Invasión de Grecia

 

Las ansias del Duce de Italia, Benito Mussolini, de tener un papel muy destacado en la Segunda Guerra Mundial, hizo que los italianos pusieran todas sus vistas en Grecia, país que ambicionaban incorporar al Nuevo Imperio Romano.

Causus Belli

Normales eran las quejas de Italia hacia Grecia sobre las supuestas incursiones de agentes griegos dentro de Albania o Islas del Dodecaneso. Incidentes graves se habían producido con la ocupción italiana de la Isla de Corfú en 1923 que terminó años después en el Tratado de Amistad Greco-Italiano de 1928 firmado entre Mussolini y el entonces Presidente Eleftherios Venizelos. Hasta casi una década después no se produjeron más sustos con el hundimiento del crucero Helli el 15 de Agosto de 1939 en la Bahía de Tinos durante la fiesta de la Ascensión por un submarino italiano que mató a una persona y dejó 29 heridos, suceso que dió lugar a una movilización parcial del Ejército Griego sin más consecuencias posteriores.

Con el nacimiento del Reino de Albania, bajo mandato de la Corona Saboya de Italia a partir de 1939, despertó el odio entre los griegos. Los albaneses aceptaron de buen grado a los italianos, todo lo contrario que las minorías griegas en el país. Sin embargo la situación de los albaneses en la vecina provincia griega de Chamuria era preocupante. Precisamente la minoría de Chamuria sufría abusos por parte de los griegos, acciones que eran exageradas sobradamente por la propaganda italiana en un contexto en que 80.000 personas de etnia albanesa habitaban la región frente a sólo 10.000 de etnia griega. Del lado contrario los griegos protestaban por su situación al otro lado de la frontera albanesa a la que llamaban irónicamente “Gran Ducado de Toscana”, ya que según ellos los albaneses tenían más oportunidades en el ámbito rural. Esa tensión se acrecentó a raíz del asesinato del líder albanés Daut Hoggia por extremistas griegos.

Cuando Alemania invadió Polonia en Septiembre de 1939, Italia tranquilizó a sus vecinos y en especial a Grecia asegurando que respetaría sus fronteras. Para una muestra de buenas intenciones Italia retiró a sus tropas 20 kilómetros más atrás de la frontera griega. A partir de ese instante las relaciones greco-italianas se normalizaron e incluso mejoraron notablemente. Por ejemplo Italia fue invitada a la Feria Internacional de Salónica en donde expuso un pabellón nacional. En Enero de 1940 se celebró la Feria del Libro Italiano en Grecia y el Comité Atenas-Roma del Instituto Italiano de Cultura organizó numerosos eventos, exposiciones y cursos de lengua italiana. Incluso generales famosos como Alexander Papagos fueron condecorados con el Cordón de Caballero de la Gran Cruz de la Corona Italiana.

Todo parecía marchar bien hasta que Francia fue conquistada por el Tercer Reich e Inglaterra puesta contra las cuerdas en el verano de 1940, lo que implicó la entrada de Italia en la guerra junto a Berlín. Fue en este momento cuando el Duce quiso imitar a Alemania y demostrar al mundo que él también podía obtener grandes victorias. Pero para eso necesitaba provocar a sus vecinos, sobretodo a Grecia. Por eso mismo el 15 de Agosto Mussolini convocó a su Ministro de Asuntos Exteriores, Galeazzo Ciano, junto a altos cargos del Gobierno Italiano y Albanés, para comunicarles que debían preparar la invasión de Grecia en los próximos meses. Las órdenes no tardaron en cumplirse, pues el 21 de Agosto las tropas italianas volvieron a ocupar los 20 kilómetros fronterizos y el 23 se extendieron las primeras alambradas en los puertos albaneses. Instantánamente la prensa albanesa e italiana iniciaron una campaña de desprestigio contra Grecia a la que acusaban de sabotajes y apoyar en secreto a los británicos.

La tensión entre Albania y Grecia era un motivo de guerra, pero la realidad era muy distinta. El ansia de los mandos italianos por invadir Grecia no era otro que la envidia hacia Alemania. Mientras el Tercer Reich de Adolf Hitler conquistaba Europa, Italia perdía una batalla tras otra sin poder aportar nada, ya fuese en África Oriental, los Alpes, Egipto o el miedo a invadir Malta. Mussolini necesitaba una victoria ya y esa sólo podía ser en Grecia. La impaciencia se agravó cuando Rumanía se adhirió al Eje por presiones de Alemania a costa de desplazar al movimiento fascista filoitaliano de la Guardia de Hierro. Con este favor el Reich obtenía bienes comerciales y petrolíferos en el país. El Duce se tomó eso como un insulto por parte de Hitler y se decidió a invadir Grecia sin consultarle para echárselo en cara, de ese modo estaría a su nivel una vez acabase el conflicto y sobretodo como el país helénico era amigo del Reich, privarle de esa amistad.

La cuestión a toda la desgracia futura que iba a paceder Grecia sería averiguar quién tuvo la culpa del desastre. Aunque lógicamente se puede señalar al fascismo italiano como el responsable de la invasión, atacando a un aliado de Alemania a la vez que Italia era aliada de esta, algo ilógico, lo cierto es que el culpable fue también Hitler. Con la entrada de las tropas alemanas en Rumanía apoyando a la administración del conservador Ion Antonescu y reelagando a la fascista Guardia de Hierro de Horia Sima a un segundo plano, puede decirse que fue el Führer quién se adelantó y traicionó al Duce quitándole su área de influencia sin avisar y repentinamente. Lo curioso era que no fue el único caso, pues años antes lo mismo había sucedido con las anexiones de Austria y Checoslovaquia. Mussolini furioso quiso vengarse y hacerle pagar con la misma moneda. Pero el error de cálculo que cometió el Duce en caso de fracasar, era que el petróleo rumano de Ploiesti que proveía al Eje en Europa, quedaría a merced de los aviones británicos y los alemanes tendrían que intervenir posponiendo su invasión a la Unión Soviética.

Había un problema para invadir Grecia, ése era buscar una excusa aprovechándose del conflicto étnico greco-albanés. En primer lugar se denunciaron abusos contra los albaneses en las zonas de Yánina y Prévedsa, luego se alegó a las relaciones sospechosas con instructores militares franceses y británicos en el país, entre otras cosas. La propaganda italiana realizó también una campaña dura despotricando injustificadamente contra los griegos, sobretodo el periódico nacionalistas albanés Tomori.

A las 2:30 de la madrugada del 28 de Octubre de 1940, el embajador italiano en Atenas, Emmanuelle Grazzi, se presentó en la residencia del jefe de Gobierno, Ioannis Metaxas, en Kisfisiá. Sus asesores le despertaron rápidamente y tras vestirse apresuradamente con una bata roja recibió al embajador, un viejo amigo suyo. El embajador le comunicó que los griegos debían dejar que los italianos ocupasen el país pacíficamente, aunque le aseguró que sería temporal como medida de precaución contra un ataque de Gran Bretaña. Metaxas se negó y dijo “¡Es la guerra!”. Inmediatamente se despidió del italiano y comunicó la noticia al embajador inglés Michael Palairet para pedir ayuda a Reino Unido, mientras con otras llamadas prevenía al Ejército Griego. Sobre las 6:00 las tropas italianas invadían en Grecia.

Plan de Italia

El despliegue italiano se distribuía de la siguiente manera: En Macedonia Occidental estaba el XXVI Cuerpo del general Gabriele Masci con las Divisiones Arezzo, Parma, Piemonte y Venezia; de cara al Pindo se situaba en solitario la División Alpina Julia al mando de Visconti Prasca; por último el Cuerpo Chamuria del general Carlo Rossi con las Divisiones Ferrara, Siena y la División Blindada Centauro se asentaba en el Epiro y paralelo a la costa del Mar Mediterráneo.

Reino de Albania, nombre por el que se le conocía en Europa y perteneciente a la Corona de Italia con autonomía y liderado por el Primer Ministro Shefqet Bej Verlaci, también prestaría ayuda a la campaña griega. El Balli Kombëtar y el Partido Fascista Albanés, dos movimientos nacionalistas albaneses antigriegos, aportarían algunos voluntarios y guerrilleros armados con 100.000 fusiles a luchar contra Grecia.

Batallón italiano tras decenas de cañones en 1940.

El plan italiano llamado “Emergencia G” consistía en avanzar con el Cuerpo Chamuria hacia Vijose para separar Macedonia del Epiro y así caer sobre Tesalia, al mismo tiempo por el suroeste atacaría el XXVI Cuerpo para simular un movimiento de pinza con la División Ferrara avanzando hacia Ioannina, la División Siena hacia Flialtes y la División Centauro hacia Kalibi. Los nacionalistas albaneses, integrados en unidades italianas o como guerrilleros, intervendrían en retaguardia.

El Ejército Real Italiano contaba con unas fuerzas para el ataque muy inferiores a las griegas. Apróximadamente eran unos 100.000 soldados italianos y albaneses acompañados por 163 tanques, 686 cañones, 107 camiones y 400 aviones.

A pesar de que la fuerza italiana parecía muy poderosa, lo cierto era que carecía de prácticamente todo. El principal problema eran los puertos de Albania, ya que ni Tiranna ni Vlore tenían capacidad suficiente para embarcar a un gran ejército ni acumular las provisiones necesarias. Las divisiones no estaban completas, ya que tenían en aquel momento dos regimientos en lugar de los tres reglamentarios griegos. La munición para la artillería era escasa y los tanques ligeros no podían adaptarse a las condiciones de montaña en el Epiro. De los 1.750 camiones que se pidieron únicamente llegaron 107, por si fuera poco un convoy urgente de vehículos preparado en el puerto de Bari se envió por error a Turín. Lo único aceptable era la aviación. Ante tal deplorable situación militar el presagio negativo de lo que iba a suceder se vislumbraba.

Ejército Italiano: (General Visconti Prasca):
·XXVI Cuerpo
-53ª División de Infantería “Arezzo”
-49ª División de Infantería “Parma”
-29ª División de Infantería “Piemonte”
-19ª División de Infantería “Venezia”
·División Alpina “Julia”
·Cuerpo Chamuria
-23ª División de Infantería “Ferrara”
-51ª División de Infantería “Siena”
-131ª División de Blindada “Centauro”
·Reserva
-2ª División Alpina “Tridentina”

Ejército Albanés: (Primer Ministro Shefqet Bej Verlaci):
-Frente Nacional Albanés “Balli Kombëtar”
-Partido Fascista Albanés

Ejército Griego

Ioannis Metaxas, líder de Grecia a la que había impuesto un modelo nacionalsocialista alemán, tenía muy buenas relaciones con el Tercer Reich. Aunque el país se constituía como una monarquía del Rey Georgios II, este se había mostrado proclive a la iniciativa política de Metaxas. Muy posiblemente nunca imaginaron que la rivalidad exterior entre nacionalsocialismo y el fascismo por dominar como ideología, iba a convertirse en un campo de batalla de prueba en el cual los griegos pagarían.

Alexander Papagos era el comandante en jefe del Ejército Griego destinado a defender la nación de los italianos. Grecia inicialmente contaba con más de 50.000 soldados para proteger su patria, así como 77 aviones y una flota naval de 44 buques de todos los tipos entre un acorazado, destructores y barcos menores.

Territorialmente los mandos se repartían Atenas, Salónica, Larisa, Cavalla y Alejandrópolis. Sobre la frontera con Albania se situaba una primera línea defensiva de 250 kilómetros desde la costa con el Mar Adriático hasta la ciudad de Saranpodros, una segunda línea estaba en el margen del Río Vojussa y la tercera línea comprendía un conjunto de fortificaciones y casamatas desde la costa hasta Vostina. Por último la carretera de Kalibaki hacia Arta se componía de campos minados de alta densidad. Todas las islas del Mar Egeo también estaban fuertemente defendidas por guarniciones militares. Pero su mejor arma eran sin duda las altas cumbres del Epiro y el clima invernal de otoño al que se iban a enfrentar los italianos. Fuera del Epiro estaba la Línea Metaxas que comprendía un conglomerado de fortificaciones frente a Bulgaria, entre Albania y la frontera con Turquía.

Como las intenciones italianas desde el verano de 1940 eran evidentes, los griegos desde fechas muy tempranas empezaron a organizar la defensa, antes incluso que los propios italianos comenzaran sus planes de ofensiva. Por ejemplo la movilización comenzó desde las primeras sospechas griegas llamado a filas a los reservistas de 1932 en adelante, inteligente decisión que permitió aumentar el Ejército Griego a los 200.000 soldados con el estallido de las hostilidades y a 300.000 en los meses posteriores. Otra ventaja fue que los griegos tuvieron un tiempo cómodo y suficiente para convertir localidades estratégicas en depósitos de alimentos, municiones y gasolina, con una red directa de avituallamiento hacia las zonas del frente que se realizaba gracias a una efectiva requisa de transportes o mulos y a la compra de camiones Bedford a Reino Unido.

Geográficamente Papagos eligió a la frontera greco-albanesa del Epiro como la zona de máxima prioridad a defender, ya por allí entrarían los italianos. El Epiro ya de por sí ofrecía una excelente barrera natural con su altitud media de 2.000 metros de altura, elevados riscos, peligrosos desfiladeros y escarpadas cavidades rocosas. La única entrada accesible era la llamada Silla de Metsovo que conectaba Albania con Tesalia mediante la carretera de Ioannina-Tríkala. Los cursos de agua representaban otro porblema, entre ellos el Río Vojussa por el el Valle de Desnizza y el Río Drin en dirección a Tepeleni, localidad con un pequeño nudo ferroviario. Cualquier ejército que se adentrase por esos mundos se arriesgaba a ser totalmente masacrado.

Ejército Griego: (General Alexander Papagos):
·Fuerzas terrestres
-20 divisiones de Infantería
-1 División Motorizada
-56 Regimientos de Infantería
-9 Regimientos de Artillería
-15 Regimientos de Montaña
-1 Regimiento Motorizado
-1 Regimiento de Caballería
-4 Regimientos Antiaéreos
-16 Batallones de Infantería
-45 Compañías de Ametralladoras
-20 Grupos de Reconocimiento de Caballería
·Fuerzas Navales Griegas
-1 Acorazado
-2 Cruceros ligeros
-21 Destructores
-8 Submarinos
-12 Buques Auxiliares

Ataque italiano a Grecia

A las 6:00 del amanecer del 28 de Octubre de 1940 el Ejército Italiano cruzó los 50 kilómetros longitudinales de la frontera de Albania con Grecia. A esas horas la artillería italiana bombardeó el Epiro, aunque fue poco efectiva contra los emplazamientos griegos por culpa de una fuerte lluvia que embarrizó la zona y redujo la visiblidad. La aviación tuvo menos suerte al bombardear con escaso éxito debido al mal tiempo los nudos ferroviarios, muelles y embalses. Desorganizada, la infantería escoltada por la caballería caminó paralela a la costa, los alpinos de la División Julia escalaron las montañas por el centro y de cara al Epiro la élite de los Bersaglieri y los tanques de la División Centauro avanzaron muy lentamente mientras hundían las cadenas en el barro. Los únicos logros ese día fueron el cruce del Río Vojussa y unos combates esporádicos con destacamentos griegos fronterizos que se retiraron casi sin pelear. A causa de esta mala preparación los soldados italianos tenían que avanzar sin protección de nada. La campaña de por sí ya empezaba mal.

Al día siguiente del ataque, el 29, los italianos sufrían escasez de artillería en los lugares donde se enzarzaban los combates, ya que los cañones tenían que venir arrastrados por mulas debido a los caminos pedragosos y llenos de baches. Por si fuera poco apenas se podían traer alimentos y refuerzos de otos tipos que tenían que cruzar el Mar Adriático desde Italia hacia los puertos de Albania. Un ejemplo de esta imprevisión fue que los alpinos de la División Julia tuvieron que transportar a hombros un proyectil de artillería cada uno, además de los víveres y pienso para los animales calculados para cinco días. Todavía empeoraron más las cosas cuando la intensa lluvia torrencial provocó los desbordamientos de los Ríos Vojussa, Kalamás y Sarandoporos.

De nuevo el 30 de Octubre los soldados italianos reiniciaron la marcha. La aviación italiana fue la única rama de las fuerzas armadas que actuó correctamente bombardeando y causando daños al Canal de Corinto, la base naval de Prévseda, al aeropuerto de Tatoi y al puerto de Patras, este último devastado por un incendio. En el suelo, los alpinos de la División Julia conquistaron el pueblo de Konitza y la infantería de la División Siena llegó al Río Kalamás.

Sin saber los italianos que hacía el Ejército Griego de Papagos, éste se estaba organizando frente al inicial estancamiento italiano preparando una contraofensiva en Macedonia para detener el ataque enemigo. Una de las tácticas hasta llegado ese día, sería retirarse prácticamente sin luchar todos los griegos hasta las zonas altas del Epiro y el Pindo. Curiosamente hasta el 31 de Octubre los italianos únicamente habían cosechado 35 bajas, de ellas 5 oficiales y 30 soldados.

Cañones italianos abren fuego contra las posiciones griegas.

Al empezar el día 1 de Noviembre de 1940, los italianos a pesar de sus retrasos ya prácticamente controlaban todos sus objetivos planificados. Aunque aún se hallaban con escasez de suministros y muy cansados, por lo menos tuvieron suerte con el clima que mejoró. El Ministro de Exteriores italiano, Galeazzo Ciano, aprovechando la ventaja que creía tener su ejército sobre Grecia, decidió sobrevolar Salónica subido en un bombardero que por error atacó un edificio de refugiados diplomáticos italianos, afortunadamente sin incidentes; además en la vuelta su aparato derribó 2 cazas griegos.

Durante los días siguientes los italianos avanzaron muy lentamente debido a los nidos de resistencia que los griegos ofrecían en las montañas y perímetros defensivos en rocas y riscos típicos del paisaje balcánico. Su principal área de operaciones fue el Río Kalamás, curso de agua de 50 metros de ancho y tres metros de profundidad. Precisamente el día 5 de Noviembre los italianos vadearon el Río Kalamás a través de una fangosa y húmeda rivera mediante barcas, ligeras pasarelas e incluso a nado. El 6 de Noviembre la División Julia recibió un contraataque griego que la hizo replegarse, sin embargo al día siguiente, el 7, la División Siena estableció una cabeza de puente en el mismo lugar. También afianzaron sus posiciones junto al río los Lanceros “Aosta” y “Milán” entre Paramithiá y Margariti, lo mismo que la División Ferrera capturando intacto el Puente de Perati. Entonces, con las tropas italianas por fin asentadas en el curso fluvial opuesto, se inició una batalla por las orillas del Kalamás en donde los italianos fueron superados inesperadamente por los griegos.

La Batalla de Kalamás fue un encuentro en el que 8.000 griegos vencieron a 12.000 italianos en una de las mayores hazañas de la Historia de Grecia. Esta batalla frenó definitivamente el avance de Italia el 8 de Noviembre. Aquel fue el máximo avance italiano en Grecia.

Contraataque hacia Albania

La “blitzkrieg italiana” llegó a su punto culminante el 13 de Noviembre de 1940. Ese mismo día los griegos lanzaron una gran contraofensiva que dejó perplejos a los italianos haciéndoles retroceder por todos los frentes. El contraataque se realizó con millares de griegos tocando trompetas y lanzando gritos salvajes para desmoralizar, un aviso trágico de lo que estaba a punto de suceder.

El 13 de Noviembre el III Cuerpo de Griego se desplegó en Corciano venciendo a los italianos, al mismo tiempo el II Cuerpo Griego entró en el Pindo y el I Cuerpo Griego comenzó a liberar el Epiro. Los italianos poco pudieron hacer ante las montañas nevadas, la carencia de equipo de invierno y la falta de suministros. Un regimiento de Ezvones, la Guardia Real Griega, cruzó una porción de la frontera desguarnecida con Albania, matando o capturando a 1.920 albaneses del Batallón Tomor, sobreviviendo 120 de los 2.000 iniciales.

Tropas griegas contraatacando hacia Albania.

La retirada acabó en desbandada. Después de liberar Epiro los griegos asediaron Koritza el 14 de Noviembre en una gran maniobra militar elaborada por el general Papagos consistente en bordear el Macizo de Morova. Simúltaneamente las tropas griegas entraron en Erseke y Leskoviku abriendo una brecha de 30 kilómetros. En los días siguientes los griegos empujaron a los ítalo-albaneses hasta su frontera. El 22 de Noviembre definitivamente las tropas italianas fueron expulsadas de Grecia huyendo hacia Albania, mientras las primeras avanzadillas griegas cruzaban la frontera albanesa. Ese mismo dia, a las 7:00 horas de la mañana los italianos rompieron el cerco de Coritza, logrando escapar y evacuando todos los almacenes, poco después, los griegos liberaban la ciudad.

Sobre Albania la ofensiva no se detuvo, ya que los griegos penetraron 50 kilómetros en Albania haciéndose con Pogradec el 28 de Noviembre y rompiendo la Línea Permeti por la garganta de Klisura a principios de Diciembre. Mussolini convocó una reunión de urgencia en la cual el mariscal Pietro Badoglio dimitió ante el ridículo que todos estaban haciendo. El general Alfredo Guzzoni por su parte solicitó al Duce llegar a un armisticio con Grecia antes de que la situación se le fuera de las manos. Pero Mussolini desesperado sin saber qué hacer contestó: “Antes que pedir un armisticio a Grecia es preferible partir todos hacia Albania y hacernos matar en el sitio”.

Aunque los italianos estaban más cerca de sus bases de aprovisionamiento, los griegos estaban muy motivados, pues además de expulsar a Italia de su territorio iban a arrebatarla su Reino de Albania. En Diciembre las tropas griegas avanzaron sobre Albania venciendo a toda la resistencia italiana y nacionalista albanesa en los campos de batalla. El día 4 de Diciembre los griegos conquistaron Premeti, el 6 Santi Quaranta y el 8 de Diciembre tomaron Argirocastro.

Sobre la Navidad de 1940 los italianos y albaneses con refuerzos contraatacaron a los griegos en Albania. Aunque la ofensiva fracasó, dejó incapacitado al Ejército Griego en Tepelini y detuvo el avance helénico para siempre. El frente ítalo-griego en Albania se convirtió en una guerra de desgaste que comprendía una línea de combate de 160 kilómetros entre el Lago de Orcrida, Tomori, Kelcyre, Kurvelesh y Himare. Ante la nueva situación italiana en los Balcanes, Mussolini envió al general Ugo Cavallero hacia Albania para tomar el mando de las operaciones.

Campaña del Mar Egeo

Al empezar el año 1941 las tropas italianas y griegas morían de hambre y frío en una horrible guerra de trincheras. Uno de los últimos éxitos locales griegos fue la toma de Kelcyre el 25 de Enero. No obstante poco a poco los italianos se empezaron a recuperar del mazazo inicial y a mantener una sólida defensa. Esto fue gracias en parte a que las cantidades de suministros diarias se iban aumentando progresivamente, al principio en 3.000, luego en 4.000 e incluslo en 5.000 toneladas que aportaban las nuevas planchas de atraque construidas en los puertos de Vlore, Durazzo y San Juan de Medua.

El 29 de Enero de 1941, el Gobernador de Grecia, Ioannis Metaxas, murió de manera inesperada. Muchos acusaron a agentes británicos de su muerte, ya que se había negado a que Reino Unido desembarcara tropas inglesas en suelo heleno para ayudar a Grecia. Curiosamente tras la muerte de Metaxas, ascendió al poder el banquero Alexander Koryzis que firmó con Gran Bretaña un pacto en el cual permitía desembarcar tropas británicas en el país, siempre que no se atacasen objetivos alemanes, pues Grecia quería evitar una guerra con el Reich.

Batería antiaérea griega lucha tenazmente contra el invasor italiano.

Durante los primeros meses de la Guerra Ítalo-Griega, Reino Unido ya se había movilizado aprovechando la ventaja estratégica de Grecia. En primer lugar aterrizaron escuadrillas aéreas de bombarderos Blenheim, Wellington y cazas Gloster Gladiator en los aeródromos de Tatoi y Elusina. La Fuerza Aérea Británica (Royal Air Force o RAF), estaba decidida a tener un gran presencia en el Egeo. También llegaron al Pireo 4.100 auxialiares de aviación con 710 vehículos.

La Marina Real Británica (Royal Navy) se echó a la mar desde Egipto el 4 de Marzo de 1941. El convoy transportaba al I Cuerpo de Ejército Australiano con la 6ª División Australiana y la 2ª División Neozelandesa. Aunque el convoy era británico, la mayoría de tropas que darían la cara en Grecia serían de Australia y Nueva Zelanda. Al mismo tiempo que navegaba el convoy hacia Grecia, aterrizaron en el país 80 aviones de la RAF compuestos en su mayoría por Blenheim, Hurricane, Gladiator y Swordfish.

El convoy británico marítimo fue interceptado desde un primer momento por la aviación italiana de la Regia Aeronautica, instante en que los aviones atacaron a los buques. Poco después se unió la Fuerza Aérea Alemana (Luftwaffe) que bombardeó sin piedad las embarcaciones. Los aviones alemanes e italianos hundieron un total de 25 barcos y destruyeron 115.000 toneladas de cargamento.

Intervención de los Aliados

A lo largo de Marzo de 1941 los Aliados se fueron estableciendo en Grecia. La 2ª División Neozelandesa ocupó la parte oriental del sector de Alikamon, mientras que la 6ª División Australiana lo hizo en el valle central también de Alikamón junto a la 12ª División Griega. Por último se adhirió la 1ª Brigada Blindada Británica. Precisamente Alikamón era una zona montañosa al norte de Grecia que comprendía el área cercana de la frontera con Bulgaria, muy próxima al frente albanés, lo que intimidaba irremediablemente a los italianos.

Todo el material británico comprendía 142 tanques, 272 piezas de artillería y 192 cañones antiaéreos. Las fuerzas de tierra sumaban 100.000 soldados al mando del general Archibald Wavell.

Ejército Aliado: (General Archibald Wavell):
6ª División Australiana
2ª División Neozelandesa
1ª Brigada Blindada Británica

Intervención del Eje

Grecia tenía un miedo aterrador con la llegada de tropas británicas a Grecia, ese temor lo justificaba el que Alemania atacase el país desde Rumanía, nación con la cual había firmado un tratado de paso de tropas a cambio de ayuda militar y financiación. Ese mismo mes Yugoslavia se adhirió al Eje, sin embargo un golpe de Estado desató la preparación de una invasión alemana de ese país. Justo en ese instante los griegos comprendieron que si Alemania invadía Yugoslavia, haría lo mismo con Grecia para socorrer a los italianos y proteger los pozos petrolíferos de Ploiesti de aviones británicos.

Adolf Hitler en 1941 ordenó inmediatamente la planificación de la invasión de Grecia. Frente a la frontera de Bulgaria con Grecia situó al XII Ejército al mando del General Wilhelm Von List. Incluía el XL Cuerpo Motorizado con la 9ª División Panzer y la élite de la 1ª División SS “Leibstandarte Adolf Hitler”, más una división de infantería; el XVIII Cuerpo de Montaña con dos divisiones de montaña, una Panzer y otra de infantes con un regimiento; el L Cuerpo una división de infantería y otra blindada; y el X Cuerpo Aéreo (Fliegkorps) de la Luftwaffe.

Stukas alemanes en un aeródromo de los Balcanes a la espera de recibir orden para atacar los convoyes británicos de ayuda a Grecia.

Bulgaria firmó la alianza con el Eje a comienzos de 1941. El Zar Boris III sin dudarlo hizo situarse a sus tropas del I Ejército junto a la frontera griega con hasta 5 divisiones. Sin duda alguna los búlgaros querían vengarse de Grecia por los territorios perdidos de Tracia, Salónica y Macedonia en la II Guerra Balcánica (1913-1914) y en la Primera Guerra Mundial (1914-1918).

Si Italia no había podido invadir Grecia, con la intervención de los alemanes y búlgaros el resultado sería diferente.

XII Ejército Alemán: (General Wilhelm Von List):
·XL Cuerpo Motorizado
-9ª División Panzer
-1ª División SS Leibstandarte Adolf Hitler
-73ª División de Infantería
·XVIII Cuerpo de Montaña
-2ª División Panzer
-5ª División de Montaña
-6ª División de Montaña
-72ª División de Infantería
-125º Regimiento de Infantería
·L Cuerpo
-48ª División de Infantería
-16ª División Panzer
·X Cuerpo Aéreo (Fliegkorps)

I Ejército Búlgaro: (Zar Boris III):
1ª División de Infantería
7ª División de Infantería
9ª División de Infantería
11ª División de Infantería
17ª División de Infantería

Ofensiva a Grecia

A las 5:15 horas de la noche del 6 de Abril de 1941, un masivo ataque alemán de artillería y aviación abrió fuego desde las fronteras de Yugoslavia y Bulgaria contra Grecia. El L Cuerpo del general Von List cruzó la frontera de Yugoslavia hacia Albania para poder unirse así al Ejército Italiano. El XIII Cuerpo Alemán chocó contra la Línea Metaxas desde Bulgaria y el XXX Cuerpo Alemán consiguió abrirse paso bordeándola por Tracia Oriental. En la zona de Tracia el XXX Cuerpo Alemán destruyó sin problemas a la Brigada Evros de Grecia, poco después tomó los fuertes de Ejinos y Ninfea, rompiendo más tarde la Línea Metaxas para caer sobre Alexandropuli, Xanthe y Komotini. Entre Grecia y Albania las 5ª y la 6ª Divisiones de Montaña Alemanas atacaron por el centro del territorio albano, momentos después una división Panzer conquistó Strumica en Macedonia. Simultáneamente la ofensiva aérea la realizaron 780 aviones alemanes, de los cuales 400 eran bombarderos y 380 cazas, al mismo tiempo que Italia también prestaba 320 aviones. Ese día los bombarderos en picado Stukas atacaron el puerto griego de Pireo donde anclaba toda la flota helena, allí las bombas hundieron al crucero Clan Fraser y al acorazado Kilkis en Salónica, además más de la mitad de las zonas portuarias quedaron destruidas impidiendo que los Aliados pudieran enviar más refuerzos.

Un día después del ataque alemán, el 8 de Abril, podía decirse que Alemania tenía ganada la campaña desde el punto de vista táctico y militar. Nada más empezar la jornada los Panzer alemanes destruyeron a la única división motorizada griega. La 1ª División SS “Leibstandarte Adolf Hitler” se distinguió muy notablemente al tomar el Paso de Klidi, donde murieron 328 soldados griegos; pero no fue su única hazaña, pues poco después en el Paso de Klissura capturó a 11.000 prisioneros aliados.

Definitivamente el 9 de Abril los alemanes conquistaron Salónica con un montón de tropas griegas rindiéndose en masa. Al llegar el 10 de Abril el L Cuerpo en Albania venció a los griegos en Bitola y se dirigió hacía el Lago Prepsa para unirse a los italianos. Una vez que los alemanes se reunieron con los italianos, estos pudieron continuar su ofensiva desde Albania otra vez hacia Grecia y el Epiro como habían hecho el año anterior.

Soldados búlgaros eufóricos atacan a Grecia cruzando la frontera a través de Macedonia con banderas militares en alto.

Entre el 11 y 12 de Abril los alemanes quedaron detenidos por la resistencia australiana en la parte septentrional del país, concretamente en el Monte Olimpo, sin embargo aprovecharon para envolverlos y el día 13 con potentes ataques de morteros y ametralladoras rompieron las líneas, perdiendo los australianos 20 cañones y decenas de tanques. El 14 los alemanes se detuvieron otra vez contra los Aliados, pensando que era preferible destruir primero al Ejército Griego. Sin embargo la Luftwaffe no descansó, pues mientras tanto desde el aire los Stukas no dejaron de machacar a las columnas enemigas en retirada y a la flota inglesa en el mar. Ese mismo día los italianos también ofrecieron su apoyo conquistando el Valle de Shushizza y desalojando de griegos la fortificada Cota 802.

Bulgaria que había permitido salir a las tropas alemanas desde su territorio, aunque sin intervenir en la lucha, se unió a la campaña cruzando la frontera con Grecia el 20 de Abril de 1941 sobre la región de Aegean. Rápidamente el I Ejército Búlgaro se hizo con parte de la Tracia y llegó a Macedonia Oriental. Con una increíble velocidad para un ejército que usaba la Guerra Relámpago (Blitzkrieg) por vez primera, los búlgaros conquistaron Alexandrópolis, Svilingrad y Maritsa, además cruzaron el Río Struma. En la carrera hacia el Mar Mediterráneo el I Ejército Búlgaro tomó Xanthi, Kavala, Drama, incluso capturó las islas costeras de Thasos y Samothrace.

Inevitablemente el 21 de Abril toda la fuerza aérea británica había sido destruida. La Luftwaffe alemana y la Regia Aeronautica italiana controlaban todo el espacio aéreo. Al ver la situación el Gobernador griego Alexander Koryzis, pidió a los Aliados que dejaran de combatir en Grecia y evacuaran el país, ya que si se quedaban sólo lograrían alargar el sufrimiento de la población civil griega.

En el año 480 a.C. los 300 espartanos del Rey Leónidas I y los centenares de miles de invasores persas de Jerges I libraron una batalla a muerte en la Batalla de las Termópilas, encuentro que pasaría a ser conocido como épico en la Historia. Nadie se imaginaba que en Abril de 1941 se pelearía de nuevo en las Termópilas, en esta ocasión los neozelandeses contra alemanes. La 6ª División Neozelandesa con apoyo de la 1ª Brigada Blindada Británica se situó en el paso inexpugnable de las Termópilas con el fin de impedir la entrada al Tercer Reich sobre el Ática y el Peloponeso. El 24 de Abril los alemanes se lanzaron a la ofensiva contra las Termópilas. Durante todo el día los neozelandeses resistieron encarnizadamente en las peores condiciones sin avances significativos germanos. Impacientes, las tropas alemanas cambiaron de estratégia atacando el flanco de las Termópilas por el Paso de Bralos, tampoco sin éxito. Los neozelandeses siguieron resistiendo durante todo el día a las tácticas alemanas. Mientras tanto, en los puertos, las tropas aliadas iban siendo evacuadas por mar en dirección a Egipto, hasta un total de 45.000 hombres huyeron. La noche del 24 al 25 de Abril, los neozelandeses abandonaron definitivamente las Termópilas y escaparon en barco o bien se dirigieron hacia el sur, dejando el paso abierto, por donde los alemanes se colaron. Con este suceso Alemania se convirtió en la primera nación en la Historia en atravesar tan rápido las Termópilas.

Tanque germano Stug entrando por Atenas en Grecia. El Tercer Reich suma otra victoria más en su “Blitzkrieg”.

Tras la retirada en las Termópilas, el 25 de Abril de 1941, se efectuó un asalto paracaidista (Fallschirmjäger) alemán entre el norte y el sur del Canal de Corinto que unía Grecia con el Peloponeso. Precisamente en el Peloponeso los alemanes se hicieron con un puente intacto, aunque poco después una explosión de artillería lo voló por los aires. No obstante los griegos no pudieron impedir que los paracaidistas alemanes aseguraran la zona, instante en el que se lanzaron al asalto contra las tropas aliadas hacia el sur, derrotándolas y tomando la ciudad de Corinto. Los paracaidistas capturaron 12.000 prisioneros británicos, australianos y griegos; los alemanes sólamente tuvieron 63 muertos, 16 desaparecidos y 17 heridos.

Tanto alemanes como italianos y búlgaros ocuparon el resto de Grecia entre el 27 y el 30 de Abril. En estos días la Luftwaffe lanzó ataques muy duros contra Atenas. El Rey Georgios II huyó con la familia real a Gran Bretaña, donde fundó la Grecia Libre en el exilio.

Finalmente el 30 de Abril, las tropas alemanas entraron en Atenas bajo las miradas incrédulas de la población civil. Uno de las primeros gestos fue izar la bandera de la cruz gamada sobre el Ática, cuna de la civilización. Grecia, heredera de los valores occidentales y madre de la democracia, había capitulado.

Resultado

La victoria de Alemania, Italia y Bulgaria sobre Grecia marcó un punto de la Segunda Guerra Mundial en el cual el Eje controlaba toda la Europa Meridional y los Aliados recibían una derrota que los colocaba en situación crítica.

Italia en la guerra que inició en los Balcanes sufrió 16.000 muertos.

Alemania no tuvo muchas pérdidas en la gran ofensiva, sufrió 5.000 bajas entre muertos, heridos y desaparecidos.

Bulgaria cosechó cerca de 1.500 bajas entre las que había 400 muertos y 1.100 heridos o desaparecidos.

Los Aliados tuvieron una gran derrota en la campaña, murieron 6.000 soldados entre australianos, neozelandeses y británicos; además perdieron 104 tanques, 400 cañones, 8.000 vehículos y 209 aviones.

Grecia en la defensa de su país tuvo más de 310.000 bajas, entre las que había más de 72.000 muertos y 240.000 prisioneros.

Todo el territorio de Grecia fue ocupado militarmente por Alemania, Bulgaria e Italia. Al igual que había sucedido con Francia, reconvertida en Francia de Vichy y aliada del Reich, a Grecia se le concedió el honor de autonomizarse dentro del Eje bajo el nombre del Estado Helénico.

A pesar de Grecia ser semiautónoma, sufrió cambios territoriales como la anexión de Tracia, Salónica y Macedonia a favor de Bulgaria. También, dentro de la misma Grecia, surgiría más tarde un Estado títere del Eje denominado Reino del Pindo de Macedonia, conformado por habitantes de etnia arrumana. Por otra parte, en la ocupación militar del país se responsabilizó Italia, a expeción de Atenas que se encargó Alemania.

Vencida Grecia, no sólo significó la tragedia de vivir en los momentos más difíciles de la Segunda Guerra Mundial, sino que también marcó el inicio de la Guerra Civil Griega (1944-1949) y sentó las bases para una de las etapas más convulsas de los Balcanes.

 

Bibliografía:

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Luis Reyes, La II Guerra Mundial como nunca se la habían contado Volumen 4. “Atenas, el sueño nazi”, la Aventura de la Historia (2009) p.30-33
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Winston Churchill, La II Guerra Mundial Volumen 1, El camino hacia el desastre. “XVIII Yugoslavia y Grecia”, Planeta Deagostini (1959) p. 464-472
Paco Martínez Canales, Fallschirmjäger Paracaidistas alemanes en la Segunda Guerra Mundial, Revista Serga Nº41 (2006), p.36-40
Robin Lumsden, Historia Secreta de las SS. “Las Waffen-SS en guerra”, la Esfera de los Libros (1997) p.362-364
Editores de S.A.R.P.E., Crónica Política y Militar de la Segunda Guerra Mundial. “El ataque a Grecia” S.A.R.P.E. (1978), p.424-432