Gobierno Nacional Rumano en el Exilio

 

Habían pasado sólo 24 horas desde el fatídico día en que el Rey Mihail I traicionara a sus fuerzas armadas, a su pueblo y a su nación, entregándoles en manos del Ejército Rojo, cuando la noticia llegó a los presos rumanos de la Guardia de Hierro que se encontraban encerrados en los campos de concentración alemanes repartidos por todo el Tercer Reich.

Causas

Nada más enterarse Horia Sima, líder de la Guardia de Hierro, preso por aquel entonces en el campo de concentración de Schasenhausen, comprendió que había tenido razón cuando advirtió en su tiempo a los alemanes, justo antes de encerrarle, acerca de que el Rey traicionaría a su país y la alianza con el Tercer Reich. Los hechos le habían dado la razón, el Conducator Ion Antonescu fue detenido el 23 de Agosto de 1944, mientras que todo el Ejército Real Rumano había sido entregado por su monarca al Ejército Rojo sin dar tiempo de formalizar un armisticio. Por si fuera poco los soviéticos estaban penetrando en el país saqueando todo a su paso.

Muy afectados se vieron militarmente los alemanes por la traición de Mihail I. Podían despedirse del petróleo rumano y del Frente de Ucrania Sur que se desbordaba mientras las fuerzas del Eje se batían en retirada a través de toda Europa Oriental junto a millares de civiles que huían del Ejército Rojo. La jugada del Rey rumano no sólo condenaba a su Reino, sino a prácticamente todos los países del Este de Europa. Gracias a la entrada de los rusos en Rumanía el frente se trasladaba a Hungría, Bulgaria, Albania, Serbia, Macedonia, Polonia y Eslovaquia, pagando caro todos los ciudadanos de dichas naciones el egoísmo del monarca vecino.

Inmediatamente, el 24 de Agosto de 1944, Horia Sima y todos los miembros de la Guardia de Hierro que estaban sufriendo un auténtico calvario en los campos de concentración alemanes de Schasenhausen, Dachau, Oranienburg y Buchenwald, fueron puestos en libertad con todos los cargos retirados. El objetivo de los alemanes era que formaran un gobierno nacional con Sima a la cabeza para los exiliados rumanos que estaban llegando al Reich. El mismo 24 de Agosto, Horia Sima tras ser liberado de Schasenhausen, fue llevado al mismo cuartel general de Prusia Oriental en Rastenburg donde fue recibido por el Ministro de Asuntos Exteriores, Joachim Von Ribbentrop, más el Reischsführer de las SS, Heinrich Himmler, proponiéndole ambos formar un gobierno para Rumanía en el exilio. Sima deseaba ver a Adolf Hitler en persona, pero el Führer ante la vergüenza de su fracaso respecto a la Guardia de Hierro no se presenció, sería un golpe muy bajo para su persona suplicar ayuda a una víctima que él mismo había perseguido. El líder rumano no se fiaba de los alemanes pensando en que si formaba gobierno se convertiría en un títere del nacionalsocialismo, así que buscó otra salida, les ofreció su colaboración a cambio de que en su gobierno fueran reconocidas todas las fuerzas políticas democráticas rumanas que huían de los soviéticos, incluyendo por supuesto la Guardia de Hierro. Los alemanes no muy convencidos aceptaron al propuesta, más que nada porque era necesario contar con todos los voluntarios posibles ante la inminente invasión soviética de Europa.

Ciertamente los legionarios de la Guardia de Hierro no tenían nada que ver con aquella guerra, ellos habían estado prisioneros en campos de concentración alemanes desde el principio. La decisión de empezar la lucha al lado del Eje justo en el momento en que la guerra estaba ya perdida y casi terminada era una muestra más de la fortaleza y espíritu de los legionarios. Podían haberse negado, haberse quedado en el campo de concentración tan tranquilos a que los Aliados les liberaban, no tenían nada que deber a los alemanes, los mismos hombres que les habían encerrado y torturado tantos años. Pero el deber en aquel momento era ayudar dentro de los territorios del Eje a los miles de rumanos que huían de la marea soviética y estaban diseminados por Europa, necesitaban una representación y ayuda cuanto antes, por esa razón, aguantando el tipo, los legionarios se arriesgarían a sufrir la pesada carga que podían imponerles los vencedores una vez terminara la guerra. Los rumanos de la Guardia de Hierro sabían que se podían proclamar entre los vencedores una vez fueran liberados por el cercano Ejército Estadounidense a los campos, pero decidieron cambiar al claro bando perdedor sólo con el afán de ayudar a sus ciudadanos, algo pocas veces insólito en una guerra y que sin duda merece un gran respeto. Al fin y al cabo lo que mejor sabían hacer los legionarios era sufrir.

Gobierno Nacional Rumano (GNR)

El 26 de Agosto de 1944, Horia Sima desde Radio Danubio en Viena, Austria, proclamó ante los micrófonos de todo el mundo la formación del Gobierno Nacional Rumano (GNR) en el exilo para representar a todos los ciudadanos y fuerzas políticas que se rebelaran contra aquel Rey que les había vendido. Al mismo tiempo llamó a la resistencia en el suelo rumano y también a aquellos ciudadanos y militares que se encontraban en territorios del Eje que se dirigieran cuanto antes a Viena para recibir la ayuda diplomática necesaria y unirse los que así lo desearan a la guerra contra el bolchevismo.

Política:

El Gobierno Nacional Rumano (GNR) en el momento de su formación sólo contaba con 400 legionarios de la Guardia de Hierro recién liberados de los campos de concentración, entre los cuales 190 únicamente tomarían parte en la política, mientras que el resto se dedicaría a formar un ejército para liberar su país de la ocupación soviética.

Horia Sima, líder del Gobierno Nacional Rumano.

Poco a poco el GNR fue ampliando horizontes. Cientos de legionarios empezaron a presentarse en la sede de Viena para prestar su colaboración, lo mismo que militares del Ejército Rumano que habían conseguido escapar del país abrumados por la traición de su Rey; o miembros de otras fuerzas políticas como del Partido Campesino, Partido Liberal o incluso algunos socialistas que hicieron su aparición en la capital austríaca. La mayor novedad del Gobierno era que contaba con las otras fuerzas políticas democráticas descontentas con el Rey y los comunistas, pues a pesar de todo, Sima tuvo la bondad de admitirlos olvidando el pasado respecto al Reinado de Carol II cuando habían conspirado contra la Guardia de Hierro y su antiguo líder asesinado Corneliu Zelea Codreanu.

El Estado Rumano en el exilio contó en pocas semanas con más de 13.000 ciudadanos rumanos repartidos por los diferentes países del Eje, aunque la mayoría se concentraba en Austria y Serbia. La llamada a la libertad llevada a cabo por Sima fue un éxito brutal, pues jamás se imaginó que atraería a tanta gente. Millares de rumanos empezaron a llegar en masa a Viena para coger las armas y expulsar a los comunistas de su país. Todos estos voluntarios venían de campos de concentración alemanes, soldados procedentes del antiguo Ejército Real Rumano que había combatido en Rusia, refugiados en suelo alemán, residentes rumanos en Alemania, desertores de las fuerzas armadas que se sentían traicionados por su Rey, ciudadanos rumanos que se fueron del país al oír la llamada por radio de Sima y la minoría étnica rumana en Hungría y Serbia.

La distribución política se hizo en siete ministerios en los cuales entraban Interior y Trabajo, Asuntos Exteriores, Finanzas, Defensa, Cultura, Educación y Propaganda, además de la Subsecretaría de Estado junto a la Presidencia y un organismo encargado de Asuntos de la Iglesia. Curiosamente sólo cuatro ministros pertenecían a la Guardia de Hierro, dos a las otras fuerzas democráticas rumanas y un ministro apolítico, éste último fue el caso del general Platón Chirnoaga, que más bien era antilegionario, pero quería ayudar a la causa.

Ministerios:

Presidencia: Horia Sima
Ministerio del Interior y Trabajo: Vasile Iasinchi
Ministerio de Asuntos Exteriores: Mihail Sturdza
Ministerio de Defensa: General Platón Chirnoaga
Ministerio de Finanzas: Corneliu Georgescu
Ministerio de Cultura: Vladimir Cristi
Ministerio de Educación: Ion Sangiorgiu
Ministerio de Propaganda: Grigore Manoilescu
Subsecretaría del Estado: Eugen Bailla
Organismo de Asuntos de la Iglesia: Obispo Visarion Puiu

Ayudas Sociales:

Viena era el principal centro al que debían acudir los miles de rumanos exiliados para recibir ayuda como alimentos, ropa, medicina o simplemente permisos para moverse con plena libertad por el Reich.

La mayoría de rumanos que se encontraban dentro de las zonas pertenecientes al Eje, sobretodo de Alemania, Hungría y Serbia, necesitaban atención cuanto antes. El Gobierno Nacional Rumano abrió unos campos de refugiados en el Banato Serbio, donde suministró lo que necesitaran los exiliados rumanos, aunque en muchas ocasiones no podía proporcionarse debido a lo devastada que estaba Europa por la guerra y los aviones aliados que la bombardeaban constantemente. Aún así se lograron improvisar barracones e incluso una escuela, en la cual un profesor llamado Ioachin Vacarescu que envió la Guardia de Hierro impartió clases mientras pudo. Más tarde se abrió en el Banato Serbio otro campo de refugiados en Varset que se convirtió en un centro cultural del Gobierno Nacional Rumano.

Relaciones Exteriores:

La guerra que se disponía a hacer el Gobierno Nacional Rumano era enfocada sólamente contra la Unión Soviética, la Rumanía de Mihail I, la nueva Bulgaria Comunista y la Yugoslavia Popular. A los Aliados Occidentales como Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña entre otros, no se les declaró la guerra, de hecho eran considerados países amigos de forma secretra sin que se enteraran los alemanes, aunque no aprobaban la amistad de estos con la URSS.

Los aliados con que contaba el Gobierno Nacional Rumano eran en especial Alemania y Hungría, dirigida en ese momento por el movimiento fascista Cruz Flechada liderado por Ferenc Szalasi. Otros países que aprobaron su nueva alianza con el GNR fueron Italia, conocida en ese momento bajo la República Social Italiana, además de Japón y Croacia. Al igual que el GNR también existían otros Gobiernos en el exilio dentro del Reich que dieron su reconocimiento a los rumanos, estos fueron el recién creado Gobierno Nacional Búlgaro, la Organización Revolucionaria Interior Macedonia (VMRO) en representación de Macedonia liderada por Ivan Michajlov, el Gobierno exiliado de Irak en manos de Rashid Al-Gaylani, los representantes del mundo árabe encabezados por Amín al-Husseini y la India Libre de Chandra Bose.

Cultura:

Culturalmente el Gobierno Nacional Rumano no varió mucho en sus costumbres. La figura de Corneliu Zelea Codreanu “el Capitán”, muerto en 1937, se convirtió en símbolo para la nueva cruzada de resistencia rumana.

El cristianismo de la Iglesia Ortodoxa fue clave para mantener la moral. El GNR abrió algunas iglesias, en muchas ocasiones compartidas por otras personas de misma religión pero de diferente nacionalidad. Gracias a las iglesias se pudo impartir clases a los niños, hacer colectas para Navidad, realizar coros y mantener elevada la moral.

La novedad en la cultura fue el europeísmo. Rumanía hasta la fecha había sido una de las naciones más atrasadas en este tema, pero con la creación del GNR la cosa cambió para unirse a la larga lista de países que habían hecho causa común.

Propaganda:

Para los pocos medios con qué contaba el Gobierno Nacional Rumano, la tarea de propaganda fue uno de sus mayores logros. Sima pensó que sus medios tan limitados llamarían a filas a unas mil o dos mil personas, pero lo cierto es que consiguieron captar a más de 13.000.

Radio Danubio en Viena les prestó un espacio llamado “Puesto de Emisión y Propaganda Rumana”. Desde dichos micrófonos, Sima lanzaba sus discursos llamando a la resistencia. Parte del logro en esta tarea fue la dirección del programa dirigida por Crisu Axente, Paul Costin Deleanu y Horia Stamatu.

Gracias al “Puesto de Emisión y Propaganda Rumana” se logró atraer a la famosa 4ª División de Infantería del Ejército Real Rumano que desertó del frente para unirse en armas junto a los hombres de Sima.

Intento de reconquistar Rumanía

Hitler había previsto una contraofensiva en el centro de Europa, siendo el objetivo aliviar el frente de Bosnia donde empujaban los partisanos yugoslavos de Josif Tiso y también el de Macedonia donde presionaban los búlgaros comunistas. Para ello era necesario lanzar un contraataque desde el Banato de Serbia contra la frontera rumana, lo que distraería fuerzas enemigas de Macedonia y Bosnia. Horia Sima ofreció su apoyo al plan otorgando el mando de la representación rumana en el Banato Serbio a Pavel Onciu y la administración política a Octavian Rosu. A principios de Septiembre de 1944 fueron muchos los milicianos rumanos de la Guardia de Hierro que llegaron al Banato Serbio agrupándose en torno a Chichinda Mare y Varset, justo a la otra orilla del Río Danubio para intentar recapturar algo de su país.

General Platón Chirnoaga con los legionarios del Ejército Nacional Rumano, todavía leales al Eje.

El 13 de Septiembre de 1944 los alemanes y húngaros iniciaron la ofensiva contra la frontera occidental de Rumanía junto a algunos voluntarios rumanos de la Guardia de Hierro que operaban junto a la División Brandenburgo. La ofensiva en los inicios fue un éxito, pues se consiguieron reconquistar 30 kilómetros de territorio rumano con las ciudades de Resita y Turnu-Severin. Cerca de allí legionarios de la Guardia de Hierro al mando de Rosu ocuparon Oravita y establecieron la primera prefactura libre de Rumanía en Carnas Severin. El territorio rumano liberado todavía se extendió más, pues los alemanes tomaron Timisoara y los húngaros Arad, poniendo en ambos lugares a gobernadores del GNR.

Sin embargo la alegría de estar asentados en territorio rumano duró poco, pues los soviéticos contraatacaron a finales de Septiembre con una ofensiva arrolladora. Para el 5 de Octubre de 1944 todas las zonas liberadas por el GNR volvieron a caer en manos del Ejército Rojo. Las represiones contra aquellos que apoyaron al GNR o colaboraron acabaron en la mayoría de veces con la pena capital.

Ejército Nacional Rumano:

La implicación del Gobierno Nacional Rumano en el exilio no sólo sería política sino militar, pues el principal objetivo era frenar con soldados todo lo posible al Ejército Rojo para salvar a cuantos más europeos mejor con su evacuación hacia Europa Occidental donde estaban los ejércitos aliados. Así lo comunicó Sima mediante Radio Danubio el 30 de Agosto de 1945.

Horia Sima se entrevistó con el general alemám Arthur Phelps con la finalidad de discutir en que rama de los ejércitos del Eje podía encuadrarse al recién llamado Ejército Nacional Rumano (ENR). Al final fueron elegidas las Waffen-SS, el mejor ejército internacional del mundo en esos momentos.

Era difícil pensar que se presentaran voluntarios de un país recién conquistado por el Ejército Rojo y más aún cuando la guerra estaba ya perdida. Pero asombrosamente no fue así, pues miles de voluntarios rumanos se presentaron desbordando los centros de reclutamiento, todos deseaban luchar. El suceso más sorprendente fue cuando la 4ª División de Infantería del Ejército Real Rumano al mando del general Platón Chirnoaga desertó del frente y se entregó a los alemanes para unirse a estos; al escuchar sus captores lo que decían los rumanos quedaron estupefactos, pues todos deseaban unirse a la causa de Sima, por esa razón abandonaron su puesto. La 4ª División de Infantería se encuadró en el ENR aportando 1.000 soldados, Sima en agradecimiento entregó el Ministerio de Defensa al general Chirnoaga. Pero la 4ª División no fue la única en abandonar la lucha al lado de su Rey, pues los hombres del 2º Regimiento de Calarachis cansados de los numeritos del monarca con los comunistas pasó al lado alemán y puso a la disposición del ENR a sus 119 hombres. Finalmente, con cerca de 12.000 soldados que representaban la Rumanía en el exilio se creó el Ejército Nacional Rumano que fue integrado como la División SS Rumana de las Waffen-SS con sede en el Polígono Industrial de Döllesheim, Viena.

Oficial y soldados del Ejército Nacional Rumano en Viena.

Oficialmente el bautismo de fuego del ENR tuvo lugar el 1 de Febrero de 1945 cuando 3.000 soldados rumanos defendieron el puente Schewedt. El Río Oder y después Pomerania fueron los frentes de combate donde los voluntarios rumanos participaron la mayor parte de las veces al final de la contienda. Al llegar Marzo, la División SS Rumana fue rebautizada como 103º Regimiento de Granaderos SS Rumano, para luego ser otra vez renombrado como 103º Regimiento SS Destructor de Tanques Rumano. El nuevo 103º Regimiento SS Destructor de Tanques Rumano no tuvo muchas ocasiones de entrar en combate, ya que sólamente le fue asignada la misión de defender Oranienburg donde sus hombres resistieron herocaimente. Mientras tanto las reservas que se encontraban en Viena tuvieron que defendar la capital austriaca.

Inevitablemente los últimos reductos del ENR se entregaron a los Aliados en Mayo de 1945. La mayoría de SS rumanos fueron internados en campos de concentración bajo vigilancia estadounidense y británica, aunque en muchos casos tuvieron trato preferente por haber sido compañeros de prisión en los campos alemanes. Entre 1945 y 1946 fueron liberados, la mayoría se irían a Estados Unidos como ciudadanos rumano-americanos.

Resistencia Rumana:

Pavel Onciu, legionario de la Guardia de Hierro, fue el primer rumano en organizar la resistencia contra los bolcheviques en el Banato Serbio, lugar desde el cual se enviaban legionarios a la región rumana de Timisoara a través de la frontera. Pero Sima deseaba un grupo verdadero de resistencia dentro del suelo rumano que llevara acciones de sabotaje, lucha armada, espionaje y propaganda política en contra del Rey Mihail I y los comunistas para distraer fuerzas de la retaguardia al frente.

Comandos rumanos de la Guardia de Hierro y con uniforme alemán listos para operar tras las líneas enemigas.

Al principio 200 legionarios de la Guardia de Hierro se reunieron en Neukarenburg al mando de Virgil Popa para organizar la resistencia y algunos agentes. La Oficina Central de Seguridad del Reich (RSHA) se encargó de financiar el proyecto y prestar los centros de Korneuburg y Bretitenfurth cerca de Viena. Allí poco a poco fue tomando forma el Grupo de Acción Rumano (Einsatzgruppe Rumanien). También se formó la Unidad de Caza SS Sudoeste (SS-Jagdverband Sudost) con 70 hombres para operaciones especiales en el campamento de Stockerau-Hollabrun.

A finales de 1944 empezaron a llegar agentes sobre Rumanía, todas las veces lo hicieron saltando en paracaídas por la noche desde aviones de la Fuerza Aérea Alemana (Luftwaffe). Las zonas de operaciones solían ser las montañas de los Cárpatos y los interminables bosques. En pocos meses levantaron importantes bolsas de grupos partisanos, sobretodo en Transilvania y las montañas de Apuseni y Fagara. Los resistentes rumanos provocaron más de un dolor de cabeza a los soviéticos y al Rey, pues llegaron a realizar importantes sabotajes y acciones de choque que neutralizaron algunas fuerzas enemigas.

Sin embargo la campaña de resistencia estaba desde un principio condenada. La mayoría de rumanos cayeron en manos soviéticas y fueron pasados por las armas, apenas hubo supervivientes entre los grupos. Los más valientes decidieron luchar hasta el final. Uno de los grupos al mando del legionario Filon Verca luchó hasta 1948, otras células minoritarias lo hicieron hasta finales de los años 50.

Fin del GNR

Los primeros lugares en caer que controlaba el Gobierno Nacional Rumano fueron los campos de refugiados en el Banato Serbio, los cuales hubieron de ser abandonados una vez los yugoslavos y soviéticos hicieron acto de presencia.

Con la proximidad del Ejército Rojo sobre Viena fue necesario trasladar la capital del Gobierno Nacional Rumano al Tirol en los Alpes el 19 de Febrero de 1945.

Finalmente el 8 de Mayo de 1945, el Gobierno Nacional Rumano se entregó al Ejército de Estados Unidos en el Tirol. Por suerte los americanos, al igual que los miembros de la Guardia de Hierro, estaban descontentos por lo que la URSS había hecho a Rumanía, así que los rumanos no fueron juzgados, ni siquiera Horia Sima, siendo todos puestos en libertad inmediatamente. Esto fue en gran parte porque muchos prisioneros norteamericanos habían convivido con los rumanos de Sima en los campos de concentración alemanes durante gran parte del conflicto, por lo cual, condenarlos en ese momento nada más ser libres de Hitler hubiera sido una canallada.

Con la llegada de la Guerra Fría los miembros del GNR emigraron a Estados Unidos y España, donde continuaron con su propaganda para liberar su país. Tuvieron que esperar hasta la caída de la Unión Soviética en 1991 para pisar, los que sobrevivieron a la vejez, su amada patria.

 

Bibliografía:

Carlos Caballero Jurado, Ejército Nacional Rumano. “El Gobierno Nacional Rumano / El Ejército Nacional Rumano / La División Rumana de las Waffen-SS / Combates en el Oder y el Danubio”, García Hispán Editor (1997), p.147-156/157-182/183-214/229-252
http://www.axishistory.com/index.php?id=2353