El Arte

 

Profesiones artísticas dedicadas a la pintura, la arquitectura, la escultura y la literatura fueron fundamentales en la construcción y en el decorameinto de la Italia Fascista.

El fascismo como ideología en sí era un arte, pues ya desde su origen fue procreado por las mentes más priveligiadas de los artistas vanguardistas y futuristas de la época. De ninguna manera se puede entender el desarrollo del fascismo sin el arte.

Oficialmente la primera exposición de arte en la Italia Fascista fue la que se celebró en 1931 con el nombre de la “Cuatrienal Romana” en el Palacio de Exposiciones de Roma.

Arquitectura cultural de la Italia Fascista para el Foro Mussolini.

Conmemorando el décimo aniversario de la Marcha sobre Roma se abrió la Exposición de la Revolución Fascista el 28 de Octubre de 1932, el mismo Duce Benito Mussolini inauguró durante la celebración la nueva Vía del Imperio y el Foro Mussolini, construcciones que destacaban por su monumentalidad y el gusto por el culto romano.

También tuvo un notable éxito la Exposición Bienal de Venecia, seguida poco después de la Exposición Trienal de Milán en 1933. Simultáneamente se creó el Premio Cremona ideado por Roberto Farinacci y el Premio Bérgamo por Giuseppe Bottai, ambos instituidos para otorgar trofeos a quienes sobresalieran con sus obras.

Un gran esfuerzo realizó la Italia Fascista en 1934 por hacer representaciones artísticas en los ámbitos de la arquitectura, la fotografía, el fotomontaje, el mosaico y la pintura mural. Predominaron en el arte campos como la arquitectura moderna y futurista, el racionalismo, el novecentismo y la pintura tradicional. Una de las novedades más influyentes en la Italia Fascista fue el arte degenerado o vanguardista, en la que abundó el expresionismo artístico.

Escultura fascista en Roma.

La literatura también sufrió una profunda renovación artístico-literaria influida por la política y el fascismo. Parte de la literatura se basó al principio en glorificar el escuadrismo rural que promulgaba la superioridad moral y estética del campo contra la ciudad. Surgieron importantes obras literarias como I giganti della montagna de Luigi Pirandello, Los indiferentes de Alberto Moravia o 900 de Massimo Bontempelli.

Durante la Era Fascista la música recayó básicamente sobre Grazia Deladda que obtuvo el Premio Nobel en 1926 con sus manifestaciones folklóricas dentro del ámbito familiar y campesino. A lo largo de la época mussoliniana se hicieron innumerables composiones de carácter militar, heroico y patriótico. La canción más famosa fue la de Facceta Nera que representaba la belleza de las mujeres negras africanas de Etiopía.

Tras la victoria de Italia contra Etiopía en la Guerra Ítalo-Etíope (1935-1936) se celebró el segundo milenio del Emperador Octavio Augusto de Roma en el Foro Mussolini de la capital. Numerosas obras de arte y muestras de las formas augustas fueron expuestas al público. A la celebración acudió Adolf Hitler en Mayo de 1938, representándose una pieza de Richard Wagner dentro del estadio en su honor.

Plano del proyecto E42 para la Exposición Universal.

El proyecto E42 correspondiente con la Exposición Universal que debía hacerse en Italia en 1942, hubiese sido posiblemente uno de los mayores éxitos y festejos de la historia de Italia de no haber sido por el comienzo de la Segunda Guerra Mundial. Tanto la Exposición Universal como los Juegos Olímpicos iban a realizarse allí. La proyección del E42 se presentó en Noviembre de 1935 dirigida por el industrial y comisario Vittorio Cini. Consistía en una monumental ciudad universal de exposiciones en la cual se representaría a la civilización italiana a través de los tiempos de la historia y la cultura desde el Emperador Octavio Augusto hasta Benito Mussolini. La idea del Duce era que el complejo arquitéctonico fuera permanente y romano, con un Palacio de la Civilización Italiana y un templo dedicado a San Pedro y San Pablo. Los elevados costes, la falta de material y el inicio de la guerra dejaron al E42 con el nombre de EUR para continuarse una vez finalizara la contienda. Sin embargo por culpa de la derrota en el conflicto Mussolini nunca pudo ver cumplido su sueño.

El Futurismo

Futurismo, movimiento vanguardista por excelencia de los años 20 y 30 del siglo XX, fue la punta de espada para la fascistización de la cultura italiana.

El futurismo manifestaba la admiración por las máquinas modernas y futurísticas, así como la exaltación de la juventud, el militarismo, la velocidad, la guerra y el patriotismo. Estas características lo hacían idóneo para la moda fascista de entreguerras en países como Italia.

Sobretodo en la Italia Fascista, el futurismo alcanzó su máximo esplendor. Su fundador, Filippo Tommaso Marinetti, después de instaurar el movimiento en Milán, no dudó en afiliarse al Partido Nacional Fascista y fusionar de ese modo su creación artística a la nueva cultura romana que imperó en Italia hasta 1945.

 

Bibliografía:

Francesca Tacchi, Atlas Ilustrado del Fascismo. “Los literatos y el Régimen / El Arte al servicio del Poder”, Susaeta, (2003), p.94-95/100-102/
Antonio Fernández García, Historia del Arte, Artis. “El Futurismo”, Vicens Vives (2007), p.404-405