La Juventud

 

Antes de que el fascismo llegara al poder se había pensado garantizar la continuidad del pueblo italiano confiando esa misión a los jóvenes y niños italianos que debían seguir la educación y el adoctrinamiento necesarios para cumplir tal función histórica con la patria y el deber.

El lema de los jóvenes fascistas italianos era:
“Credere, Obedecire, Combattere. (Creer, Obedecer, Combatir)”.

Los Balilla

Desde un principio se intentó formar a los jóvenes italianos desde la cuna hasta la muerte en un intento por forjar al “Italiano Nuevo”. Se pretendió que los niños desde pequeños formaran parte de la Italia Fascista para asegurar la existencia del pueblo italiano una vez fueran mayores. Para ello se redactó un reglamento para poner en práctica dicha misión, así es como nacieron los Balilla.

Niños de la Obra Nacional Balilla desfilando por una calle de Italia.

Los Balilla eran niños entre los 8 y los 14 años que realizaban actividades de carácter positivo de cara a la sociedad tanto en la escuela como en la calle. En el año 1926 el vicesecretario del Partido Nacional Fascista, Giuseppe Bastianini, fundó la Obra Nacional Balilla (Opera Nazionale Balilla u ONB), un ente autónomo que debía educar y asistir a todos los muchachos entre 8 y 18 años según la doctrina fascista y militarista.

Con la Creación de los Hijos y las Hijas de la Loba, en honor de Rómulo y Remo, fundadores de Roma, a los Balilla les fue reducida la edad hasta los 6 años, mientras que de 15 a 18 años quedaron oficializados los Vanguardistas (Avanguardisti). El escuadrista Renato Ricci tomó la posesión de la jefatura de la Obra Nacional Balilla en la que incorporó una serie de cambios. Entre las moficaciones la Obra Nacional Balilla asumió el patronato escolar, las escuelas rurales e incluso los orfanatos. Para 1927 la Obra Nacional Balilla pasó a depender del Ministerio de Educación Nacional e incorporó algunas estructuras que formaban parte de los Fascios Juveniles de Combate.

Niñas balillas haciendo el saludo fascista.

Los Balilla se inspiraron sobretodo en la obediencia, el patriotismo, las actividades paramilitares, el deporte, el ejercicio físico, las asambleas y los campamentos denominados “DUX”. Todos los jóvenes integrantes eran entrenados y adiestrados según un sentido puramente político, deportivo y militar. Se les enseñaban aspectos de la vida que debían respetar como el trabajar y el producir, cumplir las órdenes de los superiores o del Duce Benito Mussolini, y también custodiar monumentos o edificios públicos con armas de fuego. En los Balilla también se acepataban las niñas y chicas adolescentes en la organización Piccole e Giovanni Italiane, a las cuales además de entrenarlas en la doctrina militar de combatir, el deporte y la política, se las enseñó a la vez en las actividades domésticas.

Estructura de la Obra Nacional Balilla:
Hijos e Hijas de la Loba = 6 – 8 años
Balilla = 8 – 13 años
Vanguardistas = 13 – 18 años
Piccole e Giovane Italiane = Niñas

Juventud Italiana del Lictorio

Siempre existió competencia entre la Obra Nacional Balilla y los Fascios Juveniles de Combate, además de con los paramilitares religiosos independientes Boy Scouts católicos, a los cuales se terminó por suprimir. Para llevar a cabo una mejor administración entre ambas organizaciones, los grupos de chicos más mayores se encuadraron en una sola entidad llamada Juventud Italiana del Lictorio (GIL).

La Juventud Italiana del Lictorio era una organización que aglutinó a todos los tipos de jóvenes. La misión era la misma que los Balilla, es decir, seguir una doctrina paramilitar y política para asegurar la futura existencia de Italia. Para entrenar y adiestrar mejor a los jóvenes italianos se les enseñaron cursos que impartieron oficiales profesionales del Ejército o de la Milicia Voluntaria para la Seguridad Nacional (MVSN). Asombrosamente la Juventud Italiana del Lictorio llegó a contar con más de 8 millones de miembros entre sus filas.

Jóvenes chicos y chicas Balillas inician la boda de dos de sus camaradas. Recreación histórica.

Cuando la Segunda Guerra Mundial ya había consumido un año de tiempo para Italia en 1941, se crearon los Batallones de Jóvenes Fascistas dentro la Juventud Italiana del Lictorio para combatir en el Norte de África. Los Batallones de Jóvenes Fascistas fueron encuadrados en el Afrika Korps ítalogermano de Erwin Rommel donde se destacaron muy notablemente como unidades profesionales en los desiertos de Libia y Egipto.

 

Bibliografía:

Francesca Tacchi, Atlas Ilustrado del Fascismo. “Las Organizaciones Juveniles”, Susaeta, (2003), p.107
Xavier Valls Torner, El culto al Duce, Revista Historia y Vida Nº528 (2012), p.78