Bombardeo de Hamburgo

El bombardeo de Hamburgo que sufrió Alemania en el verano de 1943 fue uno de los ataques aéreos más devastadores de la Segunda Guerra Mundial. Con más de 40.000 muertos durante la ofensiva lanzada por Gran Bretaña y Estados Unidos, la “tormenta de fuego” que se desató en la ciudad constituyó una tragedia humana sin precedentes hasta la fecha, así como un antesala de lo que iba a suceder a otras metrópolis de las potencias del Eje.

Bajo el nombre de “Operación Gomorra”, los Aliados Occidentales centraron sus miras en bombardear el puerto de Hamburgo, una ciudad ostentosa en industria y fuente de riqueza del comercio marítimo exterior. El artífice de dicho plan fue el mariscal del aire Sir Arthur Harris que prpuso realizar una serie de ataques coordinados de la Fuerza Aérea Real Británica (RAF o Royal Air Force) por las noches y la Fuerza Aérea Estadounidense (USAF) por el día, con los que pretendía asesinar al mayor número de civiles para supuestamente minar la moral de la población y propiciar un levantamiento contra el Gobierno del Tercer Reich.

Anteriormente a la “Operación Gomorra”, Hamburgo había sido bombardeada por la Fuerza Aérea Real Británica entre 1941 y 1942. Por ejemplo la noche del 13 al 14 de Marzo de 1941 los bombarderos causaron los primeros 51 muertos; mientras que a partir de 1942 se produjeron una serie de raids menores como los del 14 al 18 de Enero que resultaron un fracaso porque a costa de 14 civiles fallecidos, fueron derribados 15 aviones con la mayor parte de sus tripulaciones. Igual de poco efectivos fueron los ataques del 8 y el 17 de Abril porque perdieron la vida 17 y 23 alemanes respectivamente por 13 bombarderos abatidos. Sin embargo todo cambió la noche del 3 al 4 de Mayo de 1942 cuando 81 aviones mataron 77 personas a cambio de 5 pérdidas propias; o la madrugada del 26 al 27 de Julio en que fallecieron 337 civiles y 823 casas fueron destruidas por una cifra de 29 aparatos. Desde entonces y a lo largo de la primera mitad de 1943 la ciudad recibiría nuevos raids de baja intensidad que dejarían un saldo muy negativo para los Aliados porque perecieron 96 ciudadanos germanos por 46 de sus aviones derribados.

Silueta de un bombardero británico Lancaster sobre Hamburgo.

La “Operación Gomorra” comenzó la noche del 24 al 25 de Julio de 1943 con el ataque sobre Hamburgo de 791 bombarderos británicos Halifax y Lancaster que en 50 minutos arrojaron varias toneladas de bombas de la siguiente manera: primeramente se lanzaron artefactos fragmentarios para romper los tejados de los edificios y matar a los habitantes de los pisos superiores; mientras que a continuación se dejaban caer los artefactos incendiarios de fósforo que liberaban su carga por todas las plantas de las viviendas quemando la madera y convirtiendo en llamas a los inquilinos. Mediante esta macabra técnica murieron 1.500 habitantes y resultaron dañados de diversa consideración los Barrios de Eimsbüttel y Hoheluft, la Estación Telégrafos, la Comisaría de la Gendarmería, el Zoológico Hagenbeck y la Catedral de San Nicolás del siglo XIV (aunque se mantuvo en pie la aguja gótica); siendo derribados durante la acción 12 aparatos ingleses. Al día siguiente de esta incursión, el 15 de Julio de 1943 a las 16:30 horas de la tarde, un total de 123 aviones estadounidenses B-17 volvieron a bombardear Hamburgo y a matar a otras 1.500 personas, a costa de perderse 15 bombarderos.

La noche del 27 al 28 de Julio de 1942 tuvo lugar la fase más devastadora de la “Operación Gomorra” cuando 787 bombarderos británicos Halifax atacaron los distritos obreros situados en los Barrios de Hamm, Borgfelde y Rotheburgsort. Supuestamente lo que tenía que haber sido un bombardeo más, terminó en catástrofe porque inesperadamente se produjo un extraño fenómeno natural llamado “tormenta de fuego”, consistente en una conjunción del aire caliente situado por encima de los incendios de la ciudad, con el aire frío de la superficie que al entrar en contacto provocaron una serie de vientos huracanados con más de 1.000 grados de temperatura. Inmediatamente todas aquellas personas presentes dentro de los 12 kilómetros cuadrados en donde surgió la “tormenta de fuego” se chamuscaron, se derritieron o simplemente sufrieron una muerte lenta y dolorosa como si estuvieran en un horno porque se les quemaba la piel, se les fundía la ropa con la carne, se les caía el cabello y respiraban dióxido de carbono recalentado que convertía a sus órganos en piedra. Incluso los trabajadores de los muelles de Hammerbrook no sobrevivieron porque al saltar al agua fallecieron cocidos al descubrir que el líquido estaba ardiendo como una olla hirviendo. El resultado de esta brutal incursión dejó un saldo de 30.000 civiles muertos, 16.000 viviendas destruidas y tres barrios reducidos a escombros, lo que constituyó la mayor tragedia humana de la población no combatiente encajada por el Tercer Reich hasta la fecha.

Nuevamente la “Operación Gomorra” se reanudó la noche del 29 al 30 de Julio de 1943 con un ataque de 777 aviones británicos sobre Hamburgo que generaron graves daños en los Barrios de Wandsbeck, Barmbek, Uhlenhorst y Winterhude, siendo derribados durante la acción 28 de los aparatos. Sólo tres días más tarde, la madrugada del 2 al 3 de Agosto, se llevó a cabo la última incursión con 740 bombarderos británicos que a diferencia de en las otras ocasiones no tuvo tantos efectos sobre la ciudad, además de perderse durante la incursión 30 aviones.

Finalizada la “Operación Gomorra” el 3 de Agosto de 1943, el resultado había sido desolador porque un total de 42.600 civiles perdieron la vida en Hamburgo. A esta desgracia humana hubo que añadir que la ciudad quedó completamente destruida y que más de 1.200.000 civiles tuvieron que ser evacuados como refugiados hacia el campo.

Ruinas de la ciudad de Hamburgo.

Durante el resto de 1943 y la mitad de 1944, la ciudad de Hamburgo no sufrió ninguna incursión hasta que 120 aviones británicos la bombardearon el 29 de Julio con escaso resultado y después de perderse 22 aparatos. Similares raids se produjeron entre Marzo y Abril de 1945 con una destrucción modesta de las infraestructuras de submarinos y el incendio de las refinerías petrolíferas, a pesar de que durante los ataques se perderían 14 aparatos entre 13 ingleses y 1 estadounidense. Finalmente el último bombardeo tendría lugar con 87 bimotores Mosquitos la noche del 13 al 14 de Abril de 1945, sólo un mes antes de concluir la Segunda Guerra Mundial.

Terminada la Segunda Guerra Mundial en 1945, la ciudad de Hamburgo había resultado totalmente destruida y 50.000 de sus habitantes alemanes muertos; todo ello a costa de perderse un total de 240 aviones entre 224 británicos y 16 estadounidenses. Sorprendentemente la mayor parte de estas cifras se produjeron en la “tormenta de fuego” de Julio a Agosto de 1943, que comprendió una de las mayores tragedias en la Historia de los Raids Aéreos.

 

Bibliografía:

-Jesús Hernández, Operación Gomorra, Tormenta de Fuego, Revista La Aventura de la Historia Nº226 (2017), p.26-29
-https://en.wikipedia.org/wiki/Bombing_of_Hamburg_in_World_War_II