tiempo, el transporte australiano HMAS Kanimbla desembarcó en el puerto de Bändar Shapur una serie de comandos indios y australianos que tomaron las instalaciones y apresaron a siete cargueros armados del Eje, entre estos cuatro alemanes y tres italianos (sin contar al navío alemán Hohenfels que fue incendiado y hundido por su propia tripulación para evitar caer en manos del enemigo).

Cañonero iraní Babr hundido en el puerto de Khorrämshähr.

Cañonero iraní Babr hundido en el puerto de Khorrämshähr.

El Azerbayán Iraní al norte del país fue la siguiente fase de la operación el 25 de Agosto de 1941 después de que el Ejército Rojo traspasara la frontera con Irán sobre los sectores de Maku y Khoi desde la República Socialista Soviética de Azerbayán por el Cáucaso. Apenas nada pudieron hacer las 3ª y 15ª Divisiones de Infantería Iranís (el general de esta última desertó) porque se replegaron combatiendo antes de ceder el control de las ciudades de Jolfa y Nir a los rusos. Al mismo tiempo la Flotilla Roja en el Mar Caspio desembarcó sobre la provincia de Gilan a varios contingentes de infantería de marina y zapadores que ocuparon la ciudad de Astara y pusieron fuera de combate a tres cañoneros enemigos, aunque fracasaron en su asalto al puerto de Bändar Pählavi porque los iranís emplazaron una serie de baterías de 75 milímetros con las que paralizaron el avance soviético y les derribaron tres aviones.

Camiones soviéticos irrumpiendo en el Azerbayán Iraní.

Camiones soviéticos irrumpiendo en el Azerbayán Iraní.

La Fuerza Anglo-India “Paiforce” al frente de la 10ª División de Infantería India del general William Slim tuvo como misión aquel 25 de Agosto de 1941 invadir el centro de Irán desde la frontera con Irak que defendían los 30.000 efectivos de las 5ª y 12ª Divisiones de Infantería Iranís apoyados por grandes concentraciones de artillería. Básicamente los combates se concentraron en torno a la provincia montañosa de Kermanshah, un terreno difícil que obligó a la aviación británica a mantenerse en todo momento en el aire para atacar las posiciones enemigas a alta cota y por tanto a defenderse de los cazas iranís, consiguiendo durante la campaña derribar seis aparatos sin pérdidas propias. Logrado el control absoluto del cielo, las tropas indias eliminaron a los funcionarios de aduana iranís en Khosrovi, entraron en la ciudad de Qasr-e-Shirin y aseguraron las instalaciones petrolíferas de Shahr; al mismo tiempo que los nepalís “Gurkhas” entraban en Sär-i-Pul y se hacían con el control de los pozos de crudo en Näft-i-Shah. Acto seguido los indo-nepalís agruparon sus fuerzas para atacar y expulsar con éxito a los 2.000 defensores iranís de Gilan-e-Gharb y a la altura de Sarpol-e-Zahab abrirse camino hacia el estratégico Paso de Pai Tak.

Tanque soviético T-26 y una columna de tropas entrando en Täbriz.

Tanque soviético T-26 y una columna de tropas entrando en Täbriz.

Mucho se complicaron las cosas para el Ejército Iraní el 26 de Agosto porque tras la caída de Täbriz y Ardabil en manos del Ejército Rojo, todo el Azerbayán Iraní fue ocupado e integrado administrativamente dentro de la República Socialista Soviética de Azerbayán. También en el sector del Mar Caspio y sólo tras un bombardeo de represalia por parte de la aviación soviética que dejó más de 100 muertos en las ciudades de Bändar Pählavi y Rasht, la guarnición iraní de sendas plazas se rindió y abrió sus puertas a los soldados del XLIV Ejército Soviético. Igualmente la 8ª División de Infantería India reanudó la marcha tras superar el Río Karun gracias a la intervención de 800 efectivos que remontaron el curso fluvial en pequeñas embarcaciones más de 40 kilómetros hacia el interior del país, algo que facilitó a los anglo-indios escalar los Montes Zagros y capturar a 350 soldados iranís que capitularon.

Avance británico hacia el interior de Irán

Avance británico hacia el interior de Irán.

Principalmente las operaciones se centraron al norte de Irán a partir del 27 de Agosto porque el XLVII Ejército Soviético se abrió paso en la zona protagonizando intensos combates. Primeramente los rusos entraron en Dilman después de matar a los tres soldados iranís que custodiaban el único puente de acceso. A continuación los soviéticos irrumpieron en Urmia, una ciudad en donde hubo intensos combates debido a la resistencia de soldados iranís y agentes alemanes que se apostaron en los tejados como francotiradores, aunque tras largas horas de lucha y la destrucción completa del bazar urbano, finalmente la metrópoli acabó por rendirse.

Caballería soviética y tanque británico unen sus fuerzas en Qazvin.

Caballería soviética y tanque británico unen sus fuerzas en Qazvin.

La jornada del 28 de Agosto supuso una auténtica tragedia para el Ejército Iraní porque tras el espectacular avance soviético sobre las plazas de Meyaneh, Chalus, Mazanderán y los Montes Alborz, las 3ª y 15ª Divisiones de Infantería Iranís fueron embolsadas y destruidas. Más al sur, también la 10ª División de Infantería India cosechó grandes éxitos al hacerse con las importantes urbes de Shahabad y Zibri, aunque tuvo que paralizar su marcha por culpa de la artillería pesada iraní de 155 milímetros emplazada en las montañas. Incluso entre la frontera de Afganistán y la República Socialista Soviética de Turkmenistán que defendía la 9ª División de Infantería Iraní, la caballería soviético-turcomana penetró en el territorio, eliminó toda resistencia enemiga y conquistó la ciudad de Mashhad.

Crítica se volvió la situación del Ejército Iraní cuando el 29 de Agosto de 1941 la 8ª División de Infantería India tomó Ahvaz, la 10ª División de Infantería la ciudad de Kerend y el LIII Ejército Soviético las plazas de Qazvin, Saveh y Qom. Ante la imposibilidad de resistir por más tiempo y queriendo evitar nuevos sufrimientos a la población civil, el Shah Rezâ Pahlavi ordenó un alto el fuego y la apertura de negociaciones con los Aliados.

Oficiales británicos saludan a la dotación de un tanque T-26 soviético.

Oficiales británicos saludan a la dotación de un tanque T-26 soviético.

Oficialmente la campaña en Irán debía haber terminado el 30 de Agosto de 1941 después de que tanto las tropas anglo-británicas como las soviéticas enlazaran sus fuerzas en Sanandaj, celebrando el encuentro con abrazos y brindis. Sin embargo el alto el fuego no pudo ser transmitido a todas las unidades, como por ejemplo en Hamadan que tuvo que ser conquistada mediante un asalto soviético que costó la vida a un niño iraní. Tampoco en el sector anglo-indio las cosas fueron fáciles porque los Aliados tuvieron que despejar el Paso de Shah de 2.000 metros de altitud o las ciudades de Kemanshah, Sinneh y Sultanabad en las resistieron guerrilleros kurdos y lurios. Curiosamente el mismo Shah Rezâ Pahlavi, tras ver que fuerzas enemigas se aproximaban a la capital, abdicó en favor de su hijo, el Príncipe Mohamed Pahlavi, y voló en avión hacia Isfahan para evitar ser capturado por los rusos (aunque sería apresado por los británicos que lo deportarían a Sudáfrica). Finalmente, el 17 de Septiembre de 1941, las tropas anglo-indias y soviéticas entraron victoriosas en la capital de Teherán, dando por concluida la ocupación total de Irán.

Conclusión

Reunión de soldados indios y soviéticos en Irán.

Reunión de soldados indios y soviéticos en Irán.

Terminada la conquista anglo-soviética de Irán con una impresionante victoria sobre el Ejército Iraní, los Aliados se convirtieron en los dueños del país a partir del otoño de 1941. Durante la ocupación los nuevos amos obtuvieron una enorme ventaja estratégica de cara a la Segunda Guerra Mundial, porque los británicos enlazaron sus dominios de la India con los de Oriente Medio y además abrieron un ruta de suministros bautizada como el “Corredor Persa” por donde se abasteció el esfuerzo bélico de la Unión Soviética enviando más del 26% del material previsto en la Ley de Préstamos y Arriendos y 5 millones de toneladas de armamento. No obstante y a pesar de los enormes beneficios territoriales, incluyendo los pozos petrolíferos de la Compañía Petrolífera Anglo-Persa (Anglo-Persian Oil Company), los Aliados se vieron obligados a ejercer una costosa presencia militar entre 1941 y 1945 que implicó a decenas de miles de soldados anglo-soviéticos y posteriormente también a 30.000 norteamericanos cuando Estados Unidos entró en la contienda, lo que sin duda distrajo importantes efectivos de otros frentes. Por fortuna para los Aliados las guarniciones de tropas permanentes valieron la pena porque la vía de avituallamiento a través de las carreteras de montaña de Persia y el Ferrocarril Trans-Iranio salvó a la Unión Soviética del colapso económico frente a los alemanes.

Irán sufrió 1.000 muertos (800 militares y 200 civiles), 6 aviones derribados y 2 cañoneros hundidos.

Los Aliados-URSS sufrieron 112 bajas entre 62 muertos (40 soviéticos y 22 anglo-indios) y 50 heridos; además de 1 tanque destruido (británico) y 3 aviones derribados (soviéticos).

Desfile de la victoria en Teherán entre el Ejército Soviético y el Ejército Anglo-Británico.

Desfile de la victoria en Teherán entre el Ejército Soviético y el Ejército Anglo-Británico.

Trágico fue el destino de Irán durante el resto de la Segunda Guerra Mundial tras la invasión anglo-soviética de 1941. Rebautizado de nuevo como Persia y repartido territorialmente por Gran Bretaña en casi toda su superficie (salvo una zona al norte anexionada por la República Socialista Soviética de Azerbayán), los Aliados impusieron una dinastía satélite y por segunda vez en el siglo XX eliminaron cualquier tipo de soberanía. De hecho el Shah Rezâ Pahlavi fue encerrado en prisión y murió en cautividad, mientras que los disidentes fueron sometidos a una dura represión y la población a una hambruna. Afortunadamente la posterior ruptura entre los Aliados y la URSS al terminar la Segunda Guerra Mundial, facilitó a Irán volver a ser independiente en 1946 y posteriormente en el siglo XXI ostentar el estatus de potencia en Oriente Medio y Asia Central.

 

Bibliografía:

Stafford Northcote, Unión de las Fuerzas: Ingleses y Rusos invaden Persia, Revista Así fue la Segunda Guerra Mundial Volumen 27, Noguer (1972), p.269-271
Javier Lion Bustillo, ¿Aliados o Enemigos? La SGM en el Próximo Oriente 1941, “La Invasión de Irán”, HRM Ediciones (2013), p.139-141
https://en.wikipedia.org/wiki/Anglo-Soviet_invasion_of_Iran