Tiger

Nombre: Tiger
Nacionalidad: Alemania
Compañía: Henschel
Motor: Maybach HL 230 P45 a 700 CV
Longitud: 8′ 45 m
Anchura: 3′ 7 m
Altura: 2′ 93 m
Blindaje: 25-100 mm
Autonomía: 120 km
Velocidad: 38 km/h
Peso: 57 toneladas
Tripulación: 5
Armamento: Un cañón KwK 36 L/56 de 88 mm y dos ametralladoras MG-34 de 7’92 mm
Historia:

El Tiger fue el tanque pesado por excelencia del Ejército Alemán y también de todos los blindados que tomaron partido durante la Segunda Guerra Mundial. Al servicio de la Alemania Nacionalsocialista, el escaso número fabricado de estos carros no modificó el rumbo de la contienda, aunque sí se convirtió en una auténtica pesadilla para los Aliados, quienes muy pronto comenzaron a ser víctimas de esta impresionante mole de acero, lo que elevó a este vehículo a la categoría de ser uno de los mejores y más letales inventos acorazados de la Historia Militar.

Desarrollo:

Adolf Hitler supervisó desde 1937 varios proyectos de tanques pesados para el Ejército Alemán, hasta que se decantó por un prototipo de la Compañía Henschel denominado VK 6501 que pesaba unas 65 toneladas de peso. Aunque inicialmente no se prestó mucha atención a este tipo de carros debido a los éxitos de los blindados medios como el Panzer III y IV durante la fase de la «Guerra Relámpago» o «Blitzkrieg», todo cambió cuando en 1941 entró en escena en el Frente Oriental de la Unión Soviética el tanque ruso T-34. A partir de entonces la Compañía Porsche y la Compañía Henschel compitieron por presentar su propio prototipo, de los cuales ninguno llegó a tiempo a su destino al atascarse ambos en el barro nada más descender del tren en Rastenburg el 19 de Febrero de 1942 y recorrer los 11 kilómetros hacia el campo de pruebas, sin obviar con el día 20 el primero falló en maniobrabilidad y el segundo en velocidad ante un test en el que estuvo presente el mismo Führer (coincidiendo con su cumpleaños). A pesar de aquellos inconvenientes, Hitler escogió el modelo VK 3001 de la Compañía Henschel que se caracterizó por un armatoste suspendido en barras de torsión y equipado con un tubo de un cañón de 88 milímetros Flak 88 KwK 36 L/56 capaz de perforar blindajes de 100 milímetros a 1.500 metros de distancia (lo que superaba a todos los blindados puestos en servicio por la URSS, Gran Bretaña o Estados Unidos), aprobándose desde ese mismo instante el modelo definitivo bautizado como VK 4501 H o Panzer PzKpfw VI, más conocido como Tiger.

Tanque Tiger con su largo cañón de 88 milímetros en la campaña de Túnez en 1943.

«Tigre» o Tiger, era un tanque con una estructura rígida y ausente de líneas sesgadas unida por 516 cordones de soldadura que se protegía por un robusto blindaje compuesto de 100 milímetros en el frontal, 60 milímetros en la parte superior del casco, 82 milímetros en la inferior, 25 milímetros en el techo y una torreta articulada mediante placas soldadas y gruesas de 26 milímetros que aportaban otros 110 milímetros de acero al cañón, 100 milímetros a su sección delantera y 80 milímetros a la sección trasera que a su vez estaba recubierta por una masa en forma de herradura, así como por una capa rugosa «zimmerit» de 100 kilogramos de pintura para evitar la adhesión de minas magnéticas. A este poder defensivo, había que añadir una potencia ofensiva muy considerable que incluía un cañón de 88 milímetros con 92 proyectiles, dos ametralladoras de MG-34 de 7’92 milímetros con 5.700 cartuchos de munición, seis tubos de granadas fumígenas y cinco tubos de metralla (para matar soldados enemigo en caso de encaramarse al vehículo). Igual de excelente era la suspensión del conjunto gracias a sus dieciséis ruedas repartidas en ocho cubos en cada lateral (unidos a otra rueda de rodaje más grande) que formaban dos filas de trebolsillo, cuyos ejes eran aguantados por barras de torsión con dos juegos de cadenas de 725 milímetros de anchura y 520 milímetros de marcha.

Muchas fueron las cualidades positivas del Tiger, aunque de igual manera contaba con otras desventajas muy significativas. Por ejemplo su diseño implicaba un gran coste industrial de producción en las Factorías Werk I, II y III de Kassel y Mittelfeld, saliendo de las cadenas de montaje únicamente 25 unidades mensuales (sólo en una ocasión se construyeron 104 carros el mismo mes), en parte debido a las exigencias de mejoras técnicas que los ingenieros recibían desde los frentes, además de que la obtención y procesamiento de los materiales era muy caro como los distintos tipos de acero al carbono medio, el níquel o el molibdeno. A esta problemática se sumaba la vulnerabilidad del carro a climas extremos (al frío porque congelaba las cadenas y a la arena del desierto que estropeaba su mecánica), así como a su escasa velocidad de 38 kilómetros por hora con una breve autonomía de 120 a 125 kilómetros debido a sus 567 litros de gasolina que ni su primer motor Maybach HL 210 de 12 cilindros en V a 645 caballos de vapor, ni su segunda planta motriz Maybach HL 230 P45 a 700 caballos de vapor consiguieron resolver. A raíz de estas deficiencias, solamente se fabricaron 1.350 tanques Tiger Ausf H a un coste de 250.800 marcos o «reichsmarks» y una inversión de 300.000 horas de trabajo por unidad, posteriormente rebautizados como Tiger Ausf E.

Segunda Guerra Mundial:

Oficialmente el 29 de Agosto de 1942, el Tiger recibió su bautismo de fuego cuando cuatro unidades del 502º Batallón Panzer Pesado fueron enviados al Frente Oriental y desplegados a las afueras de Leningrado sobre el sector de Mga, siendo su estreno un fiasco porque uno de los carros se hundió en el barro y tuvo que ser dinamitado por su propia dotación cerca de Torlowo. Aunque al poco tiempo los Tigers protegieron el «Pasillo de la Muerte» entre las Colinas de Sinaivino y el Lago Ladoga destruyendo a los primeros catorce tanques rusos (que a lo largo de la campaña al noroeste de Rusia se ampliarían a 163 carros abatidos), un segundo Tiger se averió y su tripulación tuvo que abandonarlo, antes de que soldados rusos capturaran al blindado y lo enviasen como trofeo a Moscú, donde fue visitado por Iósif Stalin y el mariscal Geoegi Zhukov, quienes a raíz del descubrimiento pusieron en marcha la construcción del tanque pesado Stalin IS-2.

Después de la debacle del Eje en la Batalla de Stalingrado a principios de 1943, inmediatamente se enviaron a las primeras columnas de las Waffen-SS que se estaban equipando con Tiger en Francia en dirección al sur del Frente Oriental con la finalidad de cubrir el repliegue desde el Cáucaso de las divisiones del Grupo de Ejércitos A que huían hacia Rostov y al este de Ucrania. A lo largo y ancho de este extenso territorio plagado de grandes llanuras y estepas, los Tiger demostraron ser excelentes máquinas en los espacios abiertos porque con su cañón de 88 milímetros abatieron con pasmosa facilidad a decenas de tanques rusos T-34, en alguna ocasión desde distancias muy lejanas de 3.000 metros. Así ocurrió en la contraofensiva lanzada por el mariscal Erich Von Manstein que acabó con la reconquista de la ciudad de Kharkov y el aplastamiento de numerosas formaciones blindadas enemigas en Belgorod, Poltava, Borissovka y la cuenca industrial del Donets, ya que los Tiger destruyeron a un total de 301 tanques soviéticos y 24 cañones a costa de encajar muy pocas bajas (la mayoría recuperables al ser las unidades reparadas en los talleres mecánicos de retaguardia).

Dotación de un Tiger.

En África el despliegue de tanques Tiger fue complicado porque desde Italia debían ser trasbordados en embarcaciones desde Calabria hacia Sicilia y posteriormente hasta Túnez para integrarse en el Afrika Korps del mariscal Erwin Rommel, haciéndolo todos como parte de los 501º y 504º Batallones Panzer Pesados. Una vez en el Desierto del Sáhara y la Cordillera del Atlas los carros adolecieron de graves problemas mecánicos a causa de la orografía y también por la falta de recambios para reparar las constantes averías, aunque desde el primer instante en que los Tiger entraron en contacto con el Ejército Estadounidense tras volar a 150 metros de distancia a dos tanques Lee M3 sobre un campo de olivos en Djedeida; los éxitos se fueron multiplicando al aplastar a las tropas norteamericanas, británicas y francesas libres en Djebel Halfa o a la hora de liquidar a 15 tanques Sherman en la Batalla del Paso de Kasserine. Desde entonces los Tiger mantuvieron una notable superioridad sobre sus rivales, pues perdieron dos unidades en Robaa a manos de un cañón anticarro de 57 milímetros y otros dos a manos de un blindado británico Churchill en Medjez-el-Bab a costa de acabar con 40 blindados en Medjez El-Bab, 20 en Medjerda, 41 en Ksatyr-Punt-du-Fahs y varios más en Tebourba y Béja, así como cientos de vehículos y cañones enemigos en Bir Montea y Djebel Halfa. Aunque al final todos la treintena de Tiger enviados a África fueron boicoteados por sus propias tripulaciones cuando el Eje se rindió a los Aliados en Túnez, hasta la fecha este modelo de carro pesado había provocado la destrucción de 301 tanques anglo-estadounidenses.

A mediados de 1943, el centenar de Tiger que sobre el Frente Oriental de Rusia formaban parte de la 1ª División SS Panzer «Leibstandarte Adolf Hitler», la 2ª División SS Panzer «Das Reich», la 3ª División SS Panzer «Totenkopf» y la 5ª División SS Panzer «Wiking» adscritas a las Waffen-SS, así como de la División Motorizada «Gross Deutschland» del Ejército Alemán, fueron reunidos para participar en la «Operación Ciudadela» durante la famosa Batalla de Kursk. El papel de estos carros fue excelente pase a la resistencia presentada por el Ejército Rojo en líneas de fortificaciones, campos de minas anticarro, emplazamientos de artillería, torretas de T-34 enterradas en el suelo y contraataques de formaciones blindadas, ya que en muchos sectores consiguieron abrirse paso liquidando a infinidad de carros enemigos, cañones ocultos y a centenares de soldados al rodar por encima de sus atrincheramientos. Aquel enfrentamiento que fue conocido como «la Batalla de tanques más Grande de la Historia» se libró sobre Ponyri, Teploye, Verchopeniye, Teterewino, Winogradowka o Beresov, pero especialmente en la Batalla de Batalla de Prokhorovka donde los Tiger eliminaron o dañaron a unos 200 carros enemigos, siendo la cifra total de tanques rusos destruidos en Kursk a manos del Tiger de 1.003 unidades, más un tren acorazado.

Simultáneamente en la Isla de Sicilia un grupo de 17 Tiger pertenecientes a la División Panzer «Hermann Goering» de la Fuerza Aérea Alemana (Luftwaffe) contuvieron la invasión de los Aliados en la «Operación Husky», causando estragos al Ejército Estadounidense en la Batalla de Gela, pero perdiendo algunos carros que volcaron por culpa de los grandes calibres disparados por los buques de la Flota Aliada. Aunque en algún instante complicaron las cosas a los invasores al destruirles 16 tanques Sherman en Vittoria, la totalidad de los 16 Tiger se perdieron porque sólo uno catalogado como el Nº222 fue evacuado en un transporte a Calabria. Una vez en Italia, defendieron el país en la Batalla de Anzio y la Batalla de Montecassino, pero también libraron choques contra los partisanos latinos en Massa Marítima y eliminaron en una emboscada a 22 carros Sherman en Grossetto (11 de estos los capturaron). Incluso sobre la «Línea Gótica» un solitario Tiger frenó a toda la Brigada Sudafricana y otros pocos paralizaron a la 2ª División de Infantería Neozelandesa en Mercatale Val di Pes, una zona a la que bautizaron como «Tiger Country» o «País de los Tigres».

Mientras tanto en el Frente Oriental se desarrolló la Batalla del Dniéper con una ofensiva de más de 1 millón de soldados del Ejército Rojo sobre Ucrania, peleando los Tiger sobre las áreas del Donets, Krivoi-Rog y Kíev, donde los Tiger protagonizarán acciones increíbles porque tan sólo entre Berdichev y Zhitomir aniquilaran 258 blindados soviéticos, sin obviar con que en Kirovograd un grupo de 17 unidades eliminó a 213 carros y 194 cañones enemigos (a costa de perderse 16 de la plantilla), entre Parchomovka y Kodelevka acabaron con 37 T-34 y 18 piezas de artillería (por 3 bajas propias) y en Kolomiya liquidaron a doce tanques y 98 cañones, además de que cuatro Tiger rechazaron a un centenar de vehículos en Krysino tras pulverizar a 54 de éstos, e incluso un solitario Tiger destruyó a 17 tanques rusos a las afueras de Kharkov (diez de estos en 30 minutos). Una vez iniciada la retirada desde Ucrania hacia los Cárpatos en Moldavia, los Tiger contribuyeron a la liberación de la «Bolsa de Korsun-Cherkassy» porque a costa de perder 4 unidades, dejaron fuera de combate a nada menos que 347 carros rusos, a veces librando acciones tan increíbles como desintegrar a un tanque pesado Stalin IS-2 a 3.900 metros de distancia en el Río Styr, o dejando ardiendo sobre el terreno a un buen puñado de los 200 blindados incendiados en la Batalla de Târgu Frumos por la División Motorizada «Gross Deutschland».

La campaña de Normandía fue el teatro de operaciones de mayor transcendencia para los Tiger porque durante la lucha sobre el paisaje de setos y matorrales conocidos como los «bocages», consiguieron aniquilar a más de 1.000 tanques Sherman y otros tantos cientos de blindados y vehículos de todo tipo del Ejército Estadounidense y de las fuerzas de la Commonwealth. De hecho, el episodio más increíble que sería bautizado como la Batalla de Villers-Bocage, tuvo lugar 8:30 de la mañana del 13 de Junio de 1944 cuando un solitario Tiger al mando del teniente Michael Wittmann (que anteriormente había eliminado 119 carros soviéticos en el Frente Oriental), emboscó en la Carretera de Bayeaoux a una columna del 4º Regimiento de Caballería Británico «Country of London», destruyendo un total de veintisiete tanques enemigos (veinte Cromwells, cuatro Shermans y tres Stuart M3), catorce blindados ligeros Bren Carrier y catorce transportes de tropas, lo que constituyó un récord jamás superado dentro de la Historia Militar Acorazada. A pesar de todo no fue el único hito de los Tiger en Normandía porque fueron decisivos durante la Batalla de Caén a la hora de paralizar una ofensiva de 877 tanques anglo-canadienses de los que pulverizaron 40 (el resto de pérdidas las provocaron otros modelos de Panzer); aunque también en Giberville eliminaron sin bajas propias a 14 tanques escoceses Sherman de la versión «Firefly» (con cañones largos capaces de penetrar al Tiger); e incluso se dieron increíbles acciones individuales como que un sólo Tiger acabó con 15 tanques ingleses a las afueras de Falaise y otro con 10 más disparando a 400 metros de distancia en Saint Pierre-Ganivet.

Tiger en una aldea de Europa Occidental.

El declive de los Tiger comenzó con la «Operación Bagration» lanzada por el Ejército Rojo contra el Grupo de Ejércitos Centro en Bielorrusia, ya que muchos quedaron aislados y hubieron de ser destruidos por sus propias tripulaciones para evitar su captura, aunque aún así demostraron ser excelentes máquinas porque tan sólo en el sector de Orsha liquidaron a 128 blindados soviéticos a costa de perderse 12 unidades. También se comportaron en la retirada de los Países Bálticos sobre Estonia y Letonia debido a que destrozaron otros 156 tanques rusos, exactamente igual que en la evacuación de Memel porque pulverizaron a 139 más e incluso en la «Bolsa de Curlandia» porque las ocho unidades que permanecieron atrapadas dejaron ardiendo sobre el terreno a 63 carros. Los nuevos modelos de tanques de los Aliados como el soviético Stalin IS-2, el estadounidense Hellcat M-18 o el británico Comet no supusieron un problema porque los Tiger siguieron dominando el terreno a la defensiva en la «Operación Market-Garden» sobre Holanda, en la campaña de Alsacia y Lorena, y en la Batalla de Gumbinen por destruir a 60 T-34 y Stalin IS-2.

La Batalla de las Ardenas sobre Bélgica fue la última campaña en que los Tiger participaron agrupados masivamente en las divisiones acorazadas de las Waffen-SS, logrando acabar con numerosos tanques del Ejército Estadounidense hasta que los germanos fueron empujados hacia la frontera de la «Línea Sigfrido» con Alemania en 1945. Simultáneamente en el Frente Oriental, el Ejército Rojo desencadenó la ofensiva del Río Vístula, donde los Tiger destruyeron a 125 blindados enemigos cubriendo la retirada del Ejército Alemán en Prusia Oriental y Danzig, al mismo tiempo en que fracasaban en la «Operación Konrad» durante la Batalla de Budapest porque liquidaron a 28 carros (perdiéndose 6 Tiger). Precisamente en Hungría hubo 13 Tiger que sirvieron en el Ejército Húngaro durante la Batalla del Lago Balatón y también una unidad italiana en Prusia bajo el mando del alférez Alfredo Carpaneto que eliminó a 50 blindados enemigos.

Con la ruptura del Frente Occidental por el Río Rin, los Tiger defendieron su patria en el Ruhr, en donde uno llegó a destruir un tanque norteamericano Pershing M-26 al colarle el proyectil por el agujero del cañón de la torreta durante la defensa de Eldorf; aunque otras unidades se distinguieron al este de Alemania porque eliminaron a 172 blindados del Ejército Rojo en la ruptura del cerco de Küstrin, a otros 55 en Sachsendorf y a 55 carros del Ejército Polaco en la Batalla de Bautzen. De hecho los últimos Tiger combatieron en la Batalla de Berlín, destacando cinco de estos tanques en la defensa de la Torre Antiaérea del Zoo y siendo el último superviviente destruido por los demás carros rusos al inicio de la Avenida Unter den Linden, justo a 100 metros de la Puerta de Brandenburgo.

Terminada la Segunda Guerra Mundial sobre Europa en 1945, el tanque Tiger había sido el blindado más temido por los Aliados. De hecho la simple palabra de «Tiger» en el campo de batalla, fue causa en infinidad de ocasiones para que centenares de soldados soviéticos, británicos o estadounidenses abandonasen las posiciones y huyeran a la seguridad de la retaguardia. Este importante factor psicológico, junto a sus hazañas bélicas como la del teniente Michael Wittman en la Batalla de Villers-Bocage, fueron suficientes para que se considerase al Tiger como a uno de los mejores carros del siglo XX.

 

Bibliografía:

-Juan Campos Ferreira, Tigers, La Garra Acorazada de la Panzerwaffe, «Tiger I SdKfz 181», HRM Ediciones (2018), p.17-223
-Roger Ford, Grandes Tanques del Mundo, «El temible Tiger», Libsa (2003), p.47-54
-Francisco Javier Ormeño, Carros Tiger en la Batalla de Kursk, el depredador perfecto, Revista Serga Nº56 (2008), p.34-42
-Editores de S.A.R.P.E., Crónica Política y Militar de la Segunda Guerra Mundial, «PzKpfw.VI Tiger», S.A.R.P.E. (1978), p.1.657
-Roberto Hernández Martínez, Tiger I: La Leyenda de la Panzerwaffe, WW2 Global Project Magazine (2015), p.23-24