Masacre de Bleiburg

 

La Masacre de Bleiburg fue el mayor crimen cometido por la Yugoslavia de Josip Tito en la Segunda Guerra Mundial. Fruto de aquel “Terror Rojo” que sacudía Europa en las etapas finales del conflicto, lo cierto es que en el caso de Bleiburg la causa de esta masacre bien podría hallarse en el odio multirracial y social que asolaba los Balcanes desde principios del siglo XX y finales del XIX.

Dentro de la misma Segunda Guerra Mundial, en Yugoslavia se había vivido simultáneamente una cruel guerra civil. Por un lado estaban los unionistas yugoslavos, la mayoría de ideología comunista liderados por Tito, partidarios de unifircar todos los pueblos balcánicos en una única nación, Yugoslavia. Por otro lado estaban las naciones dentro de Yugoslavia que se habían independizado y no querían unirse, eran Croacia, Serbia, Montenegro y Eslovenia. El Eje con tropas de Alemania, Italia, Bulgaria y Hungría habían sido partidarios de esta última opcion, mientras que la Unión Soviética y los Aliados de la primera.

Cuando la Segunda Guerra Mundial ya estaba más que perdida para el Eje y los yugoslavos reconquistaban el territorio perdido, todo el mundo en los Balcanes salió huyendo. Miles de soldados croatas de las milicias ustachas, eslovenos, serbios y montenegrinos, estos últimos de los clanes chetniks, iniciaron la retirada hacia los Alpes, justo por donde venían los Aliados, los cuales a diferencia de los comunistas cumplirían la Convención de Ginebra si se entregaban prisioneros. Así que rendirse a los Aliados no era mala opción.

Al tener lugar la Batalla de Poljana el 14 de Mayo de 1945, en el que varios miles de independientistas balcánicos cayeron prisioneros de los yugoslavos, se iniciaron las matanzas. En grandes fosas comunes miles de soldados alemanes junto a prisioneros eslovenos, croatas y montenegrinos fueron fusilados. En el acto murieron unas 30.000 personas. Ocurrió cerca de la frontera austríaca, pero también en esos días junto a la demarcación con Italia varios prisioneros italianos leales a la República de Saló que se habían rendido fueron ejecutados. Además, víctimas del odio, Yugoslavia ajustició a través de fusilamientos sin juicio a unos pocos voluntarios españoles que servían en el Eje, ya que España había sido muy proclive a ese bloque geopolítico; pero también a cosacos y rusos anti-comunistas procedentes de Rusia; algunos húngaros expulsados de los antiguos territorios perdidos por Hungría; caucásicos de la Ciscaucasia que ayudaban a los croatas como chechenos, daghestanos o cherkeses; y árabes pro-alemanes que al igual que los balcánicos luchaban por las repectivas independencias de Marruecos, Argelia y Túnez.

Por suerte, la mayoría de nacionalistas balcánicos, con algunos soldados alemanes y fascistas italianos, cruzaron la frontera con Austria y se rindieron al Octavo Ejército Británico entre el 15 y el 17 de Mayo de 1945. Más de 370.000 personas fueron aloajadas en el campo de concentración de Klagenfurt. Cerca de 200.000 eran soldados croatas con 37 generales, 167 oficiales y 5.000 suboficiales. Había también 35.000 civiles, la mayoría mujeres y niños. Klagenfurt fue el campo mayoritario, aunque se albergaron otros balcánicos en Mannheim, Dachau, Platting y Deggendorff, además de diversos asentamientos en Carintia, el Valle de Drava y el Tirol Meridional, todos ellos custodiados por la 11ª División Blindada Británica.

Asombrosamente, el Primer Ministro Winston Churchill, en cuanto se enteró que los ejércitos croata, serbio, esloveno y montenegrino, se habían rendido a sus tropas, ordenó que se los entregaran inmediatamente a los yugoslavos en la frontera, a pesar de que eso significase su exterminio. Así se produjo la masacre de Bleiburg.

Dibujo de la intervención de las tropas británicas en Austria sobre un campo de prisioneros balcánicos con el fin de entregarlos a los yugoslavos, los cuales les darán una muerte segura. A palos, a tiros, con tanques y aviones Spitfire, los ingleses no ahorran en métodos violentos para para regalar a todas esas personas a Tito.

Muchos balcánicos, según sabían los ingleses, se negarían a regresar en cuanto se enterasen de que iban a ser devueltos a Yugoslavia. Por eso se engañó a los generales croatas diciendo que se les invitaba a una conferencia sobre intendencia con los mandos británicos, a lo que accedieron gustosamente. Sin embargo cuando se presentaron en el sitio citado se los detuvo y deportó. Descabezados los mandos, se marchó a por los soldados. Tristemente muchos soldados croatas opusieron resistencia y decidieron enfrentarse desarmados a los soldados británicos, siendo ametrallados por estos últimos, otros por el contrario prefirieron suicidarse.

A partir del 20 de Mayo de 1945, todos los prisioneros balcánicos en Austria fueron entregados al Ejército Popular de Liberación Yugoslavo en la frontera. Desde el mismo momento en que cientos de miles cayeron en manos titistas, se fusiló a unos cuantos y a continuación empezó lo que se conoció como las “marchas de la muerte”. Sin comida, ni agua, ni descansos, se hizo caminar hasta la muerte a los reos, sometidos a palizas, humillaciones y torturas. Las familias que marchaban con los soldados prisioneros, también recibieron castigos, incluso hasta violaciones las mujeres.

Las mayores matanzas ocurrieron en la región de Bleiburg, de ahí el nombre “Masacre de Bleiburg”, pero lo cierto es que se efectuaron desde Austria hasta el Banato en Serbia. La mayoría de víctimas en torno a Bleiburg fueron de 16.000 de chetniks serbios y montenegrinos. En la primera parada de la ruta mortal que pasaba por la localidad de Kocevje en Eslovenia, se masacró a 30.000 nacionalistas eslovenos. Lo peor llegó en la región de Tezna, donde se exterminó masivamente a 80.000 croatas, de los cuales 50.000 habían sido soldados del Ejército Nacional Croata, mientras que los otros 30.000 eran civiles con un gran porcentaje de mujeres. Otros 14.000 ustachas croatas de la Legión Negra fueron ejecutados en Maribor no mucho después. Alrededor de 30.000 croatas más se los ejecutó a mitad del recorrido, a estos les acompañaron 6.000 chetniks serbios que sufrieron el mismo trágico destino. Tampoco se salvaron los nacionalistas bosnios musulmanes de Bosnia-Herzegovina, que sometidos a burlas por su religión islámica se los mató sin piedad. Exiliados de Georgia que habían luchado con los balcánicos, tampoco se los perdonó, pues los yugoslavos ejecutaron sin más a 800 georgianos, a los que ni siquiera su condición de extranjeros pudo salvar. Terminando la ruta de la muerte que cruzaba Montenegro, varios miles de montenegrinos fueron asesinados delante de sus compatriotas. El tramo final fue Serbia y el Banato recién arrebatado a Rumanía, allí fallecieron más serbios, junto a algunos rumanos y húngaros.

Marchas de la muerte de croatas, eslovenos y serbios mientras los soldados yugoslavos les escoltan y civiles curiosos se acercan al cruzar la columna por una ciudad de los Balcanes.

Zabreg, capital de Croacia y sus alrededores contuvieron la mayor parte de las fosas comunes con 80.000 croatas y bosnios ejecutados. Las otras mayores fosas fueron Bleiburg y Maribor con 40.000 cada una, así como Kcevje con 30.000 o Huda Luknja con 25.000. El resto de fosas repartidas por el país albergaba entre los 8.000 y 1.000 muertos.

Fosas comunes:
Zagreb = 80.000
Bleiburg = 40.000
Maribor = 40.000
Kcevje = 30.000
Saint-Vid = 25.000
Huda Luknja = 16.000
Bjelovar = 8.000
Vrgin Most = 7.000
Kostenjevica = 7.000
Hrastkik = 7.000
Kravarski = 5.000
Backi Jara = 5.000
Nasice = 4.000
Sosice = 3.000
Lasko = 3.000
Kamnik = 3.000
Vrach = 2.500
Kranj = 2.500
Potudik = 2.000
Bezigrad = 2.000
Dubovac = 2.000
Cracano = 2.000
Patravski-Klostar = 2.000
Butmir-Kasindon = 2.000
Virovitica = 2.000
Reichelburg = 1.000

Masacre de Bleiburg. Prisioneros y muertos yacen por el camino.

Hasta Julio de 1945, fueron asesinadas en la Masacre de Bleiburg unas 300.000 personas. La mayoría de víctimas eran croatas, eslovenos, bosnios, serbios y montenegrinos. Un menor grado de víctimas fueron alemanes, italianos, cosacos, rusos blancos, húngaros, rumanos, españoles, georgianos, ciscaucásicos, griegos, marroquís, argelinos y tunecinos. Claramente Bleiburg fue un crimen de guerra y contra la Humanidad de la Yugoslavia de Tito, pero sobretodo el último precedente ante la limpieza étnica que sufrirían los Balcanes a finales del siglo XX.

 

Bibliografía:

Stéphane Courtois, El Libro Negro del Comunismo. “Capítulo 1. La Kommitern en acción”, Ediciones B (2010), p.-425-427
Joaquín Bochaca, Los Crímenes de los Buenos, Ediciones Sieghels (2009), p.350-352
Carlos Caballero Jurado, Comandos en el Cáucaso. “El Batallón III/Bergmann”, García Hispán Editor (1995), p.205-212