Batallas de El-Alamein

 

Si la lucha en el Norte de África fue durísima tanto para los Aliados como para el Eje durante la Segunda Guerra Mundia, sin duda fueron las Batallas de El-Alamein la prueba más dura y sangrienta.

1. Antecedentes

El 21 de Junio de 1942, mientras en el desierto de la Cirenaica los británicos se rendían a millares y escapaban o desertaban de forma suicida a través del Desierto del Sáhara, noticias peores llegaron desde Tobruk cuando la guarnición de la ciudad fortaleza en Libia se rindió con más de 32.000 prisioneros y casi 50.000 bajas contando los muertos y heridos. El Primer Ministro Winston Churchill por aquella época ya había perdido la confianza en sus generales del Norte de África. A consecuencia de tantos fracasos desde que se había iniciado el año 1942, la Cámara de los Comunes se sumía en una auténtica crisis tras las derrotas más grandes de la Historia de Inglaterra en Tobruk y Singapur a manos de alemanes, italianos y japoneses.

Afrika Korps con Erwin Rommel a la cabeza en un coche militar, marcha hacia El-Alamein, seguido por semioruagas Hanomag, tanques, camiones y hasta un avión de reconocimiento Fielser Storch

Tras la caída de Tobruk, el mariscal de campo Erwin Rommel y sus Afrika Korps ítalo-germanos invadieron Egipto y derrotaron a los británicos en Mersa Matruh, a partir de ese punto, el Octavo Ejército inició la humillante retirada hacia el Delta del Río Nilo. Lamentable fue el espectáculo, ya que cientos de hombres polvorientos y sedientos, tiraban sus armas para no llevar peso, abandonaban los camiones o arrastraban los últimos cañones y vehículos, incluyendo aviones sin alas que estiraban unos remolques. Aquel triste 28 de Junio, fue el peor día de su vida para el general británico al mando de África y Oriente Medio, Sir Claude Auchinleck. Aprovechando la debilidad británica, Rommel sin dudarlo se lanzó a la conquista del resto de Egipto. Sus dos objetivos prioritarios: Alejandría y las Pirámides del Cairo.

Auchinleck milagrosamente encontró fuerzas para construir una última línea defensiva a menos de 80 Kilómetros de Alejandría tras unas vías de ferrocarril. Desde Matruh hasta la nueva base de Auchinlek, el Afrika Korps avanzó más de 100 kilómetros, cortando los italianos la carretera hacia El Cairo. Llegados a esa fase del camino los soldados alemanes descansaron en una solitaria estación abandonada en medio del desierto con una larga línea de ferrocarril en la cuál estaba escrito: El-Alamein.

2. Situación del Imperio Británico (Verano de 1942)

Cuando Rommel llegó a El-Alamein una ola de pánico sacudió Egipto. Las carreteras se llenaron de vehículos y carros para escapar, se quemaron millares de documentos que tiñeron de ceniza la capital de El Cairo, en Alejandría la gente se lanzó de forma masiva al desierto con ansias de huír y los grupos radicales islámicos intentaron provocar la revolución contra los británicos en las ciudades proclamando a los alemanes como libertadores y boicoteando el esfuerzo de guerra aliado. Todo el mundo sabía que en cuanto los ítalogermanos pisaran el Río Nilo, Egipto con ganas de independencia, atacaría a los ingleses por la espalda y declararía la guerra a Inglaterra.

La línea de El-Alamein que había levantado Auchinlek, se extendía desde la costa del Mar Mediterráneo cerca de Tel el Eisa, hasta los bancos de arenas movedizas de la Depresión de Qattara. Los Aliados disponían de unos 40.000 hombres con 800 cañones y 150 tanques, entre estos estaban los Valentine, Crusader y 60 nuevos Gran norteamericanos. La Fuerza Aérea del Desierto (Desert Air Force) se componía de 1.500 aviones, por primera vez incluyendo bombarderos estadounidenses Boston y B-25 Mitchell.

El despliegue del Octavo Ejército se efectuaba de la siguiente manera: En primera línea se situaban la 1ª División Blindada Británica, la 1ª División Sudafricana, las 2ª y 9ª Divisiones Australianas, la 4 y 22 Brigadas Blindadas Británicas, la 18ª Brigada India; en el Sur estaba el XII Cuerpo junto a la Sierra de Deir el Munassib con la 5ª División India, la 7 Brigada Motorizada Británica y la 6 Brigada Neozelandesa; y en el Norte para proteger la carretera sólamente se estacionaba el XXX Cuerpo con la 3 Brigada de Infantería Británica.

Octavo Ejército Aliado:
·X Cuerpo de Ejército
-1ª División Blindada Británica
-1ª División Sudafricana
-2ª División Australiana
-9ª División Australiana
-4 Brigada Blindada Británica
-22 Brigada Blindada Británica
·XIII Cuerpo de Ejército
-5ª División India
-3 Brigada Británica
-6 Brigada Neozelandesa
-7 Brigada Motorizada Británica
-18 Brigada India
·XXX Cuerpo de Ejército
-3 Brigada de Infantería Británica

Fuerzas Aliadas:
40.000 soldados
800 cañones
150 tanques
1.500 aviones

3. Situación del Eje (Verano de 1942)

El Eje sumaba los 20.000 hombres y únicamente 26 tanques, ya que estaban agotados desde la conquista de Tobruk y desde entonces Rommel no había recibido reservas. Al poco número de hombres y carros se añadía el problema del combustible porque era escaso, ya que la aviación enemiga hundía a los convoyes de suministros para el Afrika Korps que operaban desde la Isla de Malta y otros puntos del Mar Mediterráneo. A pesar de la inferioridad numérica, los Panzer seguían siendo superiores a los ingleses, aunque no las tanquetas italianas “Carro Veloce”. Lo mismo sucedía con los 500 cañones disponibles, algunos pocos de 88 milímetros. En aviones también eran menos que los ingleses, pero disponían de bombarderos en picado Stuka. Lo único que abundaban eran los camiones, la mayoría robados en Tobruk a los Aliados, de hecho 4 de cada 5 soldados del Eje había sido transprtado hacia Egipto mediante vehículos británicos capturados.

Para atacar la línea de El-Alamein se emplearía una ofensiva desde el Norte con los XX y XXI Cuerpos Italianos, el cual incluía la 90ª División Ligera y la División Brescia, mientras que por el centro atacaría la División Blindada Littorio. También participaría la Legión Arabe formada por nacionalistas musulmanes de Egipto, Palestina, Siria, Líbano, Arabia Saudita, Irak y Transjordania, voluntarios que deseaban fervientemente luchar contra los británicos para liberar sus países del colonialismo inglés.

Afrika Korps:
·XX Cuerpo Italiano
-Division de Infantería Trieste
-División Blindada Ariete
-División Blindada Littorio
-Legión Arabe
·XXI Cuerpo Italiano
-90ª Divsión Ligera Alemana
-División Brescia Italiana

Fuerzas del Eje:
20.000 soldados
529 cañones
26 tanques
500 aviones

4. Primera Batalla de El-Alamein

Al amanecer del 1 de Julio de 1942, el traqueteo de las cadenas de los Panzer hizo temblar las arenas de El-Alamein.

Un Stuka Junkers Ju-87 se lanza en picado lanzando una bomba sobre El-Alamein en África.

Cuando empezó a salir el Sol, el Afrika Korps avanzó contra la posición elevada de Deir el-Shein fuertemente defendida por los británicos. A mediodía los alemanes rompieron esta posición, aunque tuvieron que traer hasta la zona algunos tanques para asegurarla, tarea que no se completó hasta caída la noche. Conjuntamente, la 90ª División Ligera con el XXI Cuerpo se lanzaron contra las divisiones aliadas en el área central casi sin contratiempos. Sikhs de Birmania y Gurkhas de Nepal pusieron en algún apuro a las tropas del Eje gracias a su veteranía en el manejo de las armas, pero finalmente fueron superados por los robustos Panzer. Simultáneamente el XX Cuerpo compuesto por las Divisiones italianas Littorio, Trieste y Ariete, más la Legión Arabe, avanzaron por el Sur atacando El Halmiriya. Justo en ese momento las líneas de El-Alamein empezaron a desmoronarse, cosa que aprovechó la 90ª División Ligera, presionando a los británicos que se replegaron hacia el Este, al mismo tiempo que eliminaba las bolsas de resistencia que había dejado envueltas.

El 2 de Julio la 90ª División Ligera aseguró toda la carretera hacia Alejandría. Menos suerte tuvieron los alemanes más al Sur, ya que el ataque fue detenido por la 6 Brigada Neozelandesa con ayuda de la 1ª División Sudafricana. Neozelandeses y sudafricanos además lanzaron contra ellos sus tanques por lo que tuvieron que mantenerse en la línea de El-Alamein sin avanzar. En el Norte la fortuna tambien empezó a cambiar, ya que el XXX Cuerpo fue reforzado con la 9ª División Australiana, lo que permitió estabilizar el frente.

Al llegar el 3 de Julio en el sector Sur, las Divisiones Trieste, Ariete y la Legión Árabe, entraron en combate con el XIII Cuerpo Británico. Sin embargo, una poderosa barrera de cañones detuvo a los italianos, para a continuación ser atacados por sorpresa por los soldados neozelandeses, llegando a luchar al cuerpo a cuerpo. Este fracaso hizo que los italianos se replegaran poco a poco por donde habian venido.

La noche del 3 al 4 de Julio, el Afrika Korps abandonó la línea de El-Alamein avanzando hacia delante y profundizando unos 15 km, pero los tanques no pudieron rodar más. Debido a la gran presencia de enemigos, el Afrika Korps tuvo que detenerse y atrincherarse en una posición muy débil. En la nueva línea, el Eje dejó abierto un hueco en el frente muy vulnerable, sin embargo los británicos lo aprovecharían demasiado tarde, porque el 4 de Julio, cuando los neozelandeses iniciaron una contraofensiva, los espacios habían sido rellenados y fortificados por las otras divisiones de refresco, incluyendo la Ariete y la Trieste. Aquella contraofensiva de Auchinleck, encontró muy bien atrincherados a los ítalo-germanos, lo que resultó para los soldados británicos una lluvia de fuego de los 88 mm que los destrozaron y los hicieron retirarse de manera desastrosa como pasó unas semanas antes en Tobruk y Mersa Matruh.

Como la División Ariete perdió todos sus carros de combate durante esta primera fase de la batalla, Auchinlek comprendió que su objetivo prioritario serían los italianos, ya que eran el punto más débil del Afrika Korps al ser su tecnología blindada inferior y estar su moral tocada. Durante la noche del 8 de Julio, la artillería británica abrió fuego contra todas las posiciones italianas, dejando de lado las alemanas. Acto seguido, los australianos cargaron a bayoneta, desalojando a los italianos de la colina de Tel-el-Eisa. La táctica de acosar a los italianos había funcionado, por tanto Auchinlek ordenó repetir la operación. El nuevo asalto se llevó a cabo la noche del 14 de Julio, de hecho Auchinlek era un experto en avanzadillas nocturnas debido a su aprendizaje anterior contra las tribus rebeldes de la India, dicha experiencia permitió en la oscuridad del desierto africano desbaratar de sus posiciones a las Divisiones Brescia, Trento y Trieste.

Primera Batalla de El-Alamein. Un tanque Panzer PzKpfw III maniobra junto a un carro italiano L/40 en pleno desierto

Una vez más, Auchinleck atacó contra las posiciones italianas el 21 de Julio. Sin embargo durante los días previos los alemanes habían acudido en ayuda de estos para evitar que los sectores se desmoronaran una vez más, precisamente en esos lugares habían instalado ametralladoras, pozos de tirador y densos campos minados tras los que se ocultaban los escasos Panzer que le sobraban a Rommel. Neozelandeses e indios fueron empleados para el asalto, pero nada más salir de sus trincheras fueron masacrados por las ametralladoras alemanas y fusilería italiana. Detrás se lanzaron un centenar de tanques británicos directos a una trampa, pues fueron pulverizados por las minas, los cañones anticarro y los Panzer. En el tercer turno tenían que salir los australianos, pero estos se negaron alegando que los británicos los usaban como carne de cañón. A punto estuvo de haber una fractura diplomática entre Reino Unido y Australia por este suceso. Cinco días más tarde, el 23, finalmente el general australiano Leslie Morsehead aceptó atacar con la 9ª División Australiana, el problema es que en estos cinco días de rivalidad anglo-australiana, Rommel había organizado y preparado las defensas para recibir la ofensiva. Cuando se inició el ataque australiano en la zona de Miteiriya, las tropas del país de los canguros fueron acribilladas como dianas y no tuvieron más remedio que retirarse derrotadas. Durante esta etapa de la batalla miles de tropas de la Commonwealth murieron y 97 tanques británicos fueron destruidos.

Muy desgastado quedó el Eje después de esta primera victoria en El-Alamein. Sus fuerzas estaban incapacitadas para una nueva ofensiva, pero de todas formas eran los ganadores y el Octavo Ejército Británico estaba muchas veces peor. Las bajas del Eje fueron unas 10.000, con 3.300 muertos (2.300 alemanes y 1.000 italianos), más 5.000 prisioneros, todos italianos.

Los Aliados sufrieron en El Alamein unas 15.000 bajas, de las cuales 2.552 eran australianas y el resto muertos, heridos o prisioneros británicos, indios, sudafricanos, nepalís, etcétera.

Tal el desastre ocurrido en Africa para el Octavo Ejército en El-Alamein, el Alto Mando Británico abandonó Egipto y se trasladó a Oriente Medio. Winston Churchill se trasladó personalmente a El Cairo para evaluar la situación. Estaba obsesionado con el Afrika Korps, de hecho se paseaba por la arena susurrando “Rommel, Rommel…”. Tras recapacitar, lo que hizo Churchill en primer lugar fue colocar en la jefatura del Mando de África y Oriente Medio al general Sir Harold Alexander. Después, tomó una medida muy severa con la decisión de sustituir a Claude Auchinleck, poniendo en su lugar a un extraño y bajito general que hizo causar las risas entre la tropa, su nombre era Bernard Law Montgomery, pero lo que no sabían aquellos que se rieron es que este personaje cambiaría mucho la situación.

5. Ofensiva de Alam Halfa

En Agosto de 1942 la situación para Gran Bretaña era desesperante. El Ejército Británico estaba desmoralizado e intentaba escapar tras el Río Nilo. Rommel había obtenido orden de avanzar a Alejandría con su pequeño ejército superviviente de la Primera Batalla de El-Alamein, escaso pero suficiente para tomarla. El mismo Benito Mussolini se trasladó con su caballo a Egipto para entrar triunfante en la ciudad que un dia fundara Alejandro Magno de Macedonia.

Winston Churchill que por aquel entonces estaba en El Cairo, muy enojado echó en cara a sus generales la situación calificándoles de cobardes y ordenó que las tropas no retrocedieran más allá de Alejandría. Entre todos los Altos Mandos el nuevo jefe del Octavo Ejército, Bernard Montgomery, expusó una idea ante Churchill que podía funcionar, consistía en atrapar al enemigo en una cadena montañosa muy cerca de Alejandría llamada Alam Halfa. Para ese cometido se necesitaba fortificar toda la zona antes de que Rommel dispusiera de fuerzas para atacar y atrapar a su ejército allí. El plan fue aprobado y Montgomery preparó la operación.

Frente a la Sierra de Alam Halfa se colocaron densos campos de minas en forma de U para hacer más difícil una posible salida al enemigo, se instaló numerosa artillería de cañones de 25 libras agazapados en las montañas y los tanques fueron enviados tras la cordillera para un contraataque, muchos de ellos enterrados en la arena con las torretas sobresaliendo, además de colocar blindados hinchables y de mentira para causar confusión. De Norte a Sur desde la costa del Mediterráneo se estacionaron la 9ª División Australiana, la 1ª División Sudafricana, la 5ª División India, la 2ª División Neozelandesa y la 7ª División Blindada Británica; mientras que en Alam Halfa se posicionaban la 10ª División Blindada Británica y la 44ª División de Infantería Británica. La Fuerza Aérea Británica (RAF o Royal Air Force) tenía prácticamente el control aéreo y dominio del aire. En tanques eran muy superiores con 767 blindados. Para que funcionase mejor la trampa el servicio secreto inglés hizo llegar a manos del Afrika Korps unos falsos documentos diciendo que el grueso del Octavo Ejércto se encontraba junto a la Depresión de Qattara, Rommel se lo creyó y envió a sus divisiones allí, el Eje había picado.

Octavo Ejército:
9ª División Australiana
1ª División Sudafricana
5ª División India
2ª División Neozelandesa
7ª División Blindada Británica
10ª División Blindada Británica
44ª División de Infantería Británica

El principal punto débil del Eje era el combustible al ser muy escaso, ya que incluso antes de la batalla dos petroleros italianos fueron hundidos por acción de la aviación en Malta. Por eso Rommel tenía que ser rápido. Para ello concentró a las 15ª y 21ª Divisiones Panzer pegadas a la Depresión del Qattara, junto a las Divisiones Ariete, Littorio, Brescia, Trieste, Pavia y Folgore del XX Cuerpo Italiano, más la 90ª División Ligera, con la misión de sortear a las principales fuerzas inglesas en la Cresta del Ruweisat y dirigirse a la Cresta de Alam Halfa. De este modo rodearían a los británicos y podrían dirigirse en tres alas de invasión a El Cairo, Alejandría y el Nilo, de allí cruzaría la Península del Sinaí y se internarían en Oriente Medio para enlazar con las tropas del Tercer Reich y Rumanía que descendían por el Cáucaso, más con las de Japón que vendrían invadiendo la India, operación monumental llamada “Plan Orient”. Para toda esta misión el Afrika Korps disponía de 423 tanques, de los cuales 200 eran alemanes y 243 anticuados italianos, número muy inferior a los ingleses.

Afrika Korps:
·Fuerzas Alemanas
-15ª División Panzer
-21ª Division Panzer
-90ª División Ligera
·XX Cuerpo Italiano
-División Blindada Ariete
-División de Infantería Littorio
División de Infantería Brescia
División de Infantería Trieste
División de Infantería Pavia
División Paracaidista Folgore

Tropas británicas disparando sus cañones Bofors en el Ruweissat.

La madrugada del 30 de Agosto de 1942, Rommel inició la ofensiva contra Alam Halfa. El Afrika Korps con el XX Cuerpo Italiano, la 90ª División Ligera y la División Paracaidista Folgore avanzaron sobre los campos minados próximos a la Depresión del Qattara con los tanques delante y camiones repletos de tropas siguiendo su estela. A los pocos metros de caminar por los campos de minas, los británicos lanzaron las bengalas y sonaron las ametralladoras y morteros sobre la infantería del Eje, matando a muchos soldados y destruyendo sus camiones a decenas. Rommel había perdido la iniciativa desde ese mismo instante. Al amanecer los alemanes e italianos seguían clavados en los campos minados, justo en el momento en que los aviones británicos empezaron a bombardear encarnizadamente a las tropas dejándolas inmóviles. Muchos tanques alemanes de las divisiones Panzer fueron destruidos uno a uno por la artillería en las montañas, a la vez que la infantería era masacrada por las ametralladoras. El escaso combustibló hizo que poco pudiera hacer la Luftwaffe, a excepción de algún bombardeo en picado de Stukas que provocó más de un susto a los británicos.

Durante dos días los alemanes estuvieron parados en los capos de minas, pero al fin, el 1 de Septiembre, pudieron superarlos y lanzarse contra Alam Halfa. Las fuerzas de Rommel primeramente chocaron con los Aliados en Deir el Munassib y Ruweissat, dos posiciones en las cuales los británicos sufrieron elevadas bajas aguantando la embestida. Peor sucedió en el centro de Alam Halfa, ya que tanques norteamericanos Grant salieron a enfrentarse a los alemanes, siendo 30 de estos destruidos por los Panzers y el resto puestos en retirada. Sin embargo por la brecha abierta de Alam Halfa quién decidió el resultado de la refriega fue la artillería, ya que los cañones en las crestas y desfiladeros se concentraron sobre las tropas del Eje, provocando una masacre. En pocas horas todo el avance de Rommel sobre Alam Halfa había sido paralizado.

El 3 de Septiembre el Afrika Korps se encontraba a 25 km de Alejandría, pero ya no tenía fuerzas para avanzar, Precisamente aquel fue el punto máximo de avance por parte del Eje en el Norte de África durante la Segunda Guerra Mundial. Tras detenerse en ese kilómetro del camino, viendo que era imposible proseguir, Rommel ordenó suspender la ofensiva y regresar a las posiciones iniciales.

La Batalla de Alam Halfa provocó al Afrika Korps 2.900 bajas entre soldados muertos, heridos y prisioneros, además de ser 49 tanques destruidos, 60 cañones y 400 vehículos, siendo también 39 aviones derribados.

Reino Unido y la Commonwealth sufrieron 1.750 soldados muertos, heridos o prisioneros, 68 tanques destruidos y 67 aviones abatidos.

Bombarderos Boston británicos sobrevolando el Desierto del Sáhara para atacar las líneas de suministro del Eje en Alam Halfa.

Por todo lo alto el Afrika Korps fracasó su ofensiva, pero pudo retirarse de manera triunfal sin que los británicos le persiguieran. Aunque era algo absurdo no perseguir y acabar con el enemigo cuando inicia una fuga, Montgomery fue bastante precavido y decidió no arriesgarse quedándose oculto en Alam Halfa trazando su nuevo plan. Esa decisión no evitó que le llovieran críticas.

6. Octavo Ejército (Otoño de 1942)

Tras el fracaso ítalo-alemán en Alam Halfa, el Octavo Ejército de Montgomery se dispuso para un contraataque definitivo. De este modo se desarrolló la Operación Bertram. Gracias a que en Septiembre de 1942 Monty pudo recibir un poderoso ejército desde Oriente Medio, India, Irak, Persia, las Islas Seychelles y sobretodo de Estados Unidos, se preparó para aniquilar el Afrika Korps con una inmensa ofensiva sobre El-Alamein.

Gran Bretaña y la Commonwealth contaban con 220.000 soldados,1.029 tanques, 2.311 cañones de artillería y 750 aviones- Los tipos de tanques con que contaban los británicos eran los Matildas, Crusader, Churchills, Valentines, además de los americanos Grant y Shermans (precisamente de Sherman había 270). La aviación de caza con que disponían eran Spitfires, Hurricanes y los P-40 Warhawk de Estados Unidos, mientras que los bombarderos eran Bostons, Beaufighters, Wellingtons y los americanos B-25 Mitchell.

General Bernard Montgomery del VIII Ejército británico en África.

La disposición de fuerzas se constituía de la siguiente manera: En el Norte el XXX Cuerpo tenía a su cargo la 10ª División Acorazada, la 9ª división Australiana, la 1ª División Blindada Británica, la 51ª División Highland Escocesa, la 2ª División Neozelandesa, la 1ª División Sudafricana y la 4ª División India en la Sierra de Ruweisat; en el centro se colocaban el XIII Cuerpo con la 50 División, la 44ª División Home Countrys, la Brigada Griega y las 1ª y 2ª Brigadas de las Fuerzas Francesas Libres; por último en el Sur el X Cuerpo se situaba con las 7ª, 8ª y 10ª Divisiones Blindadas Británicas. En todos los sectores además había cientos de tanques norteamericanos manejados por soldados estadounidenses, siendo de hecho los primeros en pisar el teatro de guerra norteafricano.

Muchas más comodidas tenían los Aliados en El-Alamein en comparación con los alemanes, ya que sus bases en Egipto se hallaban muy cercanas al rico Delta del Nilo. Por dia recibían 6 litros de agua, carne, galletas, una taza de té y cigarrillos. Tenían agua y jabón, además de estar las ciudades cerca para satisfacer sus necesidades alimentarias, de munición o personales, ya que muchos poseían familia en las urbes.

Octavo Ejército Aliado:
·XXX Cuerpo
-1ª División Blindada Británica
-1ª División Sudafricana
-2ª División Neozelandesa
-4ª División India
-9ª División Australiana
-51ª División Highland Británica
·XIII Cuerpo
-44ª División Home Countrys Británica
-50ª División Británica
-1 Brigada de la Francia Libre
-2 Brigada de la Francia Libre
-Brigada Griega
·X Cuerpo
-7ª División Blindada Británica
-8ª División Blindada Británica
-10ª División Acorazada Británica

Fuerzas Aliadas:
220.000 soldados
1.029 tanques
2.311 cañones
750 aviones

7. Afrika Korps (Otoño de 1942)

Rommel a mediados de Octubre comprendió lo baja que estaba su salud y temporalmente marchó a Berlín dónde se le entregó el bastón de mariscal, para ser luego ingresado en el Hospital de Semmering de los Alpes. El sustituto temporal del Afrika Korps fue el general Georg Stumme, una inexperto de la guerra en el desierto, ya que era veterano del Frente de Rusia, muy diferente a Egipto. El nuevo general disponía en El-Alamein de 108.000 soldados (58.000 italianos y 50.000 alemanes), además de un material de 500 tanques, 1.209 cañones y 675 aviones.

Para la defensa de la línea en El-Alamein se habían levantado poderosas fortificaciones, trincheras, alambradas y activado 500.000 minas que iban unos 30 km desde la costa en Sidi Abd el Rahman hasta la infranqueable Depresión de Qattara. Los modelos de tanques eran los Panzer alemanes y los M13/40 italianos, mientras que en artillería estaban los poderosos cañones Flak de 88 milímetros. La Fuerza Aérea Alemana (Luftwaffe) mantenía los míticos bombarderos en picado Stukas, cazas Messerschmitt-109, bombarderos Heinkel-111 y transportes Junkers Ju 52; mientras que los italianos cazas Macci y bombarderos Savoia S-79.

Mapa de El-Alamein, 23 de Octubre de 1943. Fuerzas del Eje y Aliadas.

La colocación del Afrika Korps en la línea de frente era muy sabia, Rommel precisamente antes de marcharse la había diseñado. Al Norte estaba el XXI Cuerpo Italiano con la 15ª División Panzer junto con la División Blindada Littorio, la 90ª División Ligera, la División de Infantería Motorizada Trento y la 164ª División Alemana. En el centro se situaban el XX Cuerpo Blindado Italiano con la 21ª División Panzer, las Divisiones Italianas Brescia y Bologna y la División Paracaidista Ramcke de los alemanes. En el Sur el X Cuerpo italiano se desplegaba con la División Blindada Ariete, la Legión Árabe, la División Pavia y la División Paracaidista Folgore.

Muy sofocante era la situación de los soldados del Eje en El-Alamein. Diariamente recibían 4 litros de agua por soldado, normalmente sucia y calentada por el Sol, de la cual únicamente disponían para cocinar, lavarse y afeitarse. Si querían bañarse debían trasladarse en camión hasta el Mar Mediterráneo. Galletas y carne eran su único alimento, siendo la fruta y verdura inexistente. Muchos estaban enfermos y la falta de combustible y camiones hacía imposible una atención adecuada en todos los ámbitos.

Afrika Korps:
·XXI Cuerpo de Ejército Italiano
-15ª División Panzer Alemana
-División Blindada Littorio Italiana
-90ª División Ligera Alemana
-División de Infantería Motorizada Trento Italiana
164ª División de Infantería Alemana
·XX Cuerpo de Ejército Italiano
-21 División Panzer Alemana
-División Brescia Italiana
-División Bologna Italiana
-División Paracaidista Ramcke Alemana
·X Cuerpo de Ejército Italiano
-División Blindada Ariete
-Legión Arabe
-División Pavia Italiana
-División Paracaidista Folgore Italiana

Fuerzas del Eje:
108.000 soldados
547 tanques
1.029 cañones
675 aviones

El 23 de Octubre, mientras Rommel descansaba apaciblemente en los Alpes de Austria, una apocalíptica lluvia de fuego cayó sobre las arenas deI Desierto del Sáhara en El-Alamein.

8. Segunda Batalla de El-Alamein

A las 21:40 horas de la noche del 23 de Octubre de 1942, más de 1.000 cañones abrieron fuego sobre las posiciones ítalo-germanas en El-Alamein. El cielo se iluminó durante toda la noche como si fuera de día, cebándose los cañones británicos sobre las posiciones defendidas por el Eje mientras dirigían una inteligente táctica de contrabatería que dejó fuera de combate varias piezas de artillería alemanas e italianas. Cada tres minutos saltaba la barrera de proyectiles inglesa 100 metros, destrozando cada una de las líneas enemigas. Mientras tanto desde el mar, numerosos navíos frente a Tel-el-Eisa, abrieron una pantalla de humo para hacer creer a los alemanes que se iba a proceder a un desembarco, aquel engaño surgió efecto gracias a que algunas lanchas torpederas con grabaciones que retransmitían desde altavoces con sonidos de disparos, gritos y obuses, confundieron a las tropas del Eje que movilizaron recursos hacia esa zona erróneamente durante las primeras horas cruciales de la ofensiva. Lo peor ocurrió cuando el general Georg Stumme, salió rápidamente hacia al frente en un semioruga Hanomag y su vehículo fue destruido por un cañón inglés, muriendo él de un infarto y quedando de este modo el Afrika Korps descabezado del mando nada más iniciarse la batalla.

Tras la lluvia de fuego la noche del 23 al 24, la infantería británica salió de sus trincheras, avanzado por los campos de minas. Los artefactos enterrados mataron o mutilaron a numerosos soldados británicos. Rápidamente el Eje lanzó bengalas localizando a la infantería y disparó con ametralladotas, morteros y cañones, eliminando a decenas de tropas de la Commonwealth en una gran sangría. La 51ª División Highland de los escoceses fue muy castigada, ya que iban precedidos por llamativos gaiteros con falda que tocaban música a todo volumen. Para facilitar el avance unos guías colocaron una cinta blanca iluminada por lámparas que indicaba el camino a seguir por los campos minados, pero tuvo un efecto contrario al ser la cinta fácilmente localizable por los tiradores del Eje, que sin duda abrieron fuego causando innumerables bajas. Finalmente lograron abrir un pasillo en el campo minado llamado ruta Oxalic, pero durante las horas que habían tardado en cruzarlo los Aliados, contrariamente los soldados alemanes e italianos se habían recuperado del bombardeo y parapetado en sus puestos.

Infantería neozelandesa carga a bayoneta en El-Alamein, dirección carretera de la costa.

Al amanecer del 24 de Octubre en la zona centro de la Cresta de Miteiriya, el XIII Cuerpo Británico se lanzó al ataque con sus divisiones, consiguiendo entrar los soldados en el dispositivo enemigo. Por el Norte las 1ª y 10ª Divisiones Blindadas Británicas fueron detenidas sobre un campo de minas por el contraaataque de los tanques procedentes de la 15ª División Panzer. Cerca de allí, la 90ª División Ligera y la 164ª División de Infantería Alemana defendieron éxitosamente la carretera costera atacada por el XXX Cuerpo y la 2ª División Neozelandesa. Ese mismo día los británicos capturaron al general alemán Ritter von Tomma, lo que desmoralizó a las dotaciones de los tanques germanos.

Con dos días de retraso, el 25 de Octubre, Erwin Rommel regresó a África para tomar el mando. Temerosos los Aliados exclamaron “¡Rommel ha vuelto!”. A pesar de tener de nuevo el control, para el Afrika Korps la situación ya era bastante precaria y difícil de solucionar. Pero Montgomery tampoco podía sentirse orgulloso, pues ninguno de los objetivos previstos para el primer dia se habían cumplido y todo el Octavo Ejército estaba empantanado.

Un contraataque protagonizó Rommel el 26 de Octubre con 370 tanques contra el XXX Cuerpo Británico y los neozelandeses en Sidi Abd el Rahman. Esta decisión de Rommel pudo frenar el avance británico en ese sector e hizo que los anglo-neozelandeses fueran a retaguardia a reorganizar sus exhaustss tropas. Por suerte para Montgomery, el poco combustible impidió que Rommel pudiera iniciar grandes maniobras tácticas y perseguir a sus hombres para destruirlos.

Fuera del frente en los días que duró la Batalla de El-Alamein, la RAF procedente de Malta y la Marina Británica (Royal Navy), hundieron numerosos buques italianos de suministros en el Mediterráneo, bombardearon los depósitos alemanes de Tobruk causando graves daños y hostigaron a los camiones en las carreteras que se dirigían hacia el frente, que constantamente eran molestados por cazas en vuelo rasante y bombarderos anglo-estadounidenses. Aunque la Luftwaffe hizo presencia, por culpa de la escasez de combustible en los aeródromos alemanes que impedían a los cazas despegar, la RAF se fue imponiendo poco a poco en el aire.

Caza Hurricane británico de la RAF ataca y destruye con cohetes a un tanque Panzer alemán durante la Batalla de El-Alamein.

Los combates terrestres típicos que tuvieron lugar a lo largo de la Batalla de El-Alamein se sucedieron en el siguiente orden: La infantería británica avanzaba cubierta por una barrera de artillería tras de sí, los alemanes o italianos respondían con los cañones, ametralladoras y en ocasiones con apoyo de Stukas. Después de la infantería llegaban los tanques que hacían intervenir a las fuerzas acorazadas del Eje, con lo que la batalla se convertía en un enfrentamiento blindado hasta que los dos ejércitos entraban en contacto y la lucha se volvía en un cuerpo a cuerpo donde el arma efectiva era la bayoneta. Sin duda alguna la guerra del desierto era un infierno.

Para el 27 de Octubre los alemanes atacaron la posición Snipe” cerca de la Cresta de Kidney con la 90ª División Ligera y la 21ª División Panzer. Aunque los británicos perdieron muchos tanques y cañones en esta posición, al quedarse estancados en un campo de minas, actuaron a la defensiva provocando a los carros del Eje bajas más elevadas. Finalmente Rommel pudo dominar la posición, quedando sus fuerzas con pocos efectivos blindados. En la zona más meridional de “Snipe”, los ingleses también mantuvieron la posición gracias a la respuesta de los cañones antitanque y a los bombardeos de la RAF. Lo mismo sucedió en los otros puntos fortificados de “Stirling” y “Aberdeen”. Debido a este fracaso el Afrika Korps ya no contaba con medios para el ataque, sólo para defensa.

Entre los días 28 y 29 de Octubre, el papel protagonista fue de la 9ª División Australiana que realizó un importante avance en la carretera de la costa avanzando a través del ferrocarril y los campos minados. Durante la travesía rodearon a la 164ª División Alemana, aunque gracias a un contraataque de la 90ª División Ligera con la 21ª División Panzer, liberaron a la división germana e hicieron retroceder a los australianos. Sin embargo el 30, los australianos volvieron a contraatacar tomando el puesto de “Thompson”, un punto muy bien defendido por blocaos y trincheras. A través de “Barre Hill”, los alemanes intentaron recuperar “Thompson”, pero fracasaron ante la tenacidad australiana.

Soldados australianos, entre ellos un aborígen, ayudan gentilmente a un alemán herido en El-Alamein que ha sido capturado.

“Kidney Ridge” se convirtió en una de las zonas de operaciones más importantes a principios de Noviembre cuando Montgomery atacó con cientos de tanques. Aquella era una posición clave a defender, en la cual los italianos resistieron heroicamente en una inferioridad numérica enorme y con unos tanques tecnológicamente arcaicos en comparación con sus enemigos. Destacaron en esta batalla la tropa de élite real de los Bersaglieri, luchando cuerpo a cuerpo mientras movían sus plumas de urogallo al viento. El combate supuso la destrucción de casi todos los tanques italianos de la División Blindada Littorio, más enormes bajas a las Divisiones Trieste y pérdidas más leves en la División Blindada Ariete y División Paracaidista Folgore. Los italianos aguantaron éxitosamente destruyendo la elevada cifra de 300 tanques británicos, toda una proeza.

A las 2:30 del 2 de Noviembre de 1942, una pantalla de fuego procedente de 360 cañones cayó sobre las líneas alemanas en el sector meridional del frente junto a la Depresión del Qattara. Había comenzado la Operación Supercharge. Más de 800 tanques se lanzaron contra las posiciones del Eje para intentar rodear a todo el Afrika Korps en El-Alamein. A pesar de Montgomery superar de 8 a 1 en carros blindados a los ítalo-germanos, estos resistieron en sus posiciones sin ceder, destruyendo 87 tanques británicos, es decir, el tamaño de una brigada blindada entera.

Más de 700 tanques británicos y estadounidenses en Tel-el-Aqqaqir se lanzaron a la ofensiva contra el Eje en el sector meridional el 4 de Noviembre. Rommel únicamente disponía de 90. A pesar de que era un suicidio el mariscal alemán aceptó el duelo ¡700 contra 90!. La batalla se inició y Rommel como siempre estuvo brillante, contraatacando y rellenando rápidamente los huecos que abrían los británicos en sus líneas, incluso hundió los salientes enemigos provocando la confusión y la desbandada. Un factor que jugó en su favor fue poner primeramente en retirada a la infantería, algo que entorpeció y colapsó la marcha de los tanques, los cuales fueron blanco fácil. Asombrosamente y contra todo pronóstico Rommel venció la batalla por Tel-el-Aqqaqir. Varios cientos de tanques ingleses fueron destruidos, el Afrika Korps perdió 68 carros. Milagrosamente Rommel había salvado el frente y Montogomery se retiraba. Sin duda alguna se había ganado el apelativo de “Zorro del Desierto”.

Al ver lo provechosa que era la situación, Rommel decidió que era hora de retirarse antes de que los ingleses contraatacasen, ya que si lo hacían, el Afrika Korps únicamente podía desplegar 22 tanques frente a centenares de los británicos. Sin embargo Adolf Hitler perdió la cabeza al saber la propuesta de Rommel y dió orden de resistir hasta la muerte. Aunque a Rommel le pareció disparatado, obedeció y suspendió la retirada.

Sobre el frente italiano el Octavo Ejército se lanzó a la ofensiva la noche del 5 de Noviembre. Casi todos los tanques de la División Blindada Ariete fueron prácticamente destruidos. Al mismo tiempo parte del XX Cuerpo Italiano fue envuelto por una maniobra de tanques Shermans norteamericanos, lo que provocó la rendición en masa de muchos prisioneros italianos. Los paracaidistas italianos de la División Folgore resistieron durante horas con muy pocos efectivos y de manera heroica a incontables tanques britanicos que destruyeron, pero finalmente se vieron obligados a huír. La Legión Árabe también sufrió elevadas bajas entre sus voluntarios.

Viendo que el frente italiano se derrumbaba, Rommel arriesgando sus propia vida tomó la decisión de no cumplir la loca orden de Hitler de resistir y tocó la retirada. Al enterarse Hitler del escape del Afrika Korps montó en uno de sus típicos ataques de ira colérica, pero al final fue comprensivo y aprobó la huída de Rommel.

Tanque británico Grant M3 pasa junto a un carro italiano L/40 que acaba de destruir en El-Alamein.

El 6 de Noviembre de 1942, el Afrika Korps empezó la retirada. Por suerte para Rommel, el Octavo Ejército de Montgomery no persiguió al Eje por miedo a caer en una emboscada. Aquel fue uno de los mayores errores de la vida de Montgomery, ya que de haber perseguido a su enemigo podía haber destruido a todo el Afrika Korps. Esa absurda decisión que le aportaría millones de críticas a Montgomery alargó la Segunda Guerra Mundial innecesariamente. Por si fuera poco, cuando algunas unidades británicas decidieron perseguir por su cuenta al Eje, unas lluvias torrenciales del desierto empantanaron todos los caminos y carreteras haciendo imposible la persecución. Ni siquiera se enteraron los ingleses de que la batalla había terminado, simplemente alemanes e italianos se habían ido. Fue un milagro, pues excepto las bajas sufridas en la batalla, el Afrika Korps escapó intacto de El-Alamein.

9. Consecuencias

El resultado final de la batalla fue la victoria del Octavo Ejército de Montgomery contra el Afrika Korps de Rommel con la conquista de El-Alamein. Sin embargo la victoria únicamente significó eso, ya que el grueso del Afrika Korps escapó casi intacto, fracasando Monty en su plan de envolver alguna unidad significativa y destruirla. Al menos la toma británica de El-Alamein hizo que por primera vez en toda la Segunda Guerra Mundial sonaran las campanas de las iglesias en toda Inglaterra.

Aunque históricamente se consideró a la Segunda Batalla de El-Alamein como el punto de inflexión del Frente de África, lo cierto es que fue la propaganda inglesa de aquel momento y posterior a la Segunda Guerra Mundial, la que le otorgó ese significado. Sin embargo eso no fue así, ya que más o menos tanto Eje como Aliados tuvieron las mismas bajas (en muertos, tanques y aviones las pérdidas británicas eran mayores), perdiendo simplemente el Afrika Korps una posición en Egipto. Rommel desde El Agheila en Libia podía rehacerse y contraatacar en los meses siguientes para recuperar el terreno perdido, tal y como había ocurrido después de la Operación Compass y la Operación Crusader en 1941-1942. Sus recursos se lo permitían. Precisamente la situación era parecida a las de entonces al estar muy desgastado el Octavo Ejército Británico e incapacitado y exhausto para operaciones ofensivas. Lo que realmente decidió el destino de la campaña de África fue lo que sucedió dos días después de la Batalla de El-Alamein, el 8 de Noviembre de 1942, cuando las tropas de Estados Unidos desembarcaron en Marruecos y Argelia, territorios pertenecientes a la Francia de Vichy que rápidamente fueron conquistados y los franceses derrotados en la conocida batalla como “Operación Torch”. Aquel segundo frente abierto en el Norte de África a espaldas de Rommel, hizo que este desistiera de un plan para reconquistar Cirenaica y Egipto y le obligó a refugiarse en Túnez con todos sus Africa Korps, lugar donde presentarían una nueva campaña africana hasta Mayo de 1943. Esa fue la verdadera y única razón por la cual el Eje perdió la iniciativa en África y no la batalla de El-Alamein. La victoria de Estados Unidos en la Operación Torch y no la de Gran Bretaña en El-Alamein decidió el destino del Afrika Korps.

Los Aliados sufrieron 13.560 bajas con 4.610 muertos y 8.950 heridos, de los cuales el 58% eran británicos o escoceses, el 22% australianos, el 10% neozelandeses, el 6% sudafricanos, el 1% indios y el restante 3% estadounidenses, franceses libres, griegos y nepalís. En lo que respecta al material las perdidas de los Aliados fueron mucho mayores que el Eje, ya que 800 tanques resultaron destruidos (todos pesados), 111 cañones eliminados y más de 97 aviones derribados (77 británicos y 20 estadounidenses).

En el Eje las 35.000 bajas italo-germanas fueron de 2.300 muertos, 5.500 heridos y 30.000 prisioneros (los alemanes 1.149 muertos, 3.886 heridos y 8.050 prisioneros; y los italianos 971 muertos, 933 heridos y 15.552 prisioneros). En lo material perdieron 491 tanques (213 pesados alemanes y 278 ligeros italianos), 254 cañones y 84 aviones que fueron abatidos (64 alemanes y 20 italianos).

Cementerio de El-Alamein para los caídos del Eje y Aliados. Fotografía del siglo XXI.

Winston Churchill respecto a lo sucedido África dijo unas palabras en la Mansion House de Londres haciendo referencia a la victoria en El-Alamein: “Este no es el fin, no es siquiera el principio del fin. Pero tal vez sea el fin del principio.” No se equivocaba, junto con El-Alamein tenían lugar las Batalla de Stalingrado en el Frente de Europa Oriental y la Batalla de Guadalcanal en el Frente del Pacífico. Alemania, Japón e Italia perdían la iniciativa simultáneamente en todos los teatros bélicos.

El-Alamein significó que para el Eje el equilibrio se acababa. Para el Imperio Británico también significó algo muy importante, ya que fué la última batalla que luchaba en soledad, pues tan desgastada estaba Inglaterra, que tras El-Alamein serían Estados Unidos y la Unión Soviética las que tomarían las nuevas riendas del conflicto contra Alemania, quedando Gran Bretaña en un segundo plano. Nuevas potencias se desinflaban y crecían otras nuevas.

 

Bibliografía:

Jon Latimer, El-Alamein, Inédita Editores (2004), p.111-463
Erwin Rommel, Memorias, Altaya (2008), p.279-300
David Fraser, Erwin Rommel el Zorro del Desierto, Esfera de los Libros (2004), p.397-440
Winston Churchill, La II Guerra Mundial Volumen 2. El triunfo y la tragedia. “XVIII La Batalla de El-Alamein”, Planeta Deagostini (1959), p.191-196
David Solar, El Ocaso de los Dioses. “Capítulo 2: El-Alamein: Demasiado para el Zorro del Desierto”, la Esfera de los Libros (2005), p.67-80
David Solar, Misión Imposible, Revista La Aventura de la Historia Nº105 (2007), p.26-35
Antonio Jiménez Manzanaque, El arte operacional del general Montgomery, Revista Serga Nº55 (2008), p.50-51