Fasci de Combattimento

 

Un 23 de Marzo de 1919, en el Salón Industrial y Comecial ubicado sobre la Plaza San Sepolcro de Milán, un reducido número de 119 espectadores asistieron a un discurso que ofrecía el director del diario Il Popolo d’Italia. Un desconocido Benito Mussolini acababa de fundar los Fasci de Combattimmento (Fascios de Combate) tras leer el Manifiesto Fascista. Sin nadie darse cuenta en aquel instante, ni siquiera sus promotores, había nacido el fascismo.

Militante socialista y excombatiente de la Gran Guerra, Benito Mussolini, descontento por su ideología de izquierdas, se unió en 1919 a un grupo de veteranos y jóvenes en la misma situación de pesimismo para crear los llamados Fasci de Combattimmento. Estos eran unas secciones de asalto y protección que luchaban contra el comunismo en las calles y propugnaban un nuevo cambio social en el pueblo, concretamente un Estado de orden que garantizase la seguridad pública. Ideológicamente los Fasci de Combattimento proponían un cambio político que protegiera igual a los obreros, a las clases medias y las clases altas si estas últimas lo merecían. Inicialmente su ideología causó dudas porque aparentaba ser de izquierdas y de derechas al mismo tiempo, sin embargo los Fasci di Combattimento repudiaban ambas, ya que realmente eran la tercera alternativa al marxismo y al capitalismo. Uno de los dormas fundamentales que caracterizaban a los Fasci di Combattimento era la exaltación del nacionalismo italiano para convertir a Italia en un país grande y poderoso en el mundo, como un Imperio que estuviera en el podio entre las potencias. Sin duda alguna profesaban un amor por la cultura italiana, sus tierras, su historia, su arte, su pintura, su música y sobretodo por el pueblo y sus gentes como una sociedad descendiente de la Antigua Roma.

Fasci di Combattimento en una fotografía realizada en alguna plaza de Milán, 1919.

Benito Mussolini era el director del diario Il Popolo d’Italia, publicación socialista y nacionalista que había adquirido un tono antimonárquico y anticomunista a raíz del resultado en la Primera Guerra Mundial. Con preocupación Mussolini veía el crecimiento del comunismo, algo que en parte justificaba por los constantes abusos del capitalismo en muchos sentidos. Todas aquellas razones le llevaron a crear los Fasci di Combattimmento, los cuales debían emplear la fuerza política en la mesa de diálogos, pero también la fuerza física como en la calle.

Idelología Fasci di Combattimmento:
·Abolición de la monarquía de los Saboya e imposición de una República.
·Control de las tierras por parte de los campesinos.
·Participación de los obreros en el desarrollo de las empresas y en sus beneficios.
·Eliminación de la banca especulativa.
·Recuperación del nacionalismo italiano.
·Política exterior expansionista respecto Fiume en Yugoslavia y Dalmacia en Austria.
·Adhesión de Italia a la Sociedad de Naciones (SDN) para fomentar la paz universal.

Todos los Fasci di Combattimmento estaban compuestos por antiguos socialistas como Giovanni Marinelli, sindicalistas revolucionarios como Mario Giampaoli, nacionalistas italianos, intelectuales, periodistas, publicistas, obreros, empleados, artistas vanguardistas e iluminados futuristas. La edad media para ser Fasci di Commbattimento era de 30 años en 1919. El uniforme reglamentario era una camisa negra y a veces un equipo militarista con porras, pistolas, fusiles y granadas. Su saludo ofical era el romano alzando el brazo derecho en alto al estilo de los Césares. Se distribuían en entidades locales organizadas en escuadras de militantes armados según la zona al mando de sus respectivos líderes denominados “Ras”. Con esta estética la típica imagen de un Fasci di Commbattimento en el votante italiano simbolizaba el orden.

Benito Mussolini en un discurso de Milán.

El 15 de Abril de 1919 se llevó a cabo la primera acción de violencia de los Fasci di Combattimmento en Milán contra la sede del periódico marxista Avanti!, donde un grupo de escuadristas destruyeron el edificio por completo. A partir de entonces los Fasci di Combattimmento se dedicaron a atacar objetivos de los adversarios, especialmente las sedes y locales del Partido Socialista Italiano (PSI), aunque también realizaban incursiones en casas de políticos, círculos recreativos, cámaras de trabajo, sindacatos o escuelas populares dirigidas por la extrema izquierda. No sólamente atacaban lo material, sino que también a personas de la oposición, normalmente socialistas, a los que propinaban palizas golpeándoles, apaleándoles, rociándoles con aceite de ricino urticante, incluso en algún caso se le fue la mano a más de uno provocando alguna víctima mortal.

Mientras los Fasci di Combattimmento conseguían mantener el orden en muchas ciudades frente a los extremistas de izquierda que se comportaban igual de violentos que ellos, en el ámbito político apenas triunfaban. Por ejemplo en las elecciones locales de Milán de 1919 no obtuvieron ningún escaño, pues sólo sacaron 4.000 votos. A pesar del fracaso electoral, el incremento de afiliados y militantes en los Fasci di Commbattimento fue cada día más grande y poco a poco empezó a tomar forma a una ideología llamada fascista.

 

Bibliografía:

Francesca Tacchi, Atlas Ilustrado del Fascismo. “Nacen los Fascios de Combate”, Susaeta, (2003), p.22-28
David Solar, La II Guerra Mundial como nunca se la habían contado, Volumen 4. “El Hombre Providencial”, Revista La Aventura de la Historia (2009), p.9-10