Batalla del Bosque de Hürtgen

La Batalla del Bosque de Hürtgen fue uno de los enfrentamientos más sangrientos del Frente Occidental durante la Segunda Guerra Mundial. Librada a la defensiva por el Ejército Alemán sobre un medio natural favorable rodeado de profundas arboledas y tupida vegetación, el choque se acabaría convirtiendo en una de las mayores derrotas militares de la Historia de Estados Unidos.

Plan de los Aliados

Otoño de 1944 fue un período esencial para los Aliados Occidentales. Desde los avances logrados tras el desembarco de Normandía y la liberación de París con la que se recuperó el control de Francia, el progreso repentinamente se detuvo después de que las vanguardias alcanzasen el noroeste de Europa. La “Operación Market-Garden” con la que se había previsto invadir Holanda terminó en un completo descalabro militar para el Reino Unido; mientras que la Batalla de Aquisgrán, a pesar de haber concluido con la ocupación de la ciudad, se consiguió a costa de un precio muy alto en bajas para el Ejército Estadounidense. Fue entonces cuando se produjo un estancamiento total sobre el Frente Occidental como consecuencia de la impenetrable “Línea Sigfrido”, un corredor poderosamente fortificado que abarcaba toda la frontera alemana desde los Río Ruhr hasta Alsacia. A raíz de este parón bélico y desesperados por reanudar las operaciones, los generales norteamericanos Dwith Eisenhower y Omar Nelson Bradley, se reunieron con el mariscal británico Bernard Montgomery, para planificar un intento de ruptura desencadenando una improvisada ofensiva con el objetivo de alcanzar el Tercer Reich mediante un ataque en el Bosque de Hürtgen.

Bajo el nombre de “Operación Queen”, el Ejército Estadounidense reunido por el general Courtney Georges el día 1 de Noviembre de 1944 frente a la frontera alemana, únicamente constó del X Cuerpo al mando del general Lawton Collins que se conformaba por la 3ª División Blindada y las 4ª, 8ª, 9ª, 22ª, 28ª y 104ª Divisiones de Infantería. A pesar de que esta agrupación era suficiente desde el punto de vista teórico para enfrentarse a los alemanes, e incluso se pronóstico que la misión terminaría en menos de 48 horas (algo fuera de toda realidad), desde luego no estaba preparada para combatir en un entorno tan agreste y fuertemente defendido como era el Bosque de Hürtgen.

Aproximadamente el Ejército Estadounidense desplegó 120.000 soldados.

Ejército Estadounidense:
-28ª División de Infantería
-9ª División de Infantería
-3ª División Blindada
-4ª División de Infantería
-22ª División de Infantería
-8ª División de Infantería
-104ª División de Infantería

Plan del Eje

El Bosque de Hürtgen comprendía una excelente barrera natural contra los Aliados Occidentales. Conformado por cuatro grandes bosques denominados Hürtgen, Merode, Wenau y Rötgen, el aérea abarcaba una zona de 18 kilómetros de largo por 8 kilómetros de largo compuesta por una vegetación de coníferas y abetos de 30 metros de altura que dejaban pasar tenues rayos de luz a través de las ramas. Tal cosa confería una aspecto tétrico y oscuro al entorno, lo que sumado a un clima lluvioso de bajas nubes y con una humedad del 75%, más una una orografía arcillosa de barro, empinadas laderas, caminos muy estrechos, profundos barrancos y arroyos que afluían hacia el Río Kall situado en el centro del bosque, llevaría a los soldados norteamericanos a bautizar aquel triste paisaje como el “infierno verde” o “Green Hell”.

Defendía el Bosque de Hürtgen el VII Ejército Alemán del mariscal Walther Model con la 116ª División Panzer, las 89ª y 275ª Divisiones de Infantería, las 12ª, 47ª y 272ª Divisiones Volksgrenadier, y la 3ª División Paracaidista. La estrategia de este conglomerado de fuerzas iba a ser sencilla: primeramente se dejaría avanzar al Ejército Estadounidense hacia el corazón del bosque, para a continuación ir emboscando a sus distintas aprovechando la maleza, los hoyos y las trincheras debidamente camufladas y reforzadas por troncos, desde donde finalmente se asestaría un golpe final desencadenando una serie de contraataques desde los flancos y la retaguardia que conducirían a los norteamericanos a la aniquilación. Pero por si esto fuera poco, las tropas estadounidenses verían mermada su escolta de tanques debido a que la mayoría de blindados quedarían por detrás de sus vanguardias gracias a los “Dientes de Dragón”, unos triángulos de hormigón que se extendían desde la frontera de los Países Bajos hasta Suiza, cuya única función era impedir o por lo menos retrasar el progreso de los carros. Ante todo este plan tan meticulosamente trazado por el Alto Mando Alemán (OKW) y que contó con el visto bueno del mismo Adolf Hitler, los Aliados se dirigían sin saberlo a una trampa.

Aproximadamente el Ejército Alemán reunió a 80.000 soldados.

Ejército Alemán:
-12ª División Volksgrenadier
-47ª División Volksgrenadier
-89ª División de Infantería
-116ª División Panzer
-272ª División Volksgrenadier
-275ª División de Infantería
-3ª División Paracaidista “Fallschirmjäger”

Batalla del Bosque de Hürtgen

Oficialmente el 2 de Noviembre de 1944 dio comienzo la Batalla del Bosque de Hürtgen cuando la 28ª División de Infantería Estadounidense disparó más de 7.000 proyectiles con sus piezas de artillería y a las 9:00 horas las fuerzas de tierra iniciaron un ataque en tres alas de la siguiente manera: el 109º Regimiento de Infantería del coronel Daniel Strickle avanzó hacia Wilde Sau, el 110º Regimiento de Infantería del coronel Theodore Seely hacia la Línea Sigfrido y el 112º Regimiento de Infantería del coronel Carl Peterson hacia Vossenack. Curiosamente y a pesar de encontrarse la misión en la fase inicial de la campaña, todas las arremetidas protagonizadas por las tropas norteamericanas fracasarían estrepitosamente. Por ejemplo los hombres del 109º Regimiento se internaron en un campo de minas para ser inmovilizados tanto por los artefactos como también por los tiradores alemanes que les provocaron numerosas bajas. Simultáneamente el 110º Regimiento que acababa de cargar contra los “Dientes de Dragón” de la Línea Sigfrido cerca de Raffelsbrand, fue frenado a causa del fuego procedente de los búnkers y blocaos cercanos que dejaron una cifra considerable de muertos en su haber y diezmaron a varios pelotones. Sin embargo y de forma incuestionable, la peor parte de la llevó el 112º Regimiento porque tras entrar en la aldea de Vossenack, los soldados estadounidenses tuvieron que atrincherarse en semicírculo al este del pueblo para protegerse de las ametralladoras alemanas situadas en las viviendas, lo que facilitó un contraataque germano que acabó con una caótica retirada para los norteamericanos.

Soldados de la 28ª División de Infantería Estadounidense se internan en el denso follaje del Bosque de Hürtgen.

Transcurridas 24 horas del inicio de las operaciones en el Bosque de Hürtgen, el 3 de Noviembre de 1944, las columnas del Ejército Estadounidense alcanzaron el Barranco de Kall, una cadena montañosa gris y oscura rodeada por árboles pelados y protegida por emplazamientos de cañones tácticamente escogidos por los artilleros del Ejército Alemán. Las tropas norteamericanas que durante aquella primera jornada tomaron las aldeas de Schmidt y Kommerscheidt sin apenas pegar un sólo tiro y con la ayuda de 4 tanques Sherman (sólo se contabilizaron 42 bajas en el 110º Regimiento), fueron incapaces de imaginar de que todo se trataba de una trampa orquestada por el general Walther Model.

Paso de Kall en el Bosque de Hürtgen. Soldados alemanes piden ayuda a los americanos para transportar a los heridos tras un cese temporal de la lucha, en el dibujo pueden verse a los tanques Sherman volcados y sanitarios de ambos bandos ayudando a lo que pueden mientras dura la tregua.

El 4 de Noviembre de 1944 a las 7:30 horas de la mañana, la 116ª División Panzer y la 89ª División de Infantería Alemana contraatacaron contra el pueblo de Schmidt con una fuerza de 785 soldados, 83 semiorugas Hanomag y 11 vehículos blindados Puma. El asalto inicialmente tuvo poco ímpetu porque en seguida los defensores recibieron el apoyo de tres tanques Sherman que destruyeron varios vehículos alemanes. Sin embargo y como los estadounidenses estaban en inferioridad numérica, poco a poco fueron replegándose hacia el sur de la aldea hasta que a la caída de la tarde carros Panzer venidos de refuerzo barrieron las posiciones norteamericanas. No obstante y a pesar de tener la victoria al alcance de la mano, los alemanes cometieron el error de no rodear Schmidt por el sur y continuar con su avance hacia la aldea de Kommerscheidt. Sería precisamente en este punto, donde las minas plantadas por los mismos alemanes y los bazookas de los defensores, así como un grupo de blindados Sherman, pusieron en retirada a los germanos tras destruirles tres Panzer durante el proceso de huida (aunque a costa de más de 500 bajas estadounidenses).

La mañana del 5 de Noviembre de 1944, la 116ª División Panzer que se atrincheraba en el Barranco de Kall y esperaba poder hacerse con la posición fortificada de “Mestrenger Hill”, cruzó el puente sobre el Río Kall e irrumpió en la carretera de Vossenack para ser rápidamente bombardeada por la artillería estadounidense emplazada en los alrededores. Inmovilizados por los cañones, los alemanes respondieron efectuando fuego de contrabatería con sus propias piezas, logrando contrarrestar el fuego enemigo y arrollar a unos norteamericanos sumidos en un pobre estado de salud y con fatiga de combate, lo que abrió el estratégico Paso de Kall a las fuerzas del Eje.

Pronto la lucha dentro del Bosque de Hürtgen se convirtió en un infierno para los norteamericanos. Ocultos entre la niebla, los alemanes eran imposibles de distinguir por estar protegidos tras sus trincheras en forma de zigzag y los abundantes campos de minas, zanjas anticarro y trampas contra la infantería. Sin embargo lo peor de todo era la artillería alemana porque los proyectiles explosionaban en los árboles haciendo saltar astillas de madera en todas direcciones y provocando heridas muy graves que causaban una muerte lenta y dolorosa. Tal fue el sufrimiento de los soldados estadounidenses destacados en el Bosque de Hürtgen, que las deserciones afloraron, llegando incluso las autoridades a ejecutar un soldado por negarse a combatir, concretamente Eddie Slovik, que fue fusilado ante un pelotón durante uno de los casos más polémicos en la Historia Jurídico-Militar de Estados Unidos.

Fotografía cinematografíca que muestra la tensión vivida por los soldados norteamericanos durante la Batalla del Bosque de Hürtgen en la película Cuando Callan las Trompetas.

A las 4:00 del amanecer del 6 de Noviembre de 1944, el Ejército Alemán con un grupo de 150 soldados y 5 tanques inició la contraofensiva contra el Ejército Estadounidense en el Bosque de Hürtgen bajo un potente bombardeo preliminar de la artillería que acabó a las pocas horas con la toma de la posición fuerte de “Mestrenger Hill” y el único puente sobre el Río Kalm (aunque los germanos perdieron los cinco carros, cuatro a manos de los cañones antitanques y uno mediante una bomba de un cazabombardero P-47 Thunderbolt). Casi de forma simultánea, la 116ª División Panzer rebasó las posiciones norteamericanas tomando los últimos núcleos de oposición en Schmidt y progresó a través de la carretera hacia Kommerscheidt, lo que permitió a los alemanes irrumpir en la aldea de Vossenack al caer la noche y conquistar el pueblo tras cuatro horas de intensa lucha casa por casa. De nada sirvió el contraataque estadounidense contra Vossenack al día siguiente, el 7 de Enero, porque los alemanes no solamente les expulsaron, sino que además pasaron al contraataque y se apoderaron de la vecina aldea de Kommerscheidt.

Revisión

La caída de Kommerscheidt supuso una gran derrota para la 28ª División de Infantería Estadounidense que fue destruida al completo a través de las carreteras y arboledas del Bosque de Hürtgen. Hasta ese momento la unidad había sufrido 6.184 bajas y la aniquilación total del 112º Regimiento de Infantería, a costa de aproximadamente unas 2.900 bajas alemanas. Ante este serio revés y las lluvias torrenciales que cayeron después, el general Dwith Eisenhower no tuvo más remedio que retrasar la “Operación Queen” hasta el 16 de Noviembre y mientras tanto recuperarse de las pérdidas encajadas.

Básicamente toda la “Operación Queen” tuvo que replantearse utilizando a la 28ª División de Infantería como cebo en el Bosque de Hürtgen y al resto de unidades como un ala de ataque consistente en abrir una brecha entre las arboledas y la localidad de Düren. Según el nuevo despliegue, al I Ejército Estadounidense se le encomendaron los siguientes objetivos: el VII Cuerpo con las 1ª y 104ª Divisiones de Infantería, más la 3ª División Blindada, avanzarían por el flanco derecho para hacerse con Lucherberg; el XIX Cuerpo con la 2ª Division Blindada y las 29ª y 30ª Divisiones de Infantería harían lo mismo por el flanco izquierdo con la finalidad de tomar el área de Jülich; y el V Cuerpo con el 2nd Batallón de Rangers y las 4ª y 8ª Divisiones de Infantería asegurarían el resto del Bosque de Hürtgen, incluyendo Düren; mientras las 9ª y 83ª Divisiones de Infantería permanecerían en reserva. Sin embargo y a pesar de las buenas expectativas, el VII Ejército Alemán también modificó su estrategia defensiva que mejoró parcelando el bosque en tres zonas protegidas de la siguiente manera: en la parte más occidental se establecieron la 3ª División Paracaidista, la 116ª División Panzer y las 12ª y 47ª Divisiones Volksgrenadier; en la parte oriental la 9ª División Panzer y las 246ª y 353ª Divisiones Volksgrenadier; y en la parte central la 275ª División de Infantería, más las 277ª y 344ª Divisiones Volksgrenadier.

I Ejército Estadounidense:
·VII Cuerpo
-1ª División de Infantería “Big Red One”
-3ª División Blindada
-104 División de Infantería
·XIX Cuerpo
-2ª División Blindada
-29ª División de Infantería
-30 División de Infantería
·V Cuerpo
-4 División de Infantería
-8ª División de Infantería
-2nd Batallón de Rangers
·Reserva
-9ª División de Infantería
-83ª División de Infantería

VII Ejército Alemán:
·Sector Oeste
-3ª División Paracaidista
-12ª División Volksgrenadier
-47ª División Volksgrenadier
-116ª División Panzer
·Sector Este
-9ª División Panzer
-246ª División Volksgrenadier
-353ª División Volksgrenadier
·Sector Centro
-275ª División de infantería
-277ª División Volksgrenadier
-344ª División Volksgrenadier

Operación Queen (1ª Fase)

Al amanecer del 16 de Noviembre de 1944 dio comienzo la “Operación Queen” mediante un poderoso ataque aéreo preliminar de la Fuerza Aérea Estadounidense (Unites States Air Force o USAF) y la Real Fuerza Aérea Británica (Royal Air Force o RAF) mediante bombarderos medios y cazabombarderos a ras de suelo que arrojaron 9.760 toneladas de bombas, entre las cuales los ingleses arrojaron 5.640 toneladas y los norteamericanos 4.120 toneladas. A esta potencia de fuego siguió un devastador bombardeo de la artillería que disparó un total de 51.000 toneladas de acero entre 45.000 proyectiles de piezas ligeras, 4.000 de cañones medios y 2.600 de calibres pesados.

Suspendido el bombardeo preliminar a media mañana debido a que los mandos del Ejército Estadounidense pensaron que los defensores habrían sido sepultados por la aviación y la artillería, lo cierto fue que las bajas causadas al Ejército Alemán fueron mínimas (aproximadamente entre el 1% y 3% de sus efectivos dependiendo la unidad) porque salvo dañar los pueblos de los alrededores y cortar temporalmente las comunicaciones, las líneas de los defensores permanecieron intactas y encima 12 de los aviones anglo-norteamericanos resultaron derribados por las baterías antiaéreas. De hecho el único éxito cosechado durante aquella primera jornada en el Bosque de Hürtgen fue la ocupación del área de Apweiler por la 2ª División Blindada del XIX Cuerpo Estadounidense.

La 1ª División de Infantería “Big Red One” del VII Cuerpo Estadounidense inició la ofensiva el 17 de Noviembre de 1944 sobre el eje oeste del Bosque de Hürtgen tomando los pueblos de Hamich, Laufenburg y Heistern, este último tras la rendición de 120 soldados alemanes y su jefe, el coronel Josef Kimbacher. Pero el éxito solamente fue efímero porque en seguida los norteamericanos serían detenidos en las faldas de la Cota 203 por los hombres de la 47ª División Volksgrenadier que diezmaron a una compañía entera durante el fallido ascenso. Lo mismo le sucedió a la 4ª División de Infantería del V Cuerpo Estadounidense que tras comenzar su progreso hacia el interior de las arboledas, apenas pudo recorrer una mínima distancia debido a que los campos de minas que ocultaban artefactos bajo las hojas secas del otoño provocaron 200 bajas a los soldados.

La Batalla de Puffendorf que también tuvo lugar el 17 de Noviembre en otro sector del Bosque de Hürtgen fue un enfrentamiento que se produjo cuando la 9ª División Panzer desencadenó un contraataque con 36 tanques King Tiger y Panther contra la 2ª División Blindada Estadounidense. La sorpresa de la arremetida fue tan inesperada que la mayoría de carros norteamericanos ardieron bajo las miras de las torretas de sus oponentes, obligando al resto de blindados a retirarse de la localidad de Puffendorf. El resultado de este cruento duelo acorazado dejó un total de 37 tanques estadounidenses destruidos (19 Jackson M36 y 18 Sherman) y sólo 11 alemanes (1 King Tiger y 10 Panther).

Weisser Weh se erigió como otro blanco difícil de alcanzar para la 104ª División de Infantería Estadounidense debido a sus elevados riscos coronados de árboles frondosos y emplazamientos de artillería ocultos entre la maleza. Solamente en los primeros instantes de la batalla uno de los regimientos norteamericanos sufrió 600 bajas; mientras que la jornada del 17, tras ser incapaces los ingenieros ni tan siquiera de volar las alambradas con tres detonaciones de pértigas modelo “Bangalore”, los estadounidenses se tuvieron que retirar con otras 200 pérdidas, entre estas el comandante de un regimiento y todo su Estado Mayor que murieron volatilizados después de recibir el certero impacto de un proyectil en medio del puesto de mando.

Recuperada la localidad de Puffendorf, el 18 de Noviembre de 1944 la 9ª División Panzer volvió a perderla gracias a que la aviación norteamericana con cazabombarderos pulverizó a un gran número de carros tras echarse encima de sus columnas, lo que favoreció a la 2ª División Blindada Estadounidense lanzar un contraataque y reconquistar la aldea. Simultáneamente la 4ª División de Infantería Estadounidense que el día anterior había sido detenida por las minas, también pudo reanudar la marcha entre una fuerte lluvia otoñal y alcanzar los bajos de los Riscos de Rabenheck a costa de la pérdida de tres comandantes que cayeron bajo el fuego enemigo. Incluso en el sector occidental del Bosque de Hürtgen las cosas parecieron mejorar porque la 104ª División de Infantería rechazó con apoyo de la artillería y asalto conjunto de la 116ª División Panzer y la 47ª División Volksgrenadier que tuvieron que replegarse.

Soldados estadounidenses atravesando el Bosque de Hürtgen, conocido como “Infierno Verde” o “Green Hell”.

La ofensiva del I Ejército Estadounidense comenzó a perder impulso el 19 de Noviembre de 1944 en gran parte del Bosque de Hürtgen. Los éxitos de los norteamericanos aquella jornada fueron muy limitados porque solamente la 104ª División de Infantería Estadounidense consiguió avanzar tomando el Valle del Río Inde y llegar a las afueras de Eschweiler; al mismo tiempo en que la 29ª División de Infantería Estadounidense ponía en retirada a la 246ª División Volksgrenadier y ocupaba las aldeas de Steerich, Bettendorf y Siendorf. Sin embargo en el resto de sectores se cosecharon estrepitosos fracasos como el desangramiento que empezó a sufrir 4ª División de Infantería Estadounidense sobre las recortadas montañas y pelados bosques de los Riscos de Rabenheck; o la 30ª División de Infantería Estadounidense que fue centrada por el tiro de las piezas de artillería germanas emplazadas en el pueblo de Würselen y los más de 11.000 soldados alemanes parapetados tras campos de minas que hicieron una auténtica carnicería provocando a los norteamericanos 536 bajas entre muertos y heridos, y haciendo más de 1.600 prisioneros tras un efectivo contraataque. A este grave revés se sumó la emboscada por cañones alemanes situados en colinas contra 1ª División de Infantería “Big Red One” y la 3ª División Blindada Estadounidense que se retiraron después de encajar 1.000 bajas y la destrucción de 49 tanques (30 a manos de la artillería, 12 por las minas y 6 por armas anticarro Panzerfaust).

Bastante mejoraron las cosas el 20 de Noviembre de 1944 porque gracias al mal tiempo de lluvia y niebla, la 2ª División Blindada pudo ocultar su asalto contra el pueblo de Gereonsweiler que conquistó sin apenas dificultad. También la 104ª División de Infantería Estadounidense efectuó un rodeo a la aldea de Eschweiler en que dejó atrapada a la 12ª División Volksgrenadier; y la 4ª División de Infantería superó los Riscos de Rabenheck a costa de un precio muy elevado en forma de 1.500 bajas contabilizando muertos y heridos. Incluso la 1ª División de Infantería “Big Red One” logró atravesar el Corredor de Jüngerdorf y proseguir algunos kilómetros hasta tomar la ciudad de Langerwehe.

Con las primeras luces del 21 de Noviembre de 1944, la 47ª División Volksgrenadier lanzó un inesperado ataque contra las posiciones de la 1ª División de Infantería “Big Red One” y la 3ª División Blindada Estadounidense que fue fácilmente desbaratado a manos de los soldados y tanques norteamericanos apostados en las defensas. Una vez desarticulado el asalto, las tropas estadounidenses lanzaron un contraataque mediante el que se apoderaron de la aldea de Bovenberg y persiguieron a sus oponentes hasta chocar contra la Cota 187 a las afueras del pueblo de Northberg, una elevación montañosa muy bien protegida por los alemanes que inicialmente rechazaron a sus atacantes causándoles 35 muertos. Durante algo más de tres minutos un total de veinte batallones de artillería norteamericanos bombardearon intensamente la montaña (aproximadamente una parcela de 300 por 500 metros) mientras los soldados iban limpiando de enemigos las trincheras y búnkers adyacentes. Serían necesarias hasta un total de 12 horas de duros combates para que la Cota 187 fuese coronada tras rendirse los últimos 80 alemanes.

Mientras tanto en Eschweiler, las cosas no salieron tan bien a los Aliados porque la 12ª División Volksgrenadier logró romper el cerco y escapar cuando la 104ª División de Infantería Estadounidense tuvo que levantar el asedio después de que un grupo de granaderos amenazasen su retaguardia tomando la vecina aldea de Donnenberg. Tampoco la 29ª División de Infantería Estadounidense pudo avanzar más de 2 kilómetros al otro lado del Río Roer como consecuencia de la resistencia; ni la 8ª División de Infantería porque quedó inmovilizada en un campo de minas sobre Wilde Sau, donde recibió una lluvia de 3.500 proyectiles que le generaron una gran cantidad de pérdidas. Solamente la 4ª División de Infantería Estadounidese se movió algo de sus posiciones ocupando el complejo vacacional rural de Gut Schwarzenbruch.

Apenas nada cambió el 22 de Noviembre de 1944 porque la 4ª División de Infantería Estadounidense fue detenida por los defensores alemanes en la zona boscosa de Grosshau y la 29ª División de Infantería apenas pudo avanzar contra una serie de aldeas desprotegidas en torno al sector de Jülich. Al día siguiente, el 23, la 29ª División de Infantería Estadounidense ocupó Bourheim y el VII Cuerpo con la 1ª División de Infantería “Big Red One” y la 3ª División Blindada superaron la Cota 203 e irrumpieron en el Valle del Río Inde, aunque el progreso fue en general lento sobre todo el Bosque de Hürtgen, sobretodo con la llegada de refuerzos de la 3ª División Paracaidista Alemana.

La mañana del 24 de Noviembre de 1944 la jornada se convirtió en un auténtico duelo artillero porque la 29ª División de Infantería Estadounidense se enzarzó en una batalla contra los alemanes en el que ambos bandos se lanzaron 2.000 proyectiles mutuamente sobre el área de Koslar; exactamente igual que la 30ª División de Infantería Estadounidense hizo arrojando otras 27.000 rondas y a su vez recibiendo por parte de los germanos 13.400 más. A pesar de los retrasos que supuso la lluvia de fuego y acero, otras unidades consiguieron reemprender la marcha como la 4ª División de Infantería Estadounidense superando la zona de Grosshau o la 8ª División de Infantería Estadounidense sorteando el molesto campo de minas de Widde Sau.

Grosshau y su ciudad se volvieron el nuevo objetivo de la 4ª División de Infantería Estadounidense cuando el 25 de Noviembre de 1944 esta unidad fue nuevamente clavada al terreno por culpa de la resistencia enemiga, sufriendo durante los fallidos asaltos la muerte de tres de los cuatro comandantes de la unidad, así como un gran número de hombres que obligó a enviar un total de 4.924 reemplazos desde la retaguardia para sostener las insostenibles pérdidas. Tampoco en la zona de la Carretera de Hürtgen que partía de Germeter las cosas fueron mejor porque a pesar del apoyo artillero de más de 9.000 proyectiles, la columna estadounidense se vio frenada por un gigantesco cráter en medio del camino que los norteamericanos intentaron bordear infructuosamente porque uno de los tanques Sherman rodó por la pendiente y volcó, al mismo tiempo en que la infantería que lo atravesó fue víctima de las ametralladoras alemanas que provocaron a los estadounidenses 210 bajas y su posterior repliegue.

Al día siguiente de los sucesos sobre Grosshau y la Carretera de Hürtgen, el 26 de Noviembre, se produjeron algunos avances limitados en el resto de sectores. Un ejemplo de ello fue la ocupación del pueblo de Altdorf por la 30ª División de Infantería Estadounidense y el rechazo de un contraataque llevado a cabo por 28 tanques Panzer contra la localidad de Koslar que acababa de tomar la 29ª División de Infantería Estadounidense, esto último gracias a una certera incursión aérea de cazabombarderos norteamericanos sobre las columnas de carros. Desgraciadamente las bajas a manos de la artillería alemana fueron enormes en todo el Bosque de Hürtgen, registrándose solamente en aquellas 24 horas unas 250 pérdidas como consecuencia de los impactos de proyectil sobre las copas de los árboles.

El Castillo de Frezenburg comprendió uno de los principales objetivos en la campaña del Bosque de Hürtgen por situarse su fortaleza medieval en una colina que dominaba gran parte del paisaje y estar defendida por una guarnición de la 3ª División Paracaidista Alemana. El ataque de una agrupación del Ejército Estadounidense al frente del teniente coronel Walter Richardson comenzó el 26 de Noviembre mediante una aproximación en las que se tomaron las vecinas localidades de Weisweiler y Wilhelmshoehe, aunque durante el ascenso dos tanques Sherman resultaron destruidos por la artillería alemana y otros dos dañados. Sin apoyo blindado, los soldados tuvieron que subir entre el fuego enemigo alcanzando la cumbre y despejando de defensores los patios exteriores y las caballerizas. Sin embargo lo difícil fue acceder al interior porque tras asegurar el puente levadizo de cadenas sobre el foso de seis metros, uno de los soldados disparó su bazooka y derribó el portón de madera. Acto seguido un total de 60 tropas se internaron en la fortaleza, no sin encontrar ciertas dificultades porque otros dos tanques fueron pulverizados (uno por un cañón anticarro y otro porque cayó al foso), protagonizando a continuación una lucha cuerpo a cuerpo que se prolongó hasta el 27 de Noviembre después de que finalmente el Castillo de Frezenburg fuera conquistado tras haberse hecho 200 prisioneros alemanes.

Mejor fue el desarrollo de la campaña el 27 de Noviembre de 1944 porque al amanecer la 30ª División de Infantería Estadounidense cargó contra la ciudad de Kirchberg, donde a pesar de sufrir un gran número de bajas por culpa de las ametralladoras instaladas en las viviendas, al comienzo de la tarde la localidad quedó totalmente en manos norteamericanas. De forma simultáneamente la 29ª División de Infantería Estadounidense ocupó el pueblo de Bourheim y a la caída de la noche la 8ª División de Infantería Estadounidense irrumpió a tiros en la importante ciudad de Hürtgen.

Trinchera del Ejército Alemán ocupada por soldados del Ejército Estadounidense en el Bosque de Hürtgen que hacen recuento del botín germano capturado entre el que se contabilizan cascos, granadas y dos ametralladoras MG-42.

La mañana del 28 de Noviembre de 1944 empezó con la toma de la ciudad de Eschweiler por parte de la 104ª División de Infantería Estadounidense después de larga una semana de asedio; así como en la total pacificación del Valle del Río Inde y sus aldeas circundantes gracias a la labor del VIII Cuerpo con la 1ª División de Infantería “Big Red One” y la 3ª División Blindada Estadounidense. Mientras tanto en la ciudad de Hürtgen, los combates urbanos continuaron toda la jornada entre las calles de las viviendas hasta que finalmente al anochecer los últimos supervivientes de la guarnición alemanas se rindieron y entregaron la localidad a los soldados de la 28ª División de Infantería Estadounidense.

Nuevamente el 29 de Noviembre de 1944 Grosshau volvió a ganar protagonismo porque en un asalto contra la ciudad la 4ª División de Infantería Estadoudense se tuvo que retirar con serias bajas, incluyendo la destrucción de cuatro tanques Sherman (dos a manos de cañones anticarro y dos por minas). Se tendría que esperar a la jornada siguiente, el 30, para que ocho tanques irrumpieran entre las granjas y llevaran a cabo una cruenta lucha cuerpo a cuerpo contra los alemanes, quienes finalmente a la caída de la tarde entregaron Grosshau a los norteamericanos tras rendirse los últimos 100 defensores. Durante esta batalla destacaría especialmente el sargento Marcario García, quién estando herido, despejó en solitario dos nidos de ametralladoras enemigas matando a tres alemanes y capturando otros cuatro, lo que le valió ser el primer hispano-mexicano en ser condecorado con la Medalla de Honor del Congreso, la cual recibió de manos del Presidente Harry Truman.

Al mismo tiempo en que tuvo lugar la batalla por Grossau a finales de Noviembre de 1944, un batallón acorazado de la 5ª División Blindada Estadounidense dirigido por el coronel William Arph irrumpió en el pueblo de Kleinhau que conquistó tras varias horas de combates haciendo 882 prisioneros alemanes, pero sufriendo a su vez un alto precio de unas 1.200 bajas y la destrucción de un tanque Sherman (a manos del único Panzer IV disponible en la urbe que también resultó pulverizado). Simultáneamente a estos acontecimientos en Kleinhau, en la aldea de Merode los norteamericanos se tuvieron que retirar tras un hábil contraataque de la 3ª División Paracaidista Alemana, la cual recuperó el control de la ciudad y capturó a 165 estadounidenses que se rindieron.

Con el inicio de Diciembre de 1944, el día 1, la 5ª División Blindada se apoderó el importante enclave de Gey. Transcurridas 24 horas de este éxito, el 2 de Diciembre, la 8ª División de Infantería Estadounidense prosiguió su marcha cruzando el Arroyo de Tiefen y entrando en los Barrancos de Brandenberg-Bergstein, donde fue detenida causa de la férrea resistencia germana y los densos campos de minas (a pesar de que los ingenieros consiguieron desactivar 250 artefactos). Allí permanecería hasta la jornada del 3 cuando los soldados de la 4ª División de Infantería Estadounidense y cazabombarderos P-47 Thunderbolt llegaron como refuerzo para llevar a cabo un tímido avance en los Barrancos de Brandenberg-Bergstein que acabó con la toma de la localidad de Brandenberg. Precisamente la pesadilla no acabó ahí porque antes de acabar el día los norteamericanos recibieron una incursión aérea de 60 cazas Messerschmitt Bf 109 en vuelo rasante que les provocaron un gran número de muertos y heridos.

El 4 de Diciembre de 1944, la 104ª División de Infantería Estadounidense ocupó de la ciudad de Lucherberg después de cuatro días de largo asedio. Al día siguiente, el 5, la 1ª División de Infantería “Big Red One” y la 3ª División Blindada Estadounidense rechazaron un contraataque enemigo protagonizado por la 3ª División Paracaidista Alemana que emprendió la retirada con 850 bajas entre sus filas a costa de 100 muertos y heridos norteamericanos.

Todavía el 6 de Diciembre de 1944, la lucha proseguía en los Barrancos de Brandenberg-Bergstein porque la 8ª División de Infantería Estadounidense continuó paralizada entre los riscos boscosos por la férrea resistencia y por las armas anticarro Panzerfaust que destruyeron un gran número de tanques Sherman. De hecho el único éxito local fue la toma de la ciudad de Bergstein a un alto precio porque perdieron la vida numerosos asaltantes y 9 carros Sherman resultaron pulverizados. Simultáneamente en una colina bautizada como “Casttle Hill” que sobresalía en medio del bosque con una serie de emplazamientos de artillería y voluntarios de la 272ª División Volksgrenadier al mando del comandante Eugen Kossmala, fue objeto de una carga por parte el 2nd Batallón de Rangers que subió la montaña a plena luz del día despejando búnkers, trincheras y cavernas hasta coronar la cumbre y ocupar la posición, aunque todo ello a costa una sangría que terminó con las vidas de decenas de soldados norteamericanos (por ejemplo de dos compañías enteras sólo sobrevivieron 32 hombres, mientras que del conjunto del batallón alrededor de 1/3).

Finalmente el 7 de Diciembre de 1944, la 8ª División de Infantería Estadounidense terminó de conquistar los Barrancos de Brandenberg-Bergstein después de haber sufrido un gran cúmulo de bajas. Ese mismo día, el general Dwith Eisenhower, comprendiendo que el número de pérdidas era insostenible, ordenó paralizar la “Operación Queen” en todo el Bosque de Hürtgen para hacer una reevaluación de la situación que permitiera recuperar la iniciativa a los Aliados.

Operación Queen (2ª Fase)

Transcurridas 48 horas de la primera fase de la “Operación Queen” en las que se sacó del Bosque de Hürtgen a las castigadas 1ª División de Infantería “Big Red One” y a la 4ª División de Infantería Estadounidense (serían sustituidas por las 83ª y 9ª Divisiones de Infantería respectivamente), el 9 de Diciembre de 1944 se reanudó la ofensiva de los Aliados. La nueva campaña se llevó a cabo mediante un ataque de la 29ª División de Infantería Estadounidense al este del área boscosa que acabó con la conquista de la ciudad de Jülich.

Inicialmente todo aparentaba estar saliendo bien en la segunda fase de la “Operación Queen” hasta que una vez más el 10 de Diciembre de 1944, tan sólo 24 horas después del inicio de la ofensiva, la 9ª División de Infantería Estadounidense junto a la 3ª División Blindada, fueron frenadas en seco al noroeste de la ciudad de Düren que defendían la 3ª División Paracaidista Alemana y la 246ª División Volksgrenadier, las cuales resistieron en sus puestos e hicieron encajar a los norteamericanos 1.074 bajas entre 179 muertos y 895 heridos. Casi al mismo tiempo, la 83ª División de Infantería Estadounidense que se encontraba atrincherada entre los pueblos de Gey y Strass, fue víctima de un contraataque de la 3ª División Volksgrenadier que expulsó a las tropas norteamericanas de sus posiciones

Ruinas y vehículos del Ejército Estadounidense destruidos a las afueras de la aldea de Gey.

El 14 de Diciembre de 1944 el Ejército Alemán inició la contraofensiva en el Bosque de Hürtgen cuando los soldados de la 3ª División Volksgrenadier recuperaron el control de la aldea de Gürzenich. Simultáneamente en la colina fortificada de “Casttle Hill” que el 2nd Batallón de Rangers había ocupado una semana atrás, también fue atacado por un gran número de tropas alemanas que cargaron a la bayoneta y aniquilaron a los defensores estadounidenses, antes de reconquistar la montaña al completo y alzarse con la victoria.

Incapaces de soportar más pérdidas y a sabiendas que la situación en el Bosque de Hürtgen era insostenible, el 15 de Diciembre de 1944 el Ejército Estadounidense decidió aceptar la derrota y ordenar bien el repliegue, o bien el atrincheramiento de las escasas posiciones ganadas. Fue así como ante la imposibilidad de avanzar más al interior, los Aliados tendrían que buscar otro lugar de la “Línea Sigfrido” entre Holanda y Suiza para acceder a Alemania.

Conclusión

La Batalla del Bosque de Hürtgen fue el último fracaso de los Aliados a la hora de intentar cruzar la frontera con el Tercer Reich desde la impenetrable “Línea Sigfrido”. Tras esta campaña, el Tercer Reich obtuvo una victoria militar de manera incuestionable cuando todo el mundo daba por hecho que el Ejército Alemán ya no era la fuerza temible de antaño. Por supuesto, los mandos del Ejército Estadounidense se equivocaron y pagaron alto el precio de subestimar al enemigo. Sin embargo y contra todo pronóstico, Adolf Hitler no supo explotar su triunfo porque posteriormente malgastaría de manera inútil a las últimas tropas alemanas durante la Batalla de las Ardenas (lanzada 24 horas después de concluir la Batalla del Bosque de Hürtgen el 16 de Diciembre de 1944), la cual terminaría con las reservas de la “Línea Sigfrido” y por tanto por aceleraría el acceso de los Aliados Occidentales a Alemania en Enero de 1945.

Estados Unidos sufrió 50.000 bajas entre muertos, heridos y prisioneros.

Alemania sufrió 15.000 bajas entre muertos, heridos y prisioneros.

Sin duda alguna, la Batalla del Bosque de Hürtgen constituyó hasta la fecha el peor revés sufrido por Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial. Al fracaso de tener que retirarse de la “Línea Sigfrido”, se sumó la destrucción total de la 28ª División de Infantería y un número de pérdidas inasumibles. De hecho, tan escandalosas fueron las bajas que en un principio se manipularon las cifras, asegurando que habían sido de 33.000, cuando el número real alcanzaba los 50.000 muertos, heridos o prisioneros. Ante tal humillación y catástrofe humana, la Batalla del Bosque de Hürtgen se mantuvo en silencio varias décadas hasta que a finales del siglo XX comenzó a salir a luz y por fin pudo catalogarse como una de las mayores derrotas de la Historia Militar de Estados Unidos.

 

Bibliografía:

-Félix Gil Feito, En el Infierno Verde. La Batalla del Bosque de Hürtgen, HRM Ediciones (2014), p.61-136
-Steven Zaloga, The Siegfred Line 1944-45 Battles of the German Frontier, “Prelude to Operation Queen: Hürtgen”, Osprey Publishing (2007), p.48-89
-R.G. Grant, 1.001 Batallas que cambiaron el curso de la Historia, “Bosque de Hürtgen”, Grijalbo, (2012), p.875
-http://sgm.casposidad.com/opguerra/hurtgen.htm