MP-18

El MP-18 fue uno de los primeros subfusiles surgidos en el siglo XX. Construido por Alemania en la Primera Guerra Mundial, estaría presente en todos los conflictos de baja intensidad de la “Era de Entreguerras”, así como al servicio de muchos países en la Segunda Guerra Mundial

El origen del MP-18 alemán se remontó a la fabricación por parte de Italia de la primer arma tipo metralleta, concretamente el Villar-Perosa, que tantos buenos resultados cosechó en el Frente de los Alpes durante la Primera Guerra Mundial. A raíz de la entrada en servicio de este subfusil, también Alemania precisó de uno similar que pudiese enfrentarse en iguales condiciones a los italianos, por lo que en 1915, la Comisión Alemana para Pruebas de Fusiles de Spandau encargó al empresario Hugo Schmeisser de la Compañía Bergmann Waffenfabrik la inmediata fabricación del MP-18.

Metralleta-Subfusil MP-18.

Inicialmente catalogada como “ametralladora ligera” y posteriormente como “subfusil de asalto”, se fabricaron un total de 5.000 metralletas MP-18 en la Gran Guerra. Este arma de 81’5 centímetros de longitud tenía un diseño totalmente nuevo para la época consistente en un cajón de mecanismos tubular con agujeros en el cañón para evitar el sobrecalentamiento y facilitar la expulsión de gases, así como un cargador de tambor al principio que más tarde fue sustituido por uno recto de entre 20 y 32 cartuchos de 9 milímetros, lo que proporcionaba al conjunto un peso de 4’18 kilogramos, un alcance de 150 metros y una cadencia de tiro de 400 a 450 disparos por minuto.

Durante la Primera Guerra Mundial, el subfusil MP-18 recibió su bautismo de fuego en la “Ofensiva de Primavera” de 1918 que el Ejército Alemán desencadenó contra Francia, hasta que por lo menos las tropas germanas fueron detenidas a las puertas de París en la Segunda Batalla del Marne, en donde esta metralleta fue especialmente utilizada por las fuerzas especiales de las Tropas de Asalto (Stosstruppen) con las que irrumpieron en las trincheras enemigas y aniquilaron a numerosos defensores. Desgraciadamente la MP-18 entró en servicio demasiado tarde porque los alemanes comenzaron a retroceder en el Frente Occidental, siendo empleada básicamente como un arma defensiva para frenar los ataques de británicos, franceses y estadounidenses durante la “Ofensiva de los 100 Días”. También Turquía, que por aquel entonces formaba parte de la coalición con Alemania en los Imperios Centrales, introdujo algunos MP-18 en el Ejército Otomano, con los que las tropas turcas lucharon en el Frente de Oriente Medio.

Soldado alemán con máscara antigás de la Primera Guerra Mundial en el Frente Occidental, lleva un subfusil MP-18, cuando todavía tenía el cargador en forma de tambor.

Terminada la Gran Guerra en 1918, Alemania continuó operando con los subfusiles MP-18 entre sus filas como parte del equipo de los soldados del Ejército de la República de Weimar (Reichswehr) y los Cuerpos Libres (Freikorps) de extrema derecha que con dichas armas contribuyeron a aplastar la Revolución Espartaquista de 1918 y posteriormente los levantamientos comunistas durante la Guerra Civil Alemana en Berlín y Baviera. Simultáneamente a esta época que coincidió con el desarrollo de Guerra Civil Rusa entre 1918 y 1924, algunos MP-18 fueron adquiridos por el Ejército Blanco para enfrentarse a las tropas del Ejército Rojo sobre las estepas de Rusia y Siberia.

Con la llegada de la década de 1930, tanto Bolivia como Paraguay compraron MP-19 que utilizaron para masacrarse entre sí durante la Guerra del Chaco de 1932 a 1935 que se libró en el interior de Sudamérica. También la España Nacional y la España Republicana durante la Guerra Civil Española de 1936 a 1939, adquirieron MP-18 para sus respectivas fuerzas armadas; así como la China del Kuomintang y Japón dentro del marco de la Guerra Sino-Japonesa de 1937 a 1939 (curiosamente los nacionalistas chinos comprarían la patente mediante la que producirían este arma a través de las Factorías Qingdao).

Tropas chinas del Ejército de Nankíng (satélite de Japón) en la Segunda Guerra Mundial con metralletas MP-18.

Básicamente fueron los miembros del Eje aquellos países que utilizaron los MP-18 en la Segunda Guerra Mundial, especialmente Alemania y Japón, la primera durante la invasión de Polonia de 1939 y a lo largo de las operaciones antipartisanas sobre Europa Oriental, mientras que la segunda en su expansión por el Sudeste Asiático y el Océano Pacífico. También Finlandia obtuvo MP-18 con los que defendió la “Línea Mannerheim” en el contexto de la Guerra Ruso-Finesa de 1939 a 1940; Rumanía como armas policiales en las milicias de la Guardia de Hierro entre 1940 y 1941; y Thailandia en diversos escenarios que incluyeron la Guerra Franco-Thailandesa de 1940 a 1941, la invasión de Birmania de 1942 y en el ataque al Yunnan sobre China en 1943. Respecto a las fuerzas colaboracionistas del Eje, la Francia de Vichy encuadró MP-18 en la Milicia Francesa, la República de Indonesia patrocinada por Japón en la Fuerza Voluntaria (PETA), la China Nacional Reorganizada títere de Tokyo para el Ejército de Nankíng, e incluso nacionalistas malayos antibritánicos ejercieron con este subfusil operaciones antiguerrilleras en Malasia.

Dentro del bando de los Aliados, únicamente la Unión Soviética, China, Holanda y Brasil fueron las cuatro potencias que contaron con unos pocos MP-18 entre sus efectivos que antes del conflicto habían sido comprados a Alemania. No obstante en el caso de Polonia, concretamente la Resistencia Polaca del “Armia Krajowa”, dispuso de numerosos MP-18 capturados a los alemanes; así como los guerrilleros del Ejército de Liberación Coreano que operaban en Corea, por aquel entonces ocupada por el Imperio Japonés.

Policía de las SS registra a unos judíos arrestados en Polonia armado con un subfusil MP-18 al hombro.

Terminada la Segunda Guerra Mundial en 1945, el MP-18 fue retirado del servicio en favor de los nuevos fusiles de asalto, aunque algunos países continuarían operando con esta metralleta hasta avanzada la Guerra Fría como por ejemplo Portugal, Suiza, Irlanda, Colombia y Yemen. Hasta entonces, se habían fabricado un total de 35.000 subfusiles MP-18 a lo largo de todo el siglo XX.

 

Bibliografía:

-Carlo Caranci, El MP-18/1, Revista Serga Nº95 (2015), p.46-47
-http://en.wikipedia.org/wiki/MP_18