29ª División SS Italiana

 

Desde que Italia había entrado en la Segunda Guerra Mundial, muchos italianos solicitaron que se les dejara ingresar en las SS para participar en la lucha internacional contra el comunismo, aunque siempre con una respuesta negativa por parte de Alemania. Sin embargo el 8 de Septiembre de 1943, tras la traición de Italia y la ocupación alemana de la Península Itálica, miles de voluntarios italianos leales al fascismo suplicaron que se los incluyera para formar parte de las Waffen-SS. Como la situación ya era favorable, finalmente el Tercer Reich aceptó. Serían los SS italianos.

Escudo de la 29ª División SS Italiana “talianische”. Como no podía ser de otra forma se eligió a un “fasce”.

Los primeros 15.000 voluntarios italianos en la Waffen-SS fueron enviados al campo de entrenamiento de Muzzingen, en la Selva Negra de Alemania, aunque también a otros campos satélites cercanos. Todos los voluntarios fueron adiestrados según el código de las SS y como si fueran alemanes, tanto en la ideología como en las armas. Sus jefes en 1943 fueron el comandante italiano Pietro Mannelli y el comandante Peter Hansen nacido en Chile.

Al principio los SS italianos fueron bautizados como “Legionarios de las Milicias Armadas” o también “Primera Brigada de Asalto de las Legiones SS Italianas”, pero el nombre final sería “29ª Divisione SS Granadieri Italiana”, más conocida en alemán como “29ª Italienische Waffen-Grenadier Division der SS”, es decir, 29ª División SS Italiana.

El Batallón Debica fue la más importante unidad de los SS italianos que se formó en el campo de Feldstetten a consecuencia de unas quejas que realizaron unos militares italianos rechazados en el Ejército Republicano Fascista de su país, a los cuales se propuso alistarse en las Waffen-SS. Sin embargo de 400 hombres fueron escogidos 38 sólamente, a los que se llevó al campo de entrenamiento de Muzzingen para posteriormente recibir instrucción en la ciudad de Cracovia, Polonia. A los pocos meses ya había 591 combatientes, de los cuales 571 eran soldados y 20 oficiales.

Otra unidad importante en las SS italianas fue el Grupo Mixto Anticarro formado por granaderos, la Brigada SS Italiana, el Batallón Vendetta o el Batallón Benito Mussolini. Desde Yugoslavia, concretamente en Dalamcia, se incorporó el Regimiento Miliciano De María del comandante Gustav Lombard, que permaneció leal a Mussolini tras la capitulación, para encuadrarse con 2.950 hombres a las Waffen-SS. También desde Grecia se encuadró el Batallón Fedelissimo de Camisas Negras al mando de su jefe Gilberto Fabris, fiel al fascismo.

29ª Division SS Italiana “29 Divisione Italiana delle SS”:
81º Regimiento SS de Granaderos “81 Reggimento Fanteria delle SS”
82º Regimiento SS de Granaderos “82 Reggimento Fanteria delle SS”
29º Regimiento SS de Artillería “29 Reggimento Artiglieria delle SS”
29th Batallón SS de Fusileros “29 Battaglioni Fucilieri delle SS”
29ª Compañía SS Anticarro “29 Compagnia Anticarri delle SS”
29ª Compañía SS de Ingenieros “29 Compagnia Ingenieri delle SS”
29ª Compañía SS de Reconocimiento “29 Compagnia Riconoscimiento delle SS”
Batallón Debica “Battaglioni Debica”
Milicia SS Armada “Milizia Armata delle SS”
Grupo Mixto Anticarro “Gruppo Combinate Anticarri”
Regimiento Miliciano De María “Reggimento Milizia De Maria”
Batallón Fedelissimo de Camisas Negras ” Battaglioni Camicie Nere Fedelissimo”

Algo que distinguió a los SS italianos del resto de las Waffen-SS fue la vestimenta y la estética. El uniforme era el mismo del Ejército Italiano de color gris verdoso “grigioverdi”. Las gorras llevaban el águila republicana portando el Fascio y los cascos podían portar las runas de la SS o bien la calavera con las tibias cruzadas. La insignia del cuello eran las runas SS alemanas en un fondo que podía ser rojo o negro. Los escudos variaban, ya que bien eran los tres colores verde, blanco y rojo de la bandera de Italia, o bien negro con el Fascio del Imperio Romano, normalmente hechos de paño o metal. Incluso las condecoraciones se hicieron especiales para los SS italianos, eran de metal y llevaban grabada la cruz gamada con el escudo de Italia, en las cuales podía leerse “Siempre fiel al Duce y al Führer”. Entre el armamento estaban los fusiles Carcano M91 y Moschetto 91/38, más la ametralladora Breda 30.

Carteles de propaganda de las SS italianas en la República de Saló.

El primer movimiento de las SS italianas fue el despliegue del Grupo Mixto Anticarro en la zona del Piemonte. Los hombres se instalaron en Lecco y Ferrara, mientras que el mando lo hizo en Pinerolo. La única actividad existente era controlar el alistamiento y administrar la agricultura y alimentos de la zona, aunque la verdadera intención era la de eliminar grupos antifascistas y exmiltares de la monarquía que se movían por ese territorio. En Octubre de 1943 los SS italianos tuvieron su primer éxito en Piemonte cuando una banda de partisanos que había ocupado la Fortaleza de Vinadio, fue derrotada por un batallón de la Milicia Armada SS Italiana, desalojando el castillo en solo tres horas, acción que concluyó en una victoria con numerosos prisioneros. La Brigada SS Italiana en Piemonte a lo largo de 1943 y principios de 1944 logró cosechar buenos trofeos, tanto a nivel policial como en lucha antipartisana. Por otro lado el Regimiento Miliciano De Maria actuó en tareas policiales sobre Milán, Turín, Bolonia, Novara, Trieste y Aosta. El Batallón Debica junto a otras unidades consiguieron derrotar a los partisanos en los valles de Germanasca y Chisone, capturando cuantiosas piezas de artillería. Por si fuera poco el Grupo Mixto Anticarro se apoderó de dos baterías enemigas. Al llegar Abril de 1944 el Batallón Debica eliminó prácticamente las bolsas de resistencia en Spoletto y conquistó los pasos del Scheggia, Asis y Gubbio, aunque eso le costó la pérdida de 50 hombres.

Cuando las tropas de Estados Unidos desembarcaron en Anzio, los batallones Debica y Vendetta fueron enviados a las cabezas de playa junto a Lazio con 650 hombres. Los SS italianos se enfrentaron a los soldados estadounidenses de manera muy valiente y agresiva, cosa que sorprendió a los americanos, ya que no había sido así con el Ejército Real Italiano anterior al Armisticio. A pesar del susto que los italianos dieron a los norteamericanos, estos presionaron a las fuerzas del Eje contra Roma. Durante esa etapa el Batallón Debica se distinguió frenando una y otra vez a todos los ejércitos blindados angloamerianos, sobretodo en las localidades de Nettuno y Viterbo donde los Aliados sufrieron muchas bajas a manos de los italianos.

Uniformes de oficial y soldados de las Waffen-SS italianas.

Tras la caída de Roma en Junio de 1944, los SS italianos tuvieron un último enfrentamiento contra los estadounidenses en el Canal de Mussolini, Borgo, Podgora y Borgo Carso, después de ello se retiraron al Piemonte de nuevo. En Anzio los italianos de las Waffen-SS sufrieron unos 300 muertos. Gracias al cumplimiento de su deber el Reichsführer de las SS alemán Heinrich Himmler repartió entre ellos 22 Cruces de Hierro, 10 Medallas de Plata al Valor Militar y se nombraron 52 ascensos por méritos en el campo de batalla.

Para el 12 de Junio de 1944, los SS italianos se desplegaron en torno al Lago Maggiore junto a la 162ª División Alemana, la Guardia Nacional Republicana Italiana y voluntarios extranjeros de Armenia, Azerbayán, Georgia, Mongolia y Asia Central. Sobre esa área los italianos de las Waffen-SS combatieron contra los guerrilleros comunistas en Obetello y el Lago Bolsena. Al mismo tiempo otras unidades SS italianas lucharon de nuevo contra los estadounidenses en la costa del Mar Tirreno y Forlimpopoli, destacándose militarmente 200 italianos en la defensa de Florencia, que irremediablemente cayó en manos norteamericanas.

Soldado y oficial italianos de las Waffen-SS.

Al llegar el verano de 1944 la Guerra Civil Italiana se había vuelto muy violenta. Los SS italianos habían sido todos enviados a los Alpes Occidentales en el Piemonte, allí barrieron a los partisanos de los valles de Stura y Susa, región del Pinerolo, donde rescataron a 350 soldados italianos prisioneros fieles al fascismo. La principal cuestión era mantener las líneas de comunicación intactas entre Austria e Italia del Norte, por eso la 29ª División SS Italiana junto a grupos de combate alemanes lanzaron una operación para destruir a los partisanos en Piemonte. Durante la lucha las tropas ítalo-germanas apoyadas por aviones de la Fuerza Aérea Alemana (Luftwaffe) iniciaron un ataque por dos valles diferentes hacia el este, haciéndose los SS italianos primero con el Valle Sangone y después con el Monte San Miguel. Seis días más tarde descendieron por el Macizo de Sietta en una maniobra envolvente muy ingeniosa, siendo el resultado final una derrota aplastante para los partisanos que murieron o cayeron prisioneros, huyendo el resto a Francia. Otro éxito fue la limpieza del Reducto de Valtelina en un asalto combinado de la 29ª División SS Italiana y los marineros de la Xª Flotilla MAS. Tal fue la victoria de los SS italianos que recibieron la visita de Benito Mussolini el 20 de Septiembre de 1944.

Sobre Turín se estableció la 29ª División SS Italiana en Septiembre de 1944. La mayor victoria de los SS italianos llegó en Octubre en Valsassina cuando eliminaron a la 89ª Brigada Poletti y pusieron en retirada a la 55ª Brigada Roselli, ambas de partisanos.

Las últimas aciones de las SS italianas se desarrollaron en 1945. Las más importantes fueron los combates de Pragelato, Val di Lanzo, Val di Viú, Val d’ Ossola y Vighizzolo di Cantú. También los Apeninos fueron objetivos de guerra como el Río Trebbia y el Val di Nure.

Al final de la contienda la última zona de combate fue el Lago Como, allí se rindió parte del Batallón Debica a los partisanos, tanto oficiales como soldados fueron asesinados en pelotones de fusilamiento sin juicio previo. El resto de la división se entregó a los americanos que respetaron a los hombres según la Convención de Ginebra.

La 29ª División SS Italiana sólo fue un ejemplo más de la superioridad de las tropas SS. Antes de eso el Ejército Real Italiano fue un lastre para el Eje en la Segunda Guerra Mundial, pero gracias a los SS italianos pudieron borrar su fama de cobardes por la de héroes.

 

Bibliografía:

Manuel Peña y Luis Alonso, La 29 División SS, los SS italianos, Revista Serga Nº21 (2003), p.41-46
Chris Bishop, Divisiones Waffen-SS, “29ª División Waffen SS Grenadier”, Libsa (2009), p.177-178
Redacción Serga, 29.Waffen-Grenadier-Division der SS [Italianische NR.1] (1ª Parte), Revista Serga Nº68 (2010), p.38-46
Redacción Serga, 29.Waffen-Grenadier-Division der SS [Italianische NR.1] (2ª Parte), Revista Serga Nº69 (2011), p.36-43
Editores de S.A.R.P.E., Crónica Política y Militar de la Segunda Guerra Mundial. “Soldados italianos con los Aliados en Cassino y con los alemanes en Anzio”, S.A.R.P.E. (1978), p.1392