Batallas de Târgu Frumos

A principios de 1944 la Segunda Guerra Mundial había entrado en una fase de declive para el Eje, sobretodo cuando en el Frente Oriental el Ejército Rojo se presentó ante las puertas de Rumanía. A pesar de que el Ejército Rumano, que contaba con una considerable ayuda del Ejército Alemán, no tenía ninguna capacidad de resistir la embestida de la Unión Soviética, sorprendentemente los rumanos acabarían por imponerse sobre los invasores en las 1ª y 2ª Batallas de Târgu Frumos.

Fuerzas del Eje

Rumanía había entrado en la Segunda Guerra Mundial atacando a la Unión Soviética el 22 de Junio de 1941 con la finalidad de recuperar las provincias de Besarabia y Bukovina que los soviéticos habían ocupado ilegalmente en 1940. Desgraciadamente con el cambio de tornas de la contienda en el Frente Oriental a comienzos de 1944, el Ejército Rojo se situó ante la misma frontera rumano-soviética, lo que obligó tanto al Rey Miguel I como al “Conducator” Ion Antonescu a llamar a la movilización general de la población ante lo que iba a ser la defensa final de su patria.

Las fuerzas del Eje reunieron a unos 300.000 efectivos sobre el tablero de Besarabia y Bukovina que se desplegaron en un frente de 480 kilómetros que contaba con la defensa natural de la Cordillera de los Cárpatos y los cauces de los Ríos Dniéster y Prut, salvo por la excepción de un espacio llano de 80 kilómetros junto al Río Siret que fue debidamente fortificado por búnkers, trincheras, alambradas y otros 60 kilómetros de zanjas anticarro en la conocida como “Línea FNB” situada entre el eje Focsani, Nâmoloasa y Brailâ. En el caso del Ejército Rumano (Armata Româna) se trató del IV Ejército del general Mihai Racovitâ que incluía el I Cuerpo con la 6ª División de Infantería, el III Cuerpo con las 3ª, y 18ª Divisiones de Infantería, el IV Cuerpo con la 1ª División Blindada y la 7ª División de Infantería, y el V Cuerpo con la 1ª División de Fronteras y la 4ª División de Infantería; y en el caso del Ejército Alemán (Wehrmacht) el VIII Ejército del general Otto Wöler con el XXXX Cuerpo Panzer que integraba a la 11ª División Panzer, a la 10ª División de Granaderos y a la 198ª División de Infantería, además del LVI Cuerpo Panzer con la División Motorizada “Grossdeutschaland” y la 24ª División Panzer. Hubo incluso una serie de formaciones mixtas germano-rumanas como el XXXXVII Cuerpo con la 14ª División de Infantería (rumana) y las 106ª y 370ª Divisiones de Infantería (alemanas), más el IV Cuerpo Panzer con la 5ª División de Caballería (rumana) y las 23ª División Panzer y 376ª División de Infantería (alemanas).

Ejército Germano-Rumano:
IV Ejército Rumano
·I Cuerpo Rumano:
-6ª División de Infantería Rumana
·III Cuerpo Rumano
-3ª División de Infantería Rumana
-18ª División de Infantería Rumana
·IV Cuerpo Rumano:
-1ª División Blindada Rumana “Gran Rumanía”
-7ª División de Infantería Rumana
·V Cuerpo Rumano
-1ª División de Fronteras Rumana
-4ª División de Infantería Rumana
VIII Ejército Alemán
·XXXX Cuerpo Panzer Alemán
-11ª División Panzer Alemana
-10ª División de Granaderos Alemana
-198ª División de Infantería Alemana
·XXXXVII Cuerpo Germano-Rumano
-14ª División de Infantería Rumana
-106ª División de Infantería Alemana
-370ª División de Infantería Alemana
·IV Cuerpo Panzer Germano-Rumano
-5 División de Caballería Rumana
-23ª División Panzer Alemana
-376ª División de Infantería Alemana
·LVI Cuerpo Panzer Alemán:
-División Motorizada Alemana “Grossdeutschland”
-24ª División Panzer Alemana

Fuerzas de la URSS

La Unión Soviética entendía que Rumanía era una pieza esencial a la hora de poner fin a la Segunda Guerra Mundial por dos motivos fundamentales: en primer lugar la caída de los campos petrolíferos de Ploiesti privarían al Eje de gasolina; y en segundo lugar, la situación estratégica del país iba a ser la puerta para acceder tanto a las Cárpatos como a los Balcanes. A partir de entonces, el objetivo de Iósif Stalin desde el fracaso en la Batalla de Korsun-Cherkessy al oeste de Ucrania, fue lanzar una ofensiva sobre el amplio sector de Iasi-Chisinâu para romper el Frente Oriental y forzar la capitulación de Rumanía, además de recuperar las provincias de Besarabia y Bukovina que anteriormente habían conformado la República Socialista Soviética de Moldavia.

El Ejército Rojo reunió a unos 800.000 efectivos sobre la frontera situada entre Ucrania y Rumanía. Se trató del II Frente Ucraniano del general Iván Koniev con el VI Ejército Blindado de la Guardia, los IV y VII Ejércitos de la Guardia, el II Ejército Blindado, los XXVII, XXXX, LII y LIII Ejércitos, los XVIII y XXII Cuerpos Blindados y el V Cuerpo de Caballería de la Guardia; más el III Frente Ucraniano del general Rodion Malinovsky con los I, III y VIII Ejércitos de la Guardia, los VI y XII Ejércitos, el XXIII Cuerpo Blindado y el I Cuerpo Mecanizado de la Guardia.

Ejército Rojo:
II Frente Ucraniano:
-VI Ejército Blindado de la Guardia
-IV Ejército de la Guardia
-VII Ejército de la Guardia
-II Ejército Blindado
-XXVII Ejército
-XXXX Ejército
-LII Ejército
-LIII Ejército
-XVIII Cuerpo Blindado
-XXII Cuerpo Blindado
-V Cuerpo de Caballería de la Guardia
III Frente Ucraniano:
-I Ejército de la Guardia
-III Ejército de la Guardia
-VIII Ejército de la Guardia
-VI Ejército
-XII Ejército
-I Cuerpo Mecanizado de la Guardia
-XXIII Cuerpo Blindado

Ofensiva en Moldavia

Al amanecer del 5 de Abril de 1944, comenzó la ofensiva del Ejército Rojo contra Moldavia cuando centenares de botes cargados de tropas soviéticas cruzaron el Río Dniéster y el Río Prut. Apenas sin ser molestados gracias a la cobertura de un poderoso soporte de piezas de artillería desde el otro lado de la orilla, los soldados rusos pusieron por primera vez el pie sobre el suelo de Rumanía, donde en cuestión de escasas horas desbarataron a los defensores rumanos y se hicieron con las ciudades de Dorohoi y Khotyn, aunque fracasaron a la hora de desalojar a los alemanes del pueblo de Popricani.

Soldados rumanos camuflados entre la vegetación de Moldavia

Al día siguiente del inicio de la ofensiva, el 6 de Abril, los soldados del Ejército Rojo vieron ralentizado su progreso por culpa de la “rasputitsa” y los toneladas de barro que inundaban las carreteras, algo que no les impidió la jornada del 7 aproximarse a sus objetivos en Târgu Frumos, Pascani y Târgu Neamt. Afortunadamente para los defensores, aquella inesperada lentitud de los invasores que durante casi todo el trayecto avanzaron agotadoras jornadas a pie, sumada a una serie de carencias en el suministro de proyectiles para su artillería (debido a la extensión de sus líneas que les impedía recibir municiones con regularidad), facilitó al IV Cuerpo Rumano y a la 24ª División Panzer erigir a tiempo un dispositivo defensivo sobre las zonas amenazadas en Ruginoasa, Strunga, Oteleni y Podu Iloairei.

El 8 de Abril de 1944, la ofensiva del Ejército Rojo comenzó a cosechar sus frutos porque los soviéticos pusieron en retirada a la 8ª División de Infantería Rumana en Hârlâu, mientras que el 9 rechazaron a la 6ª División de Infantería Rumana y conquistaron Pascani. Una vez asegurados estos dos enclaves de vital importancia, las tropas rusas continuaron su marcha hacia el interior de Moldavia y pusieron sus ojos en Târgu Frumos.

1ª Batalla de Târgu Frumos

La 1ª Batalla de Târgu Frumos comenzó el 9 de Abril de 1944 cuando las vanguardias del Ejército Rojo alcanzaron los suburbios de esta ciudad, en donde tuvieron que abrirse paso a disparos como consecuencia de la inesperada resistencia encontrada por parte de los defensores rumanos. A raíz de este imprevisto estancamiento que dejó inmovilizados a la mayor parte de los soldados rusos, la 1ª División Motorizada Alemana “Grossdeutschland” que había permanecido escondida en las inmediaciones de Podu Iloairei con un contingente de 1.600 granaderos y 70 tanques (45 Tiger, Panther y Panzer IV, más 25 Stug), desencadenó un asalto sorpresa desde el norte que desbarató las líneas enemigas mientras proyectaba una maniobra envolvente sobre los flancos septentrional y meridional con la consiguiente reconquista de los pueblos de Sârca y Valea Oilor. Gracias a aquel movimiento en pinza que cogió a los soviéticos completamente desprevenidos, un total de tres divisiones del Ejército Rojo, concretamente la 3ª División Aerotransportada de Guardias, la 93ª División de Guardias y la 206ª División de Fusileros, quedaron atrapadas en un saliente de 3 millas que estuvo rodeado por la 1ª División Motorizada “Grossdeutschland” al norte y por las unidades del IV Cuerpo Rumano al sur, entre estas la 1ª División Blindada “Gran Rumanía” y la 7ª División de Infantería.

Al saberse acerca de la existencia de una bolsa con tres divisiones soviéticas encerradas en el saliente de Târgu Frumos, el Ejército Rojo organizó a toda prisa el 10 de Abril una fuerza de socorro con la finalidad de liberar a los sitiados, mientras estos combatían en la seguridad de las casas y granjas de la zona rechazando los asaltos rumanos. Lamentablemente, la presencia de 160 tanques (40 Tiger, 40 Panther y 80 Panzer III y IV) de la 1ª División Motorizada Alemana “Grossdeutschland”, acabó por desbaratar el intento de romper el cerco y poner en retirada a los rusos. Así pues, una vez neutralizado el contraataque, las tropas rumanas de la 1ª División de Fronteras y la 7ª División de Infantería fueron estrechando el cerco hasta que finalmente irrumpieron en las calles de la ciudad y aniquilaron a la mayor partes de las tres divisiones soviéticas embolsadas, retomando el control de Târgu Frumos a las 22:00 horas.

Tanques Panther de la 1ª División “Grossdeutschland” contraatacan contra el Ejército Rojo en la Batalla de Târgu Frumos.

Justo dos días después del desastre en la 1ª Batalla de Târgu Frumos, el 12 de Abril de 1944, el Ejército Rojo desencadenó varios contraataques para capturar la ciudad. Afortunadamente para los defensores, todos los asaltos acabaron en un estrepitoso fracaso porque el dispositivo germano-rumano de 9 millas en Târgu Frumos, así como las excelentes fortificaciones en Letcani, Scobalteni y Podu Iloaire, provocaron a los invasores pérdidas muy elevadas e incluso favorecieron ciertos contraataques locales como el que terminó con la reconquista de Helesteni. Estos desastres, sumado a las elevadas bajas cosechadas ante la 1ª División Blindada Rumana “Gran Rumanía” en Podu Iloairei, más la destrucción de 30 piezas de artillería soviéticas a manos de un grupo de carros Stug al mando del teniente Diddo Diddens la jornada del 13, obligaron al Estado Mayor Soviético (STAVKA) a cancelar la ofensiva el 14 de Abril.

2ª Batalla de Târgu Frumos

Al cabo de un mes de la 1ª Batalla de Târgu Frumos, el Ejército Rojo volvería a concentrar su atención en la zona porque en Mayo de 1944 preparó una nueva ofensiva para tomar la carretera que pasaba por la ciudad debido a que era un centro de comunicaciones esencial para alcanzar los principales objetivos situados en Iasi y Chisinâu. No obstante y contra todas las previsiones, las fuerzas del Eje tenían conocimiento de la operación gracias a un plano de la operación obtenido de un avión soviético derribado cerca de Bals, por lo que con tiempo habían reforzado las defensas de Moldavia con tropas de refresco rumanas y lanzacohetes Nebelwerfer.

El martes 2 de Mayo de 1944 el Ejército Rojo inició la ofensiva en Moldavia mediante un potente bombardero preliminar con 1.000 piezas de artillería que dispararon munición de fósforo y cientos de proyectiles de lanzacohetes Katyusha sobre un frente de 30 kilómetros de largo por 10 kilómetros de ancho entre los sectores de Pascani y Ulmi. Acababa de comenzar la 2ª Batalla de Târgu Frumos que durante las primeras horas tuvo éxito porque las vanguardias acorazadas del VII Ejército de Guardias ocuparon Dumbrâvita, Cucuteni y Giurgesti, mientras que la 8ª División Aerotransportada de Guardias establecía una cabeza de puente al otro lado del Río Siret, no sin antes eliminar a una compañía de granaderos alemana a la que hicieron 250 prisioneros, a costa únicamente de perder los rusos 7 tanques a manos de los lanzacohetes múltiples Nebelwerfer.

Tropas rumas asaltan con éxito a un tanque soviético KV-2 al que acaban de inmovilizar sobre el terreno. Uno de los soldados inspecciona la escotilla esperando hacer prisioneros.

A pesar de los triunfos iniciales del Ejército Rojo en la 2ª Batalla de Târgu Frumos, pronto la ofensiva quedó detenida cuando a las afueras de la aldea de Dâdesti, las columnas acorazadas soviéticas fueron emboscadas por ocho tanques Tiger del comandante Fritz Stadler que dispararon a entre 2.000 y 1.800 metros de distancia, destruyendo a un gran número de T-34 y también a cuatro robustos Stalin IS-2, antes de poner el resto en retirada para posteriormente ser cazados desde la retaguardia y los flancos por unos Panzer IV que salieron en su persecución y también por varios granaderos ocultos en pozos con cargas explosivas. Algo similar ocurrió en el sector Bârbâtesti porque la 24ª División Panzer pulverizó a otros 30 blindados rusos; mientras que en la aldea de Fâcuti una unidad de 40 carros de la misma unidad, elementos de la 1ª División Motorizada “Grossdeutschland” y bombarderos en picado Stukas, entre estos el del “as” Hans Ulrich Rudel, aniquilaron a otros 180 tanques soviéticos.

Las pérdidas del Ejército Rojo fueron tan elevadas a nivel humano y material (unos 350 tanques rusos resultaron destruidos durante la operación a costa de seis alemanes) que el domingo 7 de Mayo las fuerzas del Eje pasaron a la contraofensiva en todo el sector de Târgu Frumos. Una vez puesto en marcha en contraataque, la 24ª División Panzer y tropas germano-rumanas retomaron Hârlâu, en donde pulverizaron a 20 carros rusos y pusieron en retirada a otros 14. Al cabo de dos días, el 9, un grupo de infantes apoyados por blindados Panther y piezas antiaéreas Flak de 20 milímetros al frente del comandante Otto-Friedrich Emminghaus, chocaron a la bayoneta contra los defensores de la 3ª División Aerotransportada de Guardias, logrando desalojar a los paracaidistas de sus posiciones y tomar la estratégica Colina 256.

Como consecuencia de las bajas sufridas, el miércoles 10 de Mayo de 1944 el Ejército Rojo ordenó la retirada general y suspendió la ofensiva. No obstante y pese a la huida que en la mayoría de los casos fue ordenada, todavía se producirían algunos enfrentamientos esporádicos sobre Moldavia hasta que el 6 de Junio, fecha que coincidió con el desembarco de Normandía, las últimas unidades cruzaron en sentido opuesto el Río Dniéster, dándose por concluida la 2ª Batalla de Târgu Frumos.

Conclusión

La campaña de Moldavia terminó en un completo fracaso para la Unión Soviética durante las 1ª y 2ª Batallas de Târgu Frumos. Contra todo lo previsto, el Ejército Rojo fue víctima de unas pérdidas elevadísimas frente a sus enemigos, mientras que el Eje mantuvo la posición de forma milagrosa con unos medios que sin duda eran muy precarios aquel año 1944.

La Unión Soviética sufrió un total de 150.000 bajas entre muertos, heridos y prisioneros, además de encajar la destrucción de unos 500 tanques.

El Eje cosechó un total de 45.000 bajas entre muertos y heridos.

Lo ocurrido en Moldavia en 1944 fue una hazaña bélica de las fuerzas conjuntas del Eje. Tanto los soldados rumanos como los alemanes, hicieron frente y vencieron de forma contundente a unos enemigos muy superiores y con unos medios propios muy limitados, a veces mediante maniobras de envolvimiento. Como consecuencia de esta maestría en el arte operacional de la defensa, las 1ª y 2ª Batallas de Târgu Frumos serían objeto de estudios académicos en instituciones militares de varios países, incluyendo en prestigiosas escuelas de Estados Unidos, donde se consideró a estos sucesos como uno de los movimientos defensivos más brillantes de la Segunda Guerra Mundial.

 

Bibliografía:

-Editores de Meridiane, Armata Românâ în al Doilea Râzboi Mondial/ Romanian Army in World War II, “Bâtâlia din Moldova/Battle of Moldavia”, Meridiane (1995), p.55-62
-Antonio García Palacios, Rumanía, 1944, El Martillo de Stalin golpea los Cárpatos, “Primera Ofensiva de Iasi-Chisinâu”, HRM Ediciones (2018), p.55-72
-http://en.wikipedia.org/wiki/First_Jassy-Kishinev_Offensive