Martin Bormann

 

Martin Ludwig Bormann nació en Wegeleben el 17 de Julio de 1900, exactamente en la Sajonia-Anhalt de Alemania. Su padre, Theodor Bormann, era un ex-sargento de trompeta que se dedicaba en la vida civil como empleado postal; mientras que su madre Bernhardine Mennong, era la segunda esposa de éste.

Bormann siempre demostró sus caulidades en los estudios haciendo la carrera de Agronomía en la Universidad de Weimar. Cuando estalló la Primera Guerra Mundial Bormann se alistó en el Ejército Alemán con el rango de brigada de artillería, aunque debido a su corta edad nunca le dejaron combatir.

Al finalizar la Gran Guerra Bormann con sus cualidades políticas dirigió una organización antisemita cuya función era culpar a los judíos y socialistas del Tratado de Versalles. Sin embargo no fructiferó, por lo que se unió a la milicia de extrema derecha del Freikorps de Rossbach que luchó en las calles contra los comunistas a lo largo de la Guerra Civil Alemana. En los años de paz posteriores participó en el asesinato de Walther Kadow, un progesista al que mataron durante la ocupación de Francia al Ruhr, lo que le valió ingresar en prisión en 1924. Cuando salió de la cárcel, se afilió al Partido Nacional Socialista de los Trabajadores Alemanes (NSDAP) en el año 1927 con el número 60.508 en el carnet de miembro.

Gerda Buch, una chica de 20 años hija de Walter Buch, Presidente del Tribunal Supremo del NSDAP, se convirtió en esposa de Bormann tras casarse el 2 de Septiembre de 1929. El matrimonio tuvo ocho hijos: Adolf Martin (cuyo padrino fue Hitler), Ilse, Irmgard, Rudolf Gerhard (cuyo padrino fue Rudolf Hess), Heinrich Huho (cuyo padrino fue Himmler), Eva Ute, Gerda, Fred Hartmut y Volker. Siempre tuvo una vida muy dedicada a su familia, siendo en lo personal bastante extraño para la época, pues no le gustaba beber alcohol, ni fumar y solía comer sanamente. También odiaba a la religión cristiana, por eso se negó siempre a que sus hijos fueran educados religiosamente.

Martin Bormann.

Dentro del NSDAP Bormann empezó su carrera política participando en el comité de Turingia, poco después dirigió una oficina de prensa y luego se hizo cargo de la administración de los “Viejos Combatientes (Altenkämpfer)”, una organización que asistía económicamente a 555 veteranos del NSDAP heridos en peleas callejeras. Pero su mejor ascenso fue ser elegido miembro del Estado Mayor del NSDAP en 1930 y diputado del Parlamento (Reichstag) en 1933.

Nada más llegar Adolf Hitler al poder en 1933, el Führer nombró a Bormann secretario de su lugarteniente Rudolf Hess y administrador de sus bienes personales. No obstante siguió haciendo trabajos para Hitler como el registro su casa personal, el Nido del Águila en Baviera, o la adquisición de la casa donde nació en Branau, Austria, tras anexionarse los alemanes el país en 1938.

Meteórica fue la carrera política de Bormann con el estallido de la Segunda Guerra Mundial, gracias a su amistad personal con Hitler al cual influía notablemente. En 1941 obtuvo la jefatura del NSDAP en la Cancillería. Al año siguiente, 1942, participó en la Conferéncia de Wansee en la cual se aprobó la Solución Final consistente en el exterminio físico de los judíos en Europa. Un año después, en 1943, se convirtió en el secretario personal de Hitler, de hecho el Führer le confió la promulgación de ley que privó a los judíos de la ciudadanía alemana y la requisa de sus bienes personales para cuando estuvieran muertos.

Casi la mayoría de miembros del NSDAP odiaban fervientemente a Bormann por su negativa influencia sobre el Führer. El Ministro de Industria, Albert Speer, le definió como “miserable”; mientras que Herman Goering, jefe de la Fuerza Aérea Alemana (Luftwaffe), aseguró que lo “estrangularía”. Josef Goebbles, Ministro de Propaganda, se sentía humillado cada vez que tenía que pedir audiencia con Hitler a través de Bormann. Otors que le tenían mucha manía eran el Ministro de Finanzas, Hjalmar Schacht y el locutor de radio, Hans Fritzsche.

Una de las mayores locuras de Bormann tuvo lugar en 1944 cuando propuso que los miembros del NSDAP pudieran contraer matrimonio con dos o tres esposas, pues de ese modo ayudarían a repoblar Alemania debido a las elevadas pérdidas de varones en el frente. Como era lógico todos rechazaron de inmediato tal propuesta, pensando sus compañeros que se había vuelto loco. Sin embargo él decidió poner en práctica su plan de manera individual con una amante, la actriz Manja Behrens. Asombrosamente tanto la amante como su mujer accedieron a convertirse en esposas alternas según un turno establecido, de ese modo podrían procrear en tiempo de estación.

A partir de 1945 la situación en Alemania se desmoronaba, por eso Bormann fue el encargado de evitar deserciones, aprobando una normativa en la que se castigaba con pena de muerte a todos los varones de aquellas familias que mostrasen a los Aliados banderas blancas en sus hogares. También ayudó a la creación de una resistencia alemana en la retaguardia ocupada por los anglo-americanos y soviéticos con la organización del “Werwolf (Hombres Lobo)”, que cometieron cuantiosos atentados con pistolas y bombas. Como recompensa por todos los servicios prestados, Hitler antes de suicidarse el 30 de Abril de 1945, nombró en su testamento a Martin Bormann como Secretario General del NSDAP.

Martin Bormann con uniforme pardo del NSDAP.

Difícil era la situación de Bormann a principios de Mayo de 1945 tras haber quedado atrapado en la Cancillería de Berlín, asediada por el Ejército Rojo de la Unión Soviética. La noche del 1 al 2 de Mayo, escapó del búnker de Hitler junto a otros miembros del NSDAP y militares alemanes, incluídos algunos empleados y secretarias. Su objetivo era cruzar el cerco ruso y llegar a Flensburg, donde estaba el nuevo Führer, el almirante Karl Döenitz, al cual había telegrafiado mediante su secretaria Else Krüger, informándole de sus intenciones. Sin embargo nada salió tal como esperaba. Cuando atravesaba el Puente Wiedendammer sobre el Río Spree avanzando detrás de un tanque Panzer, un artefacto soviético alcanzó al carro, que explosionó en mil pedazos, envolviendo el fuego y la metralla a Bormann. Apenas sintió nada, ya que Bormann instantáneamente quedó desintegrado por la explosión que le arrebató la vida.

Como el cuerpo no se encontró debido a su desintegración y apenas se conocían fotografías públicas porque él en vida había ordenado retirarlas de la circulación, en los años posteriores a la muerte de Bormann los vencedores montaron una auténtica fantasía en torno a su paradero, algo que derivó en un enorme gasto debido que muchos pensaban que estaba vivo. A causa de esta creencia se le juzgó en ausencia en el Tribunal de Nuremberg, llegando a tener un abogado llamado Friedrich Bergold que por supuesto nunca conoció a su cliente. Primeramente se creyó que Bormann se encontraba en Italia, concretamente en el convento de Sant Antonio bajo la apariencia de un monje llamado Fray Martino, el cual se llevó un buen susto cuando le fueron a interrogar erróneamente, confusión que se produjo por su enorme parecido físico al Bormann real. Otro testimonio fue el del escritor alemán Heinrich Liebau, encerrado en el campo de concentración de Sachsenhausen durante el Tercer Riech, que aseguró haber visto a Bormann vestido de cazador en Lüneburg. En 1951 el periódico El Estanquero de Chile dijo que se escondía en la Antártida bajo el nombre de Juan Keller. Un antiguo compañero suyo, el general Gottlob Berger de las Waffen-SS, llegó incluso a decir que Bormann era un espía pagado por Moscú que se infiltró entre las personas más cercanas al Führer para sacar información y que en aquellos momentos se encontraba en la Unión Soviética trabajando para los comunistas. También el segundo autor del Holocausto, Adolf Eichmann, en el juicio celebrado en Israel opinó que Bormann seguía vivo, argumento que sostuvo su captor Simon Wiesenthal.

Todas las dudas sobre el paradero de Bormann se despejaron en Enero de 1973 cuando unos obreros que hacían unos trabajos en la Calle Invalidenstrasse de Berlín, encontraron accidentalmente unos restos humanos en forma de cráneo. Inmediatamente se paralizó la obra y unos forenses acudieron al lugar para identificarlo. Según la muela reconstruida, la prótesis de oro y el empaste dental, se descubrió que pertenecían a Martin Bormann, tal y cómo reconocieron dentistas que en el pasado le habían atendido. Definitivamente el registro del padrón de Berlín, según el acta AZ-1-1483, autorizó: “Martin Bormann, nacido el 17 de Junio de 1900 en Halberstadt (Mecklemburgo), muerto en Berlín el 2 de Mayo de 1945, a las 24:00 horas”.

 

Bibliografía:

Editores de S.A.R.P.E., Crónica Política y Militar de la Segunda Guerra Mundial. Volumen 8. “Martin Bormann”, S.A.R.P.E. (1978), p.32-37

http://en.wikipedia.org/wiki/Martin_Bormann