Madagascar bajo Vichy

Cuando el Tercer Reich ocupó Europa Occidental y fundó la Francia de Vichy como «estado títere» de la Alemania Nacionalsocialista, la mayor parte de los territorios del «Imperio de Ultramar» se posicionaron abrumadoramente en favor del Mariscal Philippe Pétain que acababa de ostentar la Jefatura del Estado. Entre los dominios coloniales que se adhirieron entusiasmados al proyecto vichysta de «Renovación Nacional» estuvo Madagascar que entre los años 1940 y 1942 colaboraría activamente con las potencias del Eje.

La Isla de Madagascar constituía el territorio insular más grande de África con 10.200 kilómetros cuadrados, siendo un punto estratégico desde tiempos muy remotos al situarse al suroeste del Océano Índico, muy cerca de las costas de Mozambique y Sudáfrica. Colonizada por el Imperio Francés en el año 1897, justo al empezar la Segunda Guerra Mundial el dominio poseía una población de un total de 4 millones de habitantes distribuida en 3.600.000 negros malgaches, 20.000 franceses, 10.500 asiáticos (chinos e indios), 3.000 europeos (griegos y noruegos) y 2.000 mestizos afro-occidentales.

Curiosamente al materializarse la caída de Francia en manos del Tercer Reich en Junio de 1940, el gobernador Marcel de Coppet que gestionaba la administración de Madagascar no manifestaba ninguna afinidad por el Mariscal Philippe Pétain y no disimulaba sus simpatías hacia el Gobierno de la Francia Libre fundado en el exilio de Londres por el general Charles de Gaulle. Sin embargo en cuanto se produjo el ataque por parte de la Marina Real Británica (Royal Navy) contra la Flota Francesa de Mers-el-Kébir en Argelia con la consiguiente muerte de 1.200 marineros galos y el hundimiento de dos acorazados, el 3 de Junio de 1940 el gobernador Marcel de Coppet se sintió tan defraudado con el gaullismo que no tuvo más remedio que presentar su dimisión, siendo entonces sustituido por el gobernador vichysta León Cayla.

Madagascar se alineó con la Francia de Vichy oficialmente en Junio de 1940 cuando el gobernador León Cayla instauró un régimen articulado la Legión Francesa de los Combatientes Voluntarios de la Revolución Nacional (Légion Française des Combattants Volontaires de la Révolution Nationale), una organización política encargada de promover los valores nacionalistas y revolucionarios basados en la Revolución Nacional (Révolution Nationale) que predicaba el Mariscal Philippe Pétain con el eslogan «Trabajo, Familia, Patria (Travail, Familie, Patrie)». De tal gestión se encargó un equipo conformado de 2.563 funcionarios o milicianos entre los que había 1.789 veteranos de la Primera Guerra Mundial, incluyendo 870 franceses y 919 malgaches, así como otros 774 voluntarios civiles como comerciantes, empresarios colonos, misioneros cristianos, intérpretres, científicos e ingenieros, además de algunos inmigrantes chinos e indios.

A nivel económico la Isla de Madagascar bajo el Gobierno de Vichy se estructuró en un corporativismo copiado en muchos sentidos del fascismo italiano, aunque con ciertos toques afrancesados y por supuesto bajo la supervisión de los propietarios de tierras de la colonia. Por ejemplo en el caso de los núcleos urbanos el sistema del trabajo se organizó en un Comite Social Colonial, cuyas ramas se dividían en el Comité Social Regional que agrupaba a empresarios y obreros, y en el Comité Sindical Regional encargado de velar por los derechos de los empleados. Mientras tanto en el campo se erigieron una especie de consejos aldeanos conocidos como «fokonolona» que muy pronto se fusionaron en el Comité Socio-Federal Colonial, cuya función principal era representar a los campesinos y en especial a la población malgache.

Culturalmente el régimen de Vichy impregnó toda la vida social en Madagascar tanto para la población blanca como para los malgaches negros, llegando estos últimos a definir al Mariscal Philippe Pétain como «padre y madre» o «my-aman-d’reny». A esta ideologización siguió una supresión de los símbolos de la Tercera República Francesa en Tamatave y Antalaha, sustituyendo el nombre del Bulevar de la República (Boulevards de la République) por el Bulevar del Mariscal Pétain (Boulevards du Maréchal Pétain), además de recuperarse la memoria de ciertas figuras históricas como Juana de Arco y Napoleón Bonaparte que eran muy queridas por los galos, pero también el Rey Andianampoinimerina que era considerado un héroe por los africanos. De igual manera se abrieron escuelas de adoctrinamiento llamadas «École Fermes», estando las de los malgaches orientadas a la agricultura y ganadería como hicieron los centros de Tananarivo, Angavokely y Antsirabe; al mismo tiempo en que se editaron publicaciones muy ideologizadas como el periódico de carácter monárquico Servir, Hebdomadaire Chrétien. Incluso se obtuvo el apoyo de las religiones católicas y protestante, mayoritarias en la isla, siendo especialmente favorable al vichysmo el destacado sacerdote luterano Philippe Boegner.

Otro de los pilares de la Francia de Vichy en Madagascar para la búsqueda del «Hombre Nuevo» fue el deporte tras la fundación de la Escuela Superior de Educación Física de Madagascar (École Supérieure d’Éducation Physique de Madagascar) ubicada en Fianarantsoa. Al frente de una serie de entrenadores deportivos muy rigurosos, los jóvenes seleccionados hacían un curso intensivo de tres meses aplicando el método «hébertisme», en concreto un tipo adiestramiento muy duro que se iniciaba diariamente a las 5:30 de la madrugada con la práctica de varios deportes como el fútbol o el rugby, así como el culto anatómico al cuerpo y al trabajo en equipo. Posteriormente se inauguró un segundo centro situado en Majakandriana, donde sólo se instruyó a los miembros de Legión Francesa de los Combatientes Voluntarios de la Revolución Nacional, además de otros más pequeños por la isla, cuyos deportistas cada varios meses se reunían en el Estadio Mahamasina, cuando ante 2.000 espectadores un atleta conducía una antorcha olímpica y entre un marco de «franciscas» encendía una llama ante el retrato del Mariscal Philippe Pétain.

Desgraciadamente las dificultades de Madagascar en la Segunda Guerra Mundial fueron muchas porque desde la adhesión al régimen de Vichy, las fuerzas navales del Imperio Británico con base en Sudáfrica y Tanzania efectuaron un bloqueo marítimo y comercial en torno a la isla, impidiendo a muchos barcos mercantes entrar o salir de los que navegaban por el Océano Índico. Así fue como en ocasiones la población estuvo al borde de la hambruna y hubo un marcado empobrecimiento de la clase rural, por lo que las autoridades tuvieron que aprobar una serie de ayudas públicas económicas para los afectados y recoger donaciones voluntarias a través del Seguro Nacional (Secours National).

La represión en Madagascar fue otro de los elementos aplicados por la Francia de Vichy en el dominio insular porque las autoridades petainistas arrestaron a numerosos gaullistas, comunistas, socialistas o francmasones que enviaron a campos de trabajo forzado en la jungla o encerraron en la Prisión de Antsirabe. También al aprobarse las leyes antisemitas del Estatuto Judío, los 26 hebreos residentes en la isla se vieron privados de sus derechos civiles y se les prohibió de desempeñar trabajos orientados al comercio. Incluso algunos radicales como Olivier Leroy, director de educación, propuso una campaña para evitar el mestizaje biológico entre blancos y negros, afirmando que la unión de ambas destruía sendas razas, aunque al final sus tesis no se llevaron a término por motivos morales.

Fuera de Madagascar las otras potencias del Eje también se interesaron por la posición estratégica de la isla, sobretodo Alemania cuando a través de las SS propuso transferir a los judíos de Europa a aquel dominio insular para convertirlo en una especie de «Estado Judío» en lo que se denominó «Plan Madagascar». Aunque esta operación nunca se puso en marcha porque Inglaterra dominaba el Océano Índico, también Japón se percató de la importancia del lugar tras el inicio de la Guerra del Pacífico cuando algunos submarinos nipones se aproximaron a sus costas y atacaron el tráfico marítimo del bando de los Aliados.

Inesperadamente el 5 de Mayo de 1942, el Imperio Británico invadió Madagascar cuando las tropas de la Commonwealth desembarcaron a las afueras del puerto de Diego Suárez durante la llamada «Operación Ironclad». A pesar de que las tropas vichystas y malgaches al mando del último gobernador Armand Annet resistieron en la jungla durante medio año a los invasores, contaron con ayuda de la Marina Imperial Japonesa que hundió al acorazado inglés HMS Ramillies y provocaron bajas bastante elevadas a las tropas de la Commonwealth, finalmente los franceses no tuvieron más remedio que rendirse a los Aliados el 6 de Noviembre de 1942, disolviéndose para siempre el régimen de Vichy sobre Madagascar.

 

Bibliografía:

-Eric Jennings, Vichy in the Tropics: Petain’s National Revolution in Madagascar, Guadalupe and Indochina 1940-1944, «The French in Madagascar and the National Revolution», Stanford University Press, (2001), p.31-78
-https://en.wikipedia.org/wiki/Madagascar_in_World_War_II