Anastase Vonsiatsky y el Fascismo Ruso en Estados Unidos

 

Anastase Andreivich Vonsiatsky, nació un 12 de Junio de 1898 en Varsovia, Polonia, por aquel entonces parte del Imperio Ruso. Su padre, Andrei Nikolaevich, había sido un héroe nacional al aplastar el Levantamiento Polaco de 1863, figura que le llevó a la admiración y por tanto al sueño de convertirse en militar. Recién cumplida la mayoría de edad, Vonsiatsky tuvo que contemplar como la Revolución Bolchevique y la Guerra Civil Rusa entre el Ejército Blanco y el Ejército Rojo desolaba su patria. Debido a su sentimiento antibolchevique por su origen noble, el joven Vonsiatsky se alistó en 1917 en el Ejército Blanco del general Anton Denikin y luchó notablemente contra los comunistas en Ucrania y el Río Kuban. Sin embargo el conflicto se volvió en contra de los blancos y Vonsiatsky se vio obligado a abandonar su país evacuado por Crimea desde el Mar Negro para exiliarse primero en Turquía y luego en Francia. Abatido por su condición de apátrida, tuvo la suerte de conocer a Marion Ream, una enfermera estadounidense de las Fuerzas Expedicionarias de Ocupación que atendía a heridos de la todavía reciente Primera Guerra Mundial, mujer de la que se enamoró profundamente. Ambos terminaron por casarse y marcharse como un feliz matrimonio a vivir a Estados Unidos, concretamente a Connecticut, consiguiendo Vonsiatsky la nacionalidad americana. Gracias a que Marion provenía de la familia Ream, uno de los linajes más aristocráticos de Chicago, Vonsiatsky se pudo beneficiar de su financiación para organizar sus propias asociaciones de rusos blancos en el exilio.

Poco después de concluir la Guerra Civil Rusa, la primera organización de exiliados blancos fundada en 1923 en Estados Unidos fue la Hermandad de la Verdadera Rusia. Liderada por el cosaco Atamán Pyotr Nikolaevich Krasnov y el aristócrata Duque Georg Leuchtenberg, la sociedad no solo se extendió en América, sino también por París en Francia, Belgrado en Yugoslavia, Berlín en Alemania y Harbin en Manchuria. A pesar de que en sus inicios tuvo muchos adeptos, la división de sus miembros respecto a qué política tomar contra la Unión Soviética terminó por la disolución de la Hermandad de la Verdadera Rusia en 1932.

Vonsiatsky que como antiguo miembro de la Hermandad de la Verdadera Rusia se había sentido desilusionado por el proyecto, comprendió que sus antiguos compañeros estaban equivocados al adoptar un programa de restauración de la Dinastía Romanov en Rusia. Comprendió entonces que para triunfar no se podían cometer los mismos errores que en el pasado y volver al absolutismo como medio alternativo al comunismo. Según su criterio el único modo de que Rusia saliera adelante era acabar con el comunismo, pero también con el absolutismo capitalista. Aquella idea que también compartía su amigo Donat Yosifovich Kunle les llevó a deducir que la única alternativa provechosa para Rusia sería abrazar el fascismo.

Anastase Vonsiatsky.

Oficialmente el 10 de Mayo de 1933 fue fundada en Connecticut la Organización Fascista de Todas las Rusias (Vserossiskaya Fashistskaya Organizatsiya o VFO), cuya sede fue ubicada en Putnam. Anastase Vonsiatsky fue proclamado “Vodzh (Duce)” y Donat Kunle el Secretario General del Partido. La ideología adoptaba era casi una copia exacta del fascismo italiano de Benito Mussolini, centrada en la unión de empresarios y obreros en corporaciones patronales y sindicales, la restauración en Rusia de la propiedad privada sin llegar a formar grandes conglomerados industriales, la redistribución de la tierra entre propietarios y campesinos, la defensa de la religión dentro de un Estado laico y la abolición de las restricciones de productos agrarios. Una de las curiosidades del fascismo ruso fue denunciar el racismo, incluido el antisemitismo, ya que según Vonsiatsky Rusia se componía de diversas etnias y todas debían ser respetadas sin distinción de raza o religión. El símbolo oficial de la Organización Fascista de Todas las Rusias fue una esvástica bajo el águila bicéfala de la Dinastía Romanov y la uniformidad de los militantes la camisa negra a imitación de los fascistas italianos con un brazalete de la cruz gamada bordeada por un anillo azul. El himno se copió del Horst Wessel del nacionalsocialismo alemán bajo el título de La Tormenta de los Soldados de la Muerte y al saludo romano brazo en alto se le añadió una contestación al grito de “¡Slava Rossy!”.

Nada más fundarse la Organización Fascista de Todas las Rusias, Vonsiatsky viajó en Septiembre de 1933 a Europa para realizar una visita a otros grupos filofascistas rusos y contar con su apoyo internacional. Primero se reunió con el Movimiento Nacional Socialista Ruso (ROND) de Pavel Avalov en Alemania y luego con los Jóvenes Rusos (Mladorossy) de Alexander Kazem-Bek en Francia. Tuvo incluso un encuentro con el representante del nacionalismo ucraniano Gleb Baletsky, al que prometió estudiar el proyecto de una Ucrania independiente tras la derrota bolchevique.

Al regresar a Estados Unidos de su primer tour europeo, Vonsiatsky reforzó la Organización Fascista de Todas las Rusias a través de los medios de difusión. Como manera de llevar la voz a los fascistas rusos en Norteamérica se editó el periódico Fashist dirigido por Noman Watson con 10.000 copias mensuales en todo el país, aunque a los pocos meses se empezó también a venderse en Brasil, Canadá, Australia, Egipto, Alemania, Checoslovaquia, Yugoslavia y Bulgaria. En Nueva York la publicación fue distinta, en este caso un periódico llamado Rossiya que dirigió el editor Alexander Plyshnov. Simultáneamente toda Connecticut se llenó de panfletos en los que se podía leer Yo Sirvo a Rusia, Tácticas de los Fascistas Rusos y Acerca de Nuestro Trabajo Secreto gracias a los abundantes medios de impresión financiados por Marion, la esposa de Vonsiatsky.

Inesperadamente el 28 de Octubre de 1933, Vonsiatsky recibió una invitación por carta de Konstantin Rodzaevsky, el representante del Partido Fascista Ruso (Rossiiskaya Fashistkaya Partiya) en Manchukuo, el Estado títere de Japón en Asia, con la finalidad de unir fuerzas en un frente común contra Iósif Stalin. Vonsiatsky aceptó la invitación y junto a Donat Kunle y Lev Mamedov partió de Connecticut en Enero de 1934 a bordo del transporte SS President Van Buren que hizo escala en y Hawaii y después en Kobe, Japón, tras recibir un permiso de paso del cónsul nipón en Portland, Yukata Nakamura. Simultáneamente Rodzaevsky se trasladó a Japón para reunirse con Vonsiatsky y abrir la sesión del Congreso Mundial de los Fascistas Rusos celebrado del 24 de Marzo al 2 de Abril en Tokyo. Durante el debate entre Vonsiatsky y Rodzaevsky ambos acordaron una estrategia mutua contra la Unión Soviética, aunque el primero rechazó los postulados antisemitas del segundo, alegando que los judíos formaban parte de Rusia. A pesar de las diferencias entre ambos, finalmente se pactó el tan esperado “Frente Anti-Comunista” con la fundación en el Gran Nuevo Hotel de Yokohama el 3 de Abril de 1934 del Partido Fascista de Todas las Rusias (Vserossiiskaya Fashitskaya Partiya) que agrupaba a todos los militantes de Estados Unidos, Japón y Manchukuo.

Recién creado el Partido Fascista de Todas las Rusias, Vonsiatsky viajó de Tokyo a Manchukuo para formalizar su alianza con Rodzaevsky. A las 14:10 horas de la tarde del 26 de Abril de 1934, Vonsiatsky llegó a la Estación Ferroviaria Central de Harbin, siendo recibido jubilosamente a gritos de “¡Slava!” por una multitud de rusos blancos encabezados por Rodzaevsky, entre los que había milicias de Camisas Negras en formación, mujeres uniformadas del Movimiento Fascista Femenino, pequeños de la Unión de las Juventudes Fascistas e incluso cosacos con estandartes y ropas tradicionales. Tras el caluroso recibimiento, Vonsiatsky visitó la Catedral de Sabul con su Capilla de la Virgen Siberiana y luego marchó al Hotel Hokuman de la Calle Novogorodnaya para hacer su presentación del movimiento con el título de “Vodzh” y Rodzaevsky con el de Secretario General. Pero su mayor baño de masas no tuvo lugar hasta el 4 de Mayo, cuando en el Teatro Ves Mir habló ante un público de 2.000 personas y se ganó el apoyo de la Unión Cosaca del Extremo Oriente del Atamán Grigory Semenov.

Finalizada la estancia en Harbin, el 8 de Mayo Vonsiatsky se despidió de Rodzaevsky y se dedicó a buscar más adeptos en otras zonas. Primero visitó a las otras comunidades de rusos blancos en Manchuria ubicadas en Hsinking y Dairen, para luego embarcar en el buque Tsingtao Maru que le llevó a Shangai, una de las ciudades con más exiliados de Asia en donde pudo entrevistarse en el Hotel Cathay con el representante fascista Konstantin Steklov. Concluido su tour en Asia, Vonsiatsky siguió su curso a bordo del SS President Harrison hacia Europa, aunque antes hizo una parada en El Cairo, Egipto, para conseguir el favor del líder fascista ruso Georgy Taube. Su siguiente destino fue Nápoles en Italia, país en el que no pudo cumplir su sueño de conocer a Mussolini, aunque sí con el líder fascista Carlo Rossi. Similares adhesiones a su causa consiguió en Francia con Alexander Kazem-Bek y en Yugoslavia con Alexander Leiburg, además de otros jefes fascistas en Checoslovaquia, Hungría y Bulgaria. Pero sin duda el mayor paso de Vonsiatsky fue viajar a Alemania y verse con Alfred Voldemarovich, quién le presentó a Alfred Rosenberg, uno de los altos miembros del Partido Nacional Socialista de los Trabajadores Alemanes (NSDAP).

Portada del periódico Fashist en el que se muestra a Vonsiatsky desfilando junto a los nacionalsocialistas de la “German American Bund”, la misma organización de alemanes nacionalizados americanos que operaba en Estados Unidos.

Triunfal podía sentirse Vonsiatsky tras su tour fascista en Asia Oriental y Europa. Sin embargo su alegría duraría poco a causa de las fricciones internas del Partido Fascista de Todas las Rusias, especialmente entre la rivalidad de Vonsiatsky con Rodzaevsky. Entre los puntos de discrepancia estaba la cuestión antisemita que defendía Rodzaevsky, algo que de ninguna manera podía tolerar Vonsiatsky al ser un firme defensor de los derechos de los judíos. Tampoco aceptaba la visión republicana de Rodzaevsky al pretender crear la “República Fascista de Rusia”, porque Vonsiatsky era un absoluto convencido de la necesidad de hacer una restauración monárquica de la Dinastía Romanov. Sin embargo el principal punto de desacuerdo entre ambos fue la influencia que Japón ejercía sobre los militantes de Manchukuo a través del general Sadao Araki. Vonsiatsky temía que el movimiento se pudiese convertir en una organización títere de los japoneses, cosa que al final sucedió cuando Rodzaevsky por recomendación de Tokyo aceptó incluir como consejero al nipón Shun Akikusa. Aquello fue la gota que colmó el vaso y llevó a Vonsiatsky a romper su alianza con Rodzaevsky. A partir de entonces cada uno continuaría con su propio movimiento fascista en Manchuria y Estados Unidos respectivamente.

Completamente en solitario, Vonsiatsky tuvo que liderar a los fascistas rusos en Estados Unidos bajo el nombre de un nuevo movimiento bautizado como Partido Nacional Revolucionario de Todas las Rusias (All Russian National Revolutionary Party o VNRP). Sin embargo casi nadie en el extranjero se sumó a su causa debido a su política de tolerancia con los judíos y a su ideología monárquica en favor de los Romanov, dos razones por las cuales los rusos blancos fuera de Estados Unidos terminaron uniéndose a la visión de Rodzaevsky en Manchuria. Así pues, Vonsiatsky se convirtió exclusivamente en el “Vodzh” de los fascistas rusos de Norteamérica.

Durante algunos años Vonsiatsky apenas prestó atención al Partido Nacional Revolucionario de Todas las Rusias que él mismo dirigía, básicamente ante la falta de ganas tras el enfado con Rodzaevsky. No obstante desde 1938 la ilusión regresó a Vonsiatsky y comenzó a resucitar su proyecto en Estados Unidos. En primer lugar extendió sus milicias de Camisas Negras basadas en Connecticut a otras grandes ciudades en las que abrió delegaciones, como por ejemplo una en Nueva York encabezada por Alexander Plushnov, otra en Boston por Iván Novozhilov y una última en San Francisco por Christ Latsgalv. Más tarde creó unas juventudes conocidas como los “Boys Scouts Rusos” que cada verano eran adiestradas en el Campo de Jóvenes Vanguardistas de Nueva York con actividades centradas en el senderismo, la natación o el canto. También inauguró la Escuela Bíblica Fascista Rusa de Harlem, un campus que dirigía el reverendo Alexander Tzuglevich, quién llegó a contar con dos docenas de niños y niñas entre los 8 y 14 años para ser educados en el fascismo.

Símbolo del Partido Nacional Revolucionario de Todas las Rusias.

Fuera de Estados Unidos Vonsiatsky intentó con poco éxito reconstruir una unificación de todos los fascistas rusos blancos en el extranjero como antaño. Junto a su esposa Marion, inició un viaje en 1938 para encontrar simpatizantes. Su primera parada fue Austria, casualmente justo en el instante en que se produjo la anexión alemana del “Anscluss”, aunque la actitud racista de los nacionalsocialistas a los eslavos y la ilegalización de las organizaciones blancas terminaron por romper sus pocas esperanzas que había albergado en el Tercer Reich. Más suerte tuvo en Yugoslavia cuando fue recibido en Belgrado por el general Andrei Shkuro, quién le invitó a un banquete al que acudieron 150 cosacos del Kubán. Su última parada fue China, concretamente Shangai, donde se ganó el apoyo del líder Konstantin Steklov y de su docena de seguidores. Al regresar a Estados Unidos, Vonsiatsky comprendió su fracaso, pues salvo cosacos de Yugolsavia o los blancos de Shangai, nadie se sumó a su causa. Desde ese momento decidió concentrarse exclusivamente en Estados Unidos.

Poco a poco la popularidad de Vonsiatsky volvió a recobrarse en Estados Unidos tras modificar su táctica de buscar el apoyo de rusos blancos en el extranjero, para coaligarse con las organizaciones ultranacionalistas de Estados Unidos como los milicianos norteamericanos de los Camisas Plateadas al mando de William Pelley en Carolina del Norte, los voluntarios de la Sociedad Americana de los Defensores del Techo Coralino de Frank Please en Florida y los inmigrantes alemanes del “German-American Bund” de Feodor Semens en Los Ángeles. Precisamente la “German-American Bund” llegó a organizar a Vonsiatsky una bienvenida con 3.000 invitados y un desfile en el que participaron 200 niños de las Juventudes y 300 paramilitares de la Bund SS. En menor medida también mantuvo relación con fascistas ítalo-americanos y franquistas españoles residentes en América. El Partido Nacional Revolucionario de Todas las Rusias incluso llegó a contar con la simpatías de Mark Weinbaum, un representante de los judíos rusos exiliados que a través del periódico Novoye Russkoye Slovo expresó su amistad con Vonsiatsky por sus denuncias al antisemitismo. No con rusos, aunque sí con fascistas holandeses, Vonsiatsky estableció en los Países Bajos contactos con el Movimiento Nacional Socialista Holandés a través del empresario petrolífero Henri Deterding. Uno de los pocos rusos con los que se reunió Vonsiatsky fue con el Príncipe Theodore Alexandrovich Romanov, al que se recibió en Nueva York en una ceremonia en la que desfilaron una escuadra de 35 rusos uniformados.

Sin embargo todo la organización fascista rusa en América no era más que una fachada que poco correspondía a la realidad, ya que al fin y al cabo eran muy pocos y los sueños delirantes de Vonsiatsky se abrieron paso respecto a la situación verdadera del Partido Nacional Revolucionario de Todas las Rusias. Engañándose a si mismo al creer que su movimiento era enorme, Vonsiatsky llegó a afirmar a la prensa que formaba un cuádruple mundial contra el comunismo al que apodó los “Cuatro Mosqueteros” en el que él sería Vodhz de Rusia, junto a Hitler como Führer de Alemania, a Mussolini como Duce de Italia y a Francisco Franco como Generalísimo de España, este último bautizado con el mote de “D’Artagnan”. Incluso a su propia esposa norteamericana Marion le otorgó el título cariñoso de “Primera Dama (First Lady)”, “Condesa Vonsiatskaya”, “Cleopatra” y “Lady Hamilton”. Llegó también al delirio de formar con una docena de amigos un grupo guerrillero encargado de eliminar a los principales responsables del Kremlin como Kliment Voroshilov, Vasily Blücher, Maxim Litvinov, Pavel Postyshev y Nikolai Yezhov, aunque como era lógico la idea jamás llegó a salir del despacho de reuniones. Pero sin duda lo más rocambolesco de todo fue fabricar una “Flota Rusa Blanca” con 700 maquetas de barcos para niños que compró a una empresa, las cuales una vez montadas y bautizadas con los nombres de Pepropavlovsk Gangut, Sevastopol, Poltava, Almirante Ushakov, Imperatrista Maria, Imperator Nikolai I, Andrei Pervozvanny o Borodino entre otros, fueron depositadas en un lago para mostrar a los miembros de la comunidad rusa blanca de Connecticut la futura fuerza naval bajo su Imperio, quienes contemplaron como los peculiares barquitos navegaban junto a unas tortugas cuya concha estaba decorada por una esvástica pintada.

Seguidores del Partido Nacional Revolucionarios de Todas las Rusias con Vonsiatsky. Véase en la decoración las esvásticas, el águila bicéfala zarista y la familia Romanov.

Dentro de Estados Unidos la libertad de movimiento del Partido Nacional Revolucionario no siempre era fácil porque desde el principio se ganó muchos enemigos de ideología opuesta, la mayoría bolcheviques. Los grupos más ruidosos que exigieron sin éxito la ilegalización del Partido Nacional Revolucionario y la extradicción de Vonsiatsky a la URSS para ser juzgado y ejecutado falsamente bajo la acusación de “terrorista” fueron la Liga Contra la Guerra y el Fascismo (League Against War and Fascism o ALAWAF) de Hester Huntington, los Amigos de la Unión Soviética (Friends of the Soviet Union o FSU) de Stanley Randolph y la Orden Internacional de los Trabajadores (International Workers Order o IWO) de Nicholas Kutzko. Por supuesto nadie escuchó a dichos grupos debido a su radicalidad, aunque el Secretario de Estado del país, Cordell Hull, expresó cierta preocupación por los viajes de Vonsiatsky a Asia, temiendo que el Partido Nacional Revolucionario pudiese convertirse en una “quinta columna” al servicio de Japón. Aquel temor llevó al FBI a espiar discretamente a Vonsiatsky durante dos años sin encontrar nada que por el momento pudiese involucrarle en algún delito.

Increíblemente el 23 de Agosto de 1939, Alemania y la Unión Soviética anunciaron el Pacto de No Agresión Germano-Soviético que se formalizó en la invasión de Polonia por parte de estos dos países y en el inicio de la Segunda Guerra Mundial aquel mismo Septiembre. Aquella noticia cayó como un jarro de agua fría para Vonsiatsky, ya que muchos de los exiliados rusos blancos no podían comprender como el Partido Nacional Revolucionario de Todas las Rusias podía declararse fascista, cuando los fascismos acababan de formar una alianza con la Unión Soviética de Stalin, su mayor enemigo. Aquello llevó al Partido Nacional Revolucionario de Todas las Rusias a perder un gran número de afiliados después de que muchos acusaran a Vonsiatsky de trabajar para un país amigo de los comunistas. También al mismo tiempo perdió contacto con su mejor aliado en América, el “German-American Bund”, porque Hitler ordenó a sus líderes no aproximarse a Vonsiatsky para no dañar las relaciones con la URSS. Solo y abatido, Vonsiatsky hizo una declaración de prensa en la que aseguró que el Partido Nacional Revolucionario de Todas las Rusias era un movimiento anti-soviético, pero también anti-alemán y anti-japonés, que rechazaba el antisemitismo y que se consideraba leal a Estados Unidos y a su Constitución. Sin embargo a nadie gustaron sus palabras, ni a sus enemigos, ni al Gobierno americano ni tampoco a las organizaciones fascistas que se posicionaban a favor del Eje. Vonsiatsky se había quedado políticamente solo.

De manera inesperada el 21 de Junio de 1941 Alemania invadió la Unión Soviética en la llamada “Operación Barbarroja”. En este acontecimiento Vonsiatsky vio el momento de dar la cara de nuevo y recuperar el prestigio perdido. Sin embargo otra vez cometió el error de mostrar unas intenciones poco claras e improvisadas sobre a quién ofrecía su apoyo. En primer lugar escribió una carta a Stalin para sugerirle que disolviera el comunismo porque según su criterio sólo de ese modo salvaría a Rusia de Hitler. En su lugar propuso a Stalin compartir un gobierno provisional fascista en el que no se tomaría ninguna represalia contra los comunistas, mientras él en persona persuadiría a Hitler de que se retirase o de lo contrario tomaría las armas contra Alemania. Por supuesto aquella fantasía de Vonsiatsky no fue contestada por el líder soviético, más aún cuando supo que Hitler venía a conquistar Rusia y a no liberarla del comunismo. Tampoco dicha proposición gustó nada a los rusos blancos de América, por lo que la militancia apenas se movilizó. Cinco días más tarde, el 26 de Junio, Vonsiatsky encajó un nuevo disgusto cuando su mano derecha, Donat Kunle, murió en un accidente aéreo sobre San Diego.

Casi en solitario por sus ambiguas posiciones, a principios de Julio de 1941 Vonsiatsky modificó su táctica política y por primera vez mostró su apoyo incondicional al Tercer Reich en la lucha contra Moscú. Como alternativa una vez la cruz gamada fuese izada sobre el Kremlin, Vonciatsky informó a los medios de comunicación norteamericanos su intención de erigirse como “Vodzh” del nuevo Gobierno Nacional Ruso. Las simpatías de nuevo crecieron entre la comunidad rusa blanca de América y también se renovó la amistad con los alemanes de la “German American-Bund”, estableciendo además un pacto de colaboración con los independentistas ucranianos de Alexius Pelypenko en Chicago. Sin embargo las posiciones del “Vodzh” tuvieron un efecto contrario en la democracia estadounidense, ya que el FBI vio en Vonsiatsky y en sus Camisas Negras una “quinta columna” al servicio de Roma y Berlín. Aquel miedo todavía se incrementó más cuando Vonsiatsky entabló un amistad personal con una japonesa llamada Fusako Nakamura, hija del empresario ultranacionalista Hitoshi Nakamura, en un momento en que las relaciones con Estados Unidos y Japón estaban en su momento más tenso.

El 7 de Diciembre de 1941 Japón atacó a Estados Unidos en Pearl Harbor y América entró en la Segunda Guerra Mundial teniendo como aliada a la Unión Soviética, coalición que hizo que automáticamente Vonsiatsky y su Partido Nacional Revolucionario de Todas las Rusias pasasen a convertirse en enemigos. De manera inteligente Vonsiatsky declaró inmediatamente a su partido neutral en el conflicto y para evitar ser detenido durante la primera mitad de 1942 tuvo un comportamiento ejemplar, llegando incluso a contribuir al esfuerzo de guerra norteamericano donando sus 54 rifles de caza al Ejército Estadounidense. Sin embargo eso no evitó que la noche del sábado 9 de Mayo de 1942, 13 policías del FBI irrumpieran en la casa de Vonsiatsky y Marion para realizar un registro en el que incautaron 6 rifles del modelo 1916, 1 ametralladora, 6 botes de gas lacrimógeno, 6 uniformes nacionalsocialistas, 13 brazaletes con la esvástica, 12 maquetas de barcos, 1 tocadiscos y 1 maniquí humano. Simultáneamente se llevaron a cabo otros registros en las sedes del Partido Nacional Revolucionario de Todas las Rusas de Manhattan, San Francisco y Los Ángeles, incluyendo la tumba del fallecido Donat Kunle al que abrieron la lápida ante la errónea sospecha de que pudiese albergar armas escondidas. Vonsiatsky como era de esperar fue imputado y todos los periódicos americanos publicaron la noticia y hicieron correr la voz del miedo sobre la existencia de la “quinta columna rusa”.

Vonsiatsky en su casa de Connecticut acompañado de propaganda nacionalsocialista y rifles de asalto.

A las 10:00 horas de la mañana del jueves 14 de Mayo de 1942 comenzó el juicio contra Vonsiatsky en la Corte Federal de Hartford. El juez fue el magistrado Joseph Smith, el representante gubernamental Robert Butler y el jurado un grupo de 23 miembros compuestos por 12 hombres y 11 mujeres. Durante las sesiones se acusó a Vonsiatsky de la posesión de armas en tiempos de guerra, de mantener contactos con el Tercer Reich, de hacer amistades con empresarios japoneses y de establecer conexión con los fascistas rusos de Manchuria al servicio de Japón. Pero nada de eso se pudo probar totalmente porque Vonsiatsky era un soñador que desde hacía años había hecho mucha propaganda de supuestos grandes tratados con el Eje que jamás habían sido tal. A pesar de todo su identificación como fascista y el miedo a que pudiese actuar como espía hicieron que los tribunales el 22 de Junio terminaran por condenarle a 5 años de cárcel.

Vonsiatsky fue encarcelado en la Prisión Federal de Springfield, Missouri, el 17 de Julio de 1942. El resto de sus seguidores fueron obligados a abandonar sus afiliaciones políticas y otros como el militante Wilhelm Kunze condenado a 15 años de prisión tras ser capturado en México cuando intentaba escapar hacia Alemania para trabajar como espía. Por supuesto el Partido Nacional Revolucionario de Todas las Rusias fue disuelto e ilegalizado.

Durante 3 años y 7 meses que abarcaron toda la Segunda Guerra Mundial y el inicio de postguerra, Vonsiatsky permaneció recluido en la cárcel. En este período le estuvo permitido intercambiar correspondencia con el exterior y conocer al detalle todos los acontecimientos bélicos en los frentes y los posicionamientos políticos de las potencias enfrentadas. Antes de que terminase su condena, el 26 de Febrero de 1946, fue liberado por su buen comportamiento de la Prisión Federal de Springfield y devuelto con su familia a Connecticut.

Otra vez en la vida civil, Vonsiatsky renegó del fascismo para siempre después de conocer el duro trato de los alemanes a los eslavos durante la campaña de Rusia y los sucesos del Holocausto. Fue entonces cuando volvió a sus orígenes ideológicos y abrazó de nuevo las posturas monárquicas que pretendían restaurar a la dinastía de los Romanov una vez cayera el comunismo en la URSS. Sin embargo en esta ocasión simplemente tomó la causa como un hobby, ya que prefirió pasar el resto de sus días viviendo de manera tranquila. Entre las iniciativas que desarrolló estuvo la inauguración en 1953 del Museo Zar Nicolás II de San Petesburgo en Connecticut y en una ocasión en 1956 ofreció un discurso a los marineros de un carguero soviético para denunciar los crímenes comunistas.

A las 8:45 horas del 5 de Febrero de 1965, una trombosis coronaria en el Hospital Mound Park de Tamba Bay acabó con la vida de Anastase Andreivich Vonsiatsky, el hombre que una vez fue proclamado “Vozhd” de todas las Rusias.

 

Bibliografía:

John Stephan, The Russian Fascists. Tragedy and Farce in Exile 1925-1945, Harper & Row (1978), p. 48-364
http://en.wikipedia.org/wiki/Anastasy_Vonsyatsky