Zveno

La década de los años 1930 fue una época de gran experimentación aeronáutica por parte de la mayor parte de las potencias que posteriormente lidiarían entre sí durante la Segunda Guerra Mundial. Algunos de estos ingenios fueron los aviones mixtos o compuestos, como por ejemplo el Zveno fabricado por la Unión Soviética.

El “Proyecto Zveno” fue uno de las ideas más extrañas de Iósif Stalin a la hora de ampliar los efectivos de la Flota Aérea Roja. Se trataba de fusionar un bombardero con varios cazas adosados a su fuselaje y alas con la siguiente motivación: en primer lugar ahorrar combustible y autonomía de vuelo para todo el conjunto; y en segundo lugar, que los interceptores pudiesen desprenderse sobre in objetivo muy lejano e incluso sobre otro país enemigo, activando los motores en el aire e iniciando la misión con el carburante lleno (lo que supondría toda una pérdida de la iniciativa para el bando atacado).

Zveno en pleno vuelo sobre el Frente Oriental. Se trata de un Tupolev BT-3 cargado con dos biplanos Polikarpov I-5 sobre las alas, dos monoplanos Mosca I-16 bajo las alas y un ala media Grigorovich I-Z bajo el fuselaje.

Oficialmente en 1931 se diseñó en primer Zveno fusionando un bombardero bimotor Tupolev TB-1 con dos cazas de ala alta Tupolev I-4 que iban estructurados mediante una rampa de madera y pestillos de sujeción; aunque como los resultados no superaron las expectativas previstas, se tuvieron que desarrollar otras combinaciones (lo que no estuvo exento de numerosos accidentes aéreos durante las pruebas porque incontables aviones se estrellaron o rompieron). Así fue como con el inicio de la Segunda Guerra Mundial en 1939, los ingenieros crearon el Zveno-SPB (“Sostavnoi Pikiuryuschiy Bombardirovschik” o Bombardero en Picado Combinado) con un bombardero cuatrimotor Tupolev TB-3 y dos cazas monoplanos I-16 Mosca bajo las alas que iban cargados cada uno con dos bombas Far-205 de 250 kilogramos. Sorprendentemente este modelo no fue el único porque también surgió el Zveno-2 con un Tupolev TB-3 y tres cazas biplanos Polikarpov I-5 sobre alas y fuselaje; el Zveno-3 con un Tupolev TB-3 y dos cazas Grigorovich I-Z; el Zveno-5 con un Tupolev TB-3 y un Grigorovich I-Z; y el Zveno-6 que imitaba al Zveno-1 pero con los dos cazas I-16 Mosca montados en pala en fila el uno sobre el otro. No obstante y de manera incuestionable, el Zveno Aviamatka fue el más espectacular de la serie porque albergaba un cuatrimotor Tupolev BT-3 con un total de cinco aviones: dos biplanos Polikarpov I-5 sobre las alas, dos monoplanos I-16 Mosca bajo las alas y un Grigorovich I-Z por debajo del fuselaje.

Cuando Rumanía invadió la Unión Soviética durante la “Operación Barbarroja” sobre las provincias de Besarabia y Bukovina el 22 de Junio de 1941, la 62ª Briagada Aérea al mando del comandante Arseniy Shubiko organizó en el Aeródromo de Eupatoria sobre Crimea al Escuadrón “Circo de Shubikov” destinado a acosar al Ejército Rumano con un total de seis Zveno-SPB que incluyeron seis bombarderos Tupolev TB-3 y veinticuatro cazas I-16 Mosca. Oficialmente la primera misión de estos aparatos tuvo lugar sobre el puerto de Constanza mediante el bombardeo y destrucción de un bidón de combustible; mientras que el 10 de Agosto de 1941 otros tres Zveno-SPB procedentes de Ucrania entre los que había tres Tupolev TB-3 con seis cazas I-16 Mosca (armados con bombas de 250 kilogramos y depósitos subalares de 95 litros de gasolina), desprendieron a estos últimos a la altura del Río Danubio desde una distancia aproximada de 1.800 metros de cota y a 35 kilómetros de distancia del objetivo, fallando en su cometido por atacar uno de los oleoductos de petróleo que transitaba el Puente Rey Carol I porque todas las bombas cayeron lejos de la instalación. Algo más de suerte tuvieron los soviéticos el 13 de Agosto sobre el mismo blanco porque tras dividirse los seis cazas I-16 Mosca de los tres Zveno, consiguieron cinco impactos de bomba en el Puente Rey Carol I (generando daños en el oleoducto Ploiesti-Constanza), además de ametrallar en el viaje de vuelta a una columna de tropas del Ejército Rumano cerca de Sulina. Curiosamente, algunos otros éxitos de los Zveno se sucedieron el 17 de Agosto con la destrucción de un dique seco junto a las costas del Mar Negro en Constanza, el 28 al echar abajo un puente sobre el Río Dniéper (en esta acción un Zveno-SPB fue derribado por fuego antiaéreo), y el día 29 al abatir dos cazas rumanos Messerschmitt Bf 109.

Pintura de Zvenos en acción sobre Rumanía. Los cazas I-16 Mosca se desprenden de la superestructura de los Tupolev BT-3.

Al inicios de 1942, los Zveno habían participado hasta en un total de treinta misiones contras las fuerzas del Eje y sobretodo del Ejército Rumano en el Frente Oriental. No obstante, la vulnerabilidad de estos conjuntos aeronáuticos a la caza enemiga y la prioridad de la industria de la URSS por fabricar aviones convencionales mucho más baratos de producir, terminaron por suspender el “Proyecto Zveno” después de haber protagonizado algunas de las acciones aéreas más curiosas de la Segunda Guerra Mundial.

 

Bibliografía:

-Víctor Fernández Kuznetsov, Proyectos especiales soviéticos. Transporte aéreo a primera línea de fuego. Proyecto Zveno, Revista Serga Nº71 (2011), p.6-10
-http://en.wikipedia.org/wiki/Zveno_project