Los Pueblos del Cáucaso

 

Geografía

Caúcaso, istmo que enlaza Rusia con Asia, siempre ha sido de los lugares más variopintos del Planeta Tierra. La Cordillera del Caúcaso hace de barrera natural entre dos continentes, dos mundos y dos culturas: Asia y Europa. Toda la cadena montañosa de más de 1.300 kilómetros de largo desde el Mar Negro hasta el Mar Caspio y 180 kilómetros de ancho entre Europa y Asia, deriva en una fusión geográfica conocida con el nombre de la Eurasia. La división del Cáucaso se caracteriza dos ubicaciones: la Ciscaucasia en la parte septentrional y la Transcaucasia en la meridional. El Monte Elbrus, originario de esta zona, es la montaña más alta de Europa con 5.642 metros de altura.

Principales regiones del Cáucaso en el siglo XX:
Ciscaucasia (Norte del Cáucaso) = Chechenia, Osetia, Daguestán, Ingusetia, Balkaria, Kabardia, Cherkesia, Circasia, Calmucia, Karachi, Nogai y Adygheya.
Transcaucasia (Sur del Cáucaso) = Georgia, Armenia, Azerbayán, Abjasia y Adjaria.

Étnias

Si la ubicación en el mundo hacía único al Cáucaso, más lo hacía aún la mezcla de razas y etnias que convivían allí. En el siglo XX había 20 etnias con sentimiento nacional y unas 70 lenguas, además de otros mestizajes y pueblos más pequeños que componían decenas de tribus, las cuales formaban el Caúcaso como si fuera un mundo etnográfico. Como las distintas etnias eran incontables, los pueblos del Cáucaso se dividían en cinco grupos: los indígenes caúcasicos instalados allí poco después de la expansión de la especie humana por el mundo; los eslavos venidos con el Imperio de Rusia; los iranianos procedentes de los reinos de origen musulmán; los altaicos emigrados de Asia y Mongolia; y otros extranjeros de distintos países.

Mapa étnico-histórico del Cáucaso.

Etnias del Cáucaso:
-Indígenas Caucásicos: Georgianos, Adygués, Abjasios, Chechenos, Ingusetios, Circasianos, Ubyjs, Bats, Lezguis, Avaros, Andilaks, Darwas, Archis, Aghuls, Tsahurs, Lazs, Megrelios, Svans, Ghodoberis, Abazos, Mesjets y Tats.
-Eslavos: Rusos y Ucranianos.
-Iranianos: Osetios, Armenios, Kurdos, Kurmandys, Domaris y Talysh.
-Altaicos:Calmucos, Azerbayanos, Daghestanos, Kumykos, Karachis, Kabardos, Cherkeses, Balkares, Nogais, Turcos y Persas.
-Otros: Alemanes, Griegos, Búlgaros y Judíos.

Historia

Milenios antes de Cristo pocos pueblos habitaban el Cáucaso, estos eran los llamados preindoeuropeos. Los indoeuropeos venidos de Asia colonizaron el Cáucaso mezclándose con los pueblos originarios de la zona. La mayor parte de ellos eran iranios, sármatas, escitas, partos, medas o cimmerios, los cuales incluso tuvieron contacto con Grecia y la Macedonia de Alejandro Magno. El Imperio Romano conquistó grandes extensiones del Cáucaso, Cayo Plinio Cecilio II, más conocido como Plinio el Joven, reconoció que en la expansión fueron necesarios intérpretes de más de 130 idiomas. El Imperio Bizantino y después la llegada de los Hunos provocaron una gran migración en la región que importó el Cristianismo en el siglo VI d.C. y el Islam en el siglo VII con la venida de los árabes. En todo aquel contexto surgieron las grandes formaciones nacionales del Cáucaso: Georgia y Armenia en la Transcaucasia; más los Kanatos de formación tribal como Chechenia, Osetia, Abjasia, Ingusetia, etc. En el siglo XI se asentó el Imperio Seleúcida en el Cáucaso y al poco tiempo Persia se extendió desde el Mar Caspio hacia la región. La otra gran mezcla racial en el Cáucaso se produjo con la llegada de los mongoles en el siglo XIII, de hecho, gracias a la Mongolia unificada de Gengis Khan se pobló la zona con numerosos altaicos como Calmucia. El Imperio Otomano se interesó por la región al finalizar la Edad Media, por eso en el siglo XVI conquistó Armenia. Simultáneamente las costas del Mar Negro recibieron la influencia de Génova y Venecia.

Soldado del Cáucaso haciendo frente a la invasión rusa.

Fue justo en el siglo XVI cuando el Cáucaso quedó rodeado de tres grandes potencias: Rusia, Turquía y Persia. Rusia iniciaría la conquista del Cáucaso bajo el reinado del Zar Iván IV “El Terrible” que ya instaló colonos cosacos de Ucrania y eslavos rusos en Kabardia al casarse con una princesa autóctona en 1561. Persia se lanzó a esta carrera conquistando la parte oriental de Armenia en 1639, mientras que Turquía ya poseía la occidental, además de agrandar sus territorios a través de Georgia y Azerbayán. El avance continuó especialmente en el reinado del Zar Pedro I “El Grande” (1696-1725) al arrebatar gran parte de las costas del Mar Caspio a Persia, exactamente el Daguestán y la ciudad de Bakú en Azerbayán; además de firmar el Tratado Ruso-Otomano que cedió la Ciscaucasia a Rusia y la Transcaucasia a Turquía. Al llegar la Zarina Ana Ivanova (1730-1740) Persia ya había perdido casi toda su influencia en el Cáucaso ante las expansiones rusas, por eso luego la Zarina Catalina II (1762-1796) logró agigantarla aún más tomando Ingusetia; dejándoselo fácil al Zar Pablo I (1796-1801) al tener el poder suficiente para controlar el Mar Caspio y el Mar Negro. Desde principios del siglo XVIII con el Zar Alejandro I las conquistas por todo el Cáucaso continuaron para Rusia, especialmente en la Ciscaucasia con la Guerra Ruso-Circasiana y las Guerras Napoleónicas de 1805 a 1815, además Persia le cedió Armenia en la Transcaucasia. También empezaron a surgir resistencias contra el Imperio Ruso, por ejemplo las rebeliones de Chechenia o Daghestán a partir de 1824 acabarían en conflictos internos y no finalizarían hasta 1859. La Guerra Ruso-Turca entre 1877 y 1878 que se saldó con la la victoria de Rusia hizo que el Imperio Ruso pasara a controlar casi todo el Cáucaso, tanto la Ciscaucasia como la Transcaucasia, incluyendo gran parte de las tierras que hasta ese momento había gobernado Turquía como lo eran Georgia, Armenia, Abjasia y Adjaria que sufrieron una gran rusificación con colonos rusos y cosacos.

Cuando comenzó el siglo XX y sonaron los primeros aulliados de la Primera Guerra Mundial, Rusia y Turquía llevarían a cabo el enfrentamiento definitivo por el Cáucaso.

Rusificación

La rusificación no sólo estuvo acompañada de colonización por parte de rusos, ucranianos y cosacos, también de infraestructuras. Se construyeron largas carreteras que atravesaron las montañas caucásicas y fortificaciones que se implantaron por las cordilleras coronando el poderío del Imperio Ruso. Modzok, Vladikavkav o Sundzha fueron las principales fortificaciones, las cuales se completaron con cinturones defensivos como el Cordón del Mar Negro y el Cordón Caucásico. Las carretras para interconectar la Eurasia fueron la de Georgia, Osetia y Sujumi.

Carretera Militar de Georgia. Ejemplo de la rusificación.

Carreteras del Cáucaso:
Carretera Militar de Georgia (Osetia del Norte – Tbilisi)
Carretera Militar de Osetia (Osetia – Kutaisi)
Carretera Militar de Sujumi (Cherkesia – Tuberda – Sujumi)

Fortificaciones rusas del Cáucaso:
Fuerte Modzok de Osetia (1763)
Cordón Caucásico (1780)
Fuerte Vladikavkaz de Osetia (1784)
Cordón del Mar Negro (1793)
Línea de Sundzha (1817)

TRANSCAUCASIA

Georgia

Georgia era la nación más occidental de la Transcaucasia junto al Mar Negro y quizá por eso el territorio más estratégico del Cáucaso al estar situado por Rusia al norte, por Turquía y Armenia al este y por Azerbayán al sur. Poblado por los Reinos de Iberia y Cólquida cuando lo intentó invadir el Imperio Romano, adoptó el cristianismo evangelizándose en el siglo IV. Los reinos eslavos dentro del territorio georgiano se unificaron en Georgia tras las invasiones bárbaras a Europa, incluyendo los pueblos étnicamente diferentes de Abjasia y Adjaria. Durante ese tiempo creció y se convirtió en una gran potencia del Cáucaso, alcanzando la máxima proseridad entre los siglos XII y XIII. Mongolia y Gengis Khan ya intentaron invadir la nación en el siglo XIII, aunque más o menos resistió, no pudo evitar entrar en una profunda crisis frente a los ataques de los tártaros del Tamerlán que constantamente acosaban la región en el siglo XIV. A finales de la Edad Media y coincidiendo con la expansión musulmana, Georgia empezó a recibir las invasiones del Imperio Otomano y Persia, países que colonizaron varias regiones de la nación.

Como Georgia había visto reducir su territorio por culpa de Turquía y Persia, el Rey Irakli II decidió pedir ayuda a la Zarina de Rusia Catalina II contra los musulmanes que invadían el Daghestán. En la campaña no pudieron evitar el saqueo de Tbilisi por parte del Sha persa Aga Mohammed en 1795, pero al final salieron victoriosos. Rusos y georgianos hicieron la guerra al Islam teniendo como bandera al Cristianismo Ortodoxo, de hecho, el Rey Jorge XII, compartió la Corona de Georgia con el Rey Pablo I en Rusia. Pero a la muerte de Jorge XII, el Zar Alejandro I reclamó para él la Corona de Georgia y se anexionó el país en 1801. La rusificación no tuvo mucho éxito, pero gracias a las campañas rusas del Cáucaso, el territorio georgiano bajo soberanía rusa amplió sus territorios anexionándose Osetia del Sur en 1801, Imaguria en 1808, Samtseje en 1828, Guria en 1829, Mingrelia en 1857 y Svanetia en 1858. Al final de la Guerra Ruso-Turca de 1877-1878, Turquía hubo de ceder a Rusia los territorios georgianos de Adjaria, incluido el puerto de Batum, y Ardahán.

A diferencia de otros pueblos caucásicos, Georgia no se mostró nunca muy a favor de separarse de Rusia, pues pertenecer al Imperio de los Zares significaba tener protección ante el Islam y sobretodo de Turquía. El único nacionalismo existente era de carácter autonomista y no separatista.

Armenia

Armenia fue una de las naciones más antiguas del mundo, poblada desde el 4.000 a.C., el Reino de Mitita puede considerarse la Armenia histórica, pues con ese mismo nombre perduró desde el 600 a.C. Por vez primera Armenia perdió su independencia con la invasión de Macedonia por parte de Alejandro Magno, cuando la recuperó, a los pocos siglos entró en una interminable guerra contra el Imperio Romano que duraría cientos de años de duración de la que al final salió triunfante. Con el nacimiento del Cristianismo, Armenia fue la primera nación del mundo en adoptar la religión católica. Persia invadió el país en el 428 d.C., aunque permitió practicar la religión cristiana. A continuación se convertiría en Califato Árabe y más tarde durante la Edad Media se repartirían el país el Imperio Bizantino y las redadas mongolas de Asia. Armenia aún no lo sabía, pero en 1523 pasaría a formar parte de quién sería su más eterno enemigo, Turquía. Dos siglos más tarde, en el XVII, Turquía cedería partes de Armenia a Persia, repartiéndose así los dos Imperios todo el país. Cuanto más se radicalizó la ocupación islámica, más armenios fueron los que se marcharon de su nación estableciendo importantes colonias en todo el mundo, una de las más importantes fue la India donde se publicó el primer periódico armenio en 1794.

Miembros de la Federación Revolucionaria Armenia (Dachnak).

Rusia empezó a interesarse por Armenia desde la Guerra Ruso-Circasiana en los siglos XVIII y XIX, así fue como la porción armenia de Persia fue cedida a los rusos en 1813 con el Tratado de Gulistán, el cual incluía los territorios de Karabaj, Eriván y Najichevan. De esta manera Armenia quedó repartida entre Rusia y Turquía. Pero eran pocos los armenios que querían estar bajo la soberanía turca, en 1814 más de 50.000 emigraron a la zona rusa y otros 100.000 en 1829 tras el Tratado de Adrianópolis que enfrentó a rusos y a turcos en un conflicto de corta duración. La Guerra Ruso-Turca de 1877-1878 agrandó las conquistas rusas en Armenia a costa de Turquía, siendo las nuevas zonas incorporadas Erzum, Kars y Ardahan según se acordó en el Tratado de San Stéfano. Tanto en el lado turco como en el ruso los armenios sufrieron lo indecible en los llamados progroms de persecución, Turquía realizó el primer genocidio en Armenia entre 1894 y 1896; Rusia hizo el segundo en el año 1905.

Los temas autonómicos no eran la preoucupación primordial de Armenia, ellos querían directamente la independencia tanto de Rusia como de Turquía. A pesar de todo, en la Armenia perteneciente a Rusia, más moderada en los aspectos represivos, nació la Federación Revolucionaria Armenia (Dachnak) para la unificación nacional.

Azerbayán

Azerbayán era la zona más oriental de la Transcaucasia junto al Mar Caspio. Los caucásicos albaneses fueron el nombre étnico original de Azerbayán, aunque no tuvieron ningún tipo de nación propia, sólo tribus repartidas, lo que permitió a conquistadores anexionarse el territorio a sus dominios como la Macedonia de Alejandro Magno, el Imperio Seleúcida y el Imperio Romano a comienzos del I milenio d.C que permitieron a la región disponer de autonomía propia. Cuando dejó de ser títere de Roma víno el Imperio Sasánida en el 252 a.C. y después el Imperio Bizantino. Al igual que otras tierras del Caúcaso, Azerbayán cayó bajo los ataques de los tártaros del Tamerlán y de Mongolia, la cual dejó una profunda huella. Durante los siglos siguientes controlaría la región el Imperio Safávida hasta la Edad Media que pasó a la soberanía de Persia. La guerra que enfrentó al Imperio Otomano y a Persia dió lugar a que en 1590 Azerbayán fuera a parar a manos de Turquía, pero en 1607 los persas la recuperaron, aunque la perdieron otra vez en 1730. Hasta principios del siglo XIX, el Islam se posicionó muy bien en Azerbayán, concretamente la facción chiíta.

Durante la Guerra Ruso-Circasiana, Rusia adquirió el norte de Azerbayán tras arrebatárselo a Persia en el Tratado del Gulistán de 1813. Una década más tarde, la nueva guerra entre Rusia y Persia que terminó en victoria rusa hizo que el Imperio de los Zares adquiriera el resto de Azerbayán mediante el Tratado de Turkemanchai en 1828.

Bakú se convirtió en la principal ciudad de Azerbayán con el Imperio Ruso, pero también en el puerto más importante del Mar Caspio y en la más destacada extractora de petróleo del Cáucaso. Las opiniones sobre la ocupación rusa fueron muy diversas, así que las vertientes nacionalistas se dividieron en el independientista Partido Hümmet (Partido de Ayuda Mutua) y Partido Mussavat (Partido de la Igualdad) con tintes socialdemócratas y más panturquista que nacionalista.

Abjasia

Abjasia, región al norte de Georgia junto al Mar Negro, comenzó a ser poblada en el milenio IV a.C. por los arios. En el II milenio a.C. Abjasia recibió las primeras invasiones extranjeras con los ataques de los celtas, el Imperio Hitita y Persia que se asentaron en la zona mezclando las diversas etnias, lo mismo que el Reino de Cólquida en el I milenio a.C. Durante los siglos siguientes llegaron miles de inmigrantes de Grecia a Abjasia, incluso la Macedonia de Alejandro Magno la tomó como un aliado para su Imperio. A la caída del Imperio Macedonio Abjasia se convirtió en el Reino de Ponto. En el 63 a.C. los abjasios detuvieron en sus fronteras al Imperio Romano venciéndolo en múltiples batallas. Vencida Roma, la región fue incorporada en el 523 d.C. dentro del Imperio Bizantino donde acogió el Cristianismo Ortodoxo, precisamente en ese instante fue la primera vez que adoptó el nombre de Abjasia con el Rey León I. Pero el Reino de Abjasia duraría poco, ya que a lo largo de los siglos el territorio sería anexionado por Georgia, el Imperio Seleúcida, Persia y Turquía que en 1578 le concedió la independencia como Estado vasallo. Rusia empezó la invasión de Abjasia en el 1810, pero no la conquistó hasta 1865 debido a la férrea resistencia de los abjasios. Al iniciarse la Guerra Ruso-Turca de 1877 los abjasios iniciaron una serie de revueltas alineándose también con Chechenia y Daghestán, pero tras ganar el conflicto Rusia, millares de abjasios hubieron de exiliarse hacia Turquía.

Adjaria

Adjaria era el territorio más al sur del Cáucaso junto al frontera con Turquía y el Mar Negro. Fue el único lugar del Cáucaso colonizado por Grecia en el siglo V a.C. y por el Imperio Romano en el siglo II a.C., por lo cual étnicamente hacía a la región especial por tener sangre latina. Al caer Roma ocupó el lugar el Imperio Bizantino, después el Reino de Georgia en el siglo IX y por último el Imperio Otomano en el año 1614, momento en que se convirtió al Islam. Al final de la Guerra Ruso-Turca, el Imperio Otomano como bando perdedor hubo de ceder Adjaria a Rusia, Imperio que lo incorporó dentro de la provincia de Georgia sin ningún tipo de autonomía.

CISCAUCASIA

Chechenia

Chechenia era una región despoblada del Cáucaso hasta que empezó a ser colonizada en el siglo XVI por cosacos rusos y tártaros que asentaron diminutas poblaciones multiétnicas, sobretodo de religión musulmana. En 1785 Rusia inició la conquista de Chechenia, pero los chechenos comandados por el Imán Mansur Ushurma de la cofradía religiosa islámica Qadiriya, defendieron el territorio de manera brillante. Sin embargo, en 1791 ante la superioridad numérica, la región cayó en manos rusas.

Rendición de Imán Chamyl en Chechenia.

Para controlar a los chechenos que se mostraban muy rebeldes, especialmente tras las revueltas de 1804 a 1810, el general ruso Alexei Yermelov construyó en 1818 una super fortaleza militar llamada Grozny “la Terrible”. Pero de poco sirvió, pues en 1824 la cofradía religiosa Naqshbandiya del Imán Chamyl, rebeló Chechenia y más tarde el Daghestán contra Rusia en una guerra brutal que duraría 35 años hasta 1859, momento en que los últimos 400 chechenos se enfrentaron a 40.000 rusos en una batalla épica que acabó en derrota chechena. Tras la guerra en 1860 el Imperio Ruso llevó a cabo un genocidio y deportación contra el pueblo checheno, de hecho su demografía fue reducida a 40.000 habitantes, ya fuera por la represión o porque inmigraron a Turquía en busca de asilo. La última resistencia chechena del siglo XIX llegó con la Guerra Ruso-Turca de 1877, en la cual Chechenia llamada de nuevo a la lucha por la cofradía Qadiriya, ahora comandada por Kunta Haxi, se alzó en armas contra Rusia junto a Abjasia y el Daghestán; aunque la victoria rusa en 1878 volvió a truncar sus ansias de independencia.

Osetia

Osetia era el nombre que se empleaba para identificar a la antigua Alania, de donde eran originarios los alanos, una de las tribus bárbaras que se extendieron por Europa en la primera mitad del I milenio d.C. Si por algo destacó Osetia es por tener la montaña más alta de Europa, el Monte Elbrus con 5.642 metros. Aunque los alanos nunca defendieron un procedencia nacional al ser un pueblo nómada, la pequeña región en donde sobrevivieron, Osetia, quedó relegada a poca importancia histórica, pues aceptaban de buena gana a todo aquel pueblo extranjero. Rusia en 1784 se anexionó la región, siendo la primera potencia que invadía Osetia. Para celebrarlo los rusos construyeron la mayor fortaleza militar de la Ciscausia llamada Vladikavkaz. Lo más normal era que los osetios se hubieran levantado en armas contra Rusia como hicieron otros pueblos, pero resultó todo lo contrario, asumieron la anexión rusa sin ningún problema.

Daghestán

Daghestán nunca fue un pueblo homogéneo nacionalmente, ya que no dejaba de ser una región oriental del Cáucaso junto al Mar Caspio poblada por un mezcla de étnias muy complicada en su demografía. El Imperio Sasánida seguido por los Ávaros y los Hunos empezaron a poblar el Daghestán a principios del I mileno d.C. En el 664 llegó Persia controlando la zona casi cinco siglos, después Mongolia lo invadió en el 1222 y los tártaros del Tamerlán en 1389. Tártaros, mongoles y gente de origen turco compusieron la identidad de esta curiosa región que nunca tuvo un sentimiento nacional propio; precisamente la única unidad de estos pueblos era el Islam, religión mayoritaria por delante del Cristianismo Ortodoxo. Con la Guerra Ruso-Turca, el Imperio Ruso se anexionó el Daguestán en 1803 como protectorado. No fue hasta 1813 cuando Persia renunció definitivamente a todo el Daghestán en el Tratado de Gulistán.

Más que por nacionalismo, los daghestanos se levantaron contra Rusia por tema religioso en una rebelión proclamada por el Imán Ghazi Mohammed que duró entre 1828 y 1832 para defender el Islam. Una vez quedó sofocada en 1832, los daghestanos volvieron a iniciar otra revolución ese mismo año instigada por el Imán Gamzat-Bek que volvería a fracasar en 1834. Cuando Chechenia y la cofradía religiosa Naqshbandiya del Imán Chamyl se sublevaron contra Rusia, Daguestán se unió solidarizándose con su vecina y se alzó también en armas en 1834. Esta vez daghestanos y chechenos combatieron con fuerza a los rusos a lo largo de 35 años, pero la captura de Chamyl en 1859 puso fin a las hostilidades. Una vez más Daghestán y Chechenia marcharían juntos a la batalla, esta vez con Abjasia, en la Guerra Ruso-Turca de 1877-1878, sin embargo la derrota de Turquía ante las armas rusas les hizo desistir.

Ingusetia

Ingusetia no era más que una diminuta región en medio de altas montañas que empezó a ser poblada en el Neolítico mientras pasaba desapercibida durante muchos siglos a los imperios. Una de las primeras civilizaciones en tener contacto con Ingusetia a finales del I milenio d.C. fue Georgia que importó la religión Cristiana Gregoriana y Persia que también dejó huella con el Islam, además recibió algunos asaltos mongoles, aunque nunca fue invadida por ninguno de estos pueblos. La región debido a su difícil situación geográfica de altitud siempre se desligó de los problemas cacucásicos, los contactos que mantuvieron no fueron más que comerciales o en forma de misiones religiosas. No fue hasta los siglos XVI y XVII cuando los ingusetios empezaron a bajar de las cumbres para ver el mundo al exterior de sus fronteras, así fue como Ingusetia agrandó su diminuta nación a algunas zonas fuera sus montañas. Rusia fue la primera nación en interesarse por Ingusetia en sus ansias expansionistas por el Caúcaso, eso fue debido a que los ingusetios pidieron la ayuda a su vecino ante las amenzas turcas, por lo que a cambio en 1810 el Imperio Ruso invadió la región.

Ingusetia no era un pueblo muy aficionado a la guerra, pero las duras condiciones y los continuos conflictos bélicos en que la mantenía sometida Rusia provocaron la reacción. Entre 1804 y 1810 sus habitantes realizaron la primera rebelión que acabó en derrota. Una década más tarde Ingusetia encuadrada dentro del Ejército Ruso participó en la guerra contra Kabardia. Medio siglo después Rusia ya creía que Ingusetia había aceptado su soberanía, pero para su sorpresa en 1865 estalló otro levantamiento antirruso que hizo enfrentarse a un ejército de 5.000 ingusetios contra diez veces más de rusos. La victoria como era de esperar fue rusa, pero Ingusetia demostró que no era tan sumisa como creían sus dueños.

Calmucia

Calmucia fue uno de los lugares más curiosos de Europa a causa de que la religión Budista era la mayoritaria, esto se debe étnicamente a que los habitantes locales provenían de nómadas pastores de Mongolia y el Asia Central llegados en 1630, de ahí sus ragos mongoles y asiáticos. En un siglo Calmucia se convirtió en una grandísima extensión, no sólo en el extremo norte del Caúcaso, sino que montaron una amplia red de comunicaciones para el comercio con Rusia, China y el Tíbet, siendo su época de máximo esplendor entre 1669 y 1724 con el Rey Ayuka Khan. Aprovechando la muerte de Ayuka Khan, Calmucia fue invadida y anexionada por Rusia. Aunque al principio los calmucos se mostraron antirrusos, la rusificación dió sus frutos, por lo que no dudaron en ayudar a Rusia en las Guerras Napoleónicas (1812-1815), en la Guerra de Crimea (1853-1856) y en la Guerra Ruso-Turca (1877-1878).

Circasia

Circasia era una región que nunca había pertenecido a un pueblo concreto, los constantes asentamientos desde hacía milenios de pueblos procedentes de Europa y Asia configuraron una sociedad multicultural de rasgos blancos, sobretodo a causa de la mezcla de civilizaciones como Turquía, Mongolia y Europa Oriental. Rusia se interesó por la zona y en 1763 comenzó a invadir la región en la llamada Guerro Ruso-Circasiana que finalizó con la conquista de Circasia en 1864. La feroz política represiva rusa contra la Circasia provocó una de las mayores oleadas de inmigración en el Cáucaso que afectarían a demografías de naciones en el extranjero como Oriente Medio bajo soberanía de Turquía, Rumanía o Kosovo en los Balcanes. Con el estallido de la Guerra Ruso-Turca de 1877-1878 muchos circasianos del Imperio Otomano y Rumanía lucharon contra Rusia como venganza por el mal trato que daba a la Circasia.

Escena de la Guerra Ruso-Circasiana.

Balkaria

Balkaria empezó a recibir polación desde tiempos muy remotos de la Humanidad, de hecho su raza era una mezcla de las gentes del Turkestán y los tártaros de Crimea. Los Hunos se hicieron con la región en el siglo IV d.C., ese mismo I milenio d.C. Bulgaria estableció habitantes de origen eslavo en la zona que incrementó el mestizaje. Durante la Edad Media, Georgia, Persia y Turquía se disputaron Balkaria, pero fue Rusia quién se anexionó la región en 1827. Por miedo a que los balkares no aceptaran la invasión rusa, el Imperio Ruso pobló Balkaria con los cosacos de Ucrania y construyó una importante red de fortalezas para impedir rebeliones.

Kabardia

Kabardia ya fue poblada desde miles de años antes de Cristo por diferentes tribus del Cáucaso, pero los principales pueblos que dejaron restos culturales de su estancia fueron Mongolia entre 1242 y 1295, Georgia entre 1295 y 1505, Persia entre el 1505 y 1516, y Turquía entre 1516 y 1557. Rusia convirtió Kabardia en protectorado en el año 1557, acuerdo reforzado tras el matrimonio de Ivan IV “el Terrible” con una princesa local. Pero inesperadamente en el 1739 obtuvo la independencia. Negándose a perder Kabardia, Rusia invadió el país anexionándoselo en el 1774 con el Tratado de Kuchuk Kainarji tras una fugaz independencia de unas tres décadas. Entre 1804 y 1810 los kabardos iniciaron la primera rebelión, pero una década después, en 1820, aceptaron la soberanía rusa. Finalmente en 1822 Kabardia protagonizó el último levantamiento contra Rusia, reprimido por el ejército e ingusetios colaboracionistas.

Cherkesia

Cherkesia era un lugar del noroeste del Cáucaso habitado por descendientes de mongoles, ávaros y hunos que se establecieron en Kabardia. Entre 1780 y 1825 con la anexión por parte de Rusia, miles de cherkeses se vieron obligados a trasladarse de Kabardia y asentarse en la llamada Cherkesia, lugar en el que irremediablemente continuaron bajo la soberanía rusa.

Karachai

Karachai era un antiguo territorio de Alania, más tarde Osetia, que por razones económicas se trasladó al este de la Circasia. Con la invasión del Tamerlán la población osetia se mezcló con los tártaros y adoptó el Islam. Tras la Guerra Ruso-Circasiana, Karachai fue anexionada por Rusia en 1828. Sus habitantes nunca fueron muy sumisos, ya que durante la etapa del 1831 al 1860 Karachi realizó una larga rebelión que al final fue aplasada, pero que trajo muchos problemas a los rusos. La represión de Rusia sobre la región de Karachai entre 1861 y 1880 hizo que una gran población karachi emigrara al Imperio Otomano.

Nogai

Nogai fue una región poblada en el Caúcaso por nómadas turcos a partir del 1.500 d.C.. Su extensión comercial y cultural se alargó hasta Ucrania y Crimea, pero en el siglo XVI una coalición de Rusia y Calmucia empezó a acosar Nogai hasta reducir la región al norte de la cordillera caucásica. La represión contra los nogais fue brutal por parte de Rusia cuando incrementó su influencia en la región, pues un total de 11.460 nogais fueron exterminados. Ante el terror desatado Nogai aceptó la protección rusa en 1772. Durante los siglos siguientes hasta el XIX la mayoría de los nogais serían trasladados al Cáucaso en constantes migraciones formando en la zona una pequeña colonia de esa etnia.

Adygheya

Adygheya surgió en el siglo X a.C. al quedar habitada por tribus caucásicas. La región la poblaron karachis y circasianos que se separaron de las montañas al trasladarse al este del Caúcaso junto al Mar Negro. Los adygués siempre mantuvieron muy buenas relaciones con Turquía, pero para defenderse de Persia que no dejaba de acosarlos, se tuvo que aliar con Rusia en el siglo XVI, lo que atraería el hambre del Oso Ruso hacia la región. Rusia inició la invasión de Adygheya en el siglo XVIII, pero no fue hasta el siglo XIX en 1864 cuando quedó integrada dentro del territorio ruso.

 

Bibliografía:

Carlo Caranci, Cáucaso, El patio trasero de Moscú: Una puerta hacia el Gran Sur, Revista La Aventura de la Historia (2009), p.50-56
Carlos Caballero Jurado, Comandos en el Cáucaso. “Introducción”, García Hispán Editor (1995), p.11-24