Hundimiento del portaaviones HMS Ark Royal

 

Cerca de las costas de Granada, provincia de España famosa por el Monte Mulhacén, pico que divisable desde el Mar Mediterráneo, tendría lugar una de las acciones submarinas más valerosas de la Segunda Guerra Mundial, que junto a las incursiones de Scapa Flow, el puerto de Sidney o Alejandría, se recordarían en los anales de la Historia naval.

Precedentes

Todo comenzó la madrugada del 13 de Noviembre de 1941, cuando el portaaviones británico HMS Ark Royal, escoltado por el acorazado HMS Malaya, más varios cruceros y destructores que encuadraban la Fuerza H, navegaban frente a Granada rumbo a la base de Gibraltar, lugar al que se dirigían para repostar.

Cerca del Estrecho de Gibraltar entre España y Marruecos, circulaba bajo el agua el submarino alemán U-81 que mandaba el capitán Friedrich Guggenberger. Los tripulantes de ese sumergible no imaginaban que ese día iban a convertirse en héroes de una hazaña bélica.

Una manada de ballenas fue detectada por los radares del HMS Ark Royal la mañana del 23 de Noviembre, a las que confundieron con un submarino enemigo, viéndose obligados los ingleses a tomar todas las medidas defensivas necesarias en el protocolo. Cuando se descubrió que era un error, a la tripulación le entró el miedo, por lo que se hicieron despegar a 6 aviones Swordfish en el aire equipados con radar para detectar posibles sumergibles y de paso calmar a los marineros. Fruto de la casualidad, fue aquella prevención la que condenaría al navío al abismo.

Hundimiento

A las 15:41 horas de la tarde, el HMS Ark Royal redujo la velocidad a 22 nudos para que aterrizasen los aviones Swordfish que le protegían. Fue en ese instante cuando el submarino U-81 le localizó. El capitán germano Guggenberger descubrió asombrado que había navegado por debajo de los destructores sin ser detectado, y que además, que como el portaaviones estaba recogiendo sus aviones, se encontraba absolutamente desprotegido, siendo un blanco facilísimo. Los submarinistas alemanes comprendieron que estaban ante una situación ventajosa de las que nunca se presentaban y que si no la aprovechaban, tirarían a la basura una de las únicas oportunidades para hundir a uno de los mejores buques de la Real Marina Británica (Royal Navy).

Sin dudarlo, el U-81, lanzó un torpedo contra el HMS Ark Royal que sin ser visto impactó contra la banda de estribor del buque, elevándose con la explosión un géiser de agua que alcanzó los 50 metros de altura. Miles de toneladas de agua entraron en el barco que se quedó sin corriente eléctrica, al tiempo que se escoraba de estribor. Mientras tanto, en medio de la confusión, el U-81 se escapó sin ser descubierto.

Poco a poco el portaaviones británico HMS Ark Royal se hunde de lado mientras el destructor HMS Legion intenta rescatar a la tripulación.

Como se pensaba que el portaaviones era insalvable, un total de 1.487 miembros de la tripulación fueron evacuados por los dos dos destructores HMS Lightning y HMS Legion. Pero lo cierto es que aquello fue un error, pues los técnicos que se quedaron intentando salvar el buque, afirmaron que de haber tenido más mano de obra que les ayudase, el portaaviones no se hubiera ido a pique. Los dos remolcadores HMS Saint Day y HMS Tames arrastraron al herido buque hasta 25 millas de Gibraltar cuando se hizo de noche y llegó el 24 de Noviembre. Avanzada la noche, los aviones en la pista comenzaron a resbalar y a caer. Los remolcadores soltaron los cables y todo los técnicos abandonaron el barco.

A las 6:00 horas de la madrugada, el portaaviones HMS Ark Royal, escorándose hacia estribor y mostrando durante unos isntantes su hélices fuera del agua, se acabó por hundir bajo las oscuras aguas. Únicamente hubo una víctima mortal, el trabajador Edward Mitchell que se quedó atrapado en el interior del navío, ahogándose en solitario con él.

Conclusiones

Estratégicamente el hundimiento del HMS Ark Royal influyó considerablemente en la guerra naval. Con esta pérdida el Mediterráneo se quedaba sin portaaviones británicos, pues los HMS Ilustrious y HMS Victorious estaban fuera de combate reparándose en Estados Unidos, el HMS Indomitable estaba embarrancado en Jamaica, los HMS Glorious y HMS Courageous fueron anteriormente hundidos, mientras que los HMS Hermes y HMS Eagle serían echados a pique tras la entrada de Japón en guerra y el HMS Argus desguazado.

Sin cobertura aérea embarcada, la Royal Navy pasaba a una situación de clara inflexión bélica en el Mar Mediterráneo, justo momentos antes de que la Segunda Guerra Mundial se internacionalizara con el conflicto entre Estados Unidos y Japón.

Pérdidas de Reino Unido:
1 Portaaviones hundido
1 Marinero muerto

 

Bibliografía:

Luis de la Sierra, La Guerra Naval en el Mediterráneo. “Hundimiento del Ark Royal”, Editorial Juventud (2005), p.317-321
http://en.wikipedia.org/wiki/HMS_Ark_Royal_(91)