Asedio de Breslau

 

Breslau era capital de Silesia, territorio que durante siglos se habían disputado Alemania, Polonia y Rusia, marchando y viniendo a uno u otro lado, y que decidiría su suerte definitiva en la Segunda Guerra Mundial.

Guarnición de Breslau

Adolf Hitler ante la cercanía del Ejército Rojo en 1945 sobre Silesia, designó a Breslau la denominación de “Fortaleza (Festung)”. Una de las ideas extendidas sobre la invencibilidad de Breslau es que nunca había sido bombardeada por los aviones de Estados Unidos y Gran Bretaña debido a que no entraba dentro del radio de acción. Karl Hanke, Gobernador del Partido Nacional Socialista (NSDAP) de Silesia, fue nombrado jefe de la guarnición. Más de diez batallones de construcción civiles (Baubataillonen) se dedicaron a levantar un anillo fortificado de 15 kilómetros a la redonda con tricheras, fortines y zanjas.

Originariamente la población tenía 625.000 habitantes, pero con la llegada de refugiados de Polonia y Prusia Oriental llegó hasta el 1.000.000, así que hubo de hacerse una evacuación masiva que dejó únicamente a 116.000 civiles en la ciudad. El 20 de Enero abandonaron la ciudad la población, la mayoría mujeres y niños pequeños, hacia Opperau bajo una tormenta de nieve y a -20ºC de temperatura y un hielo de medio metro de espesor, muchos caminando, otros en autobuses o camiones y otros en trenes hacia Sajonia, Baviera, Berlín o los Sudetes. Al día siguiente, el 21, por altavoces se anunció la orden: “Las mujeres y los niños, que abandonen la ciudad a pie en dirección a Opperau-Kanth”.

Todos los servicios de agua, gas y electricidad siguieron funcionando en la ciudad para los habitantes, así como los 26 hospitales (10 en la superfície y 16 subterráneos) e incluso una fábrica de tabaco que producía 600.000 cigarrillos diarios. Precisamente la única factoría que seguía trabajando en su cadena de montaje era la de Linke-Hoffman. Tan estrictas fueron las normas para que no cundiera la baja moral, que el segundo alcalde de Breslau, Wolfang Spielhagen, fue ejecutado y su cuerpo arrojado al Río Oder por hacer comentarios derrotistas. Pero tales medidas no redujeron el miedo cuando el 24 llegó el sonido de los combates procedentes de las localidad vecinas en Namslau y Oels a 35 kilómetros de Breslau. Para enfrentarse a tal amenaza los sitiados únicamente dispondrían para recibir refuerzos con el Aeropuerto de Gandau desde donde vendrían suministros por vía aérea.

Pocas eran las fuerzas para mantener la gran fortaleza de Breslau comandada por el general Johannes Krause. La mayor era la 609ª División de Infantería del general Siegfried Ruff, seguida por los cuatro Regimientos Mohr, Wehr, Saur y Hauf, el Regimiento SS Besslein, el 599th Batallón de Defensa Regional y el Batallón de Tropas de Guarnición. También se colocaron en la defensa a 2 batallones de las Juventudes Hitlerianas y a 26 batallones de la Volksturm formados por personas de 12 a 65 años, entre ellas algunas chicas. Más tarde llegaría vía aérea el 26º Regimiento Paracaidista (Fallschirmjäger) del comandante Herbert Trotz. Un total de 50.000 efectivos completaban la guarnición de Breslau, entre los que había 35.000 soldados regulares del Ejército Alemán (Wehrmacht) y 15.000 milicianos de la Volskturm. Gracias a la Fábrica de Markstadt se pudo disponer de 100 piezas de artillería repartidas en 32 baterías que variaban desde los 210 a 70 milímetros. Lo mejor eran los 7 tanques, un Panzer IV y seis Panzer II de la 31ª Brigada Blindada que dirigía el capitán Leo Hartmann. También un equipo de artefactos teledirigidos contaba con 96 tanquecitos Goliat.

Fortaleza de Breslau:
609ª División de Infantería
Regimiento Mohr
Regimiento Wehr
Regimiento Sauer
Regimiento Hauf
Regimiento SS Besslein
Regimiento Paracaidista
31ª Brigada Blindada
599th Batallón de Defensa Regional
Batallón de Tropas de Guarnición

Asedio de Breslau

El bombardeo sobre Breslau se inició a principios de Febrero de 1945 con artillería y aviación del I Frente de Ucrania del mariscal Iván Koniev . La Fuerza Aérea Roja arrojó toneladas de bombas sobre la ciudad, pero tuvo unas pérdidas muy altas en aparatos, entre estas murió el as soviético Iván Polbun el 11 de Febrero. Mientras bombardeaban las defensas, varios ejércitos cruzaron el Río Oder y en un movimiento envolvente en el que cayeron las localidades de Sakrau, Hundsfeld y Görlitz, pusieron a Breslau bajo asedio el 16 de Febrero.

Uno de los primeros intentos alemanes para debilitar a los asediantes rusos fue enviar tres tanquecitos teledirigidos Goliat contra el puente del Río Oder junto a Piekewitz, que explosionaron y volaron, quedando los rusos atrapados en la otra orilla, los cuales fueron masacrados por la infantería alemana que cargó a bayoneta. Como venganza los soviéticos iniciaron un asalto sobre la cochera de autobuses y el Parque Sur de la ciudad, pero muchachos de las Juventudes Hitlerianas los vencieron poniéndoles en retirada, aunque sufriendo los jóvenes alemanes más de 100 muertos.

Durante todo Febrero los intentos de penetración soviética continuaron sin éxito, gracias en parte al traslado desde aviones Junkers Ju 52 de la Luftwaffe del 26º Regimiento Paracaidista que influyó en estabilizar la situación. Otra de las razones de lo fácilmente defendible que estaba resultado proteger Breslau eran los suministros que llegaban de los Junkers 52 al Aeropuerto de Gandau y a una pista improvisada de aterrizaje en la Calle Káiser (Kaiserstrasse). No siempre los aeródromos funcionaban, en una ocasión 6 de 7 planeadores DFS-230 fueron derribados antes de aterrizar por el fuego enemigo. A lo largo de todo el asedio, la Luftwaffe pudo evacuar a 5.225 heridos y 512 especialistas.

Póster de propaganda en el que se muestra a los niños de las Juventudes Hitlerianas venciendo en batalla al Ejército Rojo sobre Breslau.

Los combates principales en ese período se centraron en torno a las Colinas de Liebichs, allí destacó el Regimiento SS Besslein que logró asombrosas proezas para mantener el frente, llegando a escribir muchos enamorados a esta unidad militar en diversos lugares: “Hier kämpfte das SS Regiment Besslein (Aquí estuvo el Regimiento Besslein de las SS)”. También intensamente violentos fueron los combates en torno a los 2 kilómetros desde el Parque de Südpark a la Calle Hindenburgplatz, sector en el cual los soviéticos utilizaron una táctica consistente en incendiar parte de las casas para matar a los defensores y antes de que las estructuras se derrumbasen con equipos bomberos apagaban el incendio y se ocultaban entre los restos. Otra táctica que usaron los soviéticos fue engañar a la población con un altavoz que hablando en alemán comunicó: “Habitantes de Breslau, la hora de la liberación ha llegado. Dos divisiones acorazadas, ya veteranas del este, han roto el cerco del asedio al sur de Breslau. Apresuraos a salir a la parte meridional de la ciudad para tender la mano a vuestros libertadores”, concluida la noticia muchos civiles fueron allí para a continuación ser bombardeados.

Para Marzo, el general Herman Niehoff fue elegido nuevo comandante de la Fortaleza de Breslau, el cual consiguió convencer a Hanke de que se separasen asuntos políticos con militares que tanto entorpecían las operaciones. Entre las nuevas medidas estuvo la de trasladar el cuartel general de Liebich-Höhe a los sótanos de la Biblioteca de la Universidad, teniendo que evacuar de allí los 550.000 libros, aunque por desgracia se destruyeron incendiados en un bombardeo soviético. Otra polémica novedad fue la de poner a trabajar a los niños de 10 años en adelante y a las niñas de 16. Pero la que causó más enfado fue la de incendiar barriadas enteras para que los escombros dificultaran a los soviéticos, estas fueron Kaiserbrück, Furstenbrück, Luter-Kirche, Canisius-Kirche, Scheitniger Stern o las calles Tiergartenstrasse, Memelstrasse, Götzenstrasse y Sadowastrasse, incluyendo la Facultad de Agricultura.

El 6 de Marzo se produjo una gran ofensiva soviética apoyada por un bombardeo sobre Breslau de 1.000 aviones. Al ponerse en marcha las vanguardias rusas fueron inmediatamente detenidas por los Regimientos Sauer y Wehl, destruyendo a 100 tanques soviéticos. Las Juventudes Hitlerianas en el cruce de la Calle Augusta y Calle Wilhelm acabaron con varios soldados rusos por un invento que unos niños de 12 a 13 años habían inventado consistente en una catapulta que lanzaba granadas. Dos niños llamados Walter Poyer y Martin Bittner lograron la Cruz de Hierro de Primera Clase: El primero por destruir a un cañón y un nido de ametralladoras; el segundo por matar a 15 soldados soviéticos y capturar 2 ametralladoras y un lanzallamas.

Día de Resurrección, 1 de Abril, el Ejército Rojo realizó otro de sus masivos bombardeos que precedían a una ofensiva, matando la metralla a los civiles que asustados salían de sus sótanos e incendiando gran parte de la ciudad, de hecho el fuego eliminó al 35% del cuerpo de bomberos que intentaron extinguirlo. Los aviones soviéticos de vuelo rasante destruyeron además dos tanques alemanes de la 31ª Brigada Blindada, estos aparatos tenían la ventaja de que despegaban desde la misma autopista empleada como aeródromo que iba de Breslau a Berlín. Cuando se inició el asalto terrestre, los paracaidistas alemanes y sus cañones de 88 milímetros fueron aniquilados. El Regimiento Mohr por otro lado encajó un 50% de bajas defendiendo el Aeropuerto de Gandau que finalmente cayó en manos rusas. Por todos sitios la ofensiva soviética fue demoledora, pero los alemanes en clarísima inferioridad numérica no les dejaron colarse por ninguna brecha en la ciudad. Casi el 80% de los edificios de la urbe resultaron destruidos. Ante tal resistencia espartana Hitler concedió a Hanke la Orden Alemana de Oro, máxima codecoración del Partido Nacional Socialista.

Asombrosas hazañas bélicas se realizaron durante el asedio. La más famosa fue la emboscada que los 3 tanques del capitán Leo Hartmann tendieron a una columna soviética el 18 de Abril. Aquellos tres solitarios blindados consiguieron poner al enemigo en retirada destruyendo 25 tanques soviéticos sin tener los alemanes bajas. De los 25 tanques, 13 los destruyó el carro de Hartmann, lo que le valió merecidamente la Cruz de Hierro.

Pero nada parecía poder equilibrar la situación. Los combates se hacían insoportables y también la vida en Breslau, ya que la mayoría de gente vivía en los sótanos conviviendo con las ratas. El 8 de Abril la humilde ciudad sufrió un bombardeo que acabó con las torres de su famosa catadral.

Ignorantes de lo que sucedía fuera de Breslau, los mandos repartieron a las mujeres y niños chocolate en honor del cumpleaños de Hitler el 20 de Abril. Cuando se supo la noticia de la muerte del Führer en Breslau el 1 de Mayo, la moral descendió por los suelos. Ese dia se realizó un último lanzamiento de suministros con Junkers 52 sobre la ciudad, así como el aterrizaje de 2 aviones Fisesler Fi 156 Storch en la Calle Káiser.

Rendición de los alemanes al Ejército Rojo en Breslau.

Viendo que la situación era deplorable en toda Alemania, a pesar de que Breslau todavía tuviese capacidad para resistir, el general Hermann Niehoff comprendió que iba a ser necesario negociar, pues en otras partes del Tercer Reich ya se estaba dialogando con los Aliados para la capitulación incondicional. El 4 de Mayo Niehoff finalmente fue convencido de rendirse gracias a la presión de una visita por representantes de la Iglesia Católica y Protestante de Breslau. Incluso fue presionado por un suceso inaudito, ya que miles de mujeres se manifestaron delante de la sede del Partido Nacional Socialista pidiendo que se parasen los combates.

El 5 de Mayo se acordó con los soviéticos una tregua, mientras tanto Niehoff con bandera blanca fue a las líneas soviéticas para negociar, siendo insultado y abucheado por las Juventudes Hitlerianas que le llamaban “cobarde” y “traidor”. La negociación se llevó a cabo entre Niehoff y el general ruso Vladimir Gluzdovski, acordando ambos que el Ejército Rojo garantizaría buen trato a la población civil y asistencia médica.

A las 14:00 horas del 6 de Mayo de 1945, Breslau se rindió a la Unión Soviética tras 79 días de asedio. Un dia después, 7 de Mayo, Alemania capituló en Europa.

Conclusión

Nada más pisar los soviéticos en Breslau el trato fue más correcto que otros sitios y no se produjeron desórdenes graves. No obstante, como los tratados de paz estipulaban que la ciudad había de ser entregada a Polonia, los habitantes alemanes fueron expulsados. La Universidad Leopoldina, el Museo de Breslau y las torres gemelas de Santa María Magdalena fueron dinamitadas e incendiadas para borrar cualquier vestigio de la cultura germana. Breslau fue entregada a Polonia en la Guerra Fría, la cual se pobló con 600.000 polacos y se la renombró Wroclaw.

Alemania sufrió en Breslau 6.000 muertos, 23.000 heridos y 20.000 prisioneros. Las pérdias materiales fueron de 4 tanques destruidos y 165 aviones derribados.

La Unión Soviética sufrió 60.000 bajas entre muertos, heridos y desaparecidos.

Gracias a la heroica resistencia de Breslau, el Ejército Rojo quedó detenido en Silesia y más de 3.200.000 alemanes pudieron escapar a Europa Occidental, salvando de ese modo la vida. El sacrificio no fue en vano.

 

Bibliografía:

Patrick McTaggart, ¡Asedio!. “Breslau: Muerte en el Oder”, Historia Inédita (2010), p.273-306

Editores de S.A.R.P.E., Crónica Política y Militar de la Segunda Guerra Mundial. “La larga lucha por Silesia”, S.A.R.P.E. (1978), p.2.203-2.208
http://en.wikipedia.org/wiki/Siege_of_Breslau
http://es.wikipedia.org/wiki/Breslavia