Madagascar bajo Vichy

 

Numerosos territorios del Imperio de Ultramar, la inmensa mayoría, se adhirieron a la Francia de Vichy tras la proclamación de su fundación en el verano de 1940. Entre muchas otras, Madagascar fue una de aquellas colonias que se sumaron a la causa de Philippe Pétain y a su proyecto de la Revolución Nacional.

Madagascar, la isla más grande de África con 10.200 kilómetros cuadrados situada al sureste del continente sobre el Océano Índico, era una colonia del Imperio Francés desde su conquista en 1897. Justo antes de la Segunda Guerra Mundial, tenía una población de 4 millones de habitantes que se repartía en 3.600.000 negros malgaches, 20.000 franceses, 10.500 asiáticos (chinos e indios), 3.000 europeos (griegos y noruegos) y 2.000 mestizos afro-occidentales.

Inicialmente cuando se produjo la caída de Francia ante el Tercer Reich en Junio de 1940, escasas era las simpatías del gobernador de Madagascar, Marcel de Coppet, hacia la Francia de Vichy del Mariscal Philippe Pétain y mucho más amistosa la opinión hacia la Francia Libre en el exilio de Charles de Gaulle. Sin embargo el ataque de Gran Bretaña contra la Flota Francesa de Mers-el-Kébir en Argelia que supuso la muerte de casi 1.200 marineros franceses, desilusionó la confianza de Marcel de Coppet hacia la causa aliada y presentó su dimisión el 3 de Julio de 1940. El mismo día de su dimisión fue sustituido por una figura completamente vichysta: el gobernador Léon Cayla.

Toda la autoridad en Madagascar se aglutinó en torno a la Legión Francesa de los Combatientes Voluntarios de la Revolución Nacional (Légion Française des Combattants Volontaires de la Révolution Nationale), una organización encargada de promover los valores nacionalistas y revolucionarios de la Francia de Vichy basados en la Revolución Nacional (Révolution Nationale) que predicaba el Mariscal Pétain en Francia en forma del eslogan “Trabajo, Familia, Patria (Travail, Familie, Patrie)”. Un total de 2.563 afiliados tuvo la Legión Francesa de los Combatientes Voluntarios de la Revolución Nacional, de los cuales 1.789 fueron veteranos de la Primera Guerra Mundial, entre estos 870 franceses y 919 malgaches, y otros 774 voluntarios civiles como comerciantes, empresarios colonos, misioneros cristianos, intérpetres, científicos e ingenieros, así como algunos inmigrantes chinos e indios.

A nivel económico la Isla de Madagascar bajo Vichy se estructuró en un corporativismo copiado en muchos sentidos del fascismo italiano, aunque con ciertos toques afrancesados. En el caso de los núcleos urbanos el sistema del trabajo se organizó en un Comite Social Colonial, cuyas ramas se dividían en el Comité Social Regional que agrupaba a empresarios y obreros y en el Comité Sindical Regional que velaba por los derechos de los empleados. Por otra parte en el campo se hicieron una especie de consejos aldeanos conocidos como “fokonolona” dentro del Comité Socio-Federal Colonial, el cual representaba a todos los campesiones y en especial a la población malgache.

El deporte en Madagascar fue un pilar base de la Francia Vichy como herramienta indispensable en la búsqueda del “Hombre Nuevo”. Por esta razón las autoridades vichystas fundaron una federación atlética llamada Escuela Superior de Educación Física de Madagascar (École Supérieure d’Éducation Physique de Madagascar) ubicada en Fianarantsoa, cuyos entrenadores deportivos realizaban un curso intensivo de tres meses aplicando el método “hébertisme”, un tipo adiestramiento muy duro que se iniciaba diariamente a las 5:30 de la madrugada con la practica de varios deportes como el fútbol o el rugby, así como el culto anatómico al cuerpo y el trabajo en equipo. Otro campo deportivo se localizó en Majakandriana, donde se entrenaba y adoctrinaba a los miembros Legión Francesa de los Combatientes Voluntarios de la Revolución Nacional. Todas estas escuelas con el tiempo permitieron organizar impresionantes eventos en Madagascar como el celebrado durante la presentación de la Legión Francesa de los Combatientes Voluntarios de la Revolución Nacional en el Estadio Mahamasina, cuando 2.000 espectadores contemplaron como un atleta llevando una antorcha olímpica encendía una llama ante un retrato del Mariscal Pétain flanqueado por franciscas.

Culturalmente el vichysmo francés impregnó toda la vida social en Madagascar, llegando los malgaches a definir a Pétain como “padre y madre (my-aman-d’reny)”. Toda esta ideologización empezó en Tamatave y Antalaha con la supresión de antiguos símbolos de la III República, como por ejemplo sucedió al sustituir el nombre del Bulevar de la República (Boulevards de la République) por el Bulevar del Mariscal Pétain (Boulevards du Maréchal Pétain). A continuación se abrieron una cadena de escuelas de adoctrinamiento llamadas “École Fermes” para la población nativa malgache que tuvo sus centros en Tananarivo, Angavokely y Antsirabe y que estuvieron especializadas en agricultura y ganadería; para más tarde recuperar en actos públicos ciertas figuras históricas franco-malgaches como Juana de Arco y Napoleón Bonaparte por parte de Francia o el Rey Andianampoinimerina por parte de Madagascar. Por último se editaron una serie de publicaciones vichystas entre las que estaba el periódico de carácter monárquico Servir, Hebdomadaire Chrétien y se recogió el apoyo de las religiones católicas y protestante, siendo especialmente favorable al vichysmo el destacado sacerdote luterano Philippe Boegner.

Desde el mismo momento que Madagascar se declaró leal a Vichy, la Marina Real Británica (Royal Navy) declaró un bloqueo continental contra la isla con el que impidió entrar y salir el comercio marítimo hacia el exterior. Aquello como era de esperar provocó una tremenda crisis económica, especialmente para los habitantes malgaches que tuvieron que soportar una situación al borde de la hambruna y un empobrecimiento sistemático de la clase rural. Ésa fue la causa por la cual las autoridades impulsaron el Seguro Nacional (Secours National), una serie de ayudas públicas encargadas de combatir la pobreza y recoger donaciones voluntarias.

Otro problema al que se hubo de enfrentar Madagascar fue a la represión con motivo de la rivalidad entre la Francia de Vichy y la Francia Libre. Inicialmente las autoridades vichystas arrestaron a gaullistas, comunistas, socialistas o francmasones que enviaron a campos de concentración en la jungla o a la Prisión de Antsirabe. También por culpa de las leyes antisemitas aprobadas en la metrópoli, los 26 judíos residentes en Madagascar se vieron privados de sus derechos civiles y de la prohibición de desempeñar trabajos dedicados al comercio. Incluso algunos radicales como Olivier Leroy, director de educación en Madagascar, propusieron una campaña para evitar el mestizaje biológico entre blancos y negros en Madagascar, afirmando que la unión de ambas destruía sendas razas, algo que no se llevó a término por motivos morales. Así pues y a pesar de estos ejemplos, la represión en Madagascar llegó a ser incluso más baja que en las campañas coloniales de pre-guerra.

A mediados de 1942 la situación de Madagascar se volvió muy complicada ante la apertura de un inesperado frente de guerra en el Océano Índico. El nuevo gobernador Armand Annet tuvo que mediar entre los Aliados que querían invadir la isla y Japón que ansiaba estacionar tropas para interrumpir la ruta comercial entre Sudáfrica y la India. Así fue como el 5 de Mayo de 1942 una fuerza militar franco-sudafricana desembarcó en Madagascar, lo que obligó a los franceses a defenderse. Durante casi seis meses los vichystas galos con ayuda naval japonesa resistieron a los Aliados en las diversas guarniciones, riscos y selvas hasta que finalmente el 6 de Noviembre de 1942 Madagascar se rindió ante el Imperio Británico, lo que puso fin a la presencia vichysta en la isla para siempre.

 

Bibliografía:

Eric Jennings, Vichy in the Tropics: Petain’s National Revolution in Madagascar, Guadalupe and Indochina 1940-1944, “The French in Madagascar and the National Revolution”, Stanford University Press, (2001), p.31-78