Partido Nacional Fascista

 

Oficialmente la palabra “fascista” tintó semánticamente a los Fasci di Combattimmento en Octubre de 1919 durante el denominado I Congreso Fascista celebrado en Trieste.

Desde ese primer congreso hasta el II Congreso Fascista de 1920, los Fasci di Combattimmento contaban con 120 representantes políticos en Milán y más de 30.000 afiliados.

Por aquel entonces la táctica de Benito Mussolini fue la de azuzar verbalmente contra Yugoslavia reclamando los territorios que a Italia por derecho le tocaba obtener tras la Primera Guerra Mundial. Para ello aglutinó a diversos partidos irredentistas (el irredentismo era la ideología expansionista para ocupar las zonas habitadas por italianos étnicos) en torno a un bloque llamado Fascio.

Los primeros fascistas al principio del movimiento. Benito Mussolini aparece en medio de la fotografía tomada en 1920.

Cuando por fin el Fascio de Mussolini se constituyó como fuerza política a final del año 1920, el movimiento contaba con 830 Fasci di Combattimmento y 200.000 afiliados. Para Abril de 1921 ascendía a 1.500 Fasci di Combattimento y más de 250.000 afiliados. Gracias a aquel espectacular crecimiento, Mussolini pudo presentarse a las elecciones de Mayo de 1921 a nivel nacional.

Programa Fascista (Elecciones 1921):
·Defensa del obrero, el campesinado y las clases medias.
·Acuerdo de industriales con la clase obrera.
·Anexión de Dalmacia a costa de Yugoslavia.
·Italianización e identidad de la patria.

Aquel mismo año 1921 se fundó el Partido Comunista de Italia (PCI) bajo el liderazgo de Amade Bordiga. La razón de la creación de este partido es que se fragmentó del Partido Comunista Italiano al negarse a integrarse dentro de la Internacional Comunista ubicada en Moscú, Rusia. Tal y como prometió a sus seguidores, el Partido Comunista Italiano se adhirió a la Internacional Comunista y se presentó como una posible solución ante los socialistas, los liberales y los fascistas. Ese mismo año de su fundación ya consiguió 58.000 afiliados.

Las elecciones de 1921 otorgaron la victoria al Partido Socialista Italiano que obtuvo 122 escaños, convirtiéndose el candidato Giovanni Giolitti en Presidente del Gobierno. En segundo lugar quedó el Partido Popular Italiano con 108 escaños, el Fascio con 55 escaños y el Partido Comunista Italiano con 15 escaños.

Discurso de Benito Mussolini en un mítin político rodeado de sus seguidores.

Mussolini se sentía contento por el resultado porque obtuvo representación en localidades medianas y pequeñas como Ferrera, Trieste, Pavia, Módena, Vicenza, Perusa y Reggio Emilia. De los 55 escaños hubo el mismo número de fascistas elegidos, los más importantes aparte de Mussolini fueron Costanzo Ciano, Dino Grandi, Cesare Maria de Vecchi, Alberto di Stefani, Giacomo Acerbo, Dario Lupi o Michele Terzaghi.

Al mismo tiempo que los fascistas disfrutaban de sus escaños en el Parlamento, los Fasci di Combattimmentto, conocidos en seguida como los Camisas Negras, provocaban altercados en las calles y violencia urbana contra los opositores enemigos. Tales acciones les aportaron una imagen ante los italianos de un Estado seguro que tanto anhelaba la gente, ya que barrían las huelgas y manifestaciones de la izquierda.

El 13 de Junio de 1921 los Camisas Negras agredieron al diputado comunista Francesco Misiano, arrastrándolo por la sala del Parlamento, caso único en la democracia italiana. Poco después las escuadras de Amerigo Dumini marcharon sobre Sarzana y en Septiembre lo hicieron sobre Rávena. Del lado contrario la violencia de los comunistas tampoco cesó, pues aquel verano de 1921 un total de 18 fascistas fueron asesinados por un ataque de miembros de extrema izquierda. Preocupado por el clima de tensión, al Gobierno no le quedó más remedio que pactar una pacificación con los fascistas a cambio de liberar de la cárcel a un camarada suyo llamado Carrara Ricci.

Oficialmente el 7 de Noviembre de 1921 se constituyó el Partido Nacional Fascista (Partido Nazionale Fascista) en el Congreso Augusteo de Roma. Lideraba a la formación Mussolini con Michele Bianchi Bianchi como secretario general y Giovanni Marinelli como secretario administrativo. Los otros altos cargos fueron para Francesco Giunta, Achille Starace, Giovanni Giuriati y Augusto Turati.

Hasta Diciembre de 1921 no fue aprobado el Estatuto del Partido Nacional Fascista. Durante ese tiempo se hicieron cuantiosas reformas internas para administrar mejor todas las delegaciones del territorio italiano. Los jefes de escuadra,”Ras” pasaron controlar las Secciones Provinciales de Escuadras de Acción y los Grupos de Competencia. Se formó también la Vanguardia Juvenil Fascista para los adolescentes, los Grupos Femeninos para mujeres y los Grupos Universitarios Fascistas (GUF) para estudiantes.. El emblema oficial del Partido Nacional Fascista fue un fascio romano compuesto por 30 varas unidas por una cinta de cuero roja y un hacha.

Principal objetivo del Partido Fascista era evitar la bolcheviquización de Italia, propugnando para ello la costrucción de un Estado fuerte que garantizase las propiedades privadas y al mismo tiempo el bienester de los trabajadores y la clase obrera. El potencial único del fascismo fue su carácter populista, es decir, narraba lo que la gente quería oír. Influyó mucho su jerarquización ordenada y profesionalización de sus componentes que a mirada de los votantes aportó una impresión de fueza, seguridad y orden que tanto desean los ciudadanos.

Mientras el Partido Nacional Fascista seguía creciendo imparable en Italia, el Presidente del Gobierno, Giovanni Giolitti, perdió su puesto en favor de Luigi Facta, líder del Partido Liberal. Pocos eran los políticos que se entendían en el Parlamento e incluso en el mismo Gobierno.

Camisas Negras en la Piazza San Sepolcro de Milán escuchan a Mussolini leyendo un panfleto.

Al llegar Febrero de 1922 Mussolini fundó en Bolonia la Confederación Nacional de las Corporaciones Sindicales con el fin de organizar todos los sectores del trabajo. Este cuerpo obrero similar a un sindicato atrajo notablemente a montones de simpatizantes de izquierda al fascismo. Gracias a ese éxito, para finales de primavera el Partido Nacional Fascista se extendió a Italia Central y la isla de Sicilia, aunque la mayoría de militantes procedían de Lombardía, Emilia Romaña, Véneto, Toscana, Venecia Julia y Pulla.

Una acción violenta ocurrida en Mayo de 1922 por un grupo de Camisas Negras liderado por Italo Balbo en los campos de Ferrera hizo saltar otra vez el espíritu de lucha de los Fasci di Combbattimento. Entre los nuevos objetivos de los Camisas Negras estuvieron las minorías étnicas germanas de diferencia linguística y racial con los italianos. Estos dos colectivos siempre se habían llevado muy mal, especialmente por las distintas reclamaciones territoriales entre Austria e Italia. Aprovechando el clima violento, los habitantes alemanes serían objetivo, aunque también ellos atacantes, contra los fascistas y otros movimientos políticos de derechas e izquierdas.

Fascio del Partido Nacional Fascista.

Para el 31 de Julio de 1922, la Alianza del Trabajo en Roma proclamó una huelga general como protesta antifascista. Como las fuerzas de seguridad del Estado ni los Carabineros (Carabinieri) no hicieron nada por evitarlo, las escuadras fascistas las sustituyeron teniendo una reacción inmediata y muy violenta. El secretario administrativo del Partido Nacional Fascista, Michele Bianchi, envió en secreto a distintas federaciones locales de Camisas Negras que pasaron a la acción nada más conocer la noticia. Tanto las escuadras marxistas como las fascistas pelearon intensamente en las calles, aunque fueron los Camisas Negras quienes se fueron imponiendo por una mejor estratégica en la batalla urbana. Por ejemplo la sede del Partido Comunista de Oltrerronto en Parma fue completamente destruida. Ante la presión fascista, el 3 de Agosto finalmente la huelga fue desconvocada. Aprovechando ese vacío de poder los Camisas Negras ocuparon el Palazzo Medino de Milán, obligaron a la disolución de la administración municipal y colocaron a un alcalde de su agrado. Benito Mussolini intentó aquella situación favorable para convocar elecciones, aunque el Gobierno de Roma más cauto se lo denegó.

La fundación de la Milicia Fascista se hizo efectiva en Agosto de 1922 cuando fue necesario para Mussolini una organización que coordinara a las escuadras en acción. El Comité Central del Partido Nacional Fascista autorizó como líderes de la Milicia Fascista a Emilio de Bono y Cesare Maria de Vecchi. Básicamente la Milicia Fascista se encargaba de adoctrinar según los manuales militares a las Camisas Negras o Fasci di Commbattimento para inculcarles cierta disciplina que en muchas ocasiones en las calles no tenían. Poco tiempo después de crearse la Milicia Fascista, cientos de grupos armados empezaron a hacer gala de sus mítines por todas las plazas de Italia.

Mussolini hizo un discurso en Udine el 20 de Septiembre de 1922, tomando el Partido Nacional Fascista nuevos cambios de ideología interna. Repentinamente dejó de declararse republicano y aceptó la monarquía del Rey Victor Manuel III de Saboya, adoptando un programa más liberal y prometiendo una fuerte hegemonía italiana con peso en el mundo. Aquella fue la transformación del fascismo más moderado, pero lo cierto es que Mussolini tenía planeado tomar el poder y sin el Rey sabía que eso no era posible. Sin casi nadie saberlo se estaba cociendo la Marcha sobre Roma.

PROGRAMA DEL PARTIDO NACIONAL FASCISTA:

·Aceptación a la monarquía de la Corona de los Saboya y el Rey Víctor Manuel III.
·Férrea defensa de la clase obrera y el campesinado.
·Control corporativo de los empresarios y trabajadores para cubrir sus necesidades.
·Exaltación nacionalista, búsqueda del espacio vital de la nación para su asentamiento y supervivencia.
·Desmantelamiento del Estado ferroviario, postal y asegurador.
·Mantenimiento de las propiedades privadas .
·Difusión italiana de la cultura, valores y tradiciones nacionales en la educación y en todos los ámbitos.
·Laicedad del Estado con libertad de culto y religión.

 

Bibliografía:

Francesca Tacchi, Atlas Ilustrado del Fascismo. “Los Fascistas en el Parlamento / Se crea el PNF”, Susaeta, (2003), p.28-30/30-31
David Solar, La II Guerra Mundial como nunca se la habían contado, Volumen 4. “El Hombre Providencial”, Revista La Aventura de la