Asedio de Breslau

El asedio de Breslau fue uno de los episodios más épicos del Frente Oriental durante las últimas fases de la Segunda Guerra Mundial en Europa. Este enclave de la Vieja Prusia que se ubicaba en el corazón de Silesia, fue sitiado en Febrero de 1945 por unas fuerzas muy superiores del Ejército Rojo, logrando su guarnición rechazar todos los asaltos de las divisiones soviéticas durante casi tres meses hasta que después de una resistencia espectacular, sus escasos supervivientes no tuvieron más remedio que rendirse cuando se enteraron del final de la contienda con la capitulación incondicional de Alemania.

Guarnición de Breslau

Breslau era una ciudad de Silesia de 625.000 habitantes que nunca había sido molestada durante la Segunda Guerra Mundial, ni siquiera por la aviación de los Aliados Occidentales que jamás la tuvieron a tiro en su radio de acción. Solamente a inicios de 1945, con la llegada de miles de refugiados alemanes de Polonia y Prusia Oriental que huían del Ejército Rojo y aumentaron el censo de la población en más de 1 millón, por fin los ciudadanos descubrieron la terrible verdad de que estaban a punto de ser invadidos por la Unión Soviética.

Como la situación geográfica de Brestau abría al Ejército Rojo las puertas directamente hacia el corazón de Alemania, Adolf Hitler catalogó a la ciudad con la denominación militar de “Fortaleza (Festung)”. Así fue como el gobernador local “gauleiter” Karl Hanke del Partido Nacionalsocialista (NSDAP), se vio obligado a convertir su orgullosa metrópoli en una zona de guerra, decretando el 21 de Enero la evacuación de casi todos los civiles con la siguiente orden: “las mujeres y los niños, que abandonen la ciudad a pie en dirección a Opperau-Kanth”. Acto seguido más de 700.000 ciudadanos dejaron atrás sus hogares bajo unas condiciones extremas que estuvieron acompañados de una tormenta de hielo, temperaturas gélidas de -20ºC y una capa de nieve de medio metro de espesor que costaron la muerto a más de 80.000. La mayoría de estos refugiados emprendieron la marcha caminando, salvo por la excepción de algunos afortunados que obtuvieron plaza en autobuses, camiones e incluso en trenes que los llevaron a Sajonia, Baviera, Berlín o los Sudetes en Checoslovaquia. Solo 116.000 civiles permanecieron en la urbe tras movilizados en diez batallones de construcción (baubataillonen) para erigir un anillo fortificado con trincheras, fortines y zanjas sobre un anillo circular de 15 kilómetros.

La vida de los más de 166.000 defensores de Breslau, contando tanto a civiles como a personal militar, comenzó a complicarse en cuanto la jornada del 24 de Enero escucharon las detonaciones de la artillería del Ejército Rojo que a una distancia de 35 kilómetros combatía en las localidades de Namslau y Oels. A pesar de todo y de estar el peligro tan cerca, la moral no decayó porque los servicios de agua, gas y electricidad siguieron funcionando, así como los 26 hospitales (10 en la superficie y 16 subterráneos), la terminal del Aeródromo de Gandau y las cadenas de montaje de las Factoría Linke-Hoffman y Markstadt, e incluso la fábrica de tabaco que producía 600.000 cigarrillos diarios. Nadie dudó ni por un momento de mantenerse firme, exceptuando al segundo alcalde Wolfang Spielhagen que tras difundir entre los ciudadanos estar a favor de rendir la plaza, fue detenido, ejecutado por traidor y su cuerpo arrojado al Río Oder.

Aproximadamente el Ejército Alemán reunió a 50.000 efectivos entre 35.000 soldados regulares y 15.000 milicianos que se equipaban con 100 piezas de artillería distribuidas en 32 baterías que variaban desde los 210 a 70 milímetros, así como en 7 tanques (un Panzer IV y seis Panzer II) y un equipo de demolición con 96 “minas andantes” teledirigidas Goliath. Al mando del general Johannes Krause, su organigrama fue el siguiente: la 609ª División de Infantería del general Siegfried Ruff, los cuatro Regimientos de Infantería “Mohr”, “Wehr”, “Saur” y “Hauf”, el Regimiento SS de Granaderos “Besslein”, el 599th Batallón de Defensa Regional, el Batallón Fortificado, además del 26º Regimiento Paracaidista del comandante Hebert Trotz (vendía por vía aérea con posterioridad) y diversas fuerzas paramilitares como dos batallones de las Juventudes Hitlerianas y veintiséis batallones de la Milicia Popular del “Volkssturm”.

Fortaleza de Breslau:
-609ª División de Infantería
-Regimiento de Infantería “Mohr”
-Regimiento de Infantería “Wehr”
-Regimiento de Infantería “Sauer”
-Regimiento de Infantería “Hauf”
-Regimiento SS de Granaderos “Besslein”
-Regimiento Paracaidista
-31ª Brigada Blindada
-599th Batallón de Defensa Regional
-Batallón Fortificado

Asedio de Breslau

A principios de Febrero de 1945 se inició el bombardeo de Breslau por parte de las miles de piezas de artillería del I Frente Ucraniano al mando del mariscal Iván Koniev y de las bombas de la Fuerza Aérea Soviética que arrojó toneladas de artefactos sobre la ciudad, aunque a un precio elevado porque numerosos aviones fueron derribados, incluyendo el del “as” Iván Polbun que perdió la vida el día 11. Mientras el castigo sobre la metrópoli se intensificaba, varias divisiones del Ejército Rojo cruzaron el Río Oder por varios puntos y en un movimiento envolvente ocuparon las localidades de Sakrau, Hundsfeld y Görlitz.

Cerrado el asedio sobre Breslau el 16 de Febrero, los soldados alemanes comenzaron a ingeniárselas para debilitar el cerco, ya que un grupo de ingenieros envió a tres “minas andantes” teledirigidas Goliath (una especie de mini-tanquecito por control remoto) que subieron a un puente sobre el Río Oder en dirección a Piekewitz y explosionaron volando toda la infraestructura y dejando a un buen puñado de tropas atrapadas en la orilla opuesta, las cuales fueron emboscadas por combatientes germanos que cargaron a bayoneta y aniquilaron a todos los rusos. Como represalia por aquella acción, los invasores lanzaron un asalto contra el Parque Sur y la cochera de autobuses, aunque bastaron unos simples adolescentes armados de las Juventudes Hitlerianas para poner en retirada a los soviéticos y causarles 100 muertos.

Columna del Ejército Alemán en Breslau en Febrero de 1945.

A lo largo de todo Febrero de 1945 los intentos de penetración del Ejército Rojo resultaron infructuosos sobre Breslau. La razón de los fracasos soviéticos fue que los defensores recibieron refuerzos con las tropas del 26º Regimiento Paracaidista que aterrizaron desde aviones Junkers Ju 52 de la Fuerza Aérea Alemana (Luftwaffe) en el Aeródromo de Gandau, cuyos pilotos en ocasiones también descargaron grandes cantidades de suministros en forma de alimentos y municiones, a veces sobre una pista improvisada en la Calle Káiser. De igual forma los trimotores pudieron evacuar a 5.737 personas entre 512 especialistas y 5.225 heridos, aunque a veces se perdieron aparatos por el fuego antiaéreo del enemigo, como por ejemplo en uno de los viajes cuando fueron derribados seis de los siete planeadores DFS-230 enviados desde el corazón de Alemania.

A últimos de Febrero de 1945, los combates sobre Breslau se concentraron en torno a las Colinas de Liebichs, donde el Regimiento SS de Granaderos “Besslein” repelió infinidad de ataques enemigos que valieron a esta unidad ser reconocida en todo el país con publicaciones cuyos titulares rezaban: Hier kämpfte das SS Regiment Besslein (Aquí estuvo el Regimiento Besslein de las SS). Simultáneamente sobre la línea de 2 kilómetros entre el Parque de Südpark a la Calle Hindenburgplatz, los soldados soviéticos también se estrellaron contra las posiciones germanas porque pese a que utilizaron tácticas como incendiar las casas y edificios para matar a los defensores, los bomberos de la ciudad apagaron todos los fuegos y desbarataron el plan de los invasores. De nada tampoco sirvieron los intentos de filtrar falsas noticias por megafonía, como cuando un grupo de soldados rusos anunció: “Habitantes de Breslau, la hora de la liberación ha llegado. Dos divisiones acorazadas, ya veteranas del Este, han roto el cerco del asedio al sur de Breslau. Apresuraos a salir a la parte meridional de la ciudad para tender la mano a vuestros libertadores” (evidentemente nadie se lo creyó, salvo unos pocos civiles que al dirigirse al lugar fueron bombardeados por la artillería).

A inicios de Marzo de 1945, el general Herman Niehoff fue nombrado nuevo jefe de la “Fortaleza de Breslau” por orden de Adolf Hitler. Entre las medidas de aquel novedoso líder estuvo la de limitar el poder del gobernador Karl Hanke que constantemente entorpecía con asuntos políticos las operaciones militares, así como trasladar el Cuartel General a Liebich-Höhhe a los sótanos de la Biblioteca de la Universidad (para tal fin se hubieron de evacuar los 550.000 libros que lamentablemente ardieron durante un bombardero) o decretar el trabajo obligatorio en la construcción de fortificaciones para los niños de 10 años y niñas de 16 años. Sin embargo la iniciativa más polémica fue incendiar manzanas enteras para dificultar a los soviéticos el paso entre los escombros, tal y como sucedió con los Barrios de Kaiserbrück, Furstenbrück, Luter-Kirche, Canisius-Kirche y Scheitniger Stern, o con las Calles Tiergartenstrasse, Memelstrasse, Götzenstrasse y Sadowastrasse, incluyendo la Facultad de Agricultura.

Contrariamente en el sector del Ejército Rojo, el I Frente Ucraniano designó como fuerza sitiadora al VI Ejército Soviético del general Vladimir Gluzdovski mientras los restantes ejércitos se dirigían a Berlín. Básicamente esta agrupación de 87.334 hombres estuvo compuesta por el II Cuerpo con las 218ª, 273ª y 309ª Divisiones de Fusileros, y el LXXIV Cuerpo con las 294ª y 359ª Divisiones de Fusileros, así como otras unidades independientes entre las que se encontraban la 31ª División de Artillería, la 159ª Brigada de Artillería, la 62ª Brigada de Ingenieros y el 77º Regimiento Fortificado, más dos regimientos anticarro, un regimiento de morteros, un regimiento de artillería antiaérea y un regimiento de artillería autopropulsada.

El 6 de Marzo de 1941 se produjo una gran ofensiva del Ejército Rojo apoyada por un bombardeo de 1.000 aviones que arrasaron el casco urbano de Breslau. Acto seguido, las vanguardias se abalanzaron contra el extrarradio de la ciudad para recibir fuego graneado de los Regimientos de Infantería “Sauer” y “Wehl” que destruyeron sobre el terreno a 100 tanques soviéticos, así como contra el cruce entre la Calle Augusta y la Calle Wilhelm que se saldó en un fiasco absoluto porque los infantes rusos fueron rechazados por niños de 12 a 13 años de edad de las Juventudes Hitlerianas. Precisamente este este último sector dos adolescentes fueron condecorados con la Cruz de Hierro de Primera Clase, en concreto Walter Poyer por pulverizar un cañón y un nido de ametralladoras enemigos y Martin Bittner por matar a 15 soldados soviéticos y capturarles un lote que incluyó dos ametralladoras y un lanzallamas.

El 1 de Abril de 1945, el Ejército Rojo desencadenó un segundo bombardeo masivo de piezas de artillería y aviación que tuvo unos efectos devastadores y letales porque el 80% de los edificios terminaron derrumbándose, la metralla acabó con la vida de numerosos civiles, los incendios en las viviendas mataron al 35% del personal del Cuerpo de Bomberos y dos tanques Panzer II de la 31ª Brigada Blindada resultaron destruidos. Una vez concluido el ataque artillero y aéreo preliminar, las tropas soviéticas avanzaron en masa arrollando las primeras trincheras de los paracaidistas alemanes, a los que redujeron prácticamente a la nada y les silenciaron todos sus cañones de 88 milímetros, antes de irrumpir en el Aeródromo de Gandau y apoderarse de la instalación tras expulsar a los defensores del Regimiento de Infantería “Mohr” que se retiraron con un 50% de bajas.

Como la resistencia en Breslau estaba siendo heroica, desde la Cancillería de Berlín, el mismo Adolf Hitler condecoró a la plaza con la Orden Alemana de Oro, máxima condecoración del Partido Nacionalsocialista que entregó a Karl Hanke. De hecho entre las hazañas durante aquellos días críticos estuvo la de los 3 tanques del modelo Panzer al mando capitán Leo Hartmann que el 18 de Abril emboscaron a una columna acorazada del Ejército Rojo compuesta por 25 carros que fueron destruidos en su totalidad a costa de no encajar los germanos bajas propias (el propio Leo Hartmann liquidó a 13 de estos blindados, siendo posteriormente galardonado con la Cruz de Hierro).

Rendición de los alemanes al Ejército Rojo en Breslau.

Desgraciadamente las proezas de la guarnición de Breslau no fueron suficientes para detener al Ejército Rojo porque día a día la vida en la ciudad se hacía más difícil, ya fuese por la reducción drástica de las raciones, los incómodos sótanos antiaéreos llenos de ratas y los continuos bombardeos de la aviación soviética, como el raid del 8 de Abril que implicó la destrucción de las torres de la catedral. No obstante y pese al sufrimiento, las autoridades hicieron todo lo posible por mantener la moral alta, ya que el 20 de Abril, fecha del cumpleaños de Adolf Hitler, se repartió entre las mujeres y los niños tabletas de chocolate. Incluso justo después de conocerse la noticia de la muerte del Führer el 1 de Mayo (se había sucedido el 30 de Abril en Berlín), tuvo lugar el último aterrizaje de suministros desde un trimotor de transporte Junkers Ju 52 y dos avionetas Fisesler Fi 156 Storch que tomaron tierra sobre la pista improvisada de la Calle Káiser.

A sabiendas de que Alemania estaba negociando la capitulación con los Aliados Occidentales de la mano del nuevo Jefe de Gobierno, el almirante Karl Doenitz, un grupo de representantes de la Iglesia Católica y Protestante de Breslau presionaron al general Herman Niehoff para que dialogase una rendición pactada con el Ejército Rojo, una petición a la que se sumaron miles de mujeres que increíblemente se manifestaron delante de la sede del Partido Nacionalsocialista. A raíz de aquella inesperada reacción de los representantes civiles de la guarnición, el 5 de Mayo la mayor parte de los oficiales izaron banderas blancas en sus sectores, lo que no les impidió ser insultados y abucheados por los jóvenes más fanáticos de las Juventudes Hitlerianas al grito de “¡cobardes!” y “¡traidores!”. Sin embargo y a pesar de la disparidad de opiniones, el general Herman Niehoff se entrevistó con el general ruso Vladimir Gluzdovski, acordándose entre las dos partes un trato humanitario y asistencia sanitaria para los heridos. Así pues, a las 14:00 horas del 6 de Mayo de 1945, los 20.000 supervivientes de Breslau capitularon ante la Unión Soviética, tan solo veinticuatro horas antes de que al día siguiente, el 7, lo hiciera toda Alemania.

Conclusión

A diferencia de en otros enclaves de Europa Oriental, la entrada de las tropas del Ejército Rojo en Breslau fue pacífica porque no se produjeron represalias ni desórdenes. Una vez finalizada la Segunda Guerra Mundial, entre 1945 y 1946, los escasos habitantes de la ciudad fueron expulsados y reubicados al este de Alemania, mientras que en la metrópoli las nuevas autoridades borraron todo vestigio de la cultura germana dinamitando la Universidad Leopoldina, el Museo de Breslau y las torres gemelas de la Catedral de Santa María Magdalena, además de entregarse la urbe a Polonia y ser poblada con 600.000 ciudadanos polacos que la rebautizaron con el nombre de Wroclaw.

Alemania sufrió 29.000 bajas entre 6.000 muertos y 23.000 heridos y 20.000 prisioneros, así como 4 tanques destruidos y 165 aviones derribados.

La Unión Soviética sufrió 60.000 bajas entre 13.000 muertos y 47.000 heridos, más unos 125 tanques destruidos y unos 100 aviones derribados.

El sitio de Breslau constituyó una de las epopeyas finales del Frente Oriental en la Segunda Guerra Mundial. Gracia a la heroica resistencia de la guarnición de aquella ciudad de Silesia, un total de 3.200.000 refugiados alemanes pudieron escapar de caer en manos del Ejército Rojo y dirigirse a salvo hacia Europa Oriental, lo que convirtió a este asedio de 79 días en uno de los episodios más increíbles del Ejército Alemán.

 

Bibliografía:

-Patrick McTaggart, ¡Asedio!, “Breslau: Muerte en el Oder”, Historia Inédita (2010), p.273-306
-Editores de S.A.R.P.E., Crónica Política y Militar de la Segunda Guerra Mundial, “La larga lucha por Silesia”, S.A.R.P.E. (1978), p.2.203-2.208
-http://en.wikipedia.org/wiki/Siege_of_Breslau
-http://es.wikipedia.org/wiki/Breslavia