Yamato

Nombre: Yamato
Nacionalidad: Japón
Constructora: Arsenal Naval de Kure
Tipo: Superacorazado
Clase: Yamato
Eslora: 256 metros
Manga: 38′ 9 metros
Peso: 71.659 toneladas
Velocidad: 27 nudos
Blindaje: 400-200 milímetros
Planta motriz: 12 Calderas Kampon a 4 turbinas de vapor
Tripulación: 2.332 hombres
Botadura: 8 de Agosto de 1940
Aviones: 7 hidroaviones Mitsubishi F1M2 “Pete”
Armamento:
·9 cañones de 460 mm en tres torretas triples
·12 cañones de 155 mm en cuatro torretas triples
·12 cañones de 150 mm
·25 ametralladoras AA de 25 mm
Historia:

El superacorazado Yamato fue el buque más robusto y poderoso jamás construido en la Segunda Guerra Mundial. Este temible navío botado por Japón que superaba en blindaje y potencia de fuego a cualquiera que pudiesen desplegar los Aliados, se haría popularmente famoso por su intervención “kamikaze” en la Batalla de Okinawa.

Desarrollo:

Con la invasión de Japón a Manchuria en 1931 que propició la ruptura del Tratado Naval de Washington firmado en 1922, la Marina Imperial Japonesa tuvo libertad de tonelaje para producir grandes navíos de guerra y por ello comenzó el diseño de los dos superacorazados Yamato y Musashi. Así fue como el 4 de Noviembre de 1937 se inició la construcción del primero en el Arsenal Naval de Kure situado en la prefactura de Hiroshima (curiosamente se manipularon los planos originales que debían mostrar a la opinión pública y a los inspectores extranjeros para evitar que descubrieran como habían duplicado el límite permitido de las 36.000 toneladas reglamentarias y los 406 milímetros fijados en el armamento). Tres años más tarde, el 8 de Agosto de 1940, finalmente fue botado en Kure el Yamato, cuya denominación simbólica hizo referencia al Imperio Yamato, el primer nombre histórico de Japón.

Construcción del acorazado Yamato en el Arsenal Naval de Kure.

A nivel estructural el superacorazado Yamato tuvo unas enormes dimensiones de 263 metros de longitud, 256 metros de eslora y 38’9 metros de manga, más un peso de 71.659 toneladas con capacidad para flotar con 2.332 tripulantes y un blindaje consistente en 400 milímetros de acero en los laterales, 200 milímetros en la sección central y 650 milímetros en las torretas. Movido por una propulsión de doce calderas impulsadas por cuatro turbinas de vapor y conectadas a cuatro hélices tripalas, el buque alcanzaba los 27 nudos de velocidad, disponía de una autonomía con carburante para navegar 7.200 millas náuticas y era capaz virar 180º en tan sólo 500 metros. Respecto al armamento el navío poseía un poderoso arsenal de nueve cañones de 460 milímetros en tres torretas triples (dos a proa y una a popa con un alcance de 42 kilómetros el proyectil); doce cañones de 155 milímetros en cuatro torretas triples (dos en el centro, una a proa y una a popa); doce cañones de 127 milímetros (en seis montajes individuales a cada lado del buque); y veinticuatro piezas de artillería antiaérea de 25 milímetros sobre la superficie; además de dos catapultas con grúa para siete hidroaviones de reconocimiento Mitsubishi F1M2 “Pete”.

Batallas de Midway y Golfo de Leyte:

Solamente diez días después de producirse el ataque de Japón sobre Pearl Harbor que implicó la entrada de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial, el 17 de Diciembre de 1941 el superacorazado Yamato entró a formar parte de la 1ª División de Acorazados junto a los más antiguos Nagato y al Mutsu. Una vez incluido en esta unidad y tras sólo dos meses de servicio, el 12 de Febrero de 1942 el Yamato fue convertido en el buque insignia de la Marina Imperial Japonesa y en el puesto de mando del almirante Isoroku Yamamoto.

Superacorazado japonés Yamato.

Oficialmente la primera misión del acorazado Yamato fue escoltar a la Flota Combinada del almirante Isoroku Yamamoto hacia el Océano Pacífico Central para tomar parte en la Batalla de Midway librada el 4 de Junio de 1942 que acabó con una desastrosa derrota y la pérdida de cuatro portaaviones japoneses. De vuelta a Japón, el 27 de Mayo de 1942 la nave zarpó de Hiroshima rumbo a la Base de Truk en las Islas Carolinas, donde durante el trayecto sufrió el ataque de cuatro torpedos disparados por el submarino estadounidense USS Flying Fish de los que afortunadamente ninguno alcanzó el blanco y pasaron de largo.

En el verano de 1942 el Yamato se dispuso a participar en la Batalla de Guadalcanal cuando se suspendió su partida de la Isla de Truk debido a que no había recibido desde Japón la munición requerida para los proyectiles de 460 milímetros y tampoco la oficialidad disponía de mapas fiables sobre los fondos marinos de las Islas Salomón. Así fue como durante todo el resto del año el acorazado permaneció inactivo, siendo el buque apodado por sus propios marineros como “Hotel Yamato”. A raíz de esta prolongada estancia fuera del servicio, el 11 de Febrero de 1943 el Yamato perdió su categoría de buque insignia de la Marina Imperial Japonesa en favor de su gemelo Musashi que curiosamente acababa de recalar en Truk.

El 16 de Agosto de 1943 el Yamato abandonó la Base Truk después de un año de estancia en las Islas Carolinas para realizar una serie de misiones de escolta a los convoyes que hacían la rura marítima entre Japón y el Pacífico Sur. Durante estas operaciones el submarino norteamericano USS Skate alcanzó al acorazado con un torpedo y le abrió una brecha de 25 metros de ancho bajo el casco, por lo que nuevamente tuvo la nave hubo de retirarse al puerto de Kure y efectuar reparaciones. Una vez completados los arreglos, en Abril de 1944 dejó Japón y los días 19 y 23 de Junio participó en la Batalla del Mar Filipinas cubriendo la retaguardia de una maltrecha Marina Imperial Japonesa a la que le fueron hundidos tres portaaviones.

Acorazado Yamato navegando a toda máquina durante una misión.

La Batalla del Golfo de Leyte librada el 23 de Octubre de 1944 fue la oportunidad del Yamato para demostrar su poderío en un combate real. De hecho nada más comenzar la lucha, el superacorazado que navegaba por el Estrecho de Palawán fue víctima de un bombardeo de aviones norteamericanos procedentes del portaaviones USS Essex que le impactaron con dos bombas perforantes, aunque sufriendo daños muy leves gracias a su blindaje (precisamente tal era la fiabilidad que cuando fue hundido el crucero insignia Atago, el almirante Taleo Kurita trasladó su bandera al Yamato). A la mañana siguiente, el 24 de Octubre, el acorazado se encontró de frente con seis portaaviones y siete destructores de la Flota Estadounidense (US Navy), a los que puso en retirada tras varias salvas de los cañones de 460 milímetros e incluso separó de la formación al portaaviones USS Gambier Bay que posteriormente resultaría hundido por embarcaciones menores. Lamentablemente el 25 de Octubre la Marina Imperial Japonesa comprendió que había sido derrotada y suspendió la Batalla del Golfo de Leyte para refugiarse con sus buques en Japón, siendo el Yamato estacionado en Kure donde permanecería más de medio año (el 19 de Marzo de 1945 fue víctima de un ataque aéreo que salvo por el impacto de una bomba sobre el puente, no sufrió ningún avería de consideración).

Hundimiento en Okinawa:

Bajo el nombre de “Operación Ten-Go”, la Marina Imperial Japonesa desarrolló la última ofensiva naval de la Segunda Guerra Mundial con una escuadra de diez buques entre los que se encontraba el superacorazado Yamato a la cabeza, junto al crucero Yahagi y ocho destructores. Al mando del vicealmirante Seiichi Itô, el buque zarpó del puerto de Tokuyama a las 15:20 horas del 6 de Abril de 1945 con un depósito de combustible sólo lleno para la ida porque se esperaba que cumpliera una misión “kamikaze” consistente en irrumpir en las Islas Ryûkyû donde estaba teniendo lugar la Batalla de Okinawa, para a continuación atacar por sorpresa a los buques norteamericanos hasta agotar la munición y posteriormente encallar en la arena del archipiélago (la tripulación descendería y se uniría como infantería a las filas del Ejército Imperial Japonés).

Aviones estadounidenses Hellcat y Helldriver trituran al Yamato con sus bombas mientras el acorazado se defiende inútilmente con sus piezas de artillería antiaérea. Arte digital.

A las 8:23 horas del amanecer del 7 de Abril de 1945, un avión de reconocimiento norteamericano interceptó al Yamato rumbo a la Isla de Okinawa. Acto seguido la Flota Estadounidense respondió con una gigantesca fuerza aérea compuesta por 386 aviones entre Corsairs, Hellcats, Avengers, Helldrivers y Wildcats procedentes de los portaaviones USS Belleau Wood, USS Bennington, USS San Jacinto, USS Hornet, USS Bunker Hill, USS Hancock, USS Bataan, USS Cabot, USS Intrepid, USS Langley y USS Yorktown.

Justo a las 12:30 horas la primera oleada compuesta por 280 aviones avistó al Yamato navegando a 24 nudos entre la Isla de Kyûshû y las Islas Ryûkyû. Inmediatamente al descubrimiento de los aparatos, el buque tocó zafarrancho de combate y los destructores comenzaron a rodearle para protegerle de los torpedos. Así fue como a las 12:37 horas el primer avión se desvió de su formación hacia al acorazado mientras el resto maniobraba de manera aleatoria sorteando una pantalla de fuego antiaéreo a los que se sumaron las piezas de 460 milímetros (previamente manipuladas para que los proyectiles explosionasen metralla a 1.000 metros). Sin embargo y a pesar de las medidas defensivas, un aparato encajó la primera bomba sobre el barco destruyendo dos piezas de artillería antiaéreas de 25 milímetros, así como una segunda poco después que abrió un agujero sobre cubierta, una tercera que destrozó la sala de radar y dos más que pulverizaron los pañoles de munición de una de las torreta de 155 milímetros tras matar a toda la dotación (salvo un artillero que sobrevivió a la batalla). Algunos minutos más tarde, a las 12:45 horas, el primer torpedo impactó a babor, seguido por otros dos en el mismo costado que provocaron una escora de 5º y daños en las calderas, lo que redujo la velocidad de la nave a 18 nudos. Solamente la intervención de 30 cazas japoneses Zero que ahuyentaron a los atacantes, facilitaron al Yamato disfrutar de un respiro para evaluar la situación.

Explosión en forma de hongo del Yamato justo antes de ser hundido. La columna de humo ascendió a 6 kilómetros de altura y se vio desde Japón.

A las 13:00 horas de aquel 7 de Abril de 1945, la segunda oleada de aviones sobrevoló el Yamato y comenzó el bombardeo contra el acorazado. Rápidamente la nave recibió tres torpedos a babor que escoraron todavía más el barco y le atascaron el timón, por lo que a partir de entonces sólo pudo navegar en círculos. Simultáneamente desde el aire, cuatro bombas arrasaron la cubierta y mataron a centenares de marineros; aunque de forma milagrosa las piezas de artillería antiaérea continuaron disparando sin cesar hasta derribar 10 aviones estadounidenses y matar a 12 pilotos. Desgraciadamente los daños eran tan graves que a las 14:05 horas se ordenó la evacuación del buque mientras la tripulación saltaba por la borda y abandonaba a los heridos en el interior. Fue entonces cuando varios torpedos volvieron a impactar por estribor y el acorazado volcó de babor aplastando a varios marineros que flotaban. Una vez la nave estuvo boca abajo, las torretas de 460 milímetros se desprendieron en el agua y con su peso crearon una fuerza de succión que absorbió a centenares de personas en la superficie. Sin embargo lo peor sucedió al explosionar los dos pañoles de munición de proa porque se produjo una gigantesca explosión que a las 14:23 horas partió el acorazado en dos mitades y levantó una columna de humo en forma de hongo que se elevó 6 kilómetros (y que incluso se contempló de las costas de la Isla de Kyûshû a 160 kilómetros de distancia), antes de que finalmente el Yamato se hundiera bajo el manto azul del Océano Pacífico tras un saldo de 2.050 marineros muertos (y sólo 282 supervivientes), lo que convirtió el suceso en una de las mayores tragedias navales de la Historia.

Cultura:

Terminada la Segunda Guerra Mundial en 1945, el superacorazado Yamato se convirtió en todo un icono cultural de la ingeniería humana y también en un símbolo nacional de Japón. El primer monumento al barco se erigió junto al Cabo Inutabu en 1968; mientras que media década después, en 1974, se emitió una serie de televisión titulada Acorazado Estelar Yamato, cuyo argumento se basaba en que el Yamato sobrevivía a la Guerra del Pacífico y se convertía en una nave espacial que viajaba por el universo para defender el Planeta Tierra de unos malvados extraterrestres.

Hasta el año 1984 el pecio del acorazado Yamato no apareció cuando finalmente unos submarinistas localizaron los restos hundidos a una distancia situada a 160 kilómetros al sureste de la Isla de Kyûshû. A partir de entonces el interés renació como por ejemplo con la producción en 2005 de la película Hombres del Yamato (Otoko no Yamato) y la inauguración en Kure del Museo del Yamato con una maqueta a escala 1:10 de 26’3 metros de longitud.

El acorazado Yamato fue sin duda el buque más poderoso construido en la Segunda Guerra Mundial. Superior a cualquier buque de su tipología, de ahí la catalogación de “superacorazado”, el Yamato apenas tuvo ocasión de medir sus fuerzas y como muchos otras barcos de su generación, cayó víctima de los portaaviones y de sus aparatos embarcados. No obstante y a pesar de este trágico final en términos bélicos y humanos, el Yamato escribió una de las epopeyas navales más increíbles de la Historia Militar.

 

Bibliografía:

-Francisco Calvo, Acorazado Yamato. El poder del Sol Naciente, Revista Serga Nº 80 (2012), p.44-52
-José Antonio Peñas, La trágica singladura final del Yamato, Revista Muy Historia Nº91 (2017), p.80-81
-http://en.wikipedia.org/wiki/Japanese_battleship_Yamato