Batalla de Midway

 

Si existen microcasualidades que cambian la Historia, un ejemplo de ellos fue Midway. Tres minutos bastaron para decidir el futuro de la Humanidad.

Preludio

Tokyo, capital del Japón, el 18 de Abril de 1942 fue bombardeada por 16 aviones B-25 Mitchell procedentes del portaaviones norteamericano USS Hornet. Apenas hubo daños, pero el golpe moral fue grande. La misma mañana del ataque, el almirante Isoroku Yamamoto fue avisado por el Estado Mayor Japonés con la máxima urgencia. Los mandos expusieron la teoría de Midway era la base desde la que habían realizado el bombardeo y no un portaaviones. Eso hizo priorizar Yamamoto un plan que tenía en mente desde Pearl Harbor y que no realizó entonces, conquistar Midway.

Aquel mismo Abril de los sucesos en Tokyo, se produjo la Batalla del Mar del Coral en Australia. Allí un portaaviones pesado americano, el USS Lexington, y otro japonés ligero, el Shoho. La victoria a pesar de todo fue de Japón por hundir un gran portaaviones y otras barcos. Durante esta batalla el servicio secreto de descodificación de mensajes, el “Código Púrpura (Purpple Code)” había descubierto la posición de los barcos nipones antes del duelo, cosa que ignoraron los americanos y fracasaron. Pero como la información fue precisa Washington intentó en confiar la próxima vez.

Almirante Chester Nimitz de la flota de los Estados Unidos en el Pacífico.

Inteligencia interceptó un mensaje japonés bajo nombre codificado de AF en Mayo de 1942. Lo más lógico es que la próxima conquista japonesa fueran las Islas Hawaii desde donde se podía bombardear California. Pero Chester Nimitz, almirante del Mando de Operaciones del Pacífico, venía sospechando desde hacía tiempo que Midway sería el siguiente objetivo nipón y no las Hawaii. Decidió entonces tender una trampa a los japoneses consistente en transmitirse un mensaje ellos mismos informando de que la depuradora de agua de Midway estaba averida y que vinieran a repararla, algo que evidentemente era mentira. Aparentemente esa información no era estratégicamente de importancia, por eso utilizaron un canal no seguro esperando que el enemigo los escuchase. Los japoneses picaron y la decodificadora nipona informó al acorazado Yamato diciendo: “La depuradora de agua de AF esta rota”. El plan había funcionado a la perfección, Midway era sin duda el siguiente objetivo del Imperio Japonés y urgía inmediatamente la defensa.

Plan de Japón

Muchas razonas había para conquistar Midway en 1941. Yamamoto desde hacía tiempo buscaba una batalla decisiva con los portaaviones americanos que no había podido aniquilar en Pearl Harbor. Sabía que en cuanto sus aparatos embarcados atacasen Midway y la infantería tomase la isla, los portaaviones enemigos saldrían de las Islas Hawaii a su encuentro y entonces podría estarlos esperando en una trampa para caer sobre ellos. Al mismo tiempo se efectuaría con otra flota una invasión de distracción a las Islas Aleutianas en Alaska

De la isla principal de Japón, Honshu, zarpó el 27 de Mayo de 1942 una fuerza de invasión hacia las Islas Aleutianas, concretamente a las islas de Attu, Kiska Adak y Dutch Harbor al mando de los almirantes Kakuji Kakuta y Boshiro Hosogaya. Pero las Aleutianas sería una campaña diferente a la de Midway, pues sería el atolón coralino en donde se desarrollarían los hechos. Al dia siguiente de la partida hacia las Aleutianas, el 28 de Mayo, la impresionante fuerza de Yamamoto se echó al mar desde Honshu, Shikoku y Kyushu.

Portaaviones japoneses rumbo a Midway, entre ellos el Akagi, junto a un acorazado. Imagen del film La Batalla de Midway.

A finales de Mayo de 1942, tres inmensas formaciones navales navegaban por el Océano Pacífico, su objetivo era la isla de Midway, sin contar la cuarta de las Aleutianas. La formación principal la comprendía la flota del almirante Yamamoto con el superacorazado Yamato como navío insignia, el más grande del mundo por aquel entonces, junto con los dos acorazados Nagato y Mutso con los portaaviones ligeros Hosho, Chiyoda y Nisshin, más 11 destructores. La escuadra de apoyo en segunda línea al mando del vicealmirante Nobutake Kondo la componían el portaaviones Zuiho, los dos acorazados Kongo y Hiei, 4 cruceros pesados y 8 destructores.

Chuichi Nagumo era el almirante de la primera oleda de invasión a Midway. La comprendían los portaaviones Kaga y Akagi, este último el portaaviones más grandes del mundo; seguidos por una segunda escuadra del contraalmirante Tamon Yamaguchi con los otros portaaviones Hiryu y Soryu. Como barcos de apoyo estaban los dos acorazados Haruna y Kirishima, los cruceros Tone y Chikuma, más 13 destructores. Los aviones disponibles que se emplearían entre todos los portaaviones serían 272 aparatos, entre ellos los cazas Zero y Kate, los bombarderos en picado Aichi Val y los torpederos Nakajima. También había 18 buques de transporte que seguían a la formación con las 5.000 tropas de invasión.

Flota Combinada Japonesa:
8 Portaaviones: Hiryu, Soryo, Kaga, Akagi, Zuiho, Hosho, Chiyoda y Nisshin.
7 Acorazados: Yamato, Mutsu, Nagato, Haruna, Kirishima, Kongo y Hiei.
10 Cruceros: Tone, Chikuma, Atago Chokai, Myoko, Haguro, Jintsu, Kumano, Suzuya, Mogami, Mikuma,
43 Destructores: Yukaze, Sendai, Fubuki, Hatsuyuki, Murakumo, Isonami, Uranami, Shikinami, Ayanami, Nagara, Nowaki, Arashi, Hagikaze, Maikaze, Kazagumo, Yugumo, Makigumo, Urazake, Isokaze, Tanikaze, Hamakaze, Akigumo, Yura, Murasame, Samidare, Harasume, Yudachi, Asagumo, Minegumo, Natsugumo, Mikazuki, Kuroshio, Oyashio, Yukikaze, Amatsukaze, Hatsukaze, Shiranuhi, Kasumi, Arare, Kagero, Hayashio, Asashio y Arashio.
4 Dragaminas: Tama Maru 3, Tama Maru 4, Shonan Maru 7 y Shonan Maru 8.
22 Submarinos: I-156, I-157, I-158, I-159, I-121, I-122, I-123, I-162, I-165, I-156, I-157, I-158, I-159, I-162, I-164, I-165, I-166, I-168, I-169, I-171, I-174 e I-175.
3 Cazasubmarinos: Nº16, Nº17 y Nº18.
1 Patrullero: Nº35.
3 Portahidroaviones: Kamikawa Maru, Chiyoda y Nisshin.
7 Petroleros: Naruto, Kyukuto Maru, Shinkoku Maru, Toho Maru, Nippon Maru, Kokuyo Maru y Nichiei Maru.
8 Cargueros: Toei Maru, Sata, Tsurumi, Genyo Maru, Kenyo Maru, Akashi, Soya y Nichei Maru.
18 Transportes: Kiyozumi Maru, Keiyo Maru, Zenyo maru, Soghu Maru, Toa Maru, Kano Maru, Argentina Maru, Hokuriku Maru, Brazil Maru, Kirishima Maru, Azuma Maru, Nankai Maru, Akebono Maru, Meiyo Maru y Yamafuku Maru.
TOTAL = 134 Navíos

Fuerza Aérea:
Cazas: Zero = 93
Bombarderos en picado: Aichi Val = 72
Torpederos: Nakajima B5N = 81 / Yokosuka = 2
TOTAL = 167 Aviones

Plan de Estados Unidos

A finales de Mayo de 1942 los portaaviones americanos USS Enterprise y USS Hornet, que componían la Task Force 16, anclaban en el puerto de Pearl Harbor. Unos días más tarde lo hacía el USS Yorktown de la Task Force 17, muy averiado tras la Batalla del Mar del Coral. Los técnicos aseguraron a Nimitz que el USS Yorktown no estaría listo hasta pasados tres meses, pero el almirante ordenó que inmediatamente repararan al portaaviones en un tiempo récord empleando a 2.000 obreros más trabajadores de talleres sin que cumpliesen límites de horarios. Los tres meses se convirtieron finalmente en tres días cuando el USS Yorktown estuvo reparado.

Los estadounidenses esperaban el ataque en Midway, para ello Nimitz ordenó interceptar al enemigo y hacerle el mayor daño posible. El 28 de Mayo zarparon de Pearl Harbor la Task Force 16 al mando del coronel Harold Shannon, incluyéndo los portaaviones USS Enterprise y USS Hornet. Dos días después lo hacía la Task Force 17 del comandante Raymon Spruance con el USS Yorktown. Las fuerzas que acompañaban a las Task Force eran 8 cruceros, 15 destructores y 20 submarinos, más los 231 aviones de los portaaviones del tipo SBD Dauntless, Devastator y Wildcat. Al mando de toda la operación estaba el comandante Frank Fletcher, subordinado de Nimitz.

El atolón de Midway eran dos islotes muy pequeños rodeados de un solitario arrecife de coral en el Océano Pacífico. Tres pistas de aviones ocupaban las islas junto con unos hangares que protegían del Sol a más de 130 aviones. La pista más grande era de 1.600 metros con capacidad para unos aparatos que iban desde cazas Buffalo anticuados, algunos cazas P-40, además de bombarderos B-26 y fortalezas volantes B-17. Bajo el subsuelo ocultaba depósitos de combustible, un cuarto de municiones, un hospital, una central eléctrica y la depuradora de agua que los japoneses creían averiada. Además de la guarnición de los Marines, los únicos seres vivos que la habitaban eran unos pajarracos ruidosos y unos cardos azulados.

La estrategia a seguir por los americanos fue enviar la Task Force 16 con el USS Enterprise y USS Horner a varias millas naúticas del noroeste de Midway a la espera del ataque, mientras que varias millas al Sur se estableció la Task Force 17 con el USS Yorktown para no tener a todos los portaaviones juntos y confundir al enemigo. Confiado Nimitz sabía donde iba a atacar Japón y cuándo: el 4 de Junio. Su orden fue: “Defender Midway e infligir al enemigo las mayores pérdidas posibles”.

Flota Estadounidense (US Navy):
3 Portaaviones: USS Enterprise, USS Hornet y USS Yorktown
8 Cruceros: USS Atlanta, USS Minneapolis, USS New Orleans, USS Northampton, USS Pensacola, USS Vincennes, USS Astoria y USS Portland.
15 Destructores USS Phelps, USS Worden, USS Monaghan, USS Alwyn, USS Balch, USS Conygham, USS Benham, USS Ellet, USS Maury, USS Hammann, USS Anderson, USS Gwin, USS Hughes, USS Morris y USS Russel.
19 Submarinos: USS Cachalot, USS Flying Fish, USS Tambor, USS Grayling, USS Nautilus, USS Grouper, USS Dolphin, USS Gato, USS Cuttlefish, USS Gudgeon, USS Grenadier, USS Narwhal, USS Plunger, USS Trigger, USS Tarpon, USS Finback, USS Pike y USS Growler.
4 Petroleros: USS Cimarron, USS Platte, USS Dewey y USS Monssen.
TOTAL = 49 Navíos

Fuerza Aérea:
Cazas: Wildcat = 86 / Brewster Buffalo = 21
Bombarderos en picado: Douglas SBD Dauntless = 136
Torpederos: Devastator = 43 / Vindicator = 27 / Avenger = 6
Bombarderos ligeros: B-26 Marauder = 4
Bombarderos pesados: B-17 Flying Fortress = 17
Hidroaviones: PYB Catalina = 31
TOTAL = 361

Bombardeo de la Isla de Midway

Hacía poco que había amanecido sobre las azules aguas del Pacífico, cuando el 3 de Junio de 1942, un hidroavión PYB Catalina avistó una formación japonesa de barcos a más de 700 millas naúticas al Oeste de Midway. El avistamiento fue identificado erróneamente como el grueso de la Flota Combinada Japonesa, aunque lo cierto es que era una escuadra pequeña actuando de manera independiente que se había adelantado al grupo principal. Poco despúes de pasar la información a Midway, 9 fortalezas volantes B-17 despegaron de la isla y al encontrar la flota japonesa, lanzaron sus cargas de bombas no acertando ningún impacto. Nimitz al enterarse de este acontecimiento ordenó a las dos Task Forces desviarse cada una a 200 millas al sudoeste para evitar ser vistos por aviones de reconocimiento japoneses. La batalla estaba claro que iba a ser al dia siguiente.

Hidroavión de reconocimiento PYB Catalina sobrevolando el Pacífico.

Sobre las primeras horas del 4 de Junio de 1942, las dos Task Force americanas lanzaron aviones de reconocimiento Dauntless, junto con dos hidroaviones de Midway, para intentar encontrar a todas las formaciones japonesas de Oeste a Este en unas 100 millas.

A las 4:30 de la noche los aviones japoneses despegaron de sus portaaviones a 205 millas de Midway, en total 108 aparatos, de los cuales 36 eran bombarderos Nakajima, 36 bombarderos en picado Aichi Val y 36 Zeros. La escuadrilla iba al mando de Joichi Tomonaga.

Simultáneamente coincidiendo con el vuelo de los aviones japoneses destinados a atacar Midway, salieron también los 7 aparatos de reconocimiento nipones procedentes de los portaaviones Kaga, Akagi, los acorazados Haruna y Chikuma, más el crucero Tone. Eran un total de 7 hidroaviones encargados de reconocer los 20º de mar frontales que encaraba la flota. Sin embargo hubo un problema en el séptimo avión, el del crucero Tone, ya que sufrió una avería en su catapulta que requirió de mecánicos, lo que retrasó su partida hasta pasados unos 30 minutos. Este retraso sería de nefastas consecuencias para los japoneses, pues justamente la ruta de ese hidroavión era justamente en la que estaba la Task Force 17 del portaaviones USS Yorktown. Por tanto Nagumo actuaría sin tomar las medidas de seguridad necesarias.

Cuando dieron en el reloj las 5:52 de la mañana, ya a pleno Sol en el Pacífico, los americanos tuvieron más suerte con el reconocimiento, porque un hidroavión PYB estadounidense avistó el grueso de la flota japonesa. Los Zeros en el aire intentaron derribarle inmediatamente, pero el PYB se ocultó en las nubes consiguiendo evadirse y transmitir la información. Los japoneses habían sido descubiertos.

Pocos minutos después de las 6:00 de la mañana, el mensaje de reconocimiento del PYB fue enviado a los mandos de Fletcher y Nimitz. Instantáneamente se ordenó zafarrancho de combate. Justo en ese momento los radares de Midway ya detectaban grandes formaciones de aviones enemigos a 90 millas. Rápidamente los pelotones de marines en la isla tomaron posiciones y 26 de los aviones, la mayoria Buffalo y Wildcat, emprendieron el vuelo para luchar contra los japoneses. Lo mismo hicieron los B-17 porque en el suelo serían blanco fáciles y por tanto en el aire tendrían más posibilidades.

Devastator despegando para defender la Isla de Midway.

Repentinamente la aviación japonesa atacó Midway. El primer choque lo protagonizaron la primera escuadrilla salida de la isla que interceptó a la formación nipona sobre el arrecife de coral. La paliza fue humillante, pues los estadounidenses se retiraron perdiendo 17 aparatos, todos Buffalo y Wildcat, mientras que los japoneses gracias a los modernos Zero ninguno. Superado este primer retraso, la aviación japonesa sobrevoló Midway lanzando su mortífera carga de bombas sobre la isla. Durante 20 minutos las bombas y el vuelo rasante de los cazas destruyeron los edificios de la isla, los depósitos de gasolina, los hangares de los hidroaviones, torretas de vigilancia, vehículos, posiciones de artillería antiaérea y mataron numerosos marines y empleados de la base. El director de cine, John Ford, que se hallaba grabando la batalla en la isla fue herido levemente en la espalda por un trozo de metralla. Cuando acabó el ataque, los americanos cosecharon el derribo de 23 aviones por sólamente 6 aparatos japoneses.

A la vez que se producía el bombardeo de la isla, un total de 10 aviones, entre ellos 6 torpederos Avenger y 4 bombarderos B-16 Marauder, sobrevolaron la flota japonesa para atacarla. Sin embargo en seguida fueron interceptados por Zeros, siendo derribados 7 de los aviones americanos, los otros tres huyeron y al llegar a la pista de Midway llena de hoyos y cráteres se estrellaron al aterrizar.

Concluida aquella primera fase de la batalla, Japón tenía la iniciativa. Pero Joichi Tomonaga, jefe de la escuadrilla de ataque no pensaba así cuando desde su avión evaluó los daños sobre Midway. Pesimista envió un mensaje a Nagumo que decía: “Es preciso un segundo ataque”.

Hundimiento del Akagi, Kaga y Soryu

Desbordados por el trinunfo, Nagumo comprendió que era preciso un segundo ataque sobre Midway. Por eso ordenó que en los portaaviones bajaran los aviones de las cubiertas a los hangares para sustituir los torpedos por bombas y que de nuevo bombardeasen Midway. El proceso consistía en plegar las alas de cada avión para introducirlos en los garajes, desenganchar el torpedo para llevarlo al almacén y cambiarlos por bombas, un trabajo muy lento. Sin embargo pensaban que se podían permitir eso porque creían falsamente que los portaaviones americanos estarían todavía saliendo de Pearl Harbor. Pero a pesar de todo reinaba en Nagumo una profunda incertidumbre y confusión sobre el paradero de los portaaviones norteamericanos, de hecho llevaba toda la mañana atacado de los nervios por esa cuestión.

Cuando el avión de reconocimiento japonés que había salido con 30 minutos de retraso llevaba 200 millas casi recorridas, a las 7:28 informó por radio a Nagumo: “Avistados diez buques, aparentemente enemigos, a 10 grados de elevación y 240 millas de Midway. Ruta 150 grados; velocidad superior a los 20 nudos”. Nagumo al oír aquello ordenó la suspensión de acoplar bombas a los aviones y que se detuvieran los trabajos bajo cubierta, además indicó al avión de reconocimiento que siguiera su ruta informando por si veía más novedades. No quería asumir riesgos.

Para entonces los aviones de la Task Force 16 y 17 ya habían sido avisados. A las 7:02 el USS Enterprise y USS Hornet, junto con el USS Yorktown más alejado, hicieron despegar 116 aviones, de los cuales 67 eran bombarderos en picado Dauntless, 29 aviones Devastator y 20 cazas Wildcat. Este grupo de aviones se puso en busca de los portaaviones enemigos, pero a medida que se les iba acabando el combustible, muchos de ellos tuvieron que abandonar y volver a los portaaviones o a Midway tras sufrir un ataque por sorpresa con pérdidas a manos de los Zeros.

Cazabombarderos SBD Dauntless buscando a la flota japonesa.

Al poco tiempo de recibir el dudoso mensaje, sobre las 8:20 horas, unas 15 fortalezas volantes B-17 bombardearon desde mucha altura la flota japonesa fallando todas sus bombas. Poco después 16 Douglas SBD Dauntless atacaron los portaaviones lanzándose en picado, aquello fue un suicidio, pues todos fueron derribados por el fuego de los destructores, cruceros y cazas Zero, sin impactar una sóla bomba. También el submarino americano USS Nautilus lanzó un torpedo contra un acorazado japonés que pasó de largo sin explotar.

Había sido atacada varias veces la flota japonesa esa mañana, lógicamente aquello hizo saltar las alarmas en el Estado Mayor. Finalmente las sospechas se confirmaron cuando Nagumo recibió el mensaje del hidroavión de reconocimiento que informó: “Grupo enemigo acompañado por lo que parece ser un portaaviones en posición retrasada. Otros dos buques descubiertos, probablemente cruceros, 200 millas, 8 grados de Midway, dirección 150, velocidad 20 nudos”. Eran sin duda el USS Yorktown y la Task Force 17. Nagumo al borde de un ataque al corazón por los nervios, dió orden para atacar al portaaviones, pero inoportunamente llegaron los aviones japoneses provenientes del ataque a Midway, por lo que se hubo de suspender el despegue para que pudiesen aterrizar. De nuevo como en el reconocimiento, el factor suerte colocó en una posición muy peligrosa a la flota japonesa.

Se perdió un tiempo precioso. En primer lugar los portaaviones japoneses hubieron de recoger a los aparatos procendentes de Midway que se les había agotado el carburante. A los otros hubieron de volver a armarlos todos los torpedos tras haberles cambiado las bombas una primera vez por el error del reconocimiento aéreo. Los trabajos se realizaron con una actividad frenética. Todo el personal, incluyendo los pilotos y marineros, fueron empleados en realizar los cambios. Para agilizar el proceso las bombas fueron amontonadas una a una en un lado del hangar, algo muy peligroso, ya que si una explotaba afectaría a las otras, pero nadie se fijó en ese detalle sin saber lo que ocurriría más tarde. Una cosa tras otra, parecía que los errores debido al factor suerte se iban coleccionando cada vez más para los japoneses.

Sobre las 9:30 de la mañana, 10 aviones torpederos Devastator encontraron a la flota japonesa mientras estaba cambiando los aviones en los hangares. Sin esperárselo cazas Zero atacaron a los torpederos, la mitad de ellos fueron derribados en un principio, el resto se lanzó en picado y fueron acribillados por las baterías de portaaviones y destructores japoneses. Los 10 aviones fueron destruidos con todos los pilotos muertos, excepto uno de ellos llamado George Gay que se quedó agarrado a un trozo del ala que flotaba en el agua, donde pudo hinchar una lancha de goma que lo llevaría a la salvación y a ser testigo de un hecho histórico sorprendente que estaba a punto de suceder.

A las 9:35 aparecieron sobre la flota japonesa 14 Devatator más procedentes del USS Enterprise, seguidos por otros 12 Devastator y 17 Dauntless del USS Yorktown. El ataque de los americanos iba a ser coordinado para intentar dividir a los portaaviones. El Soryu fue desviado de su ruta cuando los torpederos le atacaron sin éxito, mientras el submarino USS Nautilus alejaba al destructor japonés Arashi de la formación, abriendo así un amplio abanico en la flota. Muchos de los aviones americanos fueron derribados por decenas de Zero que escoltaban a la flota, haciendo que se distanciasen del grueso de portaaviones. Milagrosamente la flota japonesa había salido intacta.

Cuando se marcharon los americanos, la mayoría de los aviones japoneses ya estaba en las cubiertas de los portaaviones, armados con torpedos y preparados para despegar de nuevo. Nagumo entonces comunicó a sus formaciones la orden de despegue. Pero justo en ese instante, por una de las casualidades temporales de la Historia, cuando el primer caza japonés recorría la pista del Akagi, un centinela gritó: “¡Bombarderos en picado!”. Inesperadamente una nube de aviones estadounidenses SBD Dauntles salidos de la nada descendieron desde el cielo sobre la flota japonesa. Era el momento más inoportuno, pues no había aparatos japoneses en el aire, todos estaban armados de explosivos y llenos de gasolina sobre las cubiertas, con lo que si caía un bombazo allí los portaaviones se desintegrarían. Por si fuera poco era el momento del despegue de los primeros aparatos, por lo que los portaaviones estaban inmóviles y no podían moverse, siendo blancos estáticos y fáciles.

Bombardeo estadounidense a la flota de portaaviones japonesa que arde en llamas.

A las 10:25 horas tres bombas alcanzaron al portaaviones Soryu. La primera bomba de 500 kilogramos de un Dauntless lanzada de 800 metros de altura explosionó en las tuberías de carburante del hangar, desparramando el combustible que se incendió por todas partes. Un caza Zero que en ese instante despegaba, sufrió una sacudida por la detonación y cayó al mar. Las otras dos bombas contribuyeron a quemar todo el navío y derribar el montacargas Irremediablemente el portaaviones Soryu se hundió con 718 tripulantes a bordo.

Un total de 34 Dauntless picaron sobre el Kaga a las 10:26, alcanzándolo cuatro bombas: la primera hizo estallar un depósito de gasolina que se desparramó sobre el puente matando a los marineros que estaban allí y destruyendo los aviones aparcados; la segunda destrozó el hangar; la tercera provocó una onda expansiva; y la última detonó junto a las bombas amontonadas durante la sustitución de los torpedos, haciendo un efecto en cadena de cientos de explosiones hasta pulveriar medio barco. El Kaga irremediablemente se hundió con 811 marineros.

Sobre el Akagi se llevó el último ataque en picado de los Dauntless. Únicamente dos bombas lo acertaron en el depósito de torpedos del barco, lo que sacudió el navío entero haciendo que los aviones en la pista chocaran unos con otros con los piltos en su interior, explosionando y vertiendo combustible por todo el navío que se convirtió en una tea de fuego. Toneladas de gasolina invadieron el barco calcinando a los marineros. Nagumo a bordo del Akagi hubo de abandonar el navío con el Estado Mayor y establecer el mando en el crucero Nagara. Finalmente el Akagi se hundió muriendo 263 marineros.

taque en picado de un Dauntless SBD a un portaaviones japonés.

Antes las 10:24 horas, Japón ganaba la Segunda Mundial. Entre las 10:25 y 10:28 perdía a los mejores portaaviones y la situación se volvía del revés para el Imperio del Sol Naciente. Bastaron tres minutos para revertir todas las conquistas iniciadas el 7 de Diciembre de 1941.

Hundimiento del USS Yorktown

Tras el ataque americano a la flota japonesa, los aviones informaron a Fletcher mientras se alejaban de que el Hiryu no había sido tocado al estar lejos de sus compañeros. Dada esa información, Fletcher para asegurarse ordenó enviar Wildcats como reconocimiento para seguir la pista del Hiryu. No sabían que precisamente del Hiryu habían despegado 18 bombarderos en picado Aichi Val y 6 cazas Zero. Estos aparatos japoneses no sabían a dónde se dirigían, pero ellos seguían a los aviones americanos enemigos esperando que les llevasen a un blanco apetecible. Así ocurrió cuando al cabo de un rato descubrieron a la Task Force 17 americana y al USS Yorktown.

Nada más ver los estadounidenses a la formación de aviones japoneses, cazas Wildcat se lanzaron contra ellos, resultando derribados 10 Aichis Val. Los cañones de los destructores se sumaron después abatiendo dos aviones más del mismo tipo. Sin embargo el resto tuvo vía libre hacia el gran navío norteamericano.

El portaaviones estadounidense USS Yorktown bajo ataque de la aviación japonesa es dejado fuera de combate para su posterior hundimiento.

Un grupo de 6 Aichis Val atacaron en picado contra el USS Yorktown, siendo derribado uno de ellos por las piezas de artillería antiaérea. Tres bombas impactaron: la primera estalló en el hangar, una segunda alcanzó la chimea originando un incendio y una tercera impactó en la cuarta cubierta destruyendo la santabárbara. El comandante Fletcher ordenó ser trasladado al crucero USS Astoria a pesar de que el buque todavía podía navegar. Pero minutos después llegaron a la zona torpederos Nakajima. Cinco de ellos fueron derribados por las baterías antiaéreas, pero los otros cuatro soltaron los torpedos en el agua alcanzando al USS Yorktown dos de los artefactos en babor que lo escoraron 26º. Justo en ese momento se ordenó abandonar el navío. El golpe de gracia lo dió un Aichi Val que alcanzado por la artillería antiaérea se estrelló en el puente, atravesando avión y torpedo la chimenea y los tubos de ventilación de las calderas. Aquello convirtió al portaaviones USS Yorktown en un infierno que lo pulverizó y hundió con varios cientos de marineros muertos.

Hundimiento del Hiryu

Poco después de llevarse la venganza contra el USS Yorktown le tocaría el turno al Hiryu. El almirante Spruance ordenó un ataque con los últimos 26 Dauntless disponibles que avistaron al Hiryu a 30 kilómetros de los portaaviones USS Enterprise y USS Hornet.

Una vez más los Dauntless se lanzaron contra el último portaaviones japonés y soltaron sus bombas. Una de estas impactó en el montacargas del puente y las otras en diversos lugares que provocaron una reacción en cadena haciendo estallar al buque por los aires con 385 hombres de su tripulación. Por suerte la mayoría de marineros pudieron ser evacuados.

Aviones americanos destruyen al portaaviones japonés Hiryu.

La jornada del 4 de Junio terminaba con una completa derrota para el Japón.

Incursión a Midway

Durante la madrugada del 5 de Junio, Yamamoto incrédulo todavía ante lo que sucedía, no se dió por vencido y acordó en una reunión con el Estado Mayor que se intentase conquistar Midway.

Al amanecer los japoneses cañonearon la isla de Midway con los cruceros Mogami, Mikuma, Suzuya y Kumano. Los daños fueron leves y la resistencia americana muy dura, pues los navíos no pudieron acercarse mucho debido al fuego de contrabatería y barcos enemigos presentes.

No muy lejos de Midway, el submarino I-168 japonés se dirigió a la zona en la que el destructor americano USS Hammann estaba rescatando a la tripulación del hundido USS Yorktown. Disimuladamente lanzó un torpedo que impactó sobre el destructor estadounidense, partiéndolo en dos y hundiéndolo. Murieron en el USS Hammann 80 marineros.

Hundimiento del crucero Mikuma por los cazabombarderos en picado estadounidenses.

Por la noche de nuevo se dirigió un ataque contra la isla, pero Yamamoto inteligentemente optó por retirarse. Entendió que había sido derrotado y que lo mejor que podían hacer era reorganizarse. Para calmar a su Estado Mayor dijo: “Yo soy el único que debe excusarse ante el Emperador”.

Durante la retirada japonesa en la mañana del 6 de Junio, el crucero pesado Mikuma fue localizado y atacado por aviones Dauntless del portaaviones USS Enterprise. Destrozado por las bombas e incendiado se hundió con 650 hombres. Aquella fue la última baja de la Batalla de Midway.

Resultado

La Batalla de Midway significó la primera victoria de los Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial. Para Japón su primera derrota.

Japón perdió en la batalla sus mejores cuatro portaaviones, el Hiryu, el Soryu, el Kaga y el Akagi, además del crucero pesado Mikuma, 260 aviones y 3.052 hombres.

Estados Unidos perdió el portaaviones USS Yorktown, el destructor USS Hammann y 154 aviones, además de morir 307 de hombres.

La victoria en Midway había librado a Estados Unidos de la invasión japonesa y la situación entre ambos en la Guerra del Pacífico quedaba en un empate técnico. La contienda aún no se había decantado por nadie, sería larga y costosa, y sólo habría un ganador. Pero al menos Estados Unidos tenía algo que celebrar tras meses de una derrota tras otra. El mito del japonés como alguien “invencible” se había terminado.

No podía imaginar el Imperio Japonés la gravedad de su derrota. En primer lugar sus cuatro mejores portaaviones habían sido hundidos de un plumazo, perdiendo así su capacidad estratégica. Los más veteranos y entrenados pilotos del Imperio habían muerto sin tener siquiera oportunidad de combatir, pues se hundieron con los barcos, una pérdida irreparable. Japón pásaba de estar a la ofensiva a quedarse en tablas en el Pacífico. Tendría que esperar a la siguiente batalla para recuperar la iniciativa o perderla para siempre y ser derrotado. Midway sin duda abrió el camino para la batalla decisiva, la de Guadalcanal, que decidiría al futuro vencedor de la Segunda Guerra Mundial.

 

Bibliografía:

Editores de S.A.R.P.E., Crónica Política y Militar de la Segunda Guerra Mundial. “Los tres minutos de Midway para desquitarse por lo de Pearl Harbor”, S.A.R.P.E. (1978), p.739-754

Winston Churchill, La II Guerra Mundial Volumen 2. El triunfo y la tragedia. “IX Las victorias navales estadounidenses”, Planeta Deagostini (1959), p.104-109

Derrick Wright, Pacific Victory. “Catastrophe in Midway2, Sutton (2005), p.22-26

Juan Antonio Guerrero, La II Guerra Mundial 60 años después. “La Batalla de Midway”, Revista Muy Especial Nº68 (2005), p.92-93

http://www.panzertruppen.org/ww2p/1942p/midway.html

http://www.panzertruppen.org/ww2p/1942p/midway1.html